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	<title> Fracci&#243;n Trotskista Cuarta Internacional </title>
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		<title>Luchemos contra la privatizaci&#243;n de Pemex y la industria energ&#233;tica</title>
		<link>https://estrategiainternacional.org/Luchemos-contra-la-privatizacion-de-Pemex-y-la-industria-energetica</link>
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		<dc:date>2013-08-13T09:04:36Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Aldo Santos</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica</dc:subject>
		<dc:subject>An&#225;lisis</dc:subject>
		<dc:subject>Crisis capitalista mundial</dc:subject>
		<dc:subject> LTS-CC (Liga de Trabajadores por el Socialismo - Contracorriente) de M&#233;xico </dc:subject>
		<dc:subject>M&#233;xico: Lucha contra la privatizaci&#243;n de PEMEX</dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;El gobierno federal present&#243; al Congreso su iniciativa de reforma energ&#233;tica. Esta es parte de las reformas estructurales que Pe&#241;a Nieto prometi&#243; al imperialismo y a los empresarios nativos y extranjeros&lt;/p&gt;

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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;El gobierno federal present&#243; al Congreso su iniciativa de reforma energ&#233;tica. Esta es parte de las reformas estructurales que Pe&#241;a Nieto prometi&#243; al imperialismo y a los empresarios nativos y extranjeros, que apoyaron su campa&#241;a electoral y el regreso del PRI a la presidencia.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Reforma privatizadora y entreguista&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Altos funcionarios &#8211;como el Director de Pemex, Emilio Lozoya y el titular de la Secretar&#237;a de Energ&#237;a, Pedro Joaqu&#237;n Coldwell&#8211;, igual que legisladores y l&#237;deres pri&#237;stas, han declarado que para sostener la competitividad de la paraestatal frente a las corporaciones petroleras extranjeras, evitar que caiga en bancarrota y garantizar el abasto energ&#233;tico, es necesario &#8220;abrir&#8221; Pemex a la inversi&#243;n privada, mediante la reforma al Art&#237;culo 27 y otros de la Constituci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El gobierno niega que su propuesta sea privatizadora; asegura que los recursos naturales seguir&#225;n siendo propiedad de la Naci&#243;n, que el Estado mantendr&#225; la rector&#237;a sobre el sector y que no se vender&#225;n activos de Pemex. Sin embargo, promueve abiertamente que los particulares puedan invertir en &#225;reas que han estado hasta ahora bajo el dominio exclusivo del Estado, lo que les permitir&#237;a beneficiarse con la producci&#243;n y venta del petr&#243;leo, de otros hidrocarburos y sus derivados. La reciente privatizaci&#243;n del complejo petroqu&#237;mico Pajaritos, en Veracruz, es s&#243;lo una muestra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La participaci&#243;n privada en la industria energ&#233;tica no es nueva. Desde hace a&#241;os, en muchas &#225;reas del sector operan empresas contratistas; los llamados PIDIREGAS, proyectos de inversi&#243;n privada que se utilizan para contratar a estas empresas, han sangrado y generado una deuda insostenible para Pemex; a esto se suma el saqueo y la asfixia presupuestal que le han impuesto a la paraestatal para financiar los gastos del Estado, mientras que el pa&#237;s importa gasolinas ante la falta de inversi&#243;n p&#250;blica en nuevas refiner&#237;as.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La &#8220;modernizaci&#243;n&#8221; de Pemex que prometen no significa sanear las finanzas de la paraestatal y dotarla de mayor presupuesto para su desarrollo, en beneficio de los trabajadores y el pueblo de M&#233;xico, sino permitir una multimillonaria transferencia de recursos p&#250;blicos (que se podr&#237;an utilizar en educaci&#243;n, salud, alimentaci&#243;n y vivienda para la poblaci&#243;n), a manos privadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lejos de garantizar la &#8220;soberan&#237;a energ&#233;tica&#8221;, lo que se pretende con la reforma atenta contra la propiedad de la Naci&#243;n sobre los hidrocarburos, profundizando la entrega de la renta petrolera y la dependencia del pa&#237;s a los inversionistas y empresas extranjeras, principalmente norteamericanas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class='spip_document_3965 spip_documents'&gt;
&lt;img src='https://estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L500xH300/epn-romero-deschamps-cd518-664d4.jpg?1701079665' width='500' height='300' alt=&#034;&#034; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El Pacto por M&#233;xico y la reforma energ&#233;tica&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El PAN present&#243; el &#250;ltimo d&#237;a de julio su propia iniciativa, abiertamente privatizadora, anti-obrera y neoliberal. En ella propone que las empresas privadas participen libremente en toda la cadena productiva de Pemex y la industria energ&#233;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La propuesta del PAN no se diferencia sustancialmente de lo que proponen el gobierno y el PRI, por lo que cabe esperarse un acuerdo entre ambos partidos en el Congreso de la Uni&#243;n, lo que les permitir&#237;a contar con la mayor&#237;a de legisladores necesaria para aprobar la reforma. Con esto se demuestra que la &#8220;alternancia&#8221; en la presidencia, lejos de significar m&#225;s &#8220;democracia&#8221;, s&#243;lo ha servido para que contin&#250;en los planes imperialistas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El PRD manifest&#243; que est&#225; de acuerdo con una reforma para que Pemex se modernice y present&#243; como propia la propuesta de Cuauht&#233;moc C&#225;rdenas, que aboga por que los recursos de la paraestatal sirvan para el &#8220;crecimiento&#8221; del pa&#237;s, pero tambi&#233;n promueve la asociaci&#243;n con empresas privadas, aunque limitada a ciertas &#225;reas. El partido del &#8220;sol azteca&#8221; propuso someter el tema a una consulta p&#250;blica, que realizar&#225; el 25 de agosto y el 1&#176; de septiembre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Despu&#233;s de avalar al gobierno de EPN como &#8220;ala izquierda&#8221; del Pacto por M&#233;xico, el PRD trata ahora de posar de &#8220;opositor&#8221; con el tema energ&#233;tico. Tiene la presi&#243;n del MORENA y L&#243;pez Obrador, que est&#225;n llamando a movilizarse contra la reforma y pueden ganarse a la base social del &#8220;sol azteca&#8221;, descontenta con la pol&#237;tica de colaboraci&#243;n con el gobierno de la direcci&#243;n de este partido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque algunos legisladores perredistas afirman que ser&#225; el pueblo quien tendr&#225; la &#250;ltima palabra, el PRD jam&#225;s promover&#225; una lucha que amenace la estabilidad del r&#233;gimen pol&#237;tico del que forma parte. Por el contrario, tratar&#225; de desviar la movilizaci&#243;n y el descontento popular hacia la impotente salida parlamentaria, que ha demostrado ser contraria a las necesidades populares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La propuesta del MORENA&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;L&#243;pez Obrador se ha manifestado en contra de la reforma y convoc&#243; a movilizarse el 8 de septiembre. Los socialistas revolucionarios de la LTS apoyamos toda acci&#243;n que apunte en el sentido de defender las conquistas sociales y estaremos en las calles con aquellos que est&#233;n dispuestos a luchar en contra de la privatizaci&#243;n de Pemex y de la industria energ&#233;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, esto no significa apoyar la pol&#237;tica de AMLO. Para el l&#237;der del MORENA bastar&#237;a con combatir la corrupci&#243;n y reducir a la mitad los sueldos de los altos funcionarios para dotar de suficientes recursos a Pemex. Sin embargo, el tabasque&#241;o no se propone revertir el avance de la privatizaci&#243;n de la paraestatal ni desconocer la fraudulenta e impagable deuda que ha contra&#237;do &#233;sta mediante los PIDIREGAS, medidas elementales si se trata de recuperar la rector&#237;a del Estado en la materia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La estrategia de &#8220;resistencia civil y pac&#237;fica&#8221; de L&#243;pez Obrador, que volver&#225; a ponerse a prueba con el tema energ&#233;tico, busca consolidar un nuevo partido opositor que, en los marcos del r&#233;gimen, se oponga a los aspectos m&#225;s brutales del proyecto neoliberal, pero que no busca echar abajo mediante la movilizaci&#243;n popular todo el andamiaje institucional que garantiza el saqueo de la Naci&#243;n, los planes de miseria contra la poblaci&#243;n y la entrega de la soberan&#237;a al imperialismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#191;C&#243;mo enfrentar la reforma energ&#233;tica?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es necesaria la m&#225;s amplia unidad de los trabajadores y el pueblo para luchar en defensa de Pemex y de la industria energ&#233;tica nacional. Esto exige una pol&#237;tica independiente de las instituciones del r&#233;gimen, de los partidos y pol&#237;ticos patronales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las organizaciones de trabajadores que se dicen democr&#225;ticas, deben levantar un programa propio que vaya m&#225;s all&#225; de las limitadas propuestas del MORENA y de las estrategias que buscan conciliar los intereses de la clase trabajadora con los de los burgueses supuestamente &#8220;progresistas&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los socialistas de la LTS pensamos que, partiendo de la lucha contra la entrega de Pemex, hay que desarrollar un programa que en primer lugar plantee la renacionalizaci&#243;n sin indemnizaci&#243;n de todos los sectores de la industria energ&#233;tica que han sido privatizados y que la paraestatal opere bajo control de sus propios trabajadores organizados democr&#225;ticamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto implica enfrentar a los charros del sindicato de Pemex (STPRM), que entregan los derechos de los trabajadores petroleros y avalan la propuesta del gobierno, para lograr la democracia sindical y la independencia del Estado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;S&#243;lo la conducci&#243;n, planificaci&#243;n y defensa de la paraestatal en manos de los trabajadores de Pemex puede garantizar una producci&#243;n al servicio de la poblaci&#243;n trabajadora y no de las transnacionales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los recursos para invertir en la industria energ&#233;tica deben surgir no de la iniciativa privada, sino de desconocer la ileg&#237;tima deuda de Pemex y la deuda externa; de mayores impuestos a las grandes fortunas y de luchar por que los funcionarios y legisladores ganen lo mismo que un maestro o cualquier trabajador de ingreso medio. Los recursos de la renta petrolera deben ser fiscalizados por las organizaciones populares, para garantizar as&#237; que realmente beneficien a la mayor&#237;a de la poblaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Llamamos a conformar en cada escuela, comunidad, colonia y centro de trabajo, comit&#233;s de estudiantes, trabajadores, amas de casa, campesinos y pueblo en general, para organizarnos y movilizarnos en defensa del patrimonio nacional. Llamamos a las organizaciones de trabajadores y a las corrientes sindicales democr&#225;ticas, as&#237; como a las organizaciones socialistas y de izquierda, a impulsar conjuntamente esta perspectiva.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Paro magisterial en Guerrero</title>
		<link>https://estrategiainternacional.org/Paro-magisterial-en-Guerrero</link>
		<guid isPermaLink="true">https://estrategiainternacional.org/Paro-magisterial-en-Guerrero</guid>
		<dc:date>2013-04-03T16:31:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Aldo Santos</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Movimiento Obrero</dc:subject>
		<dc:subject>Libertades Democr&#225;ticas</dc:subject>
		<dc:subject>An&#225;lisis</dc:subject>
		<dc:subject>M&#233;xico</dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;El pasado 25 de febrero, los maestros del estado de Guerrero &#8211;agrupados en la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educaci&#243;n de Guerrero (CETEG)&#8211;, iniciaron un paro de labores por tiempo indefinido para protestar contra la &#8220;reforma educativa&#8221;, propuesta por Pe&#241;a Nieto y aprobada por los partidos del &#8220;Pacto por M&#233;xico&#8221; (PRI, PAN y PRD) en el Congreso de la Uni&#243;n.&lt;/p&gt;

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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Movimiento-Obrero" rel="tag"&gt;Movimiento Obrero&lt;/a&gt;, 
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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Mexico-109" rel="tag"&gt;M&#233;xico&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;span class='spip_document_3470 spip_documents spip_documents_left' style='float:left;'&gt;
&lt;img src='https://estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L256xH192/arton1503-2402d.jpg?1692573618' width='256' height='192' alt=&#034;&#034; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El pasado 25 de febrero, los maestros del estado de Guerrero &#8211;agrupados en la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educaci&#243;n de Guerrero (CETEG)&#8211;, iniciaron un paro de labores por tiempo indefinido para protestar contra la &#8220;reforma educativa&#8221;, propuesta por Pe&#241;a Nieto y aprobada por los partidos del &#8220;Pacto por M&#233;xico&#8221; (PRI, PAN y PRD) en el Congreso de la Uni&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como explicamos en el n&#250;mero anterior de Estrategia Obrera, dicha reforma eleva a rango constitucional las evaluaciones estandarizadas que desde el sexenio anterior la SEP quiere imponer al magisterio de todo el pa&#237;s, por &#8220;recomendaci&#243;n&#8221; de organismos extranjeros como la OCDE y asociaciones empresariales como Mexicanos Primero (vinculada a Televisa).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto nada tiene que ver con mejorar la educaci&#243;n, sino que busca precarizar las condiciones laborales de los maestros &#8211;afectando su derecho al trabajo, a la estabilidad en el empleo y a la contrataci&#243;n colectiva&#8211;, al condicionar su ingreso, permanencia y promoci&#243;n en el Sistema Educativo Nacional al resultado de dichas evaluaciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En varios estados, como Oaxaca, Michoac&#225;n, e incluso otros tradicionalmente controlados por los charros del SNTE como Chihuahua, el magisterio comenz&#243; a manifestar su inconformidad. Los maestros guerrerenses no fueron la excepci&#243;n: marcharon, pararon, tomaron las instalaciones del Congreso local y el Palacio de Gobierno, instalaron plantones en diversas plazas de la entidad y bloquearon carreteras, a pesar de la furibunda campa&#241;a de los medios de comunicaci&#243;n y las amenazas de represi&#243;n del gobierno del Estado, encabezado por el perredista (ex pri&#237;sta) &#193;ngel Aguirre Rivero.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luego de un mes, la CETEG lleg&#243; a un acuerdo con el gobierno estatal para poner fin a las movilizaciones y eventualmente levantar el paro, a cambio del pago de los salarios retenidos a los maestros, de la cancelaci&#243;n de las &#243;rdenes de aprehensi&#243;n contra sus dirigentes y de una iniciativa de reforma a la Ley Estatal de Educaci&#243;n que contempla el respeto a la gratuidad de la educaci&#243;n y a los derechos laborales del magisterio, as&#237; como una &#8220;evaluaci&#243;n democr&#225;tica&#8221;. Este acuerdo fue considerado por los maestros como un triunfo, ya que pudieron imponerlo en un contexto nacional sumamente adverso para los trabajadores, gracias a su movilizaci&#243;n tenaz; logrando el reconocimiento de la CETEG como la representaci&#243;n leg&#237;tima del magisterio en la entidad y que se establezcan mecanismos para que los maestros sean tomados en cuenta a la hora de definir las formas de evaluarlos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, hay que estar conscientes de que no es por la v&#237;a legal o legislativa (menos a nivel local) como podr&#225;n enfrentarse las consecuencias de la &#8220;reforma educativa&#8221;. Sabemos por experiencias previas que los gobiernos, legisladores y jueces, tanto federales como estatales, manipulan las leyes a su antojo. Por lo cual no es posible confiar en instituciones como el Congreso de la Uni&#243;n o los congresos estatales, donde los partidos patronales dirimen sus diferencias acerca c&#243;mo esquilmar mejor a los trabajadores y el pueblo. Los medios de comunicaci&#243;n desataron inmediatamente una campa&#241;a contra el gobierno de Aguirre Rivero por su &#8220;debilidad&#8221; ante la CETEG. La resistencia de los legisladores a aprobar en el Congreso de Guerrero la reforma a la Ley Estatal de Educaci&#243;n en los t&#233;rminos pactados con el magisterio, est&#225; demostrando ya el car&#225;cter reaccionario de esta instituci&#243;n y los l&#237;mites del acuerdo con el gobierno. De mantenerse esta negativa, los maestros guerrerenses podr&#237;an radicalizarse, mientras que los maestros de la Secci&#243;n 22 de Oaxaca tambi&#233;n se est&#225;n movilizando y le impusieron al gobierno de Gabino Cu&#233; un acuerdo parecido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;S&#243;lo continuando la movilizaci&#243;n podr&#225; lograrse que se cumplan &#237;ntegramente las demandas del magisterio. Al gobierno federal y sus aliados locales no debemos darles tregua. Hay que aprovechar los avances en Guerrero para reforzar la resistencia en otros estados, como Oaxaca, donde se est&#225; librando la misma batalla.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hace falta una gran lucha de todo el magisterio nacional, con absoluta independencia de los partidos e instituciones del r&#233;gimen, para echar abajo la (contra) &#8220;reforma educativa&#8221; de Pe&#241;a Nieto y los partidos del &#8220;Pacto por M&#233;xico&#8221;. La CNTE &#8211;que hist&#243;ricamente ha sido el referente organizativo del magisterio democr&#225;tico&#8211;, deber&#237;a proponer un plan de acci&#243;n y un pliego de demandas unitarios, evitando el aislamiento y la negociaci&#243;n por separado de las secciones que se reivindican democr&#225;ticas.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="en">
		<title>Bush's war offensive: An attempt to redefine imperialist hegemony</title>
		<link>https://estrategiainternacional.org/Bush-s-war-offensive-An-attempt-to-redefine-imperialist-hegemony</link>
		<guid isPermaLink="true">https://estrategiainternacional.org/Bush-s-war-offensive-An-attempt-to-redefine-imperialist-hegemony</guid>
		<dc:date>2009-06-08T17:09:13Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>en</dc:language>
		<dc:creator>Aldo Santos, Juan Chingo</dc:creator>


		<dc:subject>EE.UU.</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica Internacional</dc:subject>
		<dc:subject>Am&#233;rica del Norte</dc:subject>
		<dc:subject>1 Econom&#237;a y pol&#237;tica internacional</dc:subject>
		<dc:subject>2 Decadencia de la hegemon&#237;a norteamericana</dc:subject>
		<dc:subject>Estados Unidos</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;Some commentators, basing themselves on the fact that the USA has renewed its intervention into other countries as an aggressive response to September 11, and on America's unchallenged military might, hold the view that we are on the threshold of a new era of American supremacy. In this article we will start by analysing the crisis of the world economy that is behind America's attempt to redesign the world order in a more violent fashion; and then discuss whether it is possible for the US to (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/International-Strategy-Review-19" rel="directory"&gt;International Strategy Review 19&lt;/a&gt;

