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	<title> Fracci&#243;n Trotskista Cuarta Internacional </title>
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		<title>Gramsci, Trotsky y la democracia capitalista</title>
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		<dc:date>2016-01-11T20:47:57Z</dc:date>
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		<dc:creator>Emilio Albamonte, Matias Maiello</dc:creator>


		<dc:subject>4 Teor&#237;a marxista</dc:subject>
		<dc:subject>5 Debates de estrategia</dc:subject>
		<dc:subject>6 Reconstrucci&#243;n de la IV Internacional</dc:subject>

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 <content:encoded>&lt;img src='https://estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L150xH113/arton9262-f90ff.jpg?1695922990' class='spip_logo spip_logo_right' width='150' height='113' alt=&#034;&#034; /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;dl class='spip_document_5631 spip_documents'&gt;
&lt;dt&gt;&lt;a href='https://estrategiainternacional.org/IMG/pdf/08_ea_mm_ei29.pdf' title='PDF - 281.6 kio' type=&#034;application/pdf&#034;&gt;&lt;img src='https://estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L64xH64/pdf-b8aed.svg?1776695895' width='64' height='64' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/dt&gt;
&lt;/dl&gt;
&lt;p&gt;&lt;doc5650&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante las &#250;ltimas d&#233;cadas del siglo XX, la democracia capitalista como r&#233;gimen pol&#237;tico y como ideolog&#237;a se extendi&#243; m&#225;s que nunca. El fascismo y el stalinismo fueron pilares fundamentales para que pudiera recrearse, y en particular este &#250;ltimo al obturar la idea de una democracia superior al parlamentarismo burgu&#233;s: la democracia sovi&#233;tica, la democracia obrera&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Lif, Laura y Chingo, Juan, &#8220;Transiciones a la democracia&#8221;, en Estrategia (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Actualmente, a m&#225;s de un lustro de iniciada la crisis capitalista internacional, ante los ojos de millones se muestra, por sobre las formas parlamentarias, la imposici&#243;n desp&#243;tica por parte de los gobiernos de diferente signo de los intereses del capital. Las formas bonapartistas, escudadas detr&#225;s de los discursos &#8220;securitarios&#8221;, intentan cerrar esta brecha con mayores dosis de autoritarismo directamente proporcionales a los golpes de la crisis en cada pa&#237;s. Sin embargo, la creencia en la democracia capitalista como expresi&#243;n de la soberan&#237;a popular sigue present&#225;ndose ante las grandes mayor&#237;as como un m&#225;ximo ins&#237;pido de libertad al que se puede aspirar. De all&#237; el gran h&#225;ndicap para la hegemon&#237;a burguesa en estos tiempos crecientemente tormentosos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Donde m&#225;s claramente se expresa esta combinaci&#243;n de elementos es en Europa con la crisis de los partidos tradicionales y el desarrollo de nuevos fen&#243;menos pol&#237;ticos. Por un lado, con el ascenso de las formaciones de derecha como el Frente Nacional franc&#233;s, el UKIP brit&#225;nico, el Partido de la Libertad de Austria entre otros. Y por otro, el de formaciones &#8220;neorreformistas&#8221; como Syriza en Grecia o Podemos en el Estado espa&#241;ol, fen&#243;menos como la victoria de Jeremy Corbyn en la interna del laborismo brit&#225;nico, o el Bloco de Esquerda que termin&#243;, junto con el Partido Comunista, patrocinando la vuelta al poder del Partido Socialista en Portugal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Latinoam&#233;rica, tambi&#233;n tiene su expresi&#243;n particular en la crisis de los llamados &#8220;gobiernos posneoliberales&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ver en este n&#250;mero de Estrategia Internacional, Matos, Daniel y Molina, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Que golpea de lleno al chavismo en Venezuela, pero tambi&#233;n en el Cono Sur a algunos de los reg&#237;menes democr&#225;tico-burgueses que m&#225;s se han asentado en las &#250;ltimas tres d&#233;cadas, como el chileno&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ver en este n&#250;mero de Estrategia Internacional, Torres, Pablo, &#8220;Entre las (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; y el brasilero&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ver en este n&#250;mero de Estrategia Internacional, Matos, Daniel, &#8220;Crisis de la (&#8230;)&#034; id=&#034;nh4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. A cuya cabeza se encuentran respectivamente los gobiernos de la Nueva Mayor&#237;a &#8211;a la cual se incorpor&#243; el Partido Comunista&#8211; y del Partido de Trabajadores. En la Argentina, recientemente el kirchnerismo ha sido desplazado electoralmente por la nueva derecha empresarial de Mauricio Macri. Por izquierda se ha consolidado el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, un frente de independencia de clase integrado por el Partido de Trabajadores Socialistas, el Partido Obrero, e Izquierda Socialista, que es referencia de un sector de masas&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ver en este n&#250;mero de Estrategia Internacional, Castillo, Christian, &#8220;El (&#8230;)&#034; id=&#034;nh5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, y que contrasta a nivel internacional con la subordinaci&#243;n de gran parte de la izquierda a las variantes &#8220;neorreformistas&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El ascenso de aquel &#8220;neorreformismo&#8221; en Europa, as&#237; como el ciclo de gobiernos &#8220;posneoliberales&#8221; en Latinoam&#233;rica, ha dado impulso a las teor&#237;as de Ernesto Laclau, ya sea como &#8220;democracia plural radical&#8221; o como &#8220;raz&#243;n populista&#8221;. En ambos casos, partiendo de la imposibilidad de la revoluci&#243;n, sus presupuestos te&#243;ricos dan sustento a una &#8220;estrategia&#8221; (reformista) que despoja a la hegemon&#237;a, y a la propia democracia burguesa, de sus fundamentos objetivos, es decir, de las bases econ&#243;micas de la sociedad capitalista, de las clases sociales y las relaciones de fuerza, para situar el problema en el terreno de la articulaci&#243;n de lo discursivo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el presente art&#237;culo, nos proponemos el objetivo inverso. Pensar la revoluci&#243;n en las estructuras socio-pol&#237;ticas de tipo &#8220;occidentales&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb6&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Entendiendo &#8220;Occidente&#8221; como met&#225;fora para nombrar este tipo de estructuras, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh6&#034;&gt;6&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; y reg&#237;menes democr&#225;tico-burgueses. Se trata de una cuesti&#243;n estrat&#233;gica fundamental en el escenario actual, luego de d&#233;cadas de expansi&#243;n de las ilusiones en la democracia burguesa. Para ello abordaremos una serie de problemas program&#225;ticos, t&#225;cticos y estrat&#233;gicos y su articulaci&#243;n con la lucha por el gobierno obrero. En particular el papel de las consignas democr&#225;tico-formales, o m&#225;s precisamente, las democr&#225;tico-radicales, como Asamblea Constituyente, abolici&#243;n de la figura presidencial y unificaci&#243;n de los poderes legislativo y ejecutivo en una c&#225;mara &#250;nica, revocabilidad de los mandatos, la abolici&#243;n de los privilegios a los funcionarios, entre otras&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb7&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Dentro de las corrientes del trotskismo, las consignas democr&#225;tico-radicales (&#8230;)&#034; id=&#034;nh7&#034;&gt;7&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo haremos a partir de algunas de las principales elaboraciones de Trotsky y Gramsci, en un contrapunto pol&#233;mico con la obra ya cl&#225;sica de Perry Anderson, &lt;i&gt;Las Antinomias de Antonio Gramsci&lt;/i&gt;, y con el reciente libro de Peter Thomas, &lt;i&gt;The Gramscian Moment&lt;/i&gt;, que se ha convertido en un punto de referencia de los estudios sobre Gramsci en la actualidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para esto retomamos y desarrollamos la apropiaci&#243;n cr&#237;tica del pensamiento de Carl Clausewitz de la III Internacional y de Trotsky en particular, que el lector puede encontrar tambi&#233;n en &lt;i&gt;Trotsky y Gramsci: debates de estrategia sobre la revoluci&#243;n en &#8216;occidente'&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb8&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Albamonte, Emilio y Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Trotsky y Gramsci: debates de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh8&#034;&gt;8&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. No casualmente, en su intento de desligar definitivamente la hegemon&#237;a de su anclaje de clase, Laclau y Chantal Mouffe, se topan con Clausewitz. &#8220;La lucha pol&#237;tica &#8211;dicen&#8211; sigue siendo, finalmente, un juego suma&#8211;cero entre las clases. Este es el &#250;ltimo n&#250;cleo esencialista que contin&#250;a presente en el pensamiento de Gramsci, y que pone en &#233;l un l&#237;mite a la l&#243;gica deconstructiva de la hegemon&#237;a. [&#8230;]. No es exagerado decir que la concepci&#243;n marxista de la pol&#237;tica, de Kautsky a Lenin, reposa sobre un imaginario que depende en gran medida de Clausewitz&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb9&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Laclau, Ernesto y Mouffe, Chantal, Hegemon&#237;a y estrategia socialista, Bs. (&#8230;)&#034; id=&#034;nh9&#034;&gt;9&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como dec&#237;amos, vamos en el sentido contrario de Laclau y Mouffe. Sin embrago, para nosotros no se trata solo de poner un &#8220;l&#237;mite a la l&#243;gica deconstructiva de la hegemon&#237;a&#8221;, sino de dar cuenta cabalmente de las fuerzas materiales en las cuales se encarna la hegemon&#237;a burguesa al interior de la clase obrera y sus potenciales aliados, y de extraer las consecuencias estrat&#233;gicas que se desprenden de ello.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;PARTE I: Democracia burguesa, democracia radical y gobierno obrero&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;En su libro &lt;i&gt;Las Antinomias de Antonio Gramsci&lt;/i&gt;, Perry Anderson destaca que en Trotsky &#8220;Su conocimiento de Alemania, Inglaterra y Francia era en realidad mayor que el de Gramsci. Sus escritos sobre las tres formaciones sociales m&#225;s importantes de Europa occidental en el per&#237;odo de entre guerras son inconmensurablemente superiores a los de los &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt;&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb10&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Anderson, Perry, Las Antinomias de Antonio Gramsci, Barcelona, Fontamara, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh10&#034;&gt;10&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Sin embargo, agrega, Trotsky &#8220;nunca plante&#243; el problema de una estrategia diferencial para hacer la revoluci&#243;n socialista en ellos, no incluida por la estrategia de Rusia, con la misma ansiedad o lucidez que Gramsci&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb11&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#205;dem.&#034; id=&#034;nh11&#034;&gt;11&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A lo largo del presente art&#237;culo vamos a problematizar esta &#250;ltima afirmaci&#243;n. No tanto porque Trotsky se haya propuesto elaborar una &#8220;estrategia diferenciada&#8221;, sino porque justamente es el desarrollo de la t&#225;ctica y la estrategia una de las claves para aproximarse a sus aportes centrales para la perspectiva de la revoluci&#243;n en &#8220;Occidente&#8221;, as&#237; como para un productivo contrapunto con Gramsci sobre el tema.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky y Gramsci fueron quienes analizaron con mayor profundidad la problem&#225;tica de las democracias capitalistas occidentales. Fueron parte de la constelaci&#243;n de revolucionarios de la III Internacional &#8211;en el caso de Trotsky como uno de sus principales dirigentes junto con Lenin&#8211; que se enfrentaron a la problem&#225;tica de la revoluci&#243;n en Europa, donde la influencia de la democracia burguesa y el parlamentarismo como ideolog&#237;a eran mayoritarios en las masas. El movimiento obrero estaba dividido, y frente a los j&#243;venes partidos comunistas se erig&#237;an poderosos partidos obreros reformistas, tambi&#233;n mayoritarios en las organizaciones sindicales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este escenario de &#8220;Occidente&#8221;, &#191;c&#243;mo ligar el objetivo pol&#237;tico de la conquista del poder con las batallas t&#225;cticas y lucha por las masas? &#191;C&#243;mo quebrar la hegemon&#237;a burguesa y conquistar la hegemon&#237;a del proletariado para la revoluci&#243;n? Estas preguntas atravesar&#225;n de lleno a la III Internacional, y estar&#225;n en la base de las respuestas que tanto Trotsky como Gramsci se esforzaron por elaborar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;T&#225;ctica y estrategia en &#8220;Occidente&#8221;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde luego, la actitud ante las estructuras sociopol&#237;ticas de los pa&#237;ses centrales y los reg&#237;menes democr&#225;tico burgueses no constitu&#237;a un problema nuevo para el marxismo. Desde finales del siglo XIX se hab&#237;an ido delineando tres grandes grupos de respuestas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por un lado, la de abandonar los m&#233;todos revolucionarios y adoptar a la democracia burguesa como mecanismo para el avance hacia el socialismo. En sus diferentes variantes, &#233;sta va desde el revisionismo de Bernstein&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb12&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Cinatti, Claudia, &#8220;La impostura posmarxista&#8221;, Estrategia Internacional (&#8230;)&#034; id=&#034;nh12&#034;&gt;12&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, el &#250;ltimo Kautsky, o los &#8220;fabianos&#8221; en Gran Breta&#241;a, y llega hasta hoy pasando por las m&#225;s diversas formas, desde los Frentes Populares, el eurocomunismo, hasta sus caricaturas actuales del neorreformismo tipo Syriza&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb13&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Josefina Mart&#237;nez y Lotito Diego, &#8220;Syriza, Podemos y la ilusi&#243;n (&#8230;)&#034; id=&#034;nh13&#034;&gt;13&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, la del rechazo-negaci&#243;n de la democracia burguesa en clave &#8220;espontane&#237;sta&#8221;, que va desde el &#8220;sindicalismo revolucionario&#8221; de Sorel, pasando por Gorter, Pannekoek y el izquierdismo de la III Internacional, en el que estuvo el propio Gramsci bajo la direcci&#243;n de Amadeo Bordiga. Se podr&#237;a rastrear en el &#8220;operaismo&#8221; de Tronti, y en parte de la obra de Negri, llegando, si se quiere, hasta la actualidad &#8211;caricaturizada al igual que la primera&#8211; en algunas versiones del autonomismo&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb14&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Castillo, Christian, Estado, poder y comunismo, Bs. As., Imago Mundi, 2003.&#034; id=&#034;nh14&#034;&gt;14&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se erige sobre estas dos, es importante recordar, una tercera respuesta. Nos referimos a aquella que propone &lt;i&gt;&#8220;combinar&#8221; la democracia burguesa con formas de democracia obrera&lt;/i&gt; (soviets-consejos), que va desde Rudolf Hilferding hasta el &#250;ltimo Nicos Poulantzas&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb15&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Guti&#233;rrez, Gast&#243;n, y Varela, Paula, &#8220;Poulantzas: la estrategia de la (&#8230;)&#034; id=&#034;nh15&#034;&gt;15&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, pasando por Ernest Mandel, quien ensay&#243; una variante de izquierda de este mismo planteo, y que llega en la actualidad a te&#243;ricos provenientes del trotskismo franc&#233;s, como Antoine Artous&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb16&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Cinatti, Claudia y Albamonte, Emilio, &#8220;M&#225;s all&#225; de la democracia (&#8230;)&#034; id=&#034;nh16&#034;&gt;16&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La III Internacional, dirigida por Lenin y Trotsky, ensay&#243; un cuarto camino frente a la mayor complejidad del teatro de operaciones &#8220;occidental&#8221; (hegemon&#237;a burguesa, parlamentarismo, fortaleza del reformismo, etc.). A saber: el enriquecimiento del marxismo a partir de la apropiaci&#243;n cr&#237;tica de lo mejor del pensamiento estrat&#233;gico militar contempor&#225;neo para lograr un desarrollo sin precedentes de la t&#225;ctica y la estrategia revolucionarias&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb17&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;En palabras de Trotsky: &#8220;La idea de una estrategia revolucionaria se ha (&#8230;)&#034; id=&#034;nh17&#034;&gt;17&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;; entendiendo la primera como la direcci&#243;n de los combates parciales, y la segunda como la encargada de ligar los resultados de &#233;stos al &#8220;objetivo de la guerra&#8221;, en este caso, la dictadura del proletariado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De ah&#237; la capacidad de utilizaci&#243;n de las formas defensivas que desarroll&#243; la III Internacional para revertir la debilidad de origen de los partidos comunistas en &#8220;Occidente&#8221;. Partiendo de la defensa como forma m&#225;s fuerte de lucha (mientras que la ofensiva es la m&#225;s d&#233;bil, ya que es m&#225;s f&#225;cil conservar que conquistar), se trataba de valerse de la defensiva con el prop&#243;sito de acumular fuerzas para la ofensiva&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb18&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;En palabras de Clausewitz: &#8220;Si la defensiva es la forma m&#225;s fuerte de la (&#8230;)&#034; id=&#034;nh18&#034;&gt;18&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De esta forma superaba, por un lado, el abordaje rudimentario de las tendencias izquierdistas, que postulaban la ofensiva como forma m&#225;s fuerte de lucha, llegando a sostener la necesidad de abordar las luchas parciales con los m&#233;todos de la insurrecci&#243;n proletaria&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb19&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Seg&#250;n la revista Komunismus, representativa de este sector: &#8220;La (&#8230;)&#034; id=&#034;nh19&#034;&gt;19&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Por otro lado, el culto a la &#8220;defensa pasiva&#8221; de la socialdemocracia; forma considerada por Clausewitz directamente como un absurdo desde el punto de vista estrat&#233;gico&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb20&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Seg&#250;n Clausewitz: &#8220;Una guerra en la que las victorias no sirviesen m&#225;s que (&#8230;)&#034; id=&#034;nh20&#034;&gt;20&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta relaci&#243;n consistente en luchar en forma defensiva (utilizando los resquicios de la democracia burguesa) para acumular fuerzas (construir partidos revolucionarios) para la ofensiva (insurrecci&#243;n y guerra civil para la toma del poder), se puede ver en cada uno de los diferentes desarrollos de la III Internacional. Un ejemplo muy significativo es la participaci&#243;n en las elecciones y el parlamento (instituci&#243;n de la hegemon&#237;a burguesa por excelencia) para contribuir al desarrollo de la lucha extraparlamentaria y a la &#8220;agitaci&#243;n revolucionaria, para denunciar las maniobras del adversario, para agrupar a las masas&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb21&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;El Partido Comunista y el parlamentarismo&#8221;, en Los cuatro primeros (&#8230;)&#034; id=&#034;nh21&#034;&gt;21&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Es decir, utilizar instituciones de la hegemon&#237;a burguesa para horadarla y preparar las condiciones de su derrota.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo mismo vale para la recuperaci&#243;n de manos de los agentes de la burgues&#237;a (burocracia obrera) de aquellas &#8220;fortalezas, bases, reductos de democracia proletaria&#8221; al decir de Trotsky, o &#8220;trincheras y casamatas&#8221; al decir de Gramsci, que la clase obrera fue construyendo a lo largo de sus luchas dentro de la democracia burguesa, sirvi&#233;ndose y luchando contra ella. Por ejemplo, la intervenci&#243;n en los sindicatos reformistas para luchar contra la divisi&#243;n del movimiento obrero que impone la burocracia y la ideolog&#237;a corporativa que pretende alejar al movimiento obrero de la &#8220;intervenci&#243;n pol&#237;tica&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb22&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Tesis sobre la acci&#243;n comunista en el movimiento sindical&#8221;, en Los cuatro (&#8230;)&#034; id=&#034;nh22&#034;&gt;22&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La t&#225;ctica del Frente &#218;nico Obrero, elaborada a partir del Tercer Congreso de la Internacional Comunista es la expresi&#243;n m&#225;s acabada de esta misma l&#243;gica. Constituye una t&#225;ctica compleja que tiene un aspecto de maniobra, otro t&#225;ctico y otro estrat&#233;gico. Por un lado implica acuerdos &#8211;producto de determinada relaci&#243;n de fuerzas entre las tendencias&#8211; con reformistas y/o &#8220;centristas&#8221; como aliados circunstanciales (aspecto de maniobra) con el objetivo de la unidad de las filas proletarias para luchas parciales en com&#250;n (aspecto t&#225;ctico, defensivo u ofensivo). Y por otro, como objetivo principal, la ampliaci&#243;n de la influencia de los partidos revolucionarios producto de la experiencia en com&#250;n (o su rechazo por parte de las direcciones oficiales), con el fin de conquistar la mayor&#237;a de la clase obrera para la lucha por el poder (aspecto estrat&#233;gico, ofensivo)&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb23&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. &#8220;Resoluci&#243;n sobre la t&#225;ctica de la Internacional Comunista&#8221;, en Los (&#8230;)&#034; id=&#034;nh23&#034;&gt;23&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien, no se trata de un esquema limitado a la utilizaci&#243;n de la defensa para acumular fuerzas para la ofensiva revolucionaria. De ser as&#237;, la vinculaci&#243;n entre defensiva y ofensiva a&#250;n se encontrar&#237;a en el plano de lo que Rosa Luxemburgo denominaba &#8220;conciencia te&#243;rica latente&#8221; y podr&#237;a comprender una estrategia &#8220;centrista&#8221; que oscila entre el reformismo y la revoluci&#243;n&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb24&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;De hecho Karl Kautsky, uno de los primeros marxistas en introducir en los (&#8230;)&#034; id=&#034;nh24&#034;&gt;24&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Veamos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La defensa: un escudo formado por golpes habilidosos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; &#8220;La forma defensiva de la guerra &#8211;dec&#237;a Clausewitz&#8211; no es [ &#8230; ] un simple escudo, sino un escudo esencialmente formado por golpes h&#225;bilmente dados&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb25&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Clausewitz, Carl von, De la Guerra, Tomo III, Bs. As., C&#237;rculo Militar, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh25&#034;&gt;25&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. De ah&#237; que &#8220;Las defensas que pasan por ser las mejores son aquellas que utilizan la mayor cantidad de medios activos, es decir ofensivos, pero esto depende de la naturaleza del terreno, de la composici&#243;n de las fuerzas militares, y a&#250;n del talento del General&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb26&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ib&#237;dem, p. 324.&#034; id=&#034;nh26&#034;&gt;26&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. &#191;En qu&#233; consisten estos &#8220;golpes h&#225;bilmente dados&#8221;, estos medios ofensivos de la defensiva en estrategia revolucionaria y cu&#225;l es su importancia en &#8220;Occidente&#8221;?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante la Revoluci&#243;n Rusa, desde una posici&#243;n defensiva, los bolcheviques hab&#237;an levantado la exigencia hacia las direcciones conciliadoras mayoritarias del movimiento de masas (Mencheviques y Socialrevolucionarios) de que rompiesen con los ministros capitalistas y las potencias imperialistas y tomasen el poder. Los revolucionarios no participar&#237;an de un gobierno as&#237;, pero luchar&#237;an por el poder en forma pac&#237;fica mediante la conquista de la mayor&#237;a en los soviets&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb27&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;En un art&#237;culo anterior (Albamonte, Emilio y Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Trotsky y (&#8230;)&#034; id=&#034;nh27&#034;&gt;27&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Paralelamente sosten&#237;an la consigna democr&#225;tico-radical de Asamblea Constituyente. A su vez, sin dar apoyo pol&#237;tico al gobierno de Kerensky llamaron a enfrentar el golpe de Kornilov, aprovechando para armar al proletariado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ni Lenin ni Trotsky, como direcci&#243;n, opinaban que era posible una etapa democr&#225;tica intermedia, ni bajo el gobierno de los conciliadores, ni bajo una Asamblea Constituyente, pero en uno u otro caso, de realizarse alguna de ambas variantes, la clase obrera estar&#237;a en mejores condiciones para luchar por el poder obrero. Y de no realizarse, lo cual era lo infinitamente m&#225;s probable, servir&#237;a para arrancar a las masas de la influencia de las direcciones conciliadoras.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La acci&#243;n de los bolcheviques durante la revoluci&#243;n de 1917 fue una verdadera escuela de c&#243;mo pelear a la defensiva (en minor&#237;a), multiplicando los &#8220;golpes habilidosos&#8221;, los medios ofensivos de la defensa. En el caso ruso, sin instituciones burguesas parlamentarias m&#237;nimamente formadas, con el poder en manos de los soviets, estos &#8220;golpes habilidosos&#8221; fueron fulminantes, ninguna excusa ten&#237;an los conciliadores que contaban con mayor&#237;a en los soviets.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En &#8220;Occidente&#8221; las direcciones conciliadoras tienen la &#8220;virtud&#8221; de poder escudarse detr&#225;s de las instituciones de la democracia burguesa, desde el parlamentarismo, hasta la divisi&#243;n de poderes, el poder judicial, etc., y as&#237; sostenerse y sostener las ilusiones en la democracia capitalista. Como se&#241;ala Trotsky para la situaci&#243;n espa&#241;ola a mediados de 1931, luego de las elecciones a las Cortes constituyentes: &#8220;Los comunistas deben dirigir el pensamiento de los obreros precisamente en este sentido: &#8216;exigirlo todo del gobierno, puesto que vuestros jefes se encuentran en &#233;l'. Los socialistas responder&#225;n a las delegaciones obreras que ellos no tienen la mayor&#237;a. La respuesta est&#225; clara: que se conceda el verdadero derecho al sufragio, que se rompa la coalici&#243;n con la burgues&#237;a, y entonces la mayor&#237;a estar&#225; asegurada. Pero esto es lo que no quieren los socialistas. Su situaci&#243;n los coloca en contradicci&#243;n con las consignas democr&#225;ticas radicales&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb28&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Despu&#233;s de las elecciones a las Cortes (Carta al (&#8230;)&#034; id=&#034;nh28&#034;&gt;28&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb29&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;El destacado en esta cita es nuestro. En todas las citas de este art&#237;culo (&#8230;)&#034; id=&#034;nh29&#034;&gt;29&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En las Tesis de Lyon, un documento fundamental en su pensamiento maduro, Gramsci expresa una preocupaci&#243;n an&#225;loga. Elaboradas en 1926, son la herramienta con la cual va a enfrentar la tendencia izquierdista de Amadeo Bordiga&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb30&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Principal dirigente del comunismo italiano hasta entonces y uno de los (&#8230;)&#034; id=&#034;nh30&#034;&gt;30&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Las Tesis planteaban la imposibilidad de una revoluci&#243;n democr&#225;tica &#8220;intermedia&#8221; frente al fascismo, y que lo que hab&#237;a por delante era la revoluci&#243;n socialista, coincidiendo de hecho en este aspecto con Trotsky, quien hab&#237;a sostenido la teor&#237;a-programa de la revoluci&#243;n permanente para Rusia, la cual generalizar&#237;a entre 1929 y 1930&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb31&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;La relaci&#243;n precisa entre los objetivos democr&#225;ticos y socialistas (&#8230;)&#034; id=&#034;nh31&#034;&gt;31&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al igual que Trotsky, Gramsci presta especial atenci&#243;n al combate contra las tentativas de &#8220;&#8216;soluci&#243;n reformista' del problema del estado (gobierno de izquierda)&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb32&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;La situaci&#243;n italiana y las tareas del PCI (Tesis de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh32&#034;&gt;32&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Para pensar aquel problema, Gramsci tambi&#233;n retoma las t&#225;cticas de los bolcheviques: &#8220;La presentaci&#243;n y agitaci&#243;n de estas soluciones intermedias &#8211;dice&#8211; es la forma espec&#237;fica de lucha que hay que utilizar contra los autotitulados partidos democr&#225;ticos que son, en realidad, uno de los pilares m&#225;s firmes del orden capitalista vacilante y como tales comparten el poder, alternativamente, con los grupos reaccionarios, cuando estos partidos est&#225;n ligados a estratos importantes y decisivos de la poblaci&#243;n trabajadora (como en Italia en los primeros meses de la crisis Matteotti&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb33&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Se refiere a la crisis pol&#237;tica generada por el asesinato del diputado (&#8230;)&#034; id=&#034;nh33&#034;&gt;33&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;) y cuando es inminente y grave un peligro reaccionario (t&#225;ctica adoptada por los bolcheviques respecto a Kerensky durante el golpe de Kornilov). En estos casos el partido comunista obtiene los mejores resultados agitando las mismas soluciones que corresponder&#237;a adoptar a los supuestos partidos democr&#225;ticos si &#233;stos supiesen librar una lucha consecuente por la democracia, con todos los medios que la situaci&#243;n requiere. Ante la prueba de los hechos, estos partidos se desenmascaran ante las masas y pierden su influencia sobre ellas&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb34&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;La situaci&#243;n italiana y las tareas del PCI (Tesis de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh34&#034;&gt;34&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Podemos decir que tanto para Gramsci como para Trotsky, mientras no estuviese planteado el derrocamiento del parlamentarismo burgu&#233;s mediante la dictadura del proletariado, era de especial importancia como parte de la lucha defensiva, la utilizaci&#243;n de este tipo de medios ofensivos (golpes habilidosos) para horadar la hegemon&#237;a burguesa, combatiendo a los partidos &#8220;democr&#225;ticos&#8221;, en tanto agentes de &#8220;&#8216;soluci&#243;n reformista' del problema del estado&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La democracia burguesa y el programa democr&#225;tico radical&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gramsci le dar&#225; mucha relevancia en las mencionadas Tesis de Lyon de 1926 a las consignas democr&#225;tico-radicales. Contra la tendencia izquierdista encabezada por Bordiga, va a se&#241;alar que &#8220;Es un error suponer que las reivindicaciones inmediatas y las acciones parciales solo pueden tener un car&#225;cter econ&#243;mico&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb35&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Y agrega: &#8220;Puesto que, al profundizarse la crisis del capitalismo, las (&#8230;)&#034; id=&#034;nh35&#034;&gt;35&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. En las Tesis tendr&#225; especial importancia la consigna de Asamblea Constituyente para Italia, sobre la que volveremos m&#225;s adelante&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb36&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;A los pocos meses caer&#237;a en las c&#225;rceles de Mussolini, donde pasar&#237;a el (&#8230;)&#034; id=&#034;nh36&#034;&gt;36&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde aquel punto de vista Gramsci entablar&#225; agudas pol&#233;micas, como con el peri&#243;dico Il Mondo en el &#8216;26, donde contestando a una serie de art&#237;culos contra la URSS titulados &#8220;Buscando el comunismo&#8221;, Gramsci contesta: &#8220;podr&#237;amos escribir una serie de art&#237;culos titulados &#8216;Buscando la democracia', y demostrar que la democracia nunca ha existido. Y de hecho, si la democracia significa, ya que no puede sino significar, el gobierno de las masas populares, expresado a trav&#233;s de un Parlamento elegido por sufragio universal, entonces &#191;en qu&#233; pa&#237;s ha existido alguna vez un gobierno que cumpla con este criterio?&#8221;. Y responde: &#8220;Incluso en Inglaterra, patria y cuna del r&#233;gimen parlamentario y de la democracia, el Parlamento est&#225; flanqueado al gobernar por la C&#225;mara de los Lores y la Monarqu&#237;a. Los poderes de la democracia son, en realidad, nulos. [ &#8230; ] &#191;Y acaso existe la democracia en Francia? Junto al Parlamento existe en Francia el Senado, que no es elegido por sufragio universal sino por dos niveles de electores que a su vez son solo parcialmente una expresi&#243;n del sufragio universal; y tambi&#233;n existe la instituci&#243;n del Presidente de la Rep&#250;blica&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb37&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;The peasants and the dictatorship of the proletariat&#8221; (&#8230;)&#034; id=&#034;nh37&#034;&gt;37&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Concluye Gramsci en tono ir&#243;nico que estas instituciones existen justamente &#8220;para moderar los posibles excesos del Parlamento elegido por sufragio universal&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb38&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Para un an&#225;lisis sint&#233;tico pero sistem&#225;tico de Gramsci sobre la evoluci&#243;n (&#8230;)&#034; id=&#034;nh38&#034;&gt;38&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Poco antes, para esa misma &#233;poca, Trotsky abordar&#225; a fondo este tipo de cr&#237;tica a la que le dedicar&#225; gran parte de su libro &#191;A d&#243;nde va Inglaterra?. Sobre este libro, Isaac Deutscher, a pesar de sus diferencias, afirmaba que &#8220;es el alegato m&#225;s efectivo, o tal vez el &#250;nico, en favor de la revoluci&#243;n proletaria y el comunismo en Gran Breta&#241;a que jam&#225;s se haya hecho&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb39&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Y agregaba: &#8220;Este fue el choque de Trotsky con el socialismo fabiano y su (&#8230;)&#034; id=&#034;nh39&#034;&gt;39&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una t&#243;nica similar a la de Gramsci, se preguntaba ret&#243;ricamente: &#8220;&#191;Qu&#233; es la democracia pol&#237;tica y d&#243;nde comienza? [ &#8230; ] &#191;Se puede, por ejemplo, llamar democracia a un pa&#237;s mon&#225;rquico con una C&#225;mara alta? &#191;Est&#225; permitido recurrir a la violencia para abolir esas instituciones? Sin duda se nos contestar&#225; a este respecto que la C&#225;mara de los comunes de Inglaterra es lo bastante poderosa para suprimir, si lo juzga conveniente, el poder real y la C&#225;mara de los Lores, de suerte que la clase obrera tenga la posibilidad de completar pac&#237;ficamente la instituci&#243;n del r&#233;gimen democr&#225;tico en su pa&#237;s. Admit&#225;moslo un instante. Pero &#191;qu&#233; es la C&#225;mara de los Comunes? &#191;Puede ser calificada de democr&#225;tica aunque solo sea desde el punto de vista formal? De ning&#250;n modo. Elementos importantes del pueblo est&#225;n privados del derecho al voto. Las mujeres no votan sino solo a partir de los 30 a&#241;os y los hombres desde los 21. La disminuci&#243;n de la edad electoral constituye desde el punto de vista de la clase obrera, en la que se empieza a trabajar desde muy temprano, una reivindicaci&#243;n democr&#225;tica elemental. Por otra parte, las circunscripciones electorales est&#225;n preparadas en Inglaterra con tanta perfidia, que se necesita doble n&#250;mero de votos para elegir un diputado obrero [ &#8230; ]. De este modo, el actual parlamento ingl&#233;s constituye la m&#225;s escandalosa burla de la voluntad del pueblo, aun entendi&#233;ndola en el sentido de la democracia burguesa. &#191;Tiene realmente la clase obrera el derecho de exigir imperiosamente, aun manteni&#233;ndose en el terreno de los principios de la democracia, a la actual C&#225;mara de los Comunes privilegiada y de hecho usurpadora, la instituci&#243;n inmediata de un modo de sufragio verdaderamente democr&#225;tico? Y si el parlamento respondiese a esta reivindicaci&#243;n con un &#8216;no ha lugar' [ &#8230; ] &#191;tendr&#237;a el proletariado el derecho de exigir por ejemplo mediante la huelga general a un parlamento usurpador derechos electorales democr&#225;ticos?&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb40&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#191;A d&#243;nde va Inglaterra?, Bs. As., Ed. El Yunque, 1974, pp. 98-99.&#034; id=&#034;nh40&#034;&gt;40&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sobre la base de este tipo de caracterizaciones en las que ambos coincid&#237;an, Trotsky profundizar&#225; los desarrollos de la III Internacional en cuanto a la valoraci&#243;n program&#225;tica y articulaci&#243;n estrat&#233;gica de las consignas democr&#225;tico-radicales. Tanto en el caso de Gran Breta&#241;a, como en Francia y Alemania.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Internacional Comunista hab&#237;a hecho suyas las &#8220;Tesis sobre democracia burguesa y dictadura proletaria&#8221; de Lenin. En ellas se marcaba el contraste entre la democracia burguesa y la sovi&#233;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La primera, a trav&#233;s del sufragio universal cada tantos a&#241;os se proclamaba expresi&#243;n de la &#8220;voluntad popular&#8221; pero ten&#237;a por objetivo principal la separaci&#243;n de las masas del gobierno del Estado mediante diversos mecanismos (reconocimiento puramente formal de las libertades pol&#237;ticas, divisi&#243;n de poderes legislativo y ejecutivo, imposibilidad de revocar mandatos, no elecci&#243;n del poder judicial, privilegios de los funcionarios, etc.).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La segunda, la democracia sovi&#233;tica, se basaba en el principio opuesto, a saber: la m&#225;s amplia participaci&#243;n de las masas en el Estado mediante m&#250;ltiples mecanismos, muchos de ellos ya experimentados en menor escala en la Comuna de Par&#237;s de 1871 (garant&#237;a material de los derechos pol&#237;ticos, fusi&#243;n del poder legislativo y ejecutivo, revocabilidad, fin de los privilegios de los funcionarios, elecci&#243;n y participaci&#243;n popular de los tribunales, etc.). Dando cuenta de que la rep&#250;blica sovi&#233;tica era capaz de implementar realmente muchos de los principios republicanos que la burgues&#237;a solo declamaba.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La novedad que introduce Trotsky es la articulaci&#243;n de estos mismos temas como consignas democr&#225;tico radicales dentro de un programa transicional en la lucha (bajo la democracia burguesa) por un gobierno obrero (dictadura del proletariado). La formulaci&#243;n m&#225;s ilustrativa se encuentra claramente en &#8220;Un programa de acci&#243;n para Francia&#8221; escrito en 1934, como propuesta para ser tomada por el recientemente planteado Frente &#218;nico Obrero entre el Partido Comunista y la SFIO (socialistas).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El di&#225;logo de Trotsky es el siguiente. &#8220;Somos, pues, firmes partidarios del estado obrero-campesino, que arrancar&#225; el poder a los explotadores. Nuestro primordial objetivo es el de ganar para este programa a la mayor&#237;a de nuestros aliados de la clase obrera. Entre tanto, y mientras la mayor&#237;a de la clase obrera siga apoy&#225;ndose en las bases de la democracia burguesa, estamos dispuestos a defender tal programa de los violentos ataques de la burgues&#237;a bonapartista y fascista. Sin embargo, pedimos a nuestros hermanos de clase que adhieren al socialismo &#8216;democr&#225;tico', que sean fieles a sus ideas: que no se inspiren en las ideas y los m&#233;todos de la Tercera Rep&#250;blica sino en los de la Convenci&#243;n de 1793&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb41&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Un programa de acci&#243;n para Francia&#8221;, en &#191;A d&#243;nde va (&#8230;)&#034; id=&#034;nh41&#034;&gt;41&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;N&#243;tese que el fundador del Ej&#233;rcito Rojo parte de constatar los diferentes objetivos entre los comunistas y los trabajadores socialdem&#243;cratas, para luego se&#241;alar que los revolucionarios est&#225;n dispuestos a levantar un programa transicional que incluya la defensa de la democracia burguesa contra los ataques de la burgues&#237;a en pos del Frente &#218;nico. A rengl&#243;n seguido contrapone los m&#233;todos revolucionarios a los parlamentarios para llevarlo adelante, y como continuidad de aquel di&#225;logo, no hace referencia a la Comuna de Par&#237;s de 1871 sino a la revoluci&#243;n burguesa, a la de la Convenci&#243;n jacobina de 1793&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb42&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;El contraste lo hace Trotsky entre la III Rep&#250;blica francesa, que abarc&#243; (&#8230;)&#034; id=&#034;nh42&#034;&gt;42&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luego transcribe con leves modificaciones (adaptaciones) el programa de la Comuna de Par&#237;s tal como lo hab&#237;a sintetizado Marx en los manifiestos de la Asociaci&#243;n Internacional de los Trabajadores&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb43&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Marx, Karl, La Guerra Civil en Francia, Mosc&#250;, Ed. Progreso, 1980.&#034; id=&#034;nh43&#034;&gt;43&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;: &#8220;&#161;Abajo el Senado, elegido por voto limitado, y que transforma el poder del sufragio universal en mera ilusi&#243;n! &#161;Abajo la presidencia de la Rep&#250;blica, que sirve como oculto punto de concentraci&#243;n para las fuerzas del militarismo y la reacci&#243;n! Una asamblea &#250;nica debe combinar los poderes legislativo y ejecutivo. Sus miembros ser&#237;an elegidos por dos a&#241;os, mediante sufragio universal de todos los mayores de dieciocho a&#241;os, sin discriminaciones de sexo o de nacionalidad. Los diputados ser&#237;an electos sobre la base de las asambleas locales, constantemente revocables por sus constituyentes y recibir&#237;an el salario de un obrero especializado&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb44&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Un programa de acci&#243;n para Francia&#8221;, en op. cit., p.34.&#034; id=&#034;nh44&#034;&gt;44&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky reafirma el planteo se&#241;alando que &#8220;una democracia m&#225;s generosa facilitar&#237;a la lucha por el poder obrero&#8221;. E incluso anticipa la t&#225;ctica de &#8220;gobierno obrero&#8221; en su formulaci&#243;n original durante la primera etapa de la Revoluci&#243;n Rusa, al se&#241;alar que si la SFIO &#8220;llegara a ganar la confianza de la mayor&#237;a, estamos y estaremos siempre preparados para defender contra la burgues&#237;a a un gobierno de la SFIO&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb45&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ib&#237;dem.&#034; id=&#034;nh45&#034;&gt;45&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Trotsky: Democracia radical, Frente &#218;nico y Soviets&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Frente a estos desarrollos de Trotsky, no dejan de llamar la atenci&#243;n cr&#237;ticas como la que le hace Rolando Astarita sobre una supuesta subestimaci&#243;n de la influencia en la conciencia obrera de la ideolog&#237;a democr&#225;tico-burguesa. En su Cr&#237;tica al Programa de Transici&#243;n &#8211;una cr&#237;tica al conjunto de la obra de Trotsky cuyo debate no pretendemos agotar en estas p&#225;ginas&#8211; Astarita afirma que: &#8220;Trotsky pareciera representarse la conciencia obrera encerrada en una &#8216;campana de vac&#237;o ideol&#243;gico', apta para recibir consignas a la manera en que lo hac&#237;a la mente &#8216;tabla rasa' postulada por el empirismo m&#225;s crudo. Adem&#225;s, es sintom&#225;tico que apenas preste atenci&#243;n a los efectos sobre las conciencias de las experiencias de la URSS y del nazismo, que potenciaban el discurso apolog&#233;tico de la democracia capitalista&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb46&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Astarita, Rolando, Cr&#237;tica al programa de transici&#243;n, en .&#034; id=&#034;nh46&#034;&gt;46&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como vimos, al contrario, Trotsky da especial importancia a los factores ideol&#243;gicos. Dando cuenta, de aquello que se&#241;ala correctamente Anderson, de que &#8220;la forma general del estado representativo, la democracia burguesa, es en s&#237; misma el principal cerrojo ideol&#243;gico del capitalismo occidental&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb47&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Anderson, Perry, op. cit., p. 49.&#034; id=&#034;nh47&#034;&gt;47&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. A su vez, no solo &#8220;presta atenci&#243;n&#8221; a los efectos del avance del fascismo en la conciencia de las masas como se ve en el caso que se&#241;al&#225;bamos de Francia, sino que discute duramente contra quienes pretenden disminuirlos. Es as&#237; que en Alemania de los &#8216;30 ante la pregunta &#8220;&#191;Es cierto que Hitler destruy&#243; los &#8216;prejuicios democr&#225;ticos'?&#8221;, se&#241;ala c&#243;mo &#8220;En teor&#237;a, la victoria del fascismo demuestra m&#225;s all&#225; de toda duda que la democracia est&#225; agotada; pol&#237;ticamente, empero, el r&#233;gimen fascista mantiene los prejuicios democr&#225;ticos, los recrea, los inculca en la juventud y hasta es capaz de impartirles mucha fuerza durante un tiempo. En ello, precisamente, reside una de las manifestaciones m&#225;s importantes del car&#225;cter hist&#243;rico reaccionario del fascismo&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb48&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;El fascismo y las consignas democr&#225;ticas&#8221;, en La lucha (&#8230;)&#034; id=&#034;nh48&#034;&gt;48&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otro tanto podemos decir de los efectos ideol&#243;gicos del stalinismo. No solo da cuenta de ellos desarrollando el programa democr&#225;tico-radical, sino que adelanta la defensa de un posible gobierno obrero reformista frente a los ataques de la burgues&#237;a, contra todo el nefasto legado que hab&#237;a dejado la pol&#237;tica stalinista del &#8220;tercer per&#237;odo&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb49&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Seg&#250;n el stalinismo, a partir de 1928 se abre el &#250;ltimo periodo del (&#8230;)&#034; id=&#034;nh49&#034;&gt;49&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Y por si quedaban dudas, remarca en el mismo Programa de acci&#243;n para Francia, que &#8220;No queremos alcanzar nuestro objetivo mediante conflictos armados entre diversos grupos de asalariados sino por la verdadera democracia obrera, con la propaganda y la cr&#237;tica leal, con el reagrupamiento voluntario de la gran mayor&#237;a del proletariado bajo la bandera del comunismo integral&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb50&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Un programa de acci&#243;n para Francia&#8221;, op. cit., p. 35.&#034; id=&#034;nh50&#034;&gt;50&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En particular, en relaci&#243;n al Programa de Transici&#243;n (PT) escrito por Trotsky, que est&#225; en el centro de su cr&#237;tica, Astarita se&#241;ala que &#8220;las ilusiones democr&#225;ticas casi no reciben tratamiento en el PT; apenas son mencionadas en relaci&#243;n a los pa&#237;ses atrasados&#8230;&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb51&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Astarita, Rolando, op. cit.&#034; id=&#034;nh51&#034;&gt;51&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Desde luego que en 1938 toda Europa iba camino a la guerra de la mano del fascismo y el militarismo dominaba la escena, el programa democr&#225;tico radical dif&#237;cilmente pod&#237;a hacer algo en esta situaci&#243;n. Sin embargo, Trotsky destaca en el PT, que &#8220;debe ser sostenida, en adelante, la reivindicaci&#243;n del derecho de voto a los dieciocho a&#241;os para los hombres y mujeres. Aquel que ma&#241;ana ser&#225; llamado a morir por la &#8216;patria' debe tener el derecho de hacer o&#237;r su voz ahora. La lucha contra la guerra debe consistir, ante todo, en la movilizaci&#243;n revolucionaria de la juventud&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb52&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, El programa de transici&#243;n, Bs. As., Ediciones IPS-CEIP, 2008, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh52&#034;&gt;52&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y al mismo tiempo, para EE.UU., m&#225;s alejado del teatro de operaciones, plantea en el Programa de Transici&#243;n: &#8220;Nuestra secci&#243;n norteamericana, sostiene cr&#237;ticamente, la propuesta de un refer&#233;ndum sobre la cuesti&#243;n de la declaraci&#243;n de guerra&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb53&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Se refiere al refer&#233;ndum propuesto por L. L. Ludlow sobre la participaci&#243;n o (&#8230;)&#034; id=&#034;nh53&#034;&gt;53&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. [ &#8230; ] Cualesquiera que sean las ilusiones de las masas respecto al refer&#233;ndum, esta reivindicaci&#243;n refleja la desconfianza de los obreros y los campesinos por el gobierno y el parlamento de la burgues&#237;a. Sin sostener ni desarrollar las ilusiones de las masas, es necesario apoyar con todas las fuerzas la desconfianza progresiva de los oprimidos hacia los opresores&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb54&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, El programa de transici&#243;n, op. cit., pp. 86-87.&#034; id=&#034;nh54&#034;&gt;54&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estos elementos, a los que Astarita les resta importancia, expresan la continuidad de la misma l&#243;gica que Trotsky expresara en Francia pero limitada&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb55&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Frente a quienes planteaban apoyar a los gobiernos democr&#225;ticos contra los (&#8230;)&#034; id=&#034;nh55&#034;&gt;55&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; a las condiciones de la guerra inminente. Se podr&#237;an multiplicar por decenas estos ejemplos que &#8211;m&#225;s all&#225; de las caricaturas economicistas de Trotsky, que las hay&#8211; hacen dif&#237;cil de sostener la afirmaci&#243;n de que consideraba la conciencia obrera como una &#8220;campana de vac&#237;o&#8221;. El error de Astarita es abordar la cuesti&#243;n de la ideolog&#237;a y la conciencia de las masas como si &#233;sta operase en el aire, sin dar cuenta de que se desarrolla en la experiencia. Sin esto &#250;ltimo es imposible comprender la articulaci&#243;n estrat&#233;gica que realiza Trotsky entre conciencia y experiencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La misma se muestra claramente durante los a&#241;os 1934-35 en Francia. Mientras Trotsky planteaba para Francia aquellas consignas democr&#225;tico-radicales y aquel di&#225;logo para la constituci&#243;n del Frente &#218;nico, la direcci&#243;n stalinista del PCF, como resabio del &#8220;tercer per&#237;odo&#8221;, levantaba la consigna &#8220;&#161;Soviets por todas partes!&#8221;. Trotsky criticaba duramente su postulaci&#243;n a destiempo. &#191;Estaba negando con esto la lucha por los soviets y con ella por la dictadura del proletariado? Evidentemente, no.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Su l&#243;gica estrat&#233;gica era tan sencilla como precisa. La lucha por la constituci&#243;n de organismos sovi&#233;ticos es fundamental para la revoluci&#243;n, como &#243;rganos de la insurrecci&#243;n y como andamiaje de la dictadura del proletariado. Pero, &#191;qu&#233; son los Soviets? Organismos de Frente &#218;nico de masas. &#191;Cu&#225;l era la condici&#243;n para poder constituir el Frente &#218;nico? La unidad de acci&#243;n con la mayor&#237;a de los obreros que confiaban en la democracia burguesa y quer&#237;an defenderla contra el avance del fascismo. &#191;Qu&#233; les propone Trotsky? Defender la democracia burguesa contra los ataques de la propia burgues&#237;a, pero no con los m&#233;todos parlamentarios sino con los de la lucha de clases, no bajo las banderas del r&#233;gimen decadente de la Tercera Rep&#250;blica sino bajo las de la democracia radical.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estrat&#233;gicamente la clave de esta articulaci&#243;n era que permit&#237;a establecer un puente entre la conciencia reformista de las masas obreras y la preparaci&#243;n de las condiciones para la ofensiva (insurrecci&#243;n). No solamente porque hac&#237;an posible el avance del Frente &#218;nico Obrero para enfrentar a la burgues&#237;a (aspecto t&#225;ctico) sino porque a trav&#233;s de esta acci&#243;n com&#250;n en la lucha de clases posibilitaban a los revolucionarios la conquista de la mayor&#237;a para el &#8220;comunismo integral&#8221; (aspecto estrat&#233;gico).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Gramsci y la articulaci&#243;n estrat&#233;gica de las consignas democr&#225;tico-radicales&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como se&#241;al&#225;bamos anteriormente, un punto clave en la lucha de Gramsci contra las tendencias izquierdistas en el comunismo italiano era el desarrollo del programa democr&#225;tico-radical. En t&#233;rminos generales, la articulaci&#243;n que propon&#237;a entre &#233;ste y el programa transicional de conjunto, ten&#237;a muchas similitudes con la que vimos en Trotsky.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al mismo tiempo que se&#241;alaba la importancia de la utilizaci&#243;n de las consignas de la democracia radical, el revolucionario italiano remarcaba el combate a las ilusiones en los m&#233;todos parlamentarios. &#8220;El objetivo que se propondr&#225; el partido comunista &#8211;dice Gramsci&#8211; ser&#225; vincular cada una de las consignas que lance en este campo [democr&#225;tico-radical] a las directivas generales de su acci&#243;n: en particular, con la demostraci&#243;n pr&#225;ctica de la imposibilidad de que el r&#233;gimen instaurado por el fascismo sufra limitaciones radicales y transformaciones en un sentido &#8216;liberal' y &#8216;democr&#225;tico' sin que se desencadene contra &#233;l una lucha de masas, que inevitablemente deber&#225; desembocar en la guerra civil&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb56&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;La situaci&#243;n italiana y las tareas del PCI (Tesis de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh56&#034;&gt;56&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Igual &#233;nfasis planteaba respecto a la necesidad de vincular las consignas de car&#225;cter econ&#243;mico con las pol&#237;ticas: &#8220;Esta evidencia [de la inevitabilidad de la guerra civil] solo se impondr&#225; a las masas a partir del momento en que, enlazando las reivindicaciones parciales de car&#225;cter pol&#237;tico con las de car&#225;cter econ&#243;mico, logremos transformar los movimientos &#8220;revolucionarios democr&#225;ticos&#8221; en movimientos revolucionarios obreros y socialistas&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb57&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#205;dem.&#034; id=&#034;nh57&#034;&gt;57&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. De aqu&#237; que destaque la importancia de ligar la lucha antimon&#225;rquica en Italia con el ataque a los pilares estructurales del capitalismo italiano: &#8220;La movilizaci&#243;n antimon&#225;rquica de las masas de la poblaci&#243;n italiana es uno de los objetivos que debe proponer el partido comunista. [ &#8230; ]. Pero su realizaci&#243;n debe ser siempre paralela a la agitaci&#243;n y la lucha contra los otros pilares fundamentales del r&#233;gimen fascista: la plutocracia industrial y los terratenientes&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb58&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#205;dem.&#034; id=&#034;nh58&#034;&gt;58&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. En todos estos puntos es clara la similitud con los planteos de Trotsky que fuimos viendo, as&#237; como algunos de los sistematizados en la teor&#237;a-programa de la revoluci&#243;n permanente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gramsci no desarrollar&#225; el programa democr&#225;tico radical como vimos que lo hac&#237;a Trotsky, sin embargo, le dar&#225; un gran peso alrededor de la consigna de Asamblea Constituyente. Gramsci consideraba que la consigna de Constituyente, a la que se opon&#237;an los sectores izquierdistas, hab&#237;a sido clave en el aislamiento del movimiento obrero que hab&#237;a permitido al fascismo ganarse a sectores de masas. Lo consideraba probablemente el error fundamental del comunismo en el per&#237;odo pre-fascista, y efectivamente no se trataba de una cuesti&#243;n menor para la hegemon&#237;a del proletariado sobre los campesinos italianos, y los del Mezzogiorno en particular.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En las Tesis de Lyon, Gramsci estableci&#243; la siguiente formulaci&#243;n de Asamblea Constituyente: &#8220;En la agitaci&#243;n antimon&#225;rquica el problema de la forma del estado ser&#225; presentado adem&#225;s por el partido comunista en estrecha conexi&#243;n con el problema del contenido de clase que los comunistas se proponen dar al estado. En el pasado reciente (junio de 1925), el partido logr&#243; conectar estos problemas fundando su acci&#243;n pol&#237;tica en las consignas: &#8216;Asamblea republicana basada en los comit&#233;s obreros y campesinos; control obrero sobre la industria; la tierra a los campesinos'&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb59&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ib&#237;dem, pp. 255-256.&#034; id=&#034;nh59&#034;&gt;59&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es en torno a la articulaci&#243;n estrat&#233;gica entre Asamblea Constituyente y dictadura del proletariado que se plante&#243; una diferencia fundamental entre Trotsky y Gramsci. De hecho es posible reconstruir una pol&#233;mica impl&#237;cita entre ambos revolucionarios por interp&#243;sita persona. Trotsky abord&#243; la cuesti&#243;n de la Constituyente en Italia, en mayo de 1930 en una carta dirigida a Pietro Tresso, Feroci y Santini, quienes hab&#237;an sido expulsados del PCI luego de declarar su solidaridad con la Oposici&#243;n de Izquierda&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb60&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Constituir&#237;an la Nueva Oposici&#243;n Italiana. El adjetivo de &#8220;nueva&#8221; era (&#8230;)&#034; id=&#034;nh60&#034;&gt;60&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. En aquella oportunidad, Trotsky (con los reparos del caso en tanto no segu&#237;a suficientemente la coyuntura italiana) desarrolla una cr&#237;tica de car&#225;cter estrat&#233;gico a la consigna de &#8220;Asamblea republicana basada en los comit&#233;s obreros y campesinos&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dice Trotsky en referencia a esta formulaci&#243;n: &#8220;quisiera decirles por qu&#233; considero que se trata de una consigna pol&#237;tica err&#243;nea o, al menos, ambigua. La &#8216;asamblea republicana' es, obviamente, una instituci&#243;n del Estado burgu&#233;s. &#191;Qu&#233; son, en cambio, los &#8216;comit&#233;s obreros y campesinos'? Es obvio que son una especie de pariente de los soviets obreros y campesinos. Si es as&#237;, hay que decirlo. Porque las organizaciones de clase de los obreros y campesinos pobres, ll&#225;mense soviets o comit&#233;s, siempre constituyen organizaciones de lucha contra el Estado burgu&#233;s, luego se convierten en &#243;rganos de la insurrecci&#243;n y, finalmente, despu&#233;s del triunfo, se transforman en organizaciones de la dictadura proletaria. Siendo as&#237;, &#191;c&#243;mo es posible que una asamblea republicana &#8211;organizaci&#243;n suprema del Estado burgu&#233;s&#8211; se &#8220;base&#8221; en organizaciones del Estado proletario?&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb61&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, Problemas de la revoluci&#243;n italiana, en .&#034; id=&#034;nh61&#034;&gt;61&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De esta forma, Trotsky retoma la misma articulaci&#243;n estrat&#233;gica que se&#241;al&#225;bamos para el caso de Francia. La postulaci&#243;n del programa democr&#225;tico-radical solo es coherente con los objetivos revolucionarios, en tanto y en cuanto, desarrolla el Frente &#218;nico y los organismos de tipo sovi&#233;tico &#8220;en lucha contra el Estado burgu&#233;s&#8221;. Ligado a esto, Trotsky les recuerda que &#8220;en 1917, antes de Octubre, Zinoviev y Kamenev, al oponerse a la insurrecci&#243;n, se pronunciaron a favor de esperar que se reuniera la Asamblea Constituyente para crear un &#8216;Estado combinado' mediante la fusi&#243;n de la Asamblea Constituyente y los soviets de obreros y campesinos. En 1919 fuimos testigos de la propuesta de Hilferding de inscribir a los soviets en la Constituci&#243;n de Weimar&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb62&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Sancionada en noviembre de 1919, fue producto de la Asamblea Nacional (&#8230;)&#034; id=&#034;nh62&#034;&gt;62&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Hilferding, igual que Zinoviev y Kamenev, llam&#243; a esto el &#8216;Estado combinado'&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb63&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, Problemas de la revoluci&#243;n italiana, en op. cit.&#034; id=&#034;nh63&#034;&gt;63&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se trata de un problema nodal de la estrategia. El programa democr&#225;tico-radical es, como dec&#237;amos, parte de los &#8220;golpes habilidosos&#8221;, medios ofensivos, con los que los revolucionarios luchan a la defensiva para acumular fuerzas para pasar a la ofensiva. Si falla en el momento decisivo de abandonar la defensa y pasar al ataque, se transforma en su contrario: de puentes devienen en barreras. En referencia a Zinoviev y Kamenev en octubre del &#8216;17, dice Trotsky: &#8220;Como peque&#241;oburgu&#233;s de nuevo tipo quer&#237;a, en el momento mismo en que se produc&#237;a un abrupto viraje de la historia, &#8216;combinar' un tercer tipo de Estado mediante el casamiento de la dictadura proletaria con la dictadura de la burgues&#237;a bajo el signo de la constituci&#243;n&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb64&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#205;dem.&#034; id=&#034;nh64&#034;&gt;64&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una vez que la democracia sovi&#233;tica, infinitamente m&#225;s democr&#225;tica que la democracia burguesa m&#225;s radical, se ha transformado en la expresi&#243;n del poder de los trabajadores y los campesinos, la democracia radical puede pasar a ser el refugio de la contrarrevoluci&#243;n. As&#237; fue efectivamente en Alemania, con la constituci&#243;n de Weimar que fue dictada al calor de la derrota de la insurrecci&#243;n de 1919. Tambi&#233;n en 1917 en Rusia, donde la Asamblea Constituyente, a cuya convocatoria se negaron los conciliadores hasta que el proletariado pas&#243; a la ofensiva, se eligi&#243; en octubre del &#8216;17 con anterioridad a la ruptura del partido campesino (socialrevolucionarios) que con el triunfo de la revoluci&#243;n decant&#243; un ala izquierda que conformar&#237;a el &#8220;gobierno obrero y campesino&#8221; con los bolcheviques. De ah&#237; que la composici&#243;n de la Constituyente no reflej&#243; la evoluci&#243;n del proceso, cuesti&#243;n expresada, en su negativa a dar cuenta de las conquistas y reconocer al poder sovi&#233;tico. Se hab&#237;a transformado en la trinchera de los enemigos de la revoluci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En referencia a la pol&#237;tica que levantaban con Lenin en aquel entonces, Trotsky se&#241;ala: &#8220;Plante&#225;bamos el problema de una insurrecci&#243;n que traspasar&#237;a el poder al proletariado a trav&#233;s de los soviets. Cuando se nos pregunta qu&#233; har&#237;amos, en tal caso con la Asamblea Constituyente, respondimos: &#8216;Veremos; tal vez la combinemos con los soviets.' Para nosotros eso significaba una Asamblea Constituyente reunida bajo un r&#233;gimen sovi&#233;tico, en la que los soviets fueran mayor&#237;a. Y como no sucedi&#243;, los soviets liquidaron la Asamblea Constituyente. En otras palabras: se trataba de dilucidar la posibilidad de transformar la Asamblea Constituyente y los soviets en organizaciones de una misma clase, jam&#225;s de combinar una Asamblea Constituyente burguesa con los soviets proletarios&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb65&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, Problemas de la revoluci&#243;n italiana, en op. cit.&#034; id=&#034;nh65&#034;&gt;65&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Trotsky siempre consist&#237;a en un problema de articulaci&#243;n estrat&#233;gica (defensiva-ofensiva, t&#225;ctica-estrategia)&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb66&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;De ah&#237; que quienes como Rolando Astarita pretenden abordar la &#8220;posibilidad&#8221; (&#8230;)&#034; id=&#034;nh66&#034;&gt;66&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Por las grietas que en este aspecto ten&#237;a el pensamiento de Gramsci se han colado una parte de las interpretaciones socialdem&#243;cratas de sus elaboraciones. M&#225;s all&#225; de esto, Gramsci nunca arrib&#243; ni sostuvo una teor&#237;a del Estado &#8220;combinado&#8221;. Pero mientras que Trotsky ten&#237;a una visi&#243;n clara sobre la articulaci&#243;n de la democracia obrera (soviets) y las consignas de la democracia burguesa&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb67&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Al mismo tiempo, Trotsky sosten&#237;a que en caso de desatarse una pr&#243;xima (&#8230;)&#034; id=&#034;nh67&#034;&gt;67&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; incluso en su versi&#243;n m&#225;s radical, lo que muestra aquella formulaci&#243;n de &#8220;Asamblea republicana basada en los comit&#233;s obreros y campesinos&#8221; es que aquel problema no se encontraba resuelto a&#250;n en el Gramsci maduro.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;PARTE II: Hegemon&#237;a burguesa y hegemon&#237;a obrera &lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Los efectos del fascismo y del stalinismo, supieron dar nueva vida a aquella vieja teor&#237;a del Estado &#8220;combinado&#8221; que mencion&#225;bamos en el apartado anterior. Algunos como Antoine Artous, bajo el slogan de &#8220;la democracia hasta el final&#8221;, enfocan el problema desde el punto de vista de la relaci&#243;n entre democracia representativa y democracia directa, para llegar a la conclusi&#243;n de que es posible combinarlos en un sistema de &#8220;doble representaci&#243;n&#8221;. La representaci&#243;n pol&#237;tica pasa por una asamblea elegida por el &#8220;sufragio universal&#8221; de la poblaci&#243;n atomizada, mientras que los &#8220;soviets&#8221; quedan reducidos, en palabras de Artous, a una &#8220;&#8216;segunda c&#225;mara social', representando a los sindicatos, asociaciones, etc. que defienden los intereses econ&#243;micos y sociales de los asalariados y las capas populares&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb68&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Artous, Antoine, &#8220;Democracia y emancipaci&#243;n social (II)&#8221;, en , abril de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh68&#034;&gt;68&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. De esta forma, como no se puede evitar el surgimiento de organizaciones de tipo sovi&#233;ticas al calor de cada revoluci&#243;n, se busca alejar lo m&#225;s posible a los trabajadores del poder pol&#237;tico, para que se limiten a instituciones corporativas dedicadas a &#8220;sus&#8221; asuntos; es decir, para que renuncien a la hegemon&#237;a&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb69&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Para una cr&#237;tica de los planteos de Artous ver: Cinatti, Claudia y (&#8230;)&#034; id=&#034;nh69&#034;&gt;69&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. No es algo nuevo, desde los tiempos de Hilferding &#8211;y la constituci&#243;n de Weimar&#8211; ha sido el objetivo, expl&#237;cito o impl&#237;cito, de este tipo de estrategias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tambi&#233;n Ernest Mandel sostuvo en un sentido similar que &#8220;todas las formas de democracia directa [ &#8230; ] no sustituyen sino complementan a las instituciones del sufragio universal&#8221;, bajo el argumento de que &#8220;las masas obreras de todo el mundo est&#225;n profundamente convencidas de la necesidad de participar en las elecciones democr&#225;ticas de organismos de tipo parlamentario&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb70&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Mandel, Ernest, El poder y el dinero, M&#233;xico, Siglo XXI, 1994, p. 287.&#034; id=&#034;nh70&#034;&gt;70&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. El &#250;ltimo Poulantzas, para sostener su perspectiva del &#8220;socialismo democr&#225;tico&#8221;, tambi&#233;n resumi&#243; su cr&#237;tica a la Revoluci&#243;n Rusa y al bolchevismo, diciendo: &#8220;&#191;no fue m&#225;s bien esta misma situaci&#243;n, esta misma l&#237;nea (sustituci&#243;n radical de la democracia representativa por la democracia directa de base) la que constituy&#243; el factor principal de lo que sucedi&#243; en la Uni&#243;n Sovi&#233;tica, ya en vida de Lenin, y la que dio lugar al Lenin centralizador y estatista cuya posteridad conocemos?&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb71&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Poulantzas, Nicos, Estado, poder y socialismo, Madrid, Siglo XXI, 1980, p. 309.&#034; id=&#034;nh71&#034;&gt;71&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien, no se trata simplemente de una discusi&#243;n sobre las diferencias entre la democracia sovi&#233;tica en Rusia y en &#8220;Occidente&#8221; como se la pretende presentar&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb72&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Es interesante la comparaci&#243;n que establece Trotsky con la Comuna de Par&#237;s y (&#8230;)&#034; id=&#034;nh72&#034;&gt;72&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Trotsky incluso, no tiene problema en se&#241;alar para &#8220;Occidente&#8221;, por ejemplo en el caso de EE.UU.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb73&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Si Norteam&#233;rica se hiciera comunista&#8221;, en Naturaleza y (&#8230;)&#034; id=&#034;nh73&#034;&gt;73&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, la posibilidad de que una vez bajo el poder de los soviets no sean necesarias restricciones pol&#237;ticas fundamentales contra los burgueses expropiados; &#8220;los soviets norteamericanos &#8211;dice&#8211; ser&#225;n tan distintos de los rusos como lo son Estados Unidos del presidente Roosevelt del imperio ruso del zar Nicol&#225;s II&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb74&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Si Norteam&#233;rica se hiciera comunista&#8221;, en op. cit.&#034; id=&#034;nh74&#034;&gt;74&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Otro tanto se&#241;ala para Alemania&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb75&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Trotsky, Le&#243;n, &#8220;El Frente &#218;nico defensivo (Carta a un obrero (&#8230;)&#034; id=&#034;nh75&#034;&gt;75&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La imposibilidad de combinar la democracia burguesa con la democracia sovi&#233;tica se basa en que son la expresi&#243;n pol&#237;tica de reg&#237;menes sociales antag&#243;nicos. Ambos sistemas de representaci&#243;n son coherentes con ello. La democracia capitalista tiene por principio la separaci&#243;n de las masas del gobierno del Estado, para lo cual, como vimos, utiliza m&#250;ltiples mecanismos. El parlamentarismo, y m&#225;s a&#250;n el presidencialismo, mediante el &#8220;sufragio universal&#8221; cada 2, 4 &#243; 6 a&#241;os, se basan en la atomizaci&#243;n de la poblaci&#243;n en general y de la clase obrera en particular. De esta forma, el gobierno de una minor&#237;a, la burgues&#237;a, puede sostener su hegemon&#237;a present&#225;ndose como expresi&#243;n de una gen&#233;rica &#8220;voluntad popular&#8221; de las masas&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb76&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;El argumento, esgrimido por Artous y com&#250;n a quienes defienden el planteo de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh76&#034;&gt;76&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La democracia sovi&#233;tica parte del principio opuesto: aumentar al m&#225;ximo la incorporaci&#243;n de las masas al gobierno del Estado. De ah&#237; que su base sean los consejos (soviets) elegidos, no en base a las circunscripciones electorales territoriales de la democracia burguesa, sino esencialmente por unidad de producci&#243;n (empresa, f&#225;brica, escuela, etc.). Los consejos se erigen, al decir de Marx, como &#8220;corporaciones de trabajo&#8221;, legislativas y ejecutivas al mismo tiempo, que gobiernan en el sentido m&#225;s amplio del t&#233;rmino: definen el rumbo pol&#237;tico as&#237; como la planificaci&#243;n de los recursos econ&#243;micos de la sociedad sobre la base de la propiedad estatal de los medios de producci&#243;n. Por estas caracter&#237;sticas es que su desarrollo progresivo, de la mano del avance hacia el socialismo, lleva inscripta la tendencia a la desaparici&#243;n del Estado como tal, es decir, como poder divorciado de la sociedad, que aparentemente se ubica por encima de ella.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No se trata de una estructura institucional &#8220;ideal&#8221; que surge de la nada. Al contrario, la democracia sovi&#233;tica se basa en el impulso m&#225;s decidido de las tendencias a la autoorganizaci&#243;n que se desarrollan en los procesos revolucionarios a partir del frente &#250;nico de masas; primero para la defensa, luego para la ofensiva, y una vez conquistado el poder se transforman en el andamiaje institucional de la dictadura del proletariado. Los consejos (soviets) son pilares fundamentales para la hegemon&#237;a del proletariado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las estrategias que aspiran a un &#8220;Estado combinado&#8221; pretenden encorsetar aquellas tendencias a la autoorganizaci&#243;n en los estrechos l&#237;mites de los &#8220;asuntos econ&#243;micos y sociales&#8221;, negando con ello la hegemon&#237;a obrera. De aqu&#237; su papel reaccionario &#8211;e incluso contrarrevolucionario&#8211; en los momentos agudos de la lucha de clases ya que, justamente, no est&#225; en juego solo el enfrentamiento entre reg&#237;menes pol&#237;ticos sino el propio car&#225;cter de clase del Estado y, por ende, el armamento del proletariado y el desarme de la burgues&#237;a, sin lo cual no hay democracia sovi&#233;tica posible.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En t&#233;rminos estrat&#233;gicos, el planteo (acabado o no) de &#8220;Estado combinado&#8221; oculta bajo una falsa soluci&#243;n, los m&#225;s agudos problemas de estrategia (relaci&#243;n defensa y ataque, posici&#243;n y maniobra, etc.). Y lo hace, especialmente en los momentos de pasaje a la ofensiva (insurrecci&#243;n y guerra civil).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien, partiendo de que no hay lugar para la &#8220;combinaci&#243;n&#8221; entre democracia burguesa y sovi&#233;tica, volvamos al problema de la articulaci&#243;n estrat&#233;gica de estos elementos en la defensa, durante la etapa de preparaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El valor relativo de las &#8220;trincheras&#8221; en la defensiva&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En nuestro art&#237;culo &#8220;Trotsky y Gramsci: debates de estrategia sobre la revoluci&#243;n en occidente&#8221;, desarrollamos en torno a la t&#225;ctica de &#8220;gobierno obrero&#8221; el valor relativo que tienen las &#8220;fortalezas&#8221; o &#8220;trincheras&#8221; en la ofensiva. C&#243;mo pueden ser, seg&#250;n se utilicen, un trampol&#237;n que aumente la potencia del ataque (preparaci&#243;n de la insurrecci&#243;n) o transformarse en un peso muerto que termine haciendo fracasar la ofensiva&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb77&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Albamonte, Emilio y Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Trotsky y Gramsci: debates de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh77&#034;&gt;77&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Aqu&#237; abordaremos este mismo aspecto pero desde el punto de vista de la defensa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Peter Thomas public&#243; en 2009 su libro &lt;i&gt;The Gramscian Moment&lt;/i&gt;, que se transform&#243; en una referencia en los estudios sobre Gramsci&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb78&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;En 2014, la revista Historical Materialism le ha dedicado un dossier (&#8230;)&#034; id=&#034;nh78&#034;&gt;78&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. A los fines de este art&#237;culo, nos interesa especialmente, el desarrollo y la interpretaci&#243;n que realiza del concepto de &#8220;aparatos hegem&#243;nicos&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb79&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Respecto al lugar central que otorga al concepto de &#8220;aparato hegem&#243;nico&#8221;, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh79&#034;&gt;79&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Retomando los Cuadernos de Gramsci&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb80&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci se&#241;ala en los Cuadernos de la C&#225;rcel: &#8220;que en una determinada (&#8230;)&#034; id=&#034;nh80&#034;&gt;80&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, se&#241;ala que: &#8220;Un aparato hegem&#243;nico de clase es la amplia serie de instituciones articuladas (entendidas en el sentido m&#225;s amplio) y las pr&#225;cticas &#8211;desde los peri&#243;dicos a las organizaciones educativas a los partidos pol&#237;ticos&#8211; por medio de las cuales la clase y sus aliados comprometen a sus oponentes en la lucha por el poder pol&#237;tico&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb81&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Thomas, Peter, The Gramscian Moment. Philosophy, hegemony and marxism, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh81&#034;&gt;81&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En referencia a este tipo de instituciones, Trotsky las describ&#237;a como elementos de la democracia proletaria: &#8220;Dentro del marco de la democracia burguesa &#8211;dec&#237;a&#8211; y paralela a la incesante lucha contra ella, los elementos de la democracia proletaria se han formado en el curso de muchas d&#233;cadas: partidos pol&#237;ticos, prensa obrera, sindicato, comit&#233;s de f&#225;brica, clubs, cooperativas, sociedades deportivas, etc.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb82&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;El Frente &#218;nico defensivo (Carta a un obrero (&#8230;)&#034; id=&#034;nh82&#034;&gt;82&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien, &#191;cu&#225;l es la valoraci&#243;n estrat&#233;gica de las mismas para Thomas? Seg&#250;n el autor: &#8220;El aparato estatal de la burgues&#237;a podr&#237;a ser neutralizado solo cuando el proletariado lo haya privado de su &#8216;base social' a trav&#233;s de la elaboraci&#243;n de un proyecto hegem&#243;nico alternativo y su concreci&#243;n en un aparato hegem&#243;nico adecuado a la misma. En los t&#233;rminos que adopt&#243; Lenin de Marx y Engels con el fin de describir la Comuna de Par&#237;s y los soviets como un &#8216;estado de tipo especial'&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb83&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Thomas, Peter, op. cit., p. 227.&#034; id=&#034;nh83&#034;&gt;83&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. En el caso de Trotsky: &#8220;En cuanto a nuestra misi&#243;n &#8211;dice&#8211;, consiste en situar esos elementos de democracia proletaria, ya creados, en la base del sistema sovi&#233;tico del Estado obrero. Para este fin, es necesario romper la c&#225;scara de la democracia burguesa y liberar de ella el meollo de la democracia obrera. En eso reside la esencia de la revoluci&#243;n proletaria&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb84&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;El Frente &#218;nico defensivo (Carta a un obrero (&#8230;)&#034; id=&#034;nh84&#034;&gt;84&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es decir, en cuanto al valor estrat&#233;gico, mientras que para Thomas estas instituciones est&#225;n llamadas a &#8220;neutralizar&#8221; el aparato estatal de la burgues&#237;a, para Trotsky su desarrollo est&#225; indisolublemente ligado a la necesidad de &#8220;romper la c&#225;scara de la democracia burguesa&#8221;. Es decir, no se trata de &#8220;neutralizar&#8221; sino de &#8220;romper&#8221; la hegemon&#237;a burguesa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los &#8220;aparatos hegem&#243;nicos&#8221; por s&#237; mismos no son capaces de &#8220;neutralizar&#8221; la hegemon&#237;a de la burgues&#237;a. Por eso Trotsky, al igual que vimos en el caso de Francia, liga el planteo de frente &#250;nico defensivo al di&#225;logo con las ilusiones en la democracia burguesa. Ante la hipot&#233;tica pregunta de un trabajador: &#8220;&#191;Acept&#225;is vosotros, los comunistas, defender la Constituci&#243;n de Weimar?&#8221; Nuevamente responde distinguiendo las instituciones dentro del r&#233;gimen burgu&#233;s. &#8220;La rep&#250;blica &#8211;dice&#8211; tiene a su frente un presidente. &#191;Aceptamos nosotros, los comunistas, defender a Hindenburg contra el fascismo? Pienso que esa necesidad deja de sentirse por s&#237; misma, despu&#233;s de que Hindenburg haya llamado a los fascistas al poder. Luego viene el gobierno, presidido por Hitler. El gobierno no necesita ser defendido contra el fascismo. En tercer lugar, viene el parlamento. [ &#8230; ] puede decirse con certeza que si la composici&#243;n del Reichstag demuestra ser hostil al gobierno; si Hitler piensa suprimir el Reichstag, y la socialdemocracia muestra determinaci&#243;n para luchar a favor del Reichstag, los comunistas ayudar&#225;n a la socialdemocracia con toda su fuerza&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb85&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#205;dem.&#034; id=&#034;nh85&#034;&gt;85&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Y luego contin&#250;a se&#241;alando que &#8220;hay cosas m&#225;s valiosas&#8221; en referencia a los &#8220;elementos de democracia obrera&#8221; que se&#241;al&#225;bamos antes, y agrega: &#8220;La misi&#243;n del fascismo no es tanto completar la destrucci&#243;n de la democracia burguesa como aplastar los primeros esbozos de democracia proletaria&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb86&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#205;dem.&#034; id=&#034;nh86&#034;&gt;86&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el combate por la defensa de estas &#8220;fortalezas&#8221;, puntos de apoyo, de estos &#8220;primeros esbozos de democracia proletaria&#8221; contra el Estado burgu&#233;s, e incluso del parlamento si es que hay una lucha seria, es que Trotsky opina que se puede &#8220;romper la c&#225;scara de la democracia burguesa&#8221; y pueden surgir los soviets como base de un &#8220;estado de tipo especial&#8221;. Se trata de una visi&#243;n din&#225;mica donde la conciencia evoluciona ligada a la experiencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien, esta din&#225;mica, no solo se relaciona con los ataques directos, como por ejemplo los del fascismo sino que la burocratizaci&#243;n y estatizaci&#243;n de aquellas &#8220;fortalezas&#8221; del proletariado puede transformarlas en su contrario.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la interpretaci&#243;n evolutiva de Thomas: &#8220;El aparato hegem&#243;nico es el medio por el cual las fuerzas de clase de la sociedad civil se traducen en poder en la sociedad pol&#237;tica. O, parafraseando el concepto del Estado capitalista de las &#250;ltimas obras de Poulantzas&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb87&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Thomas le critica a Poulantzas que el poder pol&#237;tico no consiste en una (&#8230;)&#034; id=&#034;nh87&#034;&gt;87&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, el aparato hegem&#243;nico es una &#8216;condensaci&#243;n material de la relaci&#243;n de fuerzas' dentro de la clase o alianza de clases que permite confrontar a su antagonista en el plano pol&#237;tico&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb88&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Thomas, Peter, op. cit., p. 226.&#034; id=&#034;nh88&#034;&gt;88&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, estos &#8220;aparatos hegem&#243;nicos&#8221; lejos de expresar en s&#237; mismos la &#8220;condensaci&#243;n material de la relaci&#243;n de fuerzas&#8221; tienen un valor relativo, incluso en la defensa, seg&#250;n est&#233;n bajo el control del movimiento obrero o de la burocracia, ya sea sindical o pol&#237;tica. Pueden ser medios de los que se valga el proletariado para enfrentar a la burgues&#237;a o, al contrario, ser medios de los que se valga la burgues&#237;a y su Estado para controlar al movimiento obrero. De aqu&#237; que la lucha contra la burocracia, no sea un problema solamente para &#8220;despu&#233;s de la toma del poder&#8221;, o solo para la ofensiva, sino que se trata de un combate necesariamente constante y cotidiano, inseparable de la propia constituci&#243;n de la clase obrera en sujeto y la lucha por su hegemon&#237;a. Como veremos, la t&#225;ctica de Frente &#218;nico se relaciona directamente con este problema t&#225;ctico y estrat&#233;gico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luego volveremos sobre la interpretaci&#243;n de Thomas sobre Gramsci, centrada casi exclusivamente en los &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt;; ahora lo que nos interesa es preguntarnos &#191;hay en la propia pol&#237;tica que sostuvo el Gramsci maduro antes de ser encarcelado elementos ambiguos que dejen resquicios para este tipo de interpretaciones?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Frente &#218;nico: la defensa y la acumulaci&#243;n de fuerzas para la ofensiva&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sintetizando lo que plante&#225;bamos hasta aqu&#237;, vimos c&#243;mo la defensa tiene como objetivos negativos &#8220;parar el golpe&#8221;, &#8220;conservar&#8221;. El objetivo positivo est&#225; dado por la acumulaci&#243;n de fuerzas para pasar a la ofensiva. Ahora bien, un esquema defensivo limitado a estos elementos, de tipo &#8220;gradualista&#8221;, &#8220;evolutivo&#8221;, no se distingue en la pr&#225;ctica de lo que Clausewitz se&#241;alaba como un absurdo desde el punto de vista estrat&#233;gico: la &#8220;defensa pasiva&#8221;. De ah&#237; que las mejores defensas son aquellas que se nutren de la mayor cantidad de medios ofensivos. Dicho esto, es necesario volver a poner en primer plano el objetivo positivo de la defensa: la acumulaci&#243;n de fuerzas para pasar a la ofensiva. En t&#233;rminos estrat&#233;gicos, sin este elemento, toda defensa, por m&#225;s medios ofensivos que pretenda articular, falla en lo esencial: preparar el contraataque.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Anteriormente se&#241;al&#225;bamos la articulaci&#243;n entre el programa democr&#225;tico-radical y el Frente &#218;nico, c&#243;mo el primero busca dinamizar al segundo y c&#243;mo el desarrollo del Frente &#218;nico es base para la constituci&#243;n de organismos de tipo sovi&#233;tico que son los &#243;rganos para el pasaje a la ofensiva, y luego andamiaje de la dictadura del proletariado. Pero tambi&#233;n se&#241;al&#225;bamos el objetivo estrat&#233;gico de la t&#225;ctica de Frente &#218;nico: ganar a la mayor&#237;a para la revoluci&#243;n, o dicho en otros t&#233;rminos, que el partido revolucionario conquiste una mayor&#237;a en la clase obrera para que justamente la din&#225;mica &#8220;en el papel&#8221; de &#8220;Frente &#218;nico-Soviets-dictadura del proletariado&#8221;, sea posible en los hechos. Entonces, &#191;c&#243;mo se expresa en la defensiva esta din&#225;mica progresiva entre la constituci&#243;n de un frente unido de clase contra la burgues&#237;a y el fortalecimiento de la influencia revolucionaria para la ofensiva?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tanto para Trotsky como para Gramsci, la necesidad de levantar las consignas democr&#225;tico-radicales iba de la mano &#8211;era indisociable&#8211; del combate contra las ilusiones en la democracia burguesa y el parlamentarismo, como medios fundamentales contra la perspectiva del poder obrero. &#8220;Las clases dirigentes &#8211;dec&#237;a Gramsci para Italia&#8211; ponen en pr&#225;ctica un vasto plan de corrupci&#243;n y de disgregaci&#243;n interna del movimiento obrero usando como se&#241;uelo, ante los dirigentes oportunistas, la posibilidad de que una aristocracia obrera colabore con el gobierno en una tentativa de soluci&#243;n &#8216;reformista' del problema del estado (gobierno de izquierda)&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb89&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;La situaci&#243;n italiana y las tareas del PCI (Tesis de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh89&#034;&gt;89&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para abordar este punto en la comparaci&#243;n entre Trotsky y Gramsci, cobran especial relevancia sus respectivas evaluaciones del que fuera uno de los principales enfrentamientos de la lucha de clases en &#8220;Occidente&#8221; durante la d&#233;cada del &#8216;20, luego de la revoluci&#243;n alemana de 1923&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb90&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Albamonte, Emilio y Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Trotsky y Gramsci: debates de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh90&#034;&gt;90&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;: la huelga general y la huelga minera en Gran Breta&#241;a de 1926. Su relevancia est&#225; dada tanto por la importancia del proceso como porque expres&#243; claramente aquella &#8220;tentativa de soluci&#243;n reformista&#8221;, en el marco de una de las principales democracias imperialistas, ya no de un &#8220;Occidente perif&#233;rico&#8221; (Italia).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir de 1924 se desarroll&#243;, dentro de los sindicatos ingleses, un movimiento (&#8220;movimiento de la minor&#237;a&#8221;) que exig&#237;a mayor dureza contra las patronales, que inclu&#237;a a los comunistas en un frente &#250;nico con la &#8220;izquierda&#8221; del Partido Laborista&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb91&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Fundado a principios del siglo XX sobre la base de los sindicatos, el (&#8230;)&#034; id=&#034;nh91&#034;&gt;91&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; encabezada por A. A. Purcell, quien en el &#8216;24 llegar&#237;a a presidir el TUC (Trade Union Congress)&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb92&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Nombre de la central sindical brit&#225;nica.&#034; id=&#034;nh92&#034;&gt;92&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. En este marco&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb93&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;La mayor injerencia de EE.UU. en Europa amenazaba con alienar las relaciones (&#8230;)&#034; id=&#034;nh93&#034;&gt;93&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, se concreta la creaci&#243;n del &#8220;comit&#233; sindical anglo-ruso&#8221;, como &#243;rgano de coordinaci&#243;n entre los sindicatos sovi&#233;ticos y las Trade Unions brit&#225;nicas, con el planteo de una mutua solidaridad y el objetivo declarado de avanzar en la unidad sindical internacional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En 1926, el movimiento obrero brit&#225;nico protagoniz&#243; las mayores acciones de masas de su historia desde el per&#237;odo del Cartismo. Ese a&#241;o estall&#243; la huelga de los mineros, el coraz&#243;n de la clase obrera brit&#225;nica, contra la pretensi&#243;n de la empresa de extracciones de prolongar la jornada de trabajo y bajar los salarios. En mayo la conferencia de las uniones sindicales decide proclamar la huelga general en apoyo a los mineros. Luego de nueve d&#237;as de huelga general, bajo presi&#243;n del gobierno conservador, la direcci&#243;n de las Trade Unions levant&#243; la huelga en solidaridad. Los mineros continuaron en huelga durante todo el a&#241;o que, finalmente aislada del resto del movimiento obrero es derrotada en noviembre con la subsecuente ola de despidos, baja de salarios, aumento de horas de trabajo, y prohibici&#243;n legal de las huelgas en solidaridad y los piquetes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El comit&#233; anglo-ruso que hab&#237;a cumplido un papel progresivo hasta la huelga general, permitiendo el avance de los comunistas brit&#225;nicos, se mantiene, sin embargo, luego de que la burocracia traiciona levantando la huelga general. Gramsci y Trotsky sacar&#225;n conclusiones casi inversas de este hecho.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Trotsky, desde el momento en que la direcci&#243;n de las Trade Unions hab&#237;a traicionado la huelga de los mineros, levantando la huelga general, el comit&#233; anglo-ruso deb&#237;a haber sido roto inmediatamente. Al no hacerlo la Internacional Comunista pas&#243; a cumplir un papel reaccionario, cubriendo as&#237; la traici&#243;n de la burocracia &#8220;de izquierda&#8221; con la legitimidad de los comunistas y liquidando con ello las posibilidades de emergencia del Partido Comunista Brit&#225;nico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gramsci, por su parte, va a apuntar en un sentido contrario. Tan tarde como agosto del &#8216;26, con la huelga minera llevando varios meses y ya consumada la traici&#243;n del TUC, plante&#243; la necesidad de seguir sosteniendo el comit&#233; anglo-ruso. &#8220;Yo pienso &#8211;dec&#237;a&#8211; que, a pesar de la indecisi&#243;n, la debilidad y si se quiere la traici&#243;n de la izquierda inglesa durante la huelga general, el comit&#233; anglo-ruso deber&#225; ser mantenido, porque es el terreno mejor para revolucionar no solo el mundo sindical ingl&#233;s, sino tambi&#233;n los sindicatos de Amsterdam&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb94&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Agrupamiento internacional de la burocracia sindical reformista.&#034; id=&#034;nh94&#034;&gt;94&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. En un solo caso deber&#237;a darse una ruptura entre los comunistas y la izquierda inglesa: si Inglaterra estuviera en los umbrales de la revoluci&#243;n proletaria con nuestro partido tan fuerte como para poder conducir por s&#237; solo la insurrecci&#243;n&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb95&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;Un examen de la situaci&#243;n italiana&#8221;, en Escritos (&#8230;)&#034; id=&#034;nh95&#034;&gt;95&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De esta forma, Gramsci se desliza a una interpretaci&#243;n que tiende a presentar al Frente &#218;nico, no ya como t&#225;ctica, sino como estrategia, o como t&#225;ctica permanente hasta &#8220;los umbrales de la revoluci&#243;n proletaria&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, al mismo tiempo que sostiene la continuidad del comit&#233; anglo-ruso luego de la traici&#243;n de la huelga, Gramsci presenta como un punto clave la necesidad de que el comunismo brit&#225;nico tenga &#8220;un programa de reorganizaci&#243;n democr&#225;tica de las Trade Unions&#8221;. Una reorganizaci&#243;n tal de los sindicatos que &#8220;bajo el impulso de nuestro partido, tendr&#237;a el significado y la importancia de una verdadera germinaci&#243;n de tipo sovi&#233;tica&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb96&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#205;dem.&#034; id=&#034;nh96&#034;&gt;96&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky tambi&#233;n contemplaba esta posibilidad. Por ejemplo, en el hipot&#233;tico caso de un &#8220;gobierno obrero&#8221; formado en el parlamento, se&#241;alaba que &#8220;se ver&#237;a forzado a crear nuevos &#243;rganos revolucionarios, apoy&#225;ndose en los sindicatos y, en general, en las organizaciones obreras. De ello resultar&#237;a un desenvolvimiento excepcional de la actividad y de la iniciativa de las masas obreras. En el terreno de la lucha inmediata contra las clases explotadoras, las Trade Unions se unir&#237;an m&#225;s activa y estrechamente entre ellas, no solo por el &#243;rgano de sus directores, sino tambi&#233;n por abajo, y concebir&#237;an la necesidad de constituir asambleas locales de delegados, es decir, de Consejos (Soviets) de diputados obreros&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb97&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#191;A d&#243;nde va Inglaterra?, op. cit., pp. 100-101.&#034; id=&#034;nh97&#034;&gt;97&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Como vemos, la diferencia entre ambos, no estaba en esta perspectiva sobre la posibilidad de que los futuros &#8220;soviets&#8221; surgieran de revolucionar los sindicatos en Gran Breta&#241;a&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb98&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Zinoviev, dirigente principal de la IC en aquel entonces, sosten&#237;a (&#8230;)&#034; id=&#034;nh98&#034;&gt;98&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A su vez, hubo importantes puntos de contacto respecto a la caracterizaci&#243;n del papel de la burocracia. Cuesti&#243;n que tiene su expresi&#243;n en Gramsci no solo en sus escritos pol&#237;ticos sino tambi&#233;n en los &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt;, cuando en referencia al &#8220;cesarismo&#8221; moderno se&#241;ala que no puede aspirar a representar al conjunto de las clases pero puede encontrar formas de dominio a trav&#233;s de diferentes mediaciones (partidos y sindicatos), no solo el ej&#233;rcito. &#8220;La t&#233;cnica pol&#237;tica moderna &#8211;se&#241;ala&#8211; se ha transformado completamente despu&#233;s del &#8216;48, despu&#233;s de la expansi&#243;n del parlamentarismo, del r&#233;gimen asociativo sindical y de partido, de la formaci&#243;n de amplias burocracias estatales y &#8216;privadas' (pol&#237;tico-privadas, de partidos y sindicales) y las transformaciones ocurridas en la organizaci&#243;n de la polic&#237;a en sentido amplio, o sea no solo del servicio estatal destinado a la represi&#243;n de la delincuencia, sino del conjunto de las fuerzas organizadas por el Estado y por los particulares para tutelar el dominio pol&#237;tico y econ&#243;mico de las clases dirigentes. En este sentido, partidos &#8216;pol&#237;ticos' enteros y otras organizaciones econ&#243;micas o de otro g&#233;nero deben ser considerados organismos de polic&#237;a pol&#237;tica, de car&#225;cter investigativo y preventivo&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb99&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;El cesarismo&#8221; (Q13, &#167;27), en Cuadernos de la C&#225;rcel, Tomo (&#8230;)&#034; id=&#034;nh99&#034;&gt;99&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, mientras que Gramsci desarroll&#243; el papel de las burocracias obreras en cuanto a su caracterizaci&#243;n, ser&#225; en las elaboraciones de Trotsky donde tambi&#233;n encontramos desarrollada una clara estrategia (y t&#225;ctica) para enfrentarlas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Democracia burguesa y movimiento obrero: &#8220;fuerza material&#8221; y &#8220;fuerza moral&#8221;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seg&#250;n Gramsci, las condiciones para revolucionar los sindicatos en una perspectiva sovi&#233;tica consist&#237;an en: &#8220;1] liberar a los obreros ingleses de la influencia de la burocracia sindical: 2] reducir la influencia ejercida en el Labour Party por el partido de MacDonald&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb100&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ramsay MacDonald (1866-1937): primer ministro de los dos primeros gobiernos (&#8230;)&#034; id=&#034;nh100&#034;&gt;100&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; (ILP), que hoy funciona precisamente como fuerza centralizadora local en la pulverizaci&#243;n sindical; 3] crear un terreno en el que sea posible a los elementos organizados de nuestro partido el ejercicio de una directa influencia sobre la masa obrera inglesa&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb101&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;Un examen de la situaci&#243;n italiana&#8221;, op. cit., p. 288.&#034; id=&#034;nh101&#034;&gt;101&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es decir, para Gramsci, por un lado, se trataba de pelear por la democratizaci&#243;n de los sindicatos y por la ampliaci&#243;n de la influencia de los comunistas en Gran Breta&#241;a. Pero, por otro lado, como ve&#237;amos, la condici&#243;n para ello era sostener una especie de frente &#250;nico permanente hasta el pasaje a la ofensiva, que consist&#237;a en continuar el comit&#233; anglo-ruso, para poder continuar el frente &#250;nico del comunismo con la &#8220;izquierda&#8221; del laborismo a pesar de la traici&#243;n de la huelga del &#8216;26.&lt;br class='autobr' /&gt;