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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/EE-UU-5" rel="tag"&gt;EE.UU.&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Politica-Internacional" rel="tag"&gt;Pol&#237;tica Internacional&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/America-del-Norte" rel="tag"&gt;Am&#233;rica del Norte&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/1-Economia-y-politica-internacional" rel="tag"&gt;1 Econom&#237;a y pol&#237;tica internacional&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/2-Decadencia-de-la-hegemonia-norteamericana" rel="tag"&gt;2 Decadencia de la hegemon&#237;a norteamericana&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Estados-Unidos-184" rel="tag"&gt;Estados Unidos&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;Some commentators, basing themselves on the fact that the USA has renewed its intervention into other countries as an aggressive response to September 11, and on America's unchallenged military might, hold the view that we are on the threshold of a new era of American supremacy. In this article we will start by analysing the crisis of the world economy that is behind America's attempt to redesign the world order in a more violent fashion; and then discuss whether it is possible for the US to succeed or whether this new course will accelerate its decline and open a new stage of world &#8220;disorder&#8221;.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;The character of the current world economic crisis&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;One of the features of the current crisis is the existence of great deflationary pressures (a fall in the prices of commodities) in the context of a strong disequilibrium of the world economy. The current gap between countries with surpluses in their current accounts like continental Europe and Asia (included Japan) and those in deficit (mainly the United States) is permanent, and is potentially a destabilizing factor in the global economy. (Table 1) This gap has reached 2.5% of the world gross product. Inequalities in trade have grown to levels not seen in the industrialised world in the post war era.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The deflationary pressure is due to the combination of two structural factors. The first one is the immense over-accumulation of capital in most sectors of the economy &#8211; from the car industry to steel production and particularly in the communication and high tech sectors &#8211; the most dynamics sectors in the last economic cycle. The slowdown of the American economy &#8211; which has acted in the last instance as a consumer and as the locomotive of the world economy from 1995 onwards 1 &#8211; has increased the overproduction of goods at a world level.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The second factor is the increase in the internationalisation of the economy. This tendency is expressed in a growth in trade bigger than the growth in production, the existence of a global financial market, the wave of mergers and acquisitions in the metropolitan countries and the re-location of capital to some peripheral areas (Mexico and NAFTA, Southeast Asia and China, the enlargement of the European Union into Eastern Europe, some North African countries and Turkey). This process, which has accelerated since the 1970's as a way to counterbalance the tendency of the rate of profit to fall, was acquiring a greater importance in the world economy. This new division of labour, imposed by the productive strategy of the big corporations, has meant a growing importance of the law of value throughout the world. The increasing influence of the transnationals &#8211; especially in the production of commodities but more and more in other areas of the valorisation of capital &#8211; tends to the formation of world prices in more areas of the economy.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Table 1. Current account balances in major regions&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class='spip_document_864 spip_documents spip_documents_left' style='float:left;'&gt;
&lt;img src='https://estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L401xH205/tabla_1-b7fd6.jpg?1692585402' width='401' height='205' alt=&#034;&#034; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;* Estimated&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Source: 72nd Annual Report, Bank for International Settlements, page 29.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In this context what is very noticeable is the growing importance of China as a production centre for the world, as a consequence of its huge reserve army of unemployed peasants. Cheap exports from China, either of goods made by foreign multinationals based there or by Chinese companies themselves, are a significant factor in driving down world prices not only in the light industry (textile and toys) sector but also more and more in the hi-tech sector as well. This makes China the 4th biggest industrial producer in the world after the USA, Germany and Japan. Due to the low costs of production China assembles more than 50% of cameras, 30% of air conditioning units and TVs, 25% of washing machines and nearly 20% of fridges produced in the world. China is the third largest world producer in the hi-tech sector after the USA and Japan.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The intense competitive pressure in the export sector of the economy, such as manufacturing industry, is the main reason for the deflationary pressures affecting the economies of the metropolitan countries. However, for the first time the service sectors of the economy are not immune to these pressures, as a consequence of the greater integration of the world economy and developments that have taken place in information technology. This makes the danger of deflation even greater. Although this process is only in its infancy (compared with successive adjustments in the industrial sector), we can already see its consequences in the fall of profits in branches that deal with the distribution of merchandise, as is the case in the ports on the west coast of the United Sates.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The combination of these two forces &#8211; the over-accumulation of capital and a major internationalisation of the economy &#8211; gives the current world economic crisis a different character to the various capitalist crises that have affected the world since the post-war period, creating the biggest risk of a slump since the 1930's. 2&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The dollar and the issuing of money as the main destabilising factor of world capitalist accumulation&lt;br class='autobr' /&gt;
The roots of the current crisis must be looked for in the crisis of capitalist accumulation that started in the 70's and in the American response to it. The end of the post-war boom signalled the beginning of the historic decline of the United States. The revival of Japan and Germany as emergent powers put an end to the overwhelming American economic superiority, creating a division of the world among three more or less equal imperialist powers.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As Ernest Mandel says &#8220;&#8230; for the first time in history the law of uneven development has turned against American imperialism. The other imperialist powers, which started from a lower level of productivity than the United States, have modernised their industry much faster and they have also achieved important advantages in productivity. Many of their commodities are currently of similar or even better quality than those manufactured in America, but above all, they are cheaper than American goods: Japanese ships, small European and Japanese cars, German machine-tools &#8230;&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This relative slowdown of the US led to the end of Breton Woods system3. Since then the United States has used the new regime of flexible exchange rates and the continuity of the dollar as a reserve currency and as a means of payment throughout the world as a way of dealing with the crisis, manipulating to its benefit this privilege reserved for the hegemonic power. This enormous economic benefit has allowed the US to live beyond its means &#8211; something that has been expressed in over-consumption and in massive trade deficits. By exporting its inflation4, the United States has increased the instability and inequalities in the world economy &#8211; as demonstrated by the succession of monetary, financial and stock exchange crises over the last two decades &#8211; generating huge deflationary pressures in the long term that today are dragging down the economy. In other words, during this period, the US has acted more and more as the main destabilising force of the world capitalist accumulation.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The current account deficits in the US (and the subsequent rise in the liquidity of the dollar at a world level) have been responsible for the global increase of speculative &#8220;hot money&#8221;. For three decades, this huge volume of money has been directed into speculative channels, creating booms and depressions all over the world. It has also been the essential fuel for the American system of credit.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The export of inflation by the US has been the principal engine for the over-financing of industries that produce export goods. Whether in Japan at the end of the 80's, Southeast Asia during the 90's or today in China, the atrophied financial sector of the United States has been, directly or indirectly, the original source of the main part of the available global financing. The overabundant American financial capacity is responsible for the over-investment in the manufacturing sector, pushing down the prices of goods. In other words, China could be &#8220;exporting deflation&#8221; today, but the ultimate cause is the export of inflation by the United States.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The result of this has been a decline in the dynamism of the world economy, in spite of the American mini-boom in the second half of the 90's (Table 2). As Robert Brenner points out: &#8220;The underlying weakness of the system as a whole and its American component is manifested in the fact that, during the course of the business cycle in the 90's, the economic performance of the advanced capitalist economies taken as a whole was, for all average measures - growth of the GDP, income per capita, productivity of labour and real salaries, as well as the level of unemployment &#8211; no better than during the 80's. This in itself was lower than in the 70's, which of course doesn't get close to the 60's or the 50's.&#8221; (Robert Brenner, &#8220;The economy after the boom: a diagnosis&#8221;, in Against the Current, May/June 2002)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;The dog that chases its own tail&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In the middle of the 1920's Trotsky noticed the shifting of the axis of the world economy away from a declining Europe (England in particular) towards the ascendant United States, warning at the same time about of the consequences that the subjugation of the old continent would have in America itself. &#8220;In military art there is a saying that whoever moves into the enemy's rear in order to cut off, is often cut off himself. In economy something analogous takes place: the more the United States puts the whole world under its dependence, all the more does it become dependent upon the whole world, with all its contradictions and threatening upheavals.&#8221; (Europe and America, LT delivered this speech on February 15, 1926, in Two Speeches on Imperialism, Merit Pamphlet pp59-60)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Although this quote refers to the emergence of the US as a hegemonic power, it can also be applied to the present period of historic decline. Precisely the new element of the current crisis is that the American policy of diverting its own difficulties to the rest of the world is beginning to manifest itself in strong deflationary pressures throughout the world that are today affecting the economy of the United States as well, limiting its capacity to recover from the crisis using the same mechanism that it had used in the past.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Table 2. Declining economic dynamism (percentage variation of yearly average)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class='spip_document_865 spip_documents spip_documents_center'&gt;
&lt;img src='https://estrategiainternacional.org/local/cache-vignettes/L500xH319/tabla_2-959f5.jpg?1701079665' width='500' height='319' alt=&#034;&#034; /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;* 1960-73 ** 1973-79&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Source: Robert Brenner, The Boom and the Bubble, Verso, 2000.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;If we take the broadest measure of prices in the economy, it is proved that they have grown by less than 1% over the lasts twelve months5, the lowest increase in 50 years. Furthermore, except for some items that represent less than 7% of the total, the rest of the components of the price indices have experienced a fall that has reached 21 % annually in the case of personal computers. In other words, deflation is already a reality and is getting worse in the US. In addition to this and according to statistics provided by the Department of Trade, corporate profits are falling.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;On the other hand, record levels of domestic debt, on the part of corporations as well as consumers (credit cards, mortgages, etc.) are a heavy burden on the economy. Fraud, default and bankruptcy are on the increase. Company bankruptcies are rising as a result of debts. The last significant case is that of United Airlines, the second largest commercial airline in the world, which is unable to pay debts of 900 million dollars. The State of California, the fifth largest economy of the world, is on the edge of fiscal bankruptcy after an incredible fall in its income compared with the income it made during the years of a boom in the IT industry.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Had it not been for the very low interest rates set by the Federal Reserve, the abrupt shift from a surplus towards a rising fiscal deficit, and an increase in the money supply and credit, the American economy would have fallen into recession during 2002. However, in spite of the rise in liquidity, the manufacturing sector is still in retreat, showing that the depression in manufacturing is not of a cyclical character but is a structural one.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In this context, a recovery in world growth set in motion by the US would only aggravate its already massive current account deficit, the financing of which during the last decades has resulted in an external debt equivalent to 25% of its GDP (increasing the dangerous instability of the world economy and increasing the ever-present risk of an abrupt fall of the dollar). In other words, for the world economy this alternative would signify the same pattern of events as took place in 2002, a continuation of the weak and uneven recovery, against the background of an increasingly unsustainable position in the long term.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Although in the short term this scenario remains the most likely, in the context of deflationary pressures and its increasing external indebtedness, it is becoming more likely that the US will attempt to monetarise its debts. Alan Greenspan, the president of the Federal Reserve, said recently that the American government will certainly use all the resources at its disposal to avoid deflation reaching the United States. As one of his Federal Reserves colleagues said more explicitly: &#8220;the government of the United States has a technology to &#8216;print money' (or its electronic equivalent) that allows to print as many dollars as it desires, essentially without any cost. By increasing the amount of dollars in circulation, or even threatening to do it, the US government can reduce the value of the dollar in terms of goods and services, which is equivalent to raising the price in dollars of those goods and services. We conclude that, under a system of paper money, a determined government can always stimulate major expenditure and therefore generate positive inflation &#8230; If we get deflation &#8230; we can be sure that the logic of printing money will impose itself, and that sufficient injections of money are always going to reverse deflation in the end.&#8221; (Ben Bernanke, &#8220;Deflation: Making Sure &#8216;It' Doesn't Happen Here', speech made on November 21 in Washington.)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In the context of strong recessionary tendencies that affect the world economy, a measure like this would be extremely deflationary for the rest of the world, generating the possibility of a poisoning of inter-imperialist trading relation. Recently, the Japanese vice-minister of international relations, Haruhiko Kuroda, boosted about the necessity of a devaluation of the yen.6 The mere suggestion of these reflation policies through currency depreciation on both sides of the Pacific, show the risks of a cycle of competitive devaluations, that could open a highly traumatic scenario for the international economy and for the world financial markets. We must not forget that the succession of competitive devaluations in the 1930s led to the virtual fracture of international trade and the formation of hostile economic blocs. This situation is favourable for the politicisation of trade disputes, the search for scapegoats and an outbreak of xenophobia, with Chinese imports and the &#8220;yellow peril&#8221; as the probable adversary. All these, altogether with the increasing geopolitical tensions can represent the most important test for the increasing internationalisation of the economy. In other words, that the acute contradiction between the latter and the continued existence of nation states would acquire a more open and pronounced character.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The other latent risk is that a strong devaluation of the dollar could spark a flight of capital from the US, undermining the role of the American currency as the pillar of the international monetary system. The necessity of an offensive policy against deflation is consistent with the domestic interests of the world's largest debtor, but not of its external creditors. As Paul Kasriel, commentator of North Trust explains; &#8220;The global investors thought that they were using their advance funds in a way that would increase the likelihood of their receiving payment of the principal, interest, and dividends in &#8220;honest dollars&#8221;, while the actions indicated by the Fed to defeat inflation would precisely generate the opposite result. With performances adjusted to inflation in the overseas financial markets already higher than those in the US &#8211; using the 1 &#189; million dollars per day advanced to us by the rest of the world as &#8220;non-productive&#8221; and being the world's largest debtor, it is not very wise to have the functionaries of the central bank saying openly that they are ready to put into motion the machine to print money.&#8221; 7&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Thus, a significant depreciation of the dollar carried out without international coordination could have non-intentional traumatic consequences for the US. Since a reflationary policy is more convenient for all economic blocs, the possibilities of doing it in a coordinated way are few. In this context, if the US attempts to impose its hegemony and to apply a unilateral solution, the result would sooner or later become serious. That is, although the US can attempt once more to face its crisis transferring it onto the rest of the world, there are more possibilities for this crisis to undermine one of the pillars of its own power during the last decades: the dollar. This reality is one of the main factors that explain Bush's turn towards the use of political and military power to sustain his economic position in the world.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Historic decline and mutation in the form of dominance (The American power in the last three decades)&lt;br class='autobr' /&gt;
The historic decline of the US that started at the beginning of 1970, meant a mutation in their form of dominance, compare it with the zenith of their hegemony. Due to this transformations the US were able to manage, with certain success, the decline of their hegemony. However, as it was manifested in a brutal way by the attack to the Twin Towers and the Pentagon, the mechanisms of dominance that the US have utilised during the last decades are clashing with unavoidable limits, forcing the imperialist policy to take a new turn.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;- The American hegemony in the post-war&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;At the end of the Second World War, the American power was characterised, in a schematic way, by a combination of the following features:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Deployment of an unprecedented military force, with semi-permanent military bases in a large number of countries 8, added to a series of politico-military alliances, such as the NATO, the North American-Japanese Security Pact, ensuring a politico-military support for the rest of the capitalist powers at the orders to the US; the agreement with the USSR that divided the world in &#8220;zones of influence&#8221; during the Cold War, known as the Yalta Order, and according to which while maintaining competence between two opposite social regimes (cold war) the Stalinist bureaucracy committed itself to maintain the status quo through the world; the generalisation of the &#8220;Americanism&#8221; in the main imperialist power and in important parts of the semi colonial world that accompanied the deployment and expansion of north American capitals all over the world allowing capitalist reconstruction and recuperation of Europe and Japan.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This period has been defined as &#8220;benevolent hegemony&#8221;. The key for such behaviour was based in the US necessity for containing the advance of communist influence in Europe as well as in Japan, both devastated by the war. The American imperialist state acted as a guarantee for &#8220;free enterprise&#8221;, promoting, as a basis for the political consolidation of its hegemony, the economic success of its allies and competitors, recreating at the same time the expansion of multinational companies abroad. Thus, while the US ensured themselves that their companies took the &#8220;lion's share&#8221; of the world capitalist accumulation, allowed and promoted the incredible growth that Germany and Japan - both defeated in the Second World War &#8211; had during the boom.9&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;During this period, by trying to ensure their hegemonic reproduction, the US were not only carrying out their own interests at the expense of their rivals but they were also ensuring general conditions for capitalist expansion, in which they also were interested.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;-The onset of the historical decline of the US&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The crisis of capitalist accumulation from the early &#8216;70s, the emergence of rival powers and the 1968-81 people's and labor upsurge, both in the imperialist countries and more sharply in those of the periphery, undermined the relative stability of the US-hegemonized Yalta Order, shattering its foundations in the process.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The US army ended up trapped in the Vietnamese quagmire, and this was a turn-about fueling in turn a whole series of changes in the mechanisms of the US's rule as from the Nixon administration. Henry Kissinger, in his book The Diplomacy, stated that &#8216;For Nixon, the anguishing process of pulling the US out of Vietnam had been, at the end of the day, an attempt at preserving the position of the country in the world. Even without that ordeal, a major reinstatement of the US foreign policy would have been needed, because the epoch of the unchallenged domination of the US on the world arena was coming to a close. The nuclear superiority of the US was in decline all the time, and its economic supremacy was already being challenged by the dynamic growth displayed by both Europe and Japan, which had been rejuvenated with American resources and also protected by security safeguards provided by the US. Vietnam was finally to prove that the time had come for a reappraisal of the US's role in the developing world, and also find a solid ground standing in between the retreat and an excessive expansion.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Such reinstatement took on a defensive shape during the successive administrations of Nixon, Ford and Carter in the &#8216;70s, and it switched to a more offensive line with Reagan in the &#8216;80s, unfolding with the administration of George Bush and Clinton in the &#8216;90s after the demise of the USSR. It proceeded along the following lines:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;-A more cautious interventionist agenda, and also military operations by the US army abroad of a more restricted scope &#8211;a sequel of the so-called &#8216;Vietnam syndrome'.&lt;/i&gt; The support to authoritarian regimes &#8211;a steady pattern of the US foreign agenda during the Cold War- was replaced by undercover operations of irregular forces, such as the Nicaraguan contra or the Afghan mujahedin. This went hand in hand with the promotion of human rights and democratic transitions everywhere, as a bulwark preventing revolutionary outbursts in the periphery that would force it to go for a direct intervention and an increased exposure. 10 In the &#8216;90s, the &#8216;humanitarian wars' became the main wrapping of an increasing imperialist interventionism, like the Kosovo war.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;-The turn in the US's foreign policy, from a policy of containment to the d&#233;tente of the former Soviet Union&lt;/i&gt;, along with the diplomatic rapprochement to China to counter Moscow's influence, enabled the US to open negotiations with the Kremlin to get a whole series of concessions on the nuclear terrain, and also in those &#8216;hot sports' of the semi-colonial world which the Stalinist bureaucracy still influenced to some extent. Later on, during the &#8216;80s, Reagan used the renewed arms race and the rampant promotion of a human rights agenda -as the mainstays of his foreign policy-, as a weapon to make Gorbachev cave in to the dictates of the imperialist agenda.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;-The creation of ad hoc bodies, such as the G7 among others, empowered the US to bargain (and set back) the rise of rival imperialist powers,&lt;/i&gt; wrestling economic advantages and accords for common action, such as the 1985 Plaza Accord, which laid the basis for a steady devaluation of the dollar, in the face of the sharp decline of the US's manufacture and economy. This happened at a time when the continuous existence of the USSR &#8211;never mind how weakened- cemented the political and ideological unity of the imperialist powers, until its demise in 1991.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;All these changes nurtured a relative rejuvenation of the US hegemony, if we compare it with the turmoil of the &#8216;70s. This was predicated upon the derailment of the 1968-81 upsurge in the imperialist countries, and the bloody defeats inflicted in the semi-colonial countries.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;-The neoliberal onslaught&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Once this shift in the balance of forces against the masses was brought about, the neoliberal onslaught set in through the early &#8216;80s. It allowed a recovery of the capitalist profits, although it failed to reverse the slow down of capitalist accumulation that has been hampering the world economy for the past 30 years.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This boosted a skyrocketing growth of the finance system, which went hand with the economic growth of the &#8216;80s (when the rate of investment was rather low), and also that of the &#8216;90s, at a time when the regained prosperity in the US was underpinned by a massive expansion of the financial markets and instruments.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In the last few decades, capital was able to smash significant conquests of labor (all the more so in the Anglo-Saxon countries, Britain and the US) without resorting to direct counterrevolutionary methods, like those of the &#8216;30s. Besides this, it was in a position to exact new draconian terms in its relations with the periphery, significantly narrowing the room for maneuver of the bourgeoisie in the semicolonial world, undoing the leverage that these had right up to the &#8216;70s &#8211;reflected, e.g., in the hike in the prices of raw materials, specially oil prices.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The semicolonial countries witnessed a strengthening of imperialist oppression altogether, via the chains of the pay-off of the external debts, and the unfavorable exchange of lowering raw materials, which led to the impoverishment of whole regions in the semicolonial world.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In the advanced capitalist countries, the neoliberal onslaught resulted in increased exploitation and the deterioration of the living standards of the workers, smashing the &#8216;Fordist-styled' pact that tied labor up to capital during the postwar boom.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;However, the rise of collective investment funds and the emergence of an &#8216;investment culture' nourished a view among whole swathes of the middle class and well-off layers of labor that they would be better off by tying themselves up to the fate of finance capital, thus laying the basis for the hegemony of &#8216;neoliberalism'.11 The so-called &#8216;Washington consensus' reflected how widespread that hegemony was, reaching out to the semicolonial countries, although its impact there was confined to the elite and the top tiers of the well-to-do classes &#8211;as opposed to the wider basis that the neoliberal policies gained in the imperialist countries. This drive was deepened in the wake of 1989, with the inroads of capitalist restoration, both in Eastern Europe and the former USSR, which came in the aftermath of the anti-Stalinist aborted revolutions &#8211;particularly in China after the Tian-an-Men square massacre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;-The unstable equilibrium of the &#8216;90s&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In this way, the bases for the unstable equilibrium of the &#8216;90s were laid. During this period, the US achieved a relative stability with regards to its rivals, which enabled it to successfully absorb the shock waves coming from the demise of the Yalta Order, preventing them from undermining its hegemony. This went hand in hand with the retreat of Japan as an international player, and &#8211;to a lesser extent- also that of the European Community. The latter was suffering the stagnation of its economy during the decade, and the European Community, in turn, was busy trying to stave off the instability coming from the East &#8211;annexation of Eastern Germany by Western Germany, the civil war raging the Balkans, the Albanian revolution, etc. It was also trying to find a solution for the contradictions bearing upon the building of a single community. In turn, the defeat of Iraq in the early 1991, propped the maintenance of a relative stability in the periphery, reflected in the rise of the &#8216;emerging markets' there.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;However, as time went by, a number of contradiction piled up and antagonistic forces came to the fore in the closing years of the last century. These were the slump in Southeast Asia and the sinking of the so-called &#8216;emerging markets', the emergence of an anti-capitalist movement in the advanced countries, the outbreak of a second Intifada in Palestine, the increasing anti-US mood in the Middle East and the resistance to neoliberalism in Latin America. To these we should add the rejection of the Bush administration agenda by other powers, and the recession of the US economy that dragged the whole world economy with it. The September 11 attacks were a catalyst accelerating the denouement of all those contradictions at work in the world situation, highlighting the disruption of the unstable equilibrium achieved in the last decade.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The reasons behind the reshaping of the US agenda &lt;br class='autobr' /&gt;
During the &#8216;90s, capital was able to spread its domination to new regions, which had hitherto been closed to its influence. At the same time, the US had an enhanced room for maneuver in the military field, and became increasingly confident in its military muscle after the demise of the USSR. In turn, this outcome boosted some underlying contradictions, which had been concealed during most of the &#8216;90s, but came violently to the surface towards the end of it &#8211;the increasing impact of the peripheral countries on the main advanced countries and the ever-increasing imperialist rivalry were both manifest in the September 11 attacks and the American backlash that followed. And this takes place amid an economic recession afflicting the whole world, which has undermined the hegemony of finance capital within the US itself and fueled a sharper challenge to the neoliberal model worldwide.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;-The loss of hegemony of finance capital and the Anglo-Saxon model&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The massive drop in the value of stocks and the corporate scandals such as Enron and World Com have jeopardized the ascendancy conquered by finance capital since the onset of the neoliberal onslaught in the &#8216;80s &#8211;which reached its climax with the speculative bubble of the last decade.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The loss of trust in the &#8216;Anglo-Saxon' model, as a pattern for business and entrepreneurial organization, not only among the masses themselves but also among the elites of the different countries, stands in direct opposition to the rampant euphoria that followed the &#8216;defeat of Communism', the main ideological prop accompanying the growth of the US in the last decade and also underpinning the expansion of capital into new regions &#8211;the so-called &#8216;globalization'.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In the US itself, the wrath of wide layers of the population at the managers of the corporations and the main institutions of the finance system such as the consulting firms, the investment banks and the audit companies &#8211;which all covered up and benefited from the looting of the wealth of the workers in their own companies and even that of the share-holders- is threatening to challenge the rules of the game of capitalism itself, if it goes unchecked. 12 The loss of hegemony by finance capital, intertwined by thousands of threads with the US's political system, runs the risk of alienating its social base, which might nourish new political developments. Bush has seized upon the &#8216;war on terrorism', in an attempt at profiting from the commotion created by September 11, to stave off the consequences of the decomposition of the political and social set-up in the US and target the anger at home on a foreign enemy.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;-The increased inter-imperialist rivalry with Europe&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The downfall of the USSR did away with the cement rallying the whole imperialist powers behind a US-led world order, for the sake of a common interest in facing up to the communist threat. Deprived of this cement, the American supremacy is no longer an automatic prerequisite for upholding the status quo worldwide. In the wake of the demise of the Yalta Order, the competition and the rivalry among the imperialist powers came into full light, with a sharpening that was unthinkable some decades ago. The sharpest conflict now has is that opposing the US to Europe, which has been exacerbated due to the US's aggressive drive against Iraq.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The American think-tank Stratfor puts it this way: &#8216;The ultimate purpose of Europe is to become a superpower, a purpose that is as logical as the US's turn to prevent the emergence of any rival superpower. Casting aside the diplomatic nuisances, this dispute has shaped the relationships between the US and Europe since the end of the Cold War. This long-term strategic dispute is unlikely to become a military conflict: it will be fought for by means of an economic and diplomatic competence. The weapons used by Europe include its unification drive, its economy, the strength of the Euro set against the dollar and the political influence of Europe over the developing countries. It also encompasses a competition with the US for the markets abroad, the ability to bridge the increasing gap separating the developed nations and the developing countries, and the ability to thwart what many Europeans regard as an aggressive military drive of the US. The European resistance to Washington's agenda should be considered within the framework of this fight for global influence'. (Stratfor, 04-12-02)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;-The instability of the periphery and its impact on the center&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The increasing internationalization of the economy, the devastating effects wreaked by the neoliberal onslaught, the disintegration of the former USSR as a nation state and the demise of the Stalinist apparatus as a safeguard of the imperialist order, all altered the relation between the center and the periphery of the world, nourishing a increased vulnerability of the imperialist powers &#8211;they are now more exposed to the instability flowing from the &#8216;hot spots' in the periphery.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The mass immigration for economic reasons, along with the existence of the largest contingent of refugees ever since the end of the World War II &#8211;itself the by-product of innumerable national, ethnic, or tribal conflicts or else civil wars raging in what used to be the USSR's sphere of influence (Bosnia, Kosovo, Chechnya, the Caucasus), and also in the heart of Africa (Rwanda)- are examples of that. On top of that we see the proliferation of weapons of mass destruction, ending the monopoly of the big powers on them; the spread of terrorism with an international operational scope beyond its local bases; the sharpening clashes in important regions of the periphery, rich in resources, such as Venezuela or the Middle East; all these are evidencing the dangers and the problems weighing upon the economy and even the internal security of the advanced countries today.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The worsening turmoil in the periphery is pushing the US and also other imperialist powers to increased politico-military interventionism. A Middle East specialist commented in Foreign Affairs, the main foreign policy journal of the American establishment: &#8216;It is a cruel and unfair fact, but a certain one: the fight between the rulers and the insurrect Arabs is now an American concern. In 1970 and 1980, the political and economic edifice of the Arab world started to crack open. Explosive demographic tendencies outdid the structures built in the post-independence period and then a rabid Islamism blew like a mortal wind. It promised relief, appealed the youth and furnished the means and the language for rejection and resentment. For some time, the cracks opened in this world were confined within its own borders, but the migration and transnational terror altered all this. The fire that started in the Arab world spread to other places, with the US itself as the main target of a humiliated people that no longer believed that their own rulers could bring justice forth in their own land. It was September 11 and its overwhelming shock what tipped the scales against Iraq, switching from d&#233;tente to a change of regime&#8230;'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;All these reasons are pushing the US in the direction of exerting a more direct imperial rule there &#8211;its main scheme being the coming war on Iraq and the American attempt at reshaping the political map in the Middle East, relying on the politico-military control of that key country. A military victory in Iraq would empower the US to exert a huge influence on this strategic region. This would strengthen its ally, the state of Israel, boosting a reactionary solution for the Palestinian masses, weakening the power of the Arab bourgeoisies to control the oil prices in the process, thus undermining the foundations of a number of regimes in the region. An imperialist breakthrough of such magnitude and scope would provoke a turn-about in the forms of domination of the periphery by the US. The latter muscled out its rival European powers by replacing the old-styled colonialism with a system of &#8216;client' states and semicolonial forms &#8211;i.e., those countries achieved formal independence but were subjugated by stronger economic, political and military ties to imperialism. Such a shift precludes a comeback of the old colonial forms, as the conservative extreme-right wing would like it by putting in place a military administration &#8216;a la MacArthur' on Iraq. Nonetheless, it will entail forms of rule underpinned by an increased American presence in the field.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;The new attempt at reshaping the world: tactical fortitude and strategic weakness&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The policy pursued by Bush seeks to rally a reactionary social base at home behind a belligerent and aggressive foreign policy in the periphery. This bears some neo-imperial features in some regions such as the Middle East, and the main thrust of it is unilateralism. Of course, it does not preclude the resort to a &#8216;multilateral' cover-up, with the aim of wrestling significant geopolitical advantages of strategic scope from its main imperialist rivals.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Such unilateral drift first showed in the war on Afghanistan, waged without the approval of the UN, and with the NATO powers being unceremoniously cast aside &#8211;as opposed to the war in Kosovo. Another proof of this is the expansion of the American military forces to the states of Central Asia &#8211;six new bases were built there- and its spread in the direction of the Caucasus, the sphere of influence of the old Soviet Union. Finally, Bush's avowed intention of forcing a &#8216;change of regime' in Iraq is the most offensive purpose being pursued now.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The new &#8216;Bush doctrine' codifies that aggressive and militarist drive into a new strategy of national security. It signals the end of the military strategy of d&#233;tente that prevailed through most of the postwar era. It heralds the official turn of the US towards a preemptive military policy, whose tenets might be summed up as follows: the military prowess of America should be strong enough so as to deter its potential adversaries from trying to challenge the US military supremacy. The US is free to undertake preemptive actions against those states deemed hostile. The US must uphold its nuclear superiority as a coercive weapon to prevent the proliferation of nuclear weapons, a measure deemed more effective than any treaty of non-proliferation of atomic weapons.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;To sum up, in the last three decades, the US had capitalized on the advantages flowing from its hegemonic position to gain leverage on the trade and economic terrains, but today is trying to gain new leverage in the realm of geopolitics. This American attempt to pursue its national interest along such narrow and exclusive lines, seeking to gain strategic advantages to uphold its hegemony, is the main source of tensions within the international system of states. Thanks to a combination of insecurity, the fear of the population in the wake of September 11 and its unchallenged military might, the US is possibly going down the path of renewed imperialist adventurism.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In theory, if it succeeds in this enterprise, the US might secure immediate advantages for itself, but it must pay the price of weakening its strategic consolidation &#8211;in spite of its avowed intention. A steady unilateral course could undermine the foundations of those institutions upholding the world order since the postwar, whereas the contempt for the views and the interests of the other powers might turn the trust of these into an acrimonious hostility towards the US.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;It has been harder every time to reach consensus within the UN, a development that threatens to turn it into a new version of the late League of Nations. The fact that NATO has been cast aside as a mainstay of the Atlantic Alliance, the rejection of the US to any kind of international treaty entailing an interference with its sovereignty and a generalization of the preemptive military policy in the realm of interstate relations might all fuel a colossal &#8216;disorder' worldwide. For instance, the US's unilateral propaganda led the upper echelons in Russia, such as the former Minister of Nuclear Energy, to threaten &#8216;to wipe Chechnya out of the map should the Chechens resort to a nuclear blackmail'. In turn, the Australian premier, Mr. John Howard, claimed that his country might undertake preemptive military actions against terrorist groups in other countries in the region, a statement that raised an outcry across South East Asia. If such initiative should materialize, it would be considered an &#8216;act of war', said Mr. Mahathir, the Malaysian premier.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Carried to the very end, the American unilateralism might bring about a quantum leap in the rifts opposing the powers to one another, thus persuading other powers to coalesce against it, regarding the US not as a guarantor of the world order but rather as a threat posed against it. In the words of Stratfor, &#8216;The future of the relationships between the US and Europe is also at stake here. Back in the &#8216;90s, Europe has a whole ceased to take the position of a &#8216;junior' partner of the US, emerging instead as hybrid between a rival and an ally. The conflict on whether a war against Iraq should be launched at all might lead this development into a new phase: should Washington undertake unilateral actions against Baghdad, both sides might strictly become rivals.' (Stratfor, 04-12-02). Ultimately, a unilateral thrust might weaken the American interests in the long run, accelerating the disputes for world hegemony.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;The inter-imperialist divisions and the class struggle&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;For Marxism, the level reached by inter-imperialist contradictions is a fundamental element to ponder the balance of forces between the classes worldwide. During the last few decades, in spite of an increasing economic and trade dispute, the main powers were essentially united in the field of politics and geopolitics &#8211;regardless of the stand-off that opposed at the time of the Balkans war. That was an essential element, alongside the impact of the defeat and the derailment of the 1970s upsurge, to deepen the capitalist onslaught and tip the scales against the masses.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This showed with all its force in the periphery. There, in spite of the disputes around the currencies or else that of capital markets, the main powers were all one in the looting of the semicolonial world &#8211;as it was reflected in the support given to the austerity measures pushed by the IMF and the businesses of the various strands of imperialism in China.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The depth of the recession and the new attempt at reshaping the world at the behest of the US, in pursue of geopolitical advantages, might jeopardize the relations between the powers still more. And this is a key issue when it comes to defining the possibility of a change in the balance of forces happening. Exacerbated inter-imperialist disputes, not only in the field of the economy but first and foremost in realm of politics and geopolitics, might open up major cracks at the top, nourishing the development of &#8216;weak links' in the imperialist system worldwide. If the working class movement and the masses seize upon those rifts, they might be able to challenge the imperialist order as a whole.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The current policy pursued by Washington is already throwing its rule over its Latin American backyard into jeopardy, at least when compared with the inroads it made in the last decade. This can be seen in the increasing political and social turmoil sweeping through the region since the revolutionary upheavals in Argentina, the rise of Lula to power in Brazil and also that of reformist tendencies in some countries of the continent, to which we should add the open clash of revolution and counterrevolution in Venezuela. The US has been busy focusing on Iraq and trying to gain consensus for a war there, which prevented it from actively intervening in the latter &#8211;in particular, it refrained from giving support to a new coup, a move that his allies would strongly object to. This is one of the reasons accounting for Ch&#225;vez continuation in office in spite of the shutdown of the vital oil industry.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;From the standpoint of the superstructure, two key countries such as Germany and South Korea, in which there is a massive US military presence witnessed the victory of candidates that were not unconditionally allied to the US. In Germany, the social democratic candidate that was lagging behind in the polls eventually won the election out of an opposition stance to a war in Iraq. In South Korea, the candidate objecting to the automatic alignment with the US and advocating a dialogue with North Korea came out victorious. The most significant aspect of all this is that this took place right at a moment when North Korea, the Asian &#8216;axis of evil', sparked off a nuclear crisis with the aim of forcing the US to negotiate, fully aware that the latte cannot afford to handle a war on two fronts.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;These are no trifles in any way. Germany and South Korea were the two mainstays of the American order in the postwar &#8211;in the European continent and in Asia respectively. If these cases should spread, the US might end up in isolation. Its present turn to a neo-imperial agenda, far from inaugurating a new era of American hyper-power, might be perhaps heralding the first symptoms of disintegration of its imperialist rule.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;The Iraqi test&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Iraq enshrines all the challenges at stake for the US's rule in the new situation opened up by September 11. Not only vis-&#224;-vis the masses, both in the advanced countries and in the periphery, but also in the relationship of the US with the subservient bourgeoisies in the semicolonial countries, as well as those in the big powers. Apart from the US itself, where Bush was able to reap a significant support at the latest elections, the bulk of the population in the rest of the advanced countries, especially Europe, is opposed to the war &#8211;a fact shown by the polls and the massive demonstration staged in Florence and London. In those countries of the periphery, in spite of the little sympathy inspired by Saddam Hussein, the war is regarded as an imperialist move seeking to lay its hands on a key resource &#8211;oil. This widespread perception, along with the support of the US to Israel against the Intifada and its hostility to the Muslim world in general, is boosting a tide of anti-American mood.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Anthony Zinni, former chief of the US Central Command and one of the first envoys to the Middle East, recently held: &#8216;I'm astonished by those people claiming that &#8216;the Arab street man' does not exist anymore, that they will not react in any way&#8230;the situation is an explosive one&#8230;it is the worst that I have seen in dozens of years of working in this region.' (Financial Times, 19-11-02)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In turn, the Iraqi conflict has provided the background for the dispute opposing the advocates of &#8216;unilateralism' and the advocates of &#8216;multilateralism' vis-&#224;-vis the world order. Should Washington fail to gather the support of the UN for a war declaration, the costs and difficulties of it become much harder, thus putting a question mark on the likelihood of the war breaking out at all. In the words of Stratfor, &#8216;In spite of the fact that Washington has stated on a number of occasions that will go for a unilateral action if need be, that is more easily said than done, even for only world superpower. Europe won the first round of the diplomatic battle when Washington acquiesced to getting a resolution from the Un Security Council against Iraq; never mind a unilateral attack remains a possible outcome, this has become now a harder option. Launching a campaign without the endorsement of the UN would leave the US isolated internationally. In spite of the fact that the die-hard war mongers in the Bush administration seem quite ready to run the risk, the doves such as the Secretary of State, Colin Powell and probably the inner circle around the former president George Bush are not &#8211;and it still remains to be seen who will win. At any rate, Europe would make the decision of going to war extremely difficult for Washington. The destiny of Iraq will be sorted out in all-out diplomatic battle between Washington and Europe.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Given this situation, the best scenario for Washington, if it goes to war, will be one in which his Western allies do not oppose the war vigorously &#8211;regardless of whether they provide little or no help for the war.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Since the Afghan war, the US has put out a belligerent rhetoric, whereas his actions have been rather cautious. Although there are no doubts that its next target will be Iraq, there is an important debate going on around &#8216;when' and &#8216;how' to attack it. Since mid-2002, the Powell fraction seems to have won the upper hand, not on the war on Iraq itself but in terms of going for a more cautious and protracted strategy. While the accumulation of forces proceeds slowly, the narrow focus of the US has let two major international crises go unchecked &#8211;that of the Korean peninsula and Venezuela. The present situation is pushing the US to act right now. If it does not do it, his passivity might be regarded as a lack of authority, not in the Middle East, but worldwide.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Whatever the form a likely imperialist intervention takes on, the decisive issue revolves ultimately around the proclaimed &#8216;change of regime' in Baghdad &#8211;it will be this that will put both the ability and the imperial willpower of the US to the test.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ever since its defeat in Vietnam, and in spite of the benefits reaped from the revolution in military affairs of the last few decades, the determination of the US has only been tested in interventions of a limited scope and a short duration. The take over of Iraq and its transformation will be a much harder test. The jingoistic mood fuelled in the wake of September 11 will thus be put to the test, and we shall see to what extent the Vietnam syndrome has been overcome. Regardless of the militaristic and belligerent bravados of today, we should bear in mind that, not long ago, the former National Security advisor to the Carter administration, Mr. Zbigniew Brzezinski, pointed out that the &#8216;&#8230;ever increasing difficulty to mobilize the necessary political consensus supporting a sustained, and sometimes onerous, leadership of the US abroad. The mass media have played a significant part in this sense, nourishing a strong rejection of any kind of selective use of force involving casualties, no matter how minimal they are.' (The Great World Board, 1997)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Therefore, the authoritarian turn at home accompanying the warmongering of the US abroad, is pointing to the limits that this militaristic offensive must overcome within the US itself.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The US is then at a crossroads, either will it deliver a whole series of reactionary blows enabling it to overcome the increasing challenges to its rule and the beleaguered foundations of both its economy and the dollar &#8211;which is getting into a more untenable position; or else the tendencies fuelling a disruption of capitalist equilibrium will prevail in the end, accelerating the historical decline of the US and ushering in a change in the balance of forces, a favorable one for the mass movement.&lt;/p&gt;
&lt;hr class=&#034;spip&#034; /&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Notes&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;1 During this period, USA was responsible for a increase of 40% of the world gross product measure in a parity exchange, while its economy only accounted for a 25% of it.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;2 Among others, the consequence of a deflationary crisis would be: a) the perspective of fall in prices would imply postpone sales creating a deflationary spiral; b) that the current bankrupts hit the banks making them more reluctant to give loans; c) that the drop in prices imply an increase of interest rates, even if they are reduced to cero; d) that the drop in prices increase the real wait of the debt.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;3 Bretton and Woods agreement, which were signed in 1944, established a fix rate system, and there were a free exchange (convertibility) of dollar in gold. On 15 August 1971, the then president of USA Richard Nixon, put an end to that system.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;4 Since 1960, the offer of money has folded 25 times while the real gross product has folded only four times. Alongside to this, there is a consistent reduction of the requirement for loans. Banks, encouraged by the Federal Reserve, have expanded the credit for a series of reductions of the reserves required against its own deposits.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;5 We have taken price rates of September and of the last quarter of the National Income.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;6 &#8220;Time for a Switch to Global Reflation&#8221;, Financial Times, 01/12/02&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;7 &#8220;World's largest Debtor (US) Pledges to Pay You Back in Cheap Dollars&#8221;, 27/11/02&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;8 &#8220;The far and broad network of semi-permanent bases overseas, maintained by the US in the Cold War era ... Didn't have historic precedent; no other country had sent its own troops on sovereign territories of other countries in such a large quantity during such a long period of peace.&#8221; (Giovanni Arrighi, Globalisation, state sovereignty and the endless accumulation of capital)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;9 The consequences for the world order are very well expressed by Robert Brenner; &#8220;Due to the fact that the economic success of the US was strongly linked to the success of their rivals and allies, the international economic development of the post-war within the development capitalist world could, for a short period, manifested in a relatively high level of international cooperation &#8211; marked by high levels of financial help and economical-political help to their allies and competitors &#8211; though in spite of the dominance of American state and being shaped according to American interests. The US government, as well as their main capitalists, had the wiliness of tolerating high levels of state intervention, trade protection, sub valuated exchange rates, and financial restrictions of their rivals, because they had themselves a strong interest in the national economic development of their rivals &#8211; specially the development of their internal markets &#8211; and their political stability. As a consequence it was observed, at least for a while, a symbiosis, although highly conflictive and instable, of the leader and his followers, of the early and later developed, of the hegemon and those who are hegemonised.&#8221; (Robert Brenner, The boom and the Bubble)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;10 We called this policy a &#8216;democratic counterrevolution'. See &#8216;Transitions to Democracy. An Instrument of US Imperialism to off-set the Decline of its Hegemony', Estrategia Internacional N&#176; 15.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;11 &#8216;By transforming tens of millions of passive depositors into &#8216;active' investors, the collective investment funds can enhance enormously the social base for such neoliberal macroeconomic policies and structures, thus creating a more powerful ideological weapon for the financial market than that provided by the free market orthodoxy itself. Since it yields obvious benefits and a willingness to participate is crucial for a truly hegemonic order, and in contributing to the naturalization and de-politization of these procedures, the new culture of mass investment is instrumental in reproducing neoliberalism along more consensual lines'. (Adam Harnes, &#8216;The Culture of Collective Investment Funds', New Left Review N&#176; 9)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;12 The ever more rapacious nature of the American ruling class is evidenced in the decisive influence of the corporations and the most parasitic and speculative tiers of the finance sector, and even the widespread criminal practices in the main corporations. The Financial Times has shown that &#8216;The CEOs and the directors of the 25 top private corporations that went bust since January 2001 stashed a fortune worth 3.3 billion dollars'. This massive distribution of wealth detrimental to labor and shareholders alike has led a commentator to conclude that: &#8216;In 1992, the corporate CEOs possessed a 2% of all the shares issued by all the American corporations; today they possess as much as 12%! This has resulted in the most spectacular action of expropriation by the expropriators in the whole history of capitalism. Karl Marx himself would have been amazed.' (Robert Brenner, &#8216;Enron Metastasized: Scandals and the Economy', Against the Current, September/October 2002).&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="en">
		<title>Imperialism, Ultraimperialism and Hegemony at the dawn</title>
		<link>https://estrategiainternacional.org/Imperialism-Ultraimperialism-and-Hegemony-at-the-dawn</link>
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		<dc:date>2009-06-08T16:17:13Z</dc:date>
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		<dc:language>en</dc:language>
		<dc:creator>Aldo Santos, Juan Chingo</dc:creator>