Para Trotsky, estos dos aspectos que Gramsci quer&#237;a integrar en una misma pol&#237;tica eran contradictorios entre s&#237;. No exist&#237;a frente &#250;nico permanente posible, menos a&#250;n al margen de los principales hechos de la lucha de clases. La ruptura del comit&#233; anglo-ruso y el combate a la burocracia que hab&#237;a traicionado era la condici&#243;n indispensable para la ampliaci&#243;n de la influencia de los comunistas confluyendo con los sectores del movimiento obrero que quer&#237;an continuar la huelga en solidaridad con los mineros en lucha. En esto consist&#237;a la verdadera continuidad de la t&#225;ctica de Frente &#218;nico. Solo sobre esta base, podr&#237;an desarrollarse la democratizaci&#243;n de los sindicatos y avivarse tendencias &#8220;sovi&#233;ticas&#8221;. En este marco, la ruptura del &#8220;movimiento de la minor&#237;a&#8221; con la burocracia de izquierda del labour, solo pod&#237;a ser responsabilidad de Purcell y C&#237;a&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb102&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Si Purcell y Hicks rompen con nosotros &#8211;dec&#237;a Trotsky&#8211; no es porque les (&#8230;)&#034; id=&#034;nh102&#034;&gt;102&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se trata de dos abordajes con puntos en com&#250;n pero que terminan siendo opuestos en cuanto a la articulaci&#243;n estrat&#233;gica. Gramsci parece representarse dos carriles paralelos: en uno, el resultado de la huelga general; en otro, al avance en el desarrollo de la organizaci&#243;n obrera e incluso a la posibilidad de tendencias de tipo sovi&#233;ticas (doble poder). Esto justamente cuando la principal tarea que se impuso la direcci&#243;n del laborismo durante la huelga fue negarle su car&#225;cter pol&#237;tico y presentarla como un conflicto puramente sindical. La reorganizaci&#243;n del movimiento obrero y la lucha contra el Estado burgu&#233;s parecen ir en su pensamiento estrat&#233;gico por carriles paralelos, en forma similar a la Constituyente y los soviets que ve&#237;amos para el caso de Italia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mientras tanto para Trotsky: &#8220;En el ejemplo de Inglaterra se ve claramente lo absurdo de contraponer, como si implicaran principios diferentes, la organizaci&#243;n sindical y la organizaci&#243;n del Estado&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb103&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Los errores fundamentales del sindicalismo&#8221;, en Los (&#8230;)&#034; id=&#034;nh103&#034;&gt;103&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. &#8220;La burocracia sindical &#8211;dec&#237;a&#8211; es el principal instrumento de la opresi&#243;n del Estado burgu&#233;s&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb104&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#205;dem.&#034; id=&#034;nh104&#034;&gt;104&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, y agrega que: &#8220;Si no fuera por la burocracia sindical, la polic&#237;a, el ej&#233;rcito, los lores, la monarqu&#237;a, aparecer&#237;an ante los ojos de las masas proletarias como lamentables y rid&#237;culos juguetes. La burocracia sindical es la columna vertebral del imperialismo brit&#225;nico&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb105&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#205;dem.&#034; id=&#034;nh105&#034;&gt;105&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De hecho la traici&#243;n del laborismo, que llev&#243; a la derrota del movimiento obrero, tuvo como &#8220;recompensa&#8221; su llegada al poder dos a&#241;os despu&#233;s, como encargado de salvar a la burgues&#237;a frente a la crisis del &#8216;29. La conclusi&#243;n es que el sostenimiento del comit&#233; anglo-ruso luego de la traici&#243;n del Labour, termin&#243; haciendo realidad la &#8220;tentativa de soluci&#243;n &#8216;reformista' del problema del estado (gobierno de izquierda)&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb106&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;La situaci&#243;n italiana y las tareas del PCI (Tesis de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh106&#034;&gt;106&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; sobre la que el propio Gramsci alertaba.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las ilusiones en la democracia burguesa, cumplen un papel similar para la burgues&#237;a que la &#8220;fuerza moral&#8221; en t&#233;rminos clausewitzianos. El general prusiano le otorga a esta fuerza la mayor de las importancias; al compararla con la &#8220;fuerza f&#237;sica&#8221;, sostiene: &#8220;lo f&#237;sico es la empu&#241;adura de madera, mientras que lo moral es el noble metal de la hoja; por consiguiente, la verdadera y resplandeciente arma que hay que manejar&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb107&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Clausewitz, Carl von, De la Guerra, Tomo I, Bs. As., C&#237;rculo Militar, 1968, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh107&#034;&gt;107&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Sin embargo, en la lucha, al momento de medir fuerzas, no se trata de dos &#8220;elementos&#8221; que puedan separarse en la realidad, &#8220;la medida de las fuerzas morales y materiales [se da] por medio de estas &#250;ltimas&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb108&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ib&#237;dem, p. 145.&#034; id=&#034;nh108&#034;&gt;108&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;es decir, por medio de las fuerzas materiales. De aqu&#237; la importancia de la burocracia al interior del movimiento obrero como &#8220;fuerza material&#8221; que encarna aquellas ilusiones en la democracia burguesa en &#8220;Occidente&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Trotsky no exist&#237;a posibilidad de llevar adelante ninguna lucha seria del movimiento obrero, incluso democr&#225;tica, como contra la monarqu&#237;a, sin enfrentar a la burocracia sindical. Menos a&#250;n, como suger&#237;a Gramsci, avanzar en la influencia de los comunistas desligada de esta lucha. De hecho, el caso de Gran Breta&#241;a despu&#233;s de la huelga es un gran ejemplo, ya que el partido comunista, luego de aumentar considerablemente su influencia, volvi&#243; a una existencia testimonial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Volviendo a la pregunta que nos hac&#237;amos al principio, &#191;c&#243;mo se expresa entonces en la defensiva una din&#225;mica progresiva entre la constituci&#243;n de un frente &#250;nico de clase contra la burgues&#237;a y el fortalecimiento de la influencia de los revolucionarios para la ofensiva?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky contesta para el caso de Gran Breta&#241;a, que a diferencia de la izquierda del Labour (&#8220;centrista&#8221;) que representaba &#8220;una tentativa de renacimiento del centrismo en el seno del partido socialimperialista de MacDonald&#8221;: &#8220;El Partido Comunista, por el contrario, no podr&#225; colocarse a la cabeza de la clase obrera sino en la medida en que &#233;sta se halle en irreductible contradicci&#243;n con la burocracia conservadora, tanto en las Trade Unions como en el Labour Party. El Partido Comunista no se puede preparar para su papel director sino mediante la cr&#237;tica implacable del personal director del movimiento obrero ingl&#233;s, desenmascarando d&#237;a por d&#237;a su papel conservador, antiproletario, imperialista, monarquizante, servil, en todos los dominios de la vida social y del movimiento de clase&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb109&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#191;A d&#243;nde va Inglaterra?, op. cit., p. 165.&#034; id=&#034;nh109&#034;&gt;109&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Aliados: hegemon&#237;a burguesa y hegemon&#237;a obrera&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hasta ahora hemos visto los diferentes aspectos que hacen a la defensa que van mucho m&#225;s all&#225; de un simple objetivo negativo de &#8220;parar el golpe&#8221;. Ahora bien, para completar los elementos esenciales del concepto, a&#250;n nos resta destacar uno clave: el contraataque. &#8220;Ese pasaje al contragolpe &#8211;dec&#237;a Clausewitz&#8211;, debe ser considerado como una tendencia natural de la defensiva y, en consecuencia, como uno de sus elementos esenciales&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb110&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Clausewitz, Carl von, De la Guerra, Tomo III, op. cit., p37-38.&#034; id=&#034;nh110&#034;&gt;110&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Y agregaba: &#8220;un pasaje r&#225;pido y vigoroso al ataque &#8211;el golpe de espada fulgurante de la venganza&#8211; es el momento m&#225;s brillante de la defensiva&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb111&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ib&#237;dem, p. 38.&#034; id=&#034;nh111&#034;&gt;111&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde el punto de vista de las condiciones para el contraataque, ya hemos analizado, el desarrollo de dos de los medios necesarios. Por un lado, el principal, la constituci&#243;n de la fuerza revolucionaria de la clase obrera, desde el frente &#250;nico defensivo hasta el frente &#250;nico ofensivo de los soviets dirigidos por un partido revolucionario. Por otro lado, mencionamos las &#8220;fortalezas&#8221;, los &#8220;reductos de democracia obrera dentro del Estado burgu&#233;s&#8221; al decir de Trotsky, &#8220;trincheras&#8221; o &#8220;casamatas&#8221; al decir de Gramsci, los cuales hemos abordado m&#225;s pormenorizadamente en relaci&#243;n a la ofensiva en otro art&#237;culo&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb112&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Albamonte, Emilio y Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Trotsky y Gramsci: debates de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh112&#034;&gt;112&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Queda por abordar un tercer elemento fundamental: los aliados. Como dec&#237;a Clausewitz, este tercer &#8220;medio de ataque&#8221; consiste en &#8220;la ayuda del pueblo [que] coopera con el ataque en esos casos en los que los habitantes se hallan m&#225;s ligados al agresor que a su propio ej&#233;rcito&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb113&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Clausewitz, Carl von, De la Guerra, M&#233;xico, Colof&#243;n, 2010, p. 490.&#034; id=&#034;nh113&#034;&gt;113&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Dando cuenta de este elemento se formul&#243; originalmente en el marxismo ruso a finales del siglo XIX el concepto de gegemonya que fue evolucionando hasta expresar (con muchos matices, por cierto, seg&#250;n las interpretaciones) la necesidad de la clase obrera revolucionaria de conquistar la direcci&#243;n de una alianza con el campesinado pobre&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb114&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Anderson, Perry, Las Antinomias de Antonio Gramsci, op. cit.&#034; id=&#034;nh114&#034;&gt;114&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Perry Anderson destaca que fue un paso decisivo y muy productivo el de Gramsci al extender la noci&#243;n de hegemon&#237;a desde esta utilizaci&#243;n original a &#8220;los mecanismos de la dominaci&#243;n burguesa sobre la clase obrera en una sociedad capitalista estabilizada&#8221; (hegemon&#237;a burguesa). Pero que, sin embargo: &#8220;El paso de una utilizaci&#243;n a otra estuvo mediatizado por una serie de m&#225;ximas gen&#233;ricas aplicables en principio a cualquiera de ellas. El resultado fue una serie aparentemente formal de proposiciones sobre la naturaleza del poder en la historia&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb115&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Anderson, Perry, op. cit., p. 39.&#034; id=&#034;nh115&#034;&gt;115&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los fundamentos filol&#243;gicos en la obra de Gramsci de este planteo han sido criticados ampliamente por los estudios posteriores&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb116&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;De especial importancia entre los estudios filol&#243;gicos que han abordado la (&#8230;)&#034; id=&#034;nh116&#034;&gt;116&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; de los &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt;. A los fines del presente art&#237;culo nos centraremos en la cr&#237;tica que al respecto le realiza Peter Thomas, especialmente en la resoluci&#243;n que le da al problema. Thomas cruza frontalmente aquel razonamiento de Anderson: &#8220;podemos ver que el &#8216;punto de partida' de Gramsci &#8211;dice Thomas&#8211; expresamente no era la formulaci&#243;n pre-revolucionaria del concepto de hegemon&#237;a [ &#8230; ]. Uno de los grandes m&#233;ritos de &#8216;Las antinomias de Antonio Gramsci' fue el redirigir la atenci&#243;n de la teor&#237;a gramsciana de la hegemon&#237;a a las ra&#237;ces en la experiencia bolchevique [ &#8230; ]. Anderson malinterpretaba, sin embargo, la &#8216;temporalidad diferencial' de la verdadera referencia hist&#243;rica de Gramsci&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb117&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Thomas, Peter, op. cit., p. 231.&#034; id=&#034;nh117&#034;&gt;117&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Thomas la &#8220;verdadera referencia&#8221; donde se debe centrar la atenci&#243;n es la NEP (Nueva Pol&#237;tica Econ&#243;mica)&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb118&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Sobre la NEP, ver anexo de este art&#237;culo: &#8220;Hegemon&#237;a y dictadura del (&#8230;)&#034; id=&#034;nh118&#034;&gt;118&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; que implementaron los bolcheviques en el poder para afrontar la profunda crisis social y econ&#243;mica en que se encontraba sumida Rusia luego de la guerra civil, y consist&#237;a en el restablecimiento parcial de la libertad de comercio y la econom&#237;a monetaria, recreando un mercado, buscando aumentar la producci&#243;n en el agro y la industria. De ah&#237; que viendo el papel que la hegemon&#237;a (o la falta de ella) cumpl&#237;a en el Estado obrero, seg&#250;n Thomas, Gramsci adapte el concepto de &#8220;hegemon&#237;a&#8221; tambi&#233;n al Estado burgu&#233;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al final del art&#237;culo volveremos sobre esta interpretaci&#243;n de Thomas del concepto de &#8220;hegemon&#237;a&#8221; referenciado en la NEP, sus consecuencias y problemas. El punto a destacar aqu&#237; es que, aunque la referencia de Gramsci efectivamente sea la NEP, Thomas no logra (no se lo propone seriamente) saldar el problema sobre el que Anderson tiene el m&#233;rito de alertar frente a los m&#225;s variados int&#233;rpretes de los &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt;, a saber: que al generalizarlo, el concepto de hegemon&#237;a puede perder una caracter&#237;stica fundamental que ten&#237;a en su acepci&#243;n prerrevolucionaria: justamente que la revoluci&#243;n era su objetivo, que estaba por delante, y no su condici&#243;n como ser&#237;a, por ejemplo, en el caso de la NEP, posterior a la toma el poder.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo cierto es que para Gramsci, como muestran los Cuadernos (por ejemplo, sus an&#225;lisis sobre el &#8220;tercer momento&#8221; de las relaciones de fuerzas militares&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb119&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;An&#225;lisis de situaciones: relaciones de fuerza&#8221; (Q13, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh119&#034;&gt;119&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;) as&#237; como el informe de Athos Lisa sobre sus preocupaciones en torno a los aspectos militares de la insurrecci&#243;n durante su encierro&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb120&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Informe enviado por Athos Lisa al PCI: &#8220;Discusi&#243;n pol&#237;tica con Gramsci, en (&#8230;)&#034; id=&#034;nh120&#034;&gt;120&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, la posibilidad de &#8220;neutralizar&#8221; al aparato del Estado burgu&#233;s sin revoluci&#243;n que sugiere Thomas estaba claramente por fuera de sus perspectivas&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb121&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Tampoco, como dec&#237;amos, sus escritos precarcelarios abonan este tipo de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh121&#034;&gt;121&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Veamos c&#243;mo desarrolla Trotsky los problemas de la articulaci&#243;n entre hegemon&#237;a (aunque casi sin utilizar el t&#233;rmino) y revoluci&#243;n en su aspecto estrat&#233;gico (pasaje al contraataque, ofensiva revolucionaria).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Democracia burguesa y aliados del proletariado: &#8220;fuerza material&#8221; y &#8220;fuerza moral&#8221;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como ve&#237;amos a lo largo del art&#237;culo, Trotsky le otorga mucha importancia al programa democr&#225;tico-radical y a las consignas democr&#225;ticas en general como herramienta para horadar la hegemon&#237;a burguesa y conquistar la del proletariado, al mismo tiempo que combate las ilusiones en la democracia burguesa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si bien, como se&#241;al&#225;ramos, Anderson no sostiene que Trotsky contraponga en general la hegemon&#237;a a la dictadura del proletariado (como le atribuye Thomas), en su libro Consideraciones sobre el marxismo occidental es muy cr&#237;tico de las posiciones de Trotsky al respecto durante la segunda mitad de los a&#241;os &#8216;30. &#8220;Para teorizar sobre la especificidad del Estado fascista &#8211;se&#241;ala Anderson&#8211; como el m&#225;s mortal enemigo de la clase obrera, Trotsky, desde luego, tuvo que brindar elementos de una contrateor&#237;a del Estado democr&#225;tico-burgu&#233;s [ &#8230; ]. Sin embargo, nunca elabor&#243; una explicaci&#243;n sistem&#225;tica de ella. La ausencia de tal teor&#237;a parece haber tenido efectos determinantes sobre sus juicios pol&#237;ticos despu&#233;s de la victoria del nazismo&#8221;. Y en particular se&#241;ala como &#8220;errores de la evoluci&#243;n te&#243;rica&#8221; de Trotsky que &#8220;mientras que en sus ensayos sobre Alemania subrayaba la imperativa necesidad de ganar a la peque&#241;oburgues&#237;a local para una alianza con la clase obrera (citando el ejemplo del bloque contra Kornilov en Rusia), en sus ensayos sobre el Frente Popular descartaba a la organizaci&#243;n tradicional de la peque&#241;a burgues&#237;a local, el Partido Radical, por considerarlo meramente un partido de &#8216;imperialismo democr&#225;tico' que en principio deb&#237;a ser excluido de toda alianza antifascista&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb122&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Anderson, Perry, Consideraciones sobre el marxismo occidental, M&#233;xico, Siglo (&#8230;)&#034; id=&#034;nh122&#034;&gt;122&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En realidad la cuesti&#243;n que est&#225; criticando Anderson es la negativa de Trotsky a identificar a las &#8220;clases medias&#8221; con sus representaciones tradicionales. Anderson quiere contraponer esto con &#8220;el ejemplo del bloque contra Kornilov&#8221;, pero justamente la pol&#237;tica de los bolcheviques en Rusia es una muestra por la positiva de lo mismo que los Frentes Populares demostraron por la negativa en Francia y el Estado Espa&#241;ol.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la Revoluci&#243;n Rusa se trataba de derrotar a Kornilov y que las masas pudieran completar su experiencia con Kerensky, por eso mientras que el bolchevismo se ubicaba del mismo bando militar que el gobierno provisional, la clave era no otorgarle ning&#250;n apoyo pol&#237;tico y utilizar aquella &#8220;confluencia&#8221; militar para armar al proletariado. Y as&#237; fue que en septiembre el partido campesino (SR) en la persona de Kerensky, una vez derrotado el golpe, encabez&#243; la represi&#243;n contra la toma violenta de tierras en el campo. El hecho de que el campesinado se estuviese enfrentando abiertamente con su direcci&#243;n tradicional fue fundamental para evaluar la madurez de las condiciones subjetivas para pasar a la ofensiva por la toma del poder.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las ilusiones en la democracia burguesa en el caso de los sectores medios, aunque con diferencias respecto al movimiento obrero, tampoco opera en el vac&#237;o. Se expresa en organizaciones y partidos, &#8220;fuerzas morales&#8221;, al decir de Clausewitz, que se encarnan en &#8220;fuerzas materiales&#8221; al interior de las clases. De aqu&#237; que al contrario de Anderson, Trotsky sosten&#237;a que la alianza con la peque&#241;oburgues&#237;a no pod&#237;a darse sin una lucha sin cuartel contra sus direcciones tradicionales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como dec&#237;a Trotsky sobre los dirigentes socialdem&#243;cratas franceses, que junto a los stalinistas formaban el Frente Popular franc&#233;s con el Partido Radical (partido colonialista representante tradicional de los sectores medios): &#8220;...se imaginan con toda seriedad que una alianza con los radicales es una alianza con las &#8216;clases medias' y, en consecuencia, una barrera contra el fascismo. Esta gente no ve otra cosa que las sombras parlamentarias. Ignoran la evoluci&#243;n real de las masas y se vuelven hacia el partido radical que se sobrevive y que mientras tanto les ha dado la espalda. Piensan que en una &#233;poca de gran crisis social, una alianza de clases movilizadas puede ser reemplazada por un bloque con una camarilla parlamentaria comprometida y condenada a la desaparici&#243;n. Una verdadera alianza del proletariado y las clases medias no es una cuesti&#243;n de est&#225;tica parlamentaria, sino de din&#225;mica revolucionaria. Es necesario crear esta alianza, forjarla en la lucha&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb123&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#191;A d&#243;nde va Francia?, op. cit., p. 54.&#034; id=&#034;nh123&#034;&gt;123&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;C&#243;mo se da esta din&#225;mica revolucionaria? Tambi&#233;n en &#191;A d&#243;nde va Francia? Trotsky la describe ampliamente: &#8220;Los fascistas muestran audacia, salen a la calle, enfrentan a la polic&#237;a, intentan barrer el Parlamento por la fuerza. Esto impresiona al peque&#241;oburgu&#233;s sumido en la desesperaci&#243;n. [ &#8230; ]. Los parlamentarios rutinarios, que creen conocer bien al pueblo, gustan de repetir: &#8216;No hay que asustar a las clases medias con la revoluci&#243;n: aborrecen los extremos.' Bajo esta forma general, esta afirmaci&#243;n es absolutamente falsa. Naturalmente, el peque&#241;o propietario tiende al orden en tanto que sus negocios marchan bien y mientras tenga esperanzas de que marchen a&#250;n mejor. Pero cuando ha perdido esa esperanza, es f&#225;cilmente atacado por la rabia y est&#225; dispuesto a abandonarse a las medidas m&#225;s extremas [ &#8230; ]. Para atraer a su lado a la peque&#241;a burgues&#237;a, el proletariado debe conquistar su confianza. Y, para ello, debe comenzar por tener &#233;l mismo confianza en sus propias fuerzas. Necesita tener un programa de acci&#243;n clara y estar dispuesto a luchar por el poder por todos los medios posibles. Templado por su partido revolucionario para una lucha decisiva e implacable, el proletariado dice a los campesinos y a los peque&#241;os burgueses de la ciudad: &#8216;Lucho por el poder; este es mi programa; estoy dispuesto a ponerme de acuerdo con ustedes para hacer cambios en este programa; no emplear&#233; la fuerza m&#225;s que contra el gran capital y sus lacayos; pero con ustedes, trabajadores, quiero hacer una alianza sobre la base de un programa dado'&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb124&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ib&#237;dem, p. 51-53.&#034; id=&#034;nh124&#034;&gt;124&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Trotsky la capacidad del proletariado de dirigir una alianza con sectores de las &#8220;clases medias&#8221;, no se trata de una cuesti&#243;n de declaraciones de &#8220;buenas fe&#8221; y &#8220;entusiasmo&#8221;, sino de correlaci&#243;n de fuerzas, la cual nunca puede establecerse por fuera de la lucha de clases. Como se&#241;alara Clausewitz, &#8220;la cooperaci&#243;n de los aliados no depende de la voluntad de los beligerantes, y [ &#8230; ] es frecuente que aquella solo tenga lugar o se acent&#250;e m&#225;s adelante para restablecer el equilibrio perdido&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb125&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Clausewitz, Carl von, De la Guerra, Tomo I, Bs. As., C&#237;rculo Militar, 1968, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh125&#034;&gt;125&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto es lo que sucede cuando irrumpe una crisis profunda. Por eso para Trotsky la probabilidad de una alianza con los sectores medios empobrecidos depende tanto de un programa que d&#233; cuenta de todas sus necesidades hist&#243;ricas progresistas, como de la independencia del proletariado respecto a todas las clases para poder desplegar iniciativa y decisi&#243;n. Por esto, Trotsky hace especial hincapi&#233; en el desarrollo de organismos de autoorganizaci&#243;n y le da una importancia de primer orden a las milicias obreras. De lo contrario estos sectores medios, como sucedi&#243; en Alemania en el &#8216;33, se vuelcan hacia el fascismo porque justamente de lo que se trata en determinado momento para las clases intermedias es de &#8220;restablecer el equilibrio perdido&#8221;. Cualquier indecisi&#243;n del proletariado al momento de pasar al contraataque que lo aleje de &#8220;un pasaje r&#225;pido y vigoroso al ataque&#8221; es fatal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Fuerza y consenso&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como vemos, para Trotsky la conquista de la hegemon&#237;a del proletariado, adem&#225;s de elementos pol&#237;tico-ideol&#243;gicos y program&#225;ticos (tanto las consignas de la democracia radical, como las consignas democr&#225;ticas que refieren a cuestiones estructurales de la naci&#243;n, que Trotsky en la teor&#237;a de la revoluci&#243;n permanente y Gramsci en las Tesis de Lyon destacan), hay un aspecto estrat&#233;gico, decisivo por cierto, que se relaciona con la fuerza material y la decisi&#243;n revolucionaria que es capaz de mostrar la clase obrera frente a la burgues&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En momentos de ruptura del equilibrio (situaciones revolucionarias), en la medida en que los capitalistas modifican la correlaci&#243;n entre los elementos coercitivos y consensuales de su dominaci&#243;n, la clase obrera tambi&#233;n debe hacerlo. Se trata de &#8220;no perder de vista al adversario para que si &#233;ste echa mano a la espada de combate no [vernos] obligados a salirle al encuentro con una ceremonia&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb126&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#205;dem, p.77.&#034; id=&#034;nh126&#034;&gt;126&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, como se&#241;alaba Clausewitz.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este punto es de primer orden clarificar cu&#225;l es la relaci&#243;n precisa y din&#225;mica entre consenso y coerci&#243;n en las estructuras de poder burgu&#233;s en los escenarios &#8220;occidentales&#8221; que estamos analizando. El abordaje reformista, y la idea general que pretende dar la propia burgues&#237;a es que la dominaci&#243;n en este tipo de Estado adopta principalmente formas consensuales, esencialmente a trav&#233;s de diferentes tipos de mecanismos culturales. En la actualidad tenemos como versiones de moda de este planteo, desde las relativamente sofisticadas de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, basadas en la &#8220;deconstrucci&#243;n&#8221;, o si se prefiere en la &#8220;destrucci&#243;n&#8221; del pensamiento de Gramsci&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb127&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Cinatti, Claudia, &#8220;La impostura posmarxista&#8221;, op. cit.&#034; id=&#034;nh127&#034;&gt;127&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, hasta r&#233;plicas vulgares, que llegan a poner a prueba el propio sentido del humor, del estilo Pablo Iglesias recomendando no &#8220;boxear&#8221; con el Estado sino &#8220;jugar al ajedrez&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb128&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Iglesias Turri&#243;n, Pablo, Disputar la democracia. Pol&#237;tica para tiempos (&#8230;)&#034; id=&#034;nh128&#034;&gt;128&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; con &#233;l.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Perry Anderson se pregunta sobre esta relaci&#243;n entre coerci&#243;n y consenso en el pensamiento de Gramsci. En su respuesta se detiene en la met&#225;fora del centauro (mitad hombre &#8211; mitad bestia) que fue tomada por Gramsci de Maquiavelo para dar cuenta de esta relaci&#243;n. De ah&#237; que en los Cuadernos se establezcan una serie de oposiciones: fuerza&#8211;consentimiento, dominaci&#243;n-hegemon&#237;a, violencia-civilizaci&#243;n. Al no establecer una relaci&#243;n un&#237;voca, siempre seg&#250;n Anderson, entre estos pares de conceptos respecto a los Estados capitalistas &#8220;occidentales&#8221;, termin&#243;, al igual que Maquiavelo, sobrevalorando uno de ellos. En el caso del florentino, hab&#237;a sobrevalorado la &#8220;mitad bestia&#8221;, la coerci&#243;n, y de ah&#237; que por generaciones fuera denostado por el sentido com&#250;n bajo el t&#233;rmino &#8220;maquiav&#233;lico&#8221; como sin&#243;nimo de astucia y malicia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el caso de Gramsci ser&#237;a al rev&#233;s. &#8220;Gramsci &#8211;dice Anderson&#8211; adopt&#243; el mito del centauro de Maquiavelo como leyenda emblem&#225;tica de su investigaci&#243;n: pero mientras que Maquiavelo hab&#237;a desvanecido efectivamente el consentimiento dentro de la coerci&#243;n, en Gramsci la coerci&#243;n fue progresivamente eclipsada por el consentimiento. En este sentido, El Pr&#237;ncipe y El Pr&#237;ncipe moderno son espejos mutuamente distorsionados. Hay una oculta correspondencia inversa entre los defectos de los dos&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb129&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Anderson, Perry, Las Antinomias de Antonio Gramsci, op. cit., pp. 83-84.&#034; id=&#034;nh129&#034;&gt;129&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dicho esto, Anderson se&#241;ala su propia respuesta a la relaci&#243;n entre coerci&#243;n y consenso en el capitalismo &#8220;occidental&#8221;, destacando contra todas las interpretaciones reformistas la importancia del enfrentamiento violento tambi&#233;n en los Estados &#8220;occidentales&#8221;. Para esto retoma una observaci&#243;n de Gramsci en su primer Cuaderno sobre las &#8220;formas mixtas de lucha&#8221; que tienen un car&#225;cter &#8220;fundamentalmente militar y preponderantemente pol&#237;tico&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb130&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;Lucha pol&#237;tica y guerra militar&#8221; (Q1, &#167;134), en Cuadernos (&#8230;)&#034; id=&#034;nh130&#034;&gt;130&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Al llevar esta distinci&#243;n a los Estados burgueses &#8220;occidentales&#8221;, se&#241;ala: &#8220;En las m&#225;s tranquilas democracias actuales, el ej&#233;rcito puede permanecer invisible en sus cuarteles y la polic&#237;a tranquila en sus distritos de vigilancia. [ &#8230; ] el resorte &#8216;fundamental' del poder de clase burgu&#233;s, por debajo del papel &#8216;preponderante' de la cultura en un sistema parlamentario sigue siendo la coerci&#243;n&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb131&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Anderson, Perry, Las Antinomias de Antonio Gramsci, op. cit., pp. 73-74.&#034; id=&#034;nh131&#034;&gt;131&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y agrega, &#8220;las condiciones de crisis desencadenan necesariamente una reversi&#243;n repentina de todo el sistema [ &#8230; ] el desarrollo de cualquier crisis revolucionaria desplaza necesariamente la dominaci&#243;n dentro de la estructura del poder burgu&#233;s de la ideolog&#237;a a la violencia. La coerci&#243;n se convierte en determinante y dominante en la crisis suprema, y el ej&#233;rcito ocupa inevitablemente la vanguardia en cualquier tipo de lucha [ &#8230; ] tiene que producir inevitablemente una reversi&#243;n hacia el &#250;ltimo determinante del sistema de poder: la fuerza&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb132&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ib&#237;dem, p. 72.&#034; id=&#034;nh132&#034;&gt;132&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;M&#225;s all&#225; de esta ilustrativa articulaci&#243;n que establece Anderson, Peter Thomas le critica &#8211;y no ser&#225; el &#250;nico&#8211; el fundamento en la interpretaci&#243;n de Gramsci sobre la met&#225;fora del centauro. Se&#241;alando que vulgariza el pensamiento del autor de los Cuadernos transformando su reflexi&#243;n en oposiciones m&#225;s o menos mec&#225;nicas&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb133&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Para una evaluaci&#243;n de este punto: Cfr. Dal Maso, Juan, &#8220;Hegemon&#237;a y (&#8230;)&#034; id=&#034;nh133&#034;&gt;133&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Para ello Thomas vuelve al texto para destacar el se&#241;alamiento de Gramsci sobre que &#8220;Algunos han reducido la teor&#237;a de la &#8216;doble perspectiva'&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb134&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Parte de la reconstrucci&#243;n de Thomas de este par&#225;grafo (Q13, &#167;14) de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh134&#034;&gt;134&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; [en referencia al centauro mitad bestia, mitad humano] a algo mezquino y banal, esto es, a nada m&#225;s que dos formas de &#8216;inmediaci&#243;n' que se suceden mec&#225;nicamente en el tiempo con mayor o menor &#8216;proximidad'&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb135&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, Cuadernos de la C&#225;rcel (Q13, &#167;14), Tomo 3, M&#233;xico, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh135&#034;&gt;135&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien, nos interesa especialmente a los fines del presente art&#237;culo y la reflexi&#243;n estrat&#233;gica, lo que Thomas rescata de Gramsci en cuanto a que &#8220;coerci&#243;n&#8221; y &#8220;consenso&#8221; no son dos formas &#8220;que se suceden mec&#225;nicamente en el tiempo&#8221;. Efectivamente, en esto consiste lo precario de la visi&#243;n que nos presenta Perry Anderson sobre que en los momentos de crisis revolucionaria tiene lugar una &#8220;reversi&#243;n repentina&#8221; donde la ideolog&#237;a democr&#225;tico burguesa pasa a ocupar un &#8220;no-lugar&#8221; y es sustituida en forma &#8220;inmediata&#8221; por la violencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De aqu&#237; que Anderson en su libro sobre Gramsci, ubica a la pol&#233;mica en torno al Frente &#218;nico como el &#8220;&#250;ltimo gran debate&#8221; estrat&#233;gico, pasando por alto, sin merecer mayor menci&#243;n el &#8220;debate&#8221; sobre el Frente Popular que estuvo en el centro de las principales derrotas del proletariado de &#8220;Occidente&#8221;. Desde este punto de vista, no es extra&#241;o que, como vimos, demuestre una total incomprensi&#243;n a la hora de impugnar a Trotsky por su cr&#237;tica al Frente Popular franc&#233;s y la participaci&#243;n del Partido Radical en &#233;l.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La cuesti&#243;n fundamental que Anderson pasa por alto es que las ilusiones en la democracia burguesa y el parlamentarismo no desaparecen &#8220;repentinamente&#8221; en las situaciones de crisis revolucionaria en &#8220;Occidente&#8221;, sino que se trata, como fuimos viendo a lo largo de toda esta segunda parte del art&#237;culo, de una labor estrat&#233;gica contra sus principales agentes, las burocracias obreras (pol&#237;ticas y sindicales) as&#237; como los partidos &#8220;democr&#225;ticos&#8221; peque&#241;oburgueses. Este aspecto, junto con los desarrollos que se desprenden de &#233;l, es sin duda uno de los principales aportes de Trotsky a la estrategia revolucionaria para &#8220;Occidente&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otro tanto podemos decir del lado de la violencia. No existe aqu&#237; tampoco una &#8220;reversi&#243;n repentina&#8221; que se da al momento de la crisis revolucionaria. La aparici&#243;n de los mayores elementos de &#8220;coerci&#243;n&#8221;, ya sea estatal o paraestatal (bandas fascistas) se desarrollan con antelaci&#243;n. De ah&#237; que, como mencion&#225;bamos, la necesidad del desarrollo de los medios de autodefensa (milicias) sea uno de los puntos centrales en los que insiste Trotsky con el mayor &#233;nfasis; en el caso franc&#233;s, desde mucho antes de la crisis revolucionaria de junio del &#8216;36.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Hegemon&#237;a burguesa y crisis revolucionaria&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ernest Mandel criticaba a Trotsky por algo similar a lo que acabamos de reivindicarlo nosotros. Dec&#237;amos reci&#233;n que el fundador del Ej&#233;rcito Rojo tuvo el m&#233;rito de analizar y extraer las consecuencias estrat&#233;gicas del hecho de que las ilusiones en la democracia burguesa y el parlamentarismo no se revert&#237;an inmediatamente en situaciones de crisis revolucionarias. Mandel, casi invirtiendo los t&#233;rminos de nuestra afirmaci&#243;n, lo transforma en un dem&#233;rito. Por opinar que en las sociedades &#8220;occidentales&#8221; puede existir una crisis revolucionaria sin que haya una crisis terminal de las ilusiones en la democracia burguesa entre las masas, para Mandel, Trotsky termina viendo &#8220;revoluciones&#8221; all&#237; donde no las hay&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb136&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Al momento de analizar si hay o no crisis revolucionaria, Mandel destaca &#8220;la (&#8230;)&#034; id=&#034;nh136&#034;&gt;136&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. En particular, pon&#237;a como ejemplo, el caso que estamos tomando de Francia del &#8216;36.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En principio parecer&#237;a que partimos de constatar lo mismo, a saber: en junio del 1936, durante el enorme proceso huelgu&#237;stico y de toma de f&#225;bricas que hubo en Francia segu&#237;an operando las ilusiones democr&#225;tico-burguesas y que estas revest&#237;an una enorme importancia desde todo punto de vista, pero diferimos en hablar en ese caso de revoluci&#243;n &#8211;como lo hizo Trotsky&#8211; o no hacerlo. La explicaci&#243;n de Mandel es que en realidad, &#8220;Cuando Trotsky dijo, &#8216;la revoluci&#243;n francesa ha empezado' no estaba diciendo simplemente, &#8216;ojal&#225; haya empezado la revoluci&#243;n francesa', sino tambi&#233;n &#8216;los revolucionarios pueden y deben intervenir en este tipo de huelga general para poderla transformar en revoluci&#243;n'&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb137&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Mandel, Ernest, &#8220;Consideraciones sobre estrategia revolucionaria&#8221; (&#8230;)&#034; id=&#034;nh137&#034;&gt;137&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Y agrega, &#8220;El mismo Trotsky revis&#243; su juicio cuando dijo posteriormente sobre junio de &#8216;36 que fue una mera caricatura de revoluci&#243;n de febrero en Rusia&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb138&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ib&#237;dem, p. 113.&#034; id=&#034;nh138&#034;&gt;138&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ambos argumentos ser&#237;an contundentes si reflejaran la visi&#243;n del propio Trotsky, pero no es as&#237;. Cuando Trotsky hablaba de &#8220;caricatura&#8221; no se refer&#237;a al proceso de junio del &#8216;36 sino al Frente Popular franc&#233;s. &#8220;Los frentes populares de Europa &#8211;dec&#237;a&#8211; son tan solo una imitaci&#243;n d&#233;bil, y frecuentemente una caricatura del Frente Popular ruso de 1917, el cual, despu&#233;s de todo, ten&#237;a razones mucho m&#225;s v&#225;lidas para justificar su existencia, dado que segu&#237;a planteada la lucha contra el zarismo y los restos feudales&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb139&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;La secci&#243;n holandesa y la Internacional&#8221;, en .&#034; id=&#034;nh139&#034;&gt;139&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Es decir, se refer&#237;a a que a diferencia de Rusia, los frentes populares de &#8220;Occidente&#8221;, sin tener delante a un &#8220;antiguo r&#233;gimen&#8221; guardi&#225;n de restos del feudalismo, no ten&#237;an otra justificaci&#243;n posible que la directa defensa de la burgues&#237;a contra el proletariado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La cita anterior refleja la opini&#243;n de Trotsky en el propio a&#241;o 1936. Sin embargo, dos a&#241;os m&#225;s tarde se rectificar&#225; en una carta a James Cannon de la otra parte de su caracterizaci&#243;n del Frente Popular franc&#233;s planteando que s&#237;, el Frente Popular era una &#8220;caricatura&#8221;, pero no una &#8220;d&#233;bil imitaci&#243;n&#8221; del ruso sino, por el contrario, una &#8220;imitaci&#243;n&#8221; a&#250;n m&#225;s fuerte. &#8220;La coalici&#243;n del Frente Popular &#8211;dir&#237;a&#8211;, absolutamente impotente contra el fascismo, la guerra, la reacci&#243;n, etc&#233;tera, demostr&#243; ser un tremendo freno contrarrevolucionario para el movimiento de masas, incomparablemente m&#225;s poderoso que la coalici&#243;n de febrero en Rusia, porque: a) no ten&#237;amos all&#225; una burocracia obrera tan omnipotente, incluyendo a la burocracia sindical; b) ten&#237;amos un partido bolchevique&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb140&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Carta a James P. Cannon del 5 de diciembre de 1938&#8221;, en .&#034; id=&#034;nh140&#034;&gt;140&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Evidentemente los razonamientos de Mandel y de Trotsky llevan a extraer lecciones pol&#237;ticas muy diferentes para la revoluci&#243;n en &#8220;Occidente&#8221;. En el caso del primero, se trata de &#8220;esperar&#8221; a que haya m&#225;s crisis de legitimidad de la democracia burguesa para dar la alarma del estallido de una revoluci&#243;n y ponerse en guardia. En el caso del segundo, la conclusi&#243;n es que los problemas estrat&#233;gicos se hacen m&#225;s agudos y complejos, y con ellos la necesidad de un partido revolucionario&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb141&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Aunque no tenemos la posibilidad de desarrollarlo aqu&#237;, tambi&#233;n sobre este (&#8230;)&#034; id=&#034;nh141&#034;&gt;141&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Respecto al otro argumento de Mandel, coherente con lo que afirmaba en su carta a Cannon, Trotsky se&#241;ala expl&#237;citamente tambi&#233;n en 1938: &#8220;El 9 de junio de 1936, escribimos: &#8216;La revoluci&#243;n francesa ha comenzado.' Se puede pensar que este diagn&#243;stico fue desmentido por los acontecimientos. En realidad la cuesti&#243;n es m&#225;s compleja. [ &#8230; ]. La historia reciente ha proporcionado una serie de tr&#225;gicas confirmaciones del hecho de que no se trata de que de toda situaci&#243;n revolucionaria surja una revoluci&#243;n, pero s&#237; de que una situaci&#243;n revolucionaria se convierte en contrarrevolucionaria si el factor subjetivo, es decir, ofensiva revolucionaria de la clase revolucionaria, no llega a tiempo para ayudar al factor objetivo&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb142&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;The decisive hour in France&#8221; (1938), en&#034; id=&#034;nh142&#034;&gt;142&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Y efectivamente, despu&#233;s de garantizar la derrota del movimiento obrero, con devaluaci&#243;n, despidos y represi&#243;n a los que resistieron, el Frente Popular deja la escena para que Daladier firme los acuerdos de Munich con Hitler. Luego de la ofensiva de Hitler en el &#8216;40 la burgues&#237;a francesa se rinde r&#225;pidamente, y pone en pie en los territorios no-ocupados el r&#233;gimen colaboracionista nazi de Vichy encabezado por el Mariscal Petain.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky, como tratamos de demostrar antes, estaba en las ant&#237;podas de subestimar la significaci&#243;n de la legitimidad democr&#225;tico-burguesa&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb143&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;De hecho, analiza los elementos en este sentido (radicalizaci&#243;n), (&#8230;)&#034; id=&#034;nh143&#034;&gt;143&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Sin embargo, esto no lo lleva a subestimar los procesos de radicalizaci&#243;n de masas. A&#241;os despu&#233;s le da importancia a defender su caracterizaci&#243;n de que hab&#237;a empezado en el &#8216;36 la &#8220;revoluci&#243;n francesa&#8221; porque del hecho de que no haya triunfado no se deduc&#237;a que no haya existido, sino que se desprend&#237;a una alternativa entre: la regeneraci&#243;n ofensiva del proceso o su conversi&#243;n en contrarrevoluci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta diferencia no es menor. El Frente Popular utiliza las ilusiones democr&#225;ticas, no simplemente para frenar, no &#8220;evita&#8221; simplemente la revoluci&#243;n aunque a veces tenga tanto &#233;xito que lo parezca, sino que las utiliza para abrir la puerta a la contrarrevoluci&#243;n, cuando no para acompa&#241;arla como protagonista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como vemos, no se trata en las democracias &#8220;occidentales&#8221; de una &#8220;reversi&#243;n repentina&#8221; entre consenso y coerci&#243;n (Anderson). El Frente Popular es la &#8220;v&#237;a democr&#225;tica&#8221; hac&#237;a la contrarrevoluci&#243;n. No es la falta de ruptura con las ilusiones en la democracia burguesa por s&#237; misma lo que puede demostrar retrospectivamente que no hubo revoluci&#243;n, sino la ausencia de contrarrevoluci&#243;n, aunque esta no se manifieste inmediatamente y necesite de tiempo para imponer una soluci&#243;n por la fuerza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De ah&#237; que Trotsky se&#241;alara en referencia a la revoluci&#243;n espa&#241;ola luego del ascenso del Frente Popular: &#8220;La revoluci&#243;n &#8220;democr&#225;tica&#8221; y la revoluci&#243;n socialista se encuentran en lados opuestos de la barricada. [ &#8230; ]. La revoluci&#243;n &#8220;democr&#225;tica&#8221; est&#225; hecha ya en Espa&#241;a. Resucita con el Frente Popular. [ &#8230; ]. La revoluci&#243;n socialista se har&#225; en el curso de una lucha implacable contra la &#8220;revoluci&#243;n democr&#225;tica&#8221; con su Frente Popular. &#191;Qu&#233; quiere decir esta &#8220;s&#237;ntesis&#8221; de &#8220;revoluci&#243;n democr&#225;tico-socialista&#8221;? Nada. Solo un confusionismo ecl&#233;ctico&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb144&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;&#191;Qu&#233; deben hacer los bolcheviques-leninistas en Espa&#241;a? (&#8230;)&#034; id=&#034;nh144&#034;&gt;144&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Entre la coerci&#243;n y el consenso&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A lo largo de esta segunda parte vimos c&#243;mo &#8220;las fuerzas morales&#8221; en la realidad est&#225;n indisolublemente ligadas a las &#8220;fuerzas materiales&#8221; y, de hecho, se miden a trav&#233;s del enfrentamiento entre estas &#250;ltimas. Ahora bien, obviamente del hecho de que para comparar dos &#8220;fuerzas morales&#8221; haya que hacerlo como parte de &#8220;fuerzas materiales&#8221; no disminuye el peso y la significaci&#243;n de las primeras sino al contrario, las muestra como lo que son, parte integral de la relaci&#243;n de fuerzas en el m&#225;s estricto sentido del t&#233;rmino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como vimos anteriormente, una de las cr&#237;ticas que Peter Thomas le hace a Anderson sobre su interpretaci&#243;n de Gramsci es establecer entre el consenso y la coerci&#243;n una relaci&#243;n mec&#225;nica de oposici&#243;n y simple sucesi&#243;n temporal. Vimos c&#243;mo al propio Anderson, m&#225;s all&#225; de Gramsci, le cabe algo de esta cr&#237;tica, que lo lleva a subestimar el Frente Popular y su papel contrarrevolucionario.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En su argumentaci&#243;n, Thomas resalta el planteo de Gramsci sobre que: &#8220;El ejercicio &#8216;normal' de la hegemon&#237;a en el terreno que ya se ha hecho cl&#225;sico del r&#233;gimen parlamentario, est&#225; caracterizado por una combinaci&#243;n de la fuerzas y del consenso que se equilibran, sin que la fuerza supere demasiado al consenso, sino que m&#225;s bien aparezca apoyada por el consenso de la mayor&#237;a expresado por los llamados &#243;rganos de la opini&#243;n p&#250;blica&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb145&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;El jacobinismo al rev&#233;s de Charles Maurras&#8221; (Q1, &#167;48), en (&#8230;)&#034; id=&#034;nh145&#034;&gt;145&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Trotsky, por su parte, ten&#237;a una visi&#243;n muy similar de la opini&#243;n p&#250;blica. &#8220;La opini&#243;n p&#250;blica burguesa &#8211;dice&#8211; constituye un apretado tejido psicol&#243;gico que encierra por doquier las armas y los instrumentos de la violencia burguesa, preserv&#225;ndola&#8230;&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb146&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;La opini&#243;n p&#250;blica burguesa. La socialdemocracia. El (&#8230;)&#034; id=&#034;nh146&#034;&gt;146&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir de la definici&#243;n de Gramsci, Thomas hace una interesante descripci&#243;n de la opini&#243;n p&#250;blica como la cristalizaci&#243;n de &#8220;un tipo de &#8216;coacci&#243;n por consentimiento' [ &#8230; ] la coacci&#243;n de las clases opositoras, a trav&#233;s del consentimiento de los grupos sociales aliados&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb147&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Thomas, Peter, op. cit., p. 165.&#034; id=&#034;nh147&#034;&gt;147&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Sin embargo, la conclusi&#243;n que saca es que Gramsci: &#8220;Defini&#243; &#8216;hegemon&#237;a pol&#237;tica', en forma de &#8216;opini&#243;n p&#250;blica', como &#8216;punto de contacto' entre la &#8216;sociedad civil' y &#8216;sociedad pol&#237;tica', entre el consentimiento y fuerza. En otras palabras, su movimiento decisivo no era un inconsciente &#8216;deslizamiento conceptual' [del peso relativo a favor del consenso por sobre la coerci&#243;n, NdR], sino, m&#225;s bien, la articulaci&#243;n intencional de esta &#8216;simple determinaci&#243;n' con la m&#225;s compleja noci&#243;n &#8216;integral'&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb148&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Sobre la discusi&#243;n en torno al concepto de &#8220;Estado integral&#8221; m&#225;s de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh148&#034;&gt;148&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; del Estado, o la integraci&#243;n dial&#233;ctica similar de la sociedad civil y pol&#237;tica&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb149&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Thomas, Peter, op. cit., p 167.&#034; id=&#034;nh149&#034;&gt;149&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este planteo est&#225; dirigido contra Anderson, quien hablaba del &#8220;deslizamiento conceptual&#8221; de Gramsci hacia el polo del consenso, para dar cuenta de las ambig&#252;edades que encerraban los Cuadernos, pero al mismo tiempo para salir al cruce de las interpretaciones socialdem&#243;cratas que quer&#237;an exponer un Gramsci para quien la hegemon&#237;a se basaba esencialmente en la cultura y la manipulaci&#243;n de la opini&#243;n p&#250;blica. Thomas, de hecho con la afirmaci&#243;n de que se trataba de una &#8220;articulaci&#243;n intencional&#8221; y haciendo eje en la opini&#243;n p&#250;blica como articulador central se inclina efectivamente a las visiones reformistas que Anderson criticara, aunque en una versi&#243;n m&#225;s sutil y sofisticada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La causa de este desplazamiento de Thomas es que confunde el r&#233;gimen, siendo que Gramsci se refer&#237;a a la democracia burguesa, con el Estado capitalista mismo, que era a lo que alud&#237;a Anderson con el planteo de destacar el lugar &#8220;determinante&#8221; de las fuerzas represivas en el capitalismo &#8220;Occidental&#8221;. De ah&#237; que este desplazamiento guarde coherencia con los planteos de Thomas sobre que es posible &#8220;neutralizar&#8221; al Estado burgu&#233;s quit&#225;ndole su base social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La clase obrera no puede conquistar una &#8220;hegemon&#237;a pol&#237;tica en forma de opini&#243;n p&#250;blica&#8221; sin tomar el poder del Estado y controlar el plusproducto social. De ah&#237; la importancia de la acci&#243;n estrat&#233;gica en la lucha de clases, que desarrollamos en el apartado anterior, para conquistar a los aliados durante las crisis revolucionarias. Esto no resta importancia a la batalla por la opini&#243;n p&#250;blica, pero para la clase obrera siempre se trata, necesariamente, de una opini&#243;n p&#250;blica para el combate.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De ah&#237; la relevancia que Trotsky le atribu&#237;a, por un lado, a la independencia del partido en este terreno, cuando se&#241;alaba que: &#8220;Una de las cualidades principales de nuestro partido, y que lo hace la palanca m&#225;s poderosa del desarrollo de nuestra &#233;poca, es su independencia completa e indudable con respecto a la opini&#243;n p&#250;blica burguesa&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb150&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;La opini&#243;n p&#250;blica burguesa. La socialdemocracia. El (&#8230;)&#034; id=&#034;nh150&#034;&gt;150&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Y por otro, a la necesidad de desarrollar corrientes revolucionarias en la opini&#243;n p&#250;blica: &#8220;se trata aqu&#237; &#8211;dec&#237;a&#8211; de una profunda emancipaci&#243;n interior de la vanguardia proletaria, de las trampas y zancadillas morales de la burgues&#237;a; se trata de una nueva opini&#243;n p&#250;blica revolucionaria que permitir&#237;a al proletariado, no con palabras, sino con hechos; no con la ayuda de invocaciones l&#237;ricas, sino cuando es necesario, con las botas, pisotear las &#243;rdenes de la burgues&#237;a y alcanzar la meta revolucionaria elegida libremente, que constituye al mismo tiempo una necesidad hist&#243;rica&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb151&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#205;dem.&#034; id=&#034;nh151&#034;&gt;151&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dicho esto, hay otro punto de vital importancia que llamativamente Thomas no toma (Anderson tampoco le da mayor importancia) a pesar de que Gramsci lo destaca en los Cuadernos a rengl&#243;n seguido de hablar sobre la opini&#243;n p&#250;blica. &#8220;Entre el consenso y la fuerza &#8211;dice Gramsci&#8211; est&#225; la corrupci&#243;n-fraude (que es caracter&#237;stica de ciertas situaciones de dif&#237;cil ejercicio de la funci&#243;n hegem&#243;nica en que el empleo de la fuerza presenta demasiados peligros), o sea el debilitamiento y la par&#225;lisis provocada al antagonista o a los antagonistas acapar&#225;ndose a sus dirigentes, encubiertamente por lo general, abiertamente en caso de peligro advertido, a fin de sembrar la confusi&#243;n y el desorden en las filas adversarias&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb152&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;El jacobinismo al rev&#233;s de Charles Maurras&#8221; (Q1, &#167;48), en (&#8230;)&#034; id=&#034;nh152&#034;&gt;152&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La falta de relevancia a estos elementos de corrupci&#243;n-fraude en el an&#225;lisis de Thomas se conecta con otra cuesti&#243;n fundamental para el movimiento obrero en el siglo XX y que, como dec&#237;amos, parece quedar casi por fuera del horizonte de nuestro autor: la burocracia.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;PARTE III: Partido y hegemon&#237;a&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;Peter Thomas, como ve&#237;amos, pone a la NEP (Nueva Pol&#237;tica Econ&#243;mica) como punto de partida&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb153&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ver Anexo del presente art&#237;culo.&#034; id=&#034;nh153&#034;&gt;153&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; de Gramsci en los Cuadernos para generalizar el concepto de hegemon&#237;a. Sin embargo, lejos est&#225; de abordar seriamente la relaci&#243;n estrat&#233;gica entre hegemon&#237;a obrera y revoluci&#243;n. Los desarrollos de Thomas en &lt;i&gt;The Gramscian Moment&lt;/i&gt;, justamente, apuntan a una hip&#243;tesis de conquista de la hegemon&#237;a donde no tiene lugar la revoluci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se trata para nuestro autor de poner como uno de los temas centrales, la cuesti&#243;n de los &#8220;aparatos hegem&#243;nicos&#8221;, t&#233;rmino con el que se refiere Gramsci a la serie de instituciones que van &#8220;desde los peri&#243;dicos a las organizaciones educativas a los partidos por medio de las cuales la clase obrera y sus aliados comprometen a sus oponentes en la lucha por el poder pol&#237;tico&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb154&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Thomas, Peter, p. 226.&#034; id=&#034;nh154&#034;&gt;154&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Para Thomas, estos &#8220;aparatos hegem&#243;nicos&#8221; ser&#237;an capaces de &#8220;privar de su &#8216;base social'&#8221; a la burgues&#237;a y as&#237; &#8220;neutralizar&#8221; el aparato estatal capitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;M&#225;s all&#225; de su interpretaci&#243;n de Gramsci, de la cual fuimos tomando algunos elementos a lo largo de este art&#237;culo, la significaci&#243;n de la hip&#243;tesis de Thomas est&#225; dada por ser la expresi&#243;n de una visi&#243;n que permea a buena parte de la izquierda, especialmente en Europa, en cuanto a c&#243;mo imaginar el resurgimiento del movimiento obrero luego de la restauraci&#243;n capitalista en los ex Estados obreros y de la liquidaci&#243;n pol&#237;tica &#8211;incluso la desaparici&#243;n lisa y llana en algunos casos&#8211; de los grandes aparatos socialdem&#243;cratas o stalinistas que marcaron el siglo XX.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Thomas el desarrollo de los &#8220;aparatos hegem&#243;nicos&#8221;, desligados de la lucha de clases (y de una estrategia revolucionaria) es la v&#237;a de constituci&#243;n de los trabajadores en clase. Su obra &lt;i&gt;The Gramscian Moment&lt;/i&gt;, y el &#233;nfasis en los &#8220;aparatos hegem&#243;nicos&#8221; (ya sea que sugieran formas partidarias o movimientistas) no deja de trasmitir la impresi&#243;n de una cierta nostalgia por aquellos grandes aparatos obreros reformistas del siglo XX. De ah&#237; que algo del Partido de Trabajadores de Brasil, algo de Syriza, despierten el inter&#233;s cauteloso de nuestro autor&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb155&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;O Momento Gramsciano: entrevista com Peter Thomas&#8221;, Esquerda Di&#225;rio (&#8230;)&#034; id=&#034;nh155&#034;&gt;155&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Thomas, muestra expl&#237;citamente esa nostalgia&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb156&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Esta perspectiva no es solo patrimonio de Thomas sino que representa un (&#8230;)&#034; id=&#034;nh156&#034;&gt;156&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; en una reciente entrevista en referencia al Partido Comunista Italiano bajo la direcci&#243;n de Palmiro Togliatti. Se&#241;ala: &#8220;Adem&#225;s de sus propios escritos te&#243;ricos &#8211;de mucho m&#225;s valor de lo que a menudo se supone hoy en d&#237;a&#8211; Togliatti fue tambi&#233;n un te&#243;rico de la pol&#237;tica dedicado a la creaci&#243;n de un aparato hegem&#243;nico que alent&#243; una dial&#233;ctica profunda y real, y la cr&#237;tica real de la pol&#237;tica de su &#233;poca. A pesar de los desacuerdos que se pueda tener con sus posiciones te&#243;ricas y pol&#237;ticas sustantivas &#8211;y hay muchos&#8211; esto no debe impedir el reconocimiento de su importancia como te&#243;rico y pol&#237;tico, con un real impacto masivo sobre la pol&#237;tica de su tiempo. La cultura te&#243;rica y pol&#237;tica a la cual Togliatti ayud&#243; a dar forma en el Partido Comunista Italiano, y en Italia en t&#233;rminos m&#225;s generales como la esfera de influencia de este gran partido, que irradiaba en todo el espectro de la izquierda, fue el ejemplo para que otros izquierdistas en Europa y en todo el mundo buscaran inspiraci&#243;n&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb157&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Historical Materialism at Sixteen: An Interview with Peter D. Thomas&#8221;, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh157&#034;&gt;157&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por nuestra parte, dif&#237;cilmente pueda ser fuente de inspiraci&#243;n Togliatti, quien fuese mentor de la &#8220;&lt;i&gt;svolta&lt;/i&gt; de Salerno&#8221;, con el pacto con el Mariscal Badoglio, la &#8220;unidad nacional&#8221; y el desarme de los partisanos, cumpliendo un papel fundamental en salvar al capitalismo italiano a la salida de la Segunda Guerra Mundial y transform&#225;ndose en un pilar para la burgues&#237;a en todo el per&#237;odo posterior. Es que la visi&#243;n de Thomas no da cuenta de las lecciones del siglo que pas&#243;, y omite la pregunta principal que deber&#237;a responder cualquier te&#243;rico o pol&#237;tico serio: &#191;Qu&#233; papel cumplieron esos grandes &#8220;aparatos hegem&#243;nicos&#8221; durante el siglo XX? &#191;Por qu&#233; degeneraron? &#191;Cumplieron un rol progresivo finalmente para la clase obrera o no?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky es lapidario al respecto en relaci&#243;n a la socialdemocracia: &#8220;la socialdemocracia no es un accidente, no cay&#243; del cielo, sino que fue creada por los esfuerzos de la clase obrera alemana en el curso de d&#233;cadas [&#8230;]. En el momento en que estall&#243; la guerra, y en consecuencia, cuando lleg&#243; el momento de la mayor prueba hist&#243;rica, result&#243; que la organizaci&#243;n oficial de la clase obrera actu&#243; y reaccion&#243; no como una organizaci&#243;n de lucha del proletariado contra el Estado burgu&#233;s, sino como un &#243;rgano auxiliar del Estado burgu&#233;s, para disciplinar al proletariado. La clase obrera qued&#243; paralizada, se posaba sobre ella no solo el aparato militarista del Estado sino el aparato de su propio partido&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb158&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;A creeping revolution&#8221;, en .&#034; id=&#034;nh158&#034;&gt;158&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Algo muy parecido se podr&#237;a aplicar a la historia del Partido Comunista Italiano bajo la direcci&#243;n de Togliatti que tanta admiraci&#243;n despierta en Thomas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es que la hip&#243;tesis del desarrollo evolutivo de &#8220;aparatos hegem&#243;nicos&#8221; para la constituci&#243;n de la clase obrera como tal&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb159&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky en los &#8216;30, en EE.UU., pens&#243; incluso la posibilidad de impulsar un (&#8230;)&#034; id=&#034;nh159&#034;&gt;159&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; es incapaz de dar cuenta, no solo de la revoluci&#243;n, sino en primer lugar del desarrollo de la burocracia obrera en el siglo XX. Por lo cual carece de utilidad para pensar en el siglo XXI.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jaime Pastor, proveniente de la corriente que dirigi&#243; Ernest Mandel, tiene la virtud de expresar sin tapujos aquella nostalgia a la que nos refer&#237;amos tray&#233;ndola directamente a la actualidad. En contrapunto con Pablo Iglesias, se&#241;ala que: &#8220;Podemos debe ocupar el espacio de la Social-Democracia, pero no de la que a&#241;ora Zapatero, sino m&#225;s bien algo parecido a lo que fue la Social-Democracia alemana de principios de siglo XX, antes de su degeneraci&#243;n en v&#237;speras de la Gran Guerra. [&#8230;] un espacio de construcci&#243;n contra-hegem&#243;nica, que potencia una cultura propia implantada org&#225;nicamente entre las clases populares, combinando la resoluci&#243;n de problemas cotidianos de la gente con un horizonte de sociedad alternativa. Esa es la hip&#243;tesis que est&#225; experimentando Syriza en Grecia y que materializa la idea de Gramsci de que para &#8216;ganar' antes hay que ganar posiciones; en otras palabras, que necesitamos algo m&#225;s que una &#8216;m&#225;quina de guerra electoral' para ganar las elecciones&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb160&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Disponible en .&#034; id=&#034;nh160&#034;&gt;160&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este caso, no es necesario remontarse a la historia del siglo XX, con la historia reciente nos basta. Tanto para Syriza, que sin tener ra&#237;ces claras en el movimiento obrero, en t&#233;rminos de aparato electoral, cumpli&#243; el mismo ciclo que describ&#237;a Trotsky respecto a la socialdemocracia, pero no en d&#233;cadas sino en unos pocos meses, los que tard&#243; entre postularse como alternativa al ajuste de la Troika hasta encabezar su aplicaci&#243;n. Lo cual es una muestra de que, m&#225;s all&#225; de sus diferentes etapas, la &#233;poca &#8220;de crisis, guerras, y revoluciones&#8221; a&#250;n se conserva vigente&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb161&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Albamonte, Emilio, y Maiello, Mat&#237;as, &#8220;En los l&#237;mites de la (&#8230;)&#034; id=&#034;nh161&#034;&gt;161&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Por el lado de Podemos, en claro ascenso como fen&#243;meno pol&#237;tico neorreformista&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb162&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ver en este n&#250;mero de Estrategia Internacional: Lupe, Santiago y Lotito, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh162&#034;&gt;162&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, sigue un curso parecido a Syriza y la corriente de Pastor dentro de Podemos, Anticapitalistas (denominaci&#243;n que adopt&#243; la organizaci&#243;n Izquierda Anticapitalista luego de su disoluci&#243;n en Podemos) va detr&#225;s de Iglesias mientras espera que se transforme en el Bebel&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb163&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;August Bebel, fue uno de los cofundadores, junto con Wilhelm Liebknecht del (&#8230;)&#034; id=&#034;nh163&#034;&gt;163&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; del siglo XXI.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Retomando la discusi&#243;n, para Lenin, &#8220;El proletariado es revolucionario &#8211;dec&#237;a&#8211; solo cuando tiene conciencia de la idea de la hegemon&#237;a y la hace efectiva&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb164&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Lenin, V. I., &#8220;El reformismo en el seno de la socialdemocracia rusa&#8221;, en (&#8230;)&#034; id=&#034;nh164&#034;&gt;164&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Pero no se trata de una hegemon&#237;a que se puede desarrollar en los marcos del r&#233;gimen burgu&#233;s, como sugiere Thomas, sino que: &#8220;El proletario que ya adquiri&#243; conciencia de esta tarea es un esclavo que se alza contra la esclavitud&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb165&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#205;dem.&#034; id=&#034;nh165&#034;&gt;165&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. En esto consist&#237;a el concepto de hegemon&#237;a para &#233;l. Esta hegemon&#237;a, sin la cual no hay constituci&#243;n de la clase obrera como clase revolucionaria, excede necesariamente los marcos impuestos por el r&#233;gimen establecido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque hiera la sensibilidad de muchos cultores del concepto, lo cierto es que la mayor cantidad de referencias a la &#8220;hegemon&#237;a&#8221; en Lenin, se encuentran en sus pol&#233;micas contra los llamados &#8220;liquidacionistas&#8221; que se negaban a poner en pie un partido revolucionario ilegal. No hablamos solo del &lt;i&gt;&#191;Qu&#233; Hacer?&lt;/i&gt;, texto hegem&#243;nico si los hay, sino de todas sus pol&#233;micas durante la ofensiva reaccionaria luego de la revoluci&#243;n de 1905. Estas pol&#233;micas, a su vez, eran simult&#225;neas a las que ten&#237;a con quienes, como Lunachaski, no quer&#237;an participar de las Dumas reaccionarias, frente a los cuales Lenin planteaba la necesidad de aprovechar cualquier intervenci&#243;n legal que permitiese desarrollar las tendencias a la independencia de clase.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El v&#237;nculo entre la constituci&#243;n de los trabajadores como clase y la lucha por la hegemon&#237;a pasa por el desarrollo de fracciones revolucionarias, incluso si estas tienen que ser ilegales. Esto mismo es lo que le permite, desde una l&#243;gica revolucionaria, defender al mismo tiempo la participaci&#243;n en parlamentos totalmente reaccionarios. La construcci&#243;n de estas &#8220;fracciones revolucionarias&#8221; pas&#243; por la intervenci&#243;n en todos los terrenos de lucha (te&#243;rica, pol&#237;tica, econ&#243;mica), buscando aquella &#8220;riqueza de experiencias&#8221; que forj&#243; al bolchevismo y Lenin destacaba para transmitirla a los revolucionarios de &#8220;Occidente&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb166&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;En &#8220;El &#8216;izquierdismo', enfermedad infantil del comunismo&#8221; (1919), Lenin, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh166&#034;&gt;166&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El gran triunfo de esta perspectiva de Lenin, no est&#225; en el desarrollo de tal o cual &#8220;aparato hegem&#243;nico&#8221; en s&#237; mismo, sino en que en 1917, estas fracciones revolucionarias con influencia en las masas, o &#8220;los obreros formados por Lenin&#8221; como los llamaba Trotsky en su Historia de la Revoluci&#243;n Rusa, fueron capaces de dirigir la revoluci&#243;n de febrero y provocar la ca&#237;da del zarismo, a&#250;n sin direcci&#243;n, y fueron los mismos que permitieron al partido bolchevique conquistar la mayor&#237;a para tomar el poder en octubre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde luego, no estamos en Rusia de principios del siglo XX, ni en el mundo de aquel entonces. Hay democracias burguesas estabilizadas en varios puntos del planeta, m&#225;s all&#225; de los centros imperialistas, por ejemplo en Am&#233;rica Latina; hay sindicatos, a no olvidarlo, que siguen siendo hoy las principales organizaciones existentes de la clase obrera en gran parte del mundo; hay burocracias obreras, sindicales y pol&#237;ticas, imbricadas en las tradiciones nacionales; tambi&#233;n las &#8220;nuevas&#8221; burocracias de las ONG's y las enquistadas en los &#8220;movimientos sociales&#8221;; etc. De ah&#237; que a lo largo de estas l&#237;neas intentamos retomar lo mejor de las conclusiones de Gramsci y Trotsky respecto a la t&#225;ctica y la estrategia en las sociedades &#8220;occidentales&#8221; para pensar la actualidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La historia no se repite, aunque la a&#241;oren los nost&#225;lgicos. El movimiento obrero como actor fundamental de la pol&#237;tica mundial no volver&#225; a surgir de la mano de un supuesto desarrollo evolutivo, como imagina Thomas y otros con &#233;l.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Trotsky y Gramsci, la actualidad del debate&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El siglo XX no ha pasado en vano. Como intentamos mostrar, uno de los elementos fundamentales para dar cuenta de la lucha por un gobierno obrero en su sentido antiburgu&#233;s y anticapitalista pasa por el enfrentamiento estrat&#233;gico con la burocracia, no solo sindical sino pol&#237;tica, que es la principal &#8220;fuerza material&#8221; que encarna aquella combinaci&#243;n de fuerzas &#8220;morales&#8221; y materiales que posibilita la hegemon&#237;a burguesa en las sociedades &#8220;occidentales&#8221;. De ah&#237; que la lucha contra la burocracia como garante de la dominaci&#243;n capitalista no se circunscriba a los momentos ofensivos, sino que sea necesariamente una lucha cotidiana, una constante para la constituci&#243;n de la clase obrera en clase independiente, y desde luego para la lucha por la hegemon&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este sentido, los problemas de ambig&#252;edad estrat&#233;gica del concepto de &#8220;hegemon&#237;a&#8221; en Gramsci, no pasan como sugiere Anderson, por no tomar nota de una mec&#225;nica &#8220;reversi&#243;n repentina&#8221; del consenso en coerci&#243;n en las crisis revolucionarias. Tampoco creemos que la cuesti&#243;n pase por aquello que reivindica Thomas, de que Gramsci se haya centrado en definir &#8220;hegemon&#237;a pol&#237;tica, en la forma de opini&#243;n p&#250;blica&#8221; como articuladora, &#8220;punto de contacto&#8221;, entre coerci&#243;n y consenso. Sino que aquella ambig&#252;edad tiene sus principales ra&#237;ces en la subestimaci&#243;n estrat&#233;gica del papel pol&#237;tico de la burocracia, en el sostenimiento de la hegemon&#237;a burguesa en general y de las democracias capitalistas en particular.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Gramsci, a pesar de los se&#241;alamientos que mencion&#225;bamos en torno a la burocracia o de aquellos sobre el &#8220;papel de &#8216;partidos pol&#237;ticos' enteros y otras organizaciones econ&#243;micas&#8221; como &#8220;organismos de polic&#237;a pol&#237;tica&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb167&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;El cesarismo&#8221; (Q13, &#167;27), en Cuadernos de la C&#225;rcel, Tomo (&#8230;)&#034; id=&#034;nh167&#034;&gt;167&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, que est&#225;n en la base de las interpretaciones m&#225;s interesantes sobre su noci&#243;n de &#8220;Estado integral&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb168&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Dal Maso, Juan y Rosso, Fernando, &#8220;Trotsky, Gramsci y el Estado en (&#8230;)&#034; id=&#034;nh168&#034;&gt;168&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, en t&#233;rminos estrat&#233;gicos su pensamiento se encuentra permeado por la subestimaci&#243;n de la lucha contra la burocracia. Lo vimos en el caso del comit&#233; anglo-ruso en Gran Breta&#241;a. Tambi&#233;n se expresa en su visi&#243;n de la NEP, que abordamos en el anexo, y en la evaluaci&#243;n que hace en 1926 de la lucha fraccional entre Trotsky y los &#8220;viejos bolcheviques&#8221; encabezados por Stalin, donde si bien critica los m&#233;todos del sector mayoritario, el eje pasar&#237;a por conservar la &#8220;unidad&#8221; de la direcci&#243;n&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb169&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;Carta al Comit&#233; Central del Partido Comunista Sovi&#233;tico&#8221;, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh169&#034;&gt;169&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Otro tanto, hemos visto en art&#237;culos anteriores, en torno a la subestimaci&#243;n de la revoluci&#243;n alemana del &#8216;23 por parte de Gramsci, al no ver justamente el papel central de la burocracia socialdem&#243;crata de izquierda y la subordinaci&#243;n de los comunistas a ella.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El proletariado no puede quebrar la hegemon&#237;a de la burgues&#237;a y conquistar la propia sin derrotar a la burocracia. Se trata de una lucha no solo pol&#237;tica e ideol&#243;gica, sino entre fuerzas materiales. Desde este punto de vista la III Internacional desarroll&#243; la t&#225;ctica de Frente &#218;nico, de unidad-enfrentamiento (&#8220;golpear juntos, marchar separados&#8221;) con sectores burocr&#225;ticos o semiburocr&#225;ticos. Buscaba por un lado la unidad de acci&#243;n de la clase obrera en su enfrentamiento contra la burgues&#237;a, y estrat&#233;gicamente quitarle su base a la burocracia y conquistar a la mayor&#237;a de la clase obrera para la revoluci&#243;n en base a la experiencia en la lucha de clases. La t&#225;ctica de &#8220;gobierno obrero&#8221;, que desarrollamos en un art&#237;culo anterior&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb170&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Albamonte, Emilio, Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Trotsky y Gramsci: debates de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh170&#034;&gt;170&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, tambi&#233;n participaba de esta misma l&#243;gica, pero durante la preparaci&#243;n de la ofensiva insurreccional. Ve&#237;amos en aquella ocasi&#243;n con Trotsky, c&#243;mo en Alemania en 1923 la burocracia socialdem&#243;crata proteg&#237;a a la burgues&#237;a en la crisis revolucionaria. Tambi&#233;n en las jornadas de mayo de 1937 en Barcelona, donde los obreros catalanes no solo tuvieron que enfrentar la acci&#243;n contrarrevolucionaria del stalinismo, sino tambi&#233;n a la burocracia anarquista de la CNT y la FAI. Lo vimos en Francia del &#8216;36, con el papel antirrevolucionario del SFIO y el PCF en el Frente Popular con los radicales como obst&#225;culo principal para la hegemon&#237;a del proletariado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una de las grandes lecciones el siglo XX es, justamente, la imposibilidad de una estrategia revolucionaria y de la hegemon&#237;a proletaria, sin abordar el enfrentamiento estrat&#233;gico con las burocracias, tanto sindicales como pol&#237;ticas (en primer lugar las de los partidos comunistas y socialistas), como pilar de la hegemon&#237;a de la burgues&#237;a y fundamental obst&#225;culo para el desarrollo de la autoorganizaci&#243;n, de organismos de tipo sovi&#233;tico capaces de ser los &#243;rganos de la insurrecci&#243;n y la base de la democracia obrera en el Estado proletario una vez conquistado el poder.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gran parte del siglo pasado estuvo marcado en &#8220;Occidente&#8221; por el accionar de estas burocracias, tanto en los Frentes Populares de los a&#241;os &#8216;30, como a la salida de la Segunda Guerra mundial, como en &#250;ltimo ascenso revolucionario de los a&#241;os &#8216;70. En este caso, tanto en Francia en el &#8216;68 o en Portugal en el &#8216;74 donde posibilitaron el desv&#237;o y posterior derrota de los procesos; as&#237; como en Latinoam&#233;rica, por ejemplo en Chile, los partidos Socialista y Comunista tuvieron un papel fundamental en la derrota, con la incorporaci&#243;n de Pinochet al gobierno, at&#225;ndole las manos a los Cordones Industriales frente al golpe, etc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto, sin embargo, es solo una parte. El papel pol&#237;tico de la burocracia super&#243; en mucho a los Frentes Populares. El siglo XX estuvo marcado, por el triunfo de revoluciones en China, Vietnam, Yugoslavia, Cuba, que dieron lugar desde sus or&#237;genes a &#8220;Estados burocr&#225;ticamente deformados&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb171&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Para esta definici&#243;n, partimos del concepto de Trotsky de &#8220;Estado obrero (&#8230;)&#034; id=&#034;nh171&#034;&gt;171&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Otro tanto sucedi&#243; con los Estados obreros burocr&#225;ticos del Este Europeo, erigidos bajo la &#243;rbita de la URSS. De conjunto, en el siglo que pas&#243;, el rol de la burocracia ya no se limit&#243; a contribuir al sostenimiento de tal o cual r&#233;gimen burgu&#233;s en un pa&#237;s determinado sino, a una escala mucho m&#225;s amplia, a cumplir un papel fundamental como garante fundamental del orden mundial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El rol de estas burocracias, no se explica por tal o cual problema de orientaci&#243;n pol&#237;tica ni tampoco por una cuesti&#243;n general de distancia (separaci&#243;n) entre dirigentes y dirigidos, como parece sugerir Thomas&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb172&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Historical Materialism at Sixteen: An Interview with Peter D. Thomas&#8221;, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh172&#034;&gt;172&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; en su interpretaci&#243;n de Gramsci. Se trata de grandes aparatos con intereses propios diferentes a los del movimiento obrero. Como analiz&#243; Trotsky en &lt;i&gt;La Revoluci&#243;n Traicionada&lt;/i&gt; para el caso de la URSS, la burocracia se transform&#243; en algo m&#225;s que una burocracia, pas&#243; a ser una casta cuyos privilegios se basaban en la expropiaci&#243;n pol&#237;tica del proletariado que hab&#237;a conquistado el primer Estado obrero con la Revoluci&#243;n de Octubre&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb173&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Por la funci&#243;n &#8211;dice Trotsky&#8211; de reguladora y de intermediaria, por el (&#8230;)&#034; id=&#034;nh173&#034;&gt;173&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La historia de los Frentes Populares en los &#8216;30, de su papel en el sostenimiento de la dominaci&#243;n burguesa y la liquidaci&#243;n de procesos como el espa&#241;ol o el franc&#233;s, es la de los intentos del stalinismo de congraciarse con las potencias imperialistas. El argumento era la posibilidad de &#8220;neutralizar&#8221; a la burgues&#237;a para que la URSS pudiese desarrollar el &#8220;socialismo en un solo pa&#237;s&#8221;. Thomas juega con la idea de &#8220;neutralizar&#8221; al Estado burgu&#233;s, sin dar cuenta del derrotero de aquella idea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo cierto que el objetivo no fue evitar el ataque militar a la URSS frente a los preparativos de la Segunda Guerra Mundial, cuesti&#243;n que no se logr&#243;, ni se pod&#237;a lograr sin el triunfo de nuevas revoluciones. Ni siquiera fue retrasar el ataque en pos de una mejor preparaci&#243;n para enfrentarlo, cuesti&#243;n que nunca se propuso el stalinismo como lo demuestra la matanza de 20 millones de rusos en los primeros tramos de la ofensiva nazi iniciada en 1941. El objetivo que verdaderamente cumplieron los Frente Populares al liquidar las revoluciones en los &#8216;30, fue impedir que nuevas revoluciones triunfantes en Europa alterasen el statu quo internacional y, por sobre todo, al interior de la URSS, que debilitasen la posici&#243;n de la burocracia para sostener sus privilegios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otro tanto podr&#237;amos decir de los Frentes Populares en Europa a la salida de la Segunda Guerra Mundial (Francia, Italia, Grecia), como piezas clave, en y para el establecimiento de los pactos de Yalta y Postdam, y la divisi&#243;n del mundo en &#8220;zonas de influencia&#8221;. A lo que sobrevino la disputa por los l&#237;mites de las respectivas zonas (pol&#237;tica de &#8220;contenci&#243;n&#8221; del imperialismo norteamericano) y que constituy&#243; lo que se conoce como la &#8220;Guerra Fr&#237;a&#8221; (con conflictos &#8220;calientes&#8221; como la guerra de Corea o posteriormente la de Vietnam). Tambi&#233;n sucedi&#243; en los &#8216;70, aunque en este caso, la conclusi&#243;n de la burocracia fue iniciar el curso acelerado hacia la restauraci&#243;n capitalista para transformar sus privilegios de casta en &#8220;derechos&#8221; de clase&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb174&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Albamonte, Emilio, Maiello, Mat&#237;as, &#8220;En los l&#237;mites de la Restauraci&#243;n (&#8230;)&#034; id=&#034;nh174&#034;&gt;174&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A su vez, las nuevas revoluciones triunfantes, como la china, la vietnamita, o la cubana, fueron expropiadas pol&#237;ticamente desde sus inicios por burocracias-castas a partir del control de los nuevos Estados obreros. Sus intereses nacionales, chocaron permanentemente con el desarrollo internacional de la revoluci&#243;n proletaria en todo el mundo, muy especialmente el &#8220;occidental&#8221;. Incluso llevaron a fen&#243;menos aberrantes como la ruptura entre la URSS y Yugoslavia, despu&#233;s a la ruptura de aquella con China, y directamente a guerras entre los Estados obreros burocr&#225;ticos en torno a la invasi&#243;n de Camboya por Vietnam, con la entrada de la URSS y la Rep&#250;blica Popular China en uno y otro bando respectivamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si bien Gramsci, aislado en la c&#225;rcel fascista y fallecido a principios del &#8216;37, no lleg&#243; a analizar los Frentes Populares, en el caso de Trotsky tampoco lleg&#243; a ver el orden de posguerra y el desarrollo sin precedentes de la burocracia y su papel a escala mundial. Sin embargo, a diferencia de Gramsci, Trotsky sent&#243; las bases para comprender aquellos fen&#243;menos. No solo con profundos an&#225;lisis te&#243;rico-pol&#237;ticos como La Revoluci&#243;n Traicionada, sino con su visi&#243;n del combate estrat&#233;gico a la burocracia que recorre el conjunto de su obra e intervenci&#243;n pol&#237;tica y define un claro rumbo estrat&#233;gico que en Gramsci, como vimos, es oscilante y ambiguo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De aqu&#237;, que el legado de Gramsci, a diferencia del de Trotsky, haya sido sometido a m&#250;ltiples &#8220;usos&#8221; que buscan divorciarlo de la constelaci&#243;n de revolucionarios de la III Internacional para ponerlo en la base de estrategias reformistas. En el caso de Peter Thomas, intenta confrontar las interpretaciones m&#225;s radicales en ese sentido, como pueden ser las de Laclau y Mouffe, que quieren ver en los &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt; un &#8220;tipo de salida, o &#8216;pre-salida' del marxismo y del movimiento de la clase obrera&#8221; cuando Gramsci, justamente, fue toda su vida un militante comunista&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb175&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8220;Historical Materialism at Sixteen: An Interview with Peter D. Thomas&#8221;, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh175&#034;&gt;175&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Sin embargo, no fue solo un dirigente comunista toda su vida, como pudo haber sido Palmiro Togliatti, por ejemplo, sino que su horizonte, incluso en la c&#225;rcel, todo indica que siempre fue la revoluci&#243;n. Desde este punto de vista, cualquier an&#225;lisis de Gramsci que no parta de los problemas de la revoluci&#243;n, no lo termina de tomar en serio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el caso de Trotsky, el peligro pasa por la &#8220;caricaturizaci&#243;n&#8221; a la que se ha visto sometido, pretendiendo reducir todo su legado a una visi&#243;n vulgar del problema de direcci&#243;n revolucionaria separada del enfrentamiento entre fuerzas materiales; desterrando el papel clave que cumpl&#237;a para Trotsky el enfrentamiento estrat&#233;gico a la burocracia, desligada de la construcci&#243;n de fracciones revolucionarias, divorciando el &lt;i&gt;Programa de Transici&#243;n&lt;/i&gt; de los grandes problemas de t&#225;ctica y estrategia donde Trotsky realiz&#243; muchos de sus aportes fundamentales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este sentido, lo que intentamos mostrar centr&#225;ndonos en determinados elementos, son las v&#237;as y las herramientas para luchar por aquella hegemon&#237;a, necesariamente &#8220;antirr&#233;gimen&#8221; que sosten&#237;a Lenin. Tomando los desarrollos de Gramsci y su productividad para analizar los procesos de agregaci&#243;n y de desagregaci&#243;n de clases con los que la burgues&#237;a es capaz de mantener su dominaci&#243;n, as&#237; como la precisa articulaci&#243;n t&#225;ctica y estrat&#233;gica que desarrolla Trotsky. Una visi&#243;n que escape de las caricaturas economicistas de la &#8220;cat&#225;strofe permanente&#8221; y de las masas siempre ubicadas a 180 grados de sus direcciones. De aqu&#237; el papel de las consignas democr&#225;tico-radicales, vitales para evitar la asimilaci&#243;n por parte del r&#233;gimen as&#237; como la impotencia sectaria; la articulaci&#243;n del Frente &#218;nico y la lucha (pol&#237;tica y sindical) contra la burocracia; el combate a los partidos &#8220;democr&#225;ticos&#8221; de la peque&#241;oburgues&#237;a para conquistar la hegemon&#237;a sobre los sectores medios; la articulaci&#243;n de estos elementos con el desarrollo del frente &#250;nico ofensivo (soviets) y el del gobierno obrero, en el sentido antiburgu&#233;s y anticapitalista que remarcara Trotsky contra los Frentes Populares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De ah&#237; la importancia del desarrollo de las &#8220;fracciones revolucionarias&#8221; a las que ve&#237;amos que Lenin ligaba el concepto de &#8220;hegemon&#237;a&#8221; en los sindicatos, en los movimientos democr&#225;ticos, en el movimiento estudiantil, etc., y cuyo desarrollo implica los m&#225;s variados m&#233;todos y formas de lucha (la acci&#243;n parlamentaria y extraparlamentaria, clandestina y abierta, la lucha contra la burocracia, el Frente &#218;nico, etc.) para ser puestas a prueba permanentemente en la lucha de clases. Sobre la base de esta experiencia es que se puede forjar un partido marxista revolucionario de vanguardia, que sea capaz en los momentos decisivos de enfrentar tanto los &#8220;cantos de sirena&#8221; del Frente Popular como el terror del fascismo. El desarrollo de partidos revolucionarios (as&#237; como de una internacional revolucionaria) son no menos necesarios, sino tal vez m&#225;s, que en la &#233;poca de Lenin. Se trata de aprovechar las lecciones del siglo XX, no de esperar su repetici&#243;n. Cada momento encierra sus propias posibilidades revolucionarias. Aprovecharlas o no, depende de nosotros.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;ANEXO: Hegemon&#237;a y &#8220;dictadura del proletariado&#8221;&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;A lo largo del art&#237;culo hemos desarrollado c&#243;mo la defensa (objetivos negativos) es la preparaci&#243;n para el contraataque (objetivos positivos), su significaci&#243;n y sus m&#233;todos devienen de esta relaci&#243;n. A medida que la defensa progresa, si es buena, se vale progresivamente de medios ofensivos. En este sentido vimos el papel de las consignas democr&#225;tico-radicales, su relaci&#243;n el Frente &#218;nico y la significaci&#243;n de &#233;ste, as&#237; como para la conquista de aliados, y la lucha por la hegemon&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Agregamos ahora: el ataque, a pesar de que cuenta por s&#237; mismo con un principio &#8220;positivo&#8221;, siempre, necesariamente termina en una defensa. Y dicho esto, podemos volver a la discusi&#243;n entre Anderson y Thomas que hab&#237;amos dejado pendiente sobre la relaci&#243;n entre hegemon&#237;a y dictadura del proletariado, y sus caracter&#237;sticas antes y despu&#233;s de la toma del poder.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hab&#237;amos visto que en la interpretaci&#243;n de Thomas de los &lt;i&gt;Cuadernos&lt;/i&gt;, el punto de partida de Gramsci para generalizar el concepto de &#8220;hegemon&#237;a&#8221; a la dominaci&#243;n burguesa en &#8220;Occidente&#8221;, no son los debates en el marxismo ruso previo a la revoluci&#243;n, donde &#8220;hegemon&#237;a&#8221; refiere a la direcci&#243;n del proletariado de una alianza con los campesinos, sino la NEP (Nueva Pol&#237;tica Econ&#243;mica) a trav&#233;s de la cual los bolcheviques reintroducen los mecanismos de mercado para revitalizar la producci&#243;n en el campo y la industria, como forma de enfrentar la crisis econ&#243;mico-social que acechaba a la URSS en 1921, aislada en un mundo capitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El objetivo te&#243;rico-pol&#237;tico de Thomas est&#225; puesto en se&#241;alar que &#8220;la noci&#243;n pre-revolucionaria de la hegemon&#237;a se hab&#237;a centrado en las relaciones entre las clases subalternas en una revoluci&#243;n democr&#225;tico-burguesa (la smychka entre obreros y campesinos) y contrapuesto a la dictadura del proletariado en la revoluci&#243;n socialista, seg&#250;n Anderson, estudiante concienzudo de Trotsky, se&#241;ala. Gramsci, sin embargo, de manera expl&#237;cita no contrapone las dos, argumentando que la hegemon&#237;a del proletariado constituye el &#8216;complemento' de la dictadura del proletariado&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb176&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Thomas, Peter, The gramscian moment. Philosophy, hegemony and marxism, op. (&#8230;)&#034; id=&#034;nh176&#034;&gt;176&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Es decir, toda una serie de pol&#233;micas hist&#243;ricas a las que no hace referencia Thomas, quedar&#237;an reducidas a: por un lado, un Trotsky mentor de la contraposici&#243;n &#8220;dictadura del proletariado&#8221; y hegemon&#237;a, expresado por Anderson; y por otro, un Gramsci que las conceb&#237;a como &#8220;complemento&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien, es llamativo que en el libro de Thomas, siendo un punto central de su argumentaci&#243;n, no dedique espacio a la m&#225;s m&#237;nima evaluaci&#243;n de aquel per&#237;odo de la URSS. Lo que sucedi&#243; bajo la NEP, que fue un &#233;xito desde el punto de vista econ&#243;mico, fue que de la mano de sus logros econ&#243;micos se fortaleci&#243; dentro del campesinado un sector burgu&#233;s o proto-burgu&#233;s (con capacidad de acumular capital y explotar trabajadores), el kulak. El escenario id&#237;lico que parece ver Thomas, en realidad estaba atravesado por tremendas contradicciones. La principal consist&#237;a en que la capacidad de acumulaci&#243;n de este sector burgu&#233;s iba a ritmos mucho m&#225;s acelerados que el avance de la productividad de la industria. El resultado: los productos de la ciudad eran cada vez m&#225;s caros para el campo, y en el campo era cada vez m&#225;s fuerte un sector que no necesitaba vender sus productos para subsistir. Conclusi&#243;n: en perspectiva, las ciudades y sus trabajadores pod&#237;an volver a sumirse en el hambre. A este proceso se le llam&#243; &#8220;las tijeras&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hab&#237;a una pol&#237;tica en aquel entonces en la URSS que era la de Bujarin, que se sintetizaba popularmente en dos consignas: &#8220;industrializar a paso de tortuga&#8221; y &#8220;campesinos enriqueceos&#8221;. Las dos se implicaban mutuamente: m&#225;s industria significaba m&#225;s impuestos para los campesinos ricos, para poder desarrollarla. La pol&#237;tica opuesta era la de Trotsky, que planteaba la necesidad de fuertes impuestos progresivos al campesino rico y una industrializaci&#243;n acelerada. &#191;C&#243;mo buscaba cada una de estas pol&#237;ticas resolver el problema de &#8220;las tijeras&#8221;? Bujarin, a trav&#233;s de &#8220;sacrificios&#8221; y &#8220;concesiones&#8221; por parte de la clase obrera que permitiesen la gradual &#8220;asimilaci&#243;n del kulak como clase&#8221; al socialismo a trav&#233;s de su convencimiento ideol&#243;gico de las virtudes del mismo y de una modesta carga impositiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky, muy por el contrario, opinaba que no era un problema de &#8220;buenas intenciones&#8221; sino de intereses materiales. La contradicci&#243;n entre el objetivo del kulak de acumular capital y el avance hacia el socialismo era inevitable, era estructural. Lo que Trotsky buscaba evitar era llegar a una situaci&#243;n de crisis donde el kulak no quiera vender voluntariamente su producci&#243;n y el Estado obrero tuviera que expropi&#225;rsela para que las ciudades no mueran de hambre; lo que naturalmente llevar&#237;a a la necesidad de aplicar coerci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky quer&#237;a evitar usar la fuerza sobre los campesinos, Bujarin en teor&#237;a tambi&#233;n, solo que este &#250;ltimo opinaba que se trataba de convencer al kulak con propaganda y haciendo sacrificios en las ciudades para no aumentarle los impuestos. Trotsky alertaba contra esta visi&#243;n &#8220;ingenua&#8221; y planteaba que el kulak deb&#237;a convencerse en la experiencia de que el socialismo era el mejor camino, y esto implicaba que en los hechos, la ciudad &#8220;socialista&#8221; le vendiera productos m&#225;s baratos (que compensar&#237;an la carga impositiva) y que las granjas colectivas (koljoses) apoyadas directamente por la industria tambi&#233;n mostraran una superioridad mucho mayor en la producci&#243;n que hiciera cada vez m&#225;s superfluos los aportes de los kulaks tanto en productos como en impuestos&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb177&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cfr. Castillo, Christian, y Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Pr&#243;logo: Lecciones para (&#8230;)&#034; id=&#034;nh177&#034;&gt;177&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Trotsky esto &#250;ltimo no se pod&#237;a lograr definitivamente dentro de las fronteras de la atrasada Rusia, pero con esta pol&#237;tica se pod&#237;a &#8220;ganar tiempo&#8221; mientras llegase en auxilio el triunfo de la revoluci&#243;n en alg&#250;n pa&#237;s central (con alta productividad). Desde luego, esto iba de la mano con el internacionalismo, mientras que en el caso de Bujarin, su pol&#237;tica para la URSS se ligaba a la &#8220;teor&#237;a&#8221; del socialismo en un solo pa&#237;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A esta posici&#243;n de Trotsky, Bujarin la atacaba diciendo que &#8220;negaba por anticipado la idea de hegemon&#237;a del proletariado&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb178&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Bujarin, Nicolai, &#8220;Acerca de la teor&#237;a de la revoluci&#243;n permanente&#8221;, en El (&#8230;)&#034; id=&#034;nh178&#034;&gt;178&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; bajo la dictadura del proletariado en la URSS. No es m&#225;s que una repetici&#243;n de esto mismo el planteo de Thomas cuando sostiene que Anderson en tanto &#8220;estudioso de Trotsky&#8221; opone hegemon&#237;a a &#8220;dictadura del proletariado&#8221;. Como vimos, lejos estaba Trotsky de aquello, lo que combat&#237;a era la visi&#243;n vulgar de la hegemon&#237;a meramente &#8220;ideol&#243;gica&#8221; o &#8220;cultural&#8221; de Bujarin. Combat&#237;a este planteo, no porque subestimara la importancia de la ideolog&#237;a y de la cultura, de hecho fue el marxista cl&#225;sico que, de lejos, m&#225;s se preocup&#243; por estos temas (te&#243;rica y pr&#225;cticamente). Sino porque opinaba que &#8220;la clase obrera puede mantener y fortalecer su rol dirigente, no mediante el aparato del Estado o el ej&#233;rcito, sino por medio de la industria que le da origen al proletariado&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb179&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Tesis sobre la industria&#8221; (1923), en Naturaleza y Din&#225;mica (&#8230;)&#034; id=&#034;nh179&#034;&gt;179&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En relaci&#243;n a Gramsci, cuando se&#241;ala en los &lt;i&gt;Cuadernos&lt;/i&gt; que una nueva iniciativa pol&#237;tica es necesaria &#8220;para cambiar la direcci&#243;n pol&#237;tica de ciertas fuerzas que es preciso absorber para realizar un nuevo bloque hist&#243;rico econ&#243;mico pol&#237;tico, homog&#233;neo, sin contradicciones internas&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb180&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;Observaciones sobre algunos aspectos de la estructura de (&#8230;)&#034; id=&#034;nh180&#034;&gt;180&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, es cierto que se parece mucho a la &#8220;asimilaci&#243;n del kulak como clase&#8221;. Cuando sostiene que &#8220;el grupo dirigente har&#225; sacrificios de orden econ&#243;mico-corporativo [ &#8230; ] ya que si la hegemon&#237;a es &#233;tico-pol&#237;tica no puede dejar de ser tambi&#233;n econ&#243;mica, no puede menos que estar basada en la funci&#243;n decisiva que el grupo dirigente ejerce en el n&#250;cleo rector de la actividad econ&#243;mica&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb181&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, Antonio, &#8220;Algunos aspectos te&#243;ricos y pr&#225;cticos del (&#8230;)&#034; id=&#034;nh181&#034;&gt;181&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, tambi&#233;n pareciera que refiere a que el costo de &#8220;las tijeras&#8221; deb&#237;a ser asumido por la clase trabajadora como clase dirigente. Puede ser as&#237;, aunque nos parece que no podr&#237;amos afirmarlo en forma definitiva, ni nosotros, ni Thomas. Lo que s&#237; podemos afirmar, es que no problematizar estas referencias hist&#243;ricas no parece ser un camino muy serio para pensar la &#8220;hegemon&#237;a&#8221; si se pretende poner el eje en la NEP&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb182&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ver tambi&#233;n: Dal Maso, Juan, &#8220;Realpolitik y hegemon&#237;a: a prop&#243;sito de una (&#8230;)&#034; id=&#034;nh182&#034;&gt;182&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo cierto es que la pol&#237;tica de Bujarin se demostr&#243; un fracaso completo. En 1928, la crisis econ&#243;mica que hab&#237;a anticipado Trotsky estall&#243; con toda virulencia. El bloque entre Stalin y Bujarin estall&#243; tambi&#233;n, y comenz&#243; una represi&#243;n a gran escala de los kulaks comandada por Stalin. De la &#8220;asimilaci&#243;n del kulak como clase&#8221; se pas&#243; a la &#8220;eliminaci&#243;n del kulak como clase&#8221;, y del &#8220;campesinos enriqueceos&#8221; a la &#8220;colectivizaci&#243;n forzosa&#8221;. El propio Bujarin hab&#237;a comenzado a ver poco antes la impotencia de su propia pol&#237;tica&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb183&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cohen, Stephen F., Bujarin y la revoluci&#243;n bolchevique, Madrid, Siglo XXI, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh183&#034;&gt;183&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Pero ya era demasiado tarde.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gramsci, como dec&#237;amos, pareciera tener m&#225;s de un punto de contacto con la orientaci&#243;n de Bujarin en estos temas a pesar de que escribe con posterioridad a la &#8220;colectivizaci&#243;n forzosa&#8221;, pero se encontraba aislado en prisi&#243;n y es muy probable que se haya quedado con la &#8220;foto&#8221; de 1926. Sin embargo, Thomas evidentemente no tiene ninguna justificaci&#243;n para una visi&#243;n tan superficial de la NEP, con la que pretende incluso reactualizar y reinterpretar el concepto de &#8220;hegemon&#237;a&#8221; en Gramsci.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No se trata de que Trotsky haya contrapuesto hegemon&#237;a a dictadura del proletariado. Para comprender a Trotsky se necesita entender la articulaci&#243;n estrat&#233;gica que plantea para cada problema. En este caso se trata de articular, una posici&#243;n defensiva luego de haber tomado el poder en Rusia, y utilizarla de &#8220;trinchera&#8221;, &#8220;fortaleza&#8221;, para el impulso de la revoluci&#243;n mundial, que es la &#8220;gran estrategia&#8221; para avanzar hac&#237;a el comunismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por el lado de Thomas, encara una &#8220;imposible&#8221; extrapolaci&#243;n y generalizaci&#243;n del concepto de hegemon&#237;a a partir de la NEP a la lucha (o tal vez deber&#237;amos decir &#8220;superaci&#243;n&#8221;) de la clase obrera contra la dominaci&#243;n burguesa en &#8220;Occidente&#8221;. Decimos &#8220;imposible&#8221;, por dos cuestiones. En primer lugar, porque justamente como se demostr&#243; por la negativa en la URSS, el principal medio para la hegemon&#237;a que ten&#237;a la clase obrera sovi&#233;tica (hasta la victoria de nuevas revoluciones en pa&#237;ses centrales) era la propiedad y el control &#8220;de la industria que da origen al proletariado&#8221;. Con lo cual, de poca utilidad pueden ser las conclusiones te&#243;rico-pol&#237;ticas de Thomas al respecto para cualquier hegemon&#237;a, que no sea la burguesa, en el &#8220;Occidente&#8221; capitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y en segundo lugar, porque su visi&#243;n &#8220;id&#237;lica&#8221; de la NEP y la carencia de profundidad en el an&#225;lisis hist&#243;rico, le impiden dar cuenta de que al calor de la NEP y el proceso de diferenciaci&#243;n social que trajo aparejado, se sentaron las bases materiales de la nueva burocracia obrera que termin&#243; liquidando (restaurando el capitalismo) el primer Estado obrero de la historia. Ni siquiera se detiene Thomas en el hecho de que quienes pensaron que la NEP pod&#237;a ser una &#8220;v&#237;a al socialismo&#8221; fueron, no solo Bujarin, sino &#233;ste en bloque con Stalin. Es evidente que un concepto de &#8220;hegemon&#237;a&#8221; que no d&#233; cuenta de la burocratizaci&#243;n de los Estados obreros y del stalinismo, no nos puede ser de mucha utilidad en el siglo XXI.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Lif, Laura y Chingo, Juan, &#8220;Transiciones a la democracia&#8221;, en &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt; N&#176; 16, invierno (austral) 2000.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ver en este n&#250;mero de &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt;, Matos, Daniel y Molina, Eduardo, &#8220;Giro a la derecha y lucha de clases en Sudam&#233;rica&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ver en este n&#250;mero de &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt;, Torres, Pablo, &#8220;Entre las reformas y la irrupci&#243;n de las masas&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ver en este n&#250;mero de &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt;, Matos, Daniel, &#8220;Crisis de la &#8216;hegemon&#237;a invertida'&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ver en este n&#250;mero de &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt;, Castillo, Christian, &#8220;El gobierno de los CEO, el &#8216;decisionismo' macrista y los desaf&#237;os de la izquierda&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb6&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh6&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 6&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;6&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Entendiendo &#8220;Occidente&#8221; como met&#225;fora para nombrar este tipo de estructuras, tanto las de los pa&#237;ses imperialistas que cuentan con mayor tradici&#243;n, como las m&#225;s recientemente &#8220;occidentalizadas&#8221; de la periferia semicolonial, como por ejemplo, Brasil, Chile, o Argentina, en el Cono Sur Latinoamericano. Cfr. Albamonte, Emilio y Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Trotsky y Gramsci: debates de estrategia sobre la revoluci&#243;n en &#8216;occidente'&#8221;, op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb7&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh7&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 7&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;7&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Dentro de las corrientes del trotskismo, las consignas democr&#225;tico-radicales han sufrido dos destinos inversos que han desfigurado el papel que cumplen como parte del programa transicional hacia la dictadura del proletariado. Por un lado, quienes han transformado el programa democr&#225;tico-radical en un fin en s&#237; mismo, sustituyendo la &#8220;dictadura del proletariado&#8221; por la conquista de una supuesta &#8220;democracia hasta el final&#8221; (Cfr. Cinatti, Claudia y Albamonte, Emilio, &#8220;M&#225;s all&#225; de la democracia liberal y el totalitarismo&#8221;, en &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt; N&#176; 21, septiembre 2004). En el mismo sentido, quienes elaboraron, contra la teor&#237;a de la revoluci&#243;n permanente, una teor&#237;a de la &#8220;revoluci&#243;n democr&#225;tica&#8221;, como objetivo intermedio, escindiendo las tareas democr&#225;tico estructurales de las consignas democr&#225;tico-formales (Cfr. Romano, Manolo, &#8220;Pol&#233;mica con la LIT y el legado te&#243;rico de Nahuel Moreno&#8221;, en &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt; N&#176; 3, diciembre 1993 / enero 1994). Por otro lado, la reacci&#243;n opuesta ha sido el negar la importancia de las consignas democr&#225;tico radicales, por considerarlas en s&#237; mismas &#8220;democratizantes&#8221; (Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Debates program&#225;ticos en el Frente de Izquierda&#8221;, en &lt;a href=&#034;http://www.pts.org.ar/Debates-programaticos-en-el-Frente-de-Izquierda&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.pts.org.ar/Debates-programaticos-en-el-Frente-de-Izquierda&lt;/a&gt;), en una caricaturizaci&#243;n economicista del pensamiento de Trotsky que niega el papel fundamental de &#233;stas para horadar la hegemon&#237;a burguesa, como parte de la lucha por la dictadura del proletariado. En ambos casos, ya sea transformando las consignas democr&#225;tico-radicales en un fin en s&#237; mismo, o negando su papel, la consecuencia es debilitar &#8211;o en algunos casos directamente negar&#8211; la lucha contra los reg&#237;menes burgueses y la consecuente adaptaci&#243;n a los mismos. Este problema se vuelve fundamental cuando, como se&#241;al&#225;ramos m&#225;s arriba, la democracia burguesa &#8211;y las ilusiones en ella&#8211; se han extendido en las &#250;ltimas d&#233;cadas m&#225;s que nunca, con reg&#237;menes de este tipo relativamente estabilizados, incluso m&#225;s all&#225; de los centros imperialistas.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb8&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh8&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 8&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;8&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Albamonte, Emilio y Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Trotsky y Gramsci: debates de estrategia sobre la revoluci&#243;n en &#8216;occidente'&#8221;, &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt; N&#176; 28, agosto 2012.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb9&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh9&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 9&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;9&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Laclau, Ernesto y Mouffe, Chantal, &lt;i&gt;Hegemon&#237;a y estrategia socialista&lt;/i&gt;, Bs. As., FCE, 2011, p. 104. Cabe destacar que a la hora de &#8220;criticar&#8221; la apropiaci&#243;n del pensamiento de Clausewtiz, Laclau y Mouffe evitan cualquier discusi&#243;n seria al referirse exclusivamente a las elaboraciones &#8220;centristas&#8221; de Kautsky sobre la &#8220;guerra de desgaste&#8221;, o a la l&#237;nea stalinista de &#8220;clase contra clase&#8221;. Estas son, justamente, la negaci&#243;n, por diferentes v&#237;as, de las elaboraciones de la Internacional Comunista en sus primeros congresos, con Lenin y Trotsky como principales dirigentes.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb10&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh10&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 10&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;10&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Anderson, Perry, &lt;i&gt;Las Antinomias de Antonio Gramsci&lt;/i&gt;, Barcelona, Fontamara, 1981, p. 121.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb11&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh11&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 11&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;11&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#205;dem.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb12&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh12&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 12&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;12&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Cinatti, Claudia, &#8220;La impostura posmarxista&#8221;, &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt; N&#176; 20, septiembre 2003.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb13&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh13&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 13&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;13&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Josefina Mart&#237;nez y Lotito Diego, &#8220;Syriza, Podemos y la ilusi&#243;n socialdem&#243;crata&#8221;, &lt;i&gt;Ideas de Izquierda&lt;/i&gt; N&#176; 17, abril de 2015. Tambi&#233;n Cinatti, Claudia, &#8220;La lucha de clases y los nuevos fen&#243;menos pol&#237;ticos en el quinto a&#241;o de la crisis capitalista&#8221;, &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt; N&#176; 28, agosto 2012.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb14&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh14&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 14&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;14&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Castillo, Christian, Estado, poder y comunismo, Bs. As., Imago Mundi, 2003.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb15&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh15&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 15&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;15&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Guti&#233;rrez, Gast&#243;n, y Varela, Paula, &#8220;Poulantzas: la estrategia de la izquierda hacia el Estado&#8221;, &lt;i&gt;Ideas de Izquierda&lt;/i&gt; N&#176; 17, marzo 2015. Tambi&#233;n Guti&#233;rrez, Gast&#243;n, y Varela, Paula, &#8220;Poulantzas, la democracia y el socialismo&#8221;, &lt;i&gt;Ideas de Izquierda&lt;/i&gt; N&#176; 19, mayo 2015.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb16&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh16&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 16&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;16&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Cinatti, Claudia y Albamonte, Emilio, &#8220;M&#225;s all&#225; de la democracia liberal y el totalitarismo&#8221;, &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt; N&#176; 21, septiembre 2004.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb17&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh17&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 17&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;17&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;En palabras de Trotsky: &#8220;La idea de una estrategia revolucionaria se ha consolidado en los a&#241;os de la posguerra al principio indudablemente gracias a la fluencia de la terminolog&#237;a militar. Pero no por puro azar antes de la guerra no hab&#237;amos hablado m&#225;s que de t&#225;ctica del partido proletario, esta concepci&#243;n correspond&#237;a con exactitud suficiente a los m&#233;todos parlamentarios y sindicales predominantes entonces y que no sal&#237;an del marco de las reivindicaciones y de las tareas corrientes [ &#8230; ]. La &#233;poca de la segunda internacional oblig&#243; a recurrir a m&#233;todos y a concepciones a causa de los cuales seg&#250;n la famosa expresi&#243;n de Bernstein &#8216;el movimiento es todo y el objetivo final no es nada', en otros t&#233;rminos la labor estrat&#233;gica se reduc&#237;a a nada se disolv&#237;a en el movimiento cotidiano con sus f&#243;rmulas cotidianas de t&#225;ctica.&#8221; (Trotsky, Le&#243;n, Stalin, el gran organizador de derrotas. La III Internacional despu&#233;s de Lenin, Bs. As., Ediciones IPS, 2012, pp. 131-132).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb18&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh18&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 18&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;18&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;En palabras de Clausewitz: &#8220;Si la defensiva es la forma m&#225;s fuerte de la conducci&#243;n de la guerra, pero tiene un objetivo negativo, es evidente que solo debemos recurrir a ella cuando nuestra debilidad nos obliga y que es necesario abandonarla en cuanto se es suficientemente fuerte para encarar un objetivo positivo.&#8221; (Clausewitz, Carl von, De la Guerra, Tomo III, Bs. As., C&#237;rculo Militar, 1969, p. 14).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb19&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh19&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 19&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;19&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Seg&#250;n la revista Komunismus, representativa de este sector: &#8220;La caracter&#237;stica principal del actual per&#237;odo de la revoluci&#243;n reside en que estamos obligados a llevar a cabo incluso batallas, incluyendo las econ&#243;micas, con las mediaci&#243;n de la batalla final&#8221; sobre todo &#8220;la insurrecci&#243;n armada&#8221;. Cfr. Anderson Perry, op.cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb20&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh20&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 20&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;20&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Seg&#250;n Clausewitz: &#8220;Una guerra en la que las victorias no sirviesen m&#225;s que para parar los golpes &#8211;dec&#237;a&#8211; y en la que no se intentase devolverlos, ser&#237;a tan absurda, como una batalla en la que la defensa m&#225;s absoluta (pasividad) prevaleciera en todas las medidas adoptadas.&#8221; (Clausewitz, Carl von, De la Guerra, Tomo III, Bs. As., C&#237;rculo Militar, 1969, p. 14).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb21&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh21&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 21&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;21&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;El Partido Comunista y el parlamentarismo&#8221;, en Los cuatro primeros congresos de la Internacional Comunista, Tomo I, Bs. As., Pluma, p. 215.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb22&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh22&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 22&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;22&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Tesis sobre la acci&#243;n comunista en el movimiento sindical&#8221;, en Los cuatro primeros congresos de la Internacional Comunista, Tomo II, op. cit., p. 244.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb23&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh23&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 23&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;23&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. &#8220;Resoluci&#243;n sobre la t&#225;ctica de la Internacional Comunista&#8221;, en Los cuatro primeros congresos de la Internacional Comunista, Tomo II, op. cit. Tambi&#233;n: Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Tesis sobre el frente &#250;nico y los comunistas en Francia&#8221; (1922), en &lt;a href=&#034;https://www.marxists.org/espanol/trotsky/1922/03-1922.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.marxists.org/espanol/trotsky/1922/03-1922.htm&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb24&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh24&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 24&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;24&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;De hecho Karl Kautsky, uno de los primeros marxistas en introducir en los debates pol&#237;ticos de la II Internacional los conceptos de la teor&#237;a militar, asimil&#243; aquella l&#243;gica de pura y evolutiva acumulaci&#243;n de fuerzas hasta la llegada de la revoluci&#243;n a la &#8220;estrategia de desgaste&#8221; &#8211;teorizada por el historiador militar Hans Delbr&#252;ck&#8211; para polemizar con Rosa Luxemburgo.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb25&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh25&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 25&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;25&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Clausewitz, Carl von, De la Guerra, Tomo III, Bs. As., C&#237;rculo Militar, 1969, p. 12.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb26&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh26&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 26&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;26&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ib&#237;dem, p. 324.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb27&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh27&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 27&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;27&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;En un art&#237;culo anterior (Albamonte, Emilio y Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Trotsky y Gramsci: debates de estrategia sobre la revoluci&#243;n en &#8216;occidente'&#8221;, op. cit.), hab&#237;amos visto c&#243;mo el IV Congreso de la Internacional Comunista extiende esta l&#243;gica al momento ofensivo de la revoluci&#243;n mediante la t&#225;ctica de &#8220;gobierno obrero&#8221;, que contemplaba la participaci&#243;n de los comunistas con el objetivo de preparar la insurrecci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb28&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh28&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 28&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;28&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Despu&#233;s de las elecciones a las Cortes (Carta al Secretariado Internacional)&#8221;, en Escritos sobre la revoluci&#243;n espa&#241;ola [1930-1940], Bs. As., Ediciones IPS, 2014, p. 163.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb29&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh29&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 29&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;29&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;El destacado en esta cita es nuestro. En todas las citas de este art&#237;culo que contienen partes destacadas, el destacado responde a nosotros (Nota de los Redactores).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb30&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh30&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 30&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;30&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Principal dirigente del comunismo italiano hasta entonces y uno de los referentes en la III Internacional de la tendencia izquierdista.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb31&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh31&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 31&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;31&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;La relaci&#243;n precisa entre los objetivos democr&#225;ticos y socialistas &#8211;sistematizada en la teor&#237;a de la revoluci&#243;n permanente&#8211; fue uno de los puntos nodales que caracteriz&#243; los desarrollos de Trotsky. Respecto al programa democr&#225;tico, el fundador del Ej&#233;rcito Rojo cruz&#243; lanzas contra quienes pretend&#237;an desligar las consignas &#8220;democr&#225;tico-formales&#8221; (como Asamblea Constituyente) de las tareas &#8220;democr&#225;tico-estructurales&#8221; (la expropiaci&#243;n de los terratenientes y revoluci&#243;n agraria, la ruptura con el imperialismo y la independencia nacional, etc.) all&#237; donde estas permanec&#237;an pendientes (especialmente en los pa&#237;ses atrasados o semicoloniales), siendo que la burgues&#237;a es incapaz de llevar adelante (Cf. Liszt, Gabriela, &#8220;Pr&#243;logo a la compilaci&#243;n &#8216;Teor&#237;a de la revoluci&#243;n permanente'&#8221;, en Trotsky, Le&#243;n, La Teor&#237;a de la Revoluci&#243;n Permanente, Bs. As., Ediciones IPS, 2011). Gramsci desarrollar&#225; tambi&#233;n esta relaci&#243;n en t&#233;rminos similares para Italia (en tanto &#8220;Occidente perif&#233;rico&#8221;), en elaboraciones como las &#8220;Tesis de Lyon&#8221; o &#8220;Algunos temas sobre la cuesti&#243;n meridional&#8221;, ambas de 1926. Las consignas democr&#225;tico-radicales, estar&#225;n ligadas a la cuesti&#243;n del Mezzogiorno y el problema campesino, como tareas democr&#225;tico-estructurales claves que el proletariado debe tomar en sus manos para conquistar la hegemon&#237;a. Esta imbricaci&#243;n entre tareas democr&#225;tico-estructurales y socialistas, as&#237; como la relaci&#243;n entre la teor&#237;a de la revoluci&#243;n permanente de Trotsky, que va mucho m&#225;s all&#225; de este aspecto, y los desarrollos te&#243;ricos de Gramsci las hemos abordado en otro art&#237;culo: Romano, Manolo y Albamonte, Emilio, &#8220;Revoluci&#243;n permanente y guerra de posiciones&#8221;, en &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt; N&#176; 19, enero 2003.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb32&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh32&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 32&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;32&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;La situaci&#243;n italiana y las tareas del PCI (Tesis de Lyon)&#8221;, en Escritos pol&#237;ticos (1917-1933), M&#233;xico, Pasado y Presente, 1981, p. 233.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb33&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh33&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 33&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;33&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Se refiere a la crisis pol&#237;tica generada por el asesinato del diputado socialista Giacomo Matteotti por las bandas del gobierno fascista. Matteotti fue secuestrado en junio de 1924 y su cad&#225;ver encontrado dos meses despu&#233;s.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb34&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh34&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 34&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;34&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;La situaci&#243;n italiana y las tareas del PCI (Tesis de Lyon)&#8221;, op. cit., pp. 258-259.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb35&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh35&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 35&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;35&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Y agrega: &#8220;Puesto que, al profundizarse la crisis del capitalismo, las clases dirigentes capitalistas y agrarias est&#225;n obligadas, para mantener su poder, a limitar y suprimir la libertad de organizaci&#243;n y las libertades pol&#237;ticas del proletariado, la reivindicaci&#243;n de esas libertades ofrece un excelente terreno para la agitaci&#243;n y las luchas parciales, las que pueden llegar a la movilizaci&#243;n de vastas capas de la poblaci&#243;n trabajadora. Toda la legislaci&#243;n mediante la cual los fascistas suprimen en Italia hasta las m&#225;s elementales libertades de la clase obrera, deben suministrar al partido comunista motivos para la agitaci&#243;n y la movilizaci&#243;n de las masas&#8221; (Gramsci, Antonio, &#8220;La situaci&#243;n italiana y las tareas del PCI (Tesis de Lyon)&#8221;, op. cit., p. 255).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb36&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh36&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 36&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;36&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;A los pocos meses caer&#237;a en las c&#225;rceles de Mussolini, donde pasar&#237;a el resto de su vida. Sin embargo, seg&#250;n el informe de Athos Lisa, la cuesti&#243;n de la Constituyente continu&#243; siendo una de las preocupaciones program&#225;ticas centrales de Gramsci; luego nos referiremos en particular a la discusi&#243;n sobre esta consigna.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb37&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh37&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 37&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;37&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;The peasants and the dictatorship of the proletariat&#8221; (septiembre 1926), en &lt;a href=&#034;http://marxism.halkcephesi.net/Antonio%20Gramsci/1926/09/peasants_dictatorship.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://marxism.halkcephesi.net/Antonio%20Gramsci/1926/09/peasants_dictatorship.htm&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb38&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh38&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 38&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;38&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Para un an&#225;lisis sint&#233;tico pero sistem&#225;tico de Gramsci sobre la evoluci&#243;n del parlamentarismo desde el jacobinismo hasta las m&#250;ltiples restricciones que se van desarrollando para limitarla, Cfr. Gramsci, Antonio, &#8220;El jacobinismo al rev&#233;s de Charles Maurras&#8221; (Q1, &#167;48), en &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt;, Tomo 1, M&#233;xico, Ediciones Era, 1981, pp. 123 y ss.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb39&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh39&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 39&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;39&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Y agregaba: &#8220;Este fue el choque de Trotsky con el socialismo fabiano y su doctrina de la &#8216;inevitabilidad del gradualismo'; y durante mucho tiempo despu&#233;s del choque, el fabianismo no pudo recuperarse intelectualmente del asalto.&#8221; Deutscher, Isaac, Trotsky. El profeta desarmado, M&#233;xico, Ediciones Era, 1985, p. 208.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb40&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh40&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 40&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;40&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#191;A d&#243;nde va Inglaterra?, Bs. As., Ed. El Yunque, 1974, pp. 98-99.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb41&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh41&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 41&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;41&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Un programa de acci&#243;n para Francia&#8221;, en &#191;A d&#243;nde va Francia?, Bs. As., Ediciones IPS, 2013, p. 34.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb42&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh42&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 42&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;42&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;El contraste lo hace Trotsky entre la III Rep&#250;blica francesa, que abarc&#243; desde la ca&#237;da de Napole&#243;n III (1870) hasta la derrota de Francia por parte de Alemania en la Segunda Guerra Mundial (1940), como la expresi&#243;n m&#225;xima de la corrupci&#243;n y la hipocres&#237;a burguesas, y la Gran Revoluci&#243;n Francesa, cuando la burgues&#237;a era a&#250;n revolucionaria, en particular con su punto m&#225;s alto en la Convenci&#243;n de 1793.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb43&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh43&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 43&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;43&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Marx, Karl, La Guerra Civil en Francia, Mosc&#250;, Ed. Progreso, 1980.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb44&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh44&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 44&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;44&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Un programa de acci&#243;n para Francia&#8221;, en op. cit., p.34.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb45&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh45&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 45&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;45&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ib&#237;dem.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb46&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh46&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 46&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;46&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Astarita, Rolando, Cr&#237;tica al programa de transici&#243;n, en &lt;a href=&#034;https://rolandoastarita.files.wordpress.com/2012/04/crc3adtica-del-programa-de-transicic3b3n-rolando-astarita.pdf&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://rolandoastarita.files.wordpress.com/2012/04/crc3adtica-del-programa-de-transicic3b3n-rolando-astarita.pdf&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb47&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh47&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 47&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;47&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Anderson, Perry, op. cit., p. 49.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb48&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh48&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 48&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;48&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;El fascismo y las consignas democr&#225;ticas&#8221;, en La lucha contra el fascismo en Alemania, Bs. As., Ediciones IPS, 2013, p. 368.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb49&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh49&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 49&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;49&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Seg&#250;n el stalinismo, a partir de 1928 se abre el &#250;ltimo periodo del capitalismo, caracterizado como el de su pr&#243;xima desaparici&#243;n, el llamado &#8220;tercer per&#237;odo&#8221;. De ah&#237; que se conoce con este nombre la pol&#237;tica entre 1928 y 1934 de la III Internacional dirigida por Stalin caracterizada por el ultraizquierdismo y la negativa a constituir Frentes &#218;nicos con otras organizaciones obreras. En Alemania llev&#243; a caracterizar a la socialdemocracia como &#8220;socialfascista&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb50&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh50&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 50&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;50&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Un programa de acci&#243;n para Francia&#8221;, op. cit., p. 35.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb51&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh51&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 51&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;51&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Astarita, Rolando, op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb52&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh52&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 52&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;52&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, El programa de transici&#243;n, Bs. As., Ediciones IPS-CEIP, 2008, p.87.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb53&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh53&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 53&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;53&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Se refiere al refer&#233;ndum propuesto por L. L. Ludlow sobre la participaci&#243;n o no de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb54&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh54&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 54&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;54&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, El programa de transici&#243;n, op. cit., pp. 86-87.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb55&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh55&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 55&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;55&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Frente a quienes planteaban apoyar a los gobiernos democr&#225;ticos contra los fascistas en la guerra, Trotsky respond&#237;a: &#8220;Defendemos la democracia contra el fascismo por medio de las organizaciones y m&#233;todos del proletariado. A diferencia de la socialdemocracia, no le confiamos esta defensa al estado burgu&#233;s [ &#8230; ]. &#8216;La lucha por la democracia' durante la guerra significar&#225; sobre todo la lucha por preservar a la prensa y las organizaciones obreras&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb56&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh56&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 56&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;56&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;La situaci&#243;n italiana y las tareas del PCI (Tesis de Lyon)&#8221;, en op. cit., p. 255.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb57&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh57&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 57&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;57&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#205;dem.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb58&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh58&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 58&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;58&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#205;dem.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb59&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh59&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 59&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;59&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ib&#237;dem, pp. 255-256.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb60&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh60&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 60&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;60&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Constituir&#237;an la Nueva Oposici&#243;n Italiana. El adjetivo de &#8220;nueva&#8221; era especialmente para diferenciarse de la &#8220;vieja&#8221; oposici&#243;n del grupo Prometeo referenciado en Amadeo Bordiga.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb61&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh61&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 61&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;61&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, Problemas de la revoluci&#243;n italiana, en &lt;a href=&#034;http://www.ceipleontrotsky.org/Problemas-de-la-Revolucion-Italiana-780&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.ceipleontrotsky.org/Problemas-de-la-Revolucion-Italiana-780&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb62&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh62&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 62&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;62&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Sancionada en noviembre de 1919, fue producto de la Asamblea Nacional Constituyente que comienza a sesionar en febrero del mismo a&#241;o, luego de la derrota de la huelga general insurreccional de enero que sella la derrota de la revoluci&#243;n alemana 1918-1919.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb63&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh63&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 63&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;63&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, Problemas de la revoluci&#243;n italiana, en op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb64&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh64&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 64&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;64&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#205;dem.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb65&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh65&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 65&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;65&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, Problemas de la revoluci&#243;n italiana, en op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb66&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh66&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 66&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;66&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;De ah&#237; que quienes como Rolando Astarita pretenden abordar la &#8220;posibilidad&#8221; o &#8220;imposibilidad&#8221; l&#243;gica de realizaci&#243;n de determinada consigna transicional por fuera de la estrategia terminen &#8220;deduciendo&#8221; la imposibilidad de la ofensiva y la conciencia socialista como una necesidad &#8220;a-priori&#8221; en relaci&#243;n a la experiencia.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb67&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh67&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 67&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;67&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Al mismo tiempo, Trotsky sosten&#237;a que en caso de desatarse una pr&#243;xima crisis revolucionaria en Italia, &#8220;es seguro que las masas trabajadoras, tanto obreras como campesinas, unir&#237;an a sus reivindicaciones econ&#243;micas las consignas democr&#225;ticas (tales como libertad de reuni&#243;n, de prensa, de organizaci&#243;n sindical, de representaci&#243;n democr&#225;tica en el parlamento y las municipalidades).&#8221; Y agregaba que el Partido Comunista &#8220;Deber&#225; combatir por ellas con la mayor audacia y resoluci&#243;n, porque no se puede imponer una dictadura proletaria sobre las masas populares. Solo se la puede realizar luchando &#8211;luchando hasta el fin&#8211; por todas las consignas transicionales, las reivindicaciones y las necesidades de las masas y a la cabeza de las masas.&#8221; (Trotsky, Le&#243;n, Problemas de la revoluci&#243;n italiana, en op. cit.).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb68&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh68&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 68&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;68&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Artous, Antoine, &#8220;Democracia y emancipaci&#243;n social (II)&#8221;, en &lt;a href=&#034;http://www.vientosur.info/spip.php?article190&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.vientosur.info/spip.php?article190&lt;/a&gt;, abril de 2005. Tambi&#233;n: Cfr. Artous, Antoine, Marx, l'&#201;tat, et la politique, Par&#237;s, Syllepse, 1999.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb69&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh69&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 69&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;69&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Para una cr&#237;tica de los planteos de Artous ver: Cinatti, Claudia y Albamonte, Emilio, &#8220;M&#225;s all&#225; de la democracia liberal y el totalitarismo&#8221;, en op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb70&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh70&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 70&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;70&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Mandel, Ernest, El poder y el dinero, M&#233;xico, Siglo XXI, 1994, p. 287.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb71&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh71&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 71&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;71&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Poulantzas, Nicos, Estado, poder y socialismo, Madrid, Siglo XXI, 1980, p. 309.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb72&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh72&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 72&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;72&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Es interesante la comparaci&#243;n que establece Trotsky con la Comuna de Par&#237;s y la Duma de Petrogrado, frente a quienes, como Kautsky en aquel entonces, o Artous ahora, se basan en la Comuna para ir contra la dictadura del proletariado. Dec&#237;a Trotsky en Terrorismo y Comunismo: &#8220;No carece de inter&#233;s notar que en las elecciones comunales de 1871, en Par&#237;s, formaron parte 230.000 electores. En las elecciones municipales de Petrogrado del 9 de noviembre de 1917, a pesar del boicot que les declararon todos los partidos, excepto el nuestro y el de los socialistas revolucionarios, que casi no ten&#237;a ninguna influencia en la capital, tomaron parte 400.000 electores. Par&#237;s en 1871 ten&#237;a 2 millones de habitantes. Petrogrado en 1917 ten&#237;a los mismos habitantes que Par&#237;s en 1871.&#8221; (Terrorismo y Comunismo, Bs. As., Heresiarca, 1972, p. 88).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb73&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh73&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 73&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;73&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Si Norteam&#233;rica se hiciera comunista&#8221;, en Naturaleza y din&#225;mica del capitalismo y la econom&#237;a de transici&#243;n, Bs. As., Ed. CEIP Le&#243;n Trotsky, 1999.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb74&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh74&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 74&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;74&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Si Norteam&#233;rica se hiciera comunista&#8221;, en op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb75&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh75&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 75&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;75&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Trotsky, Le&#243;n, &#8220;El Frente &#218;nico defensivo (Carta a un obrero socialdem&#243;crata)&#8221;, en La lucha contra el fascismo en Alemania, op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb76&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh76&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 76&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;76&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;El argumento, esgrimido por Artous y com&#250;n a quienes defienden el planteo de &#8220;Estado combinado&#8221;, sobre la virtud del sufragio universal y mecanismos como el &#8220;refer&#233;ndum&#8221; como freno a las tendencias &#8220;totalitarias&#8221; no resiste el an&#225;lisis hist&#243;rico. La constituci&#243;n stalinista de la URSS, sancionada en 1936, fue la que reestableci&#243; el sufragio universal. Como se&#241;alara Trotsky: &#8220;En el plano pol&#237;tico, la nueva Constituci&#243;n difiere de la antigua en la sustituci&#243;n del sistema electoral sovi&#233;tico, fundado en agrupamientos de clase y producci&#243;n, por el sistema de la democracia burguesa basado en el as&#237; llamado sufragio &#8216;universal, igualitario y directo' de una poblaci&#243;n atomizada. En pocas palabras, se trata de la liquidaci&#243;n jur&#237;dica de la dictadura del proletariado.&#8221; (Trotsky, Le&#243;n, La Revoluci&#243;n Traicionada, Bs. As., Ediciones IPS, 2014, p. 215). Respecto al nazismo, en el caso de la llegada al gobierno de Hitler a trav&#233;s de las elecciones de marzo de 1933 superando los 17 millones de votos, Trotsky se&#241;alaba: &#8220;El ej&#233;rcito pol&#237;tico de Hitler est&#225; compuesto de funcionarios, tenderos, empleados, comerciantes, campesinos y todas las clases intermedias y vacilantes. Desde el punto de vista de la conciencia social, son polvo. Es parad&#243;jico que Hitler, con todo su antiparlamentarismo, sea mucho m&#225;s fuerte en el plano parlamentario que en el social. El polvo fascista sigue siendo polvo despu&#233;s de cada elecci&#243;n.&#8221; (Trotsky, Le&#243;n, &#8220;La victoria de Hitler&#8221;, en &lt;a href=&#034;http://www.ceip.org.ar/La-victoria-de-Hitler&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.ceip.org.ar/La-victoria-de-Hitler&lt;/a&gt;). Cfr. Cinatti, Claudia y Albamonte, Emilio, &#8220;M&#225;s all&#225; de la democracia liberal y el totalitarismo&#8221;, en op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb77&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh77&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 77&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;77&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Albamonte, Emilio y Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Trotsky y Gramsci: debates de estrategia sobre la revoluci&#243;n en occidente&#8221;, op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb78&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh78&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 78&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;78&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;En 2014, la revista Historical Materialism le ha dedicado un dossier especial a la pol&#233;mica sobre el libro de Thomas. Cf. Historical Materialism N&#176; 22.2 (2014), pp. 33 y ss.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb79&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh79&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 79&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;79&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Respecto al lugar central que otorga al concepto de &#8220;aparato hegem&#243;nico&#8221;, Thomas tiene su antecedente en el estudio sobre los &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt; de Gianni Francioni. Cfr. Francioni, Gianni, L'officina gramsciana, Napoli, Bibliopolis, 1984, pp. 177 y ss.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb80&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh80&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 80&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;80&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci se&#241;ala en los &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt;: &#8220;que en una determinada sociedad nadie est&#225; desorganizado y sin partido, siempre que se entiendan organizaciones y partido en sentido amplio y no formal. En esta multiplicidad de sociedades particulares, de car&#225;cter doble, natural y contractual o voluntario, una o m&#225;s de ellas prevalecen relativa o absolutamente, constituyendo el aparato hegem&#243;nico de un grupo social sobre el resto de la poblaci&#243;n (o sociedad civil), base del Estado entendido estrictamente como aparato gubernativo-coercitivo.&#8221; Gramsci, Antonio, &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt; (Q6, &#167;136), Tomo 3, M&#233;xico, Ediciones Era, 1984, p. 104.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb81&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh81&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 81&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;81&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Thomas, Peter, &lt;i&gt;The Gramscian Moment. Philosophy, hegemony and marxism&lt;/i&gt;, Leiden, Brill, 2009, p. 226.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb82&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh82&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 82&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;82&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;El Frente &#218;nico defensivo (Carta a un obrero socialdem&#243;crata)&#8221;, en La lucha contra el fascismo en Alemania, op. cit., pp. 315-316.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb83&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh83&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 83&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;83&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Thomas, Peter, op. cit., p. 227.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb84&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh84&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 84&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;84&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;El Frente &#218;nico defensivo (Carta a un obrero socialdem&#243;crata)&#8221;, en La lucha contra el fascismo en Alemania, op. cit., pp. 315-316.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb85&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh85&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 85&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;85&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#205;dem.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb86&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh86&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 86&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;86&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#205;dem.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb87&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh87&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 87&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;87&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Thomas le critica a Poulantzas que el poder pol&#237;tico no consiste en una condensaci&#243;n de fuerzas &#8220;entre las clases&#8221; en el Estado sino que &#8220;es inmanente a los proyectos hegem&#243;nicos por medio de los cuales las clases se constituyen a s&#237; mismas en clases&#8221;. Ahora bien, el Estado no puede ser una &#8220;condensaci&#243;n de la relaci&#243;n de fuerzas entre las clases&#8221;, desde el momento en que su fundamento son los &#8220;destacamentos armados separados de la sociedad&#8221; de los que hablan Engels y Lenin. Pero tampoco el poder pol&#237;tico de la clase obrera puede expresarse como &#8220;condensaci&#243;n material de la relaci&#243;n de fuerzas&#8221; en los &#8220;aparatos hegem&#243;nicos&#8221; por fuera de la lucha de clases.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb88&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh88&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 88&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;88&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Thomas, Peter, op. cit., p. 226.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb89&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh89&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 89&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;89&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;La situaci&#243;n italiana y las tareas del PCI (Tesis de Lyon)&#8221;, en op. cit., p. 233.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb90&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh90&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 90&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;90&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Albamonte, Emilio y Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Trotsky y Gramsci: debates de estrategia sobre la revoluci&#243;n en &#8216;occidente'&#8221;, en op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb91&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh91&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 91&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;91&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Fundado a principios del siglo XX sobre la base de los sindicatos, el Partido Laborista se hab&#237;a transformado en las d&#233;cadas posteriores en el principal partido de la clase obrera brit&#225;nica bajo la direcci&#243;n de la burocracia reformista. Cuando se funda la III Internacional esta situaci&#243;n ya era un hecho, y el comunismo no hab&#237;a logrado hacer pie en la clase obrera.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb92&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh92&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 92&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;92&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Nombre de la central sindical brit&#225;nica.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb93&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh93&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 93&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;93&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;La mayor injerencia de EE.UU. en Europa amenazaba con alienar las relaciones entre EE.UU. y Gran Breta&#241;a. El Plan Dawes, implementado luego de la crisis del Rhur y la derrota de la revoluci&#243;n alemana del &#8216;23, se propon&#237;a estabilizar Europa en beneficio del imperialismo norteamericano mediante cr&#233;ditos a Alemania para que pudiese pagar las reparaciones de guerra a Francia y Gran Breta&#241;a. Fondos que estos pa&#237;ses volv&#237;an a remitir a EE.UU. para saldar las deudas contra&#237;das durante la Primera Guerra Mundial.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb94&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh94&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 94&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;94&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Agrupamiento internacional de la burocracia sindical reformista.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb95&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh95&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 95&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;95&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;Un examen de la situaci&#243;n italiana&#8221;, en Escritos pol&#237;ticos (1917-1933), op. cit., p. 288.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb96&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh96&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 96&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;96&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#205;dem.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb97&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh97&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 97&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;97&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#191;A d&#243;nde va Inglaterra?, op. cit., pp. 100-101.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb98&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh98&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 98&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;98&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Zinoviev, dirigente principal de la IC en aquel entonces, sosten&#237;a directamente que la evoluci&#243;n de los sectores de izquierda dentro del Labour, habr&#237;an la posibilidad de un camino alternativo a la conformaci&#243;n misma de partidos comunistas independientes: &#8220;Las diferentes secciones y los dirigentes de la [Internacional Comunista] piensan que solo podemos marchar por un camino &#8211;por el camino de la creaci&#243;n de partidos comunistas&#8211; y no ven lo que es nuevo, lo que ha surgido en los partidos reformistas, cu&#225;l es la estratificaci&#243;n de la aristocracia obrera, qu&#233; potentes giros a la izquierda han aparecido en la clase obrera inglesa, qu&#233; importante papel empieza a volver a tener nuestra Uni&#243;n [Sovi&#233;tica] en la radicalizaci&#243;n de las masas obreras en Occidente, etc.&#8221; (citado en Hajek, Milos, Historia de la Tercera Internacional. La pol&#237;tica de frente &#250;nico (1921-1935), Barcelona, Grijalbo, 1984, p. 160).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb99&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh99&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 99&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;99&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;El cesarismo&#8221; (Q13, &#167;27), en &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt;, Tomo 5, M&#233;xico, Ediciones Era, 1999, p. 66. Juan Dal Maso y Fernando Rosso destacan estos desarrollos en el pensamiento de Gramsci contra muchas interpretaciones superficiales que pretenden soslayarlo. Cfr. Rosso, Fernando y Dal Maso, Juan, &#8220;Pablo Iglesias y su Gramsci a la carta&#8221;, en &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/Pablo-Iglesias-y-su-Gramsci-a-la-carta&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.laizquierdadiario.com/Pablo-Iglesias-y-su-Gramsci-a-la-carta&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb100&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh100&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 100&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;100&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ramsay MacDonald (1866-1937): primer ministro de los dos primeros gobiernos laboristas brit&#225;nicos (1924 y 1929-1931); despu&#233;s abandon&#243; el Partido Laborista para formar un gobierno de &#8220;unidad nacional&#8221; con los conservadores.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb101&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh101&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 101&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;101&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;Un examen de la situaci&#243;n italiana&#8221;, op. cit., p. 288.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb102&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh102&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 102&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;102&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Si Purcell y Hicks rompen con nosotros &#8211;dec&#237;a Trotsky&#8211; no es porque les estemos exigiendo hacerse comunistas [ &#8230; ] sino porque nosotros queremos seguir siendo comunistas&#8221; (Trotsky, Le&#243;n, The Mistakes of Rightist Elements of the Communist League on the Trade Union Question, 1931, en &lt;a href=&#034;https://www.marxists.org/archive/trotsky/1931/unions/6-mistakes.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.marxists.org/archive/trotsky/1931/unions/6-mistakes.htm&lt;/a&gt;).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb103&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh103&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 103&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;103&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Los errores fundamentales del sindicalismo&#8221;, en Los sindicatos y las tareas de los revolucionarios, Bs. As., Ed. IPS CEIP Le&#243;n Trotsky, 2010, p.39.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb104&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh104&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 104&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;104&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#205;dem.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb105&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh105&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 105&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;105&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#205;dem.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb106&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh106&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 106&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;106&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;La situaci&#243;n italiana y las tareas del PCI (Tesis de Lyon)&#8221;, en op. cit., p. 233.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb107&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh107&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 107&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;107&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Clausewitz, Carl von, De la Guerra, Tomo I, Bs. As., C&#237;rculo Militar, 1968, p. 272.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb108&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh108&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 108&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;108&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ib&#237;dem, p. 145.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb109&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh109&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 109&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;109&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#191;A d&#243;nde va Inglaterra?, op. cit., p. 165.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb110&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh110&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 110&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;110&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Clausewitz, Carl von, De la Guerra, Tomo III, op. cit., p37-38.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb111&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh111&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 111&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;111&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ib&#237;dem, p. 38.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb112&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh112&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 112&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;112&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Albamonte, Emilio y Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Trotsky y Gramsci: debates de estrategia sobre la revoluci&#243;n en &#8216;occidente'&#8221;, op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb113&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh113&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 113&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;113&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Clausewitz, Carl von, De la Guerra, M&#233;xico, Colof&#243;n, 2010, p. 490.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb114&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh114&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 114&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;114&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Anderson, Perry, &lt;i&gt;Las Antinomias de Antonio Gramsci&lt;/i&gt;, op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb115&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh115&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 115&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;115&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Anderson, Perry, op. cit., p. 39.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb116&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh116&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 116&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;116&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;De especial importancia entre los estudios filol&#243;gicos que han abordado la cr&#237;tica a la interpretaci&#243;n de Perry Anderson sobre los Cuadernos de Gramsci es el libro de Gianni Francioni, L' officina gramsciana, el cual ha retomado diferentes trabajos posteriores, entre ellos, como se&#241;al&#225;bamos, el propio &lt;i&gt;The Gramscian Moment&lt;/i&gt; de Peter Thomas.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb117&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh117&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 117&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;117&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Thomas, Peter, op. cit., p. 231.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb118&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh118&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 118&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;118&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Sobre la NEP, ver anexo de este art&#237;culo: &#8220;Hegemon&#237;a y dictadura del proletariado&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb119&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh119&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 119&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;119&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;An&#225;lisis de situaciones: relaciones de fuerza&#8221; (Q13, &#167;17), en &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt;, Tomo 5, M&#233;xico, Ediciones Era, 1999.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb120&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh120&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 120&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;120&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Informe enviado por Athos Lisa al PCI: &#8220;Discusi&#243;n pol&#237;tica con Gramsci, en la c&#225;rcel&#8221;, en &lt;a href=&#034;http://www.gramsci.org.ar/8/53.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.gramsci.org.ar/8/53.htm&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb121&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh121&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 121&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;121&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Tampoco, como dec&#237;amos, sus escritos precarcelarios abonan este tipo de planteos. Se&#241;ala Gramsci en 1926: &#8220;Los comunistas turineses se plantearon concretamente la cuesti&#243;n de la &#8216;hegemon&#237;a del proletariado', o sea de la base social de la dictadura proletaria y del estado obrero. El proletariado puede convertirse en clase dirigente y dominante en la medida en que consigue crear un sistema de alianzas de clase que le permita movilizar contra el capitalismo y el estado burgu&#233;s a la mayor&#237;a de la poblaci&#243;n trabajadora, lo cual quiere decir en Italia, dadas las reales relaciones de clase existentes en Italia, en la medida en que consigue obtener el consenso de las amplias masas campesinas.&#8221; (Gramsci, Antonio, &#8220;Algunos temas sobre la cuesti&#243;n meridional&#8221;, en Escritos pol&#237;ticos (1917-1933), M&#233;xico, Pasado y Presente, 1981, p. 307).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb122&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh122&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 122&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;122&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Anderson, Perry, Consideraciones sobre el marxismo occidental, M&#233;xico, Siglo XXI, 1998, p. 144.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb123&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh123&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 123&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;123&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#191;A d&#243;nde va Francia?, op. cit., p. 54.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb124&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh124&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 124&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;124&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ib&#237;dem, p. 51-53.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb125&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh125&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 125&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;125&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Clausewitz, Carl von, De la Guerra, Tomo I, Bs. As., C&#237;rculo Militar, 1968, p. 36.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb126&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh126&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 126&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;126&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#205;dem, p.77.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb127&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh127&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 127&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;127&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Cinatti, Claudia, &#8220;La impostura posmarxista&#8221;, op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb128&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh128&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 128&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;128&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Iglesias Turri&#243;n, Pablo, Disputar la democracia. Pol&#237;tica para tiempos de crisis, Bs. As., Akal, 2015.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb129&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh129&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 129&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;129&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Anderson, Perry, &lt;i&gt;Las Antinomias de Antonio Gramsci&lt;/i&gt;, op. cit., pp. 83-84.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb130&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh130&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 130&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;130&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;Lucha pol&#237;tica y guerra militar&#8221; (Q1, &#167;134), en &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt;, Tomo 1, M&#233;xico, Ediciones Era, 1981, pp. 79 y ss.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb131&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh131&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 131&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;131&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Anderson, Perry, &lt;i&gt;Las Antinomias de Antonio Gramsci&lt;/i&gt;, op. cit., pp. 73-74.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb132&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh132&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 132&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;132&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ib&#237;dem, p. 72.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb133&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh133&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 133&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;133&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Para una evaluaci&#243;n de este punto: Cfr. Dal Maso, Juan, &#8220;Hegemon&#237;a y revoluci&#243;n permanente&#8221;, en &lt;i&gt;Ideas de Izquierda&lt;/i&gt; N&#176; 26, diciembre de 2015.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb134&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh134&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 134&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;134&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Parte de la reconstrucci&#243;n de Thomas de este par&#225;grafo (Q13, &#167;14) de Gramsci, retoma el hecho de que la referencia a la &#8220;doble perspectiva&#8221; se relaciona con el planteo de Zynoviev en el V Congreso de la IC, quien se&#241;alaba que: &#8220;Toda la situaci&#243;n es tal que est&#225;n abiertas dos perspectivas: (a) un posible desarrollo lento y prolongado de la revoluci&#243;n proletaria, y (b), por otra parte, que [ &#8230; ] las contradicciones del capitalismo en su conjunto desarrollen tan r&#225;pidamente, que la soluci&#243;n en un pa&#237;s u otro pueda venir en un futuro no muy lejano&#8221; (Tesis sobre T&#225;ctica). De esta forma, Gramsci con su planteo se estar&#237;a desmarcando de aquel esquema totalmente ambiguo y mec&#225;nico que le era funcional a Zynoviev para justificar tanto el izquierdismo como el oportunismo que se encarg&#243; de llevar adelante alternativamente mientras dirigi&#243; la IC.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb135&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh135&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 135&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;135&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt; (Q13, &#167;14), Tomo 3, M&#233;xico, Ediciones Era, 1999, p. 30.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb136&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh136&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 136&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;136&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Al momento de analizar si hay o no crisis revolucionaria, Mandel destaca &#8220;la dimensi&#243;n pol&#237;tico ideol&#243;gica&#8221; de este tipo de crisis en los pa&#237;ses &#8220;occidentales&#8221; con democracias burguesas estabilizadas. A saber: &#8220;es necesario que exista una crisis de legitimidad de las instituciones del estado a los ojos de la gran mayor&#237;a de la clase. Es necesario que exista una identificaci&#243;n de esta mayor&#237;a con otra legitimidad, una nueva legitimidad que asciende&#8221; (&#8220;Consideraciones sobre estrategia revolucionaria&#8221;, en Critica de la econom&#237;a pol&#237;tica N&#176; 26, M&#233;xico, El Caballito, 1984, pp. 111-112). Y distingue claramente este tipo de crisis de las crisis de menor envergadura que afectan a determinado gobierno, aunque este haya surgido del sufragio universal. Los elementos que destaca y la distinci&#243;n entre crisis de legitimidad y crisis gubernamental son claramente destacables en cuanto a su importancia, a pesar de los problemas que se&#241;alamos sobre ponerlos como &#8220;condici&#243;n&#8221; para caracterizar la apertura de una crisis revolucionaria.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb137&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh137&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 137&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;137&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Mandel, Ernest, &#8220;Consideraciones sobre estrategia revolucionaria&#8221; (entrevista realizada por Henry Weber), en Critica de la econom&#237;a pol&#237;tica N&#176; 26, M&#233;xico, El Caballito, 1984, p. 114.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb138&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh138&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 138&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;138&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ib&#237;dem, p. 113.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb139&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh139&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 139&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;139&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;La secci&#243;n holandesa y la Internacional&#8221;, en &lt;a href=&#034;http://www.ceipleontrotsky.org/La-seccion-holandesa-y-la-Internacional&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.ceipleontrotsky.org/La-seccion-holandesa-y-la-Internacional&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb140&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh140&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 140&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;140&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Carta a James P. Cannon del 5 de diciembre de 1938&#8221;, en &lt;a href=&#034;http://www.ceip.org.ar/La-crisis-en-la-seccion-francesa-I&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.ceip.org.ar/La-crisis-en-la-seccion-francesa-I&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb141&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh141&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 141&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;141&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Aunque no tenemos la posibilidad de desarrollarlo aqu&#237;, tambi&#233;n sobre este punto versan las diferentes apreciaciones de Mandel y de Trotsky respecto a la duraci&#243;n de los per&#237;odos de &#8220;doble poder&#8221; durante las revoluciones en &#8220;Occidente&#8221;. Mandel opina que se trata de &#8220;tiempos largos&#8221; debido a que las masas tienen que comprobar en la acci&#243;n de los soviets la superioridad de la democracia proletaria sobre la democracia burguesa antes de decidirse a tomar el poder (Cfr. &#8220;Consideraciones sobre estrategia revolucionaria&#8221;, op. cit., p. 119). En el caso de Trotsky, cuando se pregunta por el mismo aspecto en relaci&#243;n a Gran Breta&#241;a sostiene lo contrario: &#8220;&#191;Tendr&#225; la revoluci&#243;n proletaria su Parlamento Largo? No lo sabemos. Es muy probable que se limite a un Parlamento corto. Tanto m&#225;s lo conseguir&#225; cuanto mejor se haya asimilado las lecciones de la &#233;poca de Cromwell&#8221;. &#191;A d&#243;nde va Inglaterra?, op. cit., p. 152.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb142&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh142&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 142&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;142&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;The decisive hour in France&#8221; (1938), en &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1938/12/france.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;www.marxists.org/archive/trotsky/1938/12/france.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb143&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh143&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 143&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;143&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;De hecho, analiza los elementos en este sentido (radicalizaci&#243;n), especialmente el enorme salto en la votaci&#243;n del partido comunista en 1936, con 1.468.949 votos, sobre los cuales Trotsky dice que el mensaje era claro por parte de los votantes, votar por el PCF significaba: &#8220;Queremos que hagan en Francia lo que los bolcheviques rusos han hecho en octubre de 1917&#8221; (&#191;A d&#243;nde va Francia?, op. cit., p. 154).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb144&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh144&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 144&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;144&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;&#191;Qu&#233; deben hacer los bolcheviques-leninistas en Espa&#241;a? (Carta a un amigo espa&#241;ol)&#8221;, en Escritos sobre la revoluci&#243;n espa&#241;ola [1930-1940], p. 253.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb145&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh145&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 145&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;145&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;El jacobinismo al rev&#233;s de Charles Maurras&#8221; (Q1, &#167;48), en &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt;, Tomo 1, op. cit., p. 124.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb146&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh146&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 146&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;146&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;La opini&#243;n p&#250;blica burguesa. La socialdemocracia. El comunismo.&#8221;, en &lt;a href=&#034;http://www.ceip.org.ar/X-La-opini&#243;n-p&#250;blica-burguesa-La-socialdemocracia-El-comunismo-743&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.ceip.org.ar/X-La-opini&#243;n-p&#250;blica-burguesa-La-socialdemocracia-El-comunismo-743&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb147&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh147&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 147&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;147&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Thomas, Peter, op. cit., p. 165.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb148&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh148&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 148&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;148&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Sobre la discusi&#243;n en torno al concepto de &#8220;Estado integral&#8221; m&#225;s de conjunto, remitimos a los lectores al art&#237;culo de Rosso, Fernando y Dal Maso, Juan, &#8220;Trotsky, Gramsci y el Estado en &#8216;Occidente'&#8221;, en &lt;i&gt;Ideas de Izquierda&lt;/i&gt; N&#176; 11, julio de 2014.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb149&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh149&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 149&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;149&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Thomas, Peter, op. cit., p 167.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb150&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh150&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 150&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;150&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;La opini&#243;n p&#250;blica burguesa. La socialdemocracia. El comunismo.&#8221;, en op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb151&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh151&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 151&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;151&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#205;dem.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb152&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh152&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 152&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;152&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;El jacobinismo al rev&#233;s de Charles Maurras&#8221; (Q1, &#167;48), en op. cit., p. 124.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb153&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh153&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 153&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;153&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ver Anexo del presente art&#237;culo.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb154&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh154&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 154&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;154&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Thomas, Peter, p. 226.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb155&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh155&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 155&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;155&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;O Momento Gramsciano: entrevista com Peter Thomas&#8221;, &lt;i&gt;Esquerda Di&#225;rio&lt;/i&gt; 17/2015, en &lt;a href=&#034;http://www.esquerdadiario.com.br/O-Momento-Gramsciano&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.esquerdadiario.com.br/O-Momento-Gramsciano&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb156&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh156&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 156&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;156&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Esta perspectiva no es solo patrimonio de Thomas sino que representa un &#8220;esp&#237;ritu de &#233;poca&#8221; en amplios sectores de la izquierda internacional. Por ejemplo, el joven director de la revista norteamericana &lt;i&gt;Jacobin&lt;/i&gt;, Bhaskar Sunkara, sostiene tambi&#233;n en el mismo sentido: &#8220;Estamos muy interesados en la experiencia del Partido Comunista Italiano y de otros partidos de masas en Europa y en los te&#243;ricos del eurocomunismo, algo que nos distingue de un mont&#243;n de trotskistas. Para nosotros, los radicales de la Segunda Internacional tambi&#233;n fueron muy importantes, desde luego antes de que el SPD votara a favor de los cr&#233;ditos de guerra en 1914. As&#237; que leemos a Lenin, pero tambi&#233;n &lt;i&gt;El camino al poder&lt;/i&gt; de Kautsky. En conjunto, procedemos de diversas tradiciones de la izquierda, pero puedes decir que ha habido una cierta clase de convergencia entre aquellos que vienen del entorno posmao&#237;sta y postrotskista y los que vienen de tradiciones de la izquierda socialdem&#243;crata.&#8221; (Sunkara, Bhaskar, &#8220;Nuevas masas, nuevos medios de comunicaci&#243;n&#8221;, en &lt;i&gt;New Left Review&lt;/i&gt; (en espa&#241;ol) N&#176; 90, enero-febrero 2014, p. 38).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb157&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh157&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 157&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;157&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Historical Materialism at Sixteen: An Interview with Peter D. Thomas&#8221;, &lt;i&gt;Jacobin&lt;/i&gt; 10/05/2014, en &lt;a href=&#034;https://www.jacobinmag.com/2014/05/historical-materialism-at-sixteen/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.jacobinmag.com/2014/05/historical-materialism-at-sixteen/&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb158&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh158&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 158&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;158&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;A creeping revolution&#8221;, en &lt;a href=&#034;https://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/ffyci-1/ch05.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/ffyci-1/ch05.htm&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb159&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh159&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 159&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;159&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky en los &#8216;30, en EE.UU., pens&#243; incluso la posibilidad de impulsar un Partido de Trabajadores aunque su direcci&#243;n fuese reformista pero al igual que como fuimos viendo en otras t&#225;cticas, en el caso de la constituci&#243;n de un PT de este tipo, para Trotsky la clave de la intervenci&#243;n de los comunistas en &#233;l pasaba por dar la lucha porque adopte un programa transicional hacia un gobierno obrero y campesino en su sentido anticapitalista a trav&#233;s de la cual desarrollar una fracci&#243;n revolucionaria en su interior, en lucha contra la burocracia. Otro tanto podemos decir del planteo de la III Internacional a los comunistas brit&#225;nicos para que ingresen al partido laborista en los a&#241;os &#8216;20.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb160&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh160&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 160&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;160&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Disponible en &lt;a href=&#034;http://blogs.publico.es/otrasmiradas/4480/buscando-la-centralidad-aparecio-el-conflicto/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://blogs.publico.es/otrasmiradas/4480/buscando-la-centralidad-aparecio-el-conflicto/&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb161&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh161&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 161&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;161&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Albamonte, Emilio, y Maiello, Mat&#237;as, &#8220;En los l&#237;mites de la Restauraci&#243;n burguesa&#8221;, en &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt; N&#176; 27, febrero de 2011.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb162&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh162&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 162&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;162&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ver en este n&#250;mero de &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt;: Lupe, Santiago y Lotito, Diego, &#8220;Entre la reacci&#243;n y el neorreformismo&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb163&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh163&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 163&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;163&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;August Bebel, fue uno de los cofundadores, junto con Wilhelm Liebknecht del Partido Socialdem&#243;crata Alem&#225;n (SPD). Luego se convirti&#243; en su principal dirigente hasta su muerte en 1913.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb164&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh164&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 164&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;164&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Lenin, V. I., &#8220;El reformismo en el seno de la socialdemocracia rusa&#8221;, en Obras Completas T 17, Bs. As., Cartago, 1960, p. 221.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb165&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh165&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 165&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;165&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#205;dem.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb166&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh166&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 166&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;166&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;En &#8220;El &#8216;izquierdismo', enfermedad infantil del comunismo&#8221; (1919), Lenin, sintetizaba c&#243;mo se forj&#243; el bolchevismo: &#8220;Por una parte, el bolchevismo surgi&#243; en 1903 sobre una base muy s&#243;lida de la teor&#237;a marxista. [&#8230;]. Gracias a la emigraci&#243;n provocada por el zarismo, la Rusia revolucionaria, en la segunda mitad del siglo XIX, logr&#243; una riqueza de v&#237;nculos internacionales y un excelente conocimiento de las formas y teor&#237;as del movimiento revolucionario mundial como ning&#250;n otro pa&#237;s. Por otra parte, el bolchevismo, que hab&#237;a surgido sobre esta base te&#243;rica de granito, pas&#243; por quince a&#241;os de historia pr&#225;ctica (1903-1917) sin parang&#243;n en el mundo por su riqueza de experiencias. Durante esos quince a&#241;os, ning&#250;n otro pa&#237;s conoci&#243; nada siquiera parecido a esa experiencia revolucionaria, a esa r&#225;pida y variada sucesi&#243;n de distintas formas del movimiento, legal e ilegal, pac&#237;fica y violenta, clandestina y abierta, c&#237;rculos locales y movimientos masas, formas parlamentarias y terroristas. En ning&#250;n pa&#237;s se concentr&#243;, en un tiempo tan breve, tal riqueza de formas, matices y m&#233;todos de lucha de todas las clases de la sociedad moderna, lucha que, debido al atraso del pa&#237;s y el rigor del yugo del zarismo, madur&#243; con particular rapidez y asimil&#243; con particular avidez y eficacia la &#8216;&#250;ltima palabra' de la experiencia pol&#237;tica americana y europea&#8221;. Lenin, V. I., &lt;i&gt;Obras Selectas&lt;/i&gt; T2, Bs. As., Ediciones IPS, 2013, pp. 440-441.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb167&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh167&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 167&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;167&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;El cesarismo&#8221; (Q13, &#167;27), en &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt;, Tomo 5, M&#233;xico, Ediciones Era, 1999, p. 66. Cfr. Dal Maso, Juan, Rosso, Fernando, &#8220;Pablo Iglesias y su Gramsci a la carta&#8221;, en op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb168&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh168&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 168&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;168&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Dal Maso, Juan y Rosso, Fernando, &#8220;Trotsky, Gramsci y el Estado en &#8216;Occidente'&#8221;, en op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb169&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh169&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 169&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;169&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;Carta al Comit&#233; Central del Partido Comunista Sovi&#233;tico&#8221;, en &lt;a href=&#034;https://www.marxists.org/espanol/gramsci/oct1926.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.marxists.org/espanol/gramsci/oct1926.htm&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb170&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh170&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 170&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;170&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Albamonte, Emilio, Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Trotsky y Gramsci: debates de estrategia sobre la revoluci&#243;n en &#8216;occidente'&#8221;, en op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb171&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh171&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 171&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;171&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Para esta definici&#243;n, partimos del concepto de Trotsky de &#8220;Estado obrero degenerado&#8221;, con el que defin&#237;a el car&#225;cter de la URSS, en tanto exist&#237;a un r&#233;gimen burocr&#225;tico independiente que hab&#237;a devorado a los soviets, una dictadura de la burocracia, pero se manten&#237;an enormes conquistas de la revoluci&#243;n como la propiedad estatal de los medios de producci&#243;n, la planificaci&#243;n (aunque burocr&#225;tica) de la econom&#237;a, y la inexistencia de burgues&#237;a (o nueva clase social) dominante (a pesar de que se hab&#237;a enquistado en el poder una casta burocr&#225;tica). De estos elementos Trotsky sacaba dos conclusiones program&#225;ticas: defensa de la URSS contra el imperialismo y la necesidad del proletariado sovi&#233;tico de derrocar a la burocracia mediante una revoluci&#243;n pol&#237;tica. (Cfr. Trotsky, Le&#243;n, En Defensa del Marxismo, Bs. As., El Yunque, p. 104).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb172&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh172&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 172&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;172&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Historical Materialism at Sixteen: An Interview with Peter D. Thomas&#8221;, Jacobin 10/05/2014, en op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb173&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh173&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 173&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;173&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Por la funci&#243;n &#8211;dice Trotsky&#8211; de reguladora y de intermediaria, por el cuidado que tiene en mantener la jerarqu&#237;a social, por la explotaci&#243;n, con estos mismos fines, del aparato del Estado, la burocracia sovi&#233;tica se parece a cualquier otra y, sobre todo, a la del fascismo. Pero tambi&#233;n se distingue de &#233;sta en caracteres de una extrema importancia. Bajo ning&#250;n otro r&#233;gimen, la burocracia alcanza semejante independencia. En la sociedad burguesa, la burocracia [estatal, NdR] representa los intereses de la clase poseedora e instruida que dispone de gran n&#250;mero de medios de control sobre sus administraciones. La burocracia sovi&#233;tica se ha elevado por encima de una clase que apenas sal&#237;a de la miseria y de las tinieblas, y que no ten&#237;a tradiciones de mando y de dominio. Mientras que los fascistas, una vez llegados al poder, se al&#237;an con la burgues&#237;a por los intereses comunes, la amistad, los matrimonios, etc., etc., la burocracia de la URSS asimila las costumbres burguesas sin tener a su lado una burgues&#237;a nacional. En este sentido, no se puede negar que es algo m&#225;s que una simple burocracia.&#8221; (Trotsky, Le&#243;n, &lt;i&gt;La Revoluci&#243;n Traicionada&lt;/i&gt;, Bs. As., Ediciones IPS, 2014, p. 206).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb174&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh174&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 174&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;174&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Albamonte, Emilio, Maiello, Mat&#237;as, &#8220;En los l&#237;mites de la Restauraci&#243;n burguesa&#8221;, en op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb175&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh175&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 175&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;175&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8220;Historical Materialism at Sixteen: An Interview with Peter D. Thomas&#8221;, &lt;i&gt;Jacobin&lt;/i&gt; 10/05/2014, en op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb176&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh176&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 176&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;176&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Thomas, Peter, &lt;i&gt;The gramscian moment. Philosophy, hegemony and marxism&lt;/i&gt;, op. cit., p. 231.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb177&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh177&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 177&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;177&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cfr. Castillo, Christian, y Maiello, Mat&#237;as, &#8220;Pr&#243;logo: Lecciones para reactualizar la perspectiva comunista en el siglo XXI&#8221;, en Trotsky, Le&#243;n, &lt;i&gt;La Revoluci&#243;n Traicionada&lt;/i&gt;, Bs. As., Ediciones IPS, 2014.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb178&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh178&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 178&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;178&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Bujarin, Nicolai, &#8220;Acerca de la teor&#237;a de la revoluci&#243;n permanente&#8221;, en El Gran Debate (1924-1926), Madrid, Siglo XXI, 1976, p. 126.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb179&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh179&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 179&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;179&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, Le&#243;n, &#8220;Tesis sobre la industria&#8221; (1923), en &lt;i&gt;Naturaleza y Din&#225;mica del capitalismo y la econom&#237;a de transici&#243;n&lt;/i&gt;, Bs. As., CEIP, 1999, p. 266.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb180&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh180&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 180&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;180&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;Observaciones sobre algunos aspectos de la estructura de los partidos pol&#237;ticos en periodos de crisis org&#225;nica&#8221; (Q13, &#167;23), en &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt;, Tomo 5, M&#233;xico, Ediciones Era, 1999, pp. 59-60.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb181&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh181&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 181&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;181&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, Antonio, &#8220;Algunos aspectos te&#243;ricos y pr&#225;cticos del &#8216;economicismo'&#8221;, en &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt;, Tomo 5, op. cit. p. 42.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb182&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh182&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 182&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;182&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ver tambi&#233;n: Dal Maso, Juan, &#8220;Realpolitik y hegemon&#237;a: a prop&#243;sito de una lectura de Peter D. Thomas sobre la NEP&#8221;, en &lt;a href=&#034;http://losgalosdeasterix.blogspot.com.ar/2014/06/realpolitik-y-hegemonia-proposito-de.html&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://losgalosdeasterix.blogspot.com.ar/2014/06/realpolitik-y-hegemonia-proposito-de.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb183&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh183&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 183&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;183&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cohen, Stephen F., Bujarin y la revoluci&#243;n bolchevique, Madrid, Siglo XXI, 1976, p. 347-348.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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<item xml:lang="fr">
		<title>Les primaires du Front de l'Extr&#234;me Gauche et des Travailleurs (FIT)</title>
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		<dc:date>2015-06-30T08:30:00Z</dc:date>
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		<dc:creator>Matias Maiello</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Actualidad</dc:subject>
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		<dc:subject>FIT Argentina</dc:subject>
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		<dc:subject> PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas/ Parti des Travailleurs Socialistes) d'Argentine </dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;Les derni&#232;res &#233;lections de la province de Mendoza en Argentine t&#233;moignent des avanc&#233;es du FIT. Sa candidate au poste de gouverneur de la province, Noelia Barbeito (PTS) a r&#233;ussi une &#233;lection historique, obtenant plus de 110.000 voix. Dans ce contexte, une primaire aura lieu pour la premi&#232;re fois entre les forces composant le FIT en ao&#251;t prochain, &#224; l'occasion de laquelle s'affronteront deux listes, l'une &#233;manant du Parti Ouvrier et de la Gauche Socialiste (Izquierda Socialista &#8211; IS) et l'autre du PTS. D'o&#249; vient la force du FIT ? Quels sont les d&#233;bats qui le traversent ? C'est &#227; ces questions que cet article est consacr&#233;.&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Articulos-en-frances" rel="directory"&gt;Articulos en franc&#233;s&lt;/a&gt;