		<dc:subject>Teor&#237;a</dc:subject>
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		<dc:subject>2 Decadencia de la hegemon&#237;a norteamericana</dc:subject>
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&lt;p&gt;The September/October 2002 issue of New Left Review carried an editorial entitled 'Force and Consensus'. In it, Perry Anderson analyzes the changes in American politics and the present state of the relationships between the US and Europe. Casting aside the rhetorical battles that accompanied the clash between the transatlantic partners, he gets down to appraising 'the underlying parameters in the current international situation.' In order to do so, he poses three analytical questions: 'To (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Teoria" rel="tag"&gt;Teor&#237;a&lt;/a&gt;, 
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 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;The September/October 2002 issue of New Left Review carried an editorial entitled 'Force and Consensus'. In it, Perry Anderson analyzes the changes in American politics and the present state of the relationships between the US and Europe. Casting aside the rhetorical battles that accompanied the clash between the transatlantic partners, he gets down to appraising 'the underlying parameters in the current international situation.' In order to do so, he poses three analytical questions: 'To what extent does the line of the Republican administration in Washington today represents a break with previous US policies? Insofar as that is the case, what explains this discontinuity? What are the likely consequences of the change?' In his reply to these questions, Anderson tries to go beyond the conjuncture, grappling with a long-term perspective, and assessing the foundations of American hegemony in the aftermath of World War Two.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Thus, he states that: 'From the start, Washington pursued two integrally related strategic goals. On one hand, the US set out to make the world safe for capitalism. That meant that the containment of the USSR became a top priority along with that of halting the spread of revolution beyond its borders... On the other hand, Washington was determined to consolidate an unrivalled American supremacy within world capitalism... Once this framework was in place, the wartime boom of American capitalism was successfully extended to allied and defeated powers alike, for the common benefit of all OECD states.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Further below, he argues that: &#034;During the years of the Cold War, there was little or no tension between these two fundamental objectives of the US policy. The danger of Communism for the capitalist classes everywhere, increased in Asia by the Chinese Revolution, meant that virtually everybody was happy to be protected, assisted and surveyed by Washington.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;'The disappearance of the USSR signaled the complete victory of the US in the Cold War. But, by the same token, the knot tying the basic objectives of America's global strategy together was loosened. The same logic no longer encompassed its two goals into a single hegemonic system. Once the Communist danger was faded away, the American supremacy ceased to be an automatic prerequisite for the security of the established order tout court. Potentially, the field of inter-capitalist rivalries, not only at the level of corporations but also of states, was open once again, while -in theory at least- the European and East Asian regimes could now contemplate degrees of independence unthinkable during the epoch of the threat of totalitarianism. Yet there was another reason for this change. If the usual foundations of the consensual structure of American domination had been eroded, its coercive superiority was, at a stroke, abruptly and massively enhanced. With the demise of the USSR, there was no longer any countervailing force on earth capable of withstanding the US's military might... These interrelated changes were eventually bound to alter the role of the United States in the world.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Certainly, as we argued in another article of this journal, the demise of the former USSR has nourished the rivalry among the imperialist powers. Meanwhile, the overwhelming American military supremacy, without the counterbalance of the Soviet nuclear might, has resulted in an enhanced room for maneuver for the US in the international arena, reinforcing its 'coercive superiority'. But, is the changed role of the US in the world alone to account for this?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Is American hegemony in decline or not?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Perry Anderson points out correctly to the eroded foundations of America's rule. But he overlooks the economic and home constraints weighing down on its domination, pushing it in the direction of a less 'consensual' form.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The period that followed the Second World War saw the heyday of its hegemony, when both rival and allied imperialisms alike were in ruins or else exhausted by the war, and the economy of the US accounted for almost 50% of the world GDP, being in turn overwhelmingly more advanced and efficient. This endowed it with an irresistible appeal. Together with the need for new valorization sources for the American capital, these laid the basis for the spread of Americanism. But from the 1970s until this day, the world has witnessed the emergence of three imperialist blocs with a more or less equal economic power, whatever the token shifts in the balance of forces between those blocs through the last decades.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In turn, at home, the decline of the US economy has resulted in an increase of social inequality compared with the boom years. The US is the country with the widest gap in the income distribution between the well-of strata of its population and the most impoverished ones among the G7 members. Nowadays, over forty million people are living below the poverty line while the exploitation of the workforce has been increased -the exhausting working days and the increase of the hours worked per year by labor bear testimony to that.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;These two elements, the relative retreat of the dominant position of the US in the international economy and the social backlash at home, are boosting the reactionary drift of the US in the international arena. This is striving to uphold its position in the world, in spite of the tendencies to its historical decline -which are still at work in spite of the of the relative invigoration of the 1990s. This historical perspective that even non-Marxist schools such as the theoreticians of the world-system, like Wallerstein and Arrighi, have been postulating for so long, is surprisingly absent from the analysis of a major historian such as Perry Anderson.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Has the unstable equilibrium of the 1990s unraveled?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Anderson brilliantly describes the conditions that allowed the token reinvigoration of the US with regard to its competitors during the 1990s (1), set against with the decades that elapsed since the onset of the crisis of capitalist accumulation in the early 1970s. 'Two years later, the scenario looks very different. But in what respects?', he wonders. Anderson is far from any kind of impressionistic analysis operating a complete separation between the imperialist politics of the current Bush administration and that of Clinton in the 1990s, -e.g. Toni Negri. Instead, Anderson points out that '...such alterations in style did not mean a big change in the fundamental aims of America's global strategy, which have remained completely stable for half a century. Two developments, however, have radically reversed the ways in which these are currently being pursued.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Anderson remarks that: '...two changed circumstances -the inflamed popular nationalism in the wake of September 11 at home, and the new heights reached by the RMA [Revolution in Military Affairs] abroad- have gone hand in hand with an ideological shift. This is the main element of discontinuity in the current US global strategy. Where the rhetoric of the Clinton administration spoke of the cause of international justice and the construction of a democratic peace, the Bush administration has raised the banner of the war on terrorism. These are not incompatible ideas, but the emphasis put on each of them has changed. The result is a sharply changed atmosphere. The war on terrorism orchestrated by Cheney and Rumsfeld is a far more strident, and also feebler, rallying-cry than the usual pieties invoked during the Clinton-Albright years. The immediate political credit yielded by each is also different. The new and sharper line put forward by Washington has gone down badly in Europe, where the human-rights profile was and remains a highly esteemed agenda. Here the previous line appears clearly superior as a hegemonic modality.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Apart from the breakthroughs in military technology, which have undoubtedly enhanced the war capacity of the US, it is very clear that September 11 was a sea change. Not only in the sense pointed out by Anderson, i.e. a massive boost to jingoism at home, but mainly as a catalyst of the contradictions that were already accumulating in the international situation and in the US itself. The attacks launched against the symbols of American power, revealed in a rather barbaric fashion the external vulnerability of the US and a shift in the relationship between the center and the periphery of the world, with the shock waves of instability coming from the latter making a deeper impact on the former. In the last few decades, the reinforced domination of the US over the world has resulted in the former importing home all the contradictions at work in the world area. Global-scale terrorism in the realm of security along with the strong deflationary pressures coming from the crisis-ridden world economy are the two most acute symptoms of that process.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;On the other hand, the corporate bankruptcies at home and the drops in the stock market both express the emergence of a social crisis in the US, which hits the lower-income tiers of the population the hardest, thus alienating wide layers of society. This has the potential to rock the feeble American political system, a mere platform for the lobbying activities of finance capital reliant on the manipulation of public opinion by the mass media. The hegemony enjoyed by financial capital during the last decades, which allowed the US to download the burden of its own crisis on to the shoulders of the rest of the imperialist powers and the periphery, wreaking havoc to the international economy, has now become a 'boomerang' that is hitting home hard.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;All these elements point to a disruption of the unstable equilibrium of the 1990s. In this sense, the rise of Bush not only represents an ideological shift with regard to the previous administration as Anderson asserts. It also represents a backlash bearing wholesale Bonapartist features in response to changed conditions both at home and abroad, when those factors that contributed to the token rejuvenation of the US in the 1990s have been massively eroded. The Bush administration seeks to rally the people behind its policy of growing militarism by cranking up on the need for defense from an external enemy, in an attempt at channeling the population's fears towards the economic instability and the security uncertainty affecting it at home. Besides, this aggressive drive in the realm of foreign policy goes hand in hand with an armory of repressive legislation and a restriction of democratic liberties at home, in an attempt at recreating the conditions that underpinned the American growth during the 1990s, this time through a tour de force and a reactionary political engineering.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;The control of the oil routes, a strategic weapon in the inter-imperialist rivalry&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;We agree with the three factors that Anderson points out as the main reasons for the forthcoming war in Iraq. The first one is the necessity of a resounding victory against terrorism, a much bolder one than the victory in Afghanistan. The second one is related to a more strategic calculation: to send a warning to the challenge posed by the other countries members of the traditional nuclear oligopoly, setting a precedent as to the necessity of pre-emptive wars and their right to impose 'r&#233;gime changes' whenever they see fit. The third reason is more directly political and it is bound to the situation in the Arab world, where a system that has relied so far on leverage exerted from afar and indirectly, has also nourished the emergence of aberrant feelings and political forces there -the September 11 attackers being its clearest manifestation. Anderson concludes that 'taking over Iraq, by contrast, would give Washington a large oil-rich platform at the heart of the Arab world, which will serve as a ground for building an enlarged version of an Afghan-styled democracy, designed to change the whole political landscape of the Middle East.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In appraising the pros and cons of an eventual attack on Iraq, he points out that, although it enshrines a risk, 'The operation is clearly in line with America's capacity, and its immediate costs -there will undoubtedly be some- do not at this stage look exorbitant.' We might put a different stress on one or another aspect of the American campaign in Iraq, but as a whole we believe that both the reasons and short-term prospects outlined by Anderson are quite sensible.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;At this point, Anderson wonders: 'Why then has the prospect of war aroused such unrest, not so much in the Middle East, where the protests raised by the Arab League bluster are largely pro forma, but in Europe?' He first says that the strong presence of Muslims in Europe makes the European states more fearful of the risks that any war move in the Middle East might bring about. In turn, 'The EU countries, far weaker as military or political actors on the international arena, are inherently more cautious than the United States.' And he adds that: 'By and large, whereas the European states know they are subordinated to the US, and accept their status, they hate being reminded about it publicly...' (2)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Once again, we agree with the reasons postulated by Anderson and accounting for the standoff between the US and Europe with regard to an eventual war against Iraq. However, in our view, there is a key question that is surprisingly glossed over in his article, which ponders the relationships among the imperialist powers so accurately in other respects. With this we mean the ominous consequences the direct control by the US and its increased military and political influence in this oil-rich area of the globe would have for Europe -and also for Japan, as well as, according to the Department of State, for other 'strategic competitor' such as China. This strategic leverage would be used as a weapon by the US for increasing its bargaining power in its commercial disputes with the other centers of power, seeking to gain an advantageous geopolitical position that would help it consolidate its hegemonic position -thus reinforcing the subordination of the rest of the imperialist nations. This is a major oblivion on the part of Anderson, one that is closely related to his own methodological approach.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Ultraimperialism, Imperialism and Hegemony at the dawn of the 21st century&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The theoretical kernel of Anderson's article lies in the following excerpt: 'Left to its own devices, the outcome of such anarchy [of capitalist competition] can only be a mutually destructive war, of the kind Lenin described in 1916. Kautsky, by contrast, abstracted the clashing interests and the dynamics of the concrete states of that time, coming to the conclusion that the future of the system -for the sake of in its own interests- lies in the emergence of mechanisms of international capitalist coordination capable of transcending such conflicts, or what he called 'ultra-imperialism'. This was a prospect Lenin rejected as utopian. The second half of the century produced a solution that both thinkers failed to envisage, but one that Gramsci glimpsed intuitively. For in due course it became clear that the question of coordination could be satisfactorily worked out only by the existence of a superordinate power, capable of imposing discipline on the system as a whole, in the common interest of all parties. Such 'imposition' cannot be a by-product of brute force. It must also correspond to a genuine ability of persuasion -ideally, in the shape of a leadership that can offer the most advanced model of production and culture of the day, as a target of imitation for everybody else. That is the definition of hegemony, as a general unification of the camp of capital.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In another article of this journal, we resort to the Gramscian concept of hegemony to grapple with the order of rule established by the US in the postwar period. Back then, the disputes for world hegemony were settled and the inter-imperialist contests muffled, as the US was in a position to lead the reproduction of the capitalist world not only for its own benefit, but also guaranteeing the interest of its old rivals. But Anderson presents this concept in isolation from any historical context, expanding it to encompass the whole second half of the 20th century without distinguishing the different periods of the American hegemony, (3) and opposing it to the theses on imperialism outlined by Lenin. In doing so, he takes a step further than Gramsci himself, who never opposed his concepts to the theory of imperialism.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Today, the opposition to this theory flows from two different viewpoints. There are those who look at the enhanced geographical spread of capitalist relationships and the increased internationalization of the productive forces, and take up the views of 'ultra-imperialism' first devised by Kautsky to mean a harmonious globalization, or else trans-nationalism. On the other hand, there are those who, basing themselves on the sharply uneven balance of power in the international system of today, especially that opposing the US and the rest of the powers, have resorted to the theses of 'super-imperialism'. (4) Anderson does not stand by this view, espoused by those that anticipate an American hyper-power for the 21st century. However, as long as he downplays the inter-imperialist divisions, Anderson also moves in this direction.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The theoretical operation carried out by Anderson, far from enhancing Gramsci's concepts, enriching them to better explain reality, actually turns them even more abstract. Although they might be useful for dealing with many of the external features of the hegemon, they are rendered useless when it comes to tracing its laws of motion, its dynamic and therefore the chances of subverting it. Thus, Anderson fails to see that the more frequent use of force is not just an expression of an enhanced room for maneuver in the military arena, or else of its increased self-confidence after its victory against the USSR -as he points out. In our view, this is also a symptom of a potential weakness in the long term.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Thus Anderson transforms the categories of 'force' and 'consensus', which are useful notions to explain how a hegemonic power rules, into useless and sterile concepts, which do not enable us to grapple with the cracks in the hegemonic system. This is the case because they fail to take into account the tendencies to the historical decline of the US and, in a shorter term, the disruption of the unstable equilibrium of the 1990s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Such one-sidedness is not a random mistake in such sharp an observer like Anderson. Instead, it is an expression of Anderson's deep skepticism after 1989, as he considered the fall of the Berlin Wall and the collapse of the USSR as a 'historical defeat' that wiped out all revolutionary perspectives from the political horizon of our time.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Has the American economy just become jittery?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Anderson maintains that the relevant political question in relation to the divergences between Europe and the US is whether they are anticipating a major rift or further reversals in the inter-imperialist balance of power. Anderson also claims that '...today the EU is in no position to deflect or challenge any major American initiative', and opinion we also share. He predicts that after the invasion in Iraq and with the setting-up of a mild Arab-styled 'democracy' in that country, along the lines of Yugoslavia's and Afghanistan's, 'the storm in the Atlantic tea-cup will not last very long. The reconciliation [between the US and Europe] is all the more predictable, since the current shift of emphasis from what is 'cooperatively allied' to what is 'distinctively American' within the imperial ideology is, by nature, likely to be short-lived.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;We do not rule out such scenario ourselves, that the US and Europe may attempt some kind of reconciliation, as implored by commentators at both sides of the Atlantic, fearful for the consequences that American 'unilateralism' could bring about for the entire world system -especially the dangers entailed by an open break between the two major allied blocs of the Western world. But the key to a Marxist analysis is to trace the growing rifts between the US and Europe, as well as their possible dynamics within the framework of the whole relationships of the world capitalist system. In this regard, a notorious weakness of the article is the lack of a deep analysis of the present state of the American and also the world economy. This leads Anderson to an excessive reliance on political and geopolitical factors, taking them in complete isolation from the tendencies at work in the capitalist economy. It will be those that will shape -together with the military and diplomatic operations and the level of the class struggle- both the extent and the likely evolution of the standoff between the US and Europe, as well as among the other powers.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Anderson points in passing to the 'jittery behavior' of the American economy. If that was the case, a quick victory in Iraq might reinstate or even extend the unstable equilibrium of the past decade and heal the inter-imperialist rivalries. We do not rule out such perspective. At any rate, we do not deem it as the more likely scenario. We are not just witnessing a 'jittery behavior' of the US economy. This has experienced the biggest loss of assets in its whole history -with big corporations such as Enron or World Com going bust, in the context of a world economy subjected to the strongest deflationary pressures since the 1930s. So we think that is a totally inadequate notion, a too gullible perspective about the ways that might lead the capitalist economy onwards to reach a new equilibrium.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Far from an easy way out of the world crisis, the most likely scenario for the world economy is one proceeding along 'catastrophic' lines, as well as a tendency to the disruption of the capitalist equilibrium. If that was the case, the increase of geopolitical tensions in the rarefied atmosphere of the world economy will most likely become intensified, radically altering the relationship between the economy, the state-system and the class struggle currently unfolding within the world system today. Anderson's 'historical pessimism', as Gilbert Achcar put it, prevents him from considering this perspective at all.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;Notes&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;1: Anderson asserts that: 'By the end of the decade, strategic policymakers in Washington were totally right to be satisfied with the overall balance sheet of the nineties. The USSR had been knocked out of the ring, Europe and Japan kept in check, China drawn into increasingly close trade relations, the UN reduced to little more than a permissions office; and all this accomplished in tune with the most appealing of ideologies, whose every second word was international understanding and democratic goodwill. Peace, justice and freedom were spreading around the world.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;2: He points out to a smaller though important element: 'An additional ingredient in the hostile reception given to the plan to attack Iraq by the European intelligentsia -and to a lesser extent also liberal Americans- is the justified fear that it could strip away the humanitarian veil covering the interventions in the Balkans and in Afghanistan, thus revealing too nakedly the imperial ethos standing behind the renewed militarism. This quarter has bet high stakes on the human rights rhetoric, and feels uncomfortably exposed by the bluntness of the blow about to be dealt.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;3: We mean the 'golden age' of the boom, the beginning of the American decline in the early 1970s, the unstable equilibrium of the 1990s -when the US was relatively strengthened with regard to past decades - and the current period, which may usher in a new stage for its hegemony.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;4: As Mandel remarked: 'According to this view, a single imperialist superpower holds such a hegemony that the other imperialist powers lose any real independence with regard to it and are reduced to the condition of small semicolonial powers.' Further on he adds the following assertion, a very poignant one when it comes to analyzing the current attempt of the US to reshape the world relying on its military might: 'In the long run, such a process cannot come to rely solely on the military supremacy of the superimperialist power -such a domination could only be achieved by American imperialism-, but rather it should set itself the task of taking over the property and the direct control of the production centers and the most important capital concentrations, of the banking and other financial institutions overseas. Without that direct control, that is to say, without the immediate power for disposing of capital, nothing will prevent the law of uneven development from altering the relationship of economic forces between the major capitalist states in the long run, in such a way that the military supremacy of the most important imperialist power itself is eventually undermined.' (Ernest Mandel, Late Capitalism, Spanish edition).&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Is it the 'empire' or else imperialism?</title>
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		<dc:date>2009-06-08T16:14:11Z</dc:date>
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		<dc:language>en</dc:language>
		<dc:creator>Aldo Santos, Juan Chingo</dc:creator>


		<dc:subject>Pol&#233;mica</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica Internacional</dc:subject>
		<dc:subject>1 Econom&#237;a y pol&#237;tica internacional</dc:subject>
		<dc:subject>2 Decadencia de la hegemon&#237;a norteamericana</dc:subject>
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&lt;p&gt;The massive attacks against the WTC and the Pentagon back on September 11, 2001 and its aftermath -particularly, the growing interventionism and &#034;unilateralism&#034; of the US's foreign policy- has raised an intense debate among the intellectuals and all the strands of politics worldwide. Many old (and not so old) ideas are being put to the harsh test of the new events. Toni Negri's views -one of the most outstanding Autonomist thinkers-, which were outlined in his book Empire, are also facing a (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/4-Teoria-marxista" rel="tag"&gt;4 Teor&#237;a marxista&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;The massive attacks against the WTC and the Pentagon back on September 11, 2001 and its aftermath -particularly, the growing interventionism and &#034;unilateralism&#034; of the US's foreign policy- has raised an intense debate among the intellectuals and all the strands of politics worldwide. Many old (and not so old) ideas are being put to the harsh test of the new events. Toni Negri's views -one of the most outstanding Autonomist thinkers-, which were outlined in his book Empire, are also facing a litmus test now. We took issue with his views in an earlier issue of this journal. (1)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In an interview published in the Italian daily Il Manifesto, on September 14, Negri sets out his point of view on the turn in America's foreign policy in the wake of the blasts. He also puts forward some political alternatives to challenge the reactionary offensive launched by the US government. In Negri's views, the attacks confirmed that: 'If New York could be bombed just as London, Berlin or Tokyo could&#8230;, a new global order [i.e., the 'Empire'] had come to life fully'. However, the American backlash would be a turn about in the situation. That 'is taking the shape of a contrary and regressive backlash with regards to the imperial tendency. A counter-drive, a violent imperialist backlash both within and against the Empire&#8230;' (2)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Can we say that S11 has completely confirmed that the 'Empire' has already climaxed? Furthermore, is the imperialist reaction unleashed by the American government at odds with the 'imperial tendency'? A correct answer to these questions is a key issue, since they should enable us to raise a correct policy to fight back Bush's offensive.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Empire failed the test&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;We believe that the facts have given the lie to the views postulated by Negri in his book Empire, and this for the following reasons:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;a) The attacks against the symbols of American economic and military might have shattered the notion of an 'Empire' that 'lacks any territorial center of power and which is not based on fixed frontiers or barriers.' According to Negri, the latter 'is a non-centered and de-territorialized governmental apparatus...' (3), a new world order superseding the imperialist epoch.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As many commentators have already pointed out, the colossal impact of S11 was not just due to its catastrophic magnitude, the number of casualties or else the spectacular nature of the attack. Contrariwise, its significance lies in the fact that it hit the hegemonic power and the centerpiece of the imperialist system worldwide -the US. That turned S11 into a momentous event, a turnabout for international politics. If Bin Laden, Al Qaeda or whoever launched the attack had agreed to Negri's views -i.e., there are no longer any outstanding centers of power and the 'Empire' is a 'non-existent' point spreading through an intangible web devoid of any hierarchical structure- they would have never hit those very real targets.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;b) The new doctrine of 'pre-emptive war' of the US government, which is putting it on collision course with Iraq, stands at odds with Negri's description of the 'new type' interventions engineered by the 'Empire'. Negri holds that 'the imperial armies are requested to intervene by one or more of the parties involved in an already existing conflict.' In this way, 'The Empire was not born out of its own will, but rather it is called into being on the basis of its ability to solve conflicts. The Empire is thus brought to life and its interventions legitimated when they have been made part of the chain of international consensus which allows for a solution to existing conflicts.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This description is nothing but an adaptation to imperialist propaganda, which justified the interventions of imperialism in the 1990s for the sake of a 'humanitarian' excuse. The 1999 Kosovo War is a most telling example of that. Back then, both the US and its European NATO allies made their case for an imperialist war against Yugoslavia under the guise of halting the horrific ethnic cleansing of the Kosovars perpetrated by Milosevic. Negri's theoretical schema proved helpless to assess the true geopolitical goals underpinning the US intervention in the Balkans, at a time when Europe's dependence on the US's political and military muscle was revealed once again. Nowadays, when both the rhetoric and the ways of American imperialism have shifted, the fallacious nature of such postulates is even more obvious.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;How does the new National Security Strategy of the US fit into such a framework? President Bush himself claims that he pursues the goal of confronting 'the worst threats before they come up'. What shall we make of the threat of war against Iraq, which has been not only rejected by this country but also by the Arab bourgeoisies as a whole, and is hardly desired by most of the European powers? Evidently, a 'pre-emptive' war waged by the US after S11 is at odds with the description postulating that 'the imperial armies are requested to intervene by one or more of the parties involved in an already existing conflict' -as Negri characterized the military interventions in his book Empire.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;c) The two previous questions lead us to a third issue at stake: the view holding the nation-state is in decline and in the process of being superseded by a new form of sovereignty, made up of a series of national and supra-national bodies acting in unison with a common logic -what Negri calls the 'Empire'. This vision goes hand in hand with that holding that 'globalization' has brought about a new form of world government -a widespread belief in the aftermath of the Cold War. Blair himself was in his time a standard-bearer for such crusade, when he pompously announced the world his International Community Doctrine at the time of the first military NATO intervention in Yugoslavia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Even before taking office, Ms. Condoleeza Rice, Bush's National Security Adviser, clearly anticipated that the new American administration 'would proceed along the steady lines of national interest, not those of the interests of an illusory international community.' (4) The US's growing unilateral drive, along with Bush's use of S11 to push ahead with an aggressive geopolitical strategy has sparked off the opposition of rival powers, thus throwing the so-called 'international consensus' into disarray -America's national interest was disguised in those robes during the Clinton administration. The display of international solidarity with the US on the part of the other powers after the attacks of S11, which legitimated the war against Afghanistan, have turned sour now one year later -never mind the rest of the powers eventually caves in, or lets the US have its way against Iraq at the UN Security Council out of fear or else prevarication.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Dialectics remains the key to understand imperialism&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In an earlier issue of this journal, we pointed to the coincidence of many tenets of Empire with the notion of 'ultra-imperialism', coined by Kautsky in the early 20th century as a result of a theoretical operation that overlooked the clashing interests and the dynamics of the actual states of the time.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In Negri's views, once we have reached the stage of the 'Empire', 'the class struggle impinges upon the organization of power unchecked. Having reached a world level, capitalist development is confronted directly with the multitude, without mediation. That is why the dialectics, or, in fact, the science of the limits and their organization, vanishes altogether. The class struggle, pushing the nation-state towards its own abolition and outgrowing the fetters it set up, poses the advent of the Empire as a bedrock for both analysis and conflict.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Certainly, the thrust towards the internationalization of capital and the productive forces -objectively boosting a broader internationalization of the class struggle as well- has grown significantly in the last few decades. But Negri endows that tendency with an overpowering force and mistakes it for present-day capitalism, thus turning his approach into an abstract schema which precludes any likely mediation or limits imposed on it, one that does away with the contradictions or shortcomings enshrined in it and thus fails to envisage the contradictions at work in capitalist development.(5)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;For Negri, those developments that just do not correspond with the already fully-fledged and unstoppable imperial thrust are mere trifles appearing as external phenomena completely alien to it. This leads Negri to regard the Bush administration in the following way: 'The group that has got to power with Bush is an exquisitely reactionary one, bound to a populist ideology rather than an ultraliberal one (6), pursuing the upholding of some mega-structures of American power such as the control of the energy and the development of the military industrial system. Those people have remained at the sidelines of the third industrial revolution and do not support it, but on the contrary, regards it with hostility since the New Economy is also in crisis...' (7)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Certainly, we don't harbor any doubt about the deeply reactionary character of the Bush administration. However, Negri uses the term in a literal sense, i.e., to refer to a government pursuing the restoration of things already abolished, which is set against innovation altogether, or else represents old-fashioned ways of power and rule. Quite on the contrary, the Bush administration represents those forces pushing American imperialism to new directions. Unlike Negri, The Economist, challenging the popular view of Texas as a state of cowboys and oil derricks, claims &#034;Texas is the second most populous state after California and the second mega-state with the quickest growth after Florida, having doubled its population since 1960. Texas is one of the few states importing people both from the US and abroad. The wide resources available in the state and the weak regulations there have turned it into a hotbed for business. Corporate giants as American Airlines and J.C. Penney, a retail sales network, have moved their headquarters there. Austin, the state capital is the quickest growing high-tech hub in the country. Among the features of this state, the following can be mentioned: once a mostly rural state, now it harbors three of the ten largest cities in the US. A state once dependent on commodities has now switched to a highly diversified economy. The oil industry has been transformed, switching from the mere exploitation of oil to selling highly sophisticated know-how around the world. Flourishing high-tech companies like Dell, EDS and Texas Instruments, are absorbing highly educated professionals from the whole country... Texas is transforming itself, from Mississippi into California.' ('The future is Texas. If you want to see where America is heading, start by studying Texas', The Economist, latest 2002 edition)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Negri's view of the rise of Bush is predicated upon the separation of the realms of the economy and that of politics. For him, the 'globalization' is the worldwide reflection of the growing cooperation in the field of production -an autonomous process carried out by the 'multitude' itself, in which capital has lost control of the productive process. (8) At this level, exploitation can only be maintained by checking the integration of the world, which is something inescapable, by means of political power (9) -i.e., by force.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In other words, Negri separates the process of internationalization of the economy -which he regards as a spin-off of the autonomous ethos of labor- from the mechanisms of political domination. This separation leads him to say that 'the markets might become the true obstacle for Bush' -a most remarkable observation! As we explain in another article of this journal, Bush is a political development that represents a reactionary backlash to the break of the unstable equilibrium of the 1990s. At the same time, it also reflects an attempt by the US to impose an aggressive geopolitical strategy aimed at consolidating an advantageous position in the inter-imperialist competition with its rival powers.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;This is what comes out of an analysis of present-day and actual imperialism. But Negri remains alien to that methodology and to these conclusions, since he throws dialectics out of the window. He deals with the inter-imperialist rivalry opposing the states to one another, and the big multinational corporations with them, by isolating it from the class struggle related to those still existent states, considered as permanent features of the capitalist system at the dawn of the 21st century. &lt;br class='autobr' /&gt;
S11 and the American backlash that followed, far from confirming Negri's theses and a supposedly imperialist reaction within and against the 'Empire' as such, show that the increasing internationalization of the last few decades has, on the contrary, exacerbated the contradiction opposing the ever-broadening development of the productive forces on one hand, and the social relationships of production on the other -which is in turn revealed by the very existence of national states themselves. The growing militarism and the heightened inter-imperialist tensions, are the clearest expression of that contradiction.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Political consequences&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;The theoretical schema designed by Negri in Empire leads him to reformist conclusions disguised by other radical ones. The former are have to do with his positive and celebratory assessment of the process of 'imperial building', adapting himself to the ideology of the ruling class on 'globalization' and its 'benefits'. The radical conclusions are those concerning the existence of mature conditions for communism -it was this that endowed Empire with a subversive tone in the face of the prevailing rhetoric holding that there is no alternative to capitalism. &lt;br class='autobr' /&gt;
As the international scenario changes, Negri's theoretical perspectives lead him to forsake his more radical conclusions and to deepen his reformist orientation, one whose main thrust lies in an anti-Bush stance as opposed to a clear and consequent anti-imperialist strategy. He has gone on the record voicing his preference for the Democrats like a 'lesser evil' with regards to the Republicans, has called for a new dialogue with the reformists, and harbors illusions in the development of the European Union.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;At the time of the last November elections in the US, he stated that: 'If Bush wins or loses the elections will make a difference. Of course we all hope the Democrats to win, no matter how feeble and mean the alternative they might be able to offer.' (10) This is nothing but a beautifying of the same imperialist party that launched the war on Kosovo under the Clinton administration, and which has also given its wholehearted support to all the measures taken by Bush in the wake of S11.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Here is another example of his political turn. He said that 'in the face of a return to barbarism, we need to know how to put up resistance, on a possible common ground with the reformists&#8230; The problem boils down to knowing how to make it work... How to fight against the war, what kind of alliances we should build with the reformist imperial aristocracies&#8230;' The need for the broadest united front against an eventual attack on Iraq, even with reformist currents or parties that claim to oppose the war, is an obligation for the revolutionaries. However, we want to emphasize the political turn of Toni Negri, who has switched from open hostility against the trade unions themselves (not only their bureaucratic leaderships) and the traditional left parties, be them the Western Social Democrats or else Neo-Communists, to a new line aimed at a (strategic?) accommodation to those very same 'reformist imperial aristocracies.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;On the other hand, Negri claims that 'today, Europe is the place for any kind of political project. Also because it is a place with plenty of social forces -strata of the intellectual productive labor- interested in a new social organization. This one should be built from below, mobilizing the multitudes, so that a united Europe can be a ground for performing a subversive role within the global order.' This represents a change vis-&#224;-vis the theses espoused in Empire. There he stated that the continued American hegemony was predicated upon the power and the creativity of the US proletariat, 'where the US proletariat appears as the most subjective figure heralding the desires and the needs of the international or multinational workers in the most complete way'. The reactionary turn in US politics and Europe's subsequent opposition to Bush's unilateral course account for the shift in Negri's expectations, who has now placed his bets on the Old Europe. (11)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Negri's theoretical approach proves helpless to deal with the various types of domination and the turns in imperialist politics, a blunt instrument of no help to fight against them in a revolutionary way. The consequences of the inadequacy of his views for grappling with reality become even more evident in the face of the current aggressive course of American imperialism. Negri once hailed the unfolding of the 'Empire', but now this is revealed as nothing but sheer political adaptation to the supposedly non-imperialist quarters of the world bourgeoisie. The political drift of one of the main mentors of the anti-global movement, akin to that of other intellectuals as well, is fuelling the disorientation and confusion of whole swathes of that movement in the wake of S11. The postulates on a new 'Empire' should be cast aside then, and a coherently anti-imperialist program should be raised if we are to carry out a coherent revolutionary strategy against the war drive against Iraq, the so-called 'war on terrorism' and US imperialism's warmongering. And that program is no other than that of socialist revolution worldwide.&lt;/p&gt;
&lt;h2 class=&#034;spip&#034;&gt;NOTES&lt;/h2&gt;
&lt;p&gt;1 Juan Chingo &amp; Gustavo Dunga, 'Empire or Imperialism?' in International Strategy N&#176; 17 (Estrategia Internacional N&#176; 17).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;2 Il Manifesto, interview to Toni Negri by Ida Dominijanni, 14/09/02.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;3 Antonio Negri &amp; Michael Hardt, Empire, Spanish Edition.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;4 Condoleeza Rice, 'Campaign 2000 - Promoting the National Interest', Foreign Affairs, January/February 2000.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;5 We should note that in the abovementioned interview, the journalist remarks -after listening to Negri speak about the 'novel' nature of Bush- that Negri's description 'is not a minor contradiction. It makes the process of building of the &#034;Empire&#034; much more convulsive than he envisaged it.' (Il Manifesto, 14/09/02). Furthermore, in his last conferences, Negri himself has begun to soften his position, paraphrasing Gramsci when he remarks the 'no more' for imperialism and the 'not yet' of the 'Empire'.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;6 This contradicts the goals set out in the National Security Strategy of Bush, which contains a whole chapter devoted to further the continuity of neoliberal policies that 'will bring about a new era of global growth through free market and the free trade.'&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;7 Once again, Negri's theoretical schema fails the test of events in presenting the clique around Bush as hostile to the New Economy. The personal relationship of the Texas-based Enron's CEO with the Bush clan is a most telling example. It ranked as the seventh largest US corporation before going bankrupt. In a recent book, this company is described like this: 'Enron represents the inroads of e-commerce in the realm of economic infrastructure, as long as Enron traded an entire series of items such as natural gas, electricity, steel... through the Internet.. Donato Eassey (from Merrill Lynch) sensed then [in June 2000] that 'Enron stands in a unique position to become the General Electric of the New Economy'.' Vijay Prashad, Fat Cats and Running Dogs. The Enron Stage of Capitalism&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;8 This characterization is a result of the transformations in the organization of labor and the prevalence, according to Negri, of 'immaterial labor'. These have turned knowledge in the main means of production, one that cannot be alienated by the capitalists, thus granting the worker the unprecedented chance of controlling the productive process. This postulate overlooks the material conditions underpinning exploitation in a capitalist society relying on the private ownership of the means of production.&lt;br class='autobr' /&gt;
9 In his General Intellect, Constituent Power, Communism, Negri puts out the following view: 'The difference separating the current phase of development of the capitalist mode of production from previous ones is the fact that the social productive cooperation, previously brought about by capital itself, stands now as a foundation for all of its policies or, rather constitutes its very condition of existence...Therefore, capital can only appear as a political subject, as a State, as power. On the contrary, the social worker is the producer, prior to the production of any given commodity, of social cooperation itself... Through all the phases of the development of the capitalist mode of production, capital has always adopted the form of cooperation... Nowadays, the situation has changed completely. Capital has become a mesmerizing, spelling force, a ghost, an idol: around it revolve radically autonomous processes of self-valorization and political power alone can force them, with the carrot or the stick, so that they begin to subordinate themselves to the capitalist form.' [our emphasis]&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;10 Il Manifesto, 14/09/02.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;11 Many intellectuals are going down this road, some of them going much farther. That is the case of Walden Bello, one of the main critics of capitalist globalization, who hailed the standoff between Europe and the US as '...a positive step for the majority of the world. This opens the possibility that the Europeans may begin to deal in a positive way with the problems of injustice and poverty in the developing world, dealing also with the structures of western rule that they are by an large responsible for. This paves the way for innovative global alliances that can be beneficial for most of the world, including the eventual creation of an alliance made up of Europe, Africa, Latin America and Asia against American hegemony. Of course, Europe has its own series of oppressive measures, such as the Common Agricultural Policy, which is one of the major causes of agricultural disasters in the developing world. Its corporations are as exploitative as the American ones and its restrictions on immigrants are too often more draconian than those imposed by Washington. However, the need to pursue alliances to oppose Washington's unilateral thrust might provide an incentive to go for the reform of such institutions.'&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Por una programa y una estrategia revolucionaria </title>
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		<dc:creator>Aldo Santos</dc:creator>


		<dc:subject>Am&#233;rica Latina</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#233;mica</dc:subject>
		<dc:subject>M&#233;xico</dc:subject>

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&lt;p&gt;El pueblo de Oaxaca sigue en pie de lucha, pero requiere de un programa y una estrategia revolucionaria que lo lleve a la victoria. &lt;br class='autobr' /&gt;
Movilizaci&#243;n independiente para echar a la PFP y a Ulises Ruiz &lt;br class='autobr' /&gt;
Lo que ha tratado de impedir el gobierno federal es la ca&#237;da de Ulises Ruiz mediante la movilizaci&#243;n revolucionaria de las masas, ya que, de conseguirse, impondr&#237;a una relaci&#243;n de fuerzas favorable a los trabajadores y el pueblo, constituy&#233;ndose en un gran ejemplo de que es posible derrotar a los (&#8230;)&lt;/p&gt;


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		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;El pueblo de Oaxaca sigue en pie de lucha, pero requiere de un programa y una estrategia revolucionaria que lo lleve a la victoria.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Movilizaci&#243;n independiente para echar a la PFP y a Ulises Ruiz&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que ha tratado de impedir el gobierno federal es la ca&#237;da de Ulises Ruiz mediante la movilizaci&#243;n revolucionaria de las masas, ya que, de conseguirse, impondr&#237;a una relaci&#243;n de fuerzas favorable a los trabajadores y el pueblo, constituy&#233;ndose en un gran ejemplo de que es posible derrotar a los partidos patronales que encarnan la podredumbre del antidemocr&#225;tico r&#233;gimen de la alternancia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se demuestra que las &#8220;salidas institucionales&#8221; en los marcos de este r&#233;gimen (como la desaparici&#243;n de poderes), fueron impotentes para conseguir incluso la ca&#237;da de URO, pues dichas instituciones representan a las mafias partidistas que han buscado a toda costa sostenerlo contra los intereses del pueblo, demostrando que con la alternancia s&#243;lo ha habido m&#225;s represi&#243;n y autoritarismo. El &#8220;di&#225;logo&#8221; con la SEGOB fue utilizado por Abascal para desgastar y dividir al movimiento, mostrando como intransigente a la APPO y abriendo las puertas para la traici&#243;n abierta de Enrique Rueda, mientras preparaba la ocupaci&#243;n militar de la ciudad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lamentablemente, un sector de la APPO llam&#243; a confiar en estas &#8220;salidas&#8221; al conflicto, y acept&#243; que un subsecretario de Gobernaci&#243;n se hiciera cargo de las fuerzas represivas en el estado (&#161;como si eso cambiara su car&#225;cter!) y, m&#225;s veladamente, intent&#243; crear ilusiones en que la intervenci&#243;n de la PFP no ser&#237;a para reprimir sino que podr&#237;a contener a los grupos paramilitares de URO. Algunos consideraban incluso la posibilidad de &#8220;codirigir&#8221; con el representante de Abascal una suerte de &#8220;polic&#237;a comunitaria&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde nuestro punto de vista, esta pol&#237;tica es equivocada. El movimiento s&#243;lo puede confiar en su propia fuerza. As&#237; se demostr&#243; el 2 de noviembre, cuando miles de combatientes salieron a las calles espont&#225;neamente y, coordinados por Radio Universidad, demostraron que es posible derrotar a las fuerzas represivas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para que caiga URO y se vaya la PFP hay que retomar la voluntad combativa de los comuneros, impulsando la movilizaci&#243;n masiva y unitaria (profundizando el camino que marca la megamarcha del 5/11) y organizando una huelga general pol&#237;tica que paralice el estado. Pero para eso es fundamental extender la autoorganizaci&#243;n desde las bases e incorporar a todos los trabajadores del estado, lo cual hasta ahora la APPO no ha hecho, al mismo tiempo que se coordina y centraliza la autodefensa que derrot&#243; a la PFP en la batalla de Ciudad Universitaria. Este es el camino para concretar la elemental demanda de echar a la PFP y que caiga el tirano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La APPO y el pueblo oaxaque&#241;o no lograr&#225;n esto por la &#8220;buena voluntad&#8221; de las instituciones de este r&#233;gimen represor y ni de los partidos patronales, que luego de varios meses le pidieron &#8220;un acto de conciencia&#8221; a URO, buscando su salida a trav&#233;s de un pacto en las alturas, para desactivar el conflicto antes de que Calder&#243;n asuma la presidencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El PRD, por su parte, luego de cinco meses se vio obligado a manifestarse en apoyo a la APPO. Sin embargo, este partido quiere pactar la salida de URO para &#8220;distender el conflicto&#8221;, prometi&#233;ndole al PRI que podr&#225; designar al nuevo gobernador y dejando as&#237; en manos de la mafia pri&#237;sta el destino del estado. Quieren que Oaxaca se estabilice para que esta radicalizada lucha no influya al movimiento democr&#225;tico que AMLO pasiviz&#243;. Y es que m&#225;s all&#225; de su cr&#237;tica a las instituciones, el PRD forma parte del r&#233;gimen de la alternancia, al que dice querer reformar pero sostiene. Esto lo mostr&#243; cuando sus legisladores en Oaxaca aprobaron la reforma impulsada por Abascal para fortalecer al caciquil r&#233;gimen oaxaque&#241;o y algunos llamaron a la entrada de la PFP. Este partido tiene adem&#225;s diputados federales que dirigen al SME y otros sindicatos, que hasta ahora no se movilizaron por Oaxaca.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Por un programa obrero y popular, y un gobierno de los trabajadores y el pueblo que lo haga realidad&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ante la posible ca&#237;da de URO, muchos compa&#241;eros se preguntan &#191;y despu&#233;s qu&#233;? La burgues&#237;a ya tiene alternativas, a trav&#233;s de un interino del PRI u otro partido que permanezca en el cargo o convoque a nuevas elecciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La APPO no puede limitarse a que se vaya URO y que venga otro gobernante sirviente de los patrones, el cual mantenga sus planes de miseria y represi&#243;n. Y es que cualquier recambio burgu&#233;s, venido desde arriba, buscar&#225; garantizar la continuidad del autoritarismo y la explotaci&#243;n capitalista en el estado, de los caciques.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Frente a esto, la APPO debe luchar por un programa obrero y popular en el estado. El mismo deber&#237;a contemplar, en primer lugar, acabar con el aparato basado en la corrupci&#243;n y represi&#243;n que gobern&#243; Oaxaca durante d&#233;cadas, imponiendo un gobierno con funcionarios que ganen lo mismo que un trabajador y que sean revocables. Un programa que proponga impuestos a los grandes capitalistas del turismo y otras industrias y sectores de la producci&#243;n y el comercio, poniendo todo el turismo bajo control de los trabajadores, para que el conjunto de los ingresos se inviertan planificadamente en funci&#243;n de los intereses del pueblo de Oaxaca. Esto garantizar&#237;a nuevas fuentes de empleo y un aumento general de salarios al nivel de la canasta b&#225;sica. Un programa obrero y popular deber&#237;a contemplar una verdadera reforma agraria radical, para liquidar el latifundio y que la tierra sea para quien la trabaja, otorgando de inmediato la autonom&#237;a a las comunidades y el reconocimiento de los derechos y la cultura ind&#237;genas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La Comuna de Oaxaca incipientemente prefigur&#243; el poder alternativo de los trabajadores y del pueblo, el cual puede ser capaz de concretar un programa como el que planteamos. Pero, para poder imponerse sobre los capitalistas y terratenientes, debe extenderse y transformarse en un aut&#233;ntico organismo de autoorganizaci&#243;n para la lucha (superando la limitaci&#243;n de ser un frente de organizaciones), incorporando delegados con car&#225;cter revocables y con mandato de sus asambleas, en primer lugar de las barricadas, pero tambi&#233;n de los barrios, las comunidades y los centros de trabajo en el estado, que salieron a defender a la Comuna y Radio Universidad. Y especialmente incorporar a los trabajadores de todos los sectores, que echan a andar la econom&#237;a capitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De esta forma se podr&#225; gestar la huelga general pol&#237;tica que tumbe a URO e imponga un gobierno provisional de la APPO y las organizaciones en lucha, el &#250;nico que puede llevar adelante, en una perspectiva anticapitalista, ese programa obrero y popular, convocando una Asamblea Constituyente Revolucionaria donde todo el pueblo discuta el destino del estado, sobre las ruinas del caciquil r&#233;gimen oaxaque&#241;o.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#191;Por una rep&#250;blica burguesa reformada, o una Rep&#250;blica de las Comunas?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;S&#237;. De lo que estamos hablando abiertamente es que en Oaxaca, al igual que en el resto del pa&#237;s, es necesaria una revoluci&#243;n social, que eche abajo al antidemocr&#225;tico r&#233;gimen de la alternancia e instaure un gobierno obrero, campesino y popular para comenzar a resolver las demandas m&#225;s sentidas por las masas. Como se corea en las marchas, &#8220;Oaxaca nos da, lecci&#243;n de dignidad&#8221;. Esta gesta ser&#225; un punto de referencia para todas las luchas de los trabajadores y del pueblo que est&#225;n por venir. Por eso debemos buscar extender su ejemplo a todo el pa&#237;s. Oaxaca no puede seguir estando sola, ni podr&#225; sobrevivir mientras que se mantenga el podrido r&#233;gimen de la alternancia. &lt;strong&gt;&#161;Por dos, tres, muchas Oaxaca, para echar abajo al r&#233;gimen de la alternancia!&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No queremos una rep&#250;blica burguesa reformada (como propone AMLO), donde se perfeccionen los mecanismos de la dominaci&#243;n capitalista combin&#225;ndolos con demagogia social Queremos que el ejemplo de la Comuna se extienda y se profundice, pues es la base para una &lt;strong&gt;rep&#250;blica de nuevo tipo&lt;/strong&gt;, donde los trabajadores, los ind&#237;genas, los campesinos y el pueblo pobre tomen en sus manos las riendas de su destino, instaurando un gobierno propio basado en sus organismos de autoorganizaci&#243;n. &lt;strong&gt;&#161;Por una Rep&#250;blica de las Comunas, obrera y socialista!&lt;/strong&gt; Esta ser&#237;a un gran paso en la lucha de los pueblos latinoamericanos contra el imperialismo y sus agentes nacionales, que s&#243;lo puede culminar con el triunfo de la revoluci&#243;n socialista a escala internacional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Hacia el Congreso Constitutivo de la APPO&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se aproxima el Congreso Constitutivo de la APPO. La heroica comuna de Oaxaca ya plantea una poderosa perspectiva que hay que necesario retomar para avanzar en la emancipaci&#243;n revolucionaria de los trabajadores y el pueblo oaxaque&#241;o y de todo el pa&#237;s. Por eso, el grandioso ejemplo de la APPO y el movimiento no deben dilapidados ni ser convertidos en un frente pol&#237;tico-social limitado a ejercer presi&#243;n sobre el r&#233;gimen de la alternancia (y hay quienes que buscar&#225;n que se incorpore al mismo como un nuevo partido pol&#237;tico). De esta forma, aunque se vaya URO, si la APPO no adopta una perspectiva de lucha contra el r&#233;gimen, estar&#225; embelleciendo a las instituciones de la alternancia, a trav&#233;s de las que el imperialismo saquea el pa&#237;s. Este Congreso Constitutivo deber&#225; determinar si la APPO avanza en una perspectiva independiente o si se imponen las corrientes reformistas y populistas que desde su interior -aunque hablan del &#8220;poder popular&#8221;-, han llamado a confiar en los pactos con Gobernaci&#243;n y en partidos como el PRD.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;El programa que enunciamos antes y la necesidad de una estrategia independiente la queremos discutir con los cientos de heroicos combatientes de la Comuna oaxaque&#241;a, que est&#225;n en contra de entregar la lucha y est&#225;n por seguir de frente, hasta la salida de la PFP, la ca&#237;da de URO y m&#225;s all&#225;. A ellos los invitamos a dar una pelea en com&#250;n al interior de la APPO y en su Congreso Constitutivo para que triunfe esta lucha ejemplar.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>L'offensive guerriere de Bush</title>
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		<dc:date>2003-01-19T00:17:00Z</dc:date>
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		<dc:language>fr</dc:language>
		<dc:creator>Aldo Santos, Juan Chingo</dc:creator>