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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/America-Latina" rel="tag"&gt;Am&#233;rica Latina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Tapa-Central" rel="tag"&gt;Actualidad&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Politica" rel="tag"&gt;Pol&#237;tica&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Analisis" rel="tag"&gt;An&#225;lisis&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/FIT-Argentina" rel="tag"&gt;FIT Argentina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Argentina-100" rel="tag"&gt;Argentina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/PTS-Partido-de-los-Trabajadores-Socialistas-Socialist-Workers-Party-from" rel="tag"&gt; PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas/ Parti des Travailleurs Socialistes) d'Argentine &lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;img src='https://estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L150xH92/arton9101-f7896.jpg?1695922990' class='spip_logo spip_logo_right' width='150' height='92' alt=&#034;&#034; /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;Les derni&#232;res &#233;lections de la province de Mendoza en Argentine t&#233;moignent des avanc&#233;es du FIT. Sa candidate au poste de gouverneur de la province, Noelia Barbeito (PTS) a r&#233;ussi une &#233;lection historique, obtenant plus de 110.000 voix. Dans ce contexte, une primaire aura lieu pour la premi&#232;re fois entre les forces composant le FIT en ao&#251;t prochain, &#224; l'occasion de laquelle s'affronteront deux listes, l'une &#233;manant du Parti Ouvrier et de la Gauche Socialiste (Izquierda Socialista &#8211; IS) et l'autre du PTS. D'o&#249; vient la force du FIT ? Quels sont les d&#233;bats qui le traversent ? C'est &#227; ces questions que cet article est consacr&#233;.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Le FIT a &#233;t&#233; cr&#233;&#233; en 2011 comme un front &#233;lectoral afin de faire face &#227; une r&#233;forme propos&#233;e par le gouvernement kirchneriste qui cherche &#224; limiter la participation des forces minoritaires aux &#233;ch&#233;ances &#233;lectorales. Selon cette loi, tout parti ne d&#233;passant pas le seuil de 1,5% des voix au niveau national (c'est-&#224;-dire autour de 400.000 voix) et dans chaque circonscription lors des primaires ouvertes, simultan&#233;es et obligatoires, verrait sa participation interdite &#224; l'&#233;lection g&#233;n&#233;rale.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;C'est dans le contexte de cette man&#339;uvre du gouvernement, qui cherchait &#227; &#233;carter toute alternative d'ind&#233;pendance de classe, qu'est n&#233; le FIT. Le Front est form&#233; par le Parti Ouvrier (PO) et le Parti des Travailleurs Socialistes (PTS) qui sont les deux principaux partis de l'extr&#234;me gauche argentine, ainsi que par Izquierda Socialista (IS), ces trois organisations se revendiquant du trotskisme. Le programme fondationnel du FIT, qui a &#233;t&#233; compl&#233;t&#233; par la suite par toute une s&#233;rie de d&#233;clarations programmatiques, propose non seulement une perspective d'ind&#233;pendance de classe mais se distingue &#233;galement des courants populistes qui ont un poids important en Am&#233;rique Latine, et se reconnaissent dans ce qu'on a appel&#233; les gouvernements post-n&#233;olib&#233;raux (Evo Morales, Chavez, et aussi Kirchner en Argentine). Le FIT d&#233;fend un programme de transition, anti-imp&#233;rialiste et anti-capitaliste, qui s'articule avec la n&#233;cessit&#233; d'un &#171; gouvernement des travailleurs et des classes populaires impos&#233; par la mobilisation des exploit&#233;-e-s et des opprim&#233;-e-s &#187;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La tentative de proscrire l'extr&#234;me-gauche en 2011 a &#233;t&#233; balay&#233;e par l'&#233;mergence du FIT, qui a r&#233;ussi &#227; obtenir plus de 500.000 voix pour la formule pr&#233;sidentielle et pr&#232;s de 600.000 voix pour les postes l&#233;gislatifs. En 2013, il a fait un nouveau bond et a obtenu 1300.000 voix lors des &#233;lections g&#233;n&#233;rales et a r&#233;ussi &#227; conqu&#233;rir 3 si&#232;ges au parlement national (un pour la province de Buenos Aires, un pour Mendoza et un autre pour Salta) et plusieurs si&#232;ges au niveau des parlements locaux.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lors de l'&#233;lection anticip&#233;e du gouverneur de la province de Mendoza dimanche 22 juin dernier, la candidate du PTS dans le FIT et s&#233;natrice de la province de Mendoza, Noelia Barbeito, a obtenu la troisi&#232;me place avec 10,32% des voix (plus de 110.000 voix) lors d'une &#233;lection extr&#234;mement polaris&#233;e entre le candidat du gouvernement Kirchner et celui de l'opposition patronale, dans la cinqui&#232;me circonscription la plus importante du pays. Il s'agit d'une &#233;lection historique pour l'extr&#234;me gauche argentine, &#227; un poste ex&#233;cutif de la province, qui s'ajoute au score de 17% obtenu lors de l'&#233;lection dans la capitale de la province il y a seulement quelques mois par Nicol&#225;s del Ca&#241;o, d&#233;put&#233; national pour la province de Mendoza et pr&#233;-candidat &#224; la fonction pr&#233;sidentielle pour le PTS lors des primaires du FIT.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Pourquoi y aura-t-il deux listes du FIT lors des prochaines primaires ?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dans ce contexte, le PTS a fait des propositions de listes unitaires &#227; plusieurs reprises et de nombreux intellectuels reconnus se sont &#233;galement exprim&#233;s en ce sens. Cependant, et face au refus du PO de constituer une liste unitaire, il y aura bien deux listes lors des prochaines primaires. Des centaines de milliers de votants du FIT vont devoir choisir les principaux candidats pour faire face aux candidats des patrons et des politiques n&#233;olib&#233;rales des ann&#233;es 90, comme Scioli, Macri et Massa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;D'o&#249; vient le soutien et la force du FIT aupr&#232;s de larges secteurs des masses ? Quelles le&#231;ons pourrait-on tirer de cette exp&#233;rience face &#224; l'adaptation croissante de l'extr&#234;me-gauche au niveau international aux ph&#233;nom&#232;nes &#171; n&#233;o-r&#233;formistes &#187; comme Podemos et Syriza, ou encore aux gouvernements post-n&#233;olib&#233;raux ? Qu'est-ce qui se discute lors de ces primaires du FIT ? Et dans le cadre de ces discussions, qu'exprime la toute r&#233;cente &#233;lection du FIT &#227; Mendoza, un des bastions du PTS ?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Les origines : l'extr&#234;me-gauche trotskiste en Argentine post-2001&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Les journ&#233;es r&#233;volutionnaires des 19 et 20 d&#233;cembre 2001 ont secou&#233; l'Argentine, marquant un avant et un apr&#232;s : un gouvernement issue des &#233;lections est tomb&#233; pour la premi&#232;re fois en raison de la mobilisation populaire. L'extr&#234;me-gauche trotskiste, qui a une importante tradition en Argentine, &#233;tait arriv&#233;e dans cette conjoncture &#233;norm&#233;ment affaiblie, notamment au sein du mouvement ouvrier (divis&#233; dans un contexte de 25% de ch&#244;mage), et n'avait pas r&#233;ussi &#227; jouer un r&#244;le d&#233;cisif.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cependant, vers la fin des ann&#233;es 2000, l'extr&#234;me gauche trotskiste argentine, notamment le PO et le PTS, maintenait son programme et avan&#231;ait politiquement, alors que la plupart des courants se revendiquant du trotskisme au niveau international, commen&#231;aient &#224; l'abandonner, soit en reculant malgr&#233; leur grande tradition, dans le cadre des projets de &#171; partis larges &#187; &#8211; comme la Ligue Communiste R&#233;volutionnaire de France &#8211; soit directement par d&#233;g&#233;n&#233;rescence sectaire.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Comment en est-on arriv&#233; l&#224; ? Il faut aller chercher l'explication dans le fait que les deux organisations sont sorties de la p&#233;riode de crise de 2001 en lien avec des processus de la lutte de classes du mouvement ouvrier : le PO avec le mouvement des ch&#244;meurs et le PTS avec le mouvement des usines r&#233;cup&#233;r&#233;es sous contr&#244;le ouvrier, dont la plus embl&#233;matique a &#233;t&#233; l'usine Zanon. L'un des principaux dirigeants de ce mouvement fut Raul Godoy (PTS), r&#233;cemment &#233;lu d&#233;put&#233; de la province de Neuquen et t&#234;te de la liste du PTS pour les primaires du FIT dans cette m&#234;me province.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A partir de ce moment-l&#224; , le PO et le PTS ont choisi diff&#233;rentes strat&#233;gies de construction. Le PTS a d&#233;cid&#233; d'entamer un travail, souvent gris et peu &#171; visible &#187;, dans le mouvement ouvrier et dans les syndicats de l'industrie, en s'appuyant sur un processus de recomposition objective de la classe ouvri&#232;re. Le PO a th&#233;oris&#233;, de son c&#244;t&#233;, le fait que d&#233;sormais le sujet r&#233;volutionnaire &#233;tait le mouvement de ch&#244;meurs (les &#171; piqueteros &#187;), et est ainsi rest&#233; accroch&#233; &#227; ce mouvement lorsqu'il s'affaiblissait &#227; cause de la cooptation de ses directions et de la relance &#233;conomique, qui a conduit les ch&#244;meurs &#227; retrouver du travail, m&#234;me si ce fut la plupart du temps dans des conditions de pr&#233;carit&#233;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En 2009, la crise &#233;conomique mondiale a frapp&#233; de plein fouet l'Argentine et le processus de d&#233;veloppement de l'avant-garde ouvri&#232;re, qui avait une v&#233;ritable existence au sein de l'industrie, a fait un bond. Cette avant-garde s'est alors retrouv&#233;e &#224; la une des m&#233;dias avec la lutte contre les licenciements massifs. La lutte la plus embl&#233;matique a &#233;t&#233; men&#233;e &#224; l'usine Kraft. Cette usine comptait &#224; l'&#233;poque avec 2500 travailleurs, dont l'un des d&#233;l&#233;gu&#233;s du personnel, Javier &#171; Poke &#187; Hermosilla, qui est actuellement candidat au poste de vice-gouverneur de la province de Buenos Aires dans la liste du PTS dans le FIT. Cette longue gr&#232;ve, qui n'a pu &#234;tre d&#233;faite que par la r&#233;pression et l'occupation de l'usine par la police, a fait surgir l'avant-garde ouvri&#232;re &#227; une toute nouvelle &#233;chelle et avec elle, le PTS. Apr&#232;s cette lutte, le PTS a gagn&#233; la direction de la commission interne de l'usine, ce qui est devenu une r&#233;f&#233;rence pour tout un secteur de travailleurs, et il a fait reculer le patronat par rapport &#227; son plan visant &#224; licencier les ouvriers, usine par usine, dans la m&#234;me r&#233;gion.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cette nouvelle situation a eu son expression lors des &#233;lections de 2009. Apr&#232;s le refus du PO d'int&#233;grer un front &#233;lectoral commun, le PTS fait une alliance avec Izquierda Socialista et le Nouveau MAS : le Front de l'extr&#234;me-gauche et les travailleurs Anticapitaliste et Socialiste (FITAS). Ce front &#233;lectoral a alors d&#233;pass&#233; le PO lors des &#233;lections de la province de Buenos Aires, alors que celui-ci est un courant qui avait plus de 50 ans d'existence.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sur la base du nouveau rapport de forces et afin de surmonter le seuil de proscription impos&#233; par la nouvelle loi &#233;lectorale, le PO a r&#233;vis&#233; sa position de 2009 en 2011, ce qui permit de donner lieu au Front de l'extr&#234;me-gauche et des Travailleurs qui soutint la candidature de Jorge Altamira (PO) &#224; la pr&#233;sidence et de Christian Castillo (PTS) &#224; la vice-pr&#233;sidence. Cette formule obtient plus de 500.000 voix et r&#233;ussit &#227; installer sur la sc&#232;ne nationale une alternative politique d'ind&#233;pendance de classe en Argentine.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La faiblesse des projets r&#233;formistes d'opposition&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A la diff&#233;rence des pays comme la Gr&#232;ce avec Syriza ou l'Etat espagnol avec Podemos, des formations de ce type sont absentes du paysage politique argentin. Des partis comme le MST qui aspirent &#227; ce type de projet, ont tous cherch&#233; au cours de ces derni&#232;res ann&#233;es des alli&#233;s de centre-gauche pour le concr&#233;tiser, mais ont tous &#233;chou&#233;. Lors des derni&#232;res &#233;lections dans la Capitale f&#233;d&#233;rale, ils ne sont pas parvenus &#227; d&#233;passer 1,5 % des suffrages exprim&#233;s. D'autres coalitions importantes en taille comme Proyecto Sur du r&#233;alisateur Pino Solanas ont disparu sans se faire remarquer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ces &#233;checs s'expliquent d'une part par le discours r&#233;formiste du gouvernement kirchn&#233;riste, mais aussi par l'existence et la consolidation du FIT comme une alternative de taille &#227; gauche. Une grande partie de la gauche, y compris des courants issus du trotskisme, ont suivi un autre chemin, dans l'Etat espagnol et en Gr&#232;ce. Ils ont consacr&#233; le plus gros de leurs &#233;nergies &#227; d&#233;velopper des formations politiques r&#233;formistes comme Syriza (qui est actuellement en train de s'agenouiller devant la tro&#239;ka) ou Podemos dont le leadership dirig&#233; par Pablo Iglesias les a &#171; remerci&#233; &#187; pour services rendus en les obligeant &#227; se dissoudre comme ce fut le cas de la Gauche anticapitaliste.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ce blocage relatif au r&#233;formisme d'opposition, qui n'est jamais permanent et auquel le FIT a contribu&#233; en tant que front d'ind&#233;pendance de classe ces derni&#232;res ann&#233;es, s'est confirm&#233; lors des &#233;lections provinciales anticip&#233;es qui ont eu lieu ces derniers mois et au cours desquelles le FIT a consolid&#233; son espace &#233;lectoral. On en est maintenant &#224; la troisi&#232;me &#233;tape des &#233;lections (2011, 2013, 2015) au cours desquelles le FIT a maintenu son poids.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cette permanence montre qu'il ne s'agit pas simplement d'avoir &#171; occup&#233; &#187; un espace &#233;lectoral vacant, mais d'avoir enracin&#233; le FIT dans des secteurs sociaux fondamentaux, et donn&#233; lieu &#227; une v&#233;ritable synergie entre &#171; le social &#187; et &#171; le politique &#187;, lequel l'alimente en retour. Bien s&#251;r, cela ne pr&#233;juge pas de l'augmentation ou de la diminution du pourcentage des voix qui se porteront sur lui, cela d&#233;pend en grande partie de la conjoncture, et sera d&#233;termin&#233; &#224; l'avenir par la mani&#232;re dont le paysage politique sera fa&#231;onn&#233; apr&#232;s les &#233;lections pr&#233;sidentielles.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La lutte de classes et l'articulation entre &#171; le social &#187; et &#171; le politique &#187;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Le kirchnerisme a &#233;t&#233; &#224; la t&#234;te de la recomposition de l'&#201;tat bourgeois apr&#232;s 2001. Cela a &#233;t&#233; possible en raison d'une relance de l'&#233;conomie (bas&#233;e sur une d&#233;valuation consid&#233;rable des salaires et un &#171; boom &#187; des mati&#232;res premi&#232;res) et d'un discours r&#233;formiste r&#233;ussissant &#227; coopter, par exemple, un secteur important des organisations de d&#233;fense des droits de l'homme, dont la tradition remonte &#224; loin en Argentine. Un autre secteur, cependant, a continu&#233; de lutter et a maintenu son ind&#233;pendance vis-&#224;-vis du gouvernement. Myriam Bregman, candidate du PTS &#224; la mairie de Buenos Aires lors des primaires, en est une des principales repr&#233;sentantes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Le kirchn&#233;risme a jou&#233; le r&#244;le, jusqu'&#224; l'explosion de la crise mondiale en 2008, d'un obstacle relatif au surgissement d'une r&#233;elle alternative politique des travailleurs. Les intellectuels kirchn&#233;ristes se vantaient d'ailleurs du fait &#171; qu'&#224; la gauche du kirshn&#233;risme il n'y avait qu'un mur &#187;, en d'autres mots, rien.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mais la clef se trouve dans l'adjectif &#171; relatif &#187;. Pourquoi &#233;tait-il relatif ? En premier lieu, parce que dans le mouvement ouvrier, les &#171; repr&#233;sentants &#187; du &#171; projet national et populaire &#187; &#233;taient (et sont encore) les m&#234;mes bureaucrates syndicaux qui occupent leurs postes depuis des d&#233;cennies, organisent des gros-bras pour intimider les travailleurs qui les d&#233;testent, sont partenaires des patrons, et, dans la plupart des cas, ont m&#234;me des liens directs avec la dictature militaire des ann&#233;es 70, ce qui les place en contradiction avec le discours de d&#233;fense des droits de l'homme du gouvernement.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;C'est pr&#233;cis&#233;ment cette haine de la bureaucratie qui a aliment&#233; le processus d'organisation et de lutte du mouvement ouvrier, incarn&#233; dans le &#171; syndicalisme de base &#187;, li&#233; aux commissions internes. Un des syndicats embl&#233;matiques de ce mouvement a &#233;t&#233; celui des travailleurs du m&#233;tro, actuellement dirig&#233; par un secteur kirchn&#233;riste. Celui-ci fait face &#227; un secteur d'opposition tr&#232;s fort dont le principal r&#233;f&#233;rent est Claudio Dellecarbonara (PTS), r&#233;cemment &#233;lu pour le secr&#233;tariat du syndicat et candidat au Parlasur (parlement r&#233;gional du Mercosur) pour la liste du PTS aux &#233;lections primaires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Les avanc&#233;es du PTS au sein du mouvement ouvrier se sont faites &#227; travers ce processus, par son soutien quotidien et dans les luttes. Les travailleurs votaient ainsi pour des d&#233;l&#233;gu&#233;s du PTS et de l'extr&#234;me-gauche, m&#234;me si dans plusieurs cas ils continuaient &#227; se revendiquer politiquement du kirchn&#233;risme, quoique sans trop de conviction. C'est la raison pour laquelle la lutte pour l'auto-organisation dans les lieux de travail s'accompagne pour les r&#233;volutionnaires, d'une constante lutte politique d&#233;fensive.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Or, le kirchn&#233;risme a &#233;t&#233; incapable de cr&#233;er un courant propre au sein du mouvement ouvrier (en particulier dans l'industrie) qui puisse se diff&#233;rencier des bureaucraties traditionnelles. La contradiction entre le &#171; progressisme &#187; du gouvernement et la r&#233;alit&#233; d'une bureaucratie syndicale aux m&#233;thodes fascisantes a atteint son point maximal avec l'assassinat du jeune militant du Parti Ouvrier, Mariano Ferreyra, par des gros-bras de la bureaucratie du syndicat cheminot (alli&#233;e du krishn&#233;risme) en 2010. L'assassinat a fait &#233;clater une crise politique nationale qui a fait trembler le gouvernement. Celui-ci n'a pu se refaire une sant&#233; qu'apr&#232;s la mort, quelques semaines plus tard, du pr&#233;sident N&#233;stor Kirchner.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En 2012, a lieu la rupture d&#233;finitive du gouvernement de Cristina Kirchner avec le seul secteur plus ou moins prestigieux au sein la bureaucratie. Avec Hugo Moyano &#227; sa t&#234;te, puissant dirigeant du syndicat des Camionneurs, cette rupture entra&#238;na l'affaiblissement du contr&#244;le du gouvernement sur le mouvement ouvrier.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La naissance du FIT, pr&#233;c&#233;d&#233;e par des luttes embl&#233;matiques comme celle de Kraft (contre les licenciements) ou celle des cheminots (contre la pr&#233;carit&#233; et la sous-traitance), a plac&#233; sur la sc&#232;ne nationale une alternative politique d'ind&#233;pendance de classe. Son irruption sur cette sc&#232;ne politique combin&#233;e avec les avanc&#233;es de la gauche (le PTS compte une intervention importante dans la Zone Nord de Buenos Aires o&#249; se trouve la plus grande concentration ouvri&#232;re du pays), a permis le surgissement du mouvement ouvrier dans ces secteurs. Un mouvement non seulement anti-bureaucratique et combatif mais aussi &#171; de gauche &#187;, s'y r&#233;clame politiquement du FIT. Tout cela contredit la vaste tradition impos&#233;e par la bureaucratie p&#233;roniste contre &#171; les gauchistes &#187; pour lesquels l'&#233;quivalent actuel n'est ni plus ni moins que &#171; les trotskards &#187;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cette synergie entre &#171; le social &#187; et &#171; le politique &#187;, apr&#232;s l'obtention de si&#232;ges de d&#233;put&#233;s, a permis de mettre la lutte parlementaire au service du d&#233;veloppement de la lutte de classes, ce qui a &#233;t&#233; la clef jusqu'&#224; pr&#233;sent de la consolidation du FIT. Cependant cette synergie ne s'op&#232;re pas seulement dans le mouvement ouvrier, mais aussi au sein du mouvement &#233;tudiant, avec des secteurs qui se r&#233;clament de l'extr&#234;me gauche et sont devenus ainsi des alli&#233;s fondamentaux dans la lutte des travailleurs.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;C'est aussi le cas du mouvement des femmes, qui a suivi une importante trajectoire en Argentine. Le kirchn&#233;risme a toujours cherch&#233; &#224; le coopter sans y parvenir, ce qui s'est exprim&#233; r&#233;cemment par l'immense mobilisation du 3 juin contre les violences faites aux femmes. Au sein de ce mouvement des femmes s'est d&#233;velopp&#233;e une importante &#171; fraction de gauche &#187;, dont le regroupement Pan y Rosas est le groupe le plus embl&#233;matique. Co-anim&#233; par des militantes du PTS et des ind&#233;pendantes, il a &#233;t&#233; fond&#233;e par Andrea D'Atri, une des principales candidates dans les listes du PTS aux primaires du FIT.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La lutte pour l'acquittement des travailleurs p&#233;troliers de Las Heras &#8211; dans laquelle le PTS et les organisations de la Fraction Trotksiste-Quatri&#232;me Internationale se sont investies de mani&#232;re importante dans le contexte d'une vaste campagne nationale et internationale &#8211; aura aussi une expression politique dans les listes du PTS lors des primaires du FIT avec la candidature ind&#233;pendante de Ram&#243;n Cort&#233;s, un des travailleurs condamn&#233;s actuellement &#227; perp&#233;tuit&#233; sans aucune preuve, au terme d'un proc&#232;s marqu&#233; par toute une s&#233;rie de violations tr&#232;s graves des droits de l'homme les plus &#233;l&#233;mentaires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Divergences de strat&#233;gie au sein du FIT&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Avec le refus de conformer une liste unitaire dans les &#233;lections primaires, le PO a d&#233;velopp&#233; une reformulation de la tactique du &#171; front unique &#187; &#233;labor&#233;e initialement par la IIIe Internationale. D'apr&#232;s ce que propose Jorge Altamira, le FIT serait un &#171; Front Unique &#187; dont la tactique semble devenir une strat&#233;gie en elle-m&#234;me. Selon ses propres mots : &#171; La d&#233;fense du Front Unique est la grand d&#233;limitation strat&#233;gique et de principe &#224; l'int&#233;rieur du FIT &#187;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dans un autre article nous avons pol&#233;miqu&#233; avec cette analyse et nous avons signal&#233; qu'il s'agit d'une confusion absolue entre le Front Unique et le front politico-&#233;lectoral, qui, comme nous le signalions, m&#232;ne &#227; &#171; enlever tout fondement aussi bien au front unique, dont la clef se trouve dans l'action commune pour des objectifs pr&#233;cis dans la lutte de classe, qu'au front politico-&#233;lectoral qui se distingue pr&#233;cis&#233;ment par son programme. La cons&#233;quence, c'est la transformation des deux en politiques opportunistes &#187;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Transformer le Front Unique en un probl&#232;me de liste commune pour les &#233;lections, le fait sortir de son axe dans la lutte des classe. Alors que confondre un bloc politico-&#233;lectoral avec un &#171; front unique &#187; conduit &#227; d&#233;valoriser la discussion s&#233;rieuse qu'il y a &#227; mener autour du programme, entendu comme condition pour une toute incorporation ou candidature importante au sein du FIT.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cette discussion s'est traduite de fa&#231;on pratique autour des organisations qui, dans beaucoup de cas, ont r&#233;cemment soutenu &#233;lectoralement le FIT, mais qui n'ont pas un programme clair d'ind&#233;pendance de classe et se r&#233;clament, de fa&#231;on critique, de Syriza, Podemos, Evo Morales ou Chavez.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La politique consistant &#227; vouloir incorporer sans discussion s&#233;rieuse du programme des organisations qui ne partagent pas le programme du FIT et sans que, dans la plupart des cas, il n'y ait la moindre pratique commune, conduirait &#227; d&#233;truire la formule qui fait le succ&#232;s politique du FIT : un programme clair d'ind&#233;pendance de classe et une intervention cons&#233;quente et d&#233;termin&#233;e dans la lutte de classes et les mouvements sociaux, comme le mouvement des femmes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De nombreuses discussions de ce genre ont d&#233;j&#224; eu lieu, par exemple en 2012, lorsque le PO a appel&#233; &#227; soutenir Syriza de fa&#231;on critique, en &#233;mettant l'hypoth&#232;se que Syriza allait appeler &#227; former un &#171; gouvernement de gauche &#187; qui deviendrait un pont vers un &#171; gouvernement ouvrier &#187;. Il s'agit l&#224; d'une vision m&#233;caniquement &#233;volutive de la formation d'un gouvernement des travailleurs. Ces discussions de strat&#233;gie s'expriment aussi dans d'autres d&#233;bats, comme celui qui existe autour des forces de r&#233;pression, pour lesquelles le PO a commenc&#233; &#227; proposer &#171; le contr&#244;le des commissariats par des repr&#233;sentants &#233;lus &#187;, question tr&#232;s d&#233;battue au sein du programme du FIT. Un tel &#171; contr&#244;le &#187; est d&#233;j&#224; utopique en g&#233;n&#233;ral, mais particuli&#232;rement probl&#233;matique lorsqu'il s'agit d'une police qui est la principale administratrice du crime organis&#233;, ce pour quoi l'Argentine n'est d'ailleurs pas une exception.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Parlementarisme r&#233;volutionnaire et lutte de classes&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si ces discussions sont loin d'&#234;tre termin&#233;es au sein du d&#233;bat &#171; th&#233;orique &#187;, elles ont des cons&#233;quences pratiques. Cependant, dans la situation non r&#233;volutionnaire qui r&#232;gne en Argentine, si l'on regarde les innombrables scrutins lors desquels ont d&#251; se prononcer les parlementaires du FIT, on observe que sur aucune question importante le FIT n'a &#233;t&#233; divis&#233;, ce qui d&#233;montre sa coh&#233;rence interne.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;C'est au niveau de l'intervention dans la lutte des classes que les divergences pratiques sont, en revanche, les plus marqu&#233;es. Il suffit de voir les diff&#233;rences entre les interventions du PO et du PTS dans le conflit le plus long et le plus dur de la d&#233;cennie kirchn&#233;riste. On parle du conflit qui a &#233;clat&#233; en 2014 contre la multinationale LEAR, o&#249; le PTS compte une fraction (dans un syndicat &#171; totalitaire &#187;, le SMATA) qui r&#233;siste jusqu'&#224; pr&#233;sent face au patronat et &#224; la bureaucratie syndicale alli&#233;e du gouvernement kirchn&#233;riste. Un conflit impliquant 240 licenciements, 21 piquets de la principale autoroute de Buenos Aires, 16 journ&#233;es nationales de lutte avec des piquets partout dans le pays, 5 r&#233;pressions, 22 arrestations, 80 bless&#233;s, 16 mesures judiciaires en faveur des travailleurs, deux semaines de lock-out patronal. Cette lutte a eu pour cons&#233;quence la &#171; chute &#187; du principal fonctionnaire de s&#233;curit&#233; du gouvernement au niveau national, et l'interdiction judiciaire de l'intervention de la principale force r&#233;pressive en cas de conflits sociaux, &#227; savoir la gendarmerie nationale. Le principal dirigeant du conflit, Rub&#233;n Matu, est aujourd'hui &#224; la t&#234;te de la liste des d&#233;put&#233;s provinciaux de la Zone Nord et Nord-ouest du Grand Buenos Aires pour le PTS pour les primaires.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;On peut &#233;galement parler de l'intervention des ouvriers du PTS dans l'occupation de l'usine de la multinationale Donnelley, face aux licenciements et au d&#233;mant&#232;lement que le patronat projetait d'effectuer, l'usine se trouvant depuis fin ao&#251;t 2014 sous contr&#244;le des travailleurs.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ces deux conflits, qui se situent au c&#339;ur du mouvement ouvrier dans la Zone Nord du Grand Buenos Aires, ont eu une vaste r&#233;percussion au plan national, et un fort impact sur la conscience de centaines de milliers d'ouvriers. Nicolas Del Ca&#241;o, en tant que d&#233;put&#233; national, ainsi que Christian Castillo, en tant que d&#233;put&#233; provincial de Buenos Aires, ont &#233;t&#233; aux c&#244;t&#233;s des travailleurs, r&#233;prim&#233;s avec eux, et ont fait l'objet d'attaques publiques syst&#233;matique par le secr&#233;taire de s&#233;curit&#233; Sergio Berni, de m&#234;me que par des gros-bras de la bureaucratie du syndicat de la m&#233;tallurgie, laquelle est m&#234;me all&#233;e au Parlement national pour mettre la pression sur Del Ca&#241;o en pleine session.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Apr&#232;s avoir eu 15% des voix dans sa province en 2013, Nicol&#225;s del Ca&#241;o, est devenu un r&#233;f&#233;rent national pour la gauche aussi bien par ses interventions tr&#232;s percutantes au parlement, que par son investissement au c&#244;t&#233;s des travailleurs dans les conflits les plus durs de ces derniers temps en Argentine.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Qu'est-ce qui est en discussion lors des primaires du FIT ?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dans les primaires du FIT se discute en partie tout ce qui a &#233;t&#233; abord&#233; ci-dessus, mais aussi deux options politiques pour le FIT. L'une d'elle a d&#233;j&#224; &#233;t&#233; revendiqu&#233;e par le PO ainsi que par IS et consiste &#227; se consacrer &#224; l'attaque des principaux candidats des listes du PTS. Elle s'est aussi traduite par le refus de construire le FIT avec le PTS dans la province de Salta, ce qui pousse, cette fois, &#227; un affrontement &#233;lectoral entre PO et PTS, et emp&#234;che l'addition de leur voix pourtant n&#233;cessaire pour atteindre le seuil restrictif de 1,5% lors des primaires, division porteuse de faiblesse face aux candidats patronaux. Cette strat&#233;gie exprime ainsi la r&#233;sistance &#227; d&#233;passer la vieille &#171; vie de petits cercles &#187; de l'extr&#234;me-gauche, o&#249; le curseur est mis sur les agissements d'un petit appareil en dehors du mouvement de masses.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nous consid&#233;rons que l'orientation que le PTS propose pour le FIT est bien synth&#233;tis&#233;e dans le slogan de la liste : renouveler et renforcer le FIT avec la force des travailleurs, des femmes et de la jeunesse. Cette politique s'est exprim&#233;e par le vaste soutien apport&#233; &#227; Noelia Barbeito comme candidate au poste de gouverneur de la province de Mendoza. Barbeito a &#233;t&#233; l'une des principales militantes de Pan y Rosas et du PTS, &#224; l'initiative des mobilisations contre les violences faites aux femmes &#227; Mendoza dans la journ&#233;e historique du 3 juin dernier, et a lutt&#233; aux cot&#233;s des travailleurs municipaux de la localit&#233; de Lavalle en tant que s&#233;natrice. Elle a &#233;t&#233; en premi&#232;re ligne lors des principaux conflits de la province, et a affront&#233;, &#224; la chambre de s&#233;nateurs, la caste de politiciens patronaux qui r&#233;pugnent &#227; augmenter les salaires des enseignants autant qu'&#224; abaisser leur salaire au niveau de celui d'une institutrice, comme le d&#233;fend le PTS. Elle a &#233;t&#233; attaqu&#233;e par tous les politiciens et m&#233;dias bourgeois car elle a refus&#233; de choisir, lors d'une session secr&#232;te de la chambre des s&#233;nateurs de la province, des juges acquis aux int&#233;r&#234;ts patronaux, en proposant que tout juge soit &#233;lu au suffrage universel. Elle a &#233;galement soulign&#233;, &#224; l'occasion de chaque d&#233;bat public, face aux projets de &#171; plans d'ajustements &#187; contre les travailleurs port&#233;s par tous les candidats patronaux, la n&#233;cessit&#233; d'exproprier les principaux capitalistes de la province.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ce sont toutes ces actions qui ont pouss&#233; plus de 110 000 travailleurs &#8211; jeunes, et parmi eux des milliers de femmes auxquelles la campagne du PTS du FIT s'est adress&#233;e de fa&#231;on privil&#233;gi&#233;e &#8211; &#227; s'identifier &#224; la candidature de Barbeito. Avec la force et le soutien de ces secteurs au niveau national, le programme du FIT peut acqu&#233;rir de la force dans tout le pays, et cr&#233;er cette synergie entre &#171; le social &#187; et &#171; le politique &#187; pr&#233;c&#233;demment &#233;voqu&#233;e, et que le FIT doit encore continuer d'exploiter.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ce n'est pas la bataille &#233;lectorale qui permettra de trancher entre ces deux politiques, mais comme toujours, ce sera aux grands &#233;v&#233;nements de la lutte de classes de d&#233;finir laquelle des deux aura &#233;t&#233; la bonne.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A l'occasion de ces &#233;lections nous d&#233;fendrons l'objectif qui est de renouveler et renforcer le FIT, en s'appuyant sur la force des travailleurs, des femmes et de la jeunesse. Pas seulement parce que nos candidats sont des jeunes qui luttent et auxquels s'identifient des milliers de jeunes travailleurs pr&#233;caris&#233;s, et d'&#233;tudiants, comme l'a montr&#233; Nicol&#225;s del Ca&#241;o &#227; Mendoza. Pas seulement parce que nos listes, &#227; Capital F&#233;d&#233;ral et dans d'autres districts, sont compos&#233;es pour la premi&#232;re fois dans l'histoire de 70% de femmes, ni parce que les centaines de travailleurs des principaux processus en lutte et organisations de la classe ouvri&#232;re appuient nos listes. Mais parce que, par-dessus tout, les listes du PTS dans les primaires du FIT d&#233;fendent cette perspective. Parce que cette force est la seule &#227; pouvoir rendre le FIT puissant, et &#227; pouvoir donner naissance &#227; un parti r&#233;volutionnaire capable de vaincre la bourgeoisie, son &#201;tat, et de renverser le capitalisme depuis ses racines pour en finir avec l'exploitation et l'oppression. C'est avec cet objectif que nous luttons tous les jours, et c'est ce que nous allons d&#233;fendre &#224; l'occasion de ces primaires de l'extr&#234;me-gauche.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Debate en el Frente de Izquierda: frente &#250;nico y frente electoral</title>
		<link>https://estrategiainternacional.org/El-PO-viene-desarrollando-una-amplia-confusion</link>
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		<dc:date>2015-06-25T22:06:32Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Matias Maiello</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#233;mica</dc:subject>
		<dc:subject>Actualidad</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica</dc:subject>
		<dc:subject>FIT Argentina</dc:subject>
		<dc:subject>Argentina</dc:subject>
		<dc:subject> PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas) de Argentina </dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;El PO viene desarrollando una amplia confusi&#243;n sobre el concepto de Frente &#218;nico. Primero Jorge Altamira en su discurso en el acto de lanzamiento de la f&#243;rmula Altamira-Giordano, con el cual polemizamos en un art&#237;culo anterior. Ahora, Gabriel Solano profundiza este confusionismo como &#8220;respuesta&#8221; a la nueva propuesta de conjunto que hemos hecho para una lista com&#250;n en las PASO.&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/FIT-Argentina" rel="tag"&gt;FIT Argentina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Argentina-100" rel="tag"&gt;Argentina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/PTS-Partido-de-los-Trabajadores-Socialistas-Socialist-Workers-Party-from" rel="tag"&gt; PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas) de Argentina &lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;img src='https://estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L150xH71/arton9078-a86be.jpg?1695922990' class='spip_logo spip_logo_right' width='150' height='71' alt=&#034;&#034; /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;El PO viene desarrollando una amplia confusi&#243;n sobre el concepto de Frente &#218;nico. Primero Jorge Altamira en su discurso en el acto de lanzamiento de la f&#243;rmula Altamira-Giordano, con el cual polemizamos en un &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/El-Frente-Unico-como-justificacion-para-pelear-candidaturas&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;art&#237;culo anterior&lt;/a&gt;. Ahora, Gabriel Solano profundiza este confusionismo como &#8220;respuesta&#8221; a la nueva &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/Frente-de-Izquierda-propuesta-unitaria-de-conjunto-del-PTS-al-Partido-Obrero-e-Izquierda-Socialista&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;propuesta de conjunto&lt;/a&gt; que hemos hecho para una lista com&#250;n en las PASO.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Diferencias reales y excusas para negarse a una lista de unidad&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entre sus planteos se&#241;ala que en realidad el problema por el cual hay que ir a las PASO es que el PTS es &#8220;arbitrario&#8221; al discutir la posibilidad de una candidatura del Perro Santill&#225;n, ya que &#233;ste &#8220;ya suscribi&#243; un acuerdo que va muy lejos en la defensa de principios socialistas&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, nunca hemos planteado como m&#233;todo para la integraci&#243;n al FIT ning&#250;n tipo de juramento por los &#8220;principios socialistas&#8221;. Nuestro se&#241;alamiento siempre fue claro. Partiendo de saludar el hecho de que corrientes como la del &#8220;Perro&#8221; Santill&#225;n, Pueblo en Marcha, y otras organizaciones se propongan apoyar al FIT en las elecciones, sostenemos que para una integraci&#243;n al FIT es necesario &#8220;&lt;a href=&#034;http://www.pts.org.ar/Un-debate-en-la-Plaza&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;iniciar una pr&#225;ctica com&#250;n y un debate profundo y serio sobre el programa del frente&lt;/a&gt;&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto seg&#250;n el PO ser&#237;a una &#8220;arbitrariedad&#8221; (para nosotros se llama seriedad), en realidad tiene que ver con desacuerdos program&#225;ticos reales -no de &#8220;principios socialistas&#8221; gen&#233;ricos. El PO llega al absurdo de sostener sistem&#225;ticamente que estas organizaciones tienen un acuerdo completo con el programa del FIT que ellas mismas no sostienen.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por ejemplo, desde su fundaci&#243;n el FIT se delimit&#243; claramente de los gobiernos llamados &#8220;posneoliberales&#8221;, se&#241;alando la necesidad de desenmascarar a los gobiernos como el de Evo Morales en Bolivia o el chavismo en Venezuela, que dicho sea de paso, tambi&#233;n hablan del socialismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El &#8220;Perro&#8221; Santill&#225;n y su corriente se referencian cr&#237;ticamente en estos gobiernos, como se&#241;alamos en otra oportunidad, en los plenarios de delegados del SEOM Santill&#225;n anunciaba el lanzamiento de su &#8220;partido del Pueblo&#8221; con el lema de &#8220;hacer como el Evo&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tambi&#233;n desde &#8220;Pueblo en Marcha&#8221; han planteado &lt;a href=&#034;http://contrahegemoniaweb.com.ar/pueblo-en-marcha-elementos-de-reflexion-estrategica/&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;la discusi&#243;n claramente&lt;/a&gt;. Partiendo de caracterizar que se trata &#8220;de avanzadas experiencias de lucha en otras latitudes, como el proceso bolivariano, Podemos o SYRIZA&#8221; plantean que es necesario una &#8220;delimitaci&#243;n&#8221; &#8220;con respecto a una caracterizaci&#243;n sectaria de parte de las distintas fuerzas del FIT&#8221;. Seg&#250;n ellos ser&#237;amos &#8220;sectarios&#8221; por se&#241;alar claramente el car&#225;cter de estos gobiernos y dicen: el FIT &#8220;los tiende a interpretar como sometidos a direcciones bonapartistas que en los hechos frenan la organizaci&#243;n aut&#243;noma de la clase trabajadora y los sectores populares, retardando su maduraci&#243;n pol&#237;tica, generando confusi&#243;n y creando falsas expectativas en torno a alianzas pol&#237;ticas incapaces, en virtud de su composici&#243;n de clase, de conducir al socialismo.&#8221; Efectivamente, esto es lo que sostiene el programa del FIT.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A su vez, no por casualidad PO tambi&#233;n oculta que integrantes de &#8220;Pueblo en Marcha&#8221; apoyan en la ciudad de Rosario la lista &#8220;Ciudad Futura&#8221;, competidora con el FIT y con un perfil pol&#237;tico que nada tiene que ver con la independencia pol&#237;tica de los trabajadores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ni hablar de la corriente Comunismo Revolucionario que se&#241;ala expl&#237;citamente: &#8220;nosotros adoptamos la postura t&#225;ctica de apoyar al FIT en estas elecciones, no en base al programa constitutivo del FIT &#8211;que l&#243;gicamente es de car&#225;cter trotskista&#8211; sino del programa de campa&#241;a&#8230;&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No parece ser muy &#8220;arbitrario&#8221; decir que tenemos diferencias program&#225;ticas sobre las que hay que encarar un debate profundo, as&#237; como una pr&#225;ctica com&#250;n, antes de la incorporaci&#243;n al FIT. Lo verdaderamente arbitrario es que el PO quiera ligar esta discusi&#243;n a la necesidad de ir a las PASO con listas separadas, ya que justamente, en lo que hemos avanzado en el FIT en los &#250;ltimos d&#237;as es en ponernos de acuerdo con un m&#233;todo com&#250;n respecto a posibles candidaturas de grupos o individuos que apoyan al FIT.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como se&#241;ala el reglamento para las PASO en su art&#237;culo 7, acordado por todos los partidos del FIT previamente a la publicaci&#243;n del art&#237;culo de Gabriel Solano: &#8220;Ninguna lista podr&#225; presentar en cargos expectables ni en los primeros puestos de las listas a candidatos que pertenezcan a otras organizaciones pol&#237;ticas no integrantes del Frente de Izquierda y de los Trabajadores, salvo con el acuerdo de la totalidad de los partidos integrantes de la alianza.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Habiendo conquistado un m&#233;todo com&#250;n al respecto, el argumento del PO solo puede representar una nueva excusa para rechazar sin m&#225;s las propuestas que le hemos hecho para conformar una lista de unidad del FIT hacia las PASO.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otra de las excusas, es el ataque a la revista &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/ideasdeizquierda/&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Ideas de Izquierda&lt;/a&gt;, la &#250;nica publicaci&#243;n ideol&#243;gica de circulaci&#243;n masiva de debate marxista referenciada en el FIT, reconocida p&#250;blicamente por aliados, adversarios y enemigos. Seg&#250;n Solano &#8220;En el &#250;nico terreno que el PTS propicia el Frente &#218;nico es all&#237; donde es inadmisible: en el terreno te&#243;rico e ideol&#243;gico, donde es necesario clarificar posiciones y no confundirlas en alianzas con sectores ajenos a la lucha de clases y al socialismo. &#191;O Ideas de Izquierda no es, en numerosos casos, un frente &#250;nico ideol&#243;gico con intelectuales democratizantes y hasta liberales, y socialistas de c&#225;tedra de la academia?&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Le recordamos a Solano que el comit&#233; editorial de Ideas de Izquierda est&#225; conformado, adem&#225;s de militantes del PTS, por intelectuales que suscriben el programa del Frente de izquierda desde su fundaci&#243;n. Por otro lado, har&#237;a bien en leerla para constatar que la revista cuenta con importantes debates, y que quienes escriben, m&#225;s all&#225; del comit&#233; editorial, siempre lo hacen en su nombre como &#034;tribuna abierta&#034;, lo cual obviamente no implica ning&#250;n &#8220;frente &#250;nico&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Frente &#218;nico y frente pol&#237;tico-electoral&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El PO se desliza cada vez m&#225;s a una interpretaci&#243;n abiertamente oportunista de la t&#225;ctica de Frente &#218;nico elaborada por la 3ra. Internacional, lo cual nos obliga a clarificar la cuesti&#243;n. Aqu&#237; nos vamos a centrar en dos errores fundamentales del planteo de Solano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Primer error: El PO plantea que &#8220;Seg&#250;n el PTS, los &#8216;frentes &#250;nicos' son v&#225;lidos para la &#8220;lucha de clases&#8221;, pero no para elecciones, anunciando la posibilidad de una pol&#237;tica socialista que no se base en la lucha de clases. Se trata de un dislate, por un lado, y de una concesi&#243;n al anarquismo, por el otro.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Que el Frente &#218;nico es una t&#225;ctica pensada para intervenci&#243;n en la lucha de clases, no es una invenci&#243;n del PTS, ese fue su origen y significado para la 3ra. Internacional as&#237; como tambi&#233;n para Trotsky, quien se&#241;alaba respecto al Frente &#218;nico en Alemania a principios de los a&#241;os &#8216;30: &#8220;Los acuerdos electorales, los regateos parlamentarios concluidos entre el partido revolucionario y la socialdemocracia [reformistas] suelen servir, por regla general, a la segunda. Un acuerdo pr&#225;ctico de cara a acciones de masas, por objetivos de lucha, se hace siempre, en provecho del partido revolucionario.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por si esto fuera poco, a continuaci&#243;n recalcaba: &#8220;&#161;Ninguna plataforma com&#250;n con la socialdemocracia o los dirigentes de los sindicatos alemanes, ninguna publicaci&#243;n, ninguna bandera, ning&#250;n cartel com&#250;n! &#161;Marchar separados, golpear juntos! &#161;Ponerse de acuerdo &#250;nicamente sobre la manera de golpear, sobre qui&#233;n y cu&#225;ndo golpear!&#8221;. (&#8220;Por un frente &#250;nico obrero contra el fascismo&#8221;, 1931)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es decir, para Trotsky, el terreno propicio para el Frente &#218;nico no son los acuerdos electorales sino las &#8220;acciones de masas por objetivos de lucha&#8221;. Ambos terrenos los diferencia claramente por eso se&#241;ala, siguiendo la tradici&#243;n de la 3ra. Internacional: &#8220;golpear juntos&#8221; y &#8220;marchar separados&#8221;, no como parece sugerir el PO &#8220;(no) golpear juntos&#8221; y &#8220;marchar juntos&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Segundo error: Seg&#250;n el PO &#8220;Trotsky llamaba a desarrollar comit&#233;s de acci&#243;n de frente &#250;nico en la campa&#241;a electoral (Ad&#243;nde va Francia). En esto consiste la pol&#237;tica socialista en el terreno electoral.&#8221; En este punto, la confusi&#243;n se lleva al m&#225;ximo nivel. Cabe aclarar para el lector que la campa&#241;a electoral a la que se refiere el PO es la del &lt;a href=&#034;http://www.pts.org.ar/Francia-los-revolucionarios-ante-el-Frente-Popular&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Frente Popular Franc&#233;s de 1936&lt;/a&gt; donde el Partido Comunista iba junto con los reformistas del Partido Socialista y una fracci&#243;n del Partido Radical, que hist&#243;ricamente hab&#237;a sido impulsor de la opresi&#243;n francesa sobre sus colonias. En el art&#237;culo del PO se hace referencia a este hecho pero sin reparar m&#237;nimamente en &#233;l.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Qu&#233; tienen que ver los comit&#233;s de acci&#243;n del Frente Popular Franc&#233;s, al que Trotsky consideraba &#8220;una coalici&#243;n del proletariado con la burgues&#237;a imperialista, representada por el Partido Radical y de otras podredumbres de la misma especie y menor envergadura&#8221; con el Frente de Izquierda que es un frente de partidos por independencia de clase? Trotsky se&#241;ala el pronunciamiento de los stalinistas a favor del desarrollo de &#8220;comit&#233;s de acci&#243;n elegidos como apoyo de masas del &#8216;Frente Popular'&#8221; como &#8220;la &#250;nica idea progresiva de toda la resoluci&#243;n&#8221; sobre el Frente Popular. Y aclara: &#8220;Pero es precisamente por eso que los stalinistas no hacen nada por su realizaci&#243;n. No pueden decidirse a hacerlo sin romper la colaboraci&#243;n con la burgues&#237;a.&#8221; ( &lt;a href=&#034;http://www.ceipleontrotsky.org/Adonde-va-Francia-Diario-del-Exilio&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;&#191;A d&#243;nde va Francia?&lt;/a&gt; ).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si, como citamos antes, Trotsky era muy preciso sobre los contornos del Frente &#218;nico en Alemania en los '30 (&#8220;marchar separados, golpear juntos&#8221;), justamente cuando luchaba contra el stalinismo que se negaba a cualquier Frente &#218;nico, m&#225;s a&#250;n lo era en Francia a&#241;os despu&#233;s cuando el stalinismo fomentaba, en nombre del Frente &#218;nico, la colaboraci&#243;n abierta con la burgues&#237;a imperialista.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Tanto es as&#237; que Perry Anderson, y con &#233;l muchos de quienes reivindican la (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se trata sin duda de una discusi&#243;n sacada de contexto para una utilizaci&#243;n &#8220;de ocasi&#243;n&#8221; que como m&#237;nimo muestra la total liviandad de Solano a la hora de introducirse en la discusi&#243;n te&#243;rica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al contrario de lo que se&#241;ala Gabriel Solano, no se trataba para Trotsky de &#8220;desarrollar comit&#233;s de acci&#243;n de frente &#250;nico en la campa&#241;a electoral&#8221; como forma de intervenir en el &#8220;terreno electoral&#8221;, los comit&#233;s de acci&#243;n eran justamente para romper la par&#225;lisis en la lucha de clases que impon&#237;a el Frente Popular. Se trataba de formar los &#8220;comit&#233;s de acci&#243;n&#8221; que llevaran el frente &#250;nico al terreno de la acci&#243;n en la lucha de clases contra la orientaci&#243;n del Frente Popular que llevaba a los trabajadores a la paralizaci&#243;n subordin&#225;ndolos a la burgues&#237;a y mediante ilusiones en el desarrollo electoral. La cuesti&#243;n consist&#237;a en cambiar el terreno de la intervenci&#243;n del frente &#250;nico, de las elecciones a la lucha de clases, con la misma l&#243;gica que mencion&#225;bamos en el primer punto, para derrotar al Frente Popular.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dice el propio Trotsky: &#8220;ser&#237;a err&#243;neo creer que basta con llamar a las masas para las elecciones de los comit&#233;s de acci&#243;n, para un d&#237;a y hora fijados y sobre la base de estatutos determinados. Semejante manera de abordar la cuesti&#243;n seria puramente burocr&#225;tica, y en consecuencia, est&#233;ril. [&#8230;] No se trata de una representaci&#243;n democr&#225;tica de todas y no importa cu&#225;les masas, sino de una representaci&#243;n revolucionaria de las masas en lucha. El comit&#233; de acci&#243;n es el aparato de la lucha.&#8221; (&#191;A d&#243;nde va Francia?)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Frente a esto Solano podr&#237;a repetir que la intervenci&#243;n en las elecciones es una lucha pol&#237;tica. Desde ya, pero cuando Trotsky, en el texto citado por Solano, habla de &#8220;comit&#233;s de acci&#243;n&#8221; como &#8220;aparatos de la lucha&#8221;, no se refiere a que son &#8220;aparatos&#8221; para la lucha electoral, sino para luchar contra el fascismo. S&#237;, aunque a Solano no le guste est&#225; hablando de &#8220;acci&#243;n directa&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los &#8220;comit&#233;s de acci&#243;n&#8221; no tienen nada que ver con meros comit&#233;s para intervenir en la campa&#241;a electoral de 1936. &#191;Cu&#225;les eran las tareas de estos &#8220;comit&#233;s&#8221; seg&#250;n Trotsky? &#8220;En cualquier caso &#8211;dice-, el movimiento de masas que actualmente choca con la barrera del &#8216;Frente Popular' no avanzar&#225; sin los comit&#233;s de acci&#243;n. Tareas tales como la creaci&#243;n de la milicia obrera, el armamento de los obreros, la preparaci&#243;n de la huelga general, quedar&#225;n en el papel, si la propia masa no se empe&#241;a en la lucha, por medio de sus &#243;rganos responsables. Solo esos comit&#233;s de acci&#243;n surgidos de la lucha pueden asegurar la verdadera milicia, contando no ya con miles, sino con decenas de miles de combatientes.&#8221; (&#191;A d&#243;nde va Francia?)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nada m&#225;s lejos de la interpretaci&#243;n (electoral y) disparatada que sugiere Solano, quien dicho sea de paso, har&#237;a bien en leer previamente los textos que cita.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aclarados estos dos errores, &#191;por qu&#233; el terreno del Frente &#218;nico es la acci&#243;n en la lucha de clases y no las campa&#241;as electorales? No se trata de un capricho de Trotsky, ni del PTS, es que la t&#225;ctica del Frente &#218;nico (que no es una estrategia como parece sostener Altamira) plantea justamente la unidad de la clase obrera para enfrentar a la burgues&#237;a m&#225;s all&#225; de las divisiones que impone la burocracia (pol&#237;tica y sindical) y de esta forma que los trabajadores puedan hacer una experiencia en la acci&#243;n con sus direcciones reformistas y burocr&#225;ticas donde los revolucionarios puedan mostrarse como los m&#225;s consecuentes y decididos y as&#237; avanzar en su influencia producto de esta experiencia com&#250;n. Por esto es que Trotsky se&#241;ala que en el terreno de los acuerdos electorales los que tienen todas a favor son los reformistas y en la acci&#243;n son los revolucionarios los que tienen &#8220;las de ganar&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el Frente de Izquierda no hay reformistas y levanta un programa de independencia de clase, de gobierno de los trabajadores, que se delimita de las corriente burguesas como el evomoralismo, el chavismo, etc., por eso es un frente progresivo. Por eso es que desde el PTS defendemos con u&#241;as y dientes el programa del FIT frente a cualquier intento de diluirlo mientras que, al mismo tiempo, estamos dispuestos a desarrollar todos los acuerdos puntuales que podamos en la lucha de clases, que impliquen acciones precisas, con sectores o direcciones a las que no les exigimos que est&#233;n de acuerdo con el programa del FIT para ello.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Confundir el Frente &#218;nico con un bloque pol&#237;tico-electoral es despojar de todo fundamento tanto al frente &#250;nico, cuya clave es la acci&#243;n com&#250;n por objetivos precisos en la lucha de clases, como al bloque pol&#237;tico-electoral que se distingue justamente por su programa. La consecuencia es transformar a ambas en pol&#237;ticas oportunistas.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb2-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Tanto es as&#237; que Perry Anderson, y con &#233;l muchos de quienes reivindican la lucha de Trotsky en Alemania, opinan que en Francia (y en Espa&#241;a) Trotsky fue sectario y abandon&#243; su defensa del Frente &#218;nico. Estas opiniones se basan justamente en la incomprensi&#243;n el Frente &#218;nico y en asimilarlo a los bloques pol&#237;tico-electorales. As&#237; es que dice Anderson sobre Trotsky: &#8220;mientras que en sus ensayos sobre Alemania subrayaba la imperativa necesidad de ganar a la peque&#241;oburgues&#237;a local para una alianza con la clase obrera (citando el ejemplo del bloque contra Kornilov en Rusia), en sus ensayos sobre el Frente Popular descartaba a la organizaci&#243;n tradicional de la peque&#241;a burgues&#237;a local, el Partido Radical, por considerarlo meramente un partido de &#8216;imperialismo democr&#225;tico' que en principio deb&#237;a ser excluido de toda alianza antifascista.&#8221; (Consideraciones sobre el marxismo occidental)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="pt_br">
		<title>A hist&#243;rica vota&#231;&#227;o em Mendoza e as elei&#231;&#245;es prim&#225;rias da FIT</title>
		<link>https://estrategiainternacional.org/A-historica-votacao-em-Mendoza-e-as-eleicoes-primarias-da-FIT</link>
		<guid isPermaLink="true">https://estrategiainternacional.org/A-historica-votacao-em-Mendoza-e-as-eleicoes-primarias-da-FIT</guid>
		<dc:date>2015-06-25T18:04:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>pt_br</dc:language>
		<dc:creator>Matias Maiello</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Actualidad</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica</dc:subject>
		<dc:subject>An&#225;lisis</dc:subject>
		<dc:subject>FIT Argentina</dc:subject>
		<dc:subject>Argentina</dc:subject>
		<dc:subject> PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas/ Partido dos Trabalhadores Socialistas) da Argentina </dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;As recentes elei&#231;&#245;es na prov&#237;ncia [estado] de Mendon&#231;a mostram o avan&#231;o da Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT). Sua candidata a governadora, Noelia Barbeito (PTS), fez uma elei&#231;&#227;o hist&#243;rica, com mais de 110 mil votos. Nesse contexto, nas elei&#231;&#245;es nacionais de agosto pela primeira vez se realizar&#225; uma prim&#225;ria [1] na FIT, na qual competir&#227;o duas listas, uma do Partido Obrero [PO] e Izquierda Socialista [IS] e outra do Partido de los Trabajadores Socialistas [PTS]. De onde vem a fortaleza da FIT? O que se debate em sua elei&#231;&#227;o interna?&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Articulos-en-portugues" rel="directory"&gt;Art&#237;culos en portugu&#233;s&lt;/a&gt;

/ 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/America-Latina" rel="tag"&gt;Am&#233;rica Latina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Tapa-Central" rel="tag"&gt;Actualidad&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Politica" rel="tag"&gt;Pol&#237;tica&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Analisis" rel="tag"&gt;An&#225;lisis&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/FIT-Argentina" rel="tag"&gt;FIT Argentina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Argentina-100" rel="tag"&gt;Argentina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/PTS-Partido-de-los-Trabajadores-Socialistas-Socialist-Workers-Party-from" rel="tag"&gt; PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas/ Partido dos Trabalhadores Socialistas) da Argentina &lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;img src='https://estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L150xH71/arton9088-1e9bc.jpg?1695922990' class='spip_logo spip_logo_right' width='150' height='71' alt=&#034;&#034; /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;As recentes elei&#231;&#245;es na prov&#237;ncia [estado] de Mendon&#231;a mostram o avan&#231;o da Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT). Sua candidata a governadora, Noelia Barbeito (PTS), fez uma elei&#231;&#227;o hist&#243;rica, com mais de 110 mil votos. Nesse contexto, nas elei&#231;&#245;es nacionais de agosto pela primeira vez se realizar&#225; uma prim&#225;ria [1] na FIT, na qual competir&#227;o duas listas, uma do Partido Obrero [PO] e Izquierda Socialista [IS] e outra do Partido de los Trabajadores Socialistas [PTS]. De onde vem a fortaleza da FIT? O que se debate em sua elei&#231;&#227;o interna?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A FIT se constituiu como frente pol&#237;tico-eleitoral em 2011 para enfrentar uma proscritiva reforma eleitoral ditada pelo governo kirchnerista. Segundo esta lei, todo partido que n&#227;o alcan&#231;asse 1,5% dos votos [cl&#225;usula de barreira] em n&#237;vel nacional (cerca de 400 mil votos) e em cada distrito [eleitoral] nas PASO (Primarias Abiertas Simult&#225;neas y Obligatorias), seria exclu&#237;do da elei&#231;&#227;o geral.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Contra esta manobra do regime, que pretendia eliminar das elei&#231;&#245;es qualquer alternativa de independ&#234;ncia de classe, a FIT foi formada. Est&#225; integrada pelo PO e o PTS, que s&#227;o os principais partidos da esquerda argentina, e a IS. As tr&#234;s organiza&#231;&#245;es se referenciam no trotskismo. Seu &lt;a href=&#034;http://www.pts.org.ar/Declaracion-programatica-del-Frente-de-Izquierda-y-de-los-Trabajadores&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;programa&lt;/a&gt; fundacional, depois complementado por uma s&#233;rie de declara&#231;&#245;es program&#225;ticas, n&#227;o apenas determina nitidamente uma perspectiva de independ&#234;ncia e classe dos trabalhadores, mas critica e se delimita cabalmente das correntes populistas referenciadas nos chamados governos p&#243;s-neoliberais (Evo Morales, chavismo, obviamente o kirchnerismo etc.) de grande import&#226;ncia na Am&#233;rica Latina. Trata-se de um programa transicional, anti-imperialista e anticapitalista que culmina na proposta de &#8220;um governo dos trabalhadores e do povo imposto pela mobiliza&#231;&#227;o dos explorados e oprimidos&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A tentativa de proscri&#231;&#227;o da esquerda em 2001 foi derrotada pela FIT, chegando a obter, nas elei&#231;&#245;es gerais, meio milh&#227;o de votos para a lista presidencial e quase 600 mil para os cargos legislativos. Em 2013 teve um novo salto eleitoral, chegando a 1,3 milh&#227;o de votos nas elei&#231;&#245;es gerais e obtendo tr&#234;s cadeiras no Congresso nacional (pelos estados de Buenos Aires, por Mendon&#231;a e por Salta), as &#250;nicas bancadas da esquerda, e v&#225;rias bancadas legislativas estaduais e municipais.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Na elei&#231;&#227;o antecipada para governador, no domingo, 22, no estado de Mendon&#231;a (quinto distrito eleitoral mais importante do pa&#237;s), a candidata do PTS na FIT e senadora estadual, &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/VIDEO-el-detras-de-camara-de-la-gran-eleccion-del-FIT-y-el-PTS-en-Mendoza?_ga=1.239237888.2055720117.1433889130&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Noelia Barbeito&lt;/a&gt;, alcan&#231;ou o terceiro lugar com 10,32% dos votos, mais de 110 mil, numa elei&#231;&#227;o polarizada entre o candidato do governo e o da oposi&#231;&#227;o patronal. Uma elei&#231;&#227;o hist&#243;rica para a esquerda argentina num cargo executivo estadual, que se junta aos 17% obtidos na elei&#231;&#227;o da capital desse estado h&#225; alguns meses por &lt;a href=&#034;https://www.youtube.com/watch?v=my-8QFlGh7s&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Nicol&#225;s del Ca&#241;o&lt;/a&gt;, deputado nacional [federal] por Mendon&#231;a e pr&#233;-candidato a presidente pelo PTS na prim&#225;ria da FIT.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por que haver&#225; duas listas da FIT para as elei&#231;&#245;es prim&#225;rias?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nesta situa&#231;&#227;o, diante da negativa do PO em formar uma lista unit&#225;ria, que foi defendida por &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/Intelectuales-y-docentes-proponen-formula-unitaria-Altamira-Del-Cano?_ga=1.177291046.2055720117.1433889130&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;reconhecidos intelectuais e professores sem milit&#226;ncia nos partidos da FIT&lt;/a&gt;, e depois de recha&#231;ar as v&#225;rias propostas [2] neste sentido feitas pelo PTS, agora o PO (e a IS) e o PTS competir&#227;o nas pr&#243;ximas elei&#231;&#245;es prim&#225;rias. Centenas de milhares de eleitores da FIT eleger&#227;o quais ser&#227;o os principais candidatos para enfrentar os candidatos patronais, como &lt;a href=&#034;https://www.youtube.com/watch?v=qNtLoHlmaUg&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Scioli, Macri e Massa&lt;/a&gt;, todos filhos pol&#237;ticos do neoliberalismo dos anos 90, encarnado na figura do ex-presidente Carlos Menem. Cabe ressaltar que, como seu nome indica, trata-se de elei&#231;&#245;es prim&#225;rias nas quais os votos nas duas listas s&#227;o somados como votos de toda a FIT perante os demais partidos e para superar o piso de 1,5% imposto pela legisla&#231;&#227;o.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ent&#227;o, de onde prov&#233;m a fortaleza da FIT entre os setores das massas? O que tem a dizer esta experi&#234;ncia diante da crescente adapta&#231;&#227;o da esquerda em n&#237;vel mundial aos fen&#244;menos neoreformistas como Podemos ou Syriza, e/ou aos governos p&#243;s-neoliberais latino-americanos? O que se est&#225; debatendo nesta elei&#231;&#227;o da FIT? Quais as diferen&#231;as de estrat&#233;gia na esquerda se expressam nas elei&#231;&#245;es? Nesses debates, o que expressa a recente elei&#231;&#227;o da FIT em Mendon&#231;a, um dos basti&#245;es do PTS? Buscaremos responder sinteticamente estas perguntas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Origens: a esquerda trotskista na Argentina p&#243;s-2001&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As jornadas de 19 e 20 de dezembro de 2001 abalaram a Argentina e definiram um antes e um depois. Pela primeira vez ca&#237;a, produto da mobiliza&#231;&#227;o popular, um governo eleito. Mas naquela ocasi&#227;o a esquerda trotskista, que na Argentina conta com una forte tradi&#231;&#227;o hist&#243;rica, chegou extremamente debilitada, especialmente no movimento oper&#225;rio (fragmentado e dividido num quadro de 25% de desemprego), e n&#227;o teve um papel significativo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No entanto, ao final da d&#233;cada e enquanto a maioria das correntes do trotskismo em n&#237;vel internacional retrocediam no contexto de projetos fracassados de &#8220;partidos amplos&#8221; ou de abandono do trotskismo por parte de correntes de grande tradi&#231;&#227;o como a Liga Comunista Revolucion&#225;ria da Fran&#231;a, ou diretamente pela degenera&#231;&#227;o sect&#225;ria, na Argentina a esquerda trotskista, principalmente o PO e o PTS se mantinham no programa e avan&#231;avam politicamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por que ocorreu esse fen&#244;meno? A explica&#231;&#227;o tem que ser procurada em que ambos partidos sa&#237;ram da crise de 2001 ligados a processos da luta de classes do movimento oper&#225;rio. O PO, em torno ao movimento de desempregados. O PTS, ao movimento de f&#225;bricas sob gest&#227;o oper&#225;ria, cujo emblema foi a f&#225;brica Zanon. Este movimento teve como um dos seus principais referenciais &lt;a href=&#034;https://www.youtube.com/watch?v=xBAmh477csI&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Raul Godoy&lt;/a&gt; (PTS), que recentemente foi reeleito como deputado estadual em Neuqu&#233;n e encabe&#231;ar&#225; a lista do PTS para as prim&#225;rias da FIT nesse estado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;J&#225; nessa &#233;poca no PO e o PTS adotaram estrat&#233;gias diferentes de constru&#231;&#227;o. O PTS empreendeu um trabalho muitas vezes opaco e pouco &#8220;vistoso&#8221; no movimento oper&#225;rio e nos sindicatos da ind&#250;stria, aproveitando o processo de recomposi&#231;&#227;o objetiva da classe oper&#225;ria. O PO, com a teoria de que o sujeito agora seriam os desempregados (&#8220;sujeito piqueteiro&#8221;), ficou preso a este movimento, enquanto se debilitava como produto da coopta&#231;&#227;o de suas dire&#231;&#245;es e da recomposi&#231;&#227;o econ&#244;mica que fez com que os desempregados voltassem a te emprego, isto &#233;, a maioria das vezes em condi&#231;&#245;es de precariza&#231;&#227;o de trabalho.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Com a crise mundial, que atingiu duramente a Argentina em 2009, o processo de desenvolvimento da vanguarda oper&#225;ria na ind&#250;stria que vinha germinando passa a assumir o primeiro plano nos meios de comunica&#231;&#227;o ao enfrentar as demiss&#245;es em massa. A refer&#234;ncia destas lutas foi a f&#225;brica Kraft, com cerca de 2.500 trabalhadores, cuja comiss&#227;o interna [comiss&#227;o de f&#225;brica] contava com uma minoria do PTS representada por &lt;a href=&#034;https://www.youtube.com/watch?v=y-xim6bdEQo&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Javier &#8220;Poke&#8221; Hermosilla&lt;/a&gt; (atual candidato a vice-governador de Buenos Aires pela lista do PTS nas prim&#225;rias da FIT). Produto deste conflito, com uma greve prolongada que s&#243; pode ser derrotada com a repress&#227;o e a &#8220;ocupa&#231;&#227;o&#8221; da f&#225;brica pela pol&#237;tica, transmitida ao vivo pelos principais canais de televis&#227;o, &#8220;surge&#8221; publicamente, numa escala n&#227;o vista, a vanguarda oper&#225;ria, e com ela o PTS. O PTS passa a dirigir comiss&#227;o interna da Kraft, que se constitui em refer&#234;ncia para um setor de trabalhadores e obriga os patr&#245;es a desistirem do plano de atacar f&#225;brica a f&#225;brica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este salto se expressou nas elei&#231;&#245;es de 2009. Depois de o PO recha&#231;ar se incorporar a uma frente eleitoral comum, o PTS forma uma alian&#231;a com a Izquierda Socialista e o MAS, conhecida como Frente de Izquierda y los Trabajadores Anticapitalista y Socialista. Esta Frente supera, em vota&#231;&#227;o no estado de Buenos Aires, o PO, corrente com mais de 50 anos de exist&#234;ncia na Argentina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Em vista desta maior paridade de for&#231;as e para superar a cl&#225;usula de barreira da nova lei eleitoral, o PO rev&#234;, em 2011, sua decis&#227;o de 2009 e nasce a Frente de Izquierda y los Trabajadores [FIT] que apresenta a lista Jorge Altamira (PO) presidente e &lt;a href=&#034;https://www.youtube.com/watch?v=6uoAhW4QBD4&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Christian Castillo&lt;/a&gt; (PTS) vice-presidente, obtendo, como dissemos, mais de um milh&#227;o de votos e colocando na cena nacional uma alternativa pol&#237;tica de independ&#234;ncia de classe na Argentina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A debilidade dos projetos reformistas de oposi&#231;&#227;o&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Diferente de pa&#237;ses como a Gr&#233;cia, com o Syriza, e o Estado Espanhol, com o Podemos, variantes deste tipo est&#227;o ausentes do cen&#225;rio pol&#237;tico argentino. Partidos como o MST [3], que almejam este tipo de projeto, em todos esses anos buscavam algum aliado de centro-esquerda para concretizar este &#8220;projeto&#8221; e v&#234;m fracassando cabalmente. Nas recentes elei&#231;&#245;es da Capital Federal n&#227;o conseguiram superar 1,5% dos votos. Outras coaliz&#245;es de maior envergadura, como Proyecto Sur, do cineasta Pino Solanas, se dilu&#237;ram sem pena e gl&#243;ria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estes fracassos se devem, por um lado, ao discurso reformista do governo kirchnerista, mas tamb&#233;m, pela esquerda, &#227; exist&#234;ncia e consolida&#231;&#227;o da FIT como alternativa de peso. Grande parte da esquerda, inclusive a proveniente do trotskisko, seguiu outro caminho no Estado Espanhol e na Gr&#233;cia. Dedicaram suas energias para desenvolver variantes reformistas como o Syriza (que atualmente est&#225; se curvando &#227; Troika), ou Podemos, cuja dire&#231;&#227;o liderada por Pablo Iglesias lhes &#8220;agradece&#8221; pelos servi&#231;os prestados obrigando-as a dissolver sua organiza&#231;&#227;o, como &#233; o caso de Izquierda Anticapitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este bloqueio relativo do reformismo opositor &#8211; que, diga-se, nunca pode ser definitivo &#8211;, para o qual a FIT tem contribu&#237;do nos &#250;ltimos anos como frente de independ&#234;ncia de classe, se refor&#231;a nas elei&#231;&#245;es estaduais antecipadas que ocorreram nos &#250;ltimos meses, nas quais a FIT consolidou seu espa&#231;o eleitoral. Estamos diante da terceira etapa de elei&#231;&#245;es (2011, 2013, 2015), onde a FIT se mant&#233;m como for&#231;a de peso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta const&#226;ncia mostra que n&#227;o se trata simplesmente de haver &#8220;ocupado&#8221; um espa&#231;o eleitoral vazio, mas expressa um enraizamento da Frente em setores sociais fundamentais, dando lugar a uma verdadeira sinergia entre &#8220;o social&#8221; e &#8220;o pol&#237;tico&#8221; que nutre a FIT. Isso, claro, n&#227;o retira a hip&#243;tese de que aumentem ou diminuam os votos, quest&#227;o que depende em grande medida da conjuntura, e que para o futuro estar&#225; determinado tamb&#233;m por como ficar&#225; configurado o mapa pol&#237;tico depois das elei&#231;&#245;es presidenciais.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;A luta de classes e a articula&#231;&#227;o entre &#8220;o social&#8221; e &#8220;o pol&#237;tico&#8221;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;O kirchnerismo liderou, depois de 2001, a recomposi&#231;&#227;o do Estado burgu&#234;s sob o impulso da recupera&#231;&#227;o da economia (assentada numa megadesvaloriza&#231;&#227;o dos sal&#225;rios e do boom das mat&#233;rias-primas) e mediante um discurso reformista pelo qual conseguiu cooptar, por exemplo, um setor importante dos organismos de direitos humanos com longa trajet&#243;ria na Argentina. Outro setor continuou a luta e se manteve independente do governo, do qual &lt;a href=&#034;https://www.youtube.com/watch?v=6uoAhW4QBD4&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Myriam Bregman&lt;/a&gt;, a candidata a vice-presidente pelo PTS nas prim&#225;rias, &#233; uma das principais personalidades.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;At&#233; a eclos&#227;o da crise mundial em 2008 o kirchnerismo representou uma esp&#233;cie de bloqueio relativo ao surgimento de uma alternativa pol&#237;tica pela esquerda. Tanto &#233; assim que os intelectuais kirchneristas se gabavam de que &#8220;&#192; esquerda do kirchnerismo s&#243; existia uma parede&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por&#233;m, a chave est&#225; no adjetivo &#8220;relativo&#8221;. Por que era relativo? Em primeiro lugar, porque no movimento oper&#225;rio os &#8220;representantes&#8221; do &#8220;projeto nacional e popular&#8221; eram (e s&#227;o) os mesmos burocratas sindicais que est&#227;o em suas cadeiras h&#225; d&#233;cadas, com seus bate-paus, odiados pelos trabalhadores, s&#243;cios das patronais, em muitos casos com v&#237;nculos diretos com a ditadura militar de 1976, em contradi&#231;&#227;o aberta com o discurso de defesa dos direitos humanos do governo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esse &#243;dio &#227; burocracia foi o que alimentou o processo de organiza&#231;&#227;o e luta no movimento oper&#225;rio que se costumou chamar &#8220;sindicalismo de base&#8221;, ligado &#225;s comiss&#245;es internas (constitutivas da &#8220;anomalia Argentina&#8221;, como Adolfo Gilly definiu). Um dos s&#237;mbolos deste movimento foi o estrat&#233;gico sindicato dos metrovi&#225;rios, atualmente dirigido por um setor kirchnerista, mas com uma forte oposi&#231;&#227;o cuja principal lideran&#231;a &#233; &lt;a href=&#034;https://www.youtube.com/watch?v=6uoAhW4QBD4&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Claudio Dellecarbonara&lt;/a&gt; (PTS), recentemente eleito como membro do secretariado do sindicato, e que &#233; candidato ao Parlasul (parlamento regional do Mercosul) pela lista do PTS para as prim&#225;rias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Foi integrando este processo e assumindo-o firmemente que se deu o avan&#231;o do PTS no movimento oper&#225;rio. Os trabalhadores votavam delegados [sindicais, nas comiss&#245;es de f&#225;brica e sindicatos] do PTS e da esquerda, mas em muitos casos continuavam se referenciando politicamente, mesmo que sem &#8220;paix&#227;o&#8221;, no kirchnerismo. Nessa situa&#231;&#227;o, a luta pela organiza&#231;&#227;o no lugar de trabalho, para os revolucion&#225;rios, se dava numa constante luta pol&#237;tica na defensiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No entanto, o kirchnerismo foi incapaz de criar uma corrente pr&#243;pria no movimento oper&#225;rio (em especial na ind&#250;stria) diferente das burocracias tradicionais. Esta contradi&#231;&#227;o entre o &#8220;progressismo&#8221; do governo e a realidade de uma burocracia sindical com m&#233;todos fascist&#243;ides chegou a seu ponto m&#225;ximo com o assassinato, pelos bate-paus da Uni&#227;o Ferrovi&#225;ria (aliada do kirchnerismo), do jovem militante do Partido Obrero, Mariano Ferreyra, em 2010. Uma crise pol&#237;tica nacional que fez o governo vacilar, somente se recuperando politicamente com a morte, semanas depois, de N&#233;stor Kirchner.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Em 2012, por sua vez, deu-se a ruptura definitiva do governo Cristina Kirchner com o &#250;nico setor mais ou menos prestigiado da burocracia, liderado por Hugo Moyano, dirigente do poderoso sindicato de Caminhoneiros. Debilitando ainda mais o controle do governo sobre o movimento obrero.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A forma&#231;&#227;o da FIT, que foi precedida por lutas emblem&#225;ticas, como a de Kraft (contra as demiss&#245;es) ou a ferrovi&#225;ria (contra a precariza&#231;&#227;o no trabalho), trouxe &#227; cena nacional uma alternativa pol&#237;tica de independ&#234;ncia de classe. Seu surgimento no cen&#225;rio pol&#237;tico, combinado com os avan&#231;os da esquerda (o PTS conta com um importante trabalho na zona norte da Grande Buenos Aires, na maior concentra&#231;&#227;o oper&#225;ria do pa&#237;s), permitiu o aparecimento no movimento oper&#225;rio de setores j&#225; n&#227;o somente antiburocr&#225;ticos e combativos, mas tamb&#233;m &#8220;de esquerda&#8221;, referenciados politicamente na FIT. Contrapondo-se, assim, &#227; ampla tradi&#231;&#227;o imposta pela burocracia peronista contra &#8220;os surdos&#8221; [a esquerda] ou seu equivalente atual, &#8220;os trotskistas&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta sinergia entre &#8220;o social&#8221; e &#8220;o pol&#237;tico&#8221;, que a partir da conquista de deputados incluiu a luta parlamentar, colocando-a a servi&#231;o do desenvolvimento da luta de classes, &#233; a chave at&#233; hoje da consolida&#231;&#227;o da FIT. Isso n&#227;o ocorre apenas no movimento oper&#225;rio, mas tamb&#233;m no movimento estudantil, com setores que passam a se referir na esquerda e depois se convertem em aliados fundamentais das lutas dos trabalhadores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tamb&#233;m no movimento de mulheres, de grande trajet&#243;ria na Argentina, que o kirchnerismo sempre quis cooptar, mas n&#227;o pode (o que recentemente se expressou na massiva e hist&#243;rica mobiliza&#231;&#227;o do 3 de junho contra a viol&#234;ncia &#225;s mulheres), e dentro do qual se desenvolveu uma importante &#8220;fra&#231;&#227;o de esquerda&#8221;, cuja refer&#234;ncia mais importante &#233; o grupo Pan y Rosas formado por companheiras do PTS e independientes, fundado por &lt;a href=&#034;https://www.youtube.com/watch?v=NGTNJMilPSE&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Andrea D'Atri&lt;/a&gt;, atualmente uma das principais candidatas nas listas do PTS nas prim&#225;rias da FIT.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/A-un-ano-de-la-condena-a-los-petroleros-de-Las-Heras-hubo-movilizacion-a-la-Casa-de-Santa-Cruz?_ga=1.176831142.2055720117.1433889130&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;luta pela absolu&#231;&#227;o dos petroleiros de Las Heras&lt;/a&gt;, que a partir do PTS e das organiza&#231;&#245;es integrantes da &lt;a href=&#034;http://www.ft-ci.org/?lang=pt_br&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Fra&#231;&#227;o Trotskista &#8211; Quarta Internacional&lt;/a&gt; assumiu como sua bandeira e um dos principais impulsionadores de uma ampla &lt;a href=&#034;http://www.ft-ci.org/PETITORIO-Absolucion-de-los-trabajadores-de-Las-Heras?lang=es&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;campanha nacional e internacional&lt;/a&gt;, ter&#225; tamb&#233;m express&#227;o nas listas do PTS nas prim&#225;rias do FIT com a candidatura independente de &lt;a href=&#034;http://www.pts.org.ar/Ramon-Cortes-precandidato-a-diputado-nacional-del-Parlasur&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Ram&#243;n Cort&#233;s&lt;/a&gt;, um dos trabalhadores condenados neste momento &#227; pris&#227;o perp&#233;tua sem prova alguma e num processo com grav&#237;ssimas viola&#231;&#245;es aos direitos humanos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Diferen&#231;as de estrat&#233;gia na FIT&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Junto com a negativa a formar uma lista unit&#225;ria para as elei&#231;&#245;es prim&#225;rias, o PO vem aplicando uma reformula&#231;&#227;o da t&#225;tica de &#8220;frente &#250;nica&#8221;, elaborada originalmente pela III Internacional. Segundo prop&#245;e Jorge Altamira, a FIT seria uma &#8220;frente &#250;nica&#8221; que de t&#225;tica pareceria se converter em estrat&#233;gia. Em suas palavras: &#8220;A defesa da frente &#250;nica &#233; a grande delimita&#231;&#227;o estrat&#233;gica e de princ&#237;pios no interior da FIT&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Em &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/El-Frente-Unico-como-justificacion-para-pelear-candidaturas?_ga=1.135976754.2055720117.1433889130&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;outro artigo&lt;/a&gt; polemizamos com esta posi&#231;&#227;o e afirmamos que se trata de uma absoluta confus&#227;o entre o que &#233; uma frente &#250;nica e uma frente pol&#237;tico-eleitoral, que, como &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/Debate-en-el-Frente-de-Izquierda-frente-unico-y-frente-electoral?_ga=1.135976754.2055720117.1433889130&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;assinalamos&lt;/a&gt;, conduz a &#8220;despir de todo fundamento tanto a frente &#250;nica, cuja chave &#233; a a&#231;&#227;o comum por objetivos precisos na luta de classes, como o bloco pol&#237;tico-eleitoral que se distingue justamente por seu programa. A consequ&#234;ncia &#233; transformar ambas em pol&#237;ticas oportunistas.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Transformar a frente &#250;nica num problema de uma lista comum para as elei&#231;&#245;es retira a luta de classes do seu eixo. Confundir um bloco pol&#237;tico-eleitoral com uma &#8220;frente &#250;nica&#8221; est&#225; em fun&#231;&#227;o de desvalorizar a discuss&#227;o s&#233;ria de programa como condi&#231;&#227;o para qualquer incorpora&#231;&#227;o ou candidatura importante na FIT.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta discuss&#227;o se expressou praticamente em torno das organiza&#231;&#245;es que, em muitos casos, muito recentemente se definiram pelo apoio eleitoral &#227; FIT, por&#233;m sem defender um programa claro de independ&#234;ncia de classe e sim ter como refer&#234;ncia cr&#237;tica o Syrisa, o Podemos ou o evomoralismo ou chavismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta pol&#237;tica de querer incorporar, sem uma discus&#227;o s&#233;ria de programa, organiza&#231;&#245;es que n&#227;o coincidem com o programa da FIT, sem que, em muitos casos, haja tampouco qualquer pr&#225;tica comum e, inclusive, tendo havido enfrentamentos com a FIT em elei&#231;&#245;es estaduais, significa minar a f&#243;rmula que sustentou o &#234;xito pol&#237;tico da FIT: um programa claro de independ&#234;ncia de classe e uma consequente e decidida interven&#231;&#227;o na luta de classes e nos movimentos, como o movimento de mulheres.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Discuss&#245;es deste tipo &lt;a href=&#034;http://www.pts.org.ar/Grecia-o-el-enorme-oportunismo-politico-del-Partido-Obrero&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;j&#225; tivemos&lt;/a&gt;, por exemplo, em 2012, quando o PO defendeu votar criticamente no Syriza, que supostamente teria que ter chamado a forma&#231;&#227;o de um &#8220;governo de esquerda&#8221; que fosse uma ponte para um &#8220;governo oper&#225;rio&#8221;. Trata-se de uma vis&#227;o evolutiva da forma&#231;&#227;o de um governo dos trabalhadores. Estas discuss&#245;es de estrat&#233;gia tamb&#233;m se expressam em outros debates parciais, como o que temos em torno das for&#231;as repressivas, para as quais atualmente o PO come&#231;ou a propor &#8220;&lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/El-Partido-Obrero-rompe-con-el-programa-del-FIT-hacia-la-Policia?_ga=1.185147050.2055720117.1433889130&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;o controle das delegacias por representantes eleitos&lt;/a&gt;&#8221;, quest&#227;o contraposta ao programa da FIT. Um &#8220;controle&#8221; que &#233; ut&#243;pico em geral e em particular com a pol&#237;cia que &#233; a principal administradora do crime organizado, quest&#227;o na qual a Argentina n&#227;o &#233; uma exce&#231;&#227;o, ao contr&#225;rio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Parlamentarismo revolucion&#225;rio e luta de classes&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estas discuss&#245;es est&#227;o longe de se esgotar num debate &#8220;te&#243;rico&#8221;, pois tem consequ&#234;ncias pr&#225;ticas. Entretanto, na situa&#231;&#227;o n&#227;o revolucion&#225;ria que predomina na Argentina, se algu&#233;m vir as inumer&#225;veis vota&#231;&#245;es nas quais os parlamentares da FIT participaram, em nenhuma quest&#227;o transcedente votaram divididos, o que mostra sua coer&#234;ncia interna.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Na interven&#231;&#227;o na luta declasses &#233; onde se apresentam as maiores diferen&#231;as pr&#225;ticas. Basta ver as diferen&#231;as nas interven&#231;&#245;es do PO e do PTS no&lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/Lear-el-conflicto-mas-duro-y-largo-de-la-decada-kirchnerista?_ga=1.110745478.2055720117.1433889130&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;conflito mais duro e longo da d&#233;cada kirchnerista&lt;/a&gt;. Tratamos do conflito contra a multinacional Lear que explodiu em meados de 2014, na qual o PTS tem uma fra&#231;&#227;o (num sindicato &#8220;totalit&#225;rio&#8221; como o Smata) que resiste at&#233; hoje diante da patronal e da burocracia sindical aliada do governo kirchnerista. Um conflito que incluiu 240 demitidos, 21 bloqueios da principal via expressa de Buenos Aires, 16 Jornadas Nacionais de Luta com piquetes em todo o pa&#237;s, cinco repress&#245;es, 22 presos, 80 feridos, 16 medidas judiciais a favor dos trabalhadores, duas semanas de locaute patronal. Que tamb&#233;m implicou na &#8220;queda em desgra&#231;a&#8221; do principal funcion&#225;rio de seguran&#231;a nacional do governo e na proibi&#231;&#227;o judicial da interven&#231;&#227;o da principal for&#231;a repressiva &#8211; a gendermaria nacional &#8211; nos conflitos sociais. O principal dirigente do conflito, &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/Nicolas-del-Cano-y-Ruben-Matu-entrevistados-en-TN?_ga=1.110745478.2055720117.1433889130&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Rub&#233;n Matu&lt;/a&gt; (PTS), encabe&#231;a hoje a lista de deputados estaduais pela zona norte e noroeste da Grande Buenos Aires pelo PTS para as prim&#225;rias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ainda podemos dizer da interven&#231;&#227;o dos oper&#225;rios do PTS na ocupa&#231;&#227;o da gr&#225;fica multinacional Donnelley diante das demiss&#245;es e da retirada da patronal, que hoje est&#225; sob gest&#227;o dos pr&#243;prios trabalhadores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nesses dois conflitos no cora&#231;&#227;o do movimento oper&#225;rio da zona norte da Grande Buenos Aires, de ampla repercuss&#227;o p&#250;blica nacional e impacto na consci&#234;ncia de centenas de milhares de oper&#225;rios, tanto Nicol&#225;s del Ca&#241;o, na qualidade de deputado federal, como Christian Castillo, deputado estadual de Buenos Aires, estiveram &lt;a href=&#034;https://www.youtube.com/watch?v=NJRsxtHRYd4&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;ombro a ombro com os trabalhadore&lt;/a&gt;s, sendo reprimidos junto com eles, sofrendo o ataque p&#250;blico sistem&#225;tico do secret&#225;rio de seguran&#231;a Sergio Berni, inclu&#237;da um bando de bate-paus da burocracia do sindicato dos metal&#250;rgicos que foi ao Congresso nacional &lt;a href=&#034;https://www.youtube.com/watch?v=8D29lI709zI&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;para assediar Del C&#227;no em plena sess&#227;o do legislativo&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Depois de ter alcan&#231;ado 15% dos votos em seu estado, em 2013, Nicol&#225;s del Ca&#241;o se transformou numa refer&#234;ncia nacional da esquerda, n&#227;o apenas por &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/Nico2015-El-Frente-de-Izquierda-con-la-fuerza-de-los-trabajadores-las-mujeres-y-la-juventud?_ga=1.139598896.2055720117.1433889130&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;sua destacada interven&#231;&#227;o no parlamento&lt;/a&gt; , mas tamb&#233;m por estar ombro a ombro na luta de classes nos conflitos mais duros protagonizados pelos trabalhadores no &#250;ltimo tempo na Argentina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;O que se discute nas prim&#225;rias da FIT?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nas prim&#225;rias da FIT, em parte se discute tudo o que tratamos aqui, mas tamb&#233;m se discutem duas pol&#237;ticas para a Frente. Uma destas pol&#237;ticas j&#225; foi expressa pelo PO, e tamb&#233;m pela IS, concentrando sua campanha em &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/Opinion-Un-acto-autorreferencial-y-plagado-de-ataques-a-Nicolas-del-Cano-y-al-PTS?_ga=1.139598896.2055720117.1433889130&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;atacar os principais candidatos das listas do PTS&lt;/a&gt;. Tamb&#233;m se expressou &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/El-PO-proscribe-al-FIT-en-Salta?_ga=1.214619028.2055720117.1433889130&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;na negativa de formar a FIT com o PTS no estado de Salta&lt;/a&gt;, o que significar&#225; um enfrentamento eleitoral PO-PTS em que os votos n&#227;o ser&#227;o somados para superar a cl&#225;usula barreira de 1,5% nas prim&#225;rias, dividindo, assim, os votos da Frente perante os candidatos patronais. Esta estrat&#233;gia expressa uma resist&#234;ncia firme em superar a velha &#8220;vida de pequenos c&#237;rculos&#8221; na esquerda, onde a chave est&#225; posta nas manobras de aparato por fora do movimento de massas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A orienta&#231;&#227;o que o PTS prop&#245;e para a FIT, acreditamos que est&#225; bem sintetizada no lema da nossa lista: &#8220;renovar e fortalecer a FIT com a for&#231;a dos trabalhadores, as mulheres e a juventude&#8221;. Express&#227;o desta pol&#237;tica foi a ampla vota&#231;&#227;o de Noelia Barbeito como candidata a governadora em Mendon&#231;a, que foi uma das principais impulsionadoras, com Pan y Rosas e o PTS, das mobiliza&#231;&#245;es contra a viol&#234;ncia &#225;s mulheres em Mendon&#231;a na jornada hist&#243;rica do 3 de junho passado, e como senadora lutou ombro a ombro com os trabalhadores municipais de Lavalle. Esteve na primeira fila dos principais conflitos no estado, ao mesmo tempo em que, na C&#226;mara de senadores, a casta de pol&#237;ticos patronais que resiste a aumentar os sal&#225;rios dos professores e se negam a equiparar seus sal&#225;rios aos de uma professora. Ela foi atacada por todos os pol&#237;ticos e toda a imprensa burguesa por negar-se a votar em uma se&#231;&#227;o secreta da C&#226;mara para eleger ju&#237;zes de acordo com os interesses patronais, defendendo que todo juiz deveria ser eleito pelo sufr&#225;gio universal. Foi quem afirmou em &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/Noelia-Barbeito-en-debate-de-candidatos-a-gobernador-en-Mendoza?_ga=1.214619028.2055720117.1433889130&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;cada debate p&#250;blico&lt;/a&gt;, perante os projetos de &#8220;ajuste&#8221; contra os trabalhadores defendidos por todos os candidatos patronais, a necessidade de expropriar os principais capitalistas do estado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tudo isso &#233; o que permitiu a sua identifica&#231;&#227;o por mais de 110 mil trabalhadores, jovens, milhares de mulheres as quais a campanha do PTS na FIT se dirigiu de forma privilegiada, com a candidatura de Barbeito. Com a for&#231;a destes setores em n&#237;vel nacional &#233; que se pode tornar poderoso o programa da FIT em todo o pa&#237;s, gerando aquela sinergia entre &#8220;o social&#8221; e &#8220;o pol&#237;tico&#8221; que escrevemos antes, cujas possibilidades a FIT ainda tem que aproveitar at&#233; o fim.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A defini&#231;&#227;o entre estas duas pol&#237;ticas n&#227;o se esgota numa disputa eleitoral, nem coisa parecida, pois ser&#227;o, como sempre, os grandes eventos da luta de classes que definir&#225; qual delas est&#225; correta e qual n&#227;o.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nestas elei&#231;&#245;es defenderemos esta pol&#237;tica, de renovar e fortalecer a FIT com a for&#231;a dos trabalhadores, das mulheres e da juventude. N&#227;o apenas porque nossos candidatos sejam jovens lutadores com os quais se identificam milhares de jovens trabalhadores precarizados, estudantes, como se viu com Nicol&#225;s del Ca&#241;o em Mendon&#231;a. Tampoco somente porque nossas listas, como na Capital Federal e em outros distritos, &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/Por-primera-vez-en-la-historia-una-lista-invierte-el-cupo-femenino?_ga=1.214636308.2055720117.1433889130&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;estejam constitu&#237;das por 70% de muulheres&lt;/a&gt;, sendo a primeeira vez na hist&#243;ria que isso ocorre, nem somente &lt;a href=&#034;https://www.youtube.com/watch?v=y-xim6bdEQo&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;pelas centenas de trabalhadores dos principais processos de luta e organiza&#231;&#227;o da classe trabalhadora argentina que comp&#245;em nossas listas&lt;/a&gt;. Mas, sobretudo, porque as listas do PTS na prim&#225;ria da FIT est&#227;o em fun&#231;&#227;o desta perspectiva, porque aquela &#233; a for&#231;a, a &#250;nica for&#231;a que pode tornar poderosa a Frente de Izquierda, e que pode dar vida a um partido revolucion&#225;rio que seja capaz de derrotar a burgues&#237;a, seu Estado e destruir o capitalismo a partir dos seus alicerces para terminar com a explora&#231;&#227;o e a opress&#227;o. Com este objetivo lutamos cotidianamente e o mesmo que vamos defender nestas prim&#225;rias da esquerda.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Notas&lt;/strong&gt;:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;[1] No sistema eleitoral argentino, obrigatoriamente, se realizam as elei&#231;&#245;es prim&#225;rias (PASO) para definir as listas de candidatos dos partidos para as elei&#231;&#245;es gerais (presidente, governador, senador, senador estadual, representante no Parlamento Sul-americano, deputado federal, estadual, vereadores). Um partido pode ter, em seu interior, v&#225;rias listas de candidaturas e frentes eleitorais. Nas PASO todos os eleitores votam nos partidos e frentes inscritos, definindo qual a lista &#250;nica de cada partido ou frente se apresentar&#225; nas elei&#231;&#245;es gerais, em outubro. Os votos das diferentes listas de cada partido s&#227;o somados para aferir se cumpriu a cl&#225;usula de barreira (m&#237;nimo de 1,5% de votos em cada n&#237;vel &#8211; nacional, estadual e municipal). Nas PASO de agosto pr&#243;ximo, pela primeira vez, por diferen&#231;as internas, a FIT participar&#225; com duas listas. Uma encabe&#231;ada pelo PO e IS (Altamira, presidente; Giordano, vice; e demais candidaturas), com apoio e participa&#231;&#227;o de outras correntes pol&#237;ticas populistas e antitrotskistas que n&#227;o integram a FIT; outra, do PTS, com Nicol&#225;s del Ca&#241;o, presidente, Myriam Bregman, vice, e demais candidaturas. [Todas as notas s&#227;o de autoria do tradutor Val Lisboa.]&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;[2] &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/Convencion-del-PTS-plantea-nueva-propuesta-unitaria-para-integrar-formula-entre-Altamira-y-Del-Cano&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.laizquierdadiario.com/Convencion-del-PTS-plantea-nueva-propuesta-unitaria-para-integrar-formula-entre-Altamira-y-Del-Cano&lt;/a&gt;. &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/Frente-de-Izquierda-propuesta-unitaria-de-conjunto-del-PTS-al-Partido-Obrero-e-Izquierda-Socialista&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.laizquierdadiario.com/Frente-de-Izquierda-propuesta-unitaria-de-conjunto-del-PTS-al-Partido-Obrero-e-Izquierda-Socialista&lt;/a&gt;. &lt;a href=&#034;http://www.laizquierdadiario.com/Novedades-en-el-FIT-el-PTS-amplio-su-propuesta-unitaria&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.laizquierdadiario.com/Novedades-en-el-FIT-el-PTS-amplio-su-propuesta-unitaria&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;[3] Movimiento Socialista de los Trabajadores &#8211; Nueva Izquierda (MST) &#233; uma organiza&#231;&#227;o oriunda do velho Movimiento al Socialismo (MAS), partido morenista que se dilacerou em diversas fra&#231;&#245;es no final dos anos 80. Esta corrente tem como refer&#234;ncia te&#243;rica o &#8220;morenismo&#8221;, de Nahuel Moreno, por&#233;m sua trajet&#243;ria centro-esquerdista (&#8220;nova esquerda&#8221;) de alian&#231;as e a&#231;&#245;es de concilia&#231;&#227;o de classes tem expressado um giro &#227; direita no que chamamos de &#8220;centrismo trotskista&#8221;. O Movimento de Esquerda Socialista (MES), de Luciana Genro, que organiza a juventude Juntos!, tem suas rela&#231;&#245;es pol&#237;ticas, te&#243;ricas e program&#225;ticas referenciadas no MTS argentino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tradu&#231;&#227;o: Val Lisboa&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="en">
		<title>Trotsky and Gramsci: debates on strategy concerning the revolution in the &#8216;West'</title>
		<link>https://estrategiainternacional.org/Trotsky-and-Gramsci-debates-on-strategy-concerning-the-revolution-in-the-West</link>
		<guid isPermaLink="true">https://estrategiainternacional.org/Trotsky-and-Gramsci-debates-on-strategy-concerning-the-revolution-in-the-West</guid>
		<dc:date>2015-02-16T21:07:08Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>en</dc:language>
		<dc:creator>Emilio Albamonte, Matias Maiello</dc:creator>


		<dc:subject>Teor&#237;a</dc:subject>
		<dc:subject>Actualidad</dc:subject>
		<dc:subject>An&#225;lisis</dc:subject>
		<dc:subject>Alejandra R&#237;os</dc:subject>
		<dc:subject>4 Teor&#237;a marxista</dc:subject>
		<dc:subject>5 Debates de estrategia</dc:subject>
		<dc:subject>6 Reconstrucci&#243;n de la IV Internacional</dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;Published in Estrategia Internacional No 28, September 2012&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/5-Debates-de-estrategia" rel="tag"&gt;5 Debates de estrategia&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/6-Reconstruccion-de-la-IV-Internacional" rel="tag"&gt;6 Reconstrucci&#243;n de la IV Internacional&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;span class='spip_document_3041 spip_documents spip_documents_left' style='float:left;'&gt;
&lt;img src='https://estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L181xH483/debates_de_estrategia-86984.jpg?1692591037' width='181' height='483' alt=&#034;&#034; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;dl class='spip_document_5542 spip_documents'&gt;
&lt;dt&gt;&lt;a href='https://estrategiainternacional.org/IMG/pdf/trotsky_and_gramsci-ea-mm_final_eng.pdf' title='PDF - 396.7 KiB' type=&#034;application/pdf&#034;&gt;&lt;img src='https://estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L64xH64/pdf-b8aed.svg?1776695895' width='64' height='64' alt='' /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/dt&gt;
&lt;/dl&gt;
&lt;p&gt;Against a backdrop of capitalist crisis and new developments in the class struggle around the world, it is more than ever necessary to return to the study of revolutionary strategy. With that aim in mind, at the beginning of 2011 the FT organised a seminar to discuss some of the main theoretical concepts of military strategy, and in particular those dealt with in the classic book &lt;i&gt;On War&lt;/i&gt; by Carl von Clausewitz. Both Lenin and Trotsky &#8211; and through them the Third International &#8211; had appropriated some key aspects of this book in order to reflect on the strategy of revolutionary Marxism in the imperialist epoch. In our second seminar, which took place in 2012, we focused on the conception of strategy in the Marxism of Leon Trotsky, whose thinking addressed the main strategic questions of the revolution both on the military terrain, as organiser of the Petrograd insurrection and founder of the Red Army, and in the political arena, as leader of the Third and Fourth Internationals.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As part of this debate we present here a counterpoint between the strategic thinking of Leon Trotsky and that of Antonio Gramsci. In &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt; No.19 we published an article entitled &#8216;Trotsky and Gramsci: convergences and divergences', where we compared the theoretical systems of both revolutionaries. In the present work we will concentrate on their approaches towards the main strategic lessons of the class struggle in Europe during the period between the defeat of the German revolution of 1923 and the rise of Hitler a decade later.&lt;br class='autobr' /&gt;
In this article, as well as dealing with the work of Carl von Clausewitz and some of his followers like Hans Delbr&#252;ck, we will revisit the main polemics and works on strategy &#8211; political and military &#8211; of Trotsky, Lenin, Marx, Engels, Mehring, Luxemburg and Gramsci. Their thoughts on strategy, forged during great events in the class struggle, have been overlooked over the last decades but are indispensable today when considering problems related to insurrection, civil war, and fighting for proletarian policies in different types of inter-state wars, as well as other key questions &#8211; such as how to put forward a revolutionary programme &#8211; that we think are the basis for revitalising revolutionary Marxism in the light of the profound changes that have taken place over the last decades.&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;strong&gt;Trotsky, Gramsci and the strategy for the revolution in the West&lt;/strong&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
Left intellectuals in general, including those who recognise that Trotsky made important contributions to Marxist theory, almost invariably resort to the thesis proposed by Michael Burawoy that says: &#8220;Trotsky's analyses were time and again shipwrecked on the rock of the Western proletariat. It would be another Marxist, Antonio Gramsci, who would carry Marxism forward, incorporating Trotsky's understandings into a broader interpretation that would try to come to terms with the failure of the revolution in the West.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8216;Two methods in search of science: Skocpol versus Trotsky', in Theory and (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;In the introduction of the new edition of Gramsci's texts during his time in (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
The Italian revolutionary developed as one of the central tenets of his thought the question of the conditions for revolution in the West, counter-posing the &#8216;war of position' with the &#8216;war of manoeuvre' in order to explain the failure of the first revolutionary wave of the 20th Century in Europe and the steps necessary in order to confront fascism. &lt;br class='autobr' /&gt;
Gramsci and Trotsky's concepts have some points in common, but also many differences of a fundamental nature. As we intend to demonstrate in this article, it would be the founder of the Red Army who would develop a comprehensive outlook on the problems of strategy in the Western countries.&lt;br class='autobr' /&gt;
The starting point for this comparison is necessarily located in the German revolution of 1923, a true turning point for revolution in the West, which was at the same time the first great defeat for the Communist International (CI). It marked the beginning of a kind of &#8216;ebb' in strategic thinking in the ranks of the CI and the gradual abandonment of the main conclusions of its first four congresses.&lt;br class='autobr' /&gt;
The first steps in this revision took place during the Fifth Congress of the CI over the tactics of the united front and the &#8216;workers' government'.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;This involution was going to be followed by other chapters (events). In (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; This was a consequence of denying the defeat in Germany and refusing to draw its strategic lessons.&lt;br class='autobr' /&gt;
Gramsci's underestimation of these polemics and of the lessons of the 1923 German revolution has not been analysed by any of his principal interpreters. However, these debates are crucial for understanding the fundamental problems of revolution in the West in the inter-war period. This gap in the thinking of the Italian revolutionary could be considered to be the most important source of ambiguity in his strategic view, regarding his understanding of the united front, the concept of &#8216;war of position' and many of his formulations of his &lt;i&gt;Prison Notebooks&lt;/i&gt;.&lt;br class='autobr' /&gt;
None of the Trotskyist currents that emerged after the split in the Fourth International in 1953 has revisited this debate in depth in order to understand Trotsky's revolutionary legacy. Rather, there were those who opportunistically tried to use his defence of the workers' government tactic in 1923 to justify subordination to Stalinist and petit-bourgeois leaderships, and to extend support to, and even enter into, bourgeois governments. On the other hand, there were sectarians who interpreted Trotsky's political position in those years as an opportunist error. Many, like Isaac Deutscher, did not give great importance to this part of Trotsky's life because they thought that he had exaggerated the revolutionary possibilities in Germany.&lt;br class='autobr' /&gt;
However, his political intervention as a member of the executive committee of the Third International and his conclusions on the events in Germany in 1923 show the real stature of Trotsky as a strategist &#8211; matching his intervention in Petrograd six years earlier &#8211; and his ability to develop the concept of the united front and the tactic of the workers' government, starting from the establishment of a complex relationship between attack and defence drawn from Carl Clausewitz's best developments. Overall, this would become a key component of his political work and his thoughts on strategy, without which it would be impossible to understand his revolutionary legacy.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;I. The origin of the divergences in the Third International&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;The united front and the workers' government in the communist international&lt;/strong&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
The two years from May 1922 would be the period of Antonio Gramsci's greatest international political activity. They were key years in the shaping of his political thought, initially during his stay in Russia until December 1923 as a participant in the Fourth Congress of the Communist International and as a delegate to the Executive Committee of the CI for the Italian Communist Party (PCI), and then when he went to Vienna as a functionary of the executive until May 1924.&lt;br class='autobr' /&gt;
During that period Gramsci made a fundamental change in his political position. The Italian Communist Party &#8211; at that time under the leadership of Amadeo Bordiga &#8211; and Gramsci himself formed part of the left wing of the International that had opposed the workers' united front tactic as formulated by the Third Congress of the CI.&lt;br class='autobr' /&gt;
After his participation in the Fourth Congress, Gramsci started to appropriate the theses on the united front and the workers' government tactic&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;The Fourth Congress was celebrated shortly after that the Italian black (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. At the same time he took the decision to build an alternative inside the PCI to both the Bordiga leadership and the right wing led by Tasca. Thereafter, the united front tactic would acquire more and more weight in his political deliberations until he reached the point in the &lt;i&gt;Prison Notebooks&lt;/i&gt; where he identified it with the &#8216;war of position', the only possible strategy in the &#8216;West'.&lt;br class='autobr' /&gt;
At the Fourth Congress of the CI at the end of 1922, in which Gramsci participated, one of the main issues discussed in addition to the question of revolution in the East was the slogan of the &#8216;workers' government', which necessitated developing the discussion on the united front to a new level.&lt;br class='autobr' /&gt;
The &#8216;Resolution on Comintern Tactics' passed by this congress says: &#8220;The slogan of a workers' government (or a workers' and peasants' government) can be used practically everywhere as a general agitational slogan. However, &lt;i&gt;as a central political slogan&lt;/i&gt;, the workers' government is most important in countries where the position of bourgeois society is particularly unstable and where the balance of forces between the workers' parties and the bourgeoisie places the question of government on the order of the day as a practical problem requiring immediate solution. In these countries the workers' government slogan follows inevitably from the entire united front tactic.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Theses on Comintern Tactics, 5 December 1922 in Resolutions &amp; Manifestos (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Up to then the tactic of the &#8220;workers' government&#8221; or the &#8220;workers' and peasants' government&#8221; had referred to the experience of the Bolshevik Party in Russia, which until it won the majority of the soviets maintained the demand that the Mensheviks and the Social-Revolutionaries (SR) should break with the capitalists and the imperialist powers and take the power. In such circumstances the Bolsheviks would commit themselves to defending the government against the bourgeoisie and would not confront it with insurrectional methods, but would refuse to enter into it or to take political responsibility for its actions. This tactic had played a key role in increasing the influence of the Bolsheviks and preparing the conditions for the triumphant insurrection, while also contributing to the split in the peasant party (the SRs), allowing &#8211; after the October insurrection &#8211; the formation of the workers' and peasants' government of the Bolsheviks and Left SRs. &lt;br class='autobr' /&gt;
The Fourth Congress of the CI goes a step further. With the same goal of developing the revolution, it is possible that under certain conditions of the disintegration of the bourgeois states apparatus, the communists can participate in governments with non-communist parties and workers' organisations before taking power, in order to help prepare the conditions for the insurrection and win the majority of the working class.&lt;br class='autobr' /&gt;
Like the united front, the &#8216;workers' government' tactic included elements of manoeuvre as well as of strategy and tactics&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-6&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Note for EI: in a previous chapter we made the following point about the UF: (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-6&#034;&gt;6&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. The element related to manoeuvre consisted in the possibility, under conditions of the collapse of the bourgeois state apparatus and with a favourable balance of forces, of forming coalition governments in which revolutionaries would participate alongside non-communist parties and workers' organisations in order &#8220;to rally the proletarians and unleash revolutionary struggle&#8221;.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-7&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Op. cit. page 398.&#034; id=&#034;nh3-7&#034;&gt;7&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; &lt;br class='autobr' /&gt;
The resolution of the Fourth Congress clearly distinguished this type of workers' government from liberal or social-democratic workers' governments, which &#8220;are not revolutionary governments, but disguised coalitions between the bourgeoisie and the counter-revolutionary workers' leaders&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-8&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Resolucio&#204; n sobre la ta&#204; ctica de la Internacional Comunista&#8221;, en Los (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-8&#034;&gt;8&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Communists should not participate under any circumstances in the latter type; on the contrary, they &#8220;should expose them mercilessly to the masses.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-9&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Idem (own translation)&#034; id=&#034;nh3-9&#034;&gt;9&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
The temporary alliance envisaged in the &#8216;workers' government' tactic of the IC had precise tactical goals, namely the achievement of certain minimal points that the &#8216;Theses on Comintern Tactics' summarise as follows: &#8220;The most elementary tasks of a workers' government must be to arm the proletariat, disarm the bourgeois counter-revolutionary organisations, bringing control over production, shift the main burden of taxation onto the propertied classes and break the resistance of the counter-revolutionary bourgeoisie.&#8221; The&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-10&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;ses on Comintern Tactics, resolution 11, in&#034; id=&#034;nh3-10&#034;&gt;10&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; The strategic goal, as with the united front, was to win the majority of the working class for revolution as a result of their common experiences or their rejection of their reformist or centrist leaderships.&lt;br class='autobr' /&gt;
The Fourth Congress of the Communist International even contemplated the possibility of participating in a &#8216;workers' government' which would emerge out of a parliamentary combination, but always starting from the same strategic objective, that is, to develop the revolutionary movement and the civil war against the bourgeoisie. &#8220;Such a workers' government,&#8221; the resolution points out, &#8220;is possible only if it is born out of the struggle of the masses and is supported by combative workers' organisations&#8230;. However, even a workers' government that comes about through an alignment of parliamentary forces, i.e., a government of purely parliamentary origin, can give rise to an upsurge of the revolutionary workers' movement. It is obvious that the formation of a genuine workers' government must lead to a bitter struggle with the bourgeoisie or even to civil war.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-11&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Idem.&#034; id=&#034;nh3-11&#034;&gt;11&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
A few months after the Fourth Congress, a new revolution broke out in Germany, which in October 1923 would pose the concrete possibility of forming workers' governments in the landers of Saxony and Thuringia. It would be the first test and the most audacious implementation of the united front tactic ever put forward by the Communist International.&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;strong&gt;The formula of the &#8216;workers' government' and the relative value of &#8216;fortresses' in the offensive&lt;/strong&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
Following Germany's failure to pay the full reparations imposed on it by the allies at the end of the First World War, in January 1923 the French Prime Minister, Raymond Poincar&#233;, launched an invasion of the Ruhr region, the heart of the German coal, iron and steel industries, in order to requisition goods in lieu of payment. The consequence for Germany was increasing economic chaos, industrial paralysis, rampant unemployment and hyperinflation, which reignited the revolution. A wave of strikes began in May, factory committees (Betriebsr&#228;te) were formed as bodies of self-organisation, &#8216;Proletarian Hundreds' (workers' militias) raided markets and shops in order to get food, and commissions for the control of the price and distribution of food were formed, in particular in the Ruhr area. In August there was a general strike centred on Berlin that overthrew the government of Chancellor Wilhem Cuno, who headed a cabinet of technocrats answering directly to the big industrial and financial bourgeoisie. It was succeeded by a coalition government led by Gustav Stresemann, four of whose ministers were members of the Social Democratic Party (SPD). &lt;br class='autobr' /&gt;
In this context the possibility of building &#8216;workers' governments' with the left wing of the SPD existed in both Saxony and Thuringia. A discussion on this issue had already started the year before, in 1922. At that time Trotsky had rejected it as an immediate perspective but left it open as a possibility for when the class struggle deepened, which in fact happened with the opening of the Ruhr crisis. &lt;br class='autobr' /&gt;
Addressing a meeting in December 1922, Trotsky said: &#8220;If you, our German Communist comrades, are of the opinion that a revolution is possible in the next few months in Germany, then we would advise you to participate in Saxony in a coalition government and to utilise your ministerial posts in Saxony for the furthering of political and organisational tasks and &lt;i&gt;for transforming Saxony in a certain sense into a Communist drill ground so as to have a revolutionary stronghold already reinforced in a period of preparation for the approaching outbreak of the revolution&lt;/i&gt; [our emphasis]. But this would be possible only if the pressure of the revolution were already making itself felt, only if it were already at hand. In that case it would imply only the seizure of a single position in Germany, which you are destined to capture as a whole. But at the present time you will of course play in Saxony the role of an appendage, an impotent appendage because the Saxon government itself is impotent before Berlin, and Berlin is &#8211; a bourgeois government.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-12&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;Report on the Fourth World Congress', The First Five Years of (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-12&#034;&gt;12&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
In other words, Trotsky thought that participation in a regional government with the SPD in order to build a revolutionary bastion was a tactic that should only be used in the period of preparation for the insurrection, a period that, for Trotsky, constituted the first moment in the civil war &#8211; that is, of the strategic offensive of the proletariat.&lt;br class='autobr' /&gt;
A similar logic can be found in Clausewitz's evaluation of the role of &#8220;fortresses&#8221; in the offensive. The Prussian general conceived of only two means of attack in his epoch. Obviously, the first one was armed force, &#8220;to which one must of course add any fortresses located close to the theatre of war, which may have a substantial influence on the attack. But this influence will weaken as the advance proceeds; clearly, the attacker's fortresses can never play so prominent a part as the defender's, which often become a main feature&#8221;.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-13&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Clausewitz, Carl von, On War, Princeton University Press, 1984, p.525.&#034; id=&#034;nh3-13&#034;&gt;13&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
On October 10, three members of the KPD &#8211; Paul B&#246;ttcher, Fritz Heckert and Heinrich Brandler &#8211; joined the government of Saxony headed by Erich Zeigner, and on October 13, another three members of the KPD &#8211; Theodor Neubauer, Albin Tenner and Karl Korsch &#8211; joined August Fr&#246;lich's government in Thuringia. &lt;br class='autobr' /&gt;
Two days after the entry of the communists into the government, Zeigner made public his intention to disarm the bourgeois formations and to strengthen the Proletarian Hundreds. As a result, tensions with the army (&lt;i&gt;Reichswehr&lt;/i&gt;) deepened and General M&#252;ller, commander of the Third Military District (&lt;i&gt;Wehrkreis&lt;/i&gt;), responded by ordering the dissolution of the Proletarian Hundreds and any similar bodies, as well as the immediate surrender of their arms.&lt;br class='autobr' /&gt; In the following days, a congress of Proletarian Hundreds took place in Saxony, but the key question for the KPD leadership was negotiations with the SPD. Meanwhile, the Zeigner government did not carry out any concrete measures to arm the Proletarian Hundreds. On October 19, Chancellor Stresemann demanded the re-establishment of order in Saxony and Thuringia. On the 21st, a conference of factory committees was held in Chemnitz in order to discuss the way forward, but faced with the negativity of the social democrats the meeting was a failure and ended without any call for action. As a result, the KPD retreated and decided to abandon completely the plan for insurrection.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-14&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cf., Brou&#233;, P., The German Revolution, 1917&#8211;1923, Brill, 2004.&#034; id=&#034;nh3-14&#034;&gt;14&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; &lt;br class='autobr' /&gt;
For Trotsky, the purpose of entering into &#8216;workers' governments' was to establish &#8216;fortresses' that could be used as a means of prosecuting the offensive, that is, for the strengthening of the factory committees and the Proletarian Hundreds with the aim of preparing the insurrection at a national level under the banner of the defence of the &#8216;workers' government' against the Reichswehr. However, these fortresses became transformed into ends in themselves by the KPD leadership, who abandoned the struggle for the general strike and the insurrection when the left wing of the social democracy opposed these policies. Far from serving as a springboard that would develop the offensive, these &#8216;fortresses' became a dead weight and had the opposite effect.&lt;br class='autobr' /&gt;
This line of conciliation went so far as to call on workers to abort the insurrection in Hamburg after a day of relatively successful combat. According to most sources the Hamburg insurrection took place because the KPD resolution calling it off didn't reach the local leadership in time. Events developed after October 21 with an extension of the general strike to enable the insurrection to be called on October 23. The fact that there were no Reichswehr troops stationed in Hamburg meant that the uprising scored important successes during the first hours. Despite having almost no weapons, at dawn the Proletarian Hundreds seized 17 police stations out of the 20 that they had targeted. But poor political preparation meant that the first encounter that the masses had with the insurrection was on the 23rd itself, and soon the insurgents were on the defensive.&lt;br class='autobr' /&gt;
However, from the early hours of the morning barricades were built in working class neighbourhoods. In some districts the insurrection was defeated, while in others fierce battles took place; in Schiffbeck the insurgents disarmed the police and retained control for two days. During the night of October 23-24, Hugo Urbahns gave the order to abort the insurrection. In spite of this, the fighting continued in the city for a few days.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-15&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cf., Pierre Brou&#233;, op. cit.&#034; id=&#034;nh3-15&#034;&gt;15&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
Could the Insurrection in Hamburg have triumphed and become a revolutionary bastion for the rest of Germany? It is impossible to say. What we can say is that Hamburg was willing to fight and that it was the base for organising a national plan of insurrection.&lt;br class='autobr' /&gt;
In spite of the fact that the German revolution of 1923 has profoundly marked the fate of the international revolutionary movement, it is not generally very well known, let alone studied. As we are trying to demonstrate in this brief summary of some of the events, the KPD didn't orient itself from a strategic point of view, and in our opinion it is here that we have to look for the causes of the defeat.&lt;br class='autobr' /&gt;
The tactical objectives of the &#8216;workers' government' policy outlined in the resolutions of the Fourth Congress of the CI were linked to the strategy of making an effective contribution to the organisation of a successful insurrection and the establishment of the dictatorship of the proletariat based on factories committees and the Proletarian Hundreds. &lt;br class='autobr' /&gt;
However, as Trotsky pointed out, the &#8216;tactical routine' resulting from the daily struggle to win the masses played a fundamental role in the incapacity of the KPD leadership to make a political turn in line with the developments of the objective situation.&lt;br class='autobr' /&gt;
KPD policy was confined within the framework of bourgeois constitutional legality and limited by its confidence in the left wing of social democracy. It was the first great defeat for which the IC was responsible; a revolutionary opportunity had been missed. This was the judgment made by Trotsky on the role of the KPD in October 1923.&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;strong&gt;Substituting the offensive with entrenchment in &#8216;fortresses'&lt;/strong&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
In contrast with the points developed above, and without making any serious analysis of Trotsky's works, Christine Buci-Glucksmann asserts in her lengthy book &lt;i&gt;Gramsci and the State&lt;/i&gt; that &#8220;to reproduce, under the conditions of advanced capitalist society, a strategy of frontal attack, leads not only to failure, but it also means to fall behind, to fall into economism. And it is economism that marks, for Gramsci, Trotsky's &#8216;Marxism', which cannot avoid mistakes similar to those made by revolutionary syndicalism, that is, the underestimation of the political superstructures&#8230;.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-16&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Christine Buci-Glucksmann, Gramsci y el estado, Siglo XX1. (Own translation)&#034; id=&#034;nh3-16&#034;&gt;16&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; In this way, the author echoes the academic &#8216;common sense' which is based on a particular interpretation that argues that Gramsci held the view that the main reason for the defeat of the revolution in the West &#8216;in general' was the inability to control specific positions or &#8216;trenches' that Western societies have as a result of their greater development.&lt;br class='autobr' /&gt;
On the same line as this &#8216;common sense' view, but with precise political arguments, there is a criticism of Trotsky for overestimating the revolutionary possibilities in 1923 and failing to appreciate the extent of the German working class's illusions in bourgeois democracy. In particular, this expresses itself in Trotsky's omission of an analysis of the Stresemann government and its capacity to derail the revolutionary process thanks to the inclusion of social democratic ministers. The conclusion is that, contrary to Trotsky's opinion, the conditions for the insurrection did not exist.&lt;br class='autobr' /&gt;
In similar vein, Mike Jones of the magazine &lt;i&gt;Revolutionary History&lt;/i&gt; says: &#8220;Here Trotsky seems to imply that one could undertake an overturn without the active participation or support of the majority of the workers, or even against them. After all, the numbers within and around the SPD far exceeded those around the KPD, not to speak of those under Christian or other influences. He also disregards the fact that although the reformists were losing ground to Communism in mid-1923, matters were reversed after the arrival of Stresemann. He does not even mention the change of government.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-17&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; id=&#034;nh3-17&#034;&gt;17&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
However, Trotsky did analyse the Stresemann government at the time. On October 19, 1923, he posed the question as follows: &#8220;The present crisis in Germany has grown out of the occupation of the Ruhr. Stresemann surrendered to French imperialism. But French usurers' capital did not want to talk with the vanquished. The German bourgeois state is in its death-throes. Essentially, there is no longer a united Germany. Bavaria, with its population of nine millions, is under the rule of moderate Fascism. Saxony, with its population of eight millions, has a coalition government of Communists and Left Social-Democrats. Neither state takes any notice of the central government, of Berlin, where the helpless Stresemann now rules. Parliament has ceded to him its powers, the powers of impotence. Stresemann holds on only because neither the Communist Party nor the Fascists have as yet finally seized power. But the Left Wing of Germany's political front continues to grow.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-18&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Leon Trotsky, Report to the Third Moscow Provincial Congress of the (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-18&#034;&gt;18&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; As Trotsky said, the evolution of the situation, towards the left in Saxony and Thuringia where a sector of the social democracy formed a common government with the communists, and towards the right in Bavaria where the fascists dominated, showed an increased level of polarisation that continued after the coming to power of Stresemann. In this way the government and the regime acquired a weak Bonapartist character &#8211; Kerenskyist if we make an analogy with the Russian Revolution &#8211; caught between the mobilisation of the masses, who had engaged in a huge general strike in August, and the counter-revolutionary forces. This took place against the backdrop of the military occupation of part of the country, high inflation, divisions in the middle class, the growth of the KPD in the trade unions, and the phenomenon of self-organisation expressed in the development of factory committees, etc. For Trotsky these developments showed the maturing of the conditions for preparing to take power. Another important factor that confirmed Trotsky's characterisation was the subsequent Hamburg insurrection, which took place despite being isolated.&lt;br class='autobr' /&gt;
Gramsci himself raises the same criticisms of Trotsky's positions as those made by Jones &#8211; although he doesn't develop them. In a letter to Togliatti, Terrancini and others, Gramsci says: &#8220;If there were errors, they were committed by the Germans. The Russian comrades, i.e., Radek and Trotsky, made the mistake of believing the confidence tricks of Brandler and company; but in fact even in this case their position was not a right-wing but rather a left-wing one, laying them open to the accusation of putschism.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-19&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;In &#8216;Gramsci to Togliatti, Terracini and others (Vienna, 9 February 1924)', (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-19&#034;&gt;19&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
It is obvious that Gramsci's suggestion that Trotsky trusted in wrong information doesn't stand up: Trotsky was very well acquainted with the German working class, had led the Petrograd Soviet in 1905 and 1917 and the October insurrection in 1917, and commanded an army of five million during the Russian civil war. Brandler himself, in an exchange with Isaac Deutscher&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-20&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Deutscher I., &#8216;Record of a discussion with Heinrich Brandler' in New Left (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-20&#034;&gt;20&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; recounts that it was Trotsky who had to spend an entire night convincing him of the correctness of the decision of the leadership of the Communist International to set a date for the insurrection.&lt;br class='autobr' /&gt;
The issue was not about a misunderstanding of the facts, but the consequences that flowed from them. Brandler, for example, considered that if it were necessary to start fighting from a defensive position the struggle was already damned, not that it could be the preparation for going on the offensive. At the same time, he drew a very sharp distinction between workers' struggles for better wages and conditions and those which provided the impulse for taking power; for Brandler the relationship between these two goals seemed to be an impenetrable secret. As a result, Brandler formally accepted the orientation of the party towards the insurrection, but without being completely convinced, something that could not be more dangerous for a leadership about to launch a struggle for power.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-21&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Heinrich Brandler and Isaac Deutscher, &#8216;Correspondence between Brandler and (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-21&#034;&gt;21&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
As mentioned earlier, Trotsky's strategic thinking was on a different track. Basing himself on the relationships between defence and attack, position and manoeuvre, and the impulse of the masses and conscious preparation, he fought against all form of fatalism. He rejected the view that the Russian experience of military preparation and the development of soviets was the only possible model. In relation to the soviets, in &#8216;The Timetable for Revolution'&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-22&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;The Timetable for Revolution', (January 1924) in&#034; id=&#034;nh3-22&#034;&gt;22&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; he points out that the conditions for insurrection can be mature even thought the bodies of self-organisation are not sufficiently developed, and that in this case the steps for the formation of soviets should be included as part of the pre-insurrectional &#8216;timetable'. The same applies for the arming of the masses, which should be part of the preparations, as well as the primary goal of the insurrection itself.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#8220;Revolution,&#8221; Trotsky wrote, &#8220;possesses a mighty power of improvisation, but it never improvises anything good for fatalists, idlers, and fools. Victory demands correct political orientation, organisation, and the will to deal the decisive blow.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-23&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Op. cit.&#034; id=&#034;nh3-23&#034;&gt;23&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;II. Divergences between Trotsky and Gramsci&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;United front and insurrection&lt;/strong&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
The lessons of the defeat in Germany would become a decisive turning point in the strategy of the Communist International and in the history of the united front tactic in particular. Lenin having died a few months earlier and the triumvirate of Stalin, Zinoviev and Kamenev having started their campaign against Trotsky, the Fifth Congress of the Third International in July 1924 ignored the main lessons of the German Revolution and instead started the revision of the theses of the Third and Fourth Congresses on the united front and workers' government tactics.&lt;br class='autobr' /&gt;
At the Fifth Congress, Trotsky was the sole defender of the united front tactic as originally formulated. As he pointed out in relation to Germany: &#8220;Zinoviev did not see the catastrophe, and he was not alone. Together with him the whole Fifth Congress simply passed over this greatest defeat of the world revolution. [&#8230;] In its resolution, the Congress lauded the ECCI for having: &#8216;&#8230;condemned the opportunistic conduct of the German Central Committee and, &lt;i&gt;above all&lt;/i&gt;, its perverted application of the united front tactic during the Saxon government experiment.' This is somewhat like condemning a murderer &#8216;above all' for failing to take off his hat upon entering the home of his victim.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-24&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., The Third International After Lenin, New Park, 1974, p.77-78;&#034; id=&#034;nh3-24&#034;&gt;24&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
The main problem was not the fact that a workers' government had been set up in Saxony &#8211; a tactical manoeuvre &#8211; but that it had not been used for the benefit of the offensive; the insurrection had not been prepared and the opportunity to take power was lost without a fight. That is, even if the leaders of the German communist party had rejected the formation of coalition governments in Saxony and Thuringia, they would have maintained themselves within the framework of the legality of the bourgeois regime, since they did not fight for taking power. Trotsky was referring to this when he said that to point out that the main mistake was entering the coalition government was like &#8220;condemning a murderer &#8216;above all' for failing to take off his hat&#8221;. &lt;br class='autobr' /&gt;
Gramsci didn't make any substantial contribution regarding these debates at the Fifth Congress. Rather, he appropriated its main thesis, which would revise the united front tactic, taking it back to past debates about whether it should be a united front &#8216;from above' or &#8216;from below' and establishing the latter option as the norm. The debate on the workers' government tactic also took a step backwards, moving away from the original formulation in &#8216;Resolution on Tactics'. &lt;br class='autobr' /&gt;
Neither did he give great importance to the balance sheet of the defeat in Germany, which had been at the centre of the debate. Months before the Congress, in the letter to Togliatti and Terracini mentioned above, he correctly criticised Brandler's group for not setting themselves the task of developing factory committees and workers' control, and for confining the party within the limits of bourgeois legality. However, he didn't pronounce on the question that, according to Trotsky, was critical, that is, whether it was necessary to go on the offensive or not. Although it rather seems that he agreed with the majority of the Congress that the conditions were not mature enough to prepare for taking the power and that Trotsky's positions were the result of Brandler's bad reports, which had exaggerated the intensity of the events.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-25&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;In that letter there is an important vindication of Trotsky and even of the (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-25&#034;&gt;25&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; &lt;br class='autobr' /&gt;
For Trotsky, the main problem was that the leadership of the KPD had proved incapable of making the sharp turn of going on the offensive at the appropriate moment, and that it had been incapable of negotiating the passage from the &#8216;war of position' to the &#8216;war of manoeuvre', to use Gramsci's terms.&lt;br class='autobr' /&gt;
Faced with the right wing of the KPD led by Brandler, which at that time had received Stalin's support in restraining rather than unleashing the masses' revolutionary tendencies, Trotsky pointed out that: &#8220;At a time when the entire objective situation demanded that the party undertake a decisive blow, the party did not act to organise the revolution but kept awaiting it. [&#8230;] In the course of 1923 the working masses realised or sensed that the moment of decisive struggle was approaching. However, they did not see the necessary resolution and self-confidence on the side of the Communist Party. And when the latter began its feverish preparations for an uprising, it immediately lost its balance and also its ties with the masses. [&#8230;] &#8230;some comrades hastened to announce that &#8216;we overestimated the situation; the revolution hasn't matured as yet.' [&#8230;] In reality, however, &lt;i&gt;the revolution failed to lead to victory not because it generally &#8216;had not matured' but because the decisive link &#8211; the leadership &#8211; dropped out of the chain at the decisive moment&lt;/i&gt;.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-26&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;Author's 1924 Introduction', The First Five Years of the (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-26&#034;&gt;26&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
Later Trotsky theorised on this issue and polemicised against those, like Zinoviev at the Fifth Congress, who wanted to reduce everything to the workers' government tactic itself: &#8220;In the German defeat of 1923, there were, of course, many national peculiarities but there also were profoundly typical features which indicate a general danger. &lt;i&gt;This danger may be termed as the crisis of the revolutionary leadership on the eve of the transition to the armed insurrection. The rank and file of the proletarian party are by their very nature far less susceptible to the pressure of bourgeois public opinion. But certain elements of the party tops and the middle stratum of the party will unfailingly succumb in larger or smaller measure to the material and ideological terror of the bourgeoisie at the decisive moment.&lt;/i&gt; [&#8230;] To be sure, there is no panacea against it suitable for all cases. But the first necessary step in fighting a peril is to understand its source and its nature.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-27&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;Strategy and Tactics in the Imperialist Epoch', The Third (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-27&#034;&gt;27&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
At the same time, Trotsky noted how this dynamic was associated with the development of right-wing groups in communist parties in pre-October periods, something that reflects both the difficulties of the &#8216;leap' that the insurrection involves as well as the pressure of bourgeois public opinion on the leadership.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-28&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;As we previously analysed, according to Trotsky at such moments the masses (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-28&#034;&gt;28&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
The lack of a strategic conclusion in this regard, and its substitution by the refutation of the united front tactic itself, would be the source of the adventurism following the Fifth Congress.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-29&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;For example, the launching of the insurrection in Reval, Estonia, at the end (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-29&#034;&gt;29&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; The failure of the leadership of the Communist International to make a serious evaluation of the importance of the defeat in Germany and its lessons constituted for Trotsky the &#8220;key strategic mistake of the Fifth Congress&#8221;.&lt;br class='autobr' /&gt;
As will be discussed later, by not giving the necessary weight to Germany in strategic thinking, Gramsci established a continuity between the struggle of the Third and Fourth Congresses of the Communist International on the united front after the &#8216;March Action'&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-30&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;By 1921, the KDP had increased its influence. The left of the USPD, around (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-30&#034;&gt;30&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; of 1921 and the battle against the &#8216;third period' line after the Sixth Congress in 1928. What is lost is not only a realistic view of Trotsky's strategic positions, but no less than the crucial discussion around the relationship between &#8216;position' and &#8216;manoeuvre', between united front and insurrection in the &#8216;west'. &lt;br class='autobr' /&gt;
For Trotsky, the critical issue was not to revise the tactic of the united front, let alone to use it to embark on putschist adventures or to transform it into a strategy to adapt to the left of the social democracy. According to Trotsky, the main conclusion of the Fifth Congress should have been as follows: &#8220;These are the extreme dangers from the &#8216;left' and the &#8216;right' &#8211; these are the limits between which the policy of the proletarian party generally passes in our epoch. &lt;i&gt;We shall continue to firmly hope that enriched by battles, defeats and experience the German Communist Party will succeed in the not-so-distant future in guiding its ship between the &#8216;March' Scylla and the &#8216;November' Charybdis and will secure to the German proletariat what the latter has so honestly earned: victory!&lt;/i&gt;&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-31&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;Author's 1924 Introduction', The First Five Years of the (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-31&#034;&gt;31&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; He also concluded that it was necessary to develop a broad study of insurrection as an art, as a combination of conspiracy and mass action, as he expressed it in his conferences at the Society of Military Sciences in Moscow in July 1924.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-32&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cf., Trotsky, L., &#8216;Problems of Civil War', The Challenge of the Left (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-32&#034;&gt;32&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
That was the strategic line that guided Trotsky's position during those years. It was a position that the leadership of the Communist International refused to adopt; and in line with this they would be responsible for the most disastrous turns in the following years, destroying first the &#8216;March' Scylla during the &#8216;third period', which opened the road to the rise of fascism, then the &#8216;November' Charybdis, until arriving at the deep waters of the &#8216;popular front' that drowned the Spanish revolution, paving the way for the Second World War.&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;strong&gt;Position and manoeuvre in Gramsci&lt;/strong&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
As Clausewitz noted, &#8220;The first, the supreme, the most far-reaching act of judgment that the statesman and commander have to make is to establish by that test the kind of war on which they are embarking; neither mistaking it for, nor trying to turn it into, something that is alien to its nature. This is the first of all strategic questions and the most comprehensive.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-33&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Clausewitz, op. cit., p.88.&#034; id=&#034;nh3-33&#034;&gt;33&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
In this regard, a balance sheet of the defeat of the German revolution was important not only because it would have provided the possibility of drawing strategic lessons from the process, but also because it would have helped in an assessment of the international situation that had opened. The Fifth Congress saw continuity in the revolutionary process in Germany after November 1923, concluding therefore that the taking of power was on the immediate horizon.&lt;br class='autobr' /&gt;
For Trotsky, however, the defeat of the German proletariat opened a period of ebb and relative stabilisation of capitalism, and in this situation it was necessary to bring to the foreground the struggle of the Communist parties to win the masses and prepare once more the conditions for the struggle for power. In reference to this, years later Trotsky wrote: &#8220;Without an extensive and generalised dialectical comprehension of the present epoch as an epoch of abrupt turns, a real education of the young parties, a correct strategical leadership of the class struggle, a correct combination of tactics, and above all, a sharp and bold and decisive re-arming at each successive breaking point of the situation are impossible.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-34&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;Strategy and Tactics in the Imperialist Epoch', The Third (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-34&#034;&gt;34&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
At the beginning of 1924, Gramsci appears to be on the same wavelength as Trotsky regarding the distancing of the immediate possibility of revolution and the need to bring to the fore the struggle to win influence among the masses in order to prepare the conditions for power. However, Gramsci did not reach this conclusion on the basis of the defeat of the German working class, but because of the more general characteristics that differentiate the &#8216;east' from the &#8216;west': &#8220;The determination, which in Russia was direct and drove the masses onto the streets for a revolutionary uprising, in central and western Europe is complicated by all these political superstructures, created by the greater development of capitalism. This makes the action of the masses slower and more prudent, and therefore requires of the revolutionary party a strategy and tactics altogether more complex and long-term than those which were necessary for the Bolsheviks in the period between March and November 1917.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-35&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8216;Gramsci to Togliatti, Terracini and others', op. cit., pp.199-200.&#034; id=&#034;nh3-35&#034;&gt;35&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Here we find one of the most fundamental differences between the two revolutionaries. For Trotsky, who had drawn the correct lessons of the German Revolution of 1923, what the parties of the Third International had to understand &#8211; even those in the &#8216;west' &#8211; was that &#8220;it was an epoch of abrupt turns&#8221;. For Gramsci, who had not made such an in-depth study of the balance sheet of the German events, the conclusion was of more &#8216;general' character, that is, that the existence of more solid superstructures in the &#8216;west' made the &#8220;actions of the masses slower and more cautious&#8221;. This conclusion would later become the basis for his later thoughts developed in &lt;i&gt;Prison Notebooks&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;It is important to stress that although Trotsky and Gramsci agreed that the political superstructures in the &#8216;west' were much more complex than those in the &#8216;east', they drew different strategic conclusions from this fact. Gramsci himself stressed in the &lt;i&gt;Prison Notebooks&lt;/i&gt; the comparison made by Trotsky between &#8216;east' and &#8216;west' at the Fourth Congress of the Communist International: &#8220;One attempt to begin a revision of the current tactical methods was perhaps that outlined by L. Dav. Br. [Trotsky] at the fourth meeting, when he made a comparison between the Eastern and Western fronts. The former had fallen at once, but unprecedented struggles had then ensued; in the case of the latter, the struggles would take place &#8216;beforehand'. The question, therefore, was whether civil society resists before or after the attempt to seize power; where the latter takes place, etc.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-36&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, A., Selections from the Prison Notebooks, Lawrence and Wishart, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-36&#034;&gt;36&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Indeed, in the discourse to which Gramsci refers, Trotsky argued: &#8220;The ease with which we conquered power on November 7, 1917, was paid for by the countless sacrifices of the Civil War. In countries that are older in the capitalist sense, and with a higher culture, the situation will, without doubt, differ profoundly. [&#8230;] The more difficult and gruelling the struggle for state power, all the less possible will it be to challenge the proletariat's power after the victory.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-37&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;The New Economic Policy of Soviet Russia and the Perspectives (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-37&#034;&gt;37&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The basis for this reasoning was that, for Gramsci, &#8216;civil society' in the &#8216;west' resists more before the assault than after, while in the &#8216;east' the opposite occurs. But the Italian revolutionary, after pointing out Trotsky's analysis, immediately goes on to say: &#8220;However, the question was outlined only in a brilliant, literary form, without directives of a practical character.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-38&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, A., Selections from the Prison Notebooks, op. cit., p.236.&#034; id=&#034;nh3-38&#034;&gt;38&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This statement could not be further from the truth, as is evidenced by Trotsky's interventions at the Fourth Congress, from which Gramsci took the quote, or by the report on the United Front tactic in France for the Executive Committee of the CI in February-March 1922, or later, as we have seen, by the debates on the German revolution of 1923, or by other instances that Gramsci must have known about. In reality, the key to understanding the question lies in the fact that Gramsci's idea of &#8216;practical directives' differed from those held by Trotsky.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In the case of Gramsci, the differences between the development of the revolution in Western Europe and Russia led him to establish an opposition between two differentiated strategies, the &#8216;war of manoeuvre' for the &#8216;East' and the &#8216;war of position' for the &#8216;West'. With the &#8216;war of position', the leader of the PCI referred to the style of warfare characterised by the positioning of contending armies along static trench lines, which was most widely developed during the First World War. Within this scheme, &#8216;manoeuvring' was generally identified with the attack upon enemy positions.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-39&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;It should be noted that the term &#8216;manoeuvre' can also have a different (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-39&#034;&gt;39&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In &#8216;The Antinomies of Antonio Gramsci', Perry Anderson points out how this theoretical scheme of the &#8216;war of position' and the &#8216;war of manoeuvre' largely reproduces the scheme elaborated by Karl Kautsky, applying the concepts of the &#8216;strategy of attrition' and the &#8216;strategy of annihilation'&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-40&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;In response to Rosa Luxemburg, Kautsky identifies the &#8216;strategy of (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-40&#034;&gt;40&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; set forth by military historian Hans Delbr&#252;ck. However, Gramsci based his position on much more recent debates within the Communist International. We are referring to the different strategies for the &#8216;East' and the &#8216;West' developed by Pannekoek and Gorter&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-41&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Both of them representatives of the &#8216;leftist' wing of the Third (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-41&#034;&gt;41&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, among others, a framework adopted by all of the Communist International's leftist wing, of which the Bordiga-led Italian section was a part.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;In his opposition to Bordiga in 1924, Gramsci inverted the terms of the leftists' scheme.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-42&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci pointed out that Bordiga &#8220;thinks that the tactic of the (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-42&#034;&gt;42&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; The West ceased to be the place where the working class, in Gorter's words, imposed itself &#8220;by the strength of its numbers&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-43&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gorter, H., &#8220;Open Letter to Comrade Lenin&#8221;, in&#034; id=&#034;nh3-43&#034;&gt;43&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, and became a place where &#8220;mass action becomes slower and more prudent&#8221;&lt;/i&gt;. This inherited scheme which mechanically contrasted the strategies for the &#8216;East' and the &#8216;West, far from being an anchor for Gramsci, would first be a source of political eclecticism&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-44&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;On the one hand, in Italy &#8211; which would be excluded from this binary scheme (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-44&#034;&gt;44&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, and years later, a source of theoretical simplifications.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In the &lt;i&gt;Prison Notebooks&lt;/i&gt;, when pointing out the particularities of the revolution in the &#8216;West', Gramsci maintained that &#8220;The massive&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-45&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;We use the Spanish translation by Valentino Gerratana. Jos&#233; Aric&#243; translates (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-45&#034;&gt;45&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; structure of modern democracies, both in terms of state organisations or a complex of civil associations, is to the art of politics what &#8216;trenches' and permanent fortifications are to the war of position: the element of movement that was once the &#8216;totality' of the war is rendered &#8216;partial'.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-46&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, A., Cuadernos de la C&#225;rcel, Tomo 5, p.22. (Own translation).&#034; id=&#034;nh3-46&#034;&gt;46&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In Trotsky's view, this was the point in which problems of strategy simply began; the core issue was how to use these &#8216;fortifications'. We should also add, as Anderson correctly pointed out in his critique of Gramsci, that in imperialist democracies, the bourgeoisie not only relies on greater mechanisms of &#8216;consensus' and co-option, but also on a greater degree of efficiency in its repressive capacity.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-47&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;In this sense, in contrast with the &#8216;social democratic' interpretations of (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-47&#034;&gt;47&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky also elaborated on the differences between the state in the &#8216;West' and in the &#8216;East', although he did not assign an absolute nature to these. Neither the &#8216;massive structure' of modern democracies nor the greater efficiency of the repressive apparatus were considered unchanging phenomena. In differentiating between the revolution in Russia and Western countries, he pointed out, &#8220;It was an enormous advantage to us that we were preparing to overthrow a regime which had not yet had time to consolidate itself. The extreme instability and want of assurance of the February state apparatus facilitated our work in the extreme by instilling the revolutionary masses and the party itself with self-assurance. [&#8230;] The proletarian revolution in the West will have to deal with a completely established bourgeois state. But this does not mean that it will have to deal with a stable state apparatus; for the very possibility of proletarian insurrection implies an extremely advanced process of the disintegration of the capitalist state.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-48&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;The Lessons of October', op. cit., p.247-248;&#034; id=&#034;nh3-48&#034;&gt;48&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;For this reason, Trotsky considered that the stabilisation resulting from the 1923 defeat was only relative. It was rooted in the class struggle and not in the general characteristics of certain imperialist countries. The fundamental issue was therefore the preparation of Communist parties and their leaderships for sudden situational changes that would pose the need for rapid shifts from a defensive to an offensive position, and vice versa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Two conceptions of the United Front&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;With regard to the transition from the war of manoeuvre to the war of position, Gramsci noted, &#8220;This seems to me to be the most important question of political theory that the post-war period has posed, and the most difficult to solve correctly. It is related to the problems raised by Bronstein [Trotsky], who in one way or another can be considered the political theorist of frontal attack in a period in which it only leads to defeats.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-49&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, A., Selections from the Prison Notebooks, op. cit., p.238.&#034; id=&#034;nh3-49&#034;&gt;49&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky was not only far from being the &#8216;theorist of the frontal attack', he had also sharply opposed those who held the view that going on the offensive was the only tactic that revolutionaries could legitimately adopt. Trotsky carried out these debates both in the military sphere during the Russian Civil War as well as the political sphere during the Third and Fourth Congresses of the Communist International. However, as the above quote indicates, what remains unclear is the role of the attack in Gramsci's theory if we exclude it from an entire period &#8220;in which it only leads to defeats&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;For Gramsci, the &#8216;war of position' that predominated in the &#8216;west' corresponded to the formula of the united front that the Third International had developed in its Third and Fourth Congresses, although it was progressively transformed into a strategy&lt;/i&gt;. Gramsci wrote: &#8220;It seems to me that Ilitch [Lenin] understood that a change was necessary from the war of manoeuvre applied victoriously in the East in 1917, to a war of position which was the only form possible in the West &#8211; where, as Krasnov observes, armies could rapidly accumulate endless quantities of munitions, and where the social structures were of themselves still capable of becoming heavily-armed fortifications. This is what the formula of the &#8216;United Front' seems to me to mean...&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-50&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ibid., p.237.&#034; id=&#034;nh3-50&#034;&gt;50&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky was not a &#8216;theorist of the frontal attack' in general, although, like Clausewitz, he believed that defence &#8211; which necessarily implies &#8216;skilfully delivered blows' &#8211; could only serve to modify the relation of forces in favour of the defender, and open the possibility of going on the attack. In class struggle terms, we could say that while the bourgeoisie aims to &#8216;preserve' &#8211; &lt;i&gt;beati sunt possidentes&lt;/i&gt;,&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-51&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Blessed are those who possess.&#034; id=&#034;nh3-51&#034;&gt;51&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; as Clausewitz puts it &#8211; the proletariat necessarily aims to conquer, first a new State, but also new social relations.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;For Trotsky, the defensive united front was not an end in itself, but the condition needed in order to go on the offensive for the seizure of power. At a particular moment in the relation of forces, the defensive united front should move over onto the offensive; that is to say, go beyond the limits of the bourgeois regime with the aim of destroying it&lt;/i&gt;. The organisational form of this offensive united front was precisely, in Trotsky's view, the Soviets, or the soviet-style organisations that the working class had forged in its struggle. The transition to the offensive also marked the beginning of the civil war in broad terms, the start of the preparation for the insurrection.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-52&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cf., &#8216;Problems of Civil War', in Trotsky, L., The Challenge of the Left (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-52&#034;&gt;52&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This transition, as we have pointed out, is what remains ambiguous in Gramsci's strategic considerations. In the thoughts set down in his &lt;i&gt;Prison Notebooks&lt;/i&gt;, both the issue of the workers' councils &#8211; which cost the Gramsci of &lt;i&gt;L'Ordine Nuovo&lt;/i&gt; so dear &#8211; and that of insurrection practically disappeared. However, according to Athos Lisa's report to the Italian Communist Party in 1933, during his imprisonment Gramsci had told Lisa that &#8220;The Party's aim is the violent seizure of power, the dictatorship of the proletariat...&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-53&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Report sent by Athos Lisa to the PCI: Political discussion with Gramsci in (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-53&#034;&gt;53&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The same ambiguity would reappear in relation to democratic slogans. On the &#8216;constituent assembly', Lisa reports that Gramsci says the following: &#8220;In Italy, revolutionary perspectives should encompass two alternatives, that is to say, the most likely and the least likely. At this moment, for me, the most likely alternative is that of a period of transition, and therefore it should be this that guides the party's tactics, without worrying about not appearing revolutionary enough. The party should make the slogan of the &#8216;constituent assembly' its own, before all the other parties engaged in the struggle against fascism, not as an end in itself, but as a means to an end.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-54&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ibid. (Own translation)&#034; id=&#034;nh3-54&#034;&gt;54&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky also upheld democratic slogans such as the Constituent Assembly, for example, in the case of China. He even proposed the slogan of a &#8216;single assembly' for France in 1934, with the abolition of the senate and the presidency of the Republic. &#8220;We are thus firm partisans of a Workers' and Peasants' State,&#8221; Trotsky wrote, &#8220;which will take the power from the exploiters. To win the majority of our working-class allies to this programme is our primary aim. Meanwhile, as long as the majority of the working class continues on the basis of bourgeois democracy, we are ready to defend it with all our forces against violent attacks from the Bonapartist and fascist bourgeoisie.&#8221; He continued: &#8220;However, we demand from our class brothers who adhere to &#8216;democratic' socialism that they be faithful to their ideas, that they draw inspiration from the ideas and methods not of the Third Republic but of the Convention of 1793.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-55&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;A Programme of Action for France', in:&#034; id=&#034;nh3-55&#034;&gt;55&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky did not reduce the alternatives presented by the Italian situation after the triumph of fascism to &#8216;fascism or socialism', nor did he exclude the possibility of transitional periods. But he did point out, as he stated in his letter to the Italian Left Opposition, that it was necessary to be precise about the character of that transition. His theory is precisely that of the transition to the proletarian revolution. &#8220;Does this mean that Italy cannot, for a certain time, again become a parliamentary state or become a &#8216;democratic republic'? I consider &#8211; in perfect agreement with you, I think &#8211; that this eventuality is not excluded. But then it will not be the fruit of a bourgeois revolution, but the abortion of an insufficiently matured and premature proletarian revolution. In the event of a profound revolutionary crisis and mass battles in the course of which the proletarian vanguard will not have been in a position to take power, it may be that the bourgeoisie will restore its rule on &#8216;democratic' bases.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-56&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., Writings 1930, Pathfinder, 1975, p.223.&#034; id=&#034;nh3-56&#034;&gt;56&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In other words, &lt;i&gt;Trotsky believed that if a &#8216;democratic' stage existed, it would necessarily arise from the defeat of the proletarian revolution. This relationship is not fully established in Gramsci's theory, and neither is the relationship between the defensive united front and the insurrectional offensive from a strategic point of view&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Position and manoeuvre in Trotsky&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;One of Trotsky's distinctive traits as a strategist was that, rejecting all passivity and fatalism, he always sought tactically to place the revolutionary forces on the offensive, even during the preparation of the strategic offensive, that is to say, the insurrection. In October 1917, under the cover of the soviets' conciliatory leadership and through the Revolutionary Military Committee, Trotsky instigated the arming of the proletariat and the winning over of the barracks. Under the banner of the defence of Petrograd, he elaborated the plan for the insurrection, arranging the seizure of power to coincide with the session of the Second All-Russian Congress of Soviets in which the Bolsheviks were already a majority.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;However, Trotsky himself refused to generalise this example. While leading the Red Army, he argued that the civil war in the &#8216;west' would have a more positional character than Russia, where manoeuvre predominated due to its backwardness and the vastness of its territory.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As for the conditions for insurrection, he considered it improbable that those existing in Petrograd in October 1917 &#8211; a regime that was not fully developed, the generalised arming of the masses, and the high level of development of the soviets &#8211; would repeat themselves.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;It is the same strategic thinking that led Trotsky to support the policy of entering the government of Saxony and Thuringia in 1923. In the context of the enormous social crisis in the Ruhr region, he thought the conditions were ripe for the insurrection due to the regime's state of decomposition and the willingness of the masses to take action. He didn't accept the lack of sufficient arms, as argued by Brandler, or the underdevelopment of the soviet bodies as objections to starting the preparation for the offensive. These were tasks that a revolutionary leadership worthy of the name must deal with.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Rather than passively await the emergence of conditions analogous to those of the &#8216;Russian model', Trotsky put forward the bold tactic of the workers' government as part of an active policy of preparing for the insurrection. This &#8216;trench' had to serve for the arming of the proletariat and developing the factory committees and Proletarian Hundreds into a network of self-organisation and self-defence bodies, regardless of their name. Both tasks had to be developed in the heat of the preparations for the offensive, and as an integral part of it.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;At the same time, the German workers could not mechanically apply the Russian Revolution model and hope to conquer power in Berlin, expecting power to be seized in the rest of the l&#228;nder by a domino effect. This scenario, which in itself simplifies the way in which the Russian Revolution spread after Petrograd, was unlikely in Germany, where each Land had hundreds of years of history before their late unification in 1871. On the contrary, one possibility was to take advantage of the weak links of Saxony and Thuringia, where the army had fewer units in comparison to Berlin and other places, with the aim of turning each of them into &#8216;a revolutionary bastion during a preparation period for the next revolutionary uprising'.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The plan, which never materialised, was based on the assumption that both workers' governments &#8211; which essentially agreed on the arming of the proletariat and the disarming of the counter-revolutionary detachments &#8211; would be intolerable for the central government. And that indeed was the case, because from the beginning the threat of military intervention was posed. The plan was to use insurrection to lure the army and the reactionary forces to Saxony and Thuringia, while at the same time calling for a general strike and an insurrection in the rest of Germany under the slogan of the defence of the &#8216;bastions of the revolution'. In other words, adopting a defensive tactical position in order to unleash a strategic offensive on a national scale. The Hamburg insurrection would have been a part of this general plan, but it was crushed due to its isolation.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Just as Gramsci systematised his theory on the relationship between position and manoeuvre in his &lt;i&gt;Prison Notebooks&lt;/i&gt;, Trotsky would do the same in the &lt;i&gt;Transitional Programme&lt;/i&gt;. With regards to the tactic of a &#8216;workers' government', the practical formulation elaborated in 1923 became part of a more general definition which clearly established the relationship between this tactic and revolutionary strategy in any of its concrete variants.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As Trotsky wrote in the &lt;i&gt;Transitional Programme&lt;/i&gt;, &#8220;The slogan &#8216;workers' and farmers' government' is thus acceptable to us only in the sense that it had in 1917 with the Bolsheviks, i.e., as an anti-bourgeois and anti-capitalist slogan, but in no case in that &#8216;democratic' sense which the epigones later gave it, transforming it from a bridge to socialist revolution into the chief barrier upon its path.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-57&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., The Transitional Programme for Socialist Revolution, Pathfinder (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-57&#034;&gt;57&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; In other words, the only strategic objective that is implied in the formula of a &#8216;workers' government' &#8211; and likewise, that of a &#8216;workers' and peasants' government' &#8211; is that of increasing the revolutionary forces in order to go on the offensive against the bourgeoisie and capitalism. It is always a tactical slogan without any independent value beyond that strategic objective, which, Trotsky stressed, can be achieved in various ways, with or without the emergence of this type of government.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;On the one hand, the slogan's educational value for the masses, who don't yet see the need for a dictatorship of the proletariat, but who want their traditional leaderships to seize power from the bourgeoisie, would allow revolutionaries to accelerate this experience and consequently increase their influence to the detriment of conciliatory parties. As Trotsky points out, &#8220;the demand of the Bolsheviks, addressed to the Mensheviks and the SRs &#8211; &#8216;Break with the bourgeoisie, take the power into your own hands!' &#8211; had for the masses tremendous educational significance. The obstinate unwillingness of the Mensheviks and SRs to take power, so dramatically exposed during the July Days, definitely doomed them before mass opinion and prepared the victory of the Bolsheviks.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-58&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ibid.&#034; id=&#034;nh3-58&#034;&gt;58&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;On the other hand, Trotsky wrote, &#8220;If the Mensheviks and the SRs had actually broken with the Cadets (liberals) and with foreign imperialism, then the &#8216;workers' and peasants' government' created by them could only have hastened and facilitated the establishment of the dictatorship of the proletariat.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-59&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ibid., p.133.&#034; id=&#034;nh3-59&#034;&gt;59&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; In other words, had the Bolsheviks' tactical proposition materialised, they would have been better positioned to fight for a revolutionary programme within the soviets.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In both cases, the aim was to modify the balance of power in favour of revolutionaries so as to prepare the conditions for an offensive. It was for this reason that, from September 1917, when Bolshevik influence was growing exponentially after the conciliatory leaderships had shown no interest in seizing power, the Bolsheviks did not wait to see whether a &#8216;workers' and peasants' government' would materialise, but instead advanced as a party towards preparing the insurrection. Had this transition from a war of position to a war of manoeuvre not been made, the tactic would have been transformed into its opposite, thereby ceasing to be a &#8216;bridge to socialist revolution' in order to become the &#8216;main obstacle in its path'.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nevertheless, after the triumph of the October insurrection and the split in the peasant party, the Bolsheviks once again proposed the tactic of a &#8216;workers' and peasants' government' to the Left Socialist Revolutionaries, establishing a coalition government in order to consolidate the power which had just been seized. But it never ceased to be a tactic subordinated to the advance towards the dictatorship of the proletariat. Attempts were made to maintain that coalition &#8211; which formally lasted until the resignation of the Left SR ministers in March 1918, but continued to a certain extent until the middle of the year &#8211; but without suspending the tasks of the moment, such as going on the defensive in the military arena by signing a peace treaty with Germany, and going on the offensive internally by addressing the nationalisation of production.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This same dynamic relationship between position and manoeuvre was developed by Trotsky for Germany in 1923, but under different conditions. While observing that the bourgeoisie and the state in the &#8216;west' deployed the greatest degree of resistance before power is seized, and that the influence gained by the KPD in certain regions made it an indispensable factor in the creation of a &#8216;workers' government', Trotsky proposed a bold implementation of this tactic with the aim of conquering &#8216;revolutionary bastions' in the preparation of the offensive.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;But, as we have attempted to demonstrate, Trotsky's policy towards the German revolution was only one shining example of what defined him as a strategist. Overall, the discussion on the role of the &#8216;workers' government' tactic by Trotsky demonstrated the relationship between defence and attack in all its complexity, as well as the dynamic combination of position and manoeuvre which characterised his strategic thinking.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;III. Points of convergence&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;The use of &#8216;fortresses' in defence&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In the context of the failure of the Anglo-Russian Committee, the crushing of the Chinese revolution&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-60&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;After the Fifth Congress and the failure of the putschist ventures in (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-60&#034;&gt;60&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, the defeat of the Joint Opposition, and the development of Stalin's confrontation with Bukharin&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-61&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;In 1926, various shifts occurred within the Communist Party of the USSR and (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-61&#034;&gt;61&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, the Communist International adopted the policy of class against class in 1928&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-62&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;The ninth plenum of the ECCI in February, 1928, after the Sixth Congress of (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-62&#034;&gt;62&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, which lasted until shortly after Hitler's rise to power in Germany. The global capitalist crisis which broke out in October 1929 would have catastrophic consequences for the masses.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Given that Gramsci had ceased to develop his strategic thinking beyond the discussions against the ultra-left in 1921 and 1922, and considering that the Communist International's leadership had regressed to the level of the leftists of that period&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-63&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;In contrast with the leftism of the first years of the Communist (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-63&#034;&gt;63&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, the foundations were laid for the convergence between Trotsky and Gramsci in opposition to the Stalinist &#8216;third period'.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The defeats in Great Britain and China had left the revolutionary proletariat on the defensive. When the crisis of 1930 erupted, the proletariat had begun to recover, but as Germany demonstrated, while Communist influence grew arithmetically, fascist influence grew exponentially.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-64&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;In the September elections of 1930, the Communist Party had gone from (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-64&#034;&gt;64&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;It was vital for the German working class to adopt the tactic of the workers' united front. Unlike the German revolution of 1923, in which the united front was proposed to prepare an insurrectional offensive, the aim of the united front was now defence.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;On this point &#8211; the importance of the defensive united front &#8211; Trotsky and Gramsci had many points of agreement. Both of them believed that the highest developments of &#8216;civil society' &#8211; in Gramscian terms &#8211; in the West presented a series of &#8216;trenches' that the proletariat could use in its struggle, especially given the advance of fascism. In contrast, Stalin and the leadership of the Communist International, basing themselves on the albeit correct view that the bourgeois state always maintains the same class character despite the various political regimes it can adopt, refused to acknowledge any difference between bourgeois democracy and fascism. There was no &#8216;trench' that the proletariat needed to defend, because it was an all-out struggle of the KPD against fascism. The SPP and the Nazis (NSDAP) were considered different variants of fascism, and the term &#8216;social-fascism' was reserved for social democracy. While this definition ruled out any chance of demanding a united front with the SPD, it also reduced the importance of the NSDAP's advance as a threat to the working class as a whole.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Whether or not these &#8216;trenches' existed was not a minor issue. In his work, &lt;i&gt;On War&lt;/i&gt;, Clausewitz pointed out that where defence was concerned, &#8220;strengthening the theatre of operations, by fortresses, with all they involve&#8221; was nothing less than one of the &#8220;main factors in strategic effectiveness&#8221;, giving the defender an advantage over the attacker.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-65&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Clausewitz, Carl von, On War, Princeton University Press, 1984, p.363.&#034; id=&#034;nh3-65&#034;&gt;65&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; For the attacking army, he said, &#8220;The larger the area of operations that it must traverse, the more it is weakened &#8211; by the effect of marches and by the detachment of garrisons. The defending army, on the other hand, remains intact. It benefits from its fortresses, nothing depletes its strength, and it is closer to its sources of supply.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-66&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ibid., p.365.&#034; id=&#034;nh3-66&#034;&gt;66&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Acknowledging the importance of these fortresses was of crucial importance to the struggle.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Likewise, Gramsci maintained that while fascism expects to advance across the trenches of civil society as the form of organization of an &#8216;extended State'&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-67&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cf., Buci-Glucksmann, C., op. cit., p.383.&#034; id=&#034;nh3-67&#034;&gt;67&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, the proletariat must defend them. Paradoxically, within the context of his isolation in the fascist prisons, Gramsci developed this point in a polemic with none other than Trotsky, who at the time was the greatest advocate of this point of view against the Communist International's leadership. Gramsci stated, in order to make a distinction with the Russian Revolution: &#8220;It should be seen whether Bronstein's famous theory about the &lt;i&gt;permanent&lt;/i&gt; character of the movement is not the political reflection of the theory of war of manoeuvre (recall the observation of the Cossack general Krasnov) &#8211; i.e., in the last analysis, a reflection of the general-economic-cultural-social conditions in a country in which the structures of national life are embryonic and loose, and incapable of becoming &#8216;trench or fortress'.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-68&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gramsci, A., Selections from Prison Notebooks, op. cit., p.236.&#034; id=&#034;nh3-68&#034;&gt;68&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;However, Trotsky would be the one to develop this point most clearly along with Gramsci. In his pamphlet &lt;i&gt;What Next?&lt;/i&gt;, he stated: &#8220;After fascism is victorious, finance capital gathers into its hands, as in a vice of steel, directly and immediately, all the organs and institutions of sovereignty, the executive, administrative, and educational powers of the state: the entire state apparatus together with the army, the municipalities, the universities, the schools, the press, the trade unions, and the cooperatives. [&#8230;] it means, primarily and above all, that the workers' organisations are annihilated...&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-69&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., The Struggle Against Fascism in Germany, Pathfinder Press, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-69&#034;&gt;69&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Later in the same article, in a polemic against Stalinism, he added: &#8220;In the course of many decades, the workers have built up within the bourgeois democracy, by utilising it, by fighting against it, their own strongholds and bases of &lt;i&gt;proletarian democracy&lt;/i&gt;: the trade unions, the political parties, the educational and sport clubs, the cooperatives, etc. The proletariat cannot attain power within the formal limits of bourgeois democracy, but can do so only by taking the road of revolution: this has been proved both by theory and experience. And these bulwarks of workers' democracy within the bourgeois state are absolutely essential for taking the revolutionary road.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-70&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ibid., pp.158-9. Also at:&#034; id=&#034;nh3-70&#034;&gt;70&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The points of agreement between Trotsky and Gramsci were also expressed in the fact that both thinkers used the Italian experience with the rise of Mussolini and the discussion with Bordiga's leftist movement as a starting point from which to analyse fascism. Although the international debates had evolved a great deal over time, the position sustained by PCI leader Amadeo Bordiga would be a constant until the Fifth Congress within the International's debates, until debate was no longer allowed, coinciding with Bordiga's incarceration by Mussolini. Even in the Fifth Congress, where Zinoviev charged against the united front tactic, Bordiga criticised his opening speech as he considered it a very moderate rebuttal against a right-wing tactic.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-71&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;This position was worsened by the very genesis of the PCI in the Congress of (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-71&#034;&gt;71&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; And this was Gramsci's most persistent debate within the PCI leadership. In Gramsci's view, the &#8216;class-against-class' tactic was like a reformulation of Amadeo Bordiga's positions on an international scale.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-72&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Bordiga would be one of the leaders of the Communist International who would (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-72&#034;&gt;72&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky believed the same. &#8220;The leadership of the German Communist Party,&#8221; he wrote in 1932, &#8220;reproduces today almost literally the position from which the Italian Communists took their point of departure: fascism is nothing else but capitalist reaction; from the point of view of the proletariat the differences between diverse types of capitalist reaction are meaningless.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-73&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., The Struggle Against Fascism in Germany, op. cit., p.192.&#034; id=&#034;nh3-73&#034;&gt;73&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; And he later stated: &#8220;Thaelmann's position in 1932 reproduces Bordiga's in 1922.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-74&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ibid., p. 193.&#034; id=&#034;nh3-74&#034;&gt;74&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;For Trotsky, as for Gramsci, it was evident that &#8220;There are no &#8216;class distinctions' between democracy and fascism. [&#8230;] The ruling class, however, does not inhabit a vacuum. It stands in definite relations to other classes. [&#8230;] After pronouncing the regime to be bourgeois &#8211; which no one questions &#8211; Hirsch, together with his masters, overlooks a mere trifle: the position of the proletariat in this regime.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-75&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ibid., pp.158-9.&#034; id=&#034;nh3-75&#034;&gt;75&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; &lt;i&gt;The defensive struggle consisted in preserving the advantageous positions gained in the theatre of operations in order to prepare for decisive battles in which the proletariat would necessarily have to go on the attack. Tactical strength in times of great struggle depended on the strategic ability to accomplish this aim.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;But the moment of the offensive is where, as we have pointed out, Gramsci is most ambiguous and the Italian revolutionary's strategic reflections once again differ from Trotsky's.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Gramsci and Machiavelli&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Machiavelli was the main classical author of political philosophy who influenced Gramsci's theories. Although it cannot be proven conclusively, it can be said that even the distinction between East and West was drawn from his readings of the Florentine writer.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-76&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;When explaining why Alexander the Great had been able to stabilise his power (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-76&#034;&gt;76&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; But aside from being a fundamental author of political philosophy, Machiavelli was the military thinker who laid the foundations upon which all strategic theory that came later was based. Even Clausewitz, who was typically contemptuously critical of other military authors, was not only very careful with regards to Machiavelli, but also very enthusiastic when his writings were translated into German by Fichte.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-77&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cf., Paret, Peter, Clausewitz and the State, Princeton University Press, 2007.&#034; id=&#034;nh3-77&#034;&gt;77&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;However, Machiavelli's military theory &#8211; a precursor in many ways &#8211; had to be surpassed. Later theories, after the Napoleonic Wars, could not stop at formulating the rules of battle, but also had to advance towards examining the events that would unfold within it.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As Felix Gilbert put it: &#8220;Although Machiavelli began as a vehement critic of the chess-like wars of the fifteenth century, eighteenth-century generals returned to some extent to wars of manoeuvring [referring to manoeuvring in contrast to battle], and this development is not entirely against the line of thought in military science that Machiavelli had started. When war is seen as determined by rational laws, it is only logical to leave nothing to chance and to expect that the adversary will throw his hand in when he has been brought into a position where the game is rationally lost.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-78&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Gilbert, F., &#8216;Machiavelli: The Renaissance of the Art of War', in Makers of (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-78&#034;&gt;78&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;It is not our intention to affirm that when Gramsci adopted Machiavelli, he also adopted his theoretical limitations, but more modestly, we find it illustrative to make an analogy with a critique which can be similarly applied to Antonio Gramsci's strategic thought.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;If we draw a parallel between Gramsci's work and the limits in Machiavelli's strategic thought, we could say that &lt;i&gt;although Gramsci dedicated a large part of his life and work to the struggle against social democratic tendencies, his emphasis on the preparation of forces prior to battle and scarce analysis of their use in combat allowed future reformist trends to interpret his theory from a social democratic standpoint &#8211; starting with Palmiro Togliatti's PCI itself &#8211; which openly contradicted his own political biography as a revolutionary of the Third International.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;IV. Conclusions&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Trotsky, the most Clauswitzian of Marxists&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Throughout this article, we have attempted to establish the similarities and differences between Gramsci's and Trotsky's strategic theories. We have explained how the differences were not due to the Red Army founder having been a &#8216;theorist of the permanent offensive', but due to the relationship that each revolutionary established between attack and defence, position and manoeuvre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;According to Clausewitz, defence and attack are two &#8216;ways in which war unfolds'. The superiority of the defensive aspect over the offensive one is determined by the greater deployment of forces required by the latter. This implies that when an army is capable of successfully defending itself, this does not mean it has the forces it needs to attack. In this basic affirmation of Clausewitzian thought, we can find agreement both in Gramsci and Trotsky. It is what we saw in the agreement between both revolutionaries in terms of confronting the &#8216;class-against-class' orientation and defending the defensive united front.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The superiority of the defence has yet another consequence in Clausewitz's theoretical framework, and it is that attack and defence are not in themselves polar opposites.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-79&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;That is to say, he who is interested in being attacked due to his ability to (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-79&#034;&gt;79&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; The fact that preservation is easier than conquest as a general rule means that in many cases, neither of the opponents has enough strength to attack. It is what justifies, among other reasons, &#8216;the suspension of war', which makes the clash between opposing forces an inconstant one. Here is where we can find another point of convergence between Trotsky and Gramsci. We have seen that both suggested the existence of a slower rhythm in Europe as from 1924. However, this is also where the differences began. To Trotsky, it was a relative equilibrium that implied the definite possibility of &#8216;sudden shifts' in the situation, including the case of the &#8216;West', and not &#8216;slower' rhythms in general.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In Gramsci, the transition to the attack is one of the most ambiguous points of his strategic thought. As we said when comparing his thought to Machiavelli's, this is what all types of reformist trends have based their policies on in order to adopt the concept of the &#8216;war of position' as a basis for a strategy devoted to the search for spaces within the bourgeois regime, taking the concept of &#8216;defence' to absurd levels.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As Clausewitz said, &#8220;defence in general (including of course strategic defence) is not an absolute state of waiting and repulse; it is not total, but only relative passive endurance. Consequently, it is permeated with more or less pronounced elements of the offensive&#8221;.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-80&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Clausewitz, op. cit., p.524.&#034; id=&#034;nh3-80&#034;&gt;80&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In his writings on late-20s and early-30s Germany, Trotsky constantly proposed the connection between defensive battles and the development of the means necessary for the offensive, placing the &#8216;fortresses' at the service of advancing the masses' united front organisations &#8211; be they soviets, factory committees or otherwise &#8211; as well as the self-defence and arming of the proletariat.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This logic, of course, was not limited to the German situation. We have seen it applied in the comparison with Russia. We can also see it throughout the Spanish Revolution, when Trotsky maintained: &#8220;We can and must defend bourgeois democracy not by bourgeois democratic means but by the methods of the class struggle, which in turn pave the way for the replacement of bourgeois democracy by the dictatorship of the proletariat.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-81&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;Is Victory Possible in Spain?', in The Spanish Revolution (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-81&#034;&gt;81&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Just as with Germany in 1923, his most elevated strategic thought would once again express itself in another one of the historical process's &#8216;breaking points', the May Days of 1937 in Barcelona. Just as with Germany a decade before, Trotsky would have to respond to the same arguments upheld by Brandler on the insufficiency of arming the masses. The same would occur with regard to the masses' united front organisations, except that in regard to Spain, he would not have to debate against those exclaiming on the insufficiency of their development, but with those who, like Andreu Nin, believed that their impulse was unnecessary. After the defeat, he would once again debate against the leaders who wished to elude accountability by arguing that the masses had not deployed enough initiative.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As late as May 1937, in the face of the armed uprising of the Catalonian workers in defence of their positions against the attacks of the Stalinist Assault Guards, Trotsky believed that it was still possible to avoid defeat:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;If the Catalan proletariat had seized power in May 1937 [&#8230;] they would have found support throughout all of Spain. The bourgeois-Stalinist reaction would not even have found two regiments with which to crush the Catalan workers. In the territory occupied by Franco not only the workers but also the peasants would have turned toward the Catalan proletariat, would have isolated the fascist army and brought about its irresistible disintegration. It is doubtful whether under these conditions any foreign government would have risked throwing its regiments onto the burning soil of Spain. Intervention would have become materially impossible, or at least extremely dangerous.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;Naturally, in every insurrection, there is an element of uncertainty and risk. But the subsequent course of events has proven that even in the case of defeat the situation of the Spanish proletariat would have been incomparably more favourable than now, to say nothing of the fact that the revolutionary party would have assured its future.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-82&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;A Test of Ideas and Individuals through the Spanish (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-82&#034;&gt;82&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The points of contact between this policy and that which is upheld by Trotsky in 1923 are clear. Once again, the aim is to establish a &#8216;workers' government' within a region, which Trotsky calls upon the POUM&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-83&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Workers' Party of Marxist Unification. Created by the merging of Andreu (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-83&#034;&gt;83&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; and the CNT left&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-84&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;National Confederation of Labour, led by the anarchists of the Iberian (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-84&#034;&gt;84&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; to fight for, as a &#8216;revolutionary bastion' whose defence would entail the development of the revolution on a national scale, using it as a launching pad for the programme defending the nationalisation of the land by the peasants throughout all of Spain, the liberation of Morocco, whose oppression allowed Franco to use it as an operations base, etc. In short, to uphold the demands that the Popular Front had explicitly rejected in order to unleash the revolutionary forces that it hoped to contain. However, the POUM reaffirmed its policy of the &#8220;betrayal of the proletariat for the sake of an alliance with the bourgeoisie&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-85&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;The Treachery of the POUM', in The Spanish Revolution (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-85&#034;&gt;85&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; which Trotsky had been criticising since the previous year.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-86&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Article for Estrategia Internacional: As we will elaborate on in the next (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-86&#034;&gt;86&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In Saxony, the social democratic left refused to support an insurrection and a general strike, so the KPD called upon the working class to abort its plans and not break away from the framework of bourgeois legality. In the case of Barcelona, the POUM leadership evidently didn't even get this far, but the similarities are still apparent. The anarchist leaders of the CNT and FAI, in accordance with the Popular Front's programme of maintaining &#8220;the principle of authority in all its vigour&#8221;&#8216;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-87&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Programa electoral del Frente Popular', in Brou&#233;, P., La Revoluci&#243;n Espa&#241;ola (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-87&#034;&gt;87&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, asked the workers to cease fighting; the POUM's leadership actively participated in the demobilisation using the same arguments as Brandler. The POUM leaders that had already been expelled in December 1936 from the Generalitat of Catalonia were an example of how to also defend bourgeois legality &#8216;from the outside'.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;What we can see from both the German revolution of 1923 and the Spanish Revolution, as well as from the different processes that we have been analysing throughout this article, is that Trotsky developed the relationship between defence and attack on a new level, thereby becoming the most Clausewitzian of Marxists.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-88&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Clausewitz held the view that &#8220;The destruction of enemy forces always (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-88&#034;&gt;88&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; The point in which Gramsci's strategic thought is weakest is where Trotsky stands out among the great strategists of revolutionary Marxism.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;On the combination of &#8216;position' and &#8216;manoeuvre'&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As we have stated, Trotsky, just as Gramsci, firmly confronted the ultra-leftist orientation adopted by Stalinism as from 1928, in the same way that he had previously challenged the theorists of the &#8216;revolutionary offensive' and Bordigism itself during the first years of the Third International. Nevertheless, the founder of the Red Army also firmly confronted the opportunistic interpretations that aimed to assimilate the formulations set forth in the Fourth Congress of the Communist International with a policy of peacefully conquering &#8216;positions' within the framework of the bourgeois regime. Likewise, he debated against those who argued in favour of great &#8216;manoeuvring' by using the example of the Russian Revolution to sink into passivity and fatalism while waiting for the conditions of the October 1917 insurrection to reproduce themselves by the sheer force of events.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In spite of this, it was common for many &#8216;centrist' trends within Trotskyism to use the fact that Trotsky had defended the tactic of a &#8216;workers' government' in 1923 as a supposed justification for capitulating before different bourgeois governments. One of the recent justifications of this kind has been developed by Daniel Bensa&#239;d in &#8216;On the return of the politico-strategic question', as well as by other leaders of the ex-Revolutionary Communist League of France after abandoning the &#8216;dictatorship of the proletariat' and before its dissolution into the New Anti-capitalist Party (NPA).&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-89&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;For a debate with Bensa&#239;d on this point, see: Cinatti, C., &#8216;&#191;Qu&#233; partido (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-89&#034;&gt;89&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;According to Bensa&#239;d, &#8220;The debates at the time of the fifth congress of the Communist International (1924) on the record of the German revolution and the Social Democrat-Communist governments of Saxony and Thuringia in the late summer of 1923 [&#8230;] reveal the unresolved ambiguity of the formulae that came out of the early congresses of the Communist International and the range of interpretations which they could give rise to in practice.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-90&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Bensa&#239;d, D., &#8216;On the return of the politico-strategic question', in&#034; id=&#034;nh3-90&#034;&gt;90&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; With this in mind, he elaborates his own interpretation of the requirements for participating in a &#8216;workers' government', in which the existence of the subjective conditions necessary to begin the preparation of an insurrection is replaced by a &#8220;significant upsurge in social mobilisation&#8221;, where &#8220;more modestly than the arming of the workers demanded by Zinoviev [sic]&#8221;, he suggests minimal demands in the form of a series of leftist measures to be adopted by the government in question, and lastly, that the &#8220;revolutionaries&#8221; have the necessary strength &#8220;even if they cannot guarantee that the non-revolutionaries in the government keep to their commitments, they have to pay a high price for failure to do so&#8221;. This entire reflection is aimed at justifying the participation of a leader from the United Secretariat&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-91&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;We are referring to Miguel Rossetto, the Minister of Agrarian Development (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-91&#034;&gt;91&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; as a minister in Lula's government: &#8220;&#8230;we chose not to make this a matter of principle (though we expressed our reservations orally to the comrades about participation and alerted them to the dangers). We preferred to go along with the experiment so as to draw up the balance sheet alongside the comrades, rather than give lessons &#8216;from a distance'.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-92&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Bensa&#239;d, Daniel, op. cit.&#034; id=&#034;nh3-92&#034;&gt;92&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;More recently, and without hoping to attempt a justification based on the &#8220;unresolved ambiguity&#8221; (Bensa&#239;d dixit) of the debates within the Communist International, the Partido Obrero of Argentina has defended voting for the Syriza coalition &#8211; an electoral organisation with no structural influence among the working class or the poor, a combination of a high-profile candidate in the media and splinters of the old Greek Communist Party &#8211; while calling to build a &#8216;government of all the left' from which one would demand that it break ties with imperialism and the European Union, the adoption of anti-capitalist measures and the &#8216;promotion' of none other than the creation of a &#8216;workers' government'.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-93&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;See Cinatti, C., &#8216;Lucha de clases y nuevos fen&#243;menos pol&#237;ticos en el quinto (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-93&#034;&gt;93&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A minimally serious analysis of the controversy surrounding the German revolution of 1923 shows that one can find arguments to support or participate in governments of class collaboration in the theses on the Popular Front set forth in the Communist International's Seventh Congress, but they could certainly not be found, to say the least, in the policy defended by Trotsky. As we pointed out before, in the face of Stalinism and trends in favour of the Popular Front, Trotsky clearly explained in the &lt;i&gt;Transitional Programme&lt;/i&gt; the anti-bourgeois and anti-capitalist meaning, contrary to the &#8220;purely &#8216;democratic' meaning later assigned to it by the epigones&#8221;, of the &#8216;workers' government' slogan.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;From the other extreme of those who see &#8216;workers' governments' in any circumstance, the Spartacists of the International Communist League (ICL) use the statement by Trotsky cited from the &lt;i&gt;Transitional Programme&lt;/i&gt; to maintain that the founder of the Red Army implicitly rejected his own policy for Germany in 1923. However, in Trotsky's view, both in 1923 and in 1938, the slogan of the workers' government was always conceived as &#8216;anti-bourgeois and anti-capitalist', and opposed to the &#8220;&#8216;democratic' meaning&#8221; later assigned to it by all kinds of trends favouring the Popular Front.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In fact, Trotsky has no qualms in comparing the creation of the &#8216;workers' government' in Saxony to the Bolshevik tactic in October 1917. &#8220;Under certain conditions,&#8221; he stated, &#8220;the slogan of a workers' government can become a reality in Europe. That is to say, a moment may arrive when the Communists together with the left elements of the Social Democracy will set up a workers' government in a way similar to ours in Russia when we created a workers' and peasants' government together with the Left Social-Revolutionaries. Such a phase would constitute a transition to the proletarian dictatorship, the full and completed one.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-94&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;Report on the Fourth World Congress', The First Five Years of (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-94&#034;&gt;94&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The ICL respond to what they see as Trotsky's &#8216;heresy' as follows: &#8220;This analogy is totally inappropriate. The Left Social Revolutionaries entered the government after the proletarian seizure of power and on the basis of soviet power, whereas in Germany the question concerned a regional bourgeois parliament in a capitalist state!&#8221;&#8216;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-95&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;A Trotskyist Critique of Germany 1923 and the Comintern', in&#034; id=&#034;nh3-95&#034;&gt;95&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;However, Trotsky emphatically opposed these types of idealisations of the October Revolution with the aim of justifying sectarian passivity and fatalism by defending a supposed &#8216;Russian model'. According to the founder of the Fourth International, &#8220;Not only up to the Brest-Litovsk peace but even up to autumn of 1918, the social content of the revolution was restricted to a petty-bourgeois agrarian overturn and workers' control over production. This means that the revolution in its actions had not yet passed the boundaries of bourgeois society. During this first period, soldiers' soviets ruled side by side with workers' soviets, and often elbowed them aside. Only toward the autumn of 1918 did the petty-bourgeois soldier-agrarian elemental wave recede a little to its shores, and the workers went forward with the nationalisation of the means of production. Only from this time can one speak of the inception of a real dictatorship of the proletariat. But even here it is necessary to make certain large reservations. During those initial years, the dictatorship was geographically confined to the old Moscow principality and was compelled to wage a three-year war along all the radii from Moscow to the periphery. This means that up to 1921, precisely up to the NEP, that is, what went on was still the struggle to establish the dictatorship of the proletariat upon the national scale.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-96&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;The Class Nature of the Soviet State', Writings (1933-34), (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-96&#034;&gt;96&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In this scenario, which is the only one that corresponds with the historical development of the Russian Revolution, it is a travesty to limit the problem of the seizure of power in Russia to the occupation of the Winter Palace while rejecting the comparison with Germany in 1923.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Paraphrasing Clausewitz, Trotsky considered that &#8220;civil war is nothing but the violent continuation of the class struggle by other means&#8221;. &#8220;Civil war,&#8221; he said, &#8220;is a definite stage of the class struggle when, breaking through the framework of legality, it brings the opposing forces onto the plane of confrontation, publicly and, to some extent, physically.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-97&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;Problems of Civil War', The Challenge of the Left Opposition (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-97&#034;&gt;97&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; It comprises at least three stages: the preparation of the insurrection, the insurrection itself, and the consolidation of victory.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;From this point of view, &lt;i&gt;how does the Fourth Congress of the Communist International elaborate on the Bolshevik tactic in October 1917? In the stipulation that the &#8216;workers' government' extends to the first stage of the civil war, as a way of building &#8216;revolutionary bastions' to advance the preparation of the seizure of power in a country&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The ICL cites historian Evelyn Anderson, who, in their view, &#8220;noted astutely [sic]&#8221; that &#8220;The Communist position was manifestly absurd. The two policies of accepting responsibility of government, on the one hand, and of preparing for a revolution, on the other, obviously excluded each other. Yet the Communists pursued both at the same time, with the inevitable result of complete failure.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-98&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#8216;A Trotskyist Critique of Germany 1923 and the Comintern, op. cit.&#034; id=&#034;nh3-98&#034;&gt;98&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;What it doesn't take much astuteness to see is that the Spartacists do not understand Trotsky. While shielding itself with a simplistic scheme, passive sectarianism ends up reproducing the same operation that characterises opportunistic interpretations such as that which we quoted from Bensa&#239;d. Namely: the separation of the &#8216;workers' government' formula from the strategy as a whole. According to Trotsky, the two are inseparable.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Tactical victory and strategic success&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As we have seen, the slogan of the &#8216;workers' government' was conceived by the Fourth Congress of the Communist International as a consequence of the development of the united front tactic. In Gramsci's view, the united front formula was related in turn to the &#8216;war of position' that he would elaborate on in his &lt;i&gt;Prison Notebooks&lt;/i&gt;. However, it would be Trotsky, in his &lt;i&gt;Transitional Programme&lt;/i&gt;, who would summarise the essential traits of the workers' government formula as an anti-bourgeois and anti-capitalist slogan contrary to the &#8216;popular front'. The workers' government slogan had an episodic role in agitation depending on the concrete situation, and had the fundamental aim of amplifying the influence of revolutionaries. This could be due to its educational value in accelerating the masses' understanding of their traditional leaderships, or because it became a reality, in which case it would facilitate the advance towards the dictatorship of the proletariat.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;It is within this same framework that Trotsky proposed to implement the &#8216;workers' government' tactic in Germany in 1923 despite the fact that this particular case is not explicitly mentioned in the &lt;i&gt;Transitional Programme&lt;/i&gt;. Throughout his life, Trotsky assigned a variety of practical uses to the workers' government formula, some of which we have mentioned in these pages: as an educational slogan aiming to amplify the influence of revolutionaries, for example, between April and September 1917 in Russia; as a coalition government with the Left Social Revolutionaries after October in order to consolidate power; in the case of Germany in 1923 as a regional parliamentary government with the left SPD in order to prepare the insurrection and create &#8216;revolutionary bastions' that would serve as a launching pad for the seizure of power; with the same objective as a demand that the POUM and the anarchists seize power in Barcelona during the May Days of 1937.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;That said, Trotsky also dealt in the &lt;i&gt;Transitional Programme&lt;/i&gt; with the improbable hypothesis of workers' and peasants' governments being created by traditional workers' leaderships. On this point, he said: &#8220;Past experience shows, as has already been stated, that this is, to say the least, highly improbable. However, one cannot categorically deny in advance the theoretical possibility that, under the influence of completely exceptional circumstances (war, defeat, financial crash, mass revolutionary pressure, etc.), the petty-bourgeois parties, including the Stalinists, may go further than they themselves wish along the road to a break with the bourgeoisie. In any case, one thing is not to be doubted: even if this highly improbable variant somewhere, at some time, becomes a reality and the workers' and farmers' government in the above-mentioned sense is established in fact, it would represent merely a short episode on the road to the actual dictatorship of the proletariat.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-99&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., The Transitional Programme for Socialist Revolution, op. cit., (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-99&#034;&gt;99&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The importance of this formulation resides in the fact that the &#8216;exceptional circumstances' mentioned by Trotsky were generalised in the period following the Second World War, and the hypothesis posed in the &lt;i&gt;Transitional Programme&lt;/i&gt; materialised in China, Yugoslavia and North Vietnam, and after the immediate post-war period in Cuba.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-100&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cf., Maiello, Mat&#237;as and Albamonte, Emilio, &#8216;En los l&#237;mites de la (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-100&#034;&gt;100&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; These were peasant-based leaderships which elaborated other strategies and advanced towards processes in which the bourgeoisie was expropriated, mostly as self-defence mechanisms, creating what the Fourth International called &#8216;deformed workers' states'.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In this scenario, the distinctive feature of most of the organisations into which the Fourth International split during the post-war period was to see these triumphant revolutions which created bureaucratically deformed workers' states as the unstoppable expansion of socialism on a global scale.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;When evaluating the development of this &#8216;improbable hypothesis' set forth in the &lt;i&gt;Transitional Programme&lt;/i&gt; beyond the strategic framework laid out by Trotsky himself &#8211; regarding the relationship between manoeuvre and position, defence and attack, as we have expanded on here &#8211; the conclusion could be none other than to devalue the importance of strong revolutionary organisations rooted in the working class for the triumph of socialist revolution.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-101&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cf., Maiello, Mat&#237;as and Albamonte, Emilio, op. cit.&#034; id=&#034;nh3-101&#034;&gt;101&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; From this point of view, the tactic of a &#8216;workers' and peasants' government' itself became a dead end leading to the capitulation before petty-bourgeois leaderships at the head of revolutions emerging after the immediate post-war period.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The Cuban Revolution put these ideas to the test. Without its strategic framework, the formula of a &#8216;workers' and peasants' government' became a type of label, assigned to or denied to Castro's government, which led to various dead ends, be they opportunistic or sectarian. On the one hand, Pierre Lambert stated in 1961 that Cuba had a &#8216;workers' and peasants' government' within the framework of the capitalist system which either the bourgeoisie would bring back to &#8216;bourgeois normality', or the masses would overturn by advancing towards socialist revolution.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-102&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Cited in Gonz&#225;lez, Ernesto, El trotskismo obrero internacionalista en la (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-102&#034;&gt;102&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; Once this &#8216;label' was assigned, curiously, neither Lambert nor his movement considered it necessary to resume this discussion until many years later. Meanwhile, the American SWP adopted openly pro-Castro positions, stating that this was a &#8216;revolutionary workers' and peasants' government', and that the lack of organisations of proletarian democracy was a secondary issue that would be resolved over time.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-103&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ibid., p.53&#034; id=&#034;nh3-103&#034;&gt;103&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; In the case of Palabra Obrera, they went from a sectarian position that defined the Cuban Revolution as a &#8216;liberating revolution' &#8211; in reference to the 1955 coup in Argentina &#8211; to an opportunistic position similar to that of the SWP. Of course, the International Secretariat had pioneered the tradition of maintaining this type of opportunistic orientation.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As Ernesto Gonz&#225;lez acknowledges, &#8220;The positions held at the time by the SWP and Palabra Obrera led them to avoid proposing the creation of a Trotskyist party in Cuba,&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-104&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Ibid., p.58. (Own translation)&#034; id=&#034;nh3-104&#034;&gt;104&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; to which we would add that neither did they collaborate towards building revolutionary parties in any other part of the world. In this result, they converged with Lambert's abstentionism. However, the &#8216;improbable hypothesis' included by Trotsky in the &lt;i&gt;Transitional Programme&lt;/i&gt; was not a shortcut to avoid working towards the strategic outcome, but on the contrary it was an attempt to defend the strategy in the face of different scenarios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This type of strategic thought had already been set forth by Trotsky in previous scenarios. In the early 1930s, he wrote the following about Germany:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;In a previous letter the thought was expressed that under &lt;i&gt;certain&lt;/i&gt; historical circumstances the proletariat can conquer even under a left-centrist leadership. Many comrades were inclined, I have been informed, to interpret this thought in the sense of minimising the role of the Left Opposition and of mitigating the mistakes and sins of bureaucratic centrism. Needless to say how far I am from such an interpretation.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;The strategy of the party is an exceedingly important element of the proletarian revolution. But it is by no means the only factor. With an exceptionally favourable relation of forces the proletariat can come to power even under a non-Marxist leadership. This was the case for example in the Paris Commune and, in a period which lies closer to us, in Hungary. The depth of the disintegration of the enemy camp, its political demoralisation, the worthlessness of its leaders, can assure decisive superiority to the proletariat for a certain time even if its own leadership is weak.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;But in the first place, there is nothing to guarantee such a &#8216;fortunate' coincidence of circumstances; it represents the exception rather than the rule. Second, the victory obtained under such conditions remains, as the same two examples &#8211; Paris and Hungary &#8211; prove, exceedingly unstable. To weaken the struggle against Stalinism on the ground that under &lt;i&gt;certain&lt;/i&gt; conditions even the Stalinist leadership would prove unable to prevent the victory of the proletariat [&#8230;] would be to stand all of Marxist politics on its head.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-105&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;On the state of the Left Opposition', Writings 1932-33, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-105&#034;&gt;105&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This is so because in Trotsky's view, just as in that of Clausewitz, nothing can replace work on strategy. In the words of the latter, &#8220;in strategy there is no such thing as victory. Part of strategic success lies in timely preparation for a tactical victory; the greater the strategic success, the greater the likelihood of a victorious engagement. The rest of strategic success lies in the exploitation of a victory won. The more strategy has been able, through its ingenuity, to exploit a victorious battle; the more that it can wrest out of the collapsing edifice whose foundations have been shattered by the action; the more completely the fruits of the hard-won victory can be harvested; then the greater the success&#8221;.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-106&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Clausewitz, op. cit., p.363.&#034; id=&#034;nh3-106&#034;&gt;106&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky employs this same strategic meaning to define none other than what he considers to be the &#8216;historic role of the Left Opposition', and under this title, he points out that &#8220;to blur our difference with centrism in the name of facilitating &#8216;unity' would mean not only to commit political suicide, but also to cover up, strengthen, and nourish all the negative features of bureaucratic centrism, and by that fact alone help the reactionary currents within it against the revolutionary tendencies&#8221;.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-107&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., &#8216;On the state of the Left Opposition', op. cit., p.36.&#034; id=&#034;nh3-107&#034;&gt;107&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; He would consider this issue even more essential from 1933, after Stalinism allowed the ascent of Hitler without a fight, proposing the need to build a new revolutionary party of the proletariat on a global scale, the Fourth International.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The abandonment of Trotsky's strategic view led Trotskyists in the post-war period down the path that the Red Army founder had already warned them against. In the case of Cuba in 1961, as we mentioned above, at the same time as the vast majority of Trotskyist tendencies identified the triumph of the revolution with the supposedly revolutionary character of Castro's leadership and its capacity to strategically capitalise on the victory in favour of advancing socialism, Fidel Castro was, among other things, intervening to take control of the trade unions.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Under the impulse of the revolution, the Cuban working class reclaimed its organisations from Eusebio Mujal's bureaucracy, but Castro resorted to the argument of the dangers that threatened the revolution to place the Cuban Stalinists at the helm of the workers' federation, who thereby became allies of the regime without having played any role in the revolution. At the same time, the persecution and outlawing of the small Cuban Trotskyist organisation, the Partido Obrero Revolucionario (POR), was set in motion. Although the POR had an important tradition within the Cuban revolutionary movement, it would be accused of being an &#8216;undercover agent of imperialism'.&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-108&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky himself had analysed the hypothesis of this type of relationship (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-108&#034;&gt;108&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nevertheless, these events were not enough for the Trotskyist organisations that existed at the time to question their view of Castro's leadership; on the contrary, they soon abandoned the defence of the Trotskyists of the POR&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-109&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;This was the weak basis on which Trotskyist groupings reunited in 1963. The (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-109&#034;&gt;109&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; and progressively adapted to Castro's regime, while the SWP led by Barnes went so far as to abandon Trotskyism altogether.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This was the necessary consequence of setting aside strategic thinking, adopting an orientation that ignored how to capitalise strategically on the revolutionary victory and the analysis of its different defensive and offensive moments, the role of the positions conquered in each of these shifts, etc. In other words, it was the consequence of ignoring the legacy of Trotsky's living thought.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lenin stated in his &lt;i&gt;Philosophical Notebooks&lt;/i&gt; that &#8220;It is impossible completely to understand Marx's Capital, and especially its first chapter, without having thoroughly studied and understood the &lt;i&gt;whole&lt;/i&gt; of Hegel's Logic. Consequently, half a century later none of the Marxists understood Marx!!&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-110&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Lenin, V. I., Collected Works, Vol.38, Progress, 1972, p.180.&#034; id=&#034;nh3-110&#034;&gt;110&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Likewise, we could say that it is impossible to understand the breadth of Trotsky as a revolutionary without understanding how he conceived of &#8216;workers' governments' or &#8216;workers' and peasants' governments' as springboards for advancing the preparation or triumphant development of the civil war, the seizure of power on a national scale and the conquest of the dictatorship of the proletariat. It is particularly important to understand this in relation to the three moments during Trotsky's lifetime when revolution could actually have changed the course of history: Petrograd in 1917, which marked the establishment of the first workers' state; Saxony in 1923, which offered the possibility of setting in motion the seizure of power within one of the main imperialist superpowers, the failure of which was a key factor in isolating and bureaucratising the USSR and the Communist International; and Barcelona in 1937, where there was a chance of stopping the march of humanity towards the Second World War.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This gives us the authority to say, paraphrasing Lenin, that none of the Trotskyists from the post-war period onwards understood Trotsky, because without fully understanding his strategy at these moments of historic rupture, it is impossible to grasp the broader revolutionary implications of his legacy.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The debate surrounding the tactic of a &#8216;workers' government' beyond the framework of Trotsky's strategy is therefore, as Marx would say, a purely scholastic question. Without starting from his living thought, one cannot understand the significance of Trotsky's conception of the &#8216;workers' government', which used in an anti-bourgeois and anti-capitalist sense could be an excellent path to the dictatorship of the proletariat and not merely a populist slogan.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trotsky had already fought Stalinism when it revived the formula of the &#8216;democratic dictatorship of the workers and peasants' &#8211; a slogan of &#8216;old Bolshevism' that had been surpassed by Lenin himself in his &#8216;April Theses' &#8211; to justify the subordination to the Kuomintang, a policy which led to the defeat of the Chinese Revolution of 1925-27. From 1935 onwards, Trotsky opposed the orientation towards &#8216;popular fronts' that Stalinism upheld as its strategy in the Seventh Congress of the Communist International. This called for the creation of &#8216;united front governments' composed of anti-fascist organisations as a formula for masking agreements with sectors of the imperialist bourgeoisie, turning Communist parties into mere instruments of USSR diplomacy as was clearly expressed in the Spanish Revolution and the French general strike and factory occupations in 1936. To quote Trotsky: &#8220;&#8216;The People's Front' represents the coalition of the proletariat with the imperialist bourgeoisie, in the shape of the Radical Party&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-111&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;In reference to the French Radical Party, a party historically tied to (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3-111&#034;&gt;111&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; and smaller tripe of the same sort.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3-112&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Trotsky, L., Whither France?, New Park, 1974, p.99;&#034; id=&#034;nh3-112&#034;&gt;112&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb3-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8216;Two methods in search of science: Skocpol versus Trotsky', in &lt;i&gt;Theory and Society&lt;/i&gt; 18: 759-805, 1989 (p.789). &lt;a href=&#034;http://burawoy.berkeley.edu/Methodology/Two%20Methods.T%26S.pdf&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://burawoy.berkeley.edu/Methodology/Two%20Methods.T%26S.pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;In the introduction of the new edition of Gramsci's texts during his time in prison, Razmig Keucheyan from the magazine &lt;i&gt;Contretemps&lt;/i&gt; goes back (to it): &#8220;The mistake of Rosa Luxemburg and Trotsky was to have kept a concept of the social world, and therefore of the revolutionary strategy, which are previous to the structural changes described by Gramsci, &#8230;([in particular the differentiation] between the &#8216;east from; and the &#8216;western front', that is between eastern societies still in movement and western societies in which the civil society and the state are totally blend&#8221; (Keuchezan, Razmig, in &#8220;Machiavel, la politique, le prince modern et les class subalternes&#8221;, in Antonio Gramsci: Guerre de movement et guerre de position, Paris, La fabrique, 2011, p.163)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;This involution was going to be followed by other chapters (events). In December with the official view of the &#8216;theory' of socialism in one country which would cut the links with the internationalism that had characterised the 3rd International since its foundation; with the call to build &#8216;workers' and peasants' government' &#8211; a policy that in China would imply the subordination to the Koumitang and the catastrophe of the revolution in the East. This drift would deepen at the 6th and 7th Congress.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;The Fourth Congress was celebrated shortly after that the Italian black shirts &lt;i&gt;March on Rome&lt;/i&gt;, which allowed Mussolini to start winning power. The leaderships of the main workers organisations probed to be (are) impotent. The necessity to build a defensive united front becomes obvious and that of (for) the ICP to have an active policy towards the sectors of the Italian socialists and workers' organisations in order to confront fascism in the sense (in the lines) of the concept of united front developed by the CI which was opposed by the majority of the Italian delegation.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Theses on Comintern Tactics, 5 December 1922 in &lt;i&gt;Resolutions &amp; Manifestos of the First Four Congresses of the Third International&lt;/i&gt;, p.397, Pluto Press, London, 1983). Also in: &lt;a href=&#034;https://www.marxists.org/history/international/comintern/4th-congress/tactics.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.marxists.org/history/international/comintern/4th-congress/tactics.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-6&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-6&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-6&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;6&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Note for EI: in a previous chapter we made the following point about the UF: &#8220;in short, we can say that the united front constitutes a complex strategy that has elements of maneuver, as well as tactic and strategy. On one hand, implies agreements &#8211; due to the specific relation of forces between the tendencies &#8211; with reformist as circumstantial allies (maneuver elements/ aspect), with the aim of unity in the proletarian ranks for partial common battles (tactical elements). On the other hand, as the main goal, the broadening of the influence of revolutionary parties as a result of the common experience (or its rejection by the reformist leadership), in the sense of reducing the &#8216;strategic reservoir' for taking power (strategic aspect/ element).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-7&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-7&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-7&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;7&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Op. cit. page 398.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-8&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-8&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-8&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;8&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Resolucio&#204; n sobre la ta&#204; ctica de la Internacional Comunista&#8221;, en Los cuatro primeros congresos de la Internacional Comunista, Tomo II, Bs. As., Pluma, p. 209. (own translation)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-9&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-9&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-9&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;9&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Idem (own translation)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-10&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-10&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-10&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;10&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;ses on Comintern Tactics, resolution 11, in &lt;a href=&#034;https://www.marxists.org/history/international/comintern/4th-congress/tactics.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.marxists.org/history/international/comintern/4th-congress/tactics.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-11&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-11&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-11&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;11&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Idem.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-12&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-12&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-12&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;12&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;Report on the Fourth World Congress', &lt;i&gt;The First Five Years of the Communist International&lt;/i&gt;, Vol. 2, New Park, 1974, p.325; &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/ffyci-2/24b.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/ffyci-2/24b.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-13&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-13&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-13&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;13&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Clausewitz, Carl von, &lt;i&gt;On War&lt;/i&gt;, Princeton University Press, 1984, p.525.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-14&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-14&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-14&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;14&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cf., Brou&#233;, P., &lt;i&gt;The German Revolution&lt;/i&gt;, 1917&#8211;1923, Brill, 2004.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-15&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-15&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-15&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;15&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cf., Pierre Brou&#233;, op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-16&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-16&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-16&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;16&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Christine Buci-Glucksmann, &lt;i&gt;Gramsci y el estado&lt;/i&gt;, Siglo XX1. (Own translation)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-17&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-17&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-17&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;17&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/history/etol/revhist/backiss/vol3/no1/jones.html&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/history/etol/revhist/backiss/vol3/no1/jones.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-18&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-18&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-18&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;18&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Leon Trotsky, Report to the Third Moscow Provincial Congress of the All-Russia Union of Metal Workers (1923) &lt;a href=&#034;https://www.marxists.org/archive/trotsky/1922/military/ch25.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;https://www.marxists.org/archive/trotsky/1922/military/ch25.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-19&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-19&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-19&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;19&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;In &#8216;Gramsci to Togliatti, Terracini and others (Vienna, 9 February 1924)', Gramsci, A., &lt;i&gt;Selections from Political Writings 1921-1926&lt;/i&gt;, Lawrence and Wishart, 1978, p.194.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-20&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-20&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-20&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;20&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Deutscher I., &#8216;Record of a discussion with Heinrich Brandler' in &lt;i&gt;New Left Review&lt;/i&gt; September-October 1977, I/105, pp.47-55.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-21&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-21&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-21&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;21&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Heinrich Brandler and Isaac Deutscher, &#8216;Correspondence between Brandler and Deutscher 1952-9', in &lt;i&gt;New Left Review&lt;/i&gt; 1/105, September-October 1977.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-22&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-22&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-22&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;22&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;The Timetable for Revolution', (January 1924) in &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/01/time.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/01/time.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-23&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-23&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-23&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;23&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-24&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-24&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-24&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;24&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &lt;i&gt;The Third International After Lenin&lt;/i&gt;, New Park, 1974, p.77-78; &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1928/3rd/ti05.htm#p2-05&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1928/3rd/ti05.htm#p2-05&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-25&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-25&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-25&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;25&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;In that letter there is an important vindication of Trotsky and even of the theory of Permanent Revolution, however, after the Congress Gramsci would join the campaign of &#8216;bolshevisation', which had the aim of persecuting Trotsky and anyone who sympathised with him. In that regard Trotsky said: &#8220;Much has been spoken and written lately on the necessity of &#8220;Bolshevizing&#8221; the Comintern. This is a task that cannot be disputed or delayed; it is made particularly urgent after the cruel lessons of Bulgaria and Germany a year ago. Bolshevism is not a doctrine (i.e., not merely a doctrine) but a system of revolutionary training for the proletarian uprising.&#8221; (&#8216;The Lessons of October', in &lt;i&gt;The Challenge of the Left Opposition&lt;/i&gt;, Pathfinder Press, 1980, p.256, &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/lessons/ch8.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/lessons/ch8.htm&lt;/a&gt;.) However, the &#8216;bolshevisation' represented all the opposite. It disorganised the leaderships of the different communist parties demanding the automatic alignment with the positions of the ascending bureaucracy of the Russian Communist Party and rejection of &#8216;Trotskyism'. All strategic decisions were banned.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-26&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-26&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-26&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;26&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;Author's 1924 Introduction', &lt;i&gt;The First Five Years of the Communist International&lt;/i&gt;, Vol.1, New Park, p.3; &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/ffyci-1/intro.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/ffyci-1/intro.htm&lt;/a&gt; (Our emphasis)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-27&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-27&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-27&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;27&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;Strategy and Tactics in the Imperialist Epoch', &lt;i&gt;The Third International after Lenin&lt;/i&gt;, New Park, 1974, p.74; &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1928/3rd/ti04.htm#p2-04&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1928/3rd/ti04.htm#p2-04&lt;/a&gt; (Our emphasis)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-28&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-28&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-28&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;28&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;As we previously analysed, according to Trotsky at such moments the masses take a more guarded attitude because of their accumulated experience that indicates the impossibility of taking power without a decisive leadership at the helm. Trotsky called it &#8216;the calm before the storm'. The right-wing group that emerges in opposition to the necessity of preparing the insurrection is based on the interpretation of this phenomenon as &#8216;conservatism' of the masses, as a retreat, when in reality it is an expression of something very different, that is, that they have had practical experience of the limits of spontaneity as a means to achieving victory.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-29&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-29&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-29&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;29&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;For example, the launching of the insurrection in Reval, Estonia, at the end of 1924, without taking into account the situation of the masses and the relation of forces, which naturally ended in failure; and the attack on the cathedral in Sofia, Bulgaria.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-30&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-30&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-30&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;30&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;By 1921, the KDP had increased its influence. The left of the USPD, around two-thirds of the active membership, merged with the KPD in order to form the Unified Communist Party (VKPD). In March 1921, in the coal mines in Mansfeld there were strikes and factory occupations and the governor of Saxony, the social democrat H&#246;rsing, sent the army and the police to suppress the movement. The application of the &#8216;theory of the offensive' by the VKPD was to call for an immediate general strike in the entire country and an armed struggle instead of condemning the repression and calling for solidarity from a defensive position, which would probably have been a powerful tool. From March 22 to 29, there was a heroic struggle but there was no response outside the VKPD and the workers of central Germany, and the movement was defeated, leaving many dead and thousands imprisoned. As a consequence, a large number of members left the VKPD.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-31&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-31&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-31&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;31&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;Author's 1924 Introduction', &lt;i&gt;The First Five Years of the Communist International&lt;/i&gt;, Vol.1, op. cit., p.8; &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/ffyci-1/intro.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/ffyci-1/intro.htm&lt;/a&gt; (Our emphasis)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-32&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-32&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-32&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;32&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cf., Trotsky, L., &#8216;Problems of Civil War', &lt;i&gt;The Challenge of the Left Opposition (1923-25)&lt;/i&gt;, Pathfinder Press, 1975, pp.175-198.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-33&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-33&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-33&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;33&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Clausewitz, op. cit., p.88.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-34&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-34&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-34&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;34&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;Strategy and Tactics in the Imperialist Epoch', &lt;i&gt;The Third International After Lenin&lt;/i&gt;, op. cit., p.65;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1928/3rd/ti04.htm#p2-04&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1928/3rd/ti04.htm#p2-04&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-35&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-35&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-35&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;35&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8216;Gramsci to Togliatti, Terracini and others', op. cit., pp.199-200.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-36&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-36&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-36&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;36&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, A., &lt;i&gt;Selections from the Prison Notebooks&lt;/i&gt;, Lawrence and Wishart, 1971, p.236.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-37&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-37&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-37&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;37&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;The New Economic Policy of Soviet Russia and the Perspectives of the World Revolution', &lt;i&gt;The First Five Years of the Communist International&lt;/i&gt;, Vol.2, op. cit., p.221; &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/ffyci-2/20.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/ffyci-2/20.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-38&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-38&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-38&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;38&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, A., &lt;i&gt;Selections from the Prison Notebooks&lt;/i&gt;, op. cit., p.236.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-39&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-39&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-39&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;39&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;It should be noted that the term &#8216;manoeuvre' can also have a different meaning in military literature, as employed in various parts of this book, in contrast with &#8216;combat'. In this sense, it is characteristic of Clausewitz to distinguish between the supremacy of manoeuvring in 18th Century wars to gain minor positional advantages that make it possible to negotiate a favourable peace without entering combat, and the Napoleonic wars in which forces are tested and great battles take precedence.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-40&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-40&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-40&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;40&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;In response to Rosa Luxemburg, Kautsky identifies the &#8216;strategy of attrition' with the defence of the &#8216;tried and true tactic' of parliamentarism in contrast with direct action and the general strike. In previous chapters, we pointed out how this debate specifically dealt with the questions of how to rally the German working class behind Social Democracy, how to lead sectors that were neither organized in the SPD nor the Social Democratic unions, especially the Catholic workers referred to in &lt;i&gt;Deutsche Zentrumspartei&lt;/i&gt;. Kautsky believed that these sectors had to be led via electoral campaigning and parliamentary representatives. Rosa Luxemburg correctly pointed out how the &#8216;strategy of attrition' according to Kautsky was &lt;i&gt;Nichtsalsparlamentarismus&lt;/i&gt; (&#8216;nothing more than parliamentarism'). That is to say, how the theorist of Germany's Social Democracy rejected the prospect of revolution in favour of elaborating a strategy of occupying positions within the limits of a bourgeois regime. In Gramsci's case, the issue was different insofar as the strategy for a &#8216;war of position' corresponding to the &#8216;West' was assimilated &#8211; as we will explain in this article &#8211; into the united front formula elaborated by the Third International. However, it is striking that in his &lt;i&gt;Prison Notebooks&lt;/i&gt;, the Italian revolutionary, just as Kautsky had also done, contrasts this with Rosa Luxemburg's view, although in this case with the aim of comparing the &#8216;war of position' to Trotsky's theory of permanent revolution. As we will see, although we cannot assimilate Gramsci's theory with Kautsky's, its ambiguities invited comparable revisionism from Togliatti and those who followed in attempts to use it as a basis for reformist strategies that contrasted with Gramsci's own revolutionary life.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-41&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-41&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-41&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;41&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Both of them representatives of the &#8216;leftist' wing of the Third International, to whom Lenin dedicated his pamphlet, &#8216;Left-wing Communism, an Infantile Disorder'.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-42&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-42&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-42&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;42&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci pointed out that Bordiga &#8220;thinks that the tactic of the International reflects the Russian situation [&#8230;] For him, this tactic is extremely voluntaristic and theatrical, because only with an extreme effort of will was it possible to obtain from the Russian masses a revolutionary activity which was not determined by the historical situation. He thinks that for the more developed countries of central and western Europe, this tactic is inadequate or even useless.&#8221; (Gramsci, A., &#8216;Letter to Togliatti, Terracini and Others, op. cit., p.199).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-43&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-43&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-43&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;43&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gorter, H., &#8220;Open Letter to Comrade Lenin&#8221;, in &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/gorter/1920/open-letter/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/gorter/1920/open-letter/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-44&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-44&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-44&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;44&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;On the one hand, in Italy &#8211; which would be excluded from this binary scheme under the label of &#8216;peripheral capitalism' &#8211; he would essentially uphold a &#8216;grassroots' united front tactic in accordance with the guidelines set forth in the theses of the Fifth Congress. On the other hand, in the case of Great Britain &#8211; included within the realm of the &#8216;West' &#8211; he would defend an opportunistic position in favour of maintaining the subordination of the British proletariat to the bureaucracy of the Trades Union Congress (TUC) at all costs, noting in August 1926 that &#8220;despite the indecision, weakness and if you like betrayal of the English left during the general strike, the Anglo-Russian Committee should be maintained.&#8221; (Gramsci, A., &lt;i&gt;Selections from Political Writings 1921-26&lt;/i&gt;, op. cit., p.411.) This eclecticism would coincide with the zig-zagging policy of the Communist International under Zinoviev's leadership.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-45&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-45&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-45&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;45&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;We use the Spanish translation by Valentino Gerratana. Jos&#233; Aric&#243; translates it as &#8220;The solid structure of modern democracies&#8221;. The original Italian text says, &#8220;&lt;i&gt;La struttura massiccia delle democrazie moderne, sia come organizzazioni statali che come complesso di associazioni nella vita civile costituiscono per l'arte politica come le &#8216;trincee' e le fortificazioni permanenti del fronte nella guerra di posizione: essi rendono solo &#8216;parziale' l'elemento del movimento che prima era &#8216;tutta' la guerra ecc.&lt;/i&gt;&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-46&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-46&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-46&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;46&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, A., &lt;i&gt;Cuadernos de la C&#225;rcel&lt;/i&gt;, Tomo 5, p.22. (Own translation).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-47&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-47&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-47&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;47&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;In this sense, in contrast with the &#8216;social democratic' interpretations of Gramsci, Anderson stated that the capitalist state was &#8220;&lt;i&gt;stronger&lt;/i&gt; than the Tsarist State, because it rested not only on the &lt;i&gt;consent of the masses&lt;/i&gt;, but also on a &lt;i&gt;superior repressive apparatus&lt;/i&gt;.&#8221; Anderson, P., op. cit., p.53.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-48&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-48&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-48&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;48&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;The Lessons of October', op. cit., p.247-248; &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/lessons/ch7.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/lessons/ch7.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-49&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-49&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-49&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;49&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, A., &lt;i&gt;Selections from the Prison Notebooks&lt;/i&gt;, op. cit., p.238.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-50&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-50&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-50&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;50&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ibid., p.237.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-51&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-51&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-51&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;51&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Blessed are those who possess.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-52&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-52&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-52&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;52&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cf., &#8216;Problems of Civil War', in Trotsky, L., &lt;i&gt;The Challenge of the Left Opposition (1923-25)&lt;/i&gt;, Pathfinder, 1980, p.175.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-53&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-53&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-53&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;53&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Report sent by Athos Lisa to the PCI: Political discussion with Gramsci in Prison, in &lt;a href=&#034;http://www.gramsci.org.ar/8/53.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.gramsci.org.ar/8/53.htm&lt;/a&gt; (Own translation)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-54&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-54&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-54&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;54&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ibid. (Own translation)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-55&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-55&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-55&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;55&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;A Programme of Action for France', in: &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1934/06/paf.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1934/06/paf.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-56&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-56&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-56&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;56&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &lt;i&gt;Writings 1930&lt;/i&gt;, Pathfinder, 1975, p.223.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-57&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-57&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-57&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;57&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &lt;i&gt;The Transitional Programme for Socialist Revolution&lt;/i&gt;, Pathfinder Press, 1977, p.134; in &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1938/tp/tp-text2.htm#wg&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1938/tp/tp-text2.htm#wg&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-58&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-58&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-58&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;58&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ibid.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-59&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-59&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-59&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;59&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ibid., p.133.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-60&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-60&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-60&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;60&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;After the Fifth Congress and the failure of the putschist ventures in Estonia and Bulgaria, the zigzagging orientation of the Communist International made another turn. By 1925, the agreement with the Trades Union Congress (TUC) had been consolidated, creating the Anglo-Russian Committee on the basis of solidarity with the USSR. However, this agreement at a trade union level, far from becoming a means for increasing Communist strength in Great Britain and reducing the Soviet Union's isolation, instead shackled the British Communists who ended up becoming the left cover for the TUC bureaucracy's betrayal of the general strike in 1926. In the period of time between the establishment of the agreement and the betrayal in 1926, the Communist International's leadership exaggerated the &#8216;shift to the left' of the TUC leadership, disarming the British proletariat which in those years was waging the greatest struggle since Chartism. The same occurred in China, where the ECCI led the CPC to subordinate itself to the Kuomintang with the catastrophic consequences for the Chinese Revolution which we will analyse later. However, neither the dissolution of the Anglo-Russian Committee nor the break away from the Kuomintang occurred on the Communist International's initiative, despite the fact that it was obvious that this policy had led to defeat. The TUC leadership abandoned the Committee in 1927 when it no longer served its purposes, since the Communist International had already served it in 1926 and the movement had been defeated. The same occurred with the Kuomintang, which, after the Communist International had agreed on disarming in Shanghai in 1927, considered the agreement &#8216;surpassed' and proceeded to repress the Communists; this, however, was not enough to stop the Communist International from once again trusting in the &#8216;left wing' of the Kuomintang to lead the revolution to its final defeat.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-61&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-61&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-61&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;61&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;In 1926, various shifts occurred within the Communist Party of the USSR and the leadership remained in the hands of Stalin and Bukharin. But at the same time, discontent spread among the workers of the Soviet Union, especially in the great cities such as Leningrad. One expression of this discontent was Zinoviev's abandonment of Kamenev and Stalin's policy (after having led the anti-Trotskyist campaign in the Fifth Congress), and his leaning towards Trotsky and the Left Opposition. In April 1926, the United Opposition was created and would wage a struggle until Zinoviev and Kamenev's capitulation in 1927. Both had been expelled, along with Trotsky, from the party leadership in October and later from the party itself after the demonstrations and clashes on the tenth anniversary of the Revolution. After the defeat of the United Opposition, the factional struggle resumed between Stalin and Bukharin.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-62&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-62&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-62&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;62&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;The ninth plenum of the ECCI in February, 1928, after the Sixth Congress of the Communist International in July, and the tenth plenum held a month later, would lay the foundations for the &#8216;class-against-class' policy also known as the &#8216;Third Period'.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-63&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-63&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-63&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;63&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;In contrast with the leftism of the first years of the Communist International, this strategic regression of Stalinism was done to support a policy which was functional to the interests of Moscow's bureaucracy, while the policy of the leftists in Germany, Holland or Italy during the early 1920s was, at least, an expression of the infantile search for a path to revolution.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-64&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-64&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-64&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;64&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;In the September elections of 1930, the Communist Party had gone from 3,300,000 votes two years before to 4,600,000, while the NSDAP had gone from 800,000 votes to 6,400,000.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-65&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-65&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-65&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;65&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Clausewitz, Carl von, &lt;i&gt;On War&lt;/i&gt;, Princeton University Press, 1984, p.363.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-66&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-66&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-66&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;66&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ibid., p.365.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-67&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-67&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-67&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;67&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cf., Buci-Glucksmann, C., op. cit., p.383.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-68&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-68&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-68&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;68&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gramsci, A., &lt;i&gt;Selections from Prison Notebooks&lt;/i&gt;, op. cit., p.236.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-69&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-69&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-69&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;69&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &lt;i&gt;The Struggle Against Fascism in Germany&lt;/i&gt;, Pathfinder Press, 1971, p.155.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-70&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-70&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-70&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;70&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ibid., pp.158-9. Also at: &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/germany/1932-ger/next01.htm#s2&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/germany/1932-ger/next01.htm#s2&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-71&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-71&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-71&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;71&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;This position was worsened by the very genesis of the PCI in the Congress of Livorno, where revolutionaries were unable to retain most of the old Socialist Party. That is to say, they were a minority from the beginning, and the United Front tactic was a necessity imposed on them from the very start of their activity as an independent party.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-72&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-72&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-72&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;72&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Bordiga would be one of the leaders of the Communist International who would defend party democracy and oppose the anti-Trotskyist campaign.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-73&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-73&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-73&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;73&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &lt;i&gt;The Struggle Against Fascism in Germany&lt;/i&gt;, op. cit., p.192.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-74&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-74&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-74&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;74&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ibid., p. 193.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-75&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-75&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-75&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;75&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ibid., pp.158-9.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-76&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-76&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-76&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;76&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;When explaining why Alexander the Great had been able to stabilise his power within a few years of displacing Darius III Codomannus, Machiavelli compared the difficulty in seizing power in France (the West) and Turkey (the East) depending on whether the king ruled directly over his subjects or with the help of noblemen, the latter serving as &#8216;trenches' that could be used by those seeking to seize power, but also against the new ruler himself, making it difficult for him to achieve stability.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-77&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-77&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-77&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;77&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cf., Paret, Peter, &lt;i&gt;Clausewitz and the State&lt;/i&gt;, Princeton University Press, 2007.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-78&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-78&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-78&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;78&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Gilbert, F., &#8216;Machiavelli: The Renaissance of the Art of War', in &lt;i&gt;Makers of Modern Strategy from Machiavelli to the Nuclear Age&lt;/i&gt;, Princeton University Press, 1986, p.30.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-79&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-79&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-79&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;79&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;That is to say, he who is interested in being attacked due to his ability to wage a successful defensive war is not necessarily interested &#8211; in the same circumstances &#8211; in waging an offensive war if an attack is not launched.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-80&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-80&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-80&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;80&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Clausewitz, op. cit., p.524.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-81&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-81&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-81&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;81&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;Is Victory Possible in Spain?', in &lt;i&gt;The Spanish Revolution (1931-39)&lt;/i&gt;, Pathfinder Press, 1973, p.257.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-82&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-82&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-82&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;82&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;A Test of Ideas and Individuals through the Spanish Experience', in &lt;i&gt;The Spanish Revolution (1931-39)&lt;/i&gt;, op. cit., p.279.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-83&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-83&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-83&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;83&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Workers' Party of Marxist Unification. Created by the merging of Andreu Nin's group with Joaqu&#237;n Maur&#237;n's Workers and Peasants' Bloc.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-84&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-84&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-84&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;84&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;National Confederation of Labour, led by the anarchists of the Iberian Anarchist Federation (FAI) from the early 1930s.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-85&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-85&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-85&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;85&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;The Treachery of the POUM', in &lt;i&gt;The Spanish Revolution (1931-39)&lt;/i&gt;, op. cit., p.209.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-86&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-86&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-86&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;86&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Article for &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt;: As we will elaborate on in the next issue, in order to justify their entry in the Consell de la Generalitat, the POUM would embellish the Republican Left by emphasising their &#8216;profoundly popular character' and the more leftist character of the republican programme. Despite the fact that the new government would be led by the Republican Left, the POUM considered that, &#8220;As for proletarian hegemony, the absolute majority of workers' representatives will fully guarantee it&#8221;, that is to say, the Stalinists, Social Democrats and Anarchists (Cf., Brou&#233;, P., &lt;i&gt;La Revoluci&#243;n Espa&#241;ola 1931-1939&lt;/i&gt;, Barcelona, Ediciones Pen&#237;nsula, 1977, p.202.) (Own translation.) However, as Trotsky would point out: &#8220;Politically most striking is the fact that the Spanish Popular Front lacked in reality even a parallelogram of forces. The bourgeoisie's place was occupied by its shadow. Through the medium of the Stalinists, Socialists, and Anarchists, the Spanish bourgeoisie subordinated the proletariat to itself without even bothering to participate in the Popular Front.&#8221; (Trotsky, L., &#8216;The Lessons of Spain: The Last Warning', in &lt;i&gt;The Spanish Revolution (1931-39)&lt;/i&gt;, Pathfinder Press, 1973, p.309. Also at: &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1937/xx/spain01.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1937/xx/spain01.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-87&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-87&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-87&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;87&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Programa electoral del Frente Popular', in Brou&#233;, P., &lt;i&gt;La Revoluci&#243;n Espa&#241;ola 1931-1939&lt;/i&gt;, Barcelona, Pen&#237;nsula, 1977, p.186. (Own translation)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-88&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-88&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-88&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;88&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Clausewitz held the view that &#8220;The destruction of enemy forces always appears as the most elevated and effective means to which all of the rest must yield.&#8221; On the basis of a unilateral interpretation of this affirmation, many have labelled him the theorist of the permanent offensive. From Count Schlieffen &#8211; author of the plan applied by Germany in the First World War &#8211; who used it to justify his positions, to the anti-Clausewitzian military theorist Liddell Hart, who used this label to discredit him. However, this definition was not used by Clausewitz to say that in every war and every moment, the immediate aim was to destroy the enemy's army, but instead tried to explain the change of era posed by the French Revolution, and how it has created deep changes in the field of tactics and strategy in contrast with the &#8216;cabinet wars' of the 18th Century.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Something similar happened within revolutionary Marxism during the imperialist period. Within the Third International, some sectors interpreted the &#8216;relevance' of the proletarian revolution in the new period as synonymous with &#8216;imminence'. Thalheimer, Fr&#246;hlich, Luk&#225;cs, who organised the periodical &lt;i&gt;Kommunismus&lt;/i&gt;, were Lenin's Schlieffen. They interpreted the era's revolutionary perspective as a basis for the permanent &#8216;revolutionary offensive'. Lenin and Trotsky would confront them in the Communist International's debates.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The fact is that neither Clausewitz nor Trotsky considered that &#8216;the destruction of enemy forces' was the only purpose of every war, but that this was determined by the effective existence of the conditions necessary to reach the aim. Hans Delbr&#252;ck, on the basis of an interpretation of Clausewitz's notes, pointed out how this determined two poles of the art of war: the &#8216;strategy of annihilation' (Niederwerfungsstrategie) when fighting for the war's &#8216;decision', and the &#8216;strategy of attrition' (Ermattungsstrategie) when &#8216;limited objectives' are sought. Every strategy exists between these two poles under certain circumstances, generating a varied multiplicity of wars that ranges from quasi armed observation to &#8216;absolute war'.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;From the point of view of proletarian revolution, Trotsky would develop this difference on the basis of the following contrast: on the one hand, there was the stage of capitalist growth during the decades prior to the First World War, in which &#8216;limited objectives' were sought; &#8220;Before a growing capitalism,&#8221; said Trotsky, &#8220;the best party leadership could do nothing but precipitate the creation of a workers' party.&#8221; On the other hand, there was the stage which opened up after the war, where the leadership's key role was to be prepared for sudden turns in the situation, both to the left (with the possibility of revolution and the seizure of power) and to the right (with the need to go on the defensive) which would pose decisive clashes. At the same time, in the 1920s, for example, Trotsky pointed out a combination of both. While maintaining that the Communist International's key role was to be prepared for sudden turns in the situation &#8211; and he later debated this with regards to both Germany and China &#8211; in the case of the USSR, the Red Army founder posed the need for an active economic policy from the workers' state in order to develop the productive forces as a basis on which to maintain the alliance with the peasantry. To Trotsky, both orientations conformed to a strategy for the development of international revolution.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The absence of this type of strategic reflection was negatively expressed within the discussions held by Trotskyist groups after the Second World War and the Yalta agreement, when it became necessary to re-establish a new strategic framework and programmatic adjustments. As we pointed out in the article &#8216;Trotsky and Gramsci: A Posthumous Dialogue' (Estrategia Internacional No. 19; &lt;a href=&#034;http://www.ft.org.ar/estrategia/ei19/ei19inglestrotskygramsci.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.ft.org.ar/estrategia/ei19/ei19inglestrotskygramsci.htm&lt;/a&gt;), Trotskyism split into two main trends on this issue, both of them wrong. Those who upheld the &#8216;stagnationist' thesis &#8211; &#8220;the productive forces of humanity have stagnated&#8221;, they repeated, in tune with the text of the &lt;i&gt;Transitional Programme&lt;/i&gt; &#8211; without seeing that the enormous destruction of productive forces provoked by the war and the subsequent capitalist reconstruction in Europe allowed, in the period ranging from 1948 to 1968, a partial development of productive forces as a continuation of the imperialist stage as a phase in capitalism's decline. On the other extreme were those who saw the post-war &#8216;boom' as a neo-capitalism or &#8216;late capitalism', adopting a corrected view of the bourgeois theory of capitalist crises, of automatic &#8216;waves' or cycles of growth where the class struggle had a completely subordinate role.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In both cases, the consequences were the following: on the one hand, the refusal to advance in creating strong revolutionary parties in situations in which one could only seek &#8216;limited aims', and on the other hand, when the seizure of power was a possibility, identifying the emergence of new bureaucratic workers' states with the inevitable advance of socialism, while losing sight of the strategy on the whole as elaborated by Trotsky, which showed the impossibility of advancing in this way towards the internationalist development of the revolution.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-89&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-89&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-89&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;89&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;For a debate with Bensa&#239;d on this point, see: Cinatti, C., &#8216;&#191;Qu&#233; partido para qu&#233; estrategia?', in &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt; No. 24 in &lt;a href=&#034;http://www.ft-ci.org/Que-partido-para-que-estrategia&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.ft-ci.org/Que-partido-para-que-estrategia&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-90&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-90&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-90&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;90&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Bensa&#239;d, D., &#8216;On the return of the politico-strategic question', in &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/bensaid/2006/08/polstrat.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/bensaid/2006/08/polstrat.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-91&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-91&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-91&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;91&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;We are referring to Miguel Rossetto, the Minister of Agrarian Development for the PT in Brazil.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-92&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-92&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-92&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;92&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Bensa&#239;d, Daniel, op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-93&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-93&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-93&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;93&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;See Cinatti, C., &#8216;Lucha de clases y nuevos fen&#243;menos pol&#237;ticos en el quinto a&#241;o de la crisis capitalista', &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt; No.28, in &lt;a href=&#034;http://www.ft-ci.org/IMG/pdf/EI28_Lucha_de_clases.pdf&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.ft-ci.org/IMG/pdf/EI28_Lucha_de_clases.pdf&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-94&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-94&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-94&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;94&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;Report on the Fourth World Congress', &lt;i&gt;The First Five Years of the Communist International&lt;/i&gt;, Vol.2, op. cit., p.324 ; &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/ffyci-2/24b.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1924/ffyci-2/24b.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-95&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-95&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-95&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;95&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;A Trotskyist Critique of Germany 1923 and the Comintern', in &lt;a href=&#034;http://www.icl-fi.org/english/esp/56/germany1923.html&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.icl-fi.org/english/esp/56/germany1923.html&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-96&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-96&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-96&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;96&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;The Class Nature of the Soviet State', &lt;i&gt;Writings (1933-34)&lt;/i&gt;, Pathfinder Press, 1975, p.106; in &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1933/10/sovstate.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1933/10/sovstate.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-97&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-97&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-97&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;97&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;Problems of Civil War', &lt;i&gt;The Challenge of the Left Opposition (1923-25)&lt;/i&gt;, op. cit., p.180.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-98&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-98&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-98&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;98&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#8216;A Trotskyist Critique of Germany 1923 and the Comintern, op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-99&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-99&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-99&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;99&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &lt;i&gt;The Transitional Programme for Socialist Revolution&lt;/i&gt;, op. cit., p.135.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-100&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-100&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-100&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;100&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cf., Maiello, Mat&#237;as and Albamonte, Emilio, &#8216;En los l&#237;mites de la &#8220;restauraci&#243;n burguesa&#8221;', in &lt;i&gt;Estrategia Internacional&lt;/i&gt; No. 27, 2011; &lt;a href=&#034;http://www.ft-ci.org/En-los-limites-de-la-restauracion-burguesa&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.ft-ci.org/En-los-limites-de-la-restauracion-burguesa&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-101&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-101&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-101&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;101&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cf., Maiello, Mat&#237;as and Albamonte, Emilio, op. cit.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-102&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-102&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-102&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;102&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Cited in Gonz&#225;lez, Ernesto, &lt;i&gt;El trotskismo obrero internacionalista en la Argentina&lt;/i&gt;, Vol.3, Ant&#237;doto, 1999, p.54.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-103&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-103&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-103&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;103&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ibid., p.53&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-104&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-104&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-104&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;104&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Ibid., p.58. (Own translation)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-105&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-105&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-105&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;105&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;On the state of the Left Opposition', &lt;i&gt;Writings 1932-33&lt;/i&gt;, Pathfinder Press, 1972, p.35.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-106&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-106&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-106&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;106&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Clausewitz, op. cit., p.363.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-107&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-107&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-107&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;107&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &#8216;On the state of the Left Opposition', op. cit., p.36.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-108&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-108&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-108&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;108&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky himself had analysed the hypothesis of this type of relationship between the peasant-based army leading a triumphant revolution and the workers' vanguard of the cities in his exchanges with the Chinese oppositionists. Cf., Trotsky, L., &#8216;Peasant War in China and the Proletariat', &lt;i&gt;Writings 1932&lt;/i&gt;, Pathfinder, 1973; &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1932/09/china.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1932/09/china.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-109&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-109&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-109&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;109&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;This was the weak basis on which Trotskyist groupings reunited in 1963. The inevitable consequence was a new event of this type years later, when in Nicaragua, the adaptation of the majority of the United Secretariat to the FSLN leadership led them to support the expulsion of the &#8216;Sim&#243;n Bol&#237;var Brigade' organised by the Morenoites.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-110&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-110&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-110&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;110&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Lenin, V. I., &lt;i&gt;Collected Works&lt;/i&gt;, Vol.38, Progress, 1972, p.180.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-111&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-111&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-111&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;111&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;In reference to the French Radical Party, a party historically tied to French colonial oppression with a traditional base in the petty bourgeosie of the cities and countryside.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3-112&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3-112&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Footnotes 3-112&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;112&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Trotsky, L., &lt;i&gt;Whither France?&lt;/i&gt;, New Park, 1974, p.99; &lt;a href=&#034;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1936/whitherfrance/ch03.htm&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://www.marxists.org/archive/trotsky/1936/whitherfrance/ch03.htm&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Una primera lectura de las elecciones de Bolivia</title>
		<link>https://estrategiainternacional.org/Una-primera-lectura-de-las-elecciones-de-Bolivia</link>
		<guid isPermaLink="true">https://estrategiainternacional.org/Una-primera-lectura-de-las-elecciones-de-Bolivia</guid>
		<dc:date>2014-10-14T21:38:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Matias Maiello</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Actualidad</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica</dc:subject>
		<dc:subject>An&#225;lisis</dc:subject>
		<dc:subject>Bolivia</dc:subject>
		<dc:subject> PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas) de Argentina </dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;En las elecciones del pasado domingo en Bolivia, el Movimiento al Socialismo, encabezado por Evo Morales se hizo con una contundente vitoria por m&#225;s de 60% de los votos. De los 9 departamentos en los que se divide el pa&#237;s se impuso en 8. Ante el retraso en el conteo oficial, el gran interrogante que queda por verse es si conservar&#225; los dos tercios de la Asamblea Legislativa Plurinacional, lo que fortalecer&#237;a su poder de arbitraje a nivel nacional.&lt;/p&gt;

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		</description>


 <content:encoded>&lt;img src='https://estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L150xH85/arton8594-7f4f7.jpg?1695922990' class='spip_logo spip_logo_right' width='150' height='85' alt=&#034;&#034; /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;En las elecciones del pasado domingo en Bolivia, el Movimiento al Socialismo, encabezado por Evo Morales se hizo con una contundente vitoria por m&#225;s de 60% de los votos. De los 9 departamentos en los que se divide el pa&#237;s se impuso en 8. Ante el retraso en el conteo oficial, el gran interrogante que queda por verse es si conservar&#225; los dos tercios de la Asamblea Legislativa Plurinacional, lo que fortalecer&#237;a su poder de arbitraje a nivel nacional.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las elecciones del domingo en Bolivia dan un amplio triunfo al presidente Evo Morales que obtiene as&#237; su segunda reelecci&#243;n con un nuevo mandato hasta 2020. &lt;a href=&#034;http://laizquierdadiario.com/Visperas-de-una-reeleccion-anunciada&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;No hubo sorpresas al respecto&lt;/a&gt;. Obtendr&#237;a m&#225;s del 60%, seg&#250;n declar&#243; el propio Morales en coincidencia con los datos no oficiales disponibles.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seg&#250;n los datos del conteo r&#225;pido encargado por la red privada de televisi&#243;n ATB a la empresa Ipsos, el segundo lugar con aproximadamente el 25% de los votos corresponder&#237;a a Unidad Democr&#225;tica del empresario Doria Medina, apodado &#8220;el rey del cemento&#8221;, qui&#233;n &lt;a href=&#034;http://laizquierdadiario.com/Hacia-el-tercer-mandato-de-Evo-quien-es-quien-en-la-oposicion&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;se propuso aglutinar en un frente de centro derecha al empresariado tanto de Oriente como de Occidente&lt;/a&gt;. Doria Medina tambi&#233;n se estar&#237;a alzando con el triunfo en el departamento de Beni.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por su parte el Partido Dem&#243;crata Cristiano de Jorge &#8220;Tuto&#8221; Quiroga representante de la vieja &#233;lite neoliberal ligada al sector financiero, a las transnacionales y al imperialismo, obtendr&#237;a un 10% de los votos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;M&#225;s all&#225; de los datos presidenciales, la gran expectativa est&#225; puesta en si el MAS conquistar&#225; la mayor&#237;a calificada de dos tercios en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP). Pero el Tribunal Supremo Electoral (TSE) no ha presentado a&#250;n los resultados oficiales del escrutinio completo a pesar de haberse comprometido a hacerlo a partir de la primer hora del lunes. Desde el domingo a la noche el c&#243;mputo de votos est&#225; detenido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seg&#250;n afirm&#243; este lunes el propio Evo Morales, el MAS habr&#237;a obtenido los dos tercios de la Asamblea Plurinacional. &#8220;Los opositores planteaban, &#8216;ojal&#225; que Evo no tenga los dos tercios', tenemos los dos tercios. Dec&#237;an, 'ojal&#225; que haya segunda vuelta', ganamos en la primera&#8221;, afirm&#243;. Sin embargo, seg&#250;n datos no oficiales de la empresa Ipsos, el MAS quedar&#237;a a 4 bancas de conservar la mayor&#237;a de dos tercios de la Asamblea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta definici&#243;n no es menor. De confirmarse, le dar&#237;a a Evo Morales el control total de la Asamblea y fortalecer&#237;a su capacidad de arbitraje a nivel nacional cuesti&#243;n de suma importancia para comandar la heterog&#233;nea coalici&#243;n que lo ha llevado al triunfo en estas elecciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el 2005 Evo hab&#237;a triunfado en las elecciones con el 53% de los votos pero hab&#237;a sido derrotado en los departamentos de la &#8220;media luna&#8221; del Oriente: Pando, Beni, Santa Cruz y Tarija. En el 2009, con el 64% de los votos a nivel nacional, avanz&#243; en derrotar a la oposici&#243;n en Tarija. En las presentes elecciones Morales se alza con la victoria en 8 de los 9 departamentos en los que se divide Bolivia. Derrotado solo en Beni, logra el triunfo en Pando y en el emblem&#225;tico departamento de Santa Cruz.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este resultado, desde luego no es casual. Responde al &#233;xito de la estrategia desplegada por Morales en estas elecciones, que consisti&#243; en conformar alianzas con sectores de la derecha tradicional en el oriente. Para este objetivo, &lt;a href=&#034;http://laizquierdadiario.com/Curiosidades-transfuguistas-de-las-elecciones-bolivianas&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;sell&#243; acuerdos con militantes del partido del difunto General Banzer (Acci&#243;n Democr&#225;tica Nacionalista) y con el derechista alcalde de Santa Cruz, Percy Fern&#225;ndez&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Evo Morales logra su objetivo de plebiscitar su gesti&#243;n. Los departamentos del Occidente del pa&#237;s (Oruro, La Paz y Potos&#237;, a los que se suma Cochabamba y Chuquisaca), se constituyeron una vez m&#225;s en los pilares principales de su hegemon&#237;a. Sin embargo, resulta sintom&#225;tico que en La Paz, basti&#243;n por excelencia de Evo, retroceder&#237;a del 73% obtenido en el 2009 a un 66%. Y a la inversa, en Santa Cruz pasar&#237;a de un 38% en las presidenciales anteriores a un 50,7% en esta elecci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La amplia victoria de Evo se da en el marco de una &lt;a href=&#034;http://laizquierdadiario.com/El-crecimiento-economico-y-la-modernizacion-de-Evo-se-expresara-en-las-urnas&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;muy buena situaci&#243;n econ&#243;mica&lt;/a&gt;, con un crecimiento sostenido del 5% anual motorizado por las rentas hidrocarbur&#237;feras, que le han permito sostener grandes ganancias para los empresarios y destinar una parte a obra p&#250;blica y gasto social para aliviar la pobreza extrema.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero no se trata solo de crecimiento econ&#243;mico. &lt;a href=&#034;http://laizquierdadiario.com/Evo-Morales-El-Jefazo-y-las-claves-de-su-liderazgo&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;Para comprender el proceso boliviano hay que partir de la relaci&#243;n de fuerzas impuesta por la lucha de las masas que conmocion&#243; Bolivia entre el 2000 y el 2005,&lt;/a&gt; con su principal hito en el levantamiento insurreccional de Octubre de 2003, que acab&#243; con el r&#233;gimen de la &#8220;democracia pactada&#8221; de los partidos tradicionales y los programas neoliberales. El gobierno de Evo, que lleg&#243; al Palacio del Quemado en 2006, tuvo que dar cuenta desde el inicio de esta relaci&#243;n de fuerzas. Aquellas jornadas de octubre de 2003 hab&#237;an dejado una agenda de lucha por la nacionalizaci&#243;n sin pago de las petroleras y de todos los recursos naturales (miner&#237;a, madera, etc.), salario, trabajo, tierra, etc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sobre la base de la apropiaci&#243;n de una porci&#243;n mayor de la renta hidrocarbur&#237;fera y minera por parte del Estado, Evo despleg&#243; una serie de concesiones a partir de las cuales se consolidar&#225; en el poder como desv&#237;o del proceso de 2000-2005. En este marco tambi&#233;n se inscribe el reconocimiento constitucional a los pueblos originarios y de determinados derechos sociales. Pero al mismo tiempo, no hubo resoluci&#243;n en estos nueve a&#241;os para los problemas estructurales del pa&#237;s como la cuesti&#243;n agraria y la dependencia del capital extranjero, reflejados en la preservaci&#243;n de la gran propiedad terrateniente, la asociaci&#243;n con las trasnacionales en miner&#237;a e hidrocarburos, as&#237; como el pacto con los empresarios para mantener la precarizaci&#243;n laboral y los bajos salarios que sufre gran parte de la clase obrera boliviana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La elecci&#243;n con m&#225;s del 60% de los votos, y m&#225;s a&#250;n, si Evo finalmente conquista los dos tercios de la Asamblea Plurinacional, lo fortalecen como &#225;rbitro en la escena nacional entre las diferentes clases y dentro de la propia coalici&#243;n en la que se incluyen exponentes de la derecha del oriente del pa&#237;s, como Percy Fern&#225;ndez.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A su vez, Morales se benefici&#243; de la inexistencia de una alternativa por izquierda. Para impedir que surgiese,&lt;a href=&#034;http://laizquierdadiario.com/Bolivia-La-lucha-por-un-Partido-de-Trabajadores-es-mas-necesaria-que-nunca&#034; class=&#034;spip_out&#034; rel=&#034;external&#034;&gt;la burocracia del MAS y de la COB&lt;/a&gt; tuvo que derrotar desde adentro el proceso de desarrollo del Partido de Trabajadores (PT) luego de su fundaci&#243;n en marzo de 2013, boicotear las resoluciones de los propios congresos de la COB para evitar que surja el PT, y sancionar incluso a los trabajadores avanzados y dirigentes de base que apoyaban el PT, como sucedi&#243; en Huanuni y en otros sectores.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Avanza la escalada guerrerista</title>
		<link>https://estrategiainternacional.org/Avanza-la-escalada-guerrerista</link>
		<guid isPermaLink="true">https://estrategiainternacional.org/Avanza-la-escalada-guerrerista</guid>
		<dc:date>2014-09-27T09:59:28Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Matias Maiello</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Medio Oriente</dc:subject>
		<dc:subject>EE.UU.</dc:subject>
		<dc:subject>Actualidad</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica Internacional</dc:subject>
		<dc:subject>An&#225;lisis</dc:subject>
		<dc:subject> PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas) de Argentina </dc:subject>
		<dc:subject>Mundo &#193;rabe</dc:subject>
		<dc:subject>Estados Unidos</dc:subject>
		<dc:subject>Irak</dc:subject>
		<dc:subject>Siria</dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;La guerra encabezada por EEUU en Siria e Irak atraviesa la escena internacional. Obama en la ONU busca apoyo para la ofensiva militar. Francia lanza nuevos ataques en Irak junto con EEUU. El gobierno brit&#225;nico se sumar&#237;a a la coalici&#243;n.&lt;/p&gt;

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		</description>


 <content:encoded>&lt;img src='https://estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L150xH73/arton8513-2c4d7.jpg?1695922990' class='spip_logo spip_logo_right' width='150' height='73' alt=&#034;&#034; /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;La guerra encabezada por EEUU en Siria e Irak atraviesa la escena internacional. Obama en la ONU busca apoyo para la ofensiva militar. Francia lanza nuevos ataques en Irak junto con EEUU. El gobierno brit&#225;nico se sumar&#237;a a la coalici&#243;n.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La guerra en Siria e Irak contin&#250;a escalando.Cazas franceses atacaron este jueves objetivos del Estado Isl&#225;mico (EI) en Irak y EEUU redobl&#243; los bombardeos en Siria. Los ataques franceses fueron los primeros desde el pasado 19 de septiembre cuando Par&#237;s se sum&#243; a la ofensiva, y se dan luego de que fuera asesinado el turista franc&#233;s Herv&#233; Gourdel en Argelia por el grupo Yund al Jilafa, vinculado al Estado Isl&#225;mico. Con la participaci&#243;n en la guerra, Hollande intenta utilizar la pol&#237;tica exterior para mostrar la autoridad y la efectividad cuya falta se le critica en el plano interno.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los bombardeos norteamericanos en Siria se centraron en las refiner&#237;as de petr&#243;leo controladas por el Estado Isl&#225;mico (EI) con el objetivo de da&#241;ar sus fuentes de financiamiento. El Ej&#233;rcito estadounidense dijo que, junto a Arabia Saudita y Emiratos &#193;rabes Unidos, us&#243; cazas y drones para atacar 12 refiner&#237;as de crudo, que generan unos 2 millones de d&#243;lares diarios al Estado Isl&#225;mico. Estos ataques tambi&#233;n estar&#237;an destinados limitar la capacidad del EI para operar entre las fronteras de Irak y Siria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Solo en Siria en este &#250;ltimo ataque murieron 5 civiles, el martes pasado las v&#237;ctimas civiles, seg&#250;n del Observatorio Sirio de Derechos Humanos fueron m&#225;s de 20, entre ellos dos ni&#241;os. Simples &#8220;da&#241;os colaterales&#8221; para el imperialismo. En el norte de Siria 120 mil personas en su mayor&#237;a kurdos huyeron de la ofensiva del EI a la frontera con Turqu&#237;a, y el gobierno turco les dio la &#8220;bienvenida&#8221; gase&#225;ndolos. Y estos hechos son solo el comienzo. Desde que EEUU comenz&#243; la guerra en Irak en el 2003 los muertos superan con creces el medio mill&#243;n de personas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los combates sobre el terreno contin&#250;an a las puertas de la ciudad de Kobane, en la regi&#243;n kurda del norte de Siria. Por su parte, el Estado Isl&#225;mico invadi&#243; una base militar iraqu&#237;, el campamento de Saqlawiya, en las afueras de Faluja, matando y capturando a cientos de soldados iraqu&#237;es.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Contrariamente a lo que muestra el escenario en Irak, su primer ministro, Haider al-Abadi, asegur&#243; en el Consejo de Seguridad de la ONU que sus fuerzas han tenido &#233;xito en el combate contra eI Estado Isl&#225;mico. Lo cierto es que Abadi, qui&#233;n presenta su gobierno como de &#8220;unidad nacional&#8221;, viene fracasando en encolumnar a los dirigentes de las tribus sunnitas para la ofensiva contra el Estado Isl&#225;mico. Al-Bajjari, vocero de la coalici&#243;n de tribus sunnitas, declar&#243;: &#8220;Hay cientos de pobres personas encarceladas sin haber sido juzgadas, y actualmente tambi&#233;n nos matan los extremistas, mientras que los militares bombardean nuestras ciudades con bombas de barril y misiles al azar&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las dudas sobre la estrategia imperialista en cuanto a qui&#233;n ocupar&#225; el territorio en lugar del ej&#233;rcito norteamericano, tanto en Irak como en Siria, est&#225;n cada vez m&#225;s abiertas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La guerra atraviesa la escena mundial&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la asamblea general de la Naciones Unidas, Obama utiliz&#243; su discurso para buscar legitimaci&#243;n para la ofensiva militar en Medio Oriente. Como parte de su discurso tambi&#233;n apunt&#243; contra Rusia, aliada del gobierno Sirio de Al-Assad y con la que viene enfrentada alrededor del conflicto de Ucrania, mostrando un escenario complejo que supera la regi&#243;n de Medio Oriente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por su parte, el primer ministro brit&#225;nico, David Cameron, anunci&#243; que Gran Breta&#241;a se sumar&#225; a la ofensiva guerrerista en Medio Oriente y convoc&#243; al parlamento brit&#225;nico para su aprobaci&#243;n este viernes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque los pa&#237;ses &#225;rabes se han unido a la coalici&#243;n, los tradicionales aliados de occidente de Washington han sido m&#225;s lentos en responder al llamado del presidente Barack Obama. Desde el lunes, Australia, B&#233;lgica y Holanda han dicho que enviar&#237;an aviones. Sin embargo, han acordado sumarse a los ataques a&#233;reos s&#243;lo en Irak y no en Siria, donde los bombardeos se han realizado sin el permiso formal del presidente Bashar al-Assad. Por su parte, Francia dijo el jueves que no descartaba extender los ataques a Siria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un curioso episodio se produjo en el marco de la Asamblea de la ONU en Nueva York cuando el primer ministro irak&#237;, al-Abadi declar&#243; ante un peque&#241;o grupo de periodistas que ten&#237;a informaci&#243;n &#8220;cierta&#8221; sobre posibles atentados en EEUU y Francia y luego fuentes del gobierno norteamericano salieron a desmentirlo. &#034;Hoy, mientras estoy aqu&#237;, he recibido reportes certeros desde Bagdad donde hubo arrestos de (unos) pocos elementos y hay redes planificando desde dentro de Irak realizar ataques&#034;, se&#241;al&#243; al-Abadi. Y agreg&#243;: &#034;Ellos planean perpetrar ataques en los metros de Par&#237;s y de Estados Unidos&#034;. Por su parte, seg&#250;n la agencia Reuters, dos altos funcionarios de seguridad del gobierno norteamericano se&#241;alaron que EEUU no tiene evidencia para respaldar la denuncia del primer ministro irak&#237;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La relaci&#243;n con Ir&#225;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En su discurso ante la Asamblea General de este jueves, el presidente iran&#237;, Hassan Rouhani plante&#243; que &#034;Los extremistas del mundo se han encontrado el uno al otro y han hecho el llamado 'extremistas del mundo un&#237;os'. Pero, &#191;estamos unidos contra los extremistas?&#034;. Los comentarios de Rouhani pueden ser le&#237;dos como fundamento de un posible acercamiento con Washington y sus aliados frente al inter&#233;s com&#250;n de enfrentar al Estado Isl&#225;mico. Aunque aclar&#243; que &#034;la mejor soluci&#243;n para este dilema proviene de dentro de la regi&#243;n. Plantear soluciones regionalmente con apoyo internacional y no que vengan de fuera de la regi&#243;n&#034;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un d&#237;a antes, el presidente de Ir&#225;n hab&#237;a tenido una reuni&#243;n con el primer ministro brit&#225;nico, David Cameron, el primer encuentro al m&#225;ximo nivel entre los gobiernos de ambos pa&#237;ses desde la revoluci&#243;n iran&#237; de 1979. El contenido concreto de la reuni&#243;n no trascendi&#243;. Pero el propio Rouhan&#237; public&#243; en su cuenta en la red social Twitter una fotograf&#237;a del encuentro, convocado para discutir principalmente sobre ofensiva contra el Estado Isl&#225;mico en Siria e Irak, seg&#250;n hab&#237;an adelantado fuentes brit&#225;nicas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero las conversaciones de Rouhan&#237; no terminaron ah&#237;. Tambi&#233;n se reuni&#243; este jueves con el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier. A la salida de la reuni&#243;n Steinmeier declar&#243;: &#034;Nunca hab&#237;amos estado tan cerca como ahora de un acuerdo, pero la verdad es que la fase final de conversaciones que tenemos por delante es probablemente la m&#225;s dif&#237;cil&#034;. Y agreg&#243;: &#034;Ahora es el momento de acabar con este conflicto. Espero que Ir&#225;n (...) a la luz de la situaci&#243;n en el mundo y la situaci&#243;n en Oriente Medio, se d&#233; cuenta y perciba que no puede permitirse un colapso de las conversaciones&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De concretarse de alguna forma un acercamiento en torno a la guerra entre la coalici&#243;n encabezada por el imperialismo norteamericano e Ir&#225;n, cuesti&#243;n que a&#250;n est&#225; por verse, representar&#237;a un cambio trascendente en las relaciones amigo-enemigo establecidas por EEUU durante m&#225;s de tres d&#233;cadas. Y plantear&#237;a toda una serie de contradicciones en torno al resto de sus alianzas en la regi&#243;n, empezando por Israel y siguiendo por sus aliados &#225;rabes.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Obama bombardea en Siria</title>
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		<dc:date>2014-09-23T21:31:00Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Matias Maiello</dc:creator>


		<dc:subject>EE.UU.</dc:subject>
		<dc:subject>Asia</dc:subject>
		<dc:subject>Actualidad</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica Internacional</dc:subject>
		<dc:subject>An&#225;lisis</dc:subject>
		<dc:subject> PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas) de Argentina </dc:subject>
		<dc:subject>Estados Unidos</dc:subject>
		<dc:subject>Siria</dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;El imperialismo norteamericano junto a &#8220;fuerzas aliadas&#8221; redoblan la ofensiva militar comenzando el bombardeo de las posiciones de Estado Isl&#225;mico en Siria. Este ataque marca un nuevo cap&#237;tulo de la guerra y abre un frente de batalla mucho m&#225;s complejo.&lt;/p&gt;

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		</description>


 <content:encoded>&lt;img src='https://estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L150xH84/arton8486-4c77c.jpg?1695922990' class='spip_logo spip_logo_right' width='150' height='84' alt=&#034;&#034; /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;El imperialismo norteamericano junto a &#8220;fuerzas aliadas&#8221; redoblan la ofensiva militar comenzando el bombardeo de las posiciones de Estado Isl&#225;mico en Siria. Este ataque marca un nuevo cap&#237;tulo de la guerra y abre un frente de batalla mucho m&#225;s complejo.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La noticia fue difundida la noche del lunes en un comunicado del contralmirante John Kirby, Secretario de Prensa del Pent&#225;gono. &#034;Puedo confirmar &#8211;dec&#237;a el comunicado- que las fuerzas armadas de Estados Unidos y las fuerzas de naciones aliadas est&#225;n emprendiendo acci&#243;n militar contra terroristas del ISIL (iniciales en ingl&#233;s del Estado Isl&#225;mico de Irak y el Levante) en Siria usando una combinaci&#243;n de cazas, bombarderos, y Tomahawk&#034;. Y agregaba: &#034;Dado que estas operaciones est&#225;n en desarrollo, no estamos en posici&#243;n de brindar detalles adiciones por ahora&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seg&#250;n fuentes oficiales citadas por The Washington Post y The New York Times entre las &#8220;fuerzas nacionales aliadas&#8221; estar&#237;an Arabia Saud&#237;, Jordania, Bahrein, Qatar y Emiratos &#193;rabes Unidos, entre otros. Respecto a las zonas del ataque, seg&#250;n el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) se produjeron &#034;casi 20 bombardeos contra posiciones, bases y puestos del EI en la ciudad de Raqa y cerca de las localidades de Tabqa, Ain Issa y TallAbyad&#034;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hasta el momento, Obama hab&#237;a limitado los bombardeos a las posiciones del Estado Isl&#225;mico (EI) en el norte de Irak y en las cercan&#237;as de la capital Bagdad. Las fuerzas imperialistas francesas hab&#237;an hecho lo suyo cerca de Mosul, tambi&#233;n en Irak. Sin embargo, como respuesta el EI hab&#237;a realizado una ofensiva en los &#250;ltimos d&#237;as sobre la regi&#243;n kurda del norte de Siria tomando m&#225;s de sesenta pueblos de la zona y avanzando hacia las afueras de la ciudad de Kobane (Ayn al-Arab seg&#250;n la denominaci&#243;n en &#193;rabe) en la frontera con Turqu&#237;a, provocando el desplazamiento de m&#225;s de 120.000 sirios, en su mayor&#237;a kurdos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este escenario le presenta una contradicci&#243;n cada vez m&#225;s aguda al Gobierno turco de Recep Erdo&#287;an entre la crisis que le est&#225; provocando la enorme afluencia de refugiados kurdos producto de la ofensiva del EI y el temor a que se fortalezca el PKK (Partido de trabajadores de Kurdist&#225;n) que exige el reconocimiento de la autodeterminaci&#243;n del Kurdist&#225;n, y que tanto Turqu&#237;a, como EEUU, y la Uni&#243;n Europea han incluido en la lista de organizaci&#243;n &#8220;terroristas&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, esta es solo una de las contradicciones que plantea este complejo escenario de guerra en Siria. Queda abierto el gran interrogante para la estrategia del imperialismo sobre qui&#233;n ocupar&#225; el territorio en lugar de las tropas norteamericanas. M&#225;s cuando el objetivo de EEUU ser&#237;a derrotar tanto al EI, como al r&#233;gimen de Al-Assad, y combatir al mismo tiempo al grupo sirio ligado a Al-Qaeda, Jabhat al-Nusra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Ej&#233;rcito Libre Sirio al que Obama apostar&#237;a no se encuentra entre las principales fuerzas combatientes, si se lo compara con el EI, con las fuerzas de Al-Assad, y de al-Nusra. El Frente de Revolucionarios Sirios, que combate en la provincia de Idilb, ubicada al suroeste del pa&#237;s, podr&#237;a estar entre las fuerzas con las que el imperialismo norteamericano podr&#237;a contar. Sin embargo, su l&#237;der Jamal Maruf, ya ha declarado en una reciente entrevista que no tiene problemas en luchar al lado de al-Nusra, es decir, de Al-Qaeda, siempre y cuando este grupo combata contra Al-Assad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ampliaci&#243;n del teatro de operaciones a Siria abre un escenario mucho m&#225;s complejo que sobrepasa en mucho a Medio Oriente. Los ataques tienen lugar horas antes de que el presidente norteamericano viaje a Nueva York para asistir a la Asamblea General de Naciones Unidas, donde tratar&#225; de convencer a m&#225;s pa&#237;ses para que se sumen a la fuerza de ataque contra el Estado Isl&#225;mico. El gobierno ruso, aliado de Assad y con poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU ya ha declarado que consideraba ilegal bombardear Siria sin una resoluci&#243;n espec&#237;fica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La extensi&#243;n de la guerra a Siria es una consecuencia estrat&#233;gica inscripta en la l&#243;gica desatada por la propia ofensiva imperialista, ante la imposibilidad de avanzar sobre el EI permitiendo que extienda su ofensiva en Siria mientras era atacado en Irak. Como dec&#237;a Carl von Clausewitz en su libro De la Guerra en referencia a las ofensivas limitadas: &#8220;Mientras estamos ocupados en hacer una conquista parcial, el enemigo puede estar haciendo lo mismo en otros puntos, y si nuestra empresa no es de gran importancia, entonces no obligar&#225; al enemigo a abandonar la suya&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A medida que la acci&#243;n militar se despliega abre nuevos interrogantes, contradicciones, y hace m&#225;s amplias sus consecuencias. M&#225;s y m&#225;s guerra parece ser el escenario ofrecido por el imperialismo.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>A prop&#243;sito de un art&#237;culo de Alejandro Guerrero sobre la polic&#237;a</title>
		<link>https://estrategiainternacional.org/A-proposito-de-un-articulo-de-Alejandro-Guerrero-sobre-la-policia</link>
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		<dc:date>2013-12-27T08:34:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Manolo Romano, Matias Maiello</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Teor&#237;a</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#233;mica</dc:subject>
		<dc:subject>Actualidad</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica</dc:subject>
		<dc:subject>Argentina</dc:subject>
		<dc:subject> PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas) de Argentina </dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;En un reciente art&#237;culo de Prensa Obrera, Alejandro Guerrero, ensaya una explicaci&#243;n sobre las tareas de los socialistas revolucionarios frente a las fuerzas policiales en la que resaltan dos elementos fundamentales: la negativa a partir de un claro criterio de clase, y la ausencia completa de referencia al autodefensa de los trabajadores (milicias obreras).&lt;/p&gt;

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		</description>


 <content:encoded>&lt;img src='https://estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L150xH100/arton7371-62c2b.jpg?1694411866' class='spip_logo spip_logo_right' width='150' height='100' alt=&#034;&#034; /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;En un reciente art&#237;culo de &lt;i&gt;Prensa Obrera&lt;/i&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; id=&#034;nh4-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, Alejandro Guerrero, ensaya una explicaci&#243;n sobre las tareas de los socialistas revolucionarios frente a las fuerzas policiales en la que resaltan dos elementos fundamentales: la negativa a partir de un claro criterio de clase, y la ausencia completa de referencia al autodefensa de los trabajadores (milicias obreras).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#191;Ilusi&#243;n y desenga&#241;o?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Llamativamente, Guerrero comienza su art&#237;culo sobre los sindicatos policiales &#8220;denunciando&#8221; que Massa, el PRO, De Gennaro, Moyano, los radicales y el FAP quieran crear sindicatos policiales para &#8220;ser un instrumento eficaz de regimentaci&#243;n y control de crisis&#8221; en las fuerzas represivas. Pero que no permitir&#237;an el derecho de huelga, ni ser&#237;an sindicatos que puedan &lt;strong&gt;ejercer&lt;/strong&gt; el boicot a los c&#243;digos de faltas y la oposici&#243;n a reprimir las movilizaciones populares. Para colmo les atribuye a estas fuerzas pol&#237;ticas burguesas y a los bur&#243;cratas de la CTA y la CGT, &#8220;la ausencia de caracterizaci&#243;n de la polic&#237;a en el Estado capitalista&#8221;. M&#225;s bien el que parece carecer de esta caracterizaci&#243;n es el propio autor del art&#237;culo de Prensa Obrera.&lt;br class='autobr' /&gt;
No contento con esto, embellece al propio kirchnerismo al se&#241;alar que &#8220;la posici&#243;n oficial del gobierno y del kirchnerismo, [&#8230;] consideran a esas asonadas o sediciones como una reacci&#243;n pol&#237;tica&#8221;, sin decir una palabra respecto a que los kirchneristas, junto con el resto de las fuerzas que gobiernan las provincias, concedieron mansamente todas y cada una de las reivindicaciones policiales, incluyendo los reclamos de impunidad. Es decir, que si fue una asonada, los K y los gobernadores capitularon ante ella.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;A qu&#233; se debe tama&#241;a desorientaci&#243;n?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La p&#233;rdida de la br&#250;jula de clase&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seg&#250;n Alejandro Guerrero: &#8220;No hay ninguna necesidad de darles a los polic&#237;as la categor&#237;a de &#8216;trabajadores' o &#8216;proletarios' para orientar un trabajo pol&#237;tico hacia ellos. Encerrar la actividad socialista entre esos t&#233;rminos (trabajador, no trabajador) es, simplemente, una cretinada. En numerosas empresas, destacadamente en el subte y en aeron&#225;uticos, el activismo ha organizado sindicalmente al personal de seguridad, que se encarga, como, es obvio, de proteger la propiedad de los patrones.&#8221;&lt;br class='autobr' /&gt;
Una descabellada comparaci&#243;n la de Guerrero que intenta poner un signo igual entre las fuerzas policiales y el personal de seguridad de subte y aeron&#225;uticos, que no cumple ninguna tarea de coacci&#243;n sobre los trabajadores y ni siquiera est&#225; armado. M&#225;s all&#225; de que no es igual en todos lados el papel del personal de seguridad como sugiere livianamente Guerrero, para acercarse a la realidad en los ejemplos concretos que menciona lo que podr&#237;a preguntarse el articulista es &#191;por qu&#233; los aeron&#225;uticos que como &#233;l dice han organizado sindicalmente al &#8220;personal de seguridad&#8221; no se propusieron hacer asambleas comunes con la polic&#237;a de seguridad aeroportuaria? O &#191;por qu&#233; a los trabajadores del subte no se les ocurri&#243; proponerles a los polic&#237;as federales que cumpl&#237;an tareas en las estaciones que voten un representante propio para el cuerpo de delegados?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo cierto es que de un mismo plumazo, Guerrero despacha la necesaria delimitaci&#243;n de clase respecto a los miembros de las fuerzas policiales, junto con la definici&#243;n elemental del marxismo de los destacamentos armados del Estado burgu&#233;s.&lt;br class='autobr' /&gt;
La caracter&#237;stica distintiva de estos destacamentos especiales armados, no es que defiendan la propiedad en general, como podr&#237;a hacerlo el sereno de un garaje, sino que constituyen el coraz&#243;n del Estado capitalista, que vali&#233;ndose de ellos detenta el monopolio de la violencia legal en determinado territorio. Se trata de una organizaci&#243;n armada que se erige &#8220;por encima&#8221; de la sociedad para la dominaci&#243;n de una clase por otra, por eso es que cuenta con un mando centralizado estatal y disciplina militar. Una sutil diferencia, por ejemplo, con el &#8220;personal de seguridad&#8221; de aeron&#225;uticos que se encarga de controlar el equipaje y tareas por el estilo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Guerrero tal vez opine que Trotsky comet&#237;a una &#8220;cretinada&#8221; cuando dec&#237;a que &#8220;El obrero, convertido en polic&#237;a al servicio del Estado capitalista, es un polic&#237;a burgu&#233;s y no un obrero&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Le&#243;n Trotsky, &#191;Y ahora?&#034; id=&#034;nh4-2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, pero Trotsky est&#225; dando cuenta de una cuesti&#243;n fundamental: a pesar de que formalmente siga percibiendo un salario (igual que cualquier mercenario a trav&#233;s de la historia), este obrero est&#225; pasando voluntariamente a formar parte org&#225;nica de una de las instituciones fundamentales del Estado burgu&#233;s, separada y enfrentada a su clase y al pueblo. Cambia mucho m&#225;s que el torno por la cachiporra, cambia de clase, pasa ser un represor a sueldo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Para utilizar las contradicciones primero hay que comprenderlas&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Guerrero nos dice que hay que aprovechar las contradicciones de las instituciones del Estado burgu&#233;s, incluidas las fuerzas represivas. Desde luego. Contamos con innumerables ejemplos, incluso en la Revoluci&#243;n Rusa, Trotsky se vali&#243; de miles de experimentados oficiales zaristas para poder poner en pie el Ej&#233;rcito Rojo. Claro, que el prerrequisito para aprovechar estas contradicciones es conocerlas. Siguiendo nuestro ejemplo, Trotsky no depositaba su confianza en convencer ideol&#243;gicamente a aquellos oficiales, primero supo derrotarlos militarmente y luego utiliz&#243; la coacci&#243;n para hacerlos servir a la revoluci&#243;n y asegurarse que no se diesen vuelta.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ahora bien, Guerrero nos describe de la siguiente forma la contradicci&#243;n existente en la polic&#237;a: &#8220;La instituci&#243;n policial (represora) incorpora una contradicci&#243;n entre su jerarqu&#237;a y la base, entre las camarillas superiores -entrelazadas con el aparato estatal y las grandes corporaciones- y un personal de agentes&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para empezar, la instituci&#243;n policial no est&#225; simplemente &#8220;entrelazada con el aparato estatal&#8221; a trav&#233;s de sus &#8220;camarillas superiores&#8221; sino que de conjunto es un pilar fundamental del Estado burgu&#233;s, que como su nombre lo indica est&#225; controlado por &#8220;las corporaciones&#8221; y no solo &#8220;entrelazado&#8221; con ellas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Esto significa que no puede haber nunca un sector de la polic&#237;a que niegue a reprimir? No, no es as&#237;, pero esto no va a pasar producto del desarrollo de una corriente sindical impulsada por el PO, que levante un programa de mayores salarios y el &#8220;boicot al c&#243;digo de faltas&#8221;, sino producto del enfrentamiento con la fuerza material de la movilizaci&#243;n revolucionaria de los trabajadores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;Por qu&#233; esto es as&#237;? Porque a diferencia de las fuerzas armadas del Estado que tienen servicio militar obligatorio (como era en la Argentina cuando exist&#237;a la colimba antes de la reforma de Menem en respuesta al caso Carrasco) o al caso de una guerra que obligue al reclutamiento masivo, las polic&#237;as provinciales y federales son fuerzas &#8220;profesionales&#8221;. Significa que sus integrantes no son obligados por el Estado a ser parte, sino que voluntariamente aceptan, a cambio de un salario, reprimir a las luchas populares. As&#237; ligan sus intereses materiales a la perpetuaci&#243;n del dominio de la burgues&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde que existe el marxismo, plantea que cuando existen intereses materiales contrapuestos, no se pueden combatir simplemente con &#8220;ideas&#8221;, por eso no opinamos que a los burgueses se los puede convencer de que entreguen la propiedad de los medios de producci&#243;n apelando a su &#8220;buena voluntad&#8221;. Tampoco a la polic&#237;a se la puede convencer de esta forma, aunque a la &#8220;buena voluntad&#8221; la llamemos &#8220;programa&#8221;. &#191;Qu&#233; inter&#233;s material tiene un polic&#237;a en llamar al &#8220;boicot al c&#243;digo de faltas&#8221;?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Muy distinta es la cuesti&#243;n en los ej&#233;rcitos que reclutan compulsivamente a un sector de los trabajadores y el pueblo. Por ejemplo, en la Revoluci&#243;n Rusa. Millones de campesinos eran obligados a formar parte del ej&#233;rcito zarista en la Primera Guerra Mundial, y se rebelaban para no morir en el campo de batalla. Los revolucionarios bolcheviques dedicaban enormes esfuerzos para fomentar la divisi&#243;n entre la base campesina de soldados y el cuerpo de oficiales, y para organizar a estos &#8220;campesinos en uniforme&#8221; y poder ganarlos para la revoluci&#243;n. A ellos s&#237; se los pod&#237;a &#8220;convencer&#8221; con un programa (paz, pan y tierra). Y as&#237; fue que estos campesinos-soldados junto con los trabajadores rusos fueron los grandes protagonistas del triunfo de la revoluci&#243;n en 1917.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La gran ausencia: la importancia de la milicia obrera&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cabe reconocer como un verdadero m&#233;rito de Guerrero, el haber logrado escribir un extenso art&#237;culo desarrollando la relaci&#243;n entre &#8220;los socialistas&#8221; y la polic&#237;a sin nombrar ni siquiera de pasada a las milicias obreras. Desde luego, si el problema en cuesti&#243;n se limita a que las &#8220;camarillas superiores&#8221; de la polic&#237;a est&#225;n &#8220;entrelazadas con el aparato estatal y las grandes corporaciones&#8221; y de lo que se trata es de &#8220;ganar&#8221; como aliados al personal de agentes con un programa contra el c&#243;digo de faltas y anti-represi&#243;n, es evidente que el armamento de los trabajadores disminuye mucho su relevancia para la revoluci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien, si en realidad, las polic&#237;as son fuerzas profesionales, a sueldo para reprimir las luchas populares (contando en su haber entre otros &#8220;hitos&#8221; el asesinato de m&#225;s de 30 compa&#241;eros en el 2001 y muchos etc&#233;teras), y tienen un inter&#233;s material en que contin&#250;e la dominaci&#243;n burguesa, entonces parece mucho m&#225;s necesario que los trabajadores desarrollen sus propios destacamentos de autodefensa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es la fuerza material de la movilizaci&#243;n revolucionaria de los trabajadores la que puede &#8220;disuadir&#8221; a la polic&#237;a de no reprimir, de ah&#237; que es un contrasentido hablar de las tareas de los socialistas frente a la polic&#237;a por fuera del desarrollo de milicias obreras.&lt;br class='autobr' /&gt;
Si nos preparamos para esto, mejor ser&#237;a un poco menos de Guerrero y un poco m&#225;s de Lenin, qui&#233;n sab&#237;a hablar claro cuando dec&#237;a: &#161;Impedir el restablecimiento de las fuerzas de seguridad! [&#8230;] &#161;Organizar una milicia que abarque al pueblo entero, aut&#233;nticamente universal, dirigida por el proletariado! Esta es la tarea del d&#237;a, esta es la consigna del momento, que responde por igual a los intereses bien comprendidos de la ulterior lucha de clase, del ulterior movimiento revolucionario y al instinto democr&#225;tico de cada obrero, de cada campesino, de cada trabajador explotado, que no puede dejar de odiar a la polic&#237;a, a las patrullas de la gendarmer&#237;a, a los esbirros de la aldea, el imperio de los terratenientes y capitalistas sobre hombres armados con poder sobre el pueblo.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;V. I. Lenin, &#8220;Cartas desde Lejos&#8221;.&#034; id=&#034;nh4-3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto lo planteaba Lenin en medio de la revoluci&#243;n, aunque nos preparamos para momentos de este tipo, nuestra situaci&#243;n actual en la Argentina est&#225; lejos de aquella, y las milicias obreras no son creaciones artificiales que surgen de un d&#237;a para el otro desligadas de la experiencia de la clase obrera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por esto mismo el &lt;i&gt;Programa de Transici&#243;n&lt;/i&gt; escrito por Le&#243;n Trotsky, no contiene ni una palabra sobre los sindicatos policiales, y le dedica, sin embargo, una buena parte a la autodefensa obrera. Se&#241;ala que los trabajadores tienen que saber que cuanto m&#225;s fuerte sea su lucha m&#225;s fuerte ser&#225; el contraataque del capital. Y as&#237; plantea, seg&#250;n la escala de la lucha y el nivel de enfrentamiento, la creaci&#243;n de destacamentos obreros de autodefensa, comenzando desde la puesta en pie de piquetes de huelga para una lucha particular hasta la conformaci&#243;n de milicias obreras cuando los enfrentamientos se hacen m&#225;s agudos. Se trata tambi&#233;n de una preparaci&#243;n para que el desarrollo de la autodefensa pueda avanzar junto con la propia experiencia de las masas.&lt;br class='autobr' /&gt;
Por todo esto es fundamental destacar desde ahora la importancia de la autodefensa para los trabajadores y no sembrar falsas ilusiones sobre la posible &#8220;bondad&#8221; de las fuerzas represivas del Estado burgu&#233;s, ni en el desarrollo de fuerzas a favor de la clase obrera dentro de las filas policiales mediante m&#233;todos normales (pac&#237;ficos) de mera propaganda.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Las presiones del pacifismo y del discurso burgu&#233;s de la &#8220;seguridad&#8221;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La ideolog&#237;a de &#8220;la seguridad&#8221; que siempre ha tenido un peso importante en la democracia burguesa desde sus or&#237;genes, se ha desarrollado exponencialmente durante las &#250;ltimas d&#233;cadas hasta convertirse en el pilar fundamental de las actuales democracias para ricos. No solo se ha transformado en el discurso &#8220;transversal&#8221; de todas las fuerzas pol&#237;ticas burguesas (como lo vimos en las recientes elecciones legislativas), sino que tambi&#233;n lamentablemente ejerce su presi&#243;n sobre las fuerzas que reivindican la independencia de clase.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los revolucionarios no depositamos ninguna confianza en que la polic&#237;a burguesa pueda &#8220;convertirse&#8221; por las ideas a la causa de la revoluci&#243;n, pero tampoco tenemos ninguna expectativa respecto a su capacidad para garantizar la &#8220;seguridad&#8221; de los trabajadores y el pueblo. Parte de la experiencia de un sector de masas durante los recientes motines consisti&#243; en ver c&#243;mo la polic&#237;a misma incitaba saqueos y armaba zonas liberadas. Esta experiencia se suma al reconocimiento &#8220;vox populi&#8221; de las polic&#237;as como principales organizadoras de la trata de personas y del narcotr&#225;fico, adem&#225;s de los miles de casos de gatillo f&#225;cil y el hostigamiento a la juventud que las caracteriza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La milicia obrera no solo es fundamental para la autodefensa frente a los capitalistas, sino que, como dec&#237;a Lenin, esta milicia &#8220;gozar&#237;a del respeto y la confianza ilimitados del pueblo, pues ella misma ser&#237;a una organizaci&#243;n del pueblo entero&#8221;, y en tanto tal ser&#237;a una verdadera garant&#237;a para &#8220;la seguridad&#8221; de los trabajadores. &#8220;Esta milicia desplegar&#237;a &#8211;dec&#237;a tambi&#233;n Lenin- las funciones que, hablando en lenguaje cient&#237;fico, entran dentro de la esfera de la &#8216;polic&#237;a del bienestar p&#250;blico', la inspecci&#243;n sanitaria, etc.&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;V. I. Lenin, &#8220;Cartas desde Lejos&#8221;.&#034; id=&#034;nh4-4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin duda, luego de la derrota del asenso obrero de los '70 y la desastrosa estrategia de la guerrilla en la Argentina, el pacifismo ha hecho mella en las filas de la izquierda a todo nivel, incluso hay quienes hablan con raz&#243;n de un verdadero &#8220;trauma&#8221;. Pero el desarrollo de la lucha de clases no tolera reca&#237;das de este tipo, ni ilusiones autocomplacientes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Parte de la preparaci&#243;n de un partido revolucionario implica poner blanco sobre negro en este aspecto, de lo contrario cuando la burgues&#237;a eche mano nuevamente a la espada corremos el riesgo de salirle al cruce con una simple ceremonia.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb4-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&lt;a href=&#034;http://prensa.po.org.ar/po1298/2013/12/19/acerca-de-los-sindicatos-policiales/&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;http://prensa.po.org.ar/po1298/2013/12/19/acerca-de-los-sindicatos-policiales/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4-2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4-2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Le&#243;n Trotsky, &#191;Y ahora?&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4-3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4-3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;V. I. Lenin, &#8220;Cartas desde Lejos&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4-4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 4-4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;V. I. Lenin, &#8220;Cartas desde Lejos&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>La composici&#243;n de clase del voto al Frente de Izquierda</title>
		<link>https://estrategiainternacional.org/La-composicion-de-clase-del-voto-al-Frente-de-Izquierda</link>
		<guid isPermaLink="true">https://estrategiainternacional.org/La-composicion-de-clase-del-voto-al-Frente-de-Izquierda</guid>
		<dc:date>2013-11-07T17:50:42Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Matias Maiello</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Actualidad</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica</dc:subject>
		<dc:subject>An&#225;lisis</dc:subject>
		<dc:subject>FIT Argentina</dc:subject>
		<dc:subject>Argentina</dc:subject>
		<dc:subject> PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas) de Argentina </dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;La hist&#243;rica elecci&#243;n que ha hecho el Frente de Izquierda y de los Trabajadores no pas&#243; desapercibida ni para la burgues&#237;a ni su personal pol&#237;tico. Sin ir m&#225;s lejos fue motivo de debate en la reuni&#243;n de gobernadores peronistas del pasado 29 de octubre en San Juan. Luego de perder una banca de diputado a manos del FIT, el gobernador de Mendoza, &#8220;Paco&#8221; P&#233;rez, ensay&#243; una especie de consuelo sociol&#243;gico se&#241;alando que la gran elecci&#243;n del FIT respond&#237;a esencialmente al voto de las &#8220;clases medias acomodadas&#8221; no peronistas y no al apoyo de sectores de la clase trabajadora que ven&#237;an de referenciarse en el peronismo. Una explicaci&#243;n parecida intent&#243; el gobernador Urtubey para el caso de Salta. No faltaron los &#8220;blogueros&#8221; peronistas que se propusieron trasladar esta &#8220;hip&#243;tesis sociol&#243;gica&#8221; a la Provincia de Buenos Aires, donde el FIT sac&#243; m&#225;s de 430 mil votos. Lo cierto es que el an&#225;lisis de los resultados electorales est&#225; lejos de abonar estas explicaciones y muestra el avance de la votaci&#243;n del FIT en la clase trabajadora.&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Articulos-en-castellano" rel="directory"&gt;Art&#237;culos en castellano&lt;/a&gt;

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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/America-Latina" rel="tag"&gt;Am&#233;rica Latina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Tapa-Central" rel="tag"&gt;Actualidad&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Politica" rel="tag"&gt;Pol&#237;tica&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Analisis" rel="tag"&gt;An&#225;lisis&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/FIT-Argentina" rel="tag"&gt;FIT Argentina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Argentina-100" rel="tag"&gt;Argentina&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/PTS-Partido-de-los-Trabajadores-Socialistas-Socialist-Workers-Party-from" rel="tag"&gt; PTS (Partido de los Trabajadores Socialistas) de Argentina &lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;La hist&#243;rica elecci&#243;n que ha hecho el Frente de Izquierda y de los Trabajadores no pas&#243; desapercibida ni para la burgues&#237;a ni su personal pol&#237;tico. Sin ir m&#225;s lejos fue motivo de debate en la reuni&#243;n de gobernadores peronistas del pasado 29 de octubre en San Juan. Luego de perder una banca de diputado a manos del FIT, el gobernador de Mendoza, &#8220;Paco&#8221; P&#233;rez, ensay&#243; una especie de consuelo sociol&#243;gico se&#241;alando que la gran elecci&#243;n del FIT respond&#237;a esencialmente al voto de las &#8220;clases medias acomodadas&#8221; no peronistas y no al apoyo de sectores de la clase trabajadora que ven&#237;an de referenciarse en el peronismo. Una explicaci&#243;n parecida intent&#243; el gobernador Urtubey para el caso de Salta. No faltaron los &#8220;blogueros&#8221; peronistas que se propusieron trasladar esta &#8220;hip&#243;tesis sociol&#243;gica&#8221; a la Provincia de Buenos Aires, donde el FIT sac&#243; m&#225;s de 430 mil votos. Lo cierto es que el an&#225;lisis de los resultados electorales est&#225; lejos de abonar estas explicaciones y muestra el avance de la votaci&#243;n del FIT en la clase trabajadora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Provincia de Buenos Aires&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A la hora de analizar el voto del FIT en el conurbano, entre los &#8220;blogueros&#8221; peronistas se contentan con tomar el dato de la muy importante votaci&#243;n del Frente en Mor&#243;n, un partido tomado como referencia del voto de las &#8220;clases medias&#8221;, donde obtuvo el 6,88%. Sin embargo, este solo dato est&#225; lejos de explicar la composici&#243;n del voto al FIT.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si tomamos como ejemplo toda la franja de la parte norte del conurbano que incluye Tres de Febrero, Hurlingham, Gral. San Mart&#237;n, San Miguel, Malvinas Argentinas, Escobar, Campana, vemos c&#243;mo en todos estos distritos se destaca la votaci&#243;n del FIT superando el promedio provincial de 5,04%.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora bien, si analizamos el aumento de los votos del FIT desde las PASO a las legislativas de octubre encontramos un fen&#243;meno m&#225;s que interesante. Entre los distritos del conurbano donde el FIT super&#243; la media provincial del 5%, los dos donde m&#225;s creci&#243; fueron Campana (34,2%) y Malvinas Argentinas (34%), dos de los distritos con mayor peso demogr&#225;fico de trabajadores en general e industriales en particular. Algo similar podemos ver si vamos hacia el sur, donde el mayor aumento de votos del segundo y tercer cord&#243;n est&#225; en Berisso, otro partido de importante composici&#243;n obrera, donde el FIT sube un 28,5%.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si retomamos la comparaci&#243;n con Mor&#243;n, vemos que mientras que en este partido el FIT en octubre registr&#243; un aumento del 25% en la cantidad de votos, en Malvinas Argentinas el FIT no s&#243;lo mantuvo sus votos sino que creci&#243; casi un 10% m&#225;s que en Mor&#243;n, yendo del 3,8% al 5,1%, en medio de una feroz disputa entre el aparato de Cariglino y el del kirchnerismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otro lado, cuando nos adentramos en la distribuci&#243;n territorial m&#225;s detallada, viendo los resultados al nivel de circuitos electorales (cada partido tiene varios circuitos), nos encontramos con resultados muy importantes en muchos barrios obreros, con votaciones entre las m&#225;s altas obtenidas por el FIT en el conurbano. Al interior de Malvinas Argentinas los barrios obreros reflejan votaciones especialmente buenas y crecimientos muy por encima de la media. En el barrio Sourdeaux el FIT sac&#243; en octubre el 6,31% y tuvo un aumento respecto a las PASO de casi el 50% superando el crecimiento promedio en el distrito. En Grand Bourg, obtuvo un 4,94% y creci&#243; respecto a agosto un 40%. En Hurlingham se destaca la zona de William Morris donde el FIT crece un 37,9%. Incluso en Jos&#233; C. Paz, contra todo el peso de los aparatos burgueses, el FIT no s&#243;lo logra un 4,5% a nivel de distrito sino que en toda la zona noreste, donde est&#225;, por ejemplo, el barrio Frino, saca el 5,42% superando la media provincial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sintetizando podemos decir que junto a las muy buenas votaciones en distritos como Vicente L&#243;pez o Mor&#243;n, el FIT registra muy buenas votaciones en distritos predominantemente obreros, como muestran los ejemplos de zona norte. Esta conclusi&#243;n se fortalece al analizar los circuitos electorales. Por otro lado, se registra un fen&#243;meno muy interesante: el mayor aumento relativo de la votaci&#243;n al Frente entre agosto y octubre en los distritos de m&#225;s composici&#243;n obrera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Mendoza&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Mendoza el FIT peg&#243; un gran salto entre las PASO y octubre sacando el 14%. Este avance fue especialmente significativo en la Capital provincial con un crecimiento de m&#225;s del 100%, pasando del 7,7% al 15,5%. Analistas burgueses tomaron este dato para decir que el voto del FIT que permiti&#243; conquistar la banca nacional era predominantemente de &#8220;clase media&#8221;, el mismo argumento del gobernador P&#233;rez para consolarse. Sin embargo, analizando detalladamente vemos como en el barrio San Mart&#237;n, uno de los dos barrios donde se concentra la clase trabajadora de la Capital el FIT hace una elecci&#243;n espectacular de casi el 20%, superando por lejos el promedio del distrito y contrastando con barrios como el Sanidad de mayor composici&#243;n de clase media alta y burgueses donde el FIT cae al 10%.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A su vez, si tomamos el Gran Mendoza vemos c&#243;mo se destaca la votaci&#243;n en los distritos predominantemente obreros y con peso hist&#243;rico del peronismo, empezando por Las Heras donde tanto en las PASO como en octubre el FIT obtiene sus mayores porcentajes de votaci&#243;n con un 10,1% y un 17,9% respectivamente. Parecido es el comportamiento en Maip&#250; donde se concentran los trabajadores ajeros y bodegueros y el FIT en octubre saca el 16,9%. Tambi&#233;n en Guaymall&#233;n donde obtiene el 15,7%; en todos los casos anteriores la votaci&#243;n en estos distritos de alta composici&#243;n obrera se ubica por encima del porcentaje conquistado en la Capital.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Incluso en el interior podemos tomar el caso paradigm&#225;tico de Tupungato: donde en la ciudad de Tupungato el FIT pierde con el Partido Dem&#243;crata pero sin embargo le gana en los pueblos vitivin&#237;colas de alrededor como Cord&#243;n del Plata o El Zampal.&lt;br class='autobr' /&gt;
De conjunto se destac&#243; el voto entre la juventud, donde se dan las tasas m&#225;s altas de precarizaci&#243;n laboral, que permitieron que el FIT le ganara al PD hasta en departamentos tradicionalmente conservadores como San Rafael.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Neuqu&#233;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En Neuqu&#233;n el FIT hizo una gran elecci&#243;n, saliendo cuarta fuerza con el 9,9% y obtuvo su porcentaje de votos m&#225;s importante en el departamento de Confluencia (11,4%), que incluye adem&#225;s de la capital provincial, ciudades como Centenario, Plottier, Plaza Huincul y Cutral-C&#243;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si analizamos a nivel de los barrios de la capital, se destaca ampliamente la votaci&#243;n en el barrio obrero Parque Industrial donde el FIT hace una enorme elecci&#243;n en octubre con el 14%, muy por encima del promedio del departamento, en un lugar de gran disputa del aparato de punteros de los partidos burgueses.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A nivel de las ciudades de Confluencia surgen tambi&#233;n importantes datos sobre la composici&#243;n de clase del voto. En primer lugar se destaca Centenario, &#8220;dormitorio obrero&#8221; donde viven los trabajadores del parque industrial, petroleros, ceramistas, trabajadores de la fruta y sectores populares. En esta ciudad el FIT saca el 13% de los votos, muy por delante de la media departamental y obtiene el 3&#176; lugar gan&#225;ndole a la lista de Inaudi de Compromiso C&#237;vico Neuquino. Tambi&#233;n en Cutral-C&#243; el FIT queda en 3&#176; lugar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La importante votaci&#243;n del FIT en la clase obrera&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este breve repaso nos permite ver la importancia del voto de la clase obrera al FIT para entender la elecci&#243;n hist&#243;rica de octubre y el nuevo escenario que se abre para avanzar en el objetivo de construir un partido de trabajadores revolucionario.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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