		<dc:subject>EE.UU.</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica Internacional</dc:subject>
		<dc:subject>An&#225;lisis</dc:subject>
		<dc:subject>Am&#233;rica del Norte</dc:subject>
		<dc:subject>Estados Unidos</dc:subject>

		<description>&lt;p&gt;Une tentative de red&#233;finition de l'h&#233;g&#233;monie imp&#233;rialiste&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Articulos-en-frances" rel="directory"&gt;Articulos en franc&#233;s&lt;/a&gt;

/ 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/EE-UU-5" rel="tag"&gt;EE.UU.&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Politica-Internacional" rel="tag"&gt;Pol&#237;tica Internacional&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Analisis" rel="tag"&gt;An&#225;lisis&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/America-del-Norte" rel="tag"&gt;Am&#233;rica del Norte&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Estados-Unidos-184" rel="tag"&gt;Estados Unidos&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Sur la base du nouvel interventionnisme des USA &#224; l'ext&#233;rieur de leurs fronti&#232;res, comme r&#233;ponse agressive aux attentats du 11 septembre en mettant en lumi&#232;re leur in&#233;galable supr&#233;matie militaire, de nombreux analystes soutiennent que nous sommes &#224; l'aube d'une nouvelle &#232;re d'un hyper pouvoir nord-am&#233;ricain. En partant de la crise &#233;conomique mondiale et des motivations des USA &#227; essay&#233; de red&#233;finir l'ordre mondial de fa&#231;on offensive, nous analyserons, dans cet article, les probabilit&#233;s de r&#233;ussite de cette entreprise ou si, &#224; l'inverse, cette nouvelle situation peut acc&#233;l&#233;rer leur d&#233;clin et contribuer &#227; faire &#233;merger un &#171; d&#233;sordre &#187; mondial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Le caract&#232;re de l'actuelle crise &#233;conomique.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La crise actuelle se caract&#233;rise par l'existence de grandes pressions d&#233;flationnistes (chute des prix des marchandises) dans le cadre d'un fort d&#233;s&#233;quilibre de l'&#233;conomie mondiale. La br&#232;che existante entre les pays qui ont un exc&#233;dent de leur compte courant comme l'Europe continentale et l'Asie, y compris le Japon, et les pays d&#233;ficitaires, principalement les Etats-Unis, est un facteur persistant et potentiellement d&#233;stabilisant de l'&#233;conomie globale (voir tableau 1). Cette br&#232;che a atteint dans le monde entier des sommets, 2,5% du produit int&#233;rieur brut. Le niveau de l'in&#233;galit&#233; des flux commerciaux s'est d&#233;velopp&#233; &#227; des niveaux jamais vus dans les pays industriels dans la p&#233;riode de l'apr&#232;s-guerre.&lt;br class='autobr' /&gt;
La pression d&#233;flationniste r&#233;pond &#224; la combinaison de deux forces de caract&#232;re structurel.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;D'abord, c'est l'immense suraccumulation de capitaux dans la plupart des secteurs de l'&#233;conomie, du secteur automobile &#224; la production de l'acier et, en particulier, des secteurs de l'informatique et des t&#233;l&#233;communications (&#034;technologie de pointe&#034;), qui &#233;taient les branches dynamiques du dernier cycle &#233;conomique centr&#233; sur les Etats-Unis. La d&#233;c&#233;l&#233;ration &#233;conomique de ce pays qui a agi comme consommateur en derni&#232;re instance et principal moteur de l'&#233;conomie mondiale depuis 1995&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Pendant toute cette p&#233;riode, les USA ont particip&#233; &#227; hauteur de 40% du (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, a augment&#233; la surproduction des marchandises &#224; l'&#233;chelle plan&#233;taire.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En second lieu, c'est l'importante avanc&#233;e de l'internationalisation de l'&#233;conomie. Ceci s'est refl&#233;t&#233; dans une croissance du commerce beaucoup plus grande que la production, dans l'existence d'un march&#233; financier global, par une grande vague de fusions-acquisitions dans les pays centraux et de relocalisation du capital dans certaines zones de la p&#233;riph&#233;rie (le Mexique et le NAFTA, sud-est de l'Asie et de la Chine, l'extension de l'Union Europ&#233;enne vers l'Europe de l'Est). Ce processus, qui s'est acc&#233;l&#233;r&#233; &#227; partir des ann&#233;es 1970, comme forme de r&#233;sistance &#224; la baisse tendancielle du taux de profit, acquiert une importance toujours plus grande dans le fonctionnement de l'&#233;conomie mondiale. Cette nouvelle division du travail, que la strat&#233;gie productive des grandes soci&#233;t&#233;s a impos&#233;, a impliqu&#233; une gravitation croissante de la loi de la valeur au niveau mondial. La plus grande influence des compagnies transnationales, principalement dans le domaine de la production des marchandises et surtout dans d'autres secteurs de valorisation du capital, tend de plus en plus &#224; la formation de prix mondiaux dans les diverses branches de l'&#233;conomie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dans ce contexte, on remarque l'importance croissante de la Chine en tant qu'usine mondiale de fabrication bas&#233;e sur son travail manuel bon march&#233; abondant, cons&#233;quence de l'&#233;norme r&#233;serve que signifie l'existence d'une importante population paysanne. Les exportations &#227; bas prix, autant des soci&#233;t&#233;s multinationales qui y sont install&#233;es tout comme des compagnies chinoises, sont un grand facteur de baisse des prix des marchandises, non seulement dans la production l&#233;g&#232;re (textile et jouets) mais de plus en plus dans l'industrie et m&#234;me dans les secteurs de la technologie informatique. Ce r&#244;le place la Chine comme le quatri&#232;me producteur industriel apr&#232;s les Etats-Unis, l'Allemagne et le Japon. Ses faibles co&#251;ts de production font d'elle un assembleur spectaculaire de plus de 50% des appareils photo dans le monde, 30% des climatisations, des t&#233;l&#233;viseurs, 25% des lave-linge et presque 20% des r&#233;frig&#233;rateurs. M&#234;me pour les produits informatiques, c'est aujourd'hui le troisi&#232;me producteur mondial apr&#232;s les Etats-Unis et le Japon.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Les pressions de la forte concurrence dans le secteur d'exportation de l'&#233;conomie, comme l'industrie, sont les principales sources des pressions d&#233;flationnistes qui secouent les &#233;conomies des pays centraux. N&#233;anmoins et pour la premi&#232;re fois dans la crise &#233;conomique mondiale actuelle, le secteur des services n'est pas plus immunis&#233; contre ces pressions, en raison de la plus grande int&#233;gration de l'&#233;conomie mondiale et des avanc&#233;es que la technologie informatique a permises. Ceci aggrave le danger de d&#233;flation. Bien que ce processus soit toujours dans son enfance (compar&#233; aux ajustements successifs dans le secteur industriel), nous pouvons d&#233;j&#224; voir ses cons&#233;quences sur la rentabilit&#233; des branches qui dirigent la distribution des marchandises, comme les ports de la c&#244;te Ouest des Etats-Unis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La combinaison de ces deux forces, suraccumulation des capitaux et internationalisation de l'&#233;conomie, donne &#224; la crise &#233;conomique mondiale actuelle un caract&#232;re diff&#233;rent par rapport aux pr&#233;c&#233;dentes crises capitalistes qui se sont succ&#233;d&#233;es apr&#232;s-guerre, cr&#233;ant le risque de d&#233;flation le plus important depuis les ann&#233;es trente&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Les cons&#233;quences d'une d&#233;flation pour l'accumulation capitaliste peuvent (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Le dollar et l'&#233;mission mon&#233;taire comme facteur principal de d&#233;stabilisation de l'accumulation capitaliste mondiale.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Il est n&#233;cessaire de rechercher les racines de la crise actuelle dans la crise de l'accumulation capitaliste ayant d&#233;but&#233; dans les ann&#233;es 1970 et dans la r&#233;ponse nord-am&#233;ricaine &#227; celle-ci. La fin du boom d'apr&#232;s-guerre a indiqu&#233; le commencement du d&#233;clin historique des Etats-Unis. La r&#233;apparition du Japon et de l'Allemagne comme des puissances &#233;mergentes, en finit avec la sup&#233;riorit&#233; &#233;conomique accablante de l'Am&#233;rique du Nord et donne origine &#224; la division du monde et &#224; la triade des puissances imp&#233;rialistes plus ou moins &#233;quivalentes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aux dires d'Ernest Mandel : &#034;... la loi du d&#233;veloppement in&#233;gal s'est retourn&#233;e, pour la premi&#232;re fois dans l'histoire, contre l'imp&#233;rialisme nord-am&#233;ricain. Les autres puissances imp&#233;rialistes, qui &#233;taient parties d'un niveau de productivit&#233; industrielle beaucoup plus bas que celui des Etats-Unis, ont modernis&#233; leur industrie beaucoup plus rapidement et ont ainsi obtenu des gains appr&#233;ciables de productivit&#233;. Beaucoup de leurs marchandises sont, de nos jours, de qualit&#233; semblable et parfois sup&#233;rieure et, m&#234;me de meilleur march&#233; que les marchandises nord-am&#233;ricaines : les bateaux japonais ; les petites automobiles europ&#233;ennes et japonaises ; les machines-outils allemandes... &#034;. Ce recul relatif des Etats-Unis a emmen&#233; le syst&#232;me de Bretton Woods vers sa fin&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Les accords de Bretton Woods, sign&#233;s en juillet 1944, mettaient en place un (&#8230;)&#034; id=&#034;nh3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;D&#232;s lors, les Etats-Unis ont utilis&#233; le nouveau syst&#232;me de change flexible et la continuit&#233; du dollar comme monnaie de r&#233;serve et mode de paiement au niveau mondial pour faire face &#224; la crise, en utilisant &#227; son avantage cet &#233;norme potentiel r&#233;serv&#233; uniquement &#227; une puissance h&#233;g&#233;monique. Cet &#233;norme avantage &#233;conomique a permis aux Etats-Unis de vivre au-del&#224; de leurs moyens, se traduisant par une surconsommation et un d&#233;ficit commercial massif. En exportant leur inflation&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Depuis 1960, l'offre de monnaie &#233;tasunienne a &#233;t&#233; multipli&#233;e par 25 alors (&#8230;)&#034; id=&#034;nh4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, les Etats-Unis ont augment&#233; l'instabilit&#233; et les in&#233;galit&#233;s de l'&#233;conomie mondiale &#8211;comme l'a d&#233;montr&#233; la succession des crises financi&#232;res, mon&#233;taires et boursi&#232;res pendant les deux derni&#232;res d&#233;cennies-, produisant &#224; long terme des pressions d&#233;flationnistes qui &#233;touffent aujourd'hui l'&#233;conomie mondiale. En d'autres termes, pendant cette p&#233;riode, les Etats-Unis ont agi de plus en plus comme la force de d&#233;stabilisation de l'accumulation capitaliste dans le monde entier.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Les d&#233;ficits du compte courant des Etats-Unis -et l'augmentation de la liquidit&#233; du dollar au niveau mondial- ont &#233;t&#233; longtemps responsables de l'augmentation globale de la &#171; hot money &#187;. Tout au long de ces d&#233;cennies, cette masse mon&#233;taire a &#233;t&#233; dirig&#233;e vers des canaux sp&#233;culatifs, aidant &#227; cr&#233;er des booms et des d&#233;pressions de part le monde. En outre, elle a &#233;t&#233; l'&#233;l&#233;ment essentiel du syst&#232;me de cr&#233;dit nord-am&#233;ricain.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bien que g&#233;n&#233;ralement moins prise en consid&#233;ration, l'exportation de l'inflation par les Etats-Unis a &#233;t&#233; le moteur principal pour le surfinancement des industries qui produisent des marchandises pour l'exportation. Que ce soit le Japon vers la fin des ann&#233;es' 80 ou l'Asie du Sud-Est pendant les ann&#233;es 90 ou encore la Chine de nos jours, le secteur financier hypertrophi&#233; des Etats-Unis a &#233;t&#233;, directement ou indirectement, la source de la majeure partie du financement global disponible. Le financement nord-am&#233;ricain trop abondant est responsable du surinvestissement dans le secteur manufacturier qui exerce aujourd'hui une pression &#224; la baisse sur les prix des marchandises. En d'autres termes, la Chine peut aujourd'hui &#034; exporter la d&#233;flation &#034; mais la v&#233;ritable racine est &#227; rechercher dans l'exportation inflationniste des Etats-Unis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Le r&#233;sultat du tout ceci a &#233;t&#233; un d&#233;clin du dynamisme de l'&#233;conomie mondiale, malgr&#233; le mini boom nord-am&#233;ricain de la deuxi&#232;me moiti&#233; des ann&#233;es 1990 (voir tableau 2). Comme le montre Robert Brenner, &#171; la faiblesse fondamentale du syst&#232;me dans son ensemble et de son composant nord-am&#233;ricain, s'est manifest&#233;e, pendant le cycle commercial des ann&#233;es 1990, par une performance des &#233;conomies capitalistes, prises dans leur ensemble, qui n'&#233;tait, en moyenne, - croissance du PNB, ressources per capita, productivit&#233; du travail et des salaires r&#233;els, niveau du ch&#244;mage -, pas meilleure que durant les ann&#233;es 80. Ce fut en soi moins flagrant que durant les ann&#233;es 1970 (&#8230;) &#187;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Le serpent qui se mord la queue&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Au milieu des ann&#233;e 1920 Trotsky mit en lumi&#232;re que l'axe de l'&#233;conomie mondiale se d&#233;pla&#231;ait de l'Europe d&#233;clinante (en particulier l'Angleterre) vers les Etats Unis en pleine ascension. Il mettait en relief, en m&#234;me temps, les cons&#233;quences qu'aurait la soumission croissante du vieux continent aux Etats Unis. &#171; On dit, dans l'art militaire, que celui qui enveloppe l'ennemi pour le couper en deux se retrouve souvent coup&#233; en deux &#227; son tour. En &#233;conomie, on peut voir des situations analogues : plus les USA soumettent le monde entier sous leur d&#233;pendance, plus ils tombent sous la d&#233;pendance du monde entier, et son corollaire de contradictions et de bouleversements en perspective &#187;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bien que cette citation se r&#233;f&#232;re &#224; l'&#233;mergence des USA comme puissance h&#233;g&#233;monique, on peut &#233;galement l'appliquer &#224; la p&#233;riode de son d&#233;clin historique. Le caract&#232;re nouveau de la crise actuelle est que la politique nord am&#233;ricaine consistant &#227; faire peser ses propres difficult&#233;s sur le reste du monde commence &#227; induire de fortes pressions d&#233;flationnistes au niveau mondial qui aujourd'hui menacent &#233;galement l'&#233;conomie &#233;tasunienne. Cela limite ainsi sa capacit&#233; &#227; sortir de la crise &#224; l'aide des m&#234;mes m&#233;canismes utilis&#233;s par le pass&#233;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si nous prenons en compte les pr&#233;visions indiciaires les plus gonfl&#233;es de la croissance des prix dans l'&#233;conomie, on d&#233;couvre alors que ceux-ci ont augment&#233; de moins d'1% au cours des 12 derniers mois&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb5&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;R&#233;f&#233;rence : indice des prix de septembre et chiffres du troisi&#232;me trimestre (&#8230;)&#034; id=&#034;nh5&#034;&gt;5&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Il s'agit de la plus faible croissance des 50 derni&#232;res ann&#233;es. Plus encore, si l'on fait abstraction de certains produits repr&#233;sentant moins de 7% de l'indice des prix, le reste des produits a connu une chute qui atteint dans le cas des ordinateurs portables 21% sur un an. En fait, la d&#233;flation des prix des grandes entreprises est d&#233;sormais une r&#233;alit&#233; et prend le pas aux USA. D'apr&#232;s certaines statistiques du d&#233;partement du Commerce, la part des b&#233;n&#233;fices des grandes entreprises est en train de chuter dans le revenu national &#233;tasunien. Pour leur part, les niveaux records d'endettement domestique, tant des grandes entreprises comme des m&#233;nages (cartes de cr&#233;dits, hypoth&#232;ques, etc.), sont un poids &#233;norme sur l'ensemble du corps &#233;conomique. Les malversations, d&#233;fauts de paiement et banqueroutes se multiplient. C'est ainsi qu'augmentent les banqueroutes entrepreneuriales face &#224; l'accumulation des dettes. Le cas le plus parlant est celui de United Airlines, la seconde compagnie d'aviation commerciale, incapable de payer une dette de 900 millions de dollars. L'Etat de Californie, la cinqui&#232;me &#233;conomie mondiale, est au bord de la banqueroute fiscale &#224; la suite de la chute ph&#233;nom&#233;nale de ses revenus provenant des ann&#233;es du boom de l'industrie informatique.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si ce n'&#233;tait pas gr&#226;ce &#224; la baisse exceptionnelle des taux d'int&#233;r&#234;t adopt&#233;e par la R&#233;serve F&#233;d&#233;rale &#227; quoi il faut ajouter le brusque mouvement allant d'un exc&#233;dent &#227; un d&#233;ficit fiscal f&#233;d&#233;ral croissant, et l'acc&#233;l&#233;ration de l'expansion mon&#233;taire et du cr&#233;dit, l'&#233;conomie &#233;tasunienne serait d&#233;j&#224; entr&#233;e en r&#233;cession au cours de l'ann&#233;e 2002. Cependant, malgr&#233; l'augmentation et l'abondance de liquidit&#233;, le secteur manufacturier continue &#227; reculer. Cela d&#233;montre bien que la d&#233;pression manufacturi&#232;re n'est pas de caract&#232;re cyclique mais de type structurel.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dans ce cadre, une reprise de la croissance globale impuls&#233;e par les USA ne pourrait qu'aggraver son d&#233;ficit du compte courant, dont le financement au cours des derni&#232;res d&#233;cennies a co&#239;ncid&#233; avec un endettement ext&#233;rieur &#233;quivalent &#227; 25% de son PIB -exacerbant les d&#233;s&#233;quilibres de l'&#233;conomie mondiale et augmentant le risque toujours pr&#233;sent de chute abrupte du dollar-. En d'autres termes, cette alternative signifierait pour l'&#233;conomie mondiale -comme en 2002- la r&#233;&#233;dition d'une reprise faible et in&#233;gale, motoris&#233;e par une position toujours plus insoutenable &#224; long terme pour les USA.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bien que ce sc&#233;nario reste le plus probable dans l'imm&#233;diat, dans le cadre des pressions d&#233;flationnistes et de son endettement ext&#233;rieur croissant, les perspectives que les USA tentent de mon&#233;tiser leur dette augmentent. Alan Greenspan, Pr&#233;sident de la R&#233;serve F&#233;d&#233;rale, a r&#233;cemment indiqu&#233; que le gouvernement &#233;tasunien n'h&#233;sitera pas &#227; utiliser tous les recours &#227; sa disposition pour que la d&#233;flation n'arrive pas aux USA. Comme l'a soulign&#233; plus explicitement un de ses coll&#232;gues de la FED : &#171; (&#8230;) le gouvernement des USA poss&#232;de une technologie appel&#233;e &#8216;la planche &#227; billets' (ou son &#233;quivalent &#233;lectronique), qui lui permet de produire autant de dollars qu'il le d&#233;sire, sans aucun co&#251;t. En augmentant la quantit&#233; de dollar en circulation, ou m&#234;me avec la seule menace cr&#233;dible de le faire, le gouvernement des USA peut r&#233;duire la valeur du dollar en terme de biens et de services, ce qui &#233;quivaut &#227; &#233;lever les prix en dollar de ces m&#234;mes biens et services. Nous arrivons &#224; la conclusion que, dans le cadre d'un syst&#232;me de papier monnaie, un gouvernement d&#233;termin&#233; peut toujours g&#233;n&#233;rer plus de d&#233;penses et par cons&#233;quent une inflation positive ( &#8230;). Si nous tombons dans la d&#233;flation, (&#8230;), nous pouvons &#234;tre assur&#233;s que la logique de l'exemple de la planche &#227; billets doit s'imposer par elle m&#234;me et que des injections suffisantes d'argent contrebalanceront toujours finalement la d&#233;flation&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb6&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#187;BERNANKE Ben, &#171; Deflation : Making sure it doesn't happen here &#187;, discours (&#8230;)&#034; id=&#034;nh6&#034;&gt;6&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;br class='autobr' /&gt;
Dans le cadre de fortes tendances r&#233;cessives, qui secouent l'&#233;conomie mondiale, une telle mesure serait extr&#234;mement d&#233;flationniste pour le reste du monde, g&#233;n&#233;rant la possibilit&#233; d'un empoisonnement des relations commerciales inter-imp&#233;rialistes. Le vice-ministre japonais des Affaires Etrang&#232;res, Haruhiko Kuroda, a r&#233;cemment parl&#233; d'une d&#233;valuation du yen&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb7&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Source &#8220;Time for a switch to global Reflation&#8221; : Financial Times 01/12/2002&#034; id=&#034;nh7&#034;&gt;7&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; . La simple suggestion de ces politiques pour contrer la d&#233;flation &#227; travers une d&#233;pr&#233;ciation de la monnaie d'un c&#244;t&#233; et de l'autre du Pacifique, montre les risques d'un cycle de d&#233;valuations comp&#233;titives. Cela pourrait ouvrir un horizon &#233;minemment traumatique pour l'&#233;conomie internationale et les march&#233;s financiers mondiaux. N'oublions pas que c'est la succession de d&#233;valuations comp&#233;titives des ann&#233;es trente qui a amen&#233; &#224; la facture virtuelle du commerce international et &#224; la formation de blocs &#233;conomiquement hostiles. Ce cadre est propice &#224; la politisation des disputes commerciales, &#224; la recherche de boucs &#233;missaires, &#224; l'appel &#224; la x&#233;nophobie, avec les exportations chinoises et le &#171; danger jaune &#187; comme adversaire probable. Tout cela avec des tensions g&#233;opolitiques toujours plus grandes, peut signifier le test le plus important pour l'internationalisation croissante de l'&#233;conomie. En d'autres termes, que la contradiction aigu&#235; entre cette internationalisation et l'existence d'Etats nationaux acquiert un caract&#232;re plus ouvert et prononc&#233;.&lt;br class='autobr' /&gt;
Un autre risque latent serait qu'une forte d&#233;valuation du dollar entra&#238;ne une fuite des capitaux des USA, affaiblissant ainsi le r&#244;le de la monnaie &#233;tasunienne en tant que pilier du syst&#232;me mon&#233;taire international. La n&#233;cessit&#233; d'une politique offensive contre la d&#233;flation est intrins&#232;que aux int&#233;r&#234;ts domestiques du pays le plus endett&#233; au monde, mais pas pour ces cr&#233;anciers externes.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ainsi, une d&#233;pr&#233;ciation significative du dollar r&#233;alis&#233;e sans aucune coordination internationale pourrait avoir des cons&#233;quences dramatiques non d&#233;sir&#233;es pour les USA. M&#234;me si une politique inflationniste convenait &#227; tous les blocs &#233;conomiques, il y a fort peu de chances que cette politique soit men&#233;e de fa&#231;on coordonn&#233;e. Dans ce cadre, si les USA essaient d'imposer leur h&#233;g&#233;monie et de mettre en place une issue unilat&#233;rale, le r&#233;sultat pourrait &#234;tre, t&#244;t ou tard, plus d&#233;sastreux que pr&#233;vu. Si les USA peuvent essayer de transf&#233;rer leur crise sur le reste du monde, les probabilit&#233;s que cette solution mine s&#233;rieusement un des piliers fondamentaux de son propre pouvoir comme l'est le dollar sont tr&#232;s grandes. Cette r&#233;alit&#233; est un des facteurs expliquant le virage de la politique de Bush vers l'utilisation du pouvoir politique et militaire &#233;tasunien pour soutenir leur position &#233;conomique dans le monde.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;D&#233;clin historique et mutation des formes de domination (le pouvoir &#233;tasunien des trois derni&#232;res d&#233;cennies).&lt;br class='autobr' /&gt;
Le d&#233;clin historique des USA qui a commenc&#233; au d&#233;but des ann&#233;es '70 a impliqu&#233; une mutation dans sa forme de domination par rapport &#224; l'&#226;ge d'or de son h&#233;g&#233;monie. Gr&#226;ce &#227; ces transformations, les USA ont pu administrer avec un certain succ&#232;s le d&#233;clin de leur h&#233;g&#233;monie. Cependant, les m&#233;canismes de domination utilis&#233;s par les USA durant les derni&#232;res d&#233;cennies ont but&#233; sur des limites sans solution qui imposent aujourd'hui un nouveau virage de leur politique imp&#233;rialiste. Ceci est d'autant plus vrai et fort apr&#232;s les attentats du 11 septembre.&lt;br class='autobr' /&gt; &lt;strong&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
L'h&#233;g&#233;monie &#233;tasunienne de l'apr&#232;s-guerre.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A la fin de la deuxi&#232;me Guerre Mondiale, le pouvoir &#233;tasunien s'est caract&#233;ris&#233; sch&#233;matiquement par la combinaison des &#233;l&#233;ments suivants :&lt;br class='autobr' /&gt;
Le d&#233;ploiement sans pr&#233;c&#233;dent d'une force militaire avec des bases quasi permanentes dans un grand nombre de pays&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb8&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#171; Le lointain et tr&#232;s &#233;tendu r&#233;seau de bases semi-permanentes &#224; l'&#233;tranger, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh8&#034;&gt;8&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; et une s&#233;rie d'alliances politico-militaires, comme l'OTAN et le Trait&#233; de D&#233;fense Am&#233;ricano-nippon, qui garantissait l'appui des puissances capitalistes sous les ordres &#233;tasuniens.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;L'accord avec l'URSS de division du monde en &#171; zones d'influence &#187;, connu comme Ordre de Yalta, qui maintenait la concurrence entre les deux r&#233;gimes sociaux oppos&#233;s (&#171; guerre froide &#187;) avec l'aide de la bureaucratie stalinienne qui s'&#233;tait compromise &#227; faire respecter ce statu quo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La g&#233;n&#233;ralisation, sur ces bases, de &#171; l'am&#233;ricanisme &#187; au sein des principales puissances imp&#233;rialistes et dans d'importantes parties du monde semi-colonial, a accompagn&#233; le d&#233;collage de l'expansion du capital &#233;tasunien &#227; travers le monde et a permis la reconstruction capitaliste et la r&#233;cup&#233;ration de l'Europe et du Japon. Cette p&#233;riode a &#233;t&#233; qualifi&#233;e d' &#171; h&#233;g&#233;monie b&#233;nigne &#187; ou &#171; bienveillante &#187;. Tout ce processus &#233;tait bas&#233; sur la n&#233;cessit&#233; pour les USA de contenir la mont&#233;e de l'influence du communisme autant en Europe qu'au Japon, tous deux ravag&#233;s par la guerre. Ainsi, les USA assuraient en m&#234;me temps &#171; la part belle du lion &#187; de l'accumulation capitaliste &#227; ses entreprises et permettaient et devan&#231;aient l'extraordinaire croissance de l'Allemagne et du Japon lors du &#171; boom &#187;. Pendant cette p&#233;riode, les USA, en assurant la recomposition de leur h&#233;g&#233;monie, ne poursuivaient pas seulement leurs propres int&#233;r&#234;ts sur le dos de leurs concurrents mais ils leur garantissaient aussi les conditions g&#233;n&#233;rales pour l'expansion capitaliste dont ils avaient besoin.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Le d&#233;but du d&#233;clin historique des USA.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;L'enlisement de l'arm&#233;e &#233;tasunienne au Vietnam a &#233;t&#233; un point d'inflexion qui a entra&#238;n&#233; toute une s&#233;rie de changements dans les m&#233;canismes de domination &#227; partir de la pr&#233;sidence de Nixon. Comme le souligne Henry Kissinger dans La diplomatie, &#171; pour Nixon, le processus angoissant de la sortie des USA de la guerre du Vietnam a &#233;t&#233;, en fin de compte, un effort pour maintenir la position du pays dans le monde. M&#234;me sans ce purgatoire, une grande r&#233;&#233;valuation de la politique ext&#233;rieure &#233;tasunienne aurait &#233;t&#233; n&#233;cessaire car l'&#233;poque de pr&#233;dominance sur le monde arrivait &#227; sa fin. La sup&#233;riorit&#233; nucl&#233;aire des USA se r&#233;duisait et le dynamisme de la croissance du Japon et de l'Europe d&#233;fiait sa supr&#233;matie &#233;conomique. &#8216;L'&#233;poque' Vietnam d&#233;montrait qu'il &#233;tait temps pour les USA de r&#233;&#233;valuer leur r&#244;le dans le monde en plein d&#233;veloppement et de trouver un solide compromis entre la retraite et l'expansion excessive. &#187;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cette r&#233;&#233;valuation a eu un caract&#232;re d&#233;fensif sous la pr&#233;sidence de Nixon, Ford et Carter durant les ann&#233;es 1970. Elle a par la suite acquis un caract&#232;re beaucoup plus offensif sous la pr&#233;sidence de Reagan dans les ann&#233;es 1980 qui n'a fait que continuer sous Bush p&#232;re et Clinton lors de la derni&#232;re d&#233;cennie apr&#232;s la chute de l'ex-URSS.&lt;br class='autobr' /&gt;
Cette r&#233;&#233;valuation s'est traduite par :&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; une politique interventionniste et des op&#233;rations militaires &#233;tasuniennes plus r&#233;duites &#224; l'&#233;tranger, cons&#233;quence du &#171; syndrome du Vietnam &#187;. L'appui des r&#233;gimes autoritaires qui &#233;tait une constante dans la politique &#233;tasunienne durant la guerre froide, a &#233;t&#233; remplac&#233; par des op&#233;rations sous couvert de forces irr&#233;guli&#232;res, comme les Contras au Nicaragua ou les moudjahidins en Afghanistan, et par une politique de promotion des droits de l'Homme et d'ouvertures d&#233;mocratiques afin de pr&#233;venir tout soul&#232;vement r&#233;volutionnaire &#224; la p&#233;riph&#233;rie qui leur aurait demand&#233; d'intervenir plus directement&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb9&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Nous avons d&#233;fini cette politique comme &#171; contre-r&#233;volution d&#233;mocratique &#187;. (&#8230;)&#034; id=&#034;nh9&#034;&gt;9&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; .&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dans les ann&#233;es '90, les &#8216;guerres humanitaires &#187; furent le principal d&#233;guisement de l'intervention croissante imp&#233;rialiste comme l'a d&#233;montr&#233; la guerre du Kosovo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Le virage de la politique ext&#233;rieure &#233;tasunienne d'une politique de contention vers une politique de d&#233;tente avec l'ex-URSS, accompagn&#233; par une politique d'ouverture diplomatique vis-&#224;-vis de la Chine pour contenir Moscou a permis aux USA de d&#233;buter des n&#233;gociations et d'obtenir des concessions en mati&#232;re de nucl&#233;aire et dans les zones d'influence o&#249; la bureaucratie stalinienne conservait encore son influence. Lors des ann&#233;es 1980, la course &#224; l'armement et la promotion offensive de la banni&#232;re des &#171; droits de l'homme &#187; utilis&#233;e par Reagan ont &#233;t&#233; la base de la pression afin d'obtenir la capitulation de Gorbatchev face aux diktats imp&#233;rialistes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; La cr&#233;ation d'organismes ad hoc, comme le G-7, ont permis aux USA de n&#233;gocier -et contenir- l'ascension des puissances imp&#233;rialistes concurrentes et d'obtenir des avantages &#233;conomiques et des accords de coordination, comme l'Accord de Plaza en 1985, qui a rendu possible la forte d&#233;valuation du dollar pour faire face &#224; la d&#233;t&#233;rioration de la production manufacturi&#232;re et de l'&#233;conomie &#233;tasunienne.&lt;br class='autobr' /&gt;
L'existence m&#234;me de l'URSS, m&#234;me tr&#232;s faible, a permis la continuit&#233; dans l'unit&#233; politique et id&#233;ologique des grandes puissances imp&#233;rialistes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tous ces changements ont &#233;t&#233; la base d'une relative recomposition de l'h&#233;g&#233;monie &#233;tasunienne, rendue possible gr&#226;ce &#224; la d&#233;viation -dans les pays centraux- et &#224; la r&#233;pression -&#195; la p&#233;riph&#233;rie- des mouvements ouvriers et populaires de la p&#233;riode 1968-1981.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;L'offensive n&#233;o-lib&#233;rale&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; C'est sur ce changement du rapport de force, d&#233;favorable pour le mouvement de masse, qu'a pu s'appuyer l'offensive n&#233;o-lib&#233;rale au d&#233;but des ann&#233;es 1980 ayant permis une recomposition des b&#233;n&#233;fices capitalistes sans fondamentalement changer le cours de la perte de dynamisme de l'accumulation capitaliste qui a caract&#233;ris&#233; l'&#233;conomie mondiale des trente derni&#232;res ann&#233;es.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cela s'est exprim&#233; &#227; travers l'augmentation de la financiarisation de l'&#233;conomie. Il s'agit d'un ph&#233;nom&#232;ne qui accompagnait la croissance &#233;conomique non seulement au cours des ann&#233;es 1980 -lorsque le taux d'investissement est rest&#233; faible- mais plus sp&#233;cialement au cours des ann&#233;es 1990 lorsque la prosp&#233;rit&#233; &#233;conomique &#233;tasunienne a &#233;t&#233; accompagn&#233;e par un d&#233;veloppement peu commun des march&#233;s et instruments financiers.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Au cours des derni&#232;res d&#233;cennies, le capital a &#233;t&#233; capable de liquider des conqu&#234;tes significatives du salariat -et plus particuli&#232;rement dans les pays anglo-saxons comme l'Angleterre et les USA- sans pour autant recourir &#227; des m&#233;thodes contre-r&#233;volutionnaires directes comme ailleurs en Europe dans les ann&#233;es 1930. De plus, le capital a su &#233;tablir de nouvelles relations avec la p&#233;riph&#233;rie en r&#233;duisant significativement la marge de man&#339;uvre dont les bourgeoisies ont joui durant les ann&#233;es 1970, ce qui s'exprimait par exemple alors par l'augmentation des prix des mati&#232;res premi&#232;res comme ceux du p&#233;trole.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dans les pays semi-coloniaux, l'oppression imp&#233;rialiste a redoubl&#233; &#227; travers la double charge de l'on&#233;reux paiement de la dette ext&#233;rieure et la d&#233;t&#233;rioration des prix d'&#233;change des mati&#232;res premi&#232;res. Cela s'est traduit par l'appauvrissement de larges zones de la p&#233;riph&#233;rie.&lt;br class='autobr' /&gt;
Dans les pays centraux l'offensive n&#233;o-lib&#233;rale s'est exprim&#233;e par l'augmentation de l'exploitation et la d&#233;t&#233;rioration des conditions de vie des travailleurs. Cette offensive a ainsi liquid&#233; le &#171; pacte fordiste &#187; qui attachait le travail au capital au cours de boom d'apr&#232;s guerre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Chez une fraction importante de secteurs de classe moyenne et des couches privil&#233;gi&#233;s du salariat, ces nouvelles tendances associ&#233;es &#224; l'ascension des fonds de pension et &#224; l'apparition d'une &#171; culture de l'investissement &#187; ont recr&#233;&#233; la perception de l'existence d'un lien entre les premi&#232;res et les int&#233;r&#234;ts du capital financier aidant ainsi &#224; la consolidation h&#233;g&#233;monique du &#171; n&#233;olib&#233;ralisme&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb10&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#171; Transformer des milliers d'&#233;pargnants passifs en investisseurs actifs, les (&#8230;)&#034; id=&#034;nh10&#034;&gt;10&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; &#187;. Ce que l'on a appel&#233; le Consensus de Washington a &#233;t&#233; l'expression de l'extension de cette h&#233;g&#233;monie aux pays p&#233;riph&#233;riques. Dans ce cas, son impact a &#233;t&#233; limit&#233; aux &#233;lites et &#227; certains secteurs de la classe dominante contrairement &#224; la base sociale beaucoup plus large dont les politiques n&#233;o-lib&#233;rales ont joui dans les pays imp&#233;rialistes. Cette politique s'est accentu&#233;e apr&#232;s 1989, avec l'avanc&#233;e de la restauration capitaliste en Europe de l'Est et dans l'ex-Union Sovi&#233;tique due &#224; l'avortement des processus r&#233;volutionnaires antistaliniens et dans le cas chinois apr&#232;s le massacre de la Place Tian An Men.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;L'&#233;quilibre instable des ann&#233;es 1990.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;C'est sur ces bases que s'est &#233;tabli l'&#233;quilibre instable des ann&#233;es 1990. Au cours de cette p&#233;riode la position des USA s'est relativement renforc&#233;e par rapport &#227; celle de ses concurrents. Cela a permis d'absorber avec succ&#232;s les cons&#233;quences d&#233;stabilisantes de la chute de l'Ordre de Yalta et &#233;viter qu'elles ne secouent leur h&#233;g&#233;monie. Cela s'est articul&#233; avec le recul en tant qu'acteurs politiques internationaux du Japon et plus relativement de l'Union Europ&#233;enne. Le recul du premier est d&#251; &#227; un essoufflement de son &#233;conomie durant toute la d&#233;cennie. La cause du recul relatif de l'UE est &#227; chercher dans son attention &#227; contenir l'instabilit&#233; venant de l'Est (annexion de la RDA par l'Allemagne F&#233;d&#233;rale, d&#233;mant&#232;lement des Balkans, r&#233;volution en Albanie etc.) et par les propres contradictions de sa construction. De m&#234;me, la d&#233;faite iraquienne lors de la premi&#232;re guerre du Golf en 1991 a garanti la continuit&#233; d'une relative stabilit&#233; &#224; la p&#233;riph&#233;rie qui s'est traduite par la nouvelle vague des &#171; march&#233;s &#233;mergents &#187;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cependant, une s&#233;rie de contradictions et de forces antagoniques ont surgi au cours des derni&#232;res ann&#233;es du si&#232;cle pass&#233;. On a assist&#233; &#224; la crise &#233;conomique du Sud-Est asiatique et des diff&#233;rents &#171; march&#233;s &#233;mergents &#187;, &#224; la naissance du mouvement anticapitaliste dans les pays centraux, &#224; l'explosion de la seconde Intifada, &#227; une augmentation de l'anti-am&#233;ricanisme au Moyen Orient, &#224; la r&#233;sistance contre les plans n&#233;o-lib&#233;raux en Am&#233;rique Latine, &#227; un rejet des autres puissances de la politique de Bush ou encore &#224; la crise &#233;conomique des USA entra&#238;nant tout le monde dans sa chute. Les attentats du 11 septembre ont agi comme catalyseur et acc&#233;l&#233;rateur de tous ces &#233;l&#233;ments qui s'&#233;taient accumul&#233;s, allant dans le sens d'une rupture tendancielle de l'&#233;quilibre instable de la d&#233;cennie pass&#233;e.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Les raisons structurelles d'une red&#233;finition de la politique nord am&#233;ricaine.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Au cours des ann&#233;es '90, le capital a pu &#233;tendre g&#233;ographiquement sa domination &#227; des zones qui lui &#233;taient auparavant interdites. Au m&#234;me moment, les USA augmentaient leur marge de man&#339;uvre sur le plan militaire et leur confiance dans l'utilisation de la force &#224; la suite de la chute de l'ex-URSS. Ces r&#233;sultats ont g&#233;n&#233;r&#233; toute une s&#233;rie de contradictions latentes au cours des ann&#233;es 1990 qui se sont exprim&#233;es avec force &#224; la fin de la d&#233;cennie &#227; travers l'impact croissant de la p&#233;riph&#233;rie sur le centre et les rivalit&#233;s inter imp&#233;rialistes grandissantes mises en lumi&#232;re par la r&#233;ponse &#233;tasunienne aux attentats du 11 septembre. Cela s'est jou&#233; dans le cadre de la crise &#233;conomique mondiale ayant impliqu&#233; une perte de l'h&#233;g&#233;monie du capital financier sur le plan int&#233;rieur aux USA et une remise en question croissante du mod&#232;le n&#233;o-lib&#233;ral au niveau mondial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La perte d'h&#233;g&#233;monie du capital financier et du mod&#232;le anglo-saxon.&lt;br class='autobr' /&gt;
La chute spectaculaire des actions et les scandales des grandes multinationales comme Enron et WorldCom ont remis en cause l'ascendant qu'avait le capital financier depuis le d&#233;but de l'offensive n&#233;o-lib&#233;rale des ann&#233;es '80 et qui a eu comme apog&#233;e la bulle sp&#233;culative de la fin &#8216;90.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La perte de confiance dans le mod&#232;le anglo-saxon (en tant que paradigme des affaires et d'organisation entrepreunariale), non seulement parmi les masses mais aussi parmi les &#233;lites de diff&#233;rents pays, a une signification oppos&#233;e au triomphalisme qui a &#233;merg&#233; &#224; la suite de la &#171; chute du communisme &#187; et qui a &#233;t&#233; le substrat id&#233;ologique ayant accompagn&#233; la croissance &#233;tasunienne de la d&#233;cennie pass&#233;e et l'expansion g&#233;ographique du capital (connue sous le terme de &#171; globalisation &#187;).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aux USA, la col&#232;re de larges secteurs de la population contre les chefs d'entreprises et les principales institutions du syst&#232;me financier tel que les banques d'investissement, les firmes d'audit et de consulting (qui ont couvert et qui ont b&#233;n&#233;fici&#233; du pillage de la richesse des salari&#233;s de leur propre compagnie et m&#234;mes des leurs actionnaires) risque de ne pas &#234;tre canalis&#233;e, finissant par remettre en cause les r&#232;gles du syst&#232;me capitaliste lui-m&#234;me. La perte d'h&#233;g&#233;monie du capital financier, uni par mille et un liens au syst&#232;me politique &#233;tasunien, remet tendanciellement en question sa base, ce qui pourrait donner lieux &#227; de nouveaux ph&#233;nom&#232;nes politiques. La &#171; guerre contre le terrorisme &#187; est utilis&#233;e par Bush -qui s'appuie sur l'&#233;motion g&#233;n&#233;r&#233;e par le 11 septembre- pour d&#233;vier les cons&#233;quences de cette d&#233;composition du syst&#232;me social et politique &#233;tasunien vers un ennemi ext&#233;rieur.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;L'augmentation de la rivalit&#233; inter imp&#233;rialiste en g&#233;n&#233;ral, et avec l'Europe en particulier.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La chute de l'Union Sovi&#233;tique a &#233;limin&#233; les facteurs qui contribuaient auparavant &#227; aligner le reste des puissances imp&#233;rialistes derri&#232;re l'ordre mondial h&#233;g&#233;monis&#233; par les USA sous l'&#233;gide de l'int&#233;r&#234;t commun de lutte contre la menace communiste. Sans cet &#233;l&#233;ment, la primaut&#233; am&#233;ricaine a cess&#233; d'&#234;tre une condition requise automatique au maintien du statu quo international. A partir de la chute de l'Ordre de Yalta, la concurrence et les divergences entre les puissances imp&#233;rialistes ont commenc&#233; &#227; s'exprimer de fa&#231;on plus ouverte et avec un degr&#233; d'ind&#233;pendance impensable il n'y a encore que quelques d&#233;cennies. La d&#233;monstration la plus aigu&#235; de cela a r&#233;sid&#233; dans la rivalit&#233; croissante entre l'UE et les USA, tout particuli&#232;rement exacerb&#233;e dans le cas du sc&#233;nario iraquien.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Comme le souligne l'agence Stratfor, &#171; l'objectif ultime de l'Europe est de se transformer en une super puissance ; un objectif qui est aussi naturel que le virage des USA consistant &#227; emp&#234;cher l'&#233;mergence de n'importe quelle autre super puissance. En laissant de cot&#233; les d&#233;tails diplomatiques, cette dispute a model&#233; les relations entre USA et UE depuis la fin de la guerre froide. Il est peu probable que cette dispute strat&#233;gique de longue haleine se transforme en un conflit militaire. Le combat se situera au niveau de la concurrence diplomatique et &#233;conomique. Les armes de l'UE comprennent son processus d'unification, son &#233;conomie, la force de l'euro par rapport au dollar et l'influence politique de l'Europe dans les pays en d&#233;veloppement. Cela inclut &#233;galement la concurrence avec les USA pour les march&#233;s ext&#233;rieurs, l'habilet&#233; &#227; tendre un pont &#227; travers la br&#232;che croissante entre les nations d&#233;velopp&#233;es et les nations en voie de d&#233;veloppement et ce que beaucoup d'Europ&#233;ens consid&#232;rent comme un instinct militaire agressif des USA. La r&#233;sistance europ&#233;enne vis &#227; vis de Washington dans le cadre de l'Irak devrait &#234;tre consid&#233;r&#233;e dans le contexte de cette bataille pour l'influence globale (Stratfor, 04/12/2002).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;L'instabilit&#233; de la p&#233;riph&#233;rie et son impact sur le centre.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;L'internationalisation croissante de l'&#233;conomie, les effets d&#233;vastateurs de l'offensive n&#233;olib&#233;rale, la d&#233;sint&#233;gration de l'ex-URSS en tant qu'unit&#233; &#233;tatique et la liquidation de l'appareil stalinien comme garant de l'ordre imp&#233;rialiste, voil&#224; autant d'&#233;l&#233;ments qui ont alt&#233;r&#233; la relation &#233;tablie entre le centre et la p&#233;riph&#233;rie, augmentant la vuln&#233;rabilit&#233; des puissances imp&#233;rialistes face &#224; l'instabilit&#233; grandissante des &#171; zones chaudes &#187; de la p&#233;riph&#233;rie. L'&#233;migration &#233;conomique massive, l'existence de la plus grande quantit&#233; de r&#233;fugi&#233;s depuis la fin de la seconde guerre&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb11&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Il s'agit l&#224; des r&#233;sultats des innombrables conflits nationaux, ethniques, (&#8230;)&#034; id=&#034;nh11&#034;&gt;11&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, la prolif&#233;ration d'armes de destruction massive qui a liquid&#233; le monopole des grandes puissances sur ces m&#234;mes armes, l'extension du terrorisme dont la port&#233;e n'est plus simplement locale mais internationale, les affrontements politiques croissants et les tensions dans d'importantes zones clef de la p&#233;riph&#233;rie en terme de ressources naturelles comme le Venezuela ou le Moyen-Orient, voil&#224; un &#233;chantillon des innombrables probl&#232;mes qui avec des degr&#233;s divers d'intensit&#233; et de dangerosit&#233; affectent l'&#233;conomie et parfois m&#234;me la s&#233;curit&#233; int&#233;rieure des pays centraux.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;L'agitation grandissante dans la p&#233;riph&#233;rie est ce qui pousse les USA et les autres puissances imp&#233;rialistes &#227; une d&#233;marche d'interventions politico-militaires plus importante. C'est ce que souligne un sp&#233;cialiste du Moyen-Orient dans Foreign Affairs, la principale revue de politique ext&#233;rieur de l'establishment &#233;tasunien : &#171; c'est cruel et injuste mais c'est la r&#233;alit&#233;. La bataille entre gouvernements et &#8216;'rebelles islamiques &#8216;' est aujourd'hui une pr&#233;occupation &#233;tasunienne. Dans les ann&#233;es 1970 et 1980, l'&#233;difice politique et &#233;conomique du monde arabe a commenc&#233; &#227; c&#233;der. Des tendances d&#233;mographiques explosives ont commenc&#233; &#227; d&#233;passer tout ce qui avait &#233;t&#233; construit au cours de la p&#233;riode post-ind&#233;pendance, puis un islamisme furieux a commenc&#233; &#227; souffler comme un vent mortel. Il a &#233;t&#233; un soulagement, a s&#233;duit les jeunes et a pourvu les m&#233;dias et le langage d'un sentiment de rejet et de ressentiments. Pendant un certain temps, les fractures de ce monde sont rest&#233;es limit&#233;es au monde islamique, mais la migration et la terreur transnationale ont alt&#233;r&#233; tout cela. Le brasier qui a commenc&#233; dans le monde arabe s'est &#233;tendu &#227; d'autres r&#233;gions, les USA devenant l'objectif principal d'un peuple humili&#233; qui ne croyait plus que la justice pouvait &#234;tre assur&#233;e sur son propre territoire par ses propres gouvernants. Le 11 septembre et son effroyable surprise ont inclin&#233; le compas sur l'Irak passant de la politique de la contention &#227; celle du changement de r&#233;gime&#8230; &#187;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ces motifs impulsent la domination imp&#233;riale plus directe dont l'expression la plus &#233;vidente est la guerre qui se dessine contre l'Irak et la tentative &#233;tasunienne de red&#233;finir un nouvel ordre politique au Proche et Moyen-Orient en s'appuyant sur le contr&#244;le politique et militaire de ce pays clef. Un triomphe militaire en Irak permettrait aux USA d'exercer une &#233;norme influence dans cette r&#233;gion strat&#233;gique. Cela renforcerait son alli&#233;, l'Etat sioniste d'Isra&#235;l, aiderait &#227; imposer une issue r&#233;actionnaire au probl&#232;me des masses palestiniennes et affaiblirait le pouvoir des bourgeoisies arabes afin de manipuler les prix du p&#233;trole, sapant les bases d'appui de nombreux r&#233;gimes de la r&#233;gion. Une avanc&#233;e imp&#233;rialiste avec de telles caract&#233;ristiques et d'une telle ampleur signifierait un virage radical dans les formes de domination &#233;tasunienne de la p&#233;riph&#233;rie, qui auparavant, et pour d&#233;placer le contr&#244;le des puissances europ&#233;ennes, avait remplac&#233; le vieux colonialisme par des Etats &#171; clients &#187; et des formes semi-coloniales, c'est &#227; dire des pays &#227; ind&#233;pendance formelle mais attach&#233;s par des liens &#233;conomiques, politiques et militaires toujours plus importants &#224; l'imp&#233;rialisme. Ce virage &#233;carte la possibilit&#233; d'un retour aux vieilles formes coloniales que soutient les bravades de l'extr&#234;me droite conservatrice &#227; travers l'&#233;tablissement durable d'une administration militaire en Irak &#224; la Mac Arthur. Cela implique n&#233;anmoins des formes de dominations soutenues par une plus forte pr&#233;sence am&#233;ricaine.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La nouvelle tentative de redessiner le monde : force tactique et faiblesse strat&#233;gique.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La politique de Bush cherche &#227; donner une certaine coh&#233;sion &#227; une base sociale r&#233;actionnaire int&#233;rieure derri&#232;re une politique ext&#233;rieure guerri&#232;re et agressive vis-&#224;-vis de la p&#233;riph&#233;rie. Cette politique pr&#233;sente des caract&#233;ristiques &#171; n&#233;o-imp&#233;riales &#187; dans d'importantes zones g&#233;ographiques telles que le Proche et Moyen-Orient et poss&#232;de une base unilat&#233;rale forte, bien qu'elle ne rej&#232;te pas d'entr&#233;e de jeu une couverture &#171; multilat&#233;rale &#187; avec pour objectif d'assurer strat&#233;giquement des avantages g&#233;opolitiques consid&#233;rables dans le cadre de la dispute avec les principales puissances imp&#233;rialistes concurrentes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Le premier indice de ce cours nouveau a &#233;t&#233; la guerre d'Afghanistan men&#233;e sans l'approbation de l'ONU et &#224; la diff&#233;rence de la guerre du Kosovo avec les puissances de l'OTAN rel&#233;gu&#233;es &#227; un second plan. Un autre indice est l'extension de l'appareil militaire &#233;tasunien avec l'installation de six nouvelles bases en Asie centrale et la projection vers le Caucase, ancienne zone d'influence de l'ex-URSS. Finalement, la volont&#233; de Bush d'op&#233;rer un changement de r&#233;gime &#227; Bagdad reste son objectif proclam&#233; le plus offensif.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La nouvelle &#171; doctrine Bush &#187; cristallise ce cours agressif et militariste &#227; travers une nouvelle strat&#233;gie de s&#233;curit&#233; nationale. Cela marque la fin de la strat&#233;gie militaire de d&#233;tente qui a domin&#233; la p&#233;riode de l'apr&#232;s-guerre. Officiellement cela met en exergue le virage &#233;tasunien vers une politique militaire pr&#233;ventive dont les principaux &#233;l&#233;ments peuvent se r&#233;sumer de la mani&#232;re suivante : le pouvoir militaire nord am&#233;ricain doit &#234;tre suffisamment fort pour dissuader ses adversaires potentiels de d&#233;fier sa supr&#233;matie militaire. Les USA sont ainsi libres de prendre l'initiative d'actions militaires pr&#233;ventives contre tout Etat consid&#233;r&#233; comme hostile. Les USA doivent maintenir leur sup&#233;riorit&#233; nucl&#233;aire comme arme coercitive pour pr&#233;venir l'expansion des armes nucl&#233;aires, une mesure plus efficace que n'importe quel trait&#233; de limitation des armes strat&#233;giques.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Synth&#233;tiquement, si au cours des trois derni&#232;res d&#233;cennies les USA utilisaient &#224; leur profit les attributs de leur position h&#233;g&#233;monique pour obtenir des avantages sur le terrain &#233;conomique et commercial, ils &#233;tendent aujourd'hui ce r&#244;le au terrain g&#233;opolitique. Cette tentative &#233;tasunienne de poursuivre son int&#233;r&#234;t national sous une forme aussi &#233;troite et exclusive, cherchant &#227; s'assurer un avantage strat&#233;gique par le biais du maintien de son h&#233;g&#233;monie, reste la principale source de tensions au sein du syst&#232;me international. Gr&#226;ce &#224; la combinaison de l'ins&#233;curit&#233;, de la peur de la population suite au 11 septembre et son pouvoir militaire in&#233;gal&#233;, les USA sont peut-&#234;tre en train de s'embarquer dans une nouvelle &#232;re d'aventurisme imp&#233;rialiste.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En th&#233;orie, obtenir un certain succ&#232;s en ce sens pourrait assurer un avantage imm&#233;diat aux USA, mais au prix d'affaiblir &#8211; malgr&#233; ses intentions &#8211; sa consolidation strat&#233;gique. Un cours unilat&#233;ral soutenu pourrait &#233;branler les bases de soutien des institutions garant de l'ordre mondial depuis l'apr&#232;s-guerre. De m&#234;me, le m&#233;pris pour les consid&#233;rations et les int&#233;r&#234;ts d'autres puissances pourrait transformer la confiance de celles-ci en une forte hostilit&#233;. La difficult&#233; de trouver des consensus au sein de l'ONU, qui risque de la transformer en une nouvelle Soci&#233;t&#233; des Nations, l'OTAN laiss&#233;e de cot&#233; comme pilier de l'Alliance Atlantique, le refus des USA de signer tout type de trait&#233; international impliquant une cessation quelconque de leur souverainet&#233; et enfin la g&#233;n&#233;ralisation de la politique militaire pr&#233;ventive au sein des relations inter &#233;tatiques, tout cela pourrait g&#233;n&#233;rer un &#233;norme &#171; d&#233;sordre &#187; mondial. Pour ne citer que deux exemples, la propagande unilat&#233;rale am&#233;ricaine a conduit les hautes sph&#232;res du pouvoir russe tel que l'ancien ministre &#224; l'&#233;nergie nucl&#233;aire &#227; menacer d'&#171; effacer la Tch&#233;tch&#233;nie de la carte si les Tch&#233;tch&#232;nes ont recours au chantage nucl&#233;aire &#187;. A son tour le premier ministre australien John Howard a annonc&#233; que son pays m&#232;nerait des actions militaires pr&#233;ventives contre les groupes terroristes des autres pays de la r&#233;gion, une question qui a g&#233;n&#233;r&#233; un vaste rejet de toutes les nations du Sud-Est asiatique, et qui serait consid&#233;r&#233; comme un &#171; acte de guerre &#187; si cette politique &#233;tait men&#233;e &#227; bien selon le premier ministre malaysien Mahathyr.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si l'unilat&#233;ralisme am&#233;ricain se concr&#233;tisait r&#233;ellement cela pourrait exacerber les frictions entre puissances et persuader les autres nations &#227; se coaliser contre les USA en les consid&#233;rant non plus comme un garant mais comme une menace de l'ordre mondial. Comme le souligne Stratfor &#171; l'avenir des relations europ&#233;o-&#233;tasuniennes est aussi en jeu. Au cours des ann&#233;es 1990 l'Europe dans son ensemble a cess&#233; de se positionner comme un alli&#233; subalterne (junior) des USA &#233;mergeant &#224; l'inverse comme un hybride mi-rival, mi-alli&#233;. Le conflit sur la possibilit&#233; d'une guerre contre l'Irak peut conduire cette &#233;volution &#227; une nouvelle phase : si Washington m&#232;ne une action unilat&#233;rale contre Bagdad, les USA et l'Europe pourraient se transformer en stricts rivaux &#187; (Stratfor, 04/12/2002). En derni&#232;re instance, l'unilat&#233;ralisme peut affaiblir les int&#233;r&#234;ts &#233;tasuniens sur le long terme et acc&#233;l&#233;rer les disputes pour l'h&#233;g&#233;monie mondiale.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Divisions inter-imp&#233;rialistes et lutte de classe.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pour le marxisme, le niveau de contradictions inter-imp&#233;rialistes est un &#233;l&#233;ment fondamental pour d&#233;terminer le rapport de force entre les classes au niveau international. Au cours des derni&#232;res d&#233;cennies, malgr&#233; des disputes &#233;conomiques et commerciales croissantes, les principales puissances sont essentiellement rest&#233;es unies sur un plan politique et g&#233;ostrat&#233;gique, en d&#233;pit d'importantes frictions comme celles dont nous avons &#233;t&#233; t&#233;moins au cours du conflit des Balkans. Ceci a &#233;t&#233; un &#233;l&#233;ment essentiel, ainsi que l'impact de la d&#233;faite et de la d&#233;viation impos&#233;e au cycle de luttes des ann&#233;es 1970, afin d'approfondir l'offensive capitaliste et de consolider un rapport de force d&#233;favorable aux masses.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aucun lieu au monde n'a &#233;t&#233; plus symptomatique de cette tendance que la p&#233;riph&#233;rie. Malgr&#233; d'importantes disputes sur le plan mon&#233;taire ou sur les march&#233;s des capitaux, les principales puissances se sont mises d'accord dans la cur&#233;e du monde semi-colonial, comme cela a pu se constater &#227; travers l'appui aux plans du FMI et les affaires r&#233;alis&#233;es avec la Chine (RPC) par les diff&#233;rents imp&#233;rialismes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La profondeur de la crise &#233;conomique et la nouvelle tentative des Etats-Unis de redessiner le monde en y cherchant des avantages g&#233;opolitiques pourraient d&#233;t&#233;riorer qualitativement les rapports entre les diff&#233;rents imp&#233;rialismes. Cet &#233;l&#233;ment est une question centrale au moment de d&#233;finir la possibilit&#233; d'un changement dans le rapport de force entre les classes. L'exacerbation des disputes inter-imp&#233;rialistes, non plus seulement sur un plan &#233;conomique mais surtout sur un plan politique et g&#233;opolitique, peut ouvrir des br&#232;ches dans la superstructure et donner lieu au d&#233;veloppement de &#171; maillons faibles &#187; au sein du syst&#232;me imp&#233;rialiste mondial qui peuvent jouer en faveur du mouvement ouvrier et de masse pour affaiblir l'ordre imp&#233;rialiste dans son ensemble.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La politique actuelle de Washington a men&#233; &#227; une singuli&#232;re d&#233;t&#233;rioration de sa domination au sein de son pr&#233;-carr&#233;, l'Am&#233;rique latine, du moins si on la compare avec son niveau et son approfondissement au cours de la d&#233;cennie pr&#233;c&#233;dente. Cela peut se voir &#227; travers l'agitation politico-syndicale croissante qui parcourt la r&#233;gion depuis les Journ&#233;es r&#233;volutionnaires argentines&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb12&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;19 et 20 d&#233;cembre 2001 [N.d.T.].&#034; id=&#034;nh12&#034;&gt;12&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, l'arriv&#233;e au gouvernement de certains ph&#233;nom&#232;nes comme Lula au Br&#233;sil ainsi que d'autres variantes r&#233;formistes dans certains pays du continent ou l'exacerbation de l'affrontement entre r&#233;volution et contre-r&#233;volution au Venezuela. Dans ce dernier pays, obs&#233;d&#233;s par l'Irak et essayant de r&#233;unir suffisamment de consensus pour attaquer, les USA ont d&#251; baisser la garde et ne pas appuyer ouvertement un nouveau coup d'Etat&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb13&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;A l'image de celui d'avril 2002 [N.d.T.].&#034; id=&#034;nh13&#034;&gt;13&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, qui aurait &#233;t&#233; fortement remis en cause par leurs alli&#233;s. C'est un des motifs qui explique et a rendu possible la permanence de Chavez &#224; la t&#234;te du gouvernement en d&#233;pit de la paralysie de l'industrie p&#233;troli&#232;re.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sur un plan superstructurel, deux pays clefs comme l'Allemagne et la Cor&#233;e du Sud o&#249; il y existe encore une force militaire &#233;tasunienne en terme de troupes et d'infrastructure ont vu les candidats les moins align&#233;s sur les USA remporter les &#233;lections. En Allemagne, le candidat social-d&#233;mocrate qui semblait &#224; la tra&#238;ne dans le sondages en raison de son usure sur le plan int&#233;rieur s'est impos&#233; en faisant front contre la guerre en Irak. En Cor&#233;e du Sud, c'est le candidat qui remettait en cause l'alignement syst&#233;matique sur les USA et partisan du dialogue avec Pyong Yang qui a remport&#233; les &#233;lections. Le plus significatif est que cela survienne au moment m&#234;me o&#249; la Cor&#233;e du Nord, fraction asiatique de &#171; l'Axe du Mal &#187;, a relanc&#233; une crise nucl&#233;aire avec pour objectif d'obliger Washington &#224; la n&#233;gociation. La RPDC est largement consciente que les Etats-Unis ne peuvent affronter une guerre sur deux fronts.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Il ne s'agit pas l&#224; de donn&#233;es anecdotiques. La Cor&#233;e du Sud et l'Allemagne ont &#233;t&#233; les deux piliers de l'ordre am&#233;ricain de l'apr&#232;s-guerre, de concert avec le Japon en Asie pour le premier et sur le continent europ&#233;en pour le second. Si ces sc&#233;narios se multiplient, les USA pourraient se retrouver isol&#233;s. Son virage n&#233;o-imp&#233;rial actuel, loin d'annoncer une nouvelle &#232;re d'hyper-pouvoir &#233;tasunien, pr&#233;sage peut-&#234;tre les premiers signes de la d&#233;composition de sa domination imp&#233;rialiste.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La preuve par l'Irak.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;L'Irak concentre l'ensemble des d&#233;fis qui sont en jeu pour le pouvoir &#233;tasunien &#224; la suite de la situation ouverte par le 11 septembre : il ne s'agit pas seulement des relations aux masses, tant des pays centraux que p&#233;riph&#233;riques, mais aussi la relation des USA avec les bourgeoisies vassales des pays semi-coloniaux et celles des grandes puissances.&lt;br class='autobr' /&gt;
Mis &#227; part aux USA, o&#249; Bush a dispos&#233;, lors des derni&#232;res &#233;lections, d'un soutien important, dans le reste des pays centraux la majorit&#233; de la population, notamment en Europe, est hostile &#224; la guerre, comme ont pu le d&#233;montrer bien des enqu&#234;tes d'opinion et les mobilisations pacifistes de masse de Londres et de Florence. Dans les pays p&#233;riph&#233;riques, en d&#233;pit du peu de sympathie que g&#233;n&#232;re Hussein, la guerre est clairement per&#231;ue comme une aventure imp&#233;rialiste visant &#227; prendre le contr&#244;le d'une ressource clef &#224; l'image du p&#233;trole. Cette impression, ainsi que le soutien &#233;tasunien &#227; Isra&#235;l contre l'Intifada et son hostilit&#233; plus g&#233;n&#233;rale &#224; l'&#233;gard du monde musulman, impulse un sentiment anti-am&#233;ricain qui n'a jamais &#233;t&#233; plus &#233;lev&#233;. Anthony Zinni, un des premiers envoy&#233;s de George Bush comme m&#233;diateur au Proche-Orient, a ainsi r&#233;cemment soutenu : &#171; je suis perplexe devant ceux qui affirment que la &#8216;rue arabe' n'existe pas, et qu'elle ne r&#233;agira pas (&#8230;) la situation est explosive (&#8230;) c'est la pire que j'ai vue en une d&#233;cennie de travail dans cette r&#233;gion &#187;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb14&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Financial Times, 19/11/02.&#034; id=&#034;nh14&#034;&gt;14&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En m&#234;me temps, le conflit irakien est devenu le th&#233;&#226;tre des disputes entre &#171; unilat&#233;ralistes &#187; et &#171; multilat&#233;ralistes &#187; par rapport &#224; l'ordre mondial. Si Washington n'obtient pas l'aval de l'ONU pour une d&#233;claration de guerre, les co&#251;ts et les difficult&#233;s d'un conflit s'&#233;l&#232;veraient fortement. Cela pose la question de la probabilit&#233; d'un tel sc&#233;nario. Comme l'indique l'agence Stratfor, &#171; bien que Washington ait affirm&#233; &#227; plusieurs reprises &#234;tre pr&#234;t &#227; engager une action unilat&#233;rale si n&#233;cessaire, il est plus facile de le dire que de le faire, m&#234;me pour la seule superpuissance mondiale. L'Europe a gagn&#233; le premier round diplomatique lorsque Washington a conc&#233;d&#233; d'adopter une r&#233;solution au sein du Conseil de s&#233;curit&#233; de l'ONU contre l'Irak. Bien que la possibilit&#233; d'une attaque unilat&#233;rale reste ouverte, il s'agit aujourd'hui d'une &#233;ventualit&#233; plus difficile. Lancer une campagne de guerre sans l'appui de l'ONU laisserait les USA isol&#233;s internationalement. Bien que les faucons de l'administration Bush semblent &#234;tre pr&#234;ts &#227; prendre un tel risque, les colombes comme le Secr&#233;taire d'Etat Colin Powell et probablement le cercle d'influence de l'ancien pr&#233;sident Bush ne le sont pas, sans que l'on ne sache pour l'instant qui gagnera. De toutes mani&#232;res, l'Europe rendra difficile une d&#233;claration de guerre aux USA. Le sort de l'Irak se d&#233;cidera dans le cadre d'une bataille diplomatique entre Washington et l'Europe &#187;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb15&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Agence Stratfor, id.&#034; id=&#034;nh15&#034;&gt;15&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;. Dans ce cadre, la meilleure variante possible pour Washington serait qu'en cas de choix des armes, leurs alli&#233;s occidentaux, au-del&#224; de leur appui militaire (mineur ou tout &#227; fait nul), ne s'opposent pas vigoureusement &#227; la guerre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Depuis la fin de la guerre d'Afghanistan, les USA ont maintenu une rh&#233;torique belliqueuse alors que leur attitude a &#233;t&#233; plus pr&#233;cautionneuse. Bien que leur prochain objectif soit l'Irak, il subsiste un fort d&#233;bat sur le comment et le quand. Depuis la moiti&#233; de l'ann&#233;e 2002, la fraction Powell semble avoir remport&#233; le combat, non sur la guerre en Irak mais sur une strat&#233;gie plus pr&#233;cautionneuse et prolong&#233;e. Alors que ce lent jeu d'accumulation de forces a lieu, l'&#233;troite marge de man&#339;uvre de la politique ext&#233;rieure &#233;tasunienne en Irak a permis le d&#233;veloppement de deux crises internationales majeures, dans la p&#233;ninsule cor&#233;enne et au Venezuela. Cette situation pousse les USA &#224; l'action. Dans le cas contraire, leur inaction pourrait &#234;tre consid&#233;r&#233;e comme un manque d'autorit&#233;, non seulement au Proche et Moyen-Orient mais aussi &#227; &#233;chelle globale.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Au-del&#224; du profil que pourrait adopter une probable intervention imp&#233;rialiste, ce qui se jouera en derni&#232;re instance reste que l'objectif proclam&#233; consistant &#227; provoquer un changement de r&#233;gime &#227; Bagdad mettra &#224; l'&#233;preuve les capacit&#233;s et volont&#233;s imp&#233;riales des USA.&lt;br class='autobr' /&gt;
Apr&#232;s la d&#233;faite au Vietnam et malgr&#233; l'avantage conf&#233;r&#233; par la r&#233;volution de l'armement, leur d&#233;termination n'a &#233;t&#233; mise &#224; l'&#233;preuve que lors d'interventions de courte dur&#233;e. La prise de contr&#244;le de l'Irak et sa transformation seront une preuve de premi&#232;re importance. Cela permettra d'&#233;valuer jusqu'&#224; quel point le patriotisme g&#233;n&#233;r&#233; par le post-11 septembre a permis aux USA de d&#233;passer le syndrome du Vietnam. Il ne faut pas oublier qu'en d&#233;pit du discours va-t-en-guerre affich&#233;, l'ancien conseiller &#224; la S&#233;curit&#233; Nationale du gouvernement Carter, Zbigniew Brzezinski, soulignait &#171; (&#8230;) l'augmentation toujours croissante de la difficult&#233; pour mobiliser un consensus politique en faveur d'un leadership politique soutenu, et parfois co&#251;teux, des USA sur le plan ext&#233;rieur. Les moyens de communication ont jou&#233; un r&#244;le particuli&#232;rement important en ce sens en cr&#233;ant un fort rejet vis-&#224;-vis de l'id&#233;e de tout usage s&#233;lectif de la force qui entra&#238;nerait des pertes, m&#234;me mineures&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb16&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;&#171; Le grand &#233;chiquier mondial &#187; 1997.&#034; id=&#034;nh16&#034;&gt;16&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; &#187;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dans ce cadre, le virage autoritaire int&#233;rieur qui a accompagn&#233; le cours militariste am&#233;ricain sur le plan ext&#233;rieur est une d&#233;monstration des limites que l'offensive guerri&#232;re doit franchir au sein m&#234;me de la puissance imp&#233;rialiste.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Les Etats-Unis se retrouvent donc &#224; la crois&#233;e des chemins : ou ils r&#233;ussissent &#227; ass&#233;ner une s&#233;rie de coups r&#233;actionnaires qui permettent d'apporter une r&#233;ponse &#224; la remise en question croissante de leur domination, pour les bases fragiles de leur &#233;conomie et le dollar comme monnaie de r&#233;serve mondiale &#8211; dont la pr&#233;pond&#233;rance est &#227; terme toujours plus insoutenable- ; ou alors les tendances &#224; la rupture de l'&#233;quilibre capitaliste s'imposent, acc&#233;l&#233;rant ainsi le d&#233;clin historique des Etats-Unis et rendant possible un changement dans le rapport de force entre classes favorable au mouvement de masse.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;* &#171; Ofensiva guerrerista de Bush. Un intento de redefinir la hegemon&#237;a imperialista &#187;, publi&#233; pour la premi&#232;re fois dans Estrategia Internacional n&#176;19, Buenos Aires, janvier 2003, pp.5-22.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Pendant toute cette p&#233;riode, les USA ont particip&#233; &#227; hauteur de 40% du produit brut mondial &#227; parit&#233; de change alors que son &#233;conomie n'en repr&#233;sente que 25%.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Les cons&#233;quences d'une d&#233;flation pour l'accumulation capitaliste peuvent &#234;tre :&lt;br class='autobr' /&gt;
a)	Que cette baisse des prix remette &#227; plus tard certains achats et cr&#233;e une spirale d&#233;flationniste.&lt;br class='autobr' /&gt;
b)	Que les r&#233;centes banqueroutes refroidissent les banques et bloque ainsi leur volont&#233; de pr&#234;ter.&lt;br class='autobr' /&gt;
c)	Cette baisse des prix ne signifie pas une croissance des taux d'int&#233;r&#234;ts r&#233;els m&#234;me s'ils sont r&#233;duits &#227; z&#233;ro.&lt;br class='autobr' /&gt;
d)	Que cette baisse des prix augmente le poids r&#233;el de la dette ext&#233;rieure.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Les accords de Bretton Woods, sign&#233;s en juillet 1944, mettaient en place un syst&#232;me de change fixe o&#249; il existait un libre change du dollar en or. Le 15 Ao&#251;t 1971, le pr&#233;sident des USA, Nixon mit fin &#227; ce syst&#232;me.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Depuis 1960, l'offre de monnaie &#233;tasunienne a &#233;t&#233; multipli&#233;e par 25 alors que le produit brut r&#233;el seulement par 4. Ce ph&#233;nom&#232;ne s'est accompagn&#233; d'une forte diminution des formalit&#233;s pour obtenir un pr&#234;t. Les banques ont &#233;t&#233; encourag&#233;es par la R&#233;serve F&#233;d&#233;rale &#227; augmenter le cr&#233;dit en leur permettant de r&#233;duire leurs r&#233;serves obligatoires.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb5&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh5&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 5&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;5&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;R&#233;f&#233;rence : indice des prix de septembre et chiffres du troisi&#232;me trimestre du Revenu National US.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb6&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh6&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 6&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;6&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt; &#187;BERNANKE Ben, &#171; Deflation : Making sure it doesn't happen here &#187;, discours prononc&#233; &#227; Washington, 21/11/02.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb7&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh7&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 7&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;7&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Source &#8220;Time for a switch to global Reflation&#8221; : Financial Times 01/12/2002&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb8&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh8&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 8&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;8&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#171; Le lointain et tr&#232;s &#233;tendu r&#233;seau de bases semi-permanentes &#224; l'&#233;tranger, maintenu par les USA dans la guerre froide&#8230; n'avait aucun ant&#233;c&#233;dent historique. Aucun autre Etat n'avait install&#233; aussi durablement et en masse ses propres troupes sur le territoire souverain d'autres Etats en temps de paix &#187;. Giovanni Arrighi, &#171; La Globalisation, la souverainet&#233; nationale et l'interminable accumulation du capital &#187;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb9&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh9&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 9&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;9&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Nous avons d&#233;fini cette politique comme &#171; contre-r&#233;volution d&#233;mocratique &#187;. Voir CHINGO Juan et LIF Laura, &#171; Transitions vers la d&#233;mocratie. Un instrument de l'imp&#233;rialisme &#233;tasunien pour administrer le d&#233;clin de son h&#233;g&#233;monie &#187;, Estrategia Internacional n&#176;15.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb10&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh10&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 10&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;10&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#171; Transformer des milliers d'&#233;pargnants passifs en investisseurs actifs, les fonds d'investissement collectifs peuvent permettre d'amplifier les partisans de cette politique macro&#233;conomique n&#233;o-lib&#233;rale et cr&#233;er un outil id&#233;ologique beaucoup plus puissant pour le march&#233; financier que celui que peut lui offrir le seul dogme du &#8216;libre &#233;change' . En garantissant des b&#233;n&#233;fices et gr&#226;ce &#224; la volont&#233; de participation cruciale pour un ordre v&#233;ritablement h&#233;g&#233;monique, la nouvelle culture de l'investissement de masse peut servir pour reproduire le n&#233;olib&#233;ralisme de mani&#232;re beaucoup plus consensuelle &#187;. Adam Harmes &#171; La culture des fonds d'investissements collectifs &#187;, New Left Review N&#176;9.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb11&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh11&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 11&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;11&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Il s'agit l&#224; des r&#233;sultats des innombrables conflits nationaux, ethniques, tribaux ou guerres civiles qui se sont succ&#233;d&#233;es, pour ne donner que quelques exemples, dans l'ex-zone d'influence sovi&#233;tique (Bosnie, Kosovo, Tch&#233;tch&#233;nie, Caucase, ...) ou dans la r&#233;gion des Grands Lacs africains.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb12&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh12&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 12&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;12&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;19 et 20 d&#233;cembre 2001 [N.d.T.].&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb13&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh13&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 13&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;13&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;A l'image de celui d'avril 2002 [N.d.T.].&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb14&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh14&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 14&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;14&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Financial Times, 19/11/02.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb15&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh15&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 15&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;15&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Agence Stratfor, id.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb16&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh16&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notes 16&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;16&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;&#171; Le grand &#233;chiquier mondial &#187; 1997.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Un intento de redefinir la hegemon&#237;a imperialista</title>
		<link>https://estrategiainternacional.org/Un-intento-de-redefinir-la-hegemonia-imperialista</link>
		<guid isPermaLink="true">https://estrategiainternacional.org/Un-intento-de-redefinir-la-hegemonia-imperialista</guid>
		<dc:date>2003-01-01T21:23:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Aldo Santos, Juan Chingo</dc:creator>


		<dc:subject>EE.UU.</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica Internacional</dc:subject>
		<dc:subject>Am&#233;rica del Norte</dc:subject>
		<dc:subject>1 Econom&#237;a y pol&#237;tica internacional</dc:subject>
		<dc:subject>2 Decadencia de la hegemon&#237;a norteamericana</dc:subject>
		<dc:subject>Estados Unidos</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;Tomando en cuenta el renovado intervencionismo de EE.UU. en el exterior, como respuesta agresiva a los atentados del 11 de septiembre y basados en su inigualable supremac&#237;a militar, muchos analistas sostienen que estamos a las puertas de una nueva era de hiperpoder norteamericano. Partiendo de la crisis de la econom&#237;a mundial y de los motivos que llevan a EE.UU. a este intento de redise&#241;ar el orden mundial de forma ofensiva, en esta nota discutimos las probabilidades de su &#233;xito en esta (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Situacion-Internacional,318" rel="directory"&gt;Situaci&#243;n Internacional&lt;/a&gt;

/ 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/EE-UU-5" rel="tag"&gt;EE.UU.&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Politica-Internacional" rel="tag"&gt;Pol&#237;tica Internacional&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/America-del-Norte" rel="tag"&gt;Am&#233;rica del Norte&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/1-Economia-y-politica-internacional" rel="tag"&gt;1 Econom&#237;a y pol&#237;tica internacional&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/2-Decadencia-de-la-hegemonia-norteamericana" rel="tag"&gt;2 Decadencia de la hegemon&#237;a norteamericana&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Estados-Unidos-184" rel="tag"&gt;Estados Unidos&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;Tomando en cuenta el renovado intervencionismo de EE.UU. en el exterior, como respuesta agresiva a los atentados del 11 de septiembre y basados en su inigualable supremac&#237;a militar, muchos analistas sostienen que estamos a las puertas de una nueva era de hiperpoder norteamericano. Partiendo de la crisis de la econom&#237;a mundial y de los motivos que llevan a EE.UU. a este intento de redise&#241;ar el orden mundial de forma ofensiva, en esta nota discutimos las probabilidades de su &#233;xito en esta empresa o si por el contrario, este nuevo curso puede profundizar la aceleraci&#243;n de su decadencia y la apertura de un &#8220;desorden&#8221; mundial.&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El car&#225;cter de la actual crisis econ&#243;mica mundial&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La actual crisis se caracteriza por la existencia de grandes presiones deflacionarias (ca&#237;da de los precios de las mercanc&#237;as), en el marco de un fuerte desequilibrio en la econom&#237;a mundial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La brecha existente entre los pa&#237;ses con super&#225;vit de cuenta corriente como Europa Continental y Asia, incluido Jap&#243;n, y los pa&#237;ses con d&#233;ficit, centralmente Estados Unidos, es un factor persistente y potencialmente desestabilizante de la econom&#237;a global (ver cuadro 1). Esta brecha ha alcanzado la friolera de 2,5% del producto bruto mundial. El nivel de desigualdad de los flujos comerciales ha crecido a niveles nunca vistos en los pa&#237;ses industriales en la era de posguerra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La presi&#243;n deflacionaria responde a la combinaci&#243;n de dos fuerzas de car&#225;cter estructural.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La primera es la inmensa sobreacumulaci&#243;n de capitales que hay en la mayor&#237;a de los sectores de la econom&#237;a, desde las automotrices hasta la producci&#243;n del acero y, en particular, en los sectores de la inform&#225;tica y las telecomunicaciones (&#8220;high tech&#8221;), que fueron las ramas din&#225;micas del anterior ciclo econ&#243;mico centrado en EE.UU. La desaceleraci&#243;n econ&#243;mica de este pa&#237;s, que actu&#243; como consumidor de &#250;ltima instancia y principal motor de la econom&#237;a mundial desde 1995 en adelante1, ha incrementado la sobreproducci&#243;n de mercanc&#237;as a escala planetaria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La segunda es el importante avance en la internacionalizaci&#243;n de la econom&#237;a. Esto se refleja en el crecimiento del comercio en mucha mayor medida que la producci&#243;n, la existencia de un mercado financiero global, la oleada de fusiones y adquisiciones en los paises centrales y la relocalizaci&#243;n del capital en determinadas zonas de la periferia (M&#233;xico y el NAFTA, Sudeste de Asia y China, la extensi&#243;n de la Uni&#243;n Europea a Europa del Este y a algunos pa&#237;ses del norte de &#193;frica o Turqu&#237;a). Este proceso, que se aceler&#243; a partir de los &#8216;70 como forma de contrarrestar la tendencia a la ca&#237;da de la tasa de ganancia, fue adquiriendo una importancia cada vez mayor en el funcionamiento de la econom&#237;a mundial. Esta nueva divisi&#243;n del trabajo que la estrategia productiva de las grandes corporaciones fue imponiendo, ha implicado una creciente gravitaci&#243;n de la ley del valor a nivel mundial. La mayor influencia de las transnacionales, sobre todo en el campo de la producci&#243;n de bienes transables pero cada vez m&#225;s en otras &#225;reas de valorizaci&#243;n del capital, tiende a la formaci&#243;n de precios mundiales en cada vez m&#225;s ramas de la econom&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este marco, resalta la creciente importancia de China como taller manufacturero mundial basado en su abundante mano de obra barata, consecuencia de la enorme reserva que significa la existencia una fabulosa poblaci&#243;n campesina sobrante. Las exportaciones a bajos precios, tanto de las corporaciones multinacionales instaladas all&#237; como de las propias empresas chinas, son un gran factor depresor de los precios de las mercanc&#237;as no s&#243;lo en la producci&#243;n liviana (textiles y juguetes) sino crecientemente en las manufacturas e incluso en sectores de tecnolog&#237;a inform&#225;tica. Este rol ubica a China como el cuarto productor industrial despu&#233;s de EE.UU., Alemania y Jap&#243;n. Sus bajos costos de producci&#243;n la convierten en un espectacular ensamblador de m&#225;s del 50% de las c&#225;maras fotogr&#225;ficas en el mundo, el 30% de los aires acondicionados y televisores, el 25% de los lavarropas y casi un 20% de las heladeras. Incluso en productos inform&#225;ticos, es hoy el tercer productor mundial despu&#233;s de EE.UU. y Jap&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las fuertes presiones competitivas en el sector exportador de la econom&#237;a, como la industria manufacturera, son la principal fuente de las presiones deflacionarias que aquejan a las econom&#237;as de los pa&#237;ses centrales. Sin embargo y por primera vez, en la actual crisis econ&#243;mica mundial el sector servicios de la econom&#237;a no es m&#225;s inmune a estas presiones, como consecuencia de la mayor integraci&#243;n de la econom&#237;a mundial y de los avances que ha permitido la tecnolog&#237;a inform&#225;tica. Esto agrava el peligro deflacionario. Aunque este proceso est&#225; a&#250;n en su infancia (comparado con los sucesivos ajustes en el sector industrial), ya podemos ver sus consecuencias en la ca&#237;da de la rentabilidad en las ramas que manejan la distribuci&#243;n de mercanc&#237;as, como las terminales portuarias de la Costa Oeste de EE.UU. &lt;br class='autobr' /&gt;
La combinaci&#243;n de estas dos fuerzas, la sobreacumulaci&#243;n de capitales y la mayor internacionalizaci&#243;n de la econom&#237;a, le da a la crisis econ&#243;mica mundial actual un car&#225;cter diferente de las distintas crisis capitalistas que se sucedieron en el mundo desde la posguerra, creando el mayor riesgo desde los treinta de una deflaci&#243;n abierta.2&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El d&#243;lar y la emisi&#243;n monetaria como principal factor desestabilizador de la acumulaci&#243;n capitalista mundial&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las ra&#237;ces de la crisis actual hay que buscarlas en la crisis de acumulaci&#243;n capitalista iniciada en los &#8216;70 y en la respuesta norteamericana a &#233;sta. El fin del boom de posguerra se&#241;al&#243; el comienzo de la declinaci&#243;n hist&#243;rica de EE.UU. El resurgimiento de Jap&#243;n y Alemania como potencias emergentes, termin&#243; con la abrumadora superioridad econ&#243;mica de Norteam&#233;rica y dio origen a la divisi&#243;n del mundo en una tr&#237;ada de potencias imperialistas m&#225;s o menos equivalentes. &lt;br class='autobr' /&gt;
A decir de Ernest Mandel: &#8220;...la ley del desarrollo desigual por primera vez en la historia se revirti&#243; contra el imperialismo norteamericano. Las otras potencias imperialistas, que partieron de un nivel de productividad industrial mucho m&#225;s bajo que el de EE.UU., han modernizado su industria mucho m&#225;s r&#225;pidamente y han logrado a su vez, ventajas de productividad apreciables. Muchas de sus mercanc&#237;as son, hoy en d&#237;a, de una calidad parecida y a veces superior y, ante todo, m&#225;s baratas que las mercanc&#237;as norteamericanas: los nav&#237;os japoneses; los peque&#241;os autom&#243;viles europeos y japoneses; las m&#225;quinas-herramientas alemanas...&#8221; Este retroceso relativo de EE.UU. llev&#243; a su fin al sistema de Bretton Woods.3&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde entonces, EE.UU. utiliz&#243; el nuevo r&#233;gimen de cambio flexible y la continuidad del d&#243;lar como moneda de reserva y medio de pago a nivel mundial como forma de enfrentar la crisis, manipulando en su provecho este privilegio s&#243;lo reservado a la potencia hegem&#243;nica. Este enorme beneficio econ&#243;mico para EE.UU. le ha permitido vivir m&#225;s all&#225; de sus medios, cuesti&#243;n que se ha expresado en un sobreconsumo y en d&#233;ficits comerciales masivos. Exportando su inflaci&#243;n4, EE.UU. ha aumentando la inestabilidad y las desigualdades de la econom&#237;a mundial -como demuestra la sucesi&#243;n de crisis monetarias, financieras y burs&#225;tiles a lo largo de las &#250;ltimas dos d&#233;cadas-, generando a largo plazo las fuertes presiones deflacionarias que hoy agobian a la econom&#237;a. En otras palabras, durante este periodo EE.UU. ha actuado crecientemente como el principal desestabilizador de la acumulaci&#243;n capitalista mundial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los d&#233;ficits de cuenta corriente en EE.UU. (y el subsiguiente aumento de la liquidez del d&#243;lar a nivel mundial) han sido largamente responsables del inflamiento global del abundante &#8220;hot money&#8221;. A lo largo de estas d&#233;cadas, esta masa dineraria ha sido dirigida a canales especulativos, ayudando a crear booms y depresiones alrededor del mundo. Tambi&#233;n ha sido un combustible esencial para el sistema crediticio norteamericano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque menos apreciada, la exportaci&#243;n de inflaci&#243;n por EE.UU. ha sido el principal motor para la sobrefinanciaci&#243;n de las industrias que producen bienes para la exportaci&#243;n. Ya sea Jap&#243;n a fines de los &#8216;80, el Sudeste Asi&#225;tico durante los &#8216;90 o en estos d&#237;as China, el hipertrofiado sector financiero de EE.UU. ha sido, directa o indirectamente, la fuente original de la mayor parte del financiamiento global disponible. El sobreabundante financiamiento norteamericano es el responsable de la sobreinversi&#243;n en el sector manufacturero que hoy ejerce una presi&#243;n hacia abajo en el precio de las mercanc&#237;as. En otras palabras, China puede estar hoy &#8220;exportando deflaci&#243;n&#8221; pero la ra&#237;z &#250;ltima debe buscarse en la exportaci&#243;n inflacionaria de EE.UU. &lt;br class='autobr' /&gt;
El resultado de todo esto ha sido una declinaci&#243;n del dinamismo de la econom&#237;a mundial, a pesar del mini boom norteamericano de la segunda mitad de los &#8216;90 (ver cuadro 2). Como plantea Robert Brenner: &#8220;La subyacente debilidad del sistema en su conjunto y su componente norteamericano, se manifiesta en el hecho de que, durante el curso del ciclo de negocios de los &#8216;90, la performance econ&#243;mica de las econom&#237;as capitalistas avanzadas tomadas de conjunto fue, para todas las medidas promedio -crecimiento del PBN, ingreso per capita, productividad del trabajo y salarios reales, as&#237; como el nivel de desempleo-, no mejor que durante los '80. Este &#250;ltimo fue en s&#237; mismo menor que en los &#8216;70, el cual por supuesto no se aproxima al de los &#8216;60 o los &#8216;50.&#8221; (Robert Brenner, &#8220;The economy after the boom: a diagnosis&#8221;, Against the current).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El perro que se muerde la cola&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A mediados de los a&#241;os &#8216;20, Trotsky se&#241;al&#243; el desplazamiento del eje de la econom&#237;a mundial de la declinante Europa (y en particular de Inglaterra) hacia los ascendentes EE.UU., alertando al mismo tiempo sobre las consecuencias que tendr&#237;a el creciente sometimiento del viejo continente en la propia Norteam&#233;rica. &#8220;Se dice en el arte militar, que quien envuelve al enemigo y le corta, queda a menudo cortado el mismo. En la econom&#237;a se produce un fen&#243;meno an&#225;logo: tanto m&#225;s somete EE.UU. bajo su dependencia al mundo entero, tanto m&#225;s caen ellos mismos bajo la dependencia del mundo entero, con todas sus contradicciones y conmociones en perspectiva.&#8221; (&#8220;Europa y Am&#233;rica&#8221;, discurso pronunciado por Trotsky en Mosc&#250;, 1926).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque esta cita se refiere a la emergencia de EE.UU. como potencia hegem&#243;nica, tambi&#233;n puede aplicarse a este periodo de su declinaci&#243;n hist&#243;rica. Precisamente, lo novedoso de la crisis actual es que la pol&#237;tica norteamericana de derivar sus propias dificultades sobre el mundo entero, est&#225; comenzando a redundar en que las fuertes presiones deflacionarias manifiestas a nivel mundial hoy acechan tambi&#233;n a la econom&#237;a de EE.UU., limitando su capacidad para salir de la crisis con los mismos mecanismos que utiliz&#243; en el pasado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si tomamos la m&#225;s amplia medici&#243;n de los precios en la econom&#237;a, se comprueba que estos han crecido menos de un 1% en los &#250;ltimos doce meses5, el menor incremento en los &#250;ltimos 50 a&#241;os. M&#225;s a&#250;n, salvo algunos &#237;tems que representan menos del 7% del total, el resto de los componentes del &#237;ndice de precios experimenta una ca&#237;da que llega en el caso de las computadoras personales al 21% anualizado. En otras palabras, la deflaci&#243;n en los precios de las corporaciones ya es una realidad y se est&#225; incrementando en EE.UU. Ligado a lo anterior y seg&#250;n estad&#237;sticas del Departamento de Comercio, las ganancias de las corporaciones en el ingreso nacional est&#225;n cayendo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por su parte, los niveles r&#233;cords de endeudamiento dom&#233;stico, tanto de las corporaciones como de los consumidores (tarjetas de cr&#233;dito, hipotecas, etc.) son una pesada carga sobre el cuerpo econ&#243;mico. Las defraudaciones, defaults y bancarrotas est&#225;n en alza. Crecen las bancarrotas empresariales frente a la acumulaci&#243;n de deudas. El &#250;ltimo caso resonante es el de United Airlines, la segunda l&#237;nea de aeronavegaci&#243;n comercial, incapaz de pagar una deuda de 900 millones de d&#243;lares este mes. El Estado de California, la quinta econom&#237;a del mundo, est&#225; al borde de la quiebra fiscal despu&#233;s de la fenomenal ca&#237;da en sus ingresos provenientes de los a&#241;os del boom de la industria inform&#225;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si no fuera por la excepcional baja de las tasas de inter&#233;s adoptada por la Reserva Federal, sumada al abrupto y amplio giro desde un super&#225;vit hacia un creciente (y en ascenso) d&#233;ficit fiscal junto a la aceleraci&#243;n de la expansi&#243;n monetaria y crediticia, la econom&#237;a norteamericana habr&#237;a ca&#237;do en recesi&#243;n a lo largo del 2002. Sin embargo, a pesar del aumento y la abundancia de liquidez, el sector manufacturero sigue retrocediendo, lo que demuestra que la depresi&#243;n en la manufactura no es de car&#225;cter c&#237;clico sino de tipo estructural.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este marco, una recuperaci&#243;n del crecimiento global impulsada por EE.UU. s&#243;lo podr&#237;a agravar su ya abultado d&#233;ficit de cuenta corriente, cuyo financiamiento a lo largo de las &#250;ltimas d&#233;cadas ha redundado en un endeudamiento externo equivalente a un 25% de su PBN (exacerbando los peligrosos desequilibrios de la econom&#237;a mundial y aumentando el riesgo siempre presente de una ca&#237;da abrupta del d&#243;lar). En otras palabras, esta alternativa significar&#237;a para la econom&#237;a mundial al igual que en el 2002, una reedici&#243;n de la d&#233;bil y desigual recuperaci&#243;n, motorizada por una crecientemente insostenible posici&#243;n a largo plazo de EE.UU.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aunque este escenario en lo inmediato sigue siendo el m&#225;s probable, en el marco de las presiones deflacionarias y su creciente endeudamiento externo, aumentan las perspectivas de que EE.UU. intente monetizar su deuda. Recientemente Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal, se&#241;al&#243; que el gobierno norteamericano no dudar&#225; en utilizar todos los recursos a su disposici&#243;n para evitar que la deflaci&#243;n llegue a EE.UU. Como plante&#243; m&#225;s expl&#237;citamente uno de sus colegas en la FED:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;...el gobierno de Estados Unidos tiene una tecnolog&#237;a llamada la &#8220;m&#225;quina de imprimir&#8221; (o su equivalente electr&#243;nico), que le permite producir tantos d&#243;lares como desee, esencialmente sin costo. Incrementando la cantidad de d&#243;lares en circulaci&#243;n, o a&#250;n con la amenaza cre&#237;ble de hacerlo, el gobierno de EE.UU. puede reducir el valor del d&#243;lar en t&#233;rminos de bienes y servicios, lo cual es equivalente a elevar los precios en d&#243;lares de aquellos bienes y servicios. Nosotros concluimos que, bajo un sistema de papel moneda, un gobierno determinado puede siempre generar gastos mayores y por tanto una inflaci&#243;n positiva... Si caemos en deflaci&#243;n... nosotros podemos tener la tranquilidad de que la l&#243;gica del ejemplo de la m&#225;quina de imprimir debe imponerse por s&#237; misma y que suficientes inyecciones de dinero van siempre a revertir finalmente la deflaci&#243;n.&#8221; (Ben Bernanke, &#8220;Deflation: Making Sure &#8216;It' Doesn't Happen Here&#8221;, discurso pronunciado el 21 de noviembre en Washington).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el marco de las fuertes tendencias recesivas que aquejan a la econom&#237;a mundial, una medida como &#233;sta ser&#237;a extremadamente deflacionaria para el resto del mundo, generando la posibilidad de un emponzo&#241;amiento de las relaciones comerciales interimperialistas. Recientemente, el viceministro japon&#233;s de asuntos internacionales, Haruhiko Kuroda, alarde&#243; sobre la necesidad de una devaluaci&#243;n del yen.6 La mera sugerencia de estas pol&#237;ticas de reflaci&#243;n a trav&#233;s de una depreciaci&#243;n de la moneda a uno y otro lado del Pacifico, muestra los riesgos de un ciclo de devaluaciones competitivas, que podr&#237;a abrir un horizonte altamente traum&#225;tico para la econom&#237;a internacional y los mercados financieros mundiales. No nos olvidemos que la sucesi&#243;n de devaluaciones competitivas en los '30 fue lo que llev&#243; a la virtual fractura del comercio internacional y a la formaci&#243;n de bloques econ&#243;micos hostiles. Este marco es propicio para la politizaci&#243;n de las disputas comerciales, la b&#250;squeda de chivos expiatorios y la apelaci&#243;n a la xenofobia, con las exportaciones chinas y el &#8220;peligro amarillo&#8220; como un adversario probable. Todo esto, junto a las crecientes tensiones geopol&#237;ticas, puede significar el test m&#225;s importante para la creciente internacionalizaci&#243;n de la econom&#237;a. En otras palabras, que la aguda contradicci&#243;n entre &#233;sta y la continua existencia de estados nacionales adquiera un car&#225;cter m&#225;s abierto y pronunciado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El otro riesgo latente es que una fuerte devaluaci&#243;n del d&#243;lar puede disparar una fuga de capitales de EE.UU., debilitando el rol de la moneda norteamericana como pilar del sistema monetario internacional. La necesidad de una pol&#237;tica ofensiva contra la deflaci&#243;n es consistente con los intereses dom&#233;sticos de la mayor naci&#243;n deudora del planeta, pero no para los acreedores externos de &#233;sta. Como plantea el analista Paul Kasriel de Northern Trust: &#8220;Los inversores globales pensaban que ellos estaban usando sus adelantos de fondos en una forma que incrementar&#237;a la probabilidad del pago a ellos del principal, inter&#233;s y dividendos en &#8220;d&#243;lares honestos&#8221;, mientras que las acciones indicadas por la FED para derrotar la deflaci&#243;n generar&#237;an precisamente el resultado opuesto. Con rendimientos ajustados a la inflaci&#243;n en los mercados monetarios en el extranjero ya m&#225;s altos que lo que est&#225;n en los EE.UU., usando el 1- &#189; mill&#243;n de d&#243;lares diarios adelantados a nosotros por el resto del mundo en formas &#8220;improductivas&#8221;, y siendo la naci&#243;n deudora m&#225;s grande del mundo, no es realmente sabio tener a los funcionarios del banco central p&#250;blicamente diciendo que ellos est&#225;n listos para echar a rodar la m&#225;quina de imprimir moneda&#8221;7.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por tanto, una depreciaci&#243;n significativa del d&#243;lar realizada sin ning&#250;n acuerdo de coordinaci&#243;n internacional podr&#237;a tener traum&#225;ticas consecuencias inintencionadas para EE.UU. Debido a que a todos los bloques econ&#243;micos les conviene una pol&#237;tica reflacionaria, las chances de hacerlo en forma coordinada son pocas. En este marco, si Norteam&#233;rica intenta imponer su hegemon&#237;a y aplicar una salida unilateral, la resultante podr&#237;a ser m&#225;s temprano que tarde grave para la misma. Es decir, si bien EE.UU. puede intentar otra vez hacer frente a su crisis descarg&#225;ndola sobre el resto del mundo, han aumentado las probabilidades de que esta salida mine gravemente uno de los pilares fundamentales de su propio poder&#237;o en las &#250;ltimas d&#233;cadas: el d&#243;lar. Esta realidad es uno de los factores fundamentales que explica el giro de Bush hacia el uso del poder&#237;o pol&#237;tico y militar de EE.UU. para sostener su posici&#243;n econ&#243;mica en el mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Declinaci&#243;n hist&#243;rica y mutaciones en las formas de dominio (el poder&#237;o norteamericano en las &#250;ltimas tres d&#233;cadas)&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La declinaci&#243;n hist&#243;rica de EE.UU. iniciada a comienzos de los &#8216;70, implic&#243; una mutaci&#243;n en su forma de dominio, comparado con el cenit de su hegemon&#237;a. Gracias a estas transformaciones, EE.UU. pudo administrar bastante exitosamente el declive de su hegemon&#237;a. Sin embargo, como pusieron de manifiesto en forma brutal los atentados a las Torres Gemelas y el Pent&#225;gono, los mecanismos de dominio que EE.UU. utiliz&#243; en las &#250;ltimas d&#233;cadas est&#225;n chocando con l&#237;mites insalvables, que le est&#225;n imponiendo un nuevo giro a la pol&#237;tica imperialista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;- La hegemon&#237;a norteamericana en la &#171;posguerra&lt;/i&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
A la salida de la Segunda Guerra Mundial, el poder&#237;o norteamericano se caracteriz&#243; esquem&#225;ticamente por la combinaci&#243;n de los siguientes elementos: &lt;br class='autobr' /&gt;
El despliegue de una fuerza militar sin precedentes, con bases semi permanentes en una importante cantidad de pa&#237;ses8, sumado a una serie de alianzas pol&#237;tico militares, como la OTAN o el Tratado de Defensa Norteamericano-Japon&#233;s, que garantizaban el apoyo pol&#237;tico militar del resto de las potencias capitalistas a los dictados de EE.UU.; el acuerdo con la URSS que dividi&#243; el mundo en &#8220;zonas de influencia&#8221;, conocido como el Orden de Yalta, por el cual, al mismo tiempo que se mantuvo la competencia entre los dos reg&#237;menes sociales opuestos (&#8220;guerra fr&#237;a&#8221;), la burocracia estalinista se comprometi&#243; al mantenimiento del statu quo mundial; la generalizaci&#243;n, sobre estas bases, del &#8220;americanismo&#8221; en las principales potencias imperialistas y en partes importantes del mundo semicolonial, que acompa&#241;&#243; al despliegue de la expansi&#243;n del capital norteamericano por el mundo y provoc&#243; la reconstrucci&#243;n capitalista y la recuperaci&#243;n de Europa y Jap&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este periodo ha sido calificado como de &#8220;hegemon&#237;a benigna&#8221; o &#8220;benevolente&#8221;. La clave de dicho comportamiento, estuvo basada en la necesidad de EE.UU. de contener el avance de la influencia comunista tanto en Europa como en Jap&#243;n, ambos devastados por la guerra. El estado imperialista norteamericano actu&#243; como garante de la &#8220;libre empresa&#8221;, promoviendo como base para la consolidaci&#243;n pol&#237;tica de su hegemon&#237;a el &#233;xito econ&#243;mico de sus aliados y competidores, a la vez que recreaba un mercado para la expansi&#243;n de sus multinacionales en el extranjero. As&#237;, al tiempo que EE.UU. se aseguraba que sus firmas se quedaran con la &#8220;parte del le&#243;n&#8221; de la acumulaci&#243;n capitalista mundial, permiti&#243; y alent&#243; el extraordinario crecimiento que Alemania y Jap&#243;n, las dos potencias derrotadas en la Segunda Guerra, tuvieron durante el &#8220;boom&#8221;.9&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante este periodo, al buscar asegurar su reproducci&#243;n hegem&#243;nica, EE.UU. no s&#243;lo prosegu&#237;a sus propios intereses a expensas de sus rivales sino que lo hac&#237;a garantizando las condiciones generales de la expansi&#243;n capitalista, en la cual ellos tambi&#233;n estaban interesados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;- El comienzo de la declinaci&#243;n hist&#243;rica de EE.UU.&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;/i&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
La crisis de acumulaci&#243;n capitalista de comienzos de los &#8216;70, la emergencia de potencias competidoras y el ascenso obrero y popular del &#8216;68/'81, tanto en los pa&#237;ses centrales pero en forma m&#225;s aguda en la periferia, socavaron la relativa estabilidad del Orden de Yalta, hegemonizado por EE.UU., cuestionando las bases de su dominio. &lt;br class='autobr' /&gt;
El empantanamiento del ej&#233;rcito norteamericano en Vietnam, fue el punto de inflexi&#243;n que motoriz&#243; una serie de cambios en los mecanismos de su dominaci&#243;n a partir de la presidencia de Nixon. Como plantea Henry Kissinger en su libro La Diplomacia: &#8220;Para Nixon, el angustioso proceso de sacar de Vietnam a EE.UU. hab&#237;a sido, a fin de cuentas, un esfuerzo por mantener la posici&#243;n del pa&#237;s en el mundo. A&#250;n sin ese purgatorio, habr&#237;a sido necesaria una gran revaluaci&#243;n de la pol&#237;tica exterior norteamericana, pues se acercaba a su fin la &#233;poca del predominio norteamericano casi total en el escenario mundial. La superioridad nuclear de EE.UU. iba reduci&#233;ndose, y su supremac&#237;a econ&#243;mica ya era desafiada por el din&#225;mico crecimiento de Europa y de Jap&#243;n, restaurados ambos con recursos norteamericanos y protegidos por garant&#237;as de seguridad de EE.UU. Lo de Vietnam finalmente mostr&#243; que ya era hora de revaluar el papel de EE.UU. en el mundo en desarrollo y en encontrar alg&#250;n terreno firme entre la retirada y la expansi&#243;n excesiva. &#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta revaluaci&#243;n tuvo un car&#225;cter defensivo durante las presidencias de Nixon, Ford y Carter en la d&#233;cada de los &#8216;70; fue adquiriendo un car&#225;cter cada vez m&#225;s ofensivo con Reagan en los &#8216;80, continuando con la presidencia de Bush padre y Clinton en los &#8216;90 despu&#233;s de la ca&#237;da de la ex URSS. La misma incluy&#243;:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;- Una pol&#237;tica intervencionista m&#225;s cauta y de operaciones militares m&#225;s restringidas&lt;/i&gt; del ej&#233;rcito norteamericano en el extranjero, como consecuencia de la existencia del &#8220;s&#237;ndrome de Vietnam&#8221;. El apoyo a reg&#237;menes autoritarios, que fue una constante del gobierno norteamericano durante la guerra fr&#237;a, fue reemplazado por operaciones encubiertas de fuerzas irregulares, como la &#8220;contra&#8221; en Nicaragua o los mujaidines en Afganist&#225;n y, por otro lado, por una pol&#237;tica de promoci&#243;n de los derechos humanos y aperturas democr&#225;ticas, como forma de prevenir estallidos revolucionarios en la periferia que lo obligaran a una intervenci&#243;n directa y a un desgaste mayor.10 En los &#8216;90, las &#8220;guerras humanitarias&#8221; se convirtieron en el principal ropaje de la creciente intervenci&#243;n imperialista como demostr&#243; la Guerra de Kosovo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; E&lt;i&gt;l giro de la pol&#237;tica exterior norteamericana de una pol&#237;tica de contenci&#243;n hacia la pol&#237;tica de Detente con la ex Uni&#243;n Sovi&#233;tica&lt;/i&gt;, junto a la apertura diplom&#225;tica hacia China para contener a Mosc&#250;, le permitieron a EE.UU. entablar una negociaci&#243;n con el Kremlin para obtener una serie de concesiones en el terreno nuclear y en las zonas calientes de la periferia donde la burocracia estalinista a&#250;n conservaba influencia. Posteriormente, durante la d&#233;cada de los &#8216;80, la carrera armament&#237;stica y la promoci&#243;n ofensiva de la bandera de los derechos humanos como fundamento de su pol&#237;tica exterior, fueron utilizadas por Reagan como arma para obtener la capitulaci&#243;n de Gorbachov a los dictados del plan imperialista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; &lt;i&gt;La creaci&#243;n de organismos ad hoc, como la trilateral o el G-7, le permitieron a EE.UU. negociar (y contener) el ascenso de las potencias imperialistas competidoras y obtener ventajas econ&#243;micas y acuerdos de coordinaci&#243;n&lt;/i&gt;, como el Acuerdo de Plaza de 1985, que posibilit&#243; una fuerte devaluaci&#243;n del d&#243;lar frente al agudo deterioro de la manufactura y de la econom&#237;a norteamericana. Esto en el marco de que la existencia de la URSS, aunque debilitada, hasta su completa disoluci&#243;n en 1991 permiti&#243; la continuidad de la unidad pol&#237;tica e ideol&#243;gica de las potencias capitalistas. &lt;br class='autobr' /&gt;
Todos estos cambios permitieron una recomposici&#243;n relativa de la hegemon&#237;a norteamericana, comparado con el periodo de zozobra de los &#8216;70. Esto fue posible porque el ascenso obrero y popular del &#8216;68/'81 fue desviado en los pa&#237;ses centrales y derrotado en forma sangrienta en la periferia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;- La ofensiva neoliberal&lt;/i&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
Sobre este cambio de la relaci&#243;n de fuerzas, desfavorable para el movimiento de masas, fue que al inicio de los &#8216;80 pudo asentarse la ofensiva neoliberal, que permiti&#243; una recomposici&#243;n de las ganancias capitalistas aunque sin revertir fundamentalmente la p&#233;rdida del dinamismo de la acumulaci&#243;n capitalista que caracteriz&#243; a la econom&#237;a mundial en los &#250;ltimos 30 a&#241;os.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto se expres&#243; en el aumento de la financiarizaci&#243;n, fen&#243;meno que acompa&#241;&#243; al crecimiento econ&#243;mico no s&#243;lo en los &#8216;80 (cuando la tasa de inversi&#243;n se mantuvo baja), sino especialmente en los &#8216;90, cuando la prosperidad econ&#243;mica norteamericana fue acompa&#241;ada por un desarrollo descomunal de los mercados e instrumentos financieros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante las &#250;ltimas d&#233;cadas, el capital fue capaz de liquidar conquistas significativas de los trabajadores (m&#225;s agudamente en los pa&#237;ses anglosajones como Inglaterra y EE.UU.) sin apelar a m&#233;todos contrarrevolucionarios directos como en los &#8216;30. Adem&#225;s, pudo establecer nuevos t&#233;rminos leoninos en su relaci&#243;n con la periferia, reduciendo significativamente los m&#225;rgenes de maniobra que las burgues&#237;as de los pa&#237;ses semicoloniales gozaron durante los &#8216;70 (expresados, por ejemplo, en el aumento de los precios de las materias primas, en especial de los precios del petr&#243;leo).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En los pa&#237;ses semicoloniales, se redobl&#243; la opresi&#243;n imperialista a trav&#233;s de la doble carga del pago oneroso de la deuda externa y del deterioro en los t&#233;rminos de intercambio de las materias primas, derivando en el empobrecimiento de amplias zonas de la periferia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En los pa&#237;ses centrales, la ofensiva neoliberal redund&#243; en el aumento de la explotaci&#243;n y en el deterioro en las condiciones de vida de los trabajadores, liquidando el &#8220;pacto fordista&#8221; que at&#243; el trabajo al capital durante el boom de posguerra. &lt;br class='autobr' /&gt;
Sin embargo, nuevas tendencias asociadas con el ascenso del sector de los fondos de inversi&#243;n colectiva y la aparici&#243;n de una &#8220;cultura de la inversi&#243;n&#8221; recrearon, fundamentalmente en una porci&#243;n importante de sectores de clase media y capas altas de los trabajadores, la percepci&#243;n de la existencia de un v&#237;nculo entre &#233;stos y los intereses del capital financiero, que ayudaron a la consolidaci&#243;n hegem&#243;nica del &#8220;neoliberalismo&#8221;.11 El llamado Consenso de Washington expres&#243; la extensi&#243;n de esta hegemon&#237;a a los pa&#237;ses de la periferia, aunque en este caso su impacto fue limitado a la elite y a los sectores altos de las clases pudientes, a diferencia de la base social m&#225;s amplia que las pol&#237;ticas neoliberales gozaron en los pa&#237;ses imperialistas. Esta pol&#237;tica se profundiz&#243; despu&#233;s del &#8216;89, con el avance de la restauraci&#243;n capitalista tanto en Europa del Este como en la ex URSS, como producto del aborto de los procesos revolucionarios anti estalinistas y fundamentalmente en China despu&#233;s de la masacre de la Plaza Tian an Men.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;- El equilibrio inestable de los &#8216;90&lt;/i&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
Es sobre estas bases que se estableci&#243; el equilibrio inestable de los &#8216;90. Durante este periodo, EE.UU. se fortaleci&#243; en forma relativa con respecto a sus competidores, lo que le permiti&#243; absorber exitosamente las consecuencias desestabilizantes de la ca&#237;da del Orden de Yalta y evitar que &#233;stas golpearan sobre su hegemon&#237;a. Esto se combin&#243; con el retroceso como actores pol&#237;ticos internacionales de Jap&#243;n y en forma relativa de la Comunidad Europea. El primero como consecuencia del estancamiento de su econom&#237;a durante toda la d&#233;cada, y la Comunidad Europea al estar concentrada en contener la inestabilidad proveniente del Este (anexi&#243;n de la RDA por Alemania Occidental, desmembramiento de los Balcanes, revoluci&#243;n en Albania, etc.) y en las propias contradicciones de su construcci&#243;n. A su vez, la derrota de Irak a comienzos del &#8216;91, garantiz&#243; la continuidad de una relativa estabilidad en la periferia, que se expres&#243; en la oleada de los llamados &#8220;mercados emergentes&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, con el paso del tiempo se fueron acumulando una serie de contradicciones y fuerzas antag&#243;nicas que, una a una, fueron saliendo a la superficie en los &#250;ltimos a&#241;os del siglo pasado: desde la crisis del Sudeste Asi&#225;tico y las sucesivas crisis de los llamados &#8220;mercados emergentes&#8221;; la emergencia del movimiento anticapitalista en los pa&#237;ses centrales; el estallido de la segunda Intifada en Palestina, el creciente antinorteamericanismo en Medio Oriente y la resistencia a los planes neoliberales en Am&#233;rica Latina; el rechazo de las otras potencias al curso inicial del gobierno de Bush; hasta la crisis de la econom&#237;a norteamericana que arrastr&#243; a la econom&#237;a mundial en su conjunto a la ca&#237;da. El atentado del 11/09 actu&#243; como catalizador y acelerador de todos estos elementos que se vinieron acumulando en la situaci&#243;n mundial, se&#241;alando la ruptura del equilibrio inestable de la d&#233;cada pasada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Razones estructurales para la redefinici&#243;n de la pol&#237;tica norteamericana&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Durante los &#8216;90, el capital pudo extender geogr&#225;ficamente su dominio a &#225;reas que antes le estaban vedadas, al tiempo que EE.UU. aument&#243; su margen de maniobra en el terreno militar y su confianza en la utilizaci&#243;n de la fuerza luego de la ca&#237;da de la ex URSS. Al mismo tiempo, estos resultados generaron toda una serie de contradicciones que, latentes durante la d&#233;cada, se expresaron con fuerza al final de la misma, como el creciente impacto de la periferia sobre el centro y la creciente rivalidad interimperialista que pusieron de manifiesto los atentados del 11/09 y la respuesta norteamericana a los mismos. Esto en el marco de la crisis econ&#243;mica mundial, que ha implicado una p&#233;rdida de hegemon&#237;a del capital financiero en el plano interno de EE.UU. y un creciente cuestionamiento al modelo neoliberal a nivel mundial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;- La p&#233;rdida de hegemon&#237;a del capital financiero y del modelo anglosaj&#243;n&lt;/i&gt; &lt;br class='autobr' /&gt;
Las fabulosas ca&#237;das accionarias y los esc&#225;ndalos corporativos como el de Enron y World Com, han puesto en cuestionamiento la ascendencia que el capital financiero ven&#237;a teniendo desde el inicio de la ofensiva neoliberal a principios de los &#8216;80 y que tuvo su punto culminante con la burbuja especulativa de fines de la d&#233;cada pasada. &lt;br class='autobr' /&gt;
La p&#233;rdida de confianza en el modelo &#8220;anglosaj&#243;n&#8221;, como modelo de negocios y de organizaci&#243;n empresarial, no s&#243;lo entre las masas sino tambi&#233;n en las elites de los diversos pa&#237;ses, tiene un significado opuesto al triunfalismo que emergi&#243; tras la &#8220;derrota del comunismo&#8221; y que fue el sustento ideol&#243;gico que acompa&#241;&#243; al crecimiento norteamericano de la &#250;ltima d&#233;cada y a la expansi&#243;n geogr&#225;fica del capital (la llamada &#8220;globalizaci&#243;n&#8221;).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En EE.UU., la ira de amplios sectores de la poblaci&#243;n contra los managers de las empresas y las principales instituciones del sistema financiero como las firmas auditoras, los bancos de inversi&#243;n y las consultoras -que encubrieron y se beneficiaron con el saqueo de la riqueza de los trabajadores de sus propias compa&#241;&#237;as y hasta de los accionistas-, amenaza de no ser canalizada, con cuestionar las reglas del propio sistema capitalista.12 La p&#233;rdida de hegemon&#237;a del capital financiero, unido por uno y mil lazos al sistema pol&#237;tico norteamericano, pone en entredicho la base social de &#233;ste &#250;ltimo, lo que puede dar lugar a nuevos fen&#243;menos pol&#237;ticos. La &#8220;guerra contra el terrorismo&#8221; es utilizada por Bush, aprovechando la conmoci&#243;n creada por el 11/09, para desviar las consecuencias de esta descomposici&#243;n del sistema social y pol&#237;tico norteamericano hacia un enemigo externo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;- El aumento de la rivalidad interimperialista, en especial con Europa&lt;/i&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
La ca&#237;da de la URSS, elimin&#243; los factores que alineaban al resto de las potencias imperialistas tras el orden mundial hegemonizado por EE.UU. bajo el inter&#233;s com&#250;n del combate a la amenaza comunista. Sin este elemento, la primac&#237;a americana dej&#243; de ser un requisito autom&#225;tico para el mantenimiento del statu quo mundial. A partir de la ca&#237;da del Orden de Yalta, la competencia y las divergencias entre las potencias imperialistas comenzaron a expresarse en forma m&#225;s abierta y con un grado de independencia impensado hace s&#243;lo algunas d&#233;cadas. La muestra m&#225;s aguda de esto ha sido la creciente rivalidad entre Europa y EE.UU., que se ha exacerbado frente al intento norteamericano de atacar Irak.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como plantea la agencia Stratfor: &#8220;El objetivo &#250;ltimo de Europa es convertirse en una superpotencia; un objetivo que es tan natural as&#237; como el giro de EE.UU. a prevenir la emergencia de cualquier otra superpotencia. Haciendo a un lado los detalles diplom&#225;ticos, esta disputa ha moldeado las relaciones entre EE.UU. y Europa desde el fin de la guerra fr&#237;a. Esta disputa estrat&#233;gica de largo plazo no es probable que se convierta en un conflicto militar; va a ser peleada a trav&#233;s de la competencia diplom&#225;tica y econ&#243;mica. Las armas de Europa incluyen su proceso de unificaci&#243;n, su econom&#237;a, la fortaleza del Euro contra el d&#243;lar y la influencia pol&#237;tica de Europa en los pa&#237;ses en desarrollo. Tambi&#233;n incluye la competencia con EE.UU. por los mercados extranjeros, la habilidad para tender un puente ante la creciente brecha entre las naciones desarrolladas y las naciones en desarrollo y la capacidad de limitar lo que muchos europeos ven como un instinto militar agresivo de EE.UU. La resistencia europea a los planes de Washington para Irak deber&#237;a ser considerada en el contexto de esta pelea por la influencia global.&#8221; (Stratfor, 04/12/02).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;- La inestabilidad de la periferia y su impacto en el centro&lt;/i&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
La creciente internacionalizaci&#243;n de la econom&#237;a, los efectos devastadores de la ofensiva neoliberal, la desintegraci&#243;n de la ex URSS como unidad estatal y la liquidaci&#243;n del aparato estalinista como garante del orden imperialista, alteraron la relaci&#243;n establecida entre el centro y la periferia, aumentando la vulnerabilidad de las potencias imperialistas a la creciente inestabilidad de las &#8220;zonas calientes&#8221; en la periferia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La inmigraci&#243;n masiva por motivos econ&#243;micos; la existencia de la mayor cantidad de refugiados desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, producto de los innumerables conflictos nacionales, &#233;tnicos, tribales o guerras civiles que se han sucedido tanto en la ex zona de influencia sovi&#233;tica (Bosnia, Kosovo, Chechenia, C&#225;ucaso), como en el coraz&#243;n de &#193;frica (Ruanda), entre otras regiones; la proliferaci&#243;n de armas de destrucci&#243;n masiva, liquidando el monopolio de las mismas por parte de las grandes potencias; la extensi&#243;n del terrorismo cuya operatividad tiene alcance no s&#243;lo local sino internacional; los crecientes enfrentamientos pol&#237;ticos y tensiones en importantes zonas de la periferia claves en recursos como Venezuela o Medio Oriente; son s&#243;lo una muestra de los innumerables problemas que con distintos grados de intensidad y peligrosidad, afectan la econom&#237;a y hasta la seguridad interna de los pa&#237;ses centrales.&lt;br class='autobr' /&gt;
Esta creciente agitaci&#243;n en la periferia es lo que empuja a EE.UU. as&#237; como a otras potencias imperialistas a una mayor intervenci&#243;n pol&#237;tico militar. Esto es lo que se&#241;ala un especialista sobre Medio Oriente en el &#250;ltimo n&#250;mero de Foreign Affairs, la principal revista sobre pol&#237;tica exterior del establishment norteamericano: &#8220;Es cruel e injusto pero cierto: la pelea entre los gobernantes e insurgentes &#225;rabes es ahora una preocupaci&#243;n americana. En 1970 y 1980, el edificio pol&#237;tico y econ&#243;mico del mundo &#225;rabe comenz&#243; a ceder. Tendencias demogr&#225;ficas explosivas superaron lo que hab&#237;a sido construido en la era de la pos independencia y luego un islamismo furioso sopl&#243; como un viento mortal. Prometi&#243; solaz, sedujo a los j&#243;venes y provey&#243; los medios y el lenguaje del rechazo y el resentimiento. Durante un tiempo, las fracturas de este mundo estuvieron confinadas a su propio terreno, pero la migraci&#243;n y el terror trasnacional alteraron todo esto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El fuego que comenz&#243; en el mundo &#225;rabe se expandi&#243; a otros sitios, con EE.UU. mismo como el principal objetivo de un pueblo humillado que no cre&#237;a m&#225;s en que la justicia pod&#237;a ser asegurada en su propia tierra por sus propios gobernantes. Fue el 11 de septiembre y su demoledora sorpresa, lo que inclin&#243; la balanza sobre Irak, desde la contenci&#243;n hacia el cambio de r&#233;gimen...&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Son estos motivos los que empujan a un dominio imperial m&#225;s directo, cuya expresi&#243;n m&#225;s abierta es la proyectada guerra contra Irak y el intento norteamericano de redefinir el orden pol&#237;tico de Medio Oriente basado en su control pol&#237;tico y militar de ese pa&#237;s clave. Un triunfo militar en Irak, le permitir&#237;a a EE.UU. ejercer una enorme influencia en esta regi&#243;n estrat&#233;gica. Esto fortalecer&#237;a a su aliado, el estado sionista de Israel, ayudar&#237;a a imponer una salida reaccionaria contra las masas palestinas y debilitar&#237;a el poder de las burgues&#237;as &#225;rabes para manipular los precios del petr&#243;leo, socavando las bases de apoyo de muchos de los reg&#237;menes de la regi&#243;n. Un avance imperialista de tal car&#225;cter y magnitud, significar&#237;a un giro radical en las formas de dominaci&#243;n de la periferia por parte de EE.UU., que en su ascenso y para desplazar el control de las potencias europeas reemplaz&#243; el viejo colonialismo por estados &#8220;clientes&#8221; y formas semicoloniales, es decir, pa&#237;ses con independencia formal pero atados por cada vez mayores lazos econ&#243;micos, pol&#237;ticos y militares al imperialismo. Este giro descarta una vuelta a las viejas formas coloniales que plantea la fanfarria de la extrema derecha conservadora y el establecimiento de una administraci&#243;n militar en Irak &#8221;a lo MacArthur&#8221;, pero implica formas de dominio sostenidas en una mayor presencia norteamericana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El nuevo intento de redise&#241;ar el mundo: fortaleza t&#225;ctica y debilidad estrat&#233;gica&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La pol&#237;tica de Bush, busca cohesionar una base social interna reaccionaria detr&#225;s de una pol&#237;tica exterior guerrerista y agresiva en la periferia. Esta presenta caracter&#237;sticas neoimperiales en importantes &#225;reas como Medio Oriente y tiene una matriz unilateral, aunque no descarta la cobertura &#8220;multilateral&#8221;, con el objetivo de asegurarse estrat&#233;gicamente considerables ventajas geopol&#237;ticas en la disputa con las principales potencias imperialistas competidoras.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La primer muestra de este curso fue la guerra de Afganist&#225;n, realizada sin aprobaci&#243;n de la ONU y, a diferencia de la Guerra de Kosovo, con las potencias de la OTAN relegadas a un rol secundario. Otra muestra es la extensi&#243;n del aparato militar norteamericano, con la instalaci&#243;n de seis nuevas bases en los estados de Asia Central y su proyecci&#243;n hacia el C&#225;ucaso, antigua &#225;rea de influencia de la ex Uni&#243;n Sovi&#233;tica. Finalmente, el prop&#243;sito de Bush de realizar un &#8220;cambio de r&#233;gimen&#8221; en Bagdad, es su objetivo declamado m&#225;s ofensivo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La nueva &#8220;doctrina Bush&#8221; plasma este curso agresivo y militarista en una nueva estrategia de seguridad nacional. La misma marca el fin de la estrategia militar de distensi&#243;n que domin&#243; la era de la posguerra. Oficialmente se&#241;ala el giro de EE.UU. hacia una pol&#237;tica militar preventiva, cuyos principales elementos pueden resumirse de la siguiente manera: el poder&#237;o militar norteamericano debe ser lo suficientemente fuerte para disuadir a sus potenciales adversarios de intentar desafiar la supremac&#237;a militar norteamericana. EE.UU. es libre de tomar acciones preventivas contra aquellos estados que considere hostiles. EE.UU. debe mantener la superioridad nuclear como arma coercitiva para prevenir la expansi&#243;n de las armas nucleares, medida m&#225;s efectiva que cualquier tratado de limitaci&#243;n de armas at&#243;micas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En s&#237;ntesis. Si en las &#250;ltimas tres d&#233;cadas EE.UU. ven&#237;a utilizando a su favor los atributos de su posici&#243;n hegem&#243;nica para obtener ventajas en el terreno econ&#243;mico y comercial, hoy en d&#237;a busca extender este rol al terreno geopol&#237;tico. Este rol norteamericano de proseguir su inter&#233;s nacional en forma tan estrecha y exclusiva, buscando asegurarse una ventaja estrat&#233;gica en la manutenci&#243;n de su hegemon&#237;a, es la principal fuente de tensiones en el sistema internacional. Gracias a la combinaci&#243;n de inseguridad, el temor de la poblaci&#243;n posterior al 11/09 y a su inigualado poder&#237;o militar, EE.UU. est&#225; posiblemente embarc&#225;ndose en una nueva era de aventurerismo imperialista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En teor&#237;a, de tener &#233;xito este comportamiento podr&#237;a asegurarle una ventaja inmediata a EE.UU., pero al precio de debilitar -a pesar de sus intenciones-, su consolidaci&#243;n estrat&#233;gica. Un curso unilateral sostenido podr&#237;a socavar las bases de sustentaci&#243;n de las instituciones garantes del orden mundial desde la posguerra, al tiempo que el desprecio por la visi&#243;n y los intereses de las otras potencias, puede transformar la confianza de &#233;stas en una fuerte hostilidad hacia EE.UU.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los consensos cada vez m&#225;s dif&#237;ciles en la ONU, que amenazan con convertirla en una nueva Liga de las Naciones, la OTAN dejada a un lado como pilar de la Alianza Atl&#225;ntica, el rechazo de EE.UU. a todo tipo de tratado internacional que implique alguna cesi&#243;n de su soberan&#237;a y la generalizaci&#243;n de la pol&#237;tica militar preventiva en las relaciones interestatales, podr&#237;an generar un enorme &#8220;desorden&#8221; mundial. Por ejemplo, ya la propaganda unilateralista norteamericana llev&#243; a altas jerarqu&#237;as rusas, como el ex Ministro de Energ&#237;a Nuclear, a amenazar con &#8220;borrar a Chechenia del mapa si los chechenos recurren al chantaje nuclear&#8221;. A su vez, el primer ministro australiano John Howard afirm&#243; que su pa&#237;s tomar&#237;a acciones militares preventivas contra grupos terroristas en otros pa&#237;ses de la regi&#243;n, cuesti&#243;n que desat&#243; el repudio de las todas las naciones del Sudeste Asi&#225;tico y que, de realizarse, ser&#237;a considerada como un &#8220;acto de guerra&#8221;, seg&#250;n sostuvo Mahathir, el premier de Malasia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De llevarse hasta el final, el unilateralismo norteamericano podr&#237;a hacer pegar un salto a los roces entre las potencias y de esta manera persuadir a los otros poderes para combinarse contra &#233;l, al ver a EE.UU. no como garante del orden mundial sino como una amenaza contra el mismo. Como afirma Stratfor: &#8220;El futuro de las relaciones entre EE.UU. y Europa est&#225; tambi&#233;n en juego. En los &#8216;90, Europa de conjunto ces&#243; de posicionarse a s&#237; misma como un aliado &#8220;junior&#8221; de EE.UU., emergiendo en cambio como un h&#237;brido entre rival &#8211; aliado. El conflicto sobre si lanzar una guerra contra Irak puede llevar esta evoluci&#243;n a una pr&#243;xima fase: si Washington toma una acci&#243;n unilateral contra Bagdad, los dos lados podr&#237;an convertirse estrictamente en rivales.&#8221; (Stratfor, 04/12/02). En ultima instancia, el unilateralismo puede debilitar los intereses norteamericanos a largo plazo y acelerar las disputas por la hegemon&#237;a mundial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Divisiones interimperialistas y lucha de clases&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para el marxismo, el nivel de las contradicciones interimperialistas es un elemento fundamental para determinar la relaci&#243;n de fuerzas entre las clases a nivel internacional. Durante las &#250;ltimas d&#233;cadas, a pesar de la creciente disputa econ&#243;mica y comercial, las principales potencias se mantuvieron esencialmente unidas en el terreno pol&#237;tico y geopol&#237;tico, a pesar de importantes roces como los que se mostraron durante el conflicto en los Balcanes. Esto fue un elemento esencial, junto al impacto de la derrota y desv&#237;o del ascenso de los &#8216;70, para profundizar la ofensiva capitalista y consolidar una relaci&#243;n de fuerzas desfavorable para las masas. &lt;br class='autobr' /&gt;
No hay lugar donde se haya expresado mejor esta tendencia que en la periferia, donde a pesar de sus importantes disputas en el terreno monetario o del mercado de capitales, las principales potencias compartieron la expoliaci&#243;n del mundo semicolonial, como se expres&#243; en el apoyo a los planes del FMI y en los negocios de los distintos imperialismos con China.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La profundidad de la crisis econ&#243;mica y el nuevo intento de redise&#241;ar el mundo por parte de EE.UU., buscando ventajas geopol&#237;ticas, podr&#237;an empeorar cualitativamente la relaci&#243;n entre las distintas potencias imperialistas. Este elemento es una cuesti&#243;n central a la hora de definir la posibilidad de un cambio en la relaci&#243;n de fuerzas entre las clases. La exacerbaci&#243;n de las disputas interimperialistas, no s&#243;lo en el plano econ&#243;mico sino m&#225;s decididamente en el plano pol&#237;tico y geopol&#237;tico, puede abrir importantes brechas en las alturas y dar origen al desarrollo de &#8220;eslabones d&#233;biles&#8221; del sistema imperialista mundial, que de ser utilizados por el movimiento obrero y de masas pueden debilitar al orden imperialista en su conjunto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya la actual pol&#237;tica de Washington ha llevado a un deterioro significativo de su dominio en su patio trasero, Am&#233;rica Latina, comparado al menos con su avance durante la primera mitad de la d&#233;cada pasada. Esto puede verse en la creciente agitaci&#243;n pol&#237;tica y social que recorre la regi&#243;n desde las jornadas revolucionarias en Argentina, el ascenso al gobierno de fen&#243;menos como el de Lula en Brasil y otras variantes reformistas en algunos pa&#237;ses del continente o la agudizaci&#243;n del enfrentamiento entre la revoluci&#243;n y la contrarrevoluci&#243;n en Venezuela. En esta &#250;ltima, enfocado obsesivamente en Irak y tratando de conseguir consenso para una guerra contra &#233;ste, EE.UU. ha debido refrenarse de actuar y apoyar abiertamente un nuevo intento de golpe, que ser&#237;a fuertemente cuestionado por sus aliados. Este es uno de los motivos que explica la permanencia de Ch&#225;vez en el gobierno a pesar de la paralizaci&#243;n de la vital industria petrolera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el plano superestructural, dos pa&#237;ses claves como Alemania y Corea del Sur, donde a&#250;n hoy hay una masiva presencia de bases y personal militar norteamericano, en las &#250;ltimas elecciones han ganado los candidatos que han sido vistos como menos alineados con EE.UU. En Alemania, el candidato socialdem&#243;crata que ven&#237;a detr&#225;s en las encuestas por su desgaste interno, se impuso rechazando la guerra contra Irak. En Corea del Sur, triunf&#243; el candidato que cuestionaba el alineamiento autom&#225;tico con EE.UU. y que pugnaba por una pol&#237;tica de di&#225;logo con Corea del Norte. Lo m&#225;s significativo, es que esto se da en el mismo momento en que Corea del Norte, la parte asi&#225;tica del &#8220;eje del mal&#8221;, ha desatado una crisis nuclear con el objetivo de obligar a EE.UU. a negociar, consciente de que &#233;ste no puede afrontar una guerra en dos frentes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estos no son datos menores. Corea del Sur y Alemania fueron dos de los pilares del orden norteamericano de posguerra, uno en el continente europeo y el otro junto con Jap&#243;n en Asia. Si estos casos se multiplican, EE.UU. puede quedar aislado. Su actual giro neoimperial, lejos de augurar una nueva era de hiperpoder norteamericano, quiz&#225; est&#233; preanunciando los primeros signos de descomposici&#243;n de su dominaci&#243;n imperialista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La prueba de Irak&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Irak concentra el conjunto de los desaf&#237;os que est&#225;n en juego para el poder&#237;o norteamericano en la nueva situaci&#243;n abierta despu&#233;s del 11/09. No s&#243;lo en relaci&#243;n a las masas, tanto de los pa&#237;ses centrales como de la periferia, sino tambi&#233;n en cuanto a la relaci&#243;n de EE.UU. con las burgues&#237;as vasallas de los pa&#237;ses semicoloniales, as&#237; como con las grandes potencias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Salvo en EE.UU., donde como demostraron las &#250;ltimas elecciones Bush cuenta con un importante respaldo, en el resto de los pa&#237;ses centrales la mayor&#237;a de la poblaci&#243;n, en particular en Europa, es hostil a la guerra, como demuestran las encuestas de opini&#243;n y las movilizaciones pacifistas masivas tanto en Florencia como en Londres. En los pa&#237;ses de la periferia, a pesar de la poca simpat&#237;a que genera Hussein, la guerra es claramente vista como una actitud imperialista que busca apoderarse de un recurso clave como el petr&#243;leo. Esta percepci&#243;n, junto con el apoyo de EE.UU. a Israel contra la Intifada y su hostilidad general hacia el mundo musulm&#225;n, est&#225;n llevando a que el antiamericanismo est&#233; en uno de sus niveles m&#225;s altos. Anthony Zinni, el antiguo l&#237;der del Comando Central de EE.UU. y uno de los primeros enviados por Bush como mediador a Medio Oriente, sostuvo recientemente: &#8220;Estoy at&#243;nito de aquellas personas que dicen que no existe la &#8220;calle &#225;rabe&#8221;, que &#233;sta no reaccionar&#225;... la situaci&#243;n es explosiva... es lo peor que yo he visto en una docena de a&#241;os de trabajar en esta &#225;rea&#8221; (Financial Times, 19/11/02).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A su vez, el conflicto irak&#237; se ha convertido en el escenario de disputa entre &#8220;unilateralistas&#8221; y &#8220;multilateralistas&#8221; en relaci&#243;n al orden mundial. Si Washington no logra el aval de la ONU a una declaraci&#243;n de guerra, los costos y las dificultades de la misma se elevan fuertemente, lo que abre un interrogante sobre las posibilidades reales que tiene de ejecutarse. Como dice la agencia antes citada: &#8220;A pesar de que Washington ha declarado varias veces que emprender&#225; una acci&#243;n unilateral si fuera necesario, esto ser&#237;a m&#225;s f&#225;cil de decir que de hacer, a&#250;n para la &#250;nica superpotencia mundial. Europa gan&#243; la primera ronda de la batalla diplom&#225;tica cuando Washington concedi&#243; buscar una resoluci&#243;n del Consejo de Seguridad de la ONU contra Irak; a pesar de que la posibilidad de un ataque unilateral permanece abierta, esta es ahora una opci&#243;n m&#225;s dif&#237;cil. Lanzar una campa&#241;a sin el apoyo de la ONU dejar&#237;a a los EE.UU. internacionalmente aislados. A pesar de que los halcones guerreristas dentro de la administraci&#243;n Bush parecen preparados a tomar dicho riesgo, palomas como el Secretario de Estado Colin Powell y probablemente el c&#237;rculo de influencia del antiguo presidente George W. Bush, no -y a&#250;n est&#225; por verse qui&#233;n ganar&#225;-. En cualquier circunstancia, Europa le har&#225; la decisi&#243;n sobre ir a la guerra extremadamente dif&#237;cil a Washington. La suerte de Irak se decidir&#225; en una batalla diplom&#225;tica campal entre Washington y Europa.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este marco, la mejor variante que se perfila para Washington si opta por la utilizaci&#243;n de las armas, es que m&#225;s all&#225; de la poca o nula ayuda que le brinden en su empresa, sus aliados occidentales no se opongan vigorosamente a la guerra.&lt;br class='autobr' /&gt;
Desde la guerra de Afganist&#225;n, EE.UU. ha mantenido una ret&#243;rica belicosa mientras que su accionar ha sido cauteloso. Aunque no hay duda de que su pr&#243;ximo objetivo ser&#225; Irak, hay un importante debate sobre el c&#243;mo y el cu&#225;ndo. Desde mediados del 2002, la fracci&#243;n Powell parece haber ganado la pelea, no sobre la guerra contra Irak pero s&#237; sobre una estrategia m&#225;s cauta y prolongada. Mientras se desarrolla este lento juego de acumulaci&#243;n de fuerzas, el estrecho enfoque de toda la pol&#237;tica exterior norteamericana sobre Irak ha permitido que se desarrollen dos importantes crisis internacionales, como la de la pen&#237;nsula coreana y Venezuela. Esta situaci&#243;n empuja a EE.UU. a actuar. En caso contrario, su inacci&#243;n puede ser interpretada como una falta de autoridad no s&#243;lo en Medio Oriente sino a escala global.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;M&#225;s all&#225; de la modalidad que tenga una probable intervenci&#243;n imperialista, el punto decisivo en &#250;ltima instancia ser&#225; que el objetivo declamado de provocar un &#8220;cambio de r&#233;gimen&#8221; en Bagdad pondr&#225; a prueba la capacidad y la voluntad imperial de EE.UU. &lt;br class='autobr' /&gt;
Desde su derrota en Viet Nam y a pesar de la ventaja que ha significado la revoluci&#243;n en los asuntos militares de las &#250;ltimas d&#233;cadas, su determinaci&#243;n s&#243;lo se ha probado en operaciones de alcance limitado y de corta duraci&#243;n. La toma de control y la transformaci&#243;n de Irak ser&#225; una prueba de mayor alcance. Esta pondr&#225; a prueba hasta qu&#233; punto el patriotismo generado despu&#233;s del 11/09 le ha permitido a EE.UU. superar el s&#237;ndrome de Viet Nam. No debe olvidarse que a pesar de toda la bravuconada guerrerista y militarista actual, no hace mucho el ex consejero para Seguridad Nacional del gobierno de Carter, Zbigniew Brzezinski, se&#241;alaba el &#8220; ... aumento cada vez mayor de la dificultad para movilizar el necesario consenso pol&#237;tico a favor de un liderazgo sostenido, y a veces tambi&#233;n costoso, de los EE.UU. en el exterior. Los medios de comunicaci&#243;n de masas han desempe&#241;ado un papel particularmente importante en este sentido, creando un fuerte rechazo contra todo uso selectivo de la fuerza que suponga bajas, incluso a niveles m&#237;nimos.&#8221; (&#8220;El gran tablero mundial&#8221;, 1997).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En este marco, el giro autoritario interno que ha acompa&#241;ado el curso militarista de EE.UU. en el extranjero, es una muestra de los l&#237;mites que la ofensiva guerrerista a&#250;n debe franquear en el mismo campo de la potencia imperialista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;EE.UU. se encuentra entonces frente a una encrucijada: o logra imponer una serie de golpes reaccionarios que le permitan resolver el creciente cuestionamiento a su dominio y las bases endebles de su econom&#237;a y del d&#243;lar como moneda de reserva mundial, cuya preponderancia a largo plazo es cada vez m&#225;s insostenible; o las tendencias a la ruptura del equilibrio capitalista se ir&#225;n imponiendo, acelerando la declinaci&#243;n hist&#243;rica de EE.UU. y posibilitando un cambio en la relaci&#243;n de fuerzas favorable al movimiento de masas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;NOTAS&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;1 Durante este periodo, EE.UU. fue responsable del incremento en un 40% del producto bruto mundial medido en paridad de cambio, mientras que su econom&#237;a da cuenta s&#243;lo de un 25% del mismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;2 Entre otras, las consecuencias de una deflaci&#243;n para la acumulaci&#243;n capitalista pueden ser: a) que las perspectivas de declinaci&#243;n en los precios impliquen que las compras sean pospuestas, creando una espiral deflacionaria; b) que las crecientes bancarrotas golpeen a los bancos y a su voluntad de prestar; c) que la ca&#237;da de los precios signifique crecientes tasas de inter&#233;s reales, a&#250;n si estas &#250;ltimas son reducidas a cero; d) que la ca&#237;da en los niveles de precios aumente la carga real de la deuda.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;3 Los acuerdos de Bretton Woods, firmados en julio de 1944, establecieron un sistema de tipo de cambio fijo, donde exist&#237;a una libre convertibilidad del d&#243;lar en oro. El 15 de agosto de 1971, el presidente de EE.UU., Richard Nixon, dio por terminado este sistema.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;4 Desde 1960, la oferta monetaria de EE.UU. ha crecido 25 veces cuando el producto bruto real lo ha hecho s&#243;lo cuatro veces. Esto ha ido acompa&#241;ado por una consistente baja de los requerimientos para los pr&#233;stamos. Los bancos fueron alentados por la Reserva Federal a expandir el cr&#233;dito por una serie de reducciones en las reservas requeridas contra sus propios dep&#243;sitos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;5 Tomamos el &#237;ndice de precios de septiembre y los datos del tercer trimestre del Ingreso Nacional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;6 &#8220;Time for a Switch to Global Reflation&#8221;, Financial Times, 01/12/02.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;7 &#8220;World's Largest Debtor (U.S.) Pledges to Pay You Back in Cheaper Dollars&#8221;, 27/11/02.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;8 &#8220;La lejana y extensa red de bases semipermanentes en el extranjero, mantenida por los EE.UU. en la era de la Guerra Fr&#237;a... no ten&#237;a precedentes hist&#243;ricos; ning&#250;n estado hab&#237;a colocado anteriormente sus propias tropas sobre territorio soberano de otros estados en una cantidad tan amplia durante un periodo de paz tan largo.&#8221; (Giovanni Arrighi, La globalizaci&#243;n, la soberan&#237;a estatal y la interminable acumulaci&#243;n del capital).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;9 Las consecuencias para el orden mundial son bien reflejadas por Robert Brenner: &#8220;Debido a que el &#233;xito econ&#243;mico de EE.UU. estaba tan fuertemente ligado al &#233;xito de sus rivales y aliados, el desarrollo econ&#243;mico internacional de la posguerra dentro del mundo capitalista desarrollado pudo, por un corto periodo, manifestarse en un relativamente alto grado de cooperaci&#243;n internacional -marcado por altos niveles de ayuda americana y apoyo pol&#237;tico econ&#243;mico a sus aliados y competidores-, a&#250;n a pesar del dominio del estado norteamericano y de estar mayormente moldeado de acuerdo a los intereses de EE.UU. El gobierno de EE.UU., as&#237; como sus principales capitalistas, tuvieron la voluntad de tolerar los altos niveles de intervencionismo estatal, de proteccionismo comercial, de tasas de intercambio subvaluada y de ataduras financieras de sus rivales, porque ellos mismos pose&#237;an un fuerte inter&#233;s en el desarrollo econ&#243;mico nacional de sus rivales -especialmente el crecimiento de sus mercados dom&#233;sticos- y su estabilidad pol&#237;tica. En consecuencia se observaba, al menos por un tiempo, una simbiosis, si bien altamente conflictiva e inestable, del l&#237;der y sus seguidores, de los desarrollados tempranamente y tard&#237;amente, del hegem&#243;n y los hegemonizados.&#8221; (Robert Brenner, The boom and the bubble).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;10 A esta pol&#237;tica la hemos denominado de &#8220;contrarrevoluci&#243;n democr&#225;tica&#8221;. Ver Laura Lif y Juan Chingo, &#8220;Transiciones a la democracia. Un instrumento del imperialismo norteamericano para administrar el declive de su hegemon&#237;a.&#8221;, Estrategia Internacional N&#186;15.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;11 &#8220;Al transformar a decenas de millones de ahorristas pasivos en inversores &#8220;activos&#8221;, los fondos de inversi&#243;n colectiva pueden estar ampliando enormemente el n&#250;mero de partidarios de las pol&#237;ticas y estructuras macroecon&#243;micas neoliberales y creando una herramienta ideol&#243;gica mucho m&#225;s poderosa para el mercado financiero que la que por s&#237; sola le puede proporcionar la ortodoxia del libre mercado. Al garantizar beneficios evidentes y una voluntad de participaci&#243;n que resulta crucial para un orden verdaderamente hegem&#243;nico, y al ayudar a naturalizar y despolitizar estos procesos, la nueva cultura de la inversi&#243;n de masas puede servir para reproducir el neoliberalismo en una forma mucho m&#225;s consensual.&#8221; (Adam Harmes, &#8220;La cultura de los fondos de inversi&#243;n colectiva&#8221;, New Left Review N&#186;9).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;12 El car&#225;cter cada vez m&#225;s rapaz de la clase dominante norteamericana, expresado en el peso de las corporaciones y sectores financieros m&#225;s parasitarios y especulativos e incluso en la extendida difusi&#243;n de pr&#225;cticas criminales en sus principales empresas, es cada vez m&#225;s elocuente. El Financial Times ha demostrado que: &#8220;Los ejecutivos y directores de las 25 m&#225;s grandes compa&#241;&#237;as privadas que cayeron en bancarrota desde enero del 2001 se quedaron con fortunas de 3300 millones de d&#243;lares&#8221;. Esta enorme redistribuci&#243;n de la riqueza en contra de los trabajadores y accionistas ha llevado a un analista a decir: &#8220;En 1992 los CEO's corporativos (los top managers de las empresas) ten&#237;an un 2% de todas las acciones emitidas por todas las corporaciones norteamericanas; hoy ellos poseen un 12%! Esto ha venido a ser el m&#225;s espectacular acto de expropiaci&#243;n por los expropiadores en la historia del capitalismo. Karl Marx se habr&#237;a impresionado&#8221; (Robert Brenner, &#8221;Enron Metatasized: Scandals and The Economy&#8221;, Against de Current, septiembre / octubre del 2002).&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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<item xml:lang="es">
		<title>Imperialismo, Ultraimperialismo y Hegemon&#237;a al comienzo del siglo XXI</title>
		<link>https://estrategiainternacional.org/Imperialismo-Ultraimperialismo-y-Hegemonia-al-comienzo-del-siglo-XXI</link>
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		<dc:date>2003-01-01T21:23:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Aldo Santos, Juan Chingo</dc:creator>


		<dc:subject>Teor&#237;a</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#233;mica</dc:subject>
		<dc:subject>1 Econom&#237;a y pol&#237;tica internacional</dc:subject>
		<dc:subject>2 Decadencia de la hegemon&#237;a norteamericana</dc:subject>
		<dc:subject>4 Teor&#237;a marxista</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;En el n&#250;mero de septiembre / octubre del 2002 de la nueva New Left Review, en un importante art&#237;culo editorial llamado &#8220;Fuerza y consenso&#8221;, Perry Anderson analiza los cambios de la pol&#237;tica norteamericana y el estado de las relaciones entre EE.UU. y Europa, despejando la ret&#243;rica que ha acompa&#241;ado las divergencias a uno y otro lado del Atl&#225;ntico, para determinar &#8220;los par&#225;metros subyacentes de la situaci&#243;n internacional actual.&#8221; Para esto se plantea tres preguntas anal&#237;ticas: &#8220;&#191;En qu&#233; medida (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Situacion-Internacional,318" rel="directory"&gt;Situaci&#243;n Internacional&lt;/a&gt;

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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Teoria" rel="tag"&gt;Teor&#237;a&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Polemica" rel="tag"&gt;Pol&#233;mica&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/1-Economia-y-politica-internacional" rel="tag"&gt;1 Econom&#237;a y pol&#237;tica internacional&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/2-Decadencia-de-la-hegemonia-norteamericana" rel="tag"&gt;2 Decadencia de la hegemon&#237;a norteamericana&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/4-Teoria-marxista" rel="tag"&gt;4 Teor&#237;a marxista&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;En el n&#250;mero de septiembre / octubre del 2002 de la nueva New Left Review, en un importante art&#237;culo editorial llamado &#8220;Fuerza y consenso&#8221;, Perry Anderson analiza los cambios de la pol&#237;tica norteamericana y el estado de las relaciones entre EE.UU. y Europa, despejando la ret&#243;rica que ha acompa&#241;ado las divergencias a uno y otro lado del Atl&#225;ntico, para determinar &#8220;los par&#225;metros subyacentes de la situaci&#243;n internacional actual.&#8221; Para esto se plantea tres preguntas anal&#237;ticas: &#8220;&#191;En qu&#233; medida la l&#237;nea de la administraci&#243;n Republicana en Washington hoy representa una discontinuidad con pol&#237;ticas americanas anteriores? Dentro de esta medida, qu&#233; es lo que explica esta discontinuidad? &#191;Cu&#225;les son las consecuencias probables del cambio?&#8221; Buscando contestar todo esto, Anderson trata de ir m&#225;s all&#225; de la coyuntura, en una perspectiva a largo plazo y de determinar cu&#225;les fueron las bases de la hegemon&#237;a norteamericana establecidas al final de la Segunda Guerra Mundial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;As&#237;, afirma que: &#8220;Desde el comienzo, Washington persigui&#243; dos objetivos estrat&#233;gicos integralmente conectados. Por un lado, los norteamericanos se propusieron hacer del mundo un lugar seguro para el capitalismo. Eso signific&#243; como prioridad No. 1 contener a la URSS y detener la difusi&#243;n de la revoluci&#243;n m&#225;s all&#225; de sus fronteras... Por otro lado, Washington se determin&#243; a asegurar una primac&#237;a americana incontestada dentro del capitalismo mundial... Una vez que este armaz&#243;n estuvo en su lugar, el boom del tiempo de guerra del capitalismo americano se extendi&#243; con &#233;xito tanto a las potencias aliadas como a las derrotadas, para beneficio com&#250;n de todos los estados de la OCDE.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Siguiendo en su argumento, m&#225;s adelante plantea que: &#8220;Durante los a&#241;os de la Guerra Fr&#237;a, hubo poca o ninguna tensi&#243;n entre estos dos objetivos fundamentales de la pol&#237;tica americana. El peligro del comunismo hacia las clases capitalistas en todo el mundo, incrementado en Asia por la Revoluci&#243;n China, signific&#243; que virtualmente todos estaban contentos de ser protegidos, asistidos y vigilados por Washington.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;La desaparici&#243;n de la URSS marc&#243; la victoria completa de los EE.UU. en la Guerra Fr&#237;a. Pero, de la misma manera, el nudo que ligaba los objetivos b&#225;sicos de la estrategia global americana se volvi&#243; m&#225;s laxo. La misma l&#243;gica ya no integr&#243; sus dos metas en un s&#243;lo sistema hegem&#243;nico. Una vez que el peligro comunista fue barrido del tablero, la primac&#237;a americana dej&#243; de ser un requisito autom&#225;tico de la seguridad del orden establecido tout court. Potencialmente, el campo de las rivalidades inter-capitalistas, no ya solamente al nivel de las empresas sino de estados, volvi&#243; a resurgir, mientras -en teor&#237;a- los reg&#237;menes europeos de Asia oriental podr&#237;an ahora contemplar grados de independencia inconcebibles durante la &#233;poca del peligro totalitario. Hab&#237;a otro aspecto todav&#237;a para este cambio. Si la estructura consensual del dominio americano ahora carec&#237;a de las mismas vigas externas, su superioridad coercitiva, de un solo golpe, se reforz&#243; abrupta y masivamente. Porque con la desaparici&#243;n de la URSS, ya no hab&#237;a ninguna fuerza compensatoria en la tierra capaz de resistir el poder&#237;o del ej&#233;rcito americano. Estos cambios interrelacionados eventualmente se ligaron para alterar el papel de los Estados Unidos en el mundo.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Efectivamente, como planteamos en otro art&#237;culo de esta revista, la liquidaci&#243;n de la ex URSS ha potenciado la rivalidad entre las potencias imperialistas, al mismo tiempo que la abrumadora supremac&#237;a militar norteamericana, sin el contrapeso del poder&#237;o nuclear sovi&#233;tico, ha ampliado los m&#225;rgenes de maniobra de EE.UU. en la escena internacional, reforzando su &#8220;superioridad coercitiva&#8221;. Pero, &#191;responde s&#243;lo a esto la alteraci&#243;n del papel de EE.UU. en el mundo?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#191;Est&#225; o no declinando la hegemon&#237;a norteamericana?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Perry Anderson se&#241;ala correctamente las &#8220;vigas externas&#8221; que constre&#241;&#237;an al poder&#237;o norteamericano. Pero pasa por alto, las constricciones econ&#243;micas e internas que inclinan su dominio hacia una forma menos &#8220;consensual&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el cenit de su hegemon&#237;a y a la salida de la Segunda Guerra Mundial, cuando los imperialismos competidores y aliados hab&#237;an quedado destruidos o extenuados por la guerra, la econom&#237;a de EE.UU. daba cuenta de casi el 50% del Producto Bruto Mundial, siendo a su vez abrumadoramente m&#225;s avanzada y eficiente. Esto le otorg&#243; un enorme poder de atracci&#243;n que fue la base, junto a la necesidad de nuevas fuentes de valorizaci&#243;n para el capital norteamericano, para la extensi&#243;n del americanismo. Desde los &#8216;70 hasta hoy, la realidad insoslayable es la divisi&#243;n del mundo en tres bloques imperialistas con un poder econ&#243;mico m&#225;s o menos equivalente, m&#225;s all&#225; de las alteraciones parciales en la relaci&#243;n de fuerzas entre dichos bloques a lo largo de estas &#250;ltimas d&#233;cadas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A su vez, en el plano interno, la declinaci&#243;n de la econom&#237;a de EE.UU. se expres&#243; en un aumento de la desigualdad social comparado con los a&#241;os del &#8220;boom&#8221;, siendo el pa&#237;s desarrollado que tiene la brecha m&#225;s aguda en la distribuci&#243;n del ingreso entre el sector m&#225;s alto de su poblaci&#243;n y el sector m&#225;s empobrecido. Hoy en d&#237;a, hay m&#225;s de cuarenta millones de personas que viven por debajo de los niveles de pobreza mientras ha aumentado la explotaci&#243;n de la fuerza de trabajo como demuestran los ritmos extenuantes y el aumento de las horas trabajadas anualmente por la poblaci&#243;n trabajadora.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estos dos elementos, el retroceso relativo de la posici&#243;n dominante de EE.UU. en la econom&#237;a internacional y la fuerte regresi&#243;n social que vino aparejada en el plano interno, son la fuente central de los impulsos reaccionarios del rol de los EE.UU. en la arena internacional, que intenta conservar la posici&#243;n de &#233;stos en el mundo, a pesar de las tendencias a su declinaci&#243;n hist&#243;rica, m&#225;s all&#225; del fortalecimiento relativo que le implic&#243; la d&#233;cada del '90. Esta perspectiva hist&#243;rica, que escuelas no marxistas como los te&#243;ricos del sistema mundial, I. Wallerstein y G. Arrighi, vienen se&#241;alando desde hace a&#241;os, est&#225; ausente sorprendentemente en el an&#225;lisis de un historiador de la talla de Anderson.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#191;Se ha roto el equilibrio inestable de los &#8216;90?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Brillantemente, Anderson describe las condiciones que posibilitaron el fortalecimiento relativo de EE.UU. con respecto a sus competidores durante los &#8216;90&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Anderson sostiene que: &#8220;A finales de la d&#233;cada, los planificadores (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, comparado con las d&#233;cadas pasadas desde el inicio de la crisis de acumulaci&#243;n capitalista a principios de los &#8216;70. &#8220;Dos a&#241;os despu&#233;s, la escena parece muy diferente... &#191;en qu&#233; aspectos?&#8221;, se pregunta. Delimit&#225;ndose de los an&#225;lisis impresionistas que hacen una separaci&#243;n absoluta entre la pol&#237;tica imperialista del actual gobierno de Bush y la de la d&#233;cada pasada con Clinton, como por ejemplo el de Toni Negri que criticamos en esta revista, Anderson se&#241;ala que &#8220;... tales mutaciones de estilo no significaron ning&#250;n cambio en los objetivos fundamentales de la estrategia global americana que han permanecido completamente estables durante medio siglo. Dos procesos, sin embargo, han modificado radicalmente las formas en las que actualmente se desempe&#241;an.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Rese&#241;ando estas modificaciones se&#241;ala que: &#8220;...dos cambios de circunstancia -la inflamaci&#243;n del nacionalismo popular luego del 11 de septiembre fronteras adentro, y la nueva latitud abierta por la RAA [revoluci&#243;n en los asuntos militares, N. de R.] fronteras afuera- han sido acompa&#241;adas por un cambio ideol&#243;gico. &#201;ste es el elemento principal de discontinuidad en la estrategia global americana actual. Donde la ret&#243;rica del r&#233;gimen de Clinton hablaba de la causa de la justicia internacional y la construcci&#243;n de una paz democr&#225;tica, la administraci&#243;n Bush ha enarbolado el estandarte de la guerra contra el terrorismo. &#201;stas no son ideas incompatibles, pero el orden de &#233;nfasis asignado a cada una se ha alterado. El resultado es un pronunciado contraste de atm&#243;sfera. La guerra contra el terrorismo orquestada por Cheney y Rumsfeld es un aglutinador m&#225;s estridente, si acaso tambi&#233;n m&#225;s fr&#225;gil, que las empalagosas piedades de los a&#241;os de Clinton-Albright. El r&#233;dito pol&#237;tico inmediato de cada uno tambi&#233;n es diferente. La nueva y m&#225;s afilada l&#237;nea de Washington ha ca&#237;do mal en Europa, donde el discurso de los derechos humanos era y es especialmente apreciado. Aqu&#237; la l&#237;nea anterior es claramente superior como modismo hegem&#243;nico.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dejando de lado la ponderaci&#243;n del avance t&#233;cnico militar, que indudablemente ha mejorado las capacidades de EE.UU. para realizar la guerra, es evidente que el 11/09 fue un acontecimiento fundamental. No s&#243;lo en el sentido que se&#241;ala Anderson, para posibilitar una recreaci&#243;n del patriotismo, sino principalmente como catalizador y acelerador de las contradicciones que se ven&#237;an acumulando en la situaci&#243;n internacional y en los propios EE.UU. El atentado a los s&#237;mbolos del poder norteamericano, en forma b&#225;rbara puso de manifiesto la vulnerabilidad externa de EE.UU. y un cambio en la relaci&#243;n entre el centro y la periferia, con un mayor impacto de la inestabilidad de &#233;sta sobre el primero. El mayor dominio de EE.UU. sobre el mundo, en las &#250;ltimas d&#233;cadas ha redundado en importar a su interior todas las contradicciones de la situaci&#243;n internacional. El terrorismo de alcance internacional en el plano de seguridad y las fuertes presiones deflacionarias que provienen de la crisis de la econom&#237;a mundial, son sus dos manifestaciones m&#225;s agudas en la actualidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el plano interno, las bancarrotas corporativas y la crisis del mercado burs&#225;til, son expresi&#243;n de la emergencia de una crisis social en EE.UU., que golpea a la poblaci&#243;n con rentas bajas y por lo tanto a grandes sectores de la comunidad, con el potencial de afectar profundamente al d&#233;bil sistema pol&#237;tico norteamericano, unido por uno y mil lazos al capital financiero y basado en la manipulaci&#243;n de la opini&#243;n p&#250;blica por los medios de comunicaci&#243;n. La hegemon&#237;a que el capital financiero goz&#243; durante todas estas d&#233;cadas y que le permiti&#243; a EE.UU. exportar su crisis sobre el resto de las potencias imperialistas y la periferia, causando estragos en la econom&#237;a internacional, hoy se vuelve contra s&#237; como producto de un efecto &#8220;boomerang&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todos estos elementos se&#241;alan una ruptura del equilibrio inestable de los &#8216;90. En este sentido, el bushismo no s&#243;lo representa un cambio ideol&#243;gico con respecto al anterior gobierno como se&#241;ala Anderson, sino que fundamentalmente representa una respuesta con importantes rasgos bonapartistas al cambio en las condiciones internas y externas en las que se apoy&#243; el relativo fortalecimiento de EE.UU. en la &#250;ltima d&#233;cada. El gobierno de Bush busca abroquelar detr&#225;s de un enemigo externo y un creciente militarismo, el temor de la poblaci&#243;n frente a la incertidumbre econ&#243;mica y de seguridad que la afecta. Esta pol&#237;tica exterior agresiva, acompa&#241;ada en lo interno por toda una legislaci&#243;n represiva y de restricci&#243;n de las libertades democr&#225;ticas, busca reeditar mediante golpes de mando y una pol&#237;tica de fuerza, las condiciones que posibilitaron el poder&#237;o norteamericano durante los &#8216;90.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Una omisi&#243;n: el control de las rutas del petr&#243;leo, un arma estrat&#233;gica de la disputa interimperialista&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Coincidimos con los tres factores que Anderson se&#241;ala como los motivos principales para la proyectada guerra contra Irak. El primero, la necesidad de un resultado m&#225;s concluyente contra el terrorismo que la victoria en Afganist&#225;n. El segundo, responde a un c&#225;lculo de naturaleza m&#225;s estrat&#233;gica: dar una lecci&#243;n al desaf&#237;o por parte de otros pa&#237;ses del oligopolio nuclear tradicional, estableciendo la necesidad de la guerra preventiva y su derecho a imponer &#8220;cambios de r&#233;gimen&#8221; contra quien se le antoje. Una tercera raz&#243;n es m&#225;s directamente pol&#237;tica y est&#225; ligada a la situaci&#243;n del mundo &#225;rabe, donde un sistema de control demasiado externo e indirecto, permite que germinen fuerzas y sentimientos aberrantes, como lo demuestran los or&#237;genes de los atacantes del 11/09. Anderson concluye que &#8220;la conquista de Irak, por contraste, le dar&#237;a a Washington una enorme plataforma rica en petr&#243;leo en el centro del mundo &#225;rabe, sobre la cual construir una versi&#243;n ampliada de la democracia al estilo afgano, dise&#241;ada para cambiar todo el paisaje pol&#237;tico de Medio Oriente.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Haciendo un balance de los pro y los contra de un eventual ataque sobre Irak, m&#225;s adelante se&#241;ala que, aunque implica un riesgo: &#8220;La operaci&#243;n est&#225; claramente dentro de las potencialidades americanas, y sus costos inmediatos -indudablemente habr&#225; algunos- en esta etapa no aparecen como prohibitivos.&#8221; M&#225;s all&#225; del mayor o menor &#233;nfasis que nosotros podamos hacer en alguno de los aspectos que subyacen en relaci&#243;n a la campa&#241;a norteamericana contra Irak, nos parece que tanto los motivos como las perspectivas inmediatas que Anderson plantea respecto a la misma resultan sensatos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Llegado a este punto, Anderson se pregunta: &#8220;&#191;Por qu&#233; entonces la perspectiva de la guerra despert&#243; tal inquietud, no tanto en Medio Oriente, donde las protestas de la Liga &#193;rabe son muy formales, sino en Europa?&#8221; En primer lugar, se responde que la fuerte presencia de musulmanes en Europa hacen a los estados del viejo continente m&#225;s temerosos de los riesgos que puede tener cualquier acci&#243;n sobre el Medio Oriente. A su vez, &#8220;los pa&#237;ses de la UE, mucho m&#225;s d&#233;biles como actores pol&#237;ticos o militares a escala internacional, son inherentemente m&#225;s cautos que los Estados Unidos.&#8221; Ligado a esto, Anderson se&#241;ala que: &#8220;En general, mientras los estados europeos saben que son subalternos a EE.UU., y aceptan su status, detestan que se lo refrieguen en la cara p&#250;blicamente...&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Un elemento menor pero importante es tambi&#233;n se&#241;alado al decir que: &#8220;Un (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-2&#034;&gt;2&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Coincidimos nuevamente con los fundamentos que Anderson plantea sobre la rispidez entre EE.UU. y Europa con respecto a la eventual guerra contra Irak. Sin embargo, a nuestro modo de ver, hay un punto central que omite sorprendentemente al tratarse de un art&#237;culo que analiza tan meticulosamente las relaciones entre las potencias imperialistas. Nos referimos a las consecuencias ominosas que tendr&#237;a para Europa (y tambi&#233;n para Jap&#243;n o, seg&#250;n el Departamento de Estado, para otro &#8220;competidor estrat&#233;gico&#8221; como China), el control directo por EE.UU. y el aumento de su influencia pol&#237;tico militar en esta zona del planeta rica en petr&#243;leo. Este podr&#237;a ser utilizado como un arma por EE.UU. para obtener un poder de negociaci&#243;n mayor en sus disputas comerciales con los otros centros de poder, buscando asegurarse una ventaja geopol&#237;tica que le permita consolidar su posici&#243;n hegem&#243;nica y profundizar el car&#225;cter subalterno del resto de las naciones imperialistas. Esta significativa omisi&#243;n por parte de Anderson, responde a una l&#243;gica m&#225;s general.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Ultraimperialismo, Imperialismo y Hegemon&#237;a al comienzo del siglo XXI&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El meollo te&#243;rico del art&#237;culo de Anderson, est&#225; cuando plantea que: &#8220;Librada a s&#237; misma, la l&#243;gica de tal anarqu&#237;a (de la competencia capitalista, N. de R.) s&#243;lo puede ser una guerra mutuamente destructiva, parecida a la que describi&#243; Lenin en 1916. Kautsky, por contraste, abstray&#233;ndose de los intereses en lucha y de la din&#225;mica de los estados concretos de aquel tiempo, lleg&#243; a la conclusi&#243;n de que el futuro del sistema -por sus propios intereses- depend&#237;a de la emergencia de mecanismos de coordinaci&#243;n capitalista internacional capaces de trascender dichos conflictos, o lo que &#233;l llam&#243; &#8216;ultra-imperialismo&#8216;. Esta era una perspectiva que Lenin rechaz&#243; como ut&#243;pica. La segunda mitad del siglo produjo una soluci&#243;n que ninguno de los dos imagin&#243;, pero que fue vislumbrada intuitivamente por Gramsci. En su debido tiempo se vio claramente que el problema de la coordinaci&#243;n pod&#237;a ser resuelto satisfactoriamente s&#243;lo por la existencia de un poder superior, capaz de imponer la disciplina en el sistema de conjunto, por los intereses comunes de todos los partidos. Tal &#8216;imposici&#243;n' no puede ser un producto de la fuerza bruta. Tambi&#233;n debe corresponder a una capacidad genuina de persuasi&#243;n -idealmente, una forma de direcci&#243;n que pueda ofrecer el modelo m&#225;s avanzado de producci&#243;n y cultura de su tiempo, como un objeto de imitaci&#243;n para todos el resto. Esa es la definici&#243;n de hegemon&#237;a, como una unificaci&#243;n general del campo del capital.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En otro art&#237;culo de esta revista, mostramos la enorme utilidad que tiene el concepto gramsciano de hegemon&#237;a para comprender el orden de dominio establecido por EE.UU. en la posguerra, cuando una vez dirimida la disputa por la hegemon&#237;a mundial las disputas interimperialistas se amortiguaron y EE.UU. fue capaces de liderar las condiciones de reproducci&#243;n del mundo capitalista no s&#243;lo en su provecho, sino garantizando el inter&#233;s de sus antiguos rivales. Pero Anderson deshistoriza este concepto, al extenderlo a toda la segunda mitad del siglo XX sin distinguir los distintos periodos de la hegemon&#237;a norteamericana&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Nos referimos a la &#8220;era dorada&#8221; del boom, el comienzo de la declinaci&#243;n (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-3&#034;&gt;3&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; y oponi&#233;ndolo a las tesis del imperialismo planteadas por Lenin. En este paso va m&#225;s all&#225; del mismo Gramsci, que nunca opuso sus conceptos a la teor&#237;a del imperialismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hoy, la oposici&#243;n a esta teor&#237;a proviene desde dos &#225;ngulos. Los que frente a la mayor extensi&#243;n geogr&#225;fica de las relaciones capitalistas y la mayor internacionalizaci&#243;n de las fuerzas productivas retoman el esquema del &#8220;ultraimperialismo&#8221; planteado por Kautsky, hablando de una globalizaci&#243;n arm&#243;nica o transnacionalismo. Por otro lado, los que basados en el fuerte desequilibrio de poder presente en el actual sistema internacional, entre EE.UU. y el resto de las potencias, plantean las tesis del &#8220;superimperialismo&#8221;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb2-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Como planteaba Mandel: &#8220;En este modelo, una sola superpotencia imperialista (&#8230;)&#034; id=&#034;nh2-4&#034;&gt;4&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt; . Anderson no plantea esta &#250;ltima tesis, que sostienen abiertamente los que auguran un hiperpoder norteamericano para el siglo XXI, pero al minimizar las divisiones interimperialistas se desliza en esta direcci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La operaci&#243;n te&#243;rica realizada por Anderson, lejos de aumentar el poder explicativo de los conceptos gramscianos sobre la realidad los vuelve m&#225;s abstractos, capaces de dar cuenta de muchas de las caracter&#237;sticas exteriores del hegem&#243;n, pero no de sus leyes del movimiento, de su din&#225;mica y por lo tanto de las posibilidades de subvertirlo. Anderson, no puede apreciar que la mayor y m&#225;s asidua apelaci&#243;n a la fuerza no s&#243;lo es una expresi&#243;n del aumento de su margen de maniobra en el terreno militar y de su mayor confianza despu&#233;s de su victoria contra la URSS como &#233;l plantea, sino tambi&#233;n de una potencial debilidad de largo plazo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De esta manera las categor&#237;as de &#8220;fuerza&#8221; y consenso&#8221;, herramientas &#250;tiles para explicar las caracter&#237;sticas del dominio de la potencia hegem&#243;nica, en Anderson se vuelven inertes e impiden apreciar los puntos de quiebre del sistema hegem&#243;nico al no tomar en cuenta las tendencias a la declinaci&#243;n hist&#243;rica de EE.UU. y, en un plano m&#225;s inmediato, la ruptura del equilibrio inestable de los &#8216;90.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta unilateralidad de su an&#225;lisis no es un error casual en un observador tan agudo como Anderson, sino que es una expresi&#243;n del profundo escepticismo que embarg&#243; al autor despu&#233;s de 1989, al considerar la ca&#237;da del Muro de Berl&#237;n y el colapso de la URSS como una &#8220;derrota final&#8221; que elimin&#243; del horizonte toda perspectiva revolucionaria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#191;&#8220;Chisporroteos&#8221; en la econom&#237;a norteamericana o tendencias a la ruptura del equilibrio capitalista?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Anderson plantea que la cuesti&#243;n pol&#237;tica relevante en relaci&#243;n a las divergencias entre Europa y EE.UU., es si &#233;stas pronostican alguna fisura o modificaci&#243;n mayor en el equilibrio de poder interimperialista. Basado en el hecho de que &#8220;...hoy la UE no est&#225; en posici&#243;n alguna de desviar o desafiar cualquier iniciativa americana importante&#8221;, cuesti&#243;n con la que coincidimos, Anderson pronostica que despu&#233;s de la invasi&#243;n a Irak y con la instauraci&#243;n de una tibia &#8220;democracia&#8221; &#225;rabe en ese pa&#237;s, al igual que ayer en Yugoslavia y en Afganist&#225;n, &#8220;la tormenta en la taza de t&#233; atl&#225;ntica no durar&#225; mucho tiempo. La reconciliaci&#243;n (entre Europa y EE.UU.) es muy predecible, desde que el cambio actual del &#233;nfasis sobre lo que es &#8216;cooperativamente aliado' de lo que es &#8216;distintivamente americano' dentro de la ideolog&#237;a imperial es, por su naturaleza, probablemente ef&#237;mero.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No negamos un escenario de este tipo, que frente al peligro que significar&#237;a la manifestaci&#243;n de una falla abierta entre los dos bloques aliados m&#225;s importantes de Occidente, tanto EE.UU. como Europa intenten alg&#250;n camino hacia la conciliaci&#243;n, como imploran sectores a uno y otro lado del Atl&#225;ntico temerosos por las consecuencias que el &#8220;unilateralismo&#8221; norteamericano podr&#237;a acarrear para el sistema mundial. Pero la clave de un an&#225;lisis marxista es ubicar las crecientes divergencias entre EE.UU. y Europa, as&#237; como su posible din&#225;mica en el marco de la totalidad de las relaciones del sistema capitalista mundial. Llegado a este punto, la ausencia de un an&#225;lisis profundo del estado de salud de la econom&#237;a norteamericana y mundial es una debilidad del art&#237;culo que transforma el an&#225;lisis en excesivamente pol&#237;tico y geopol&#237;tico, deslig&#225;ndolo de las tendencias de la econom&#237;a capitalista que son las que determinar&#225;n junto a las operaciones militares y diplom&#225;ticas y el nivel de la lucha de clases, el grado y la probable evoluci&#243;n de las divergencias entre EE.UU. y Europa, as&#237; como de las dem&#225;s potencias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Anderson al pasar se&#241;ala la existencia de &#8220;chisporroteos&#8221; en la econom&#237;a norteamericana. Si este fuera el caso, una victoria r&#225;pida en Irak podr&#237;a restablecer o extender el equilibrio inestable de la d&#233;cada pasada y que las divergencias interimperialistas se vayan absorbiendo. No lo descartamos. Pero no lo vemos como m&#225;s probable. Llamar &#8220;chisporroteos&#8221; a una econom&#237;a que ha venido sufriendo la p&#233;rdida accionaria m&#225;s importante de su historia, con bancarrotas de grandes colosos corporativos como Enron o World Com y en el marco de que la econom&#237;a mundial est&#225; sometida a las presiones deflacionarias m&#225;s importantes desde los a&#241;os &#8216;30, es un t&#233;rmino poco feliz y una perspectiva muy facilista de las v&#237;as en que la econom&#237;a capitalista puede reencontrar un nuevo equilibrio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lejos de una salida f&#225;cil a la crisis mundial, las tendencias de la econom&#237;a pronostican una mayor probabilidad de la incursi&#243;n del elemento catastr&#243;fico y una tendencia a la ruptura del equilibrio capitalista. Si este fuera el caso, el aumento de las tensiones geopol&#237;ticas en el enrarecido clima de la econom&#237;a mundial no har&#237;an m&#225;s que exacerbarse, modificando radicalmente las relaciones entre la econom&#237;a, los estados y la lucha de clases que caracterizan al sistema mundial actual. El &#8220;pesimismo hist&#243;rico&#8221; de Anderson, como lo llam&#243; Gilbert Achcar, le impide abrirse m&#237;nimamente a esta perspectiva.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb2-1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Anderson sostiene que: &#8220;A finales de la d&#233;cada, los planificadores estrat&#233;gicos en Washington ten&#237;an muchas razones para estar satisfechos con el balance global de los noventas. La URSS hab&#237;a quedado fuera del cuadril&#225;tero, Europa y Jap&#243;n mantenidas en jaque, China cada vez m&#225;s integrada en las relaciones comerciales, la ONU reducida a poco m&#225;s que una oficina de permisos; y todos esto cumplido en sinton&#237;a con la m&#225;s suavizante de las ideolog&#237;as cuya eterna segunda palabra era el entendimiento y la buena voluntad democr&#225;tica internacional. La paz, la justicia y la libertad se estaban extendiendo por todo el mundo.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-2&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-2&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-2&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;2&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Un elemento menor pero importante es tambi&#233;n se&#241;alado al decir que: &#8220;Un ingrediente adicional en la recepci&#243;n hostil al plan para atacar Irak que tambi&#233;n ha surgido entre la intelligentsia europea -y en menor magnitud entre la liberal americana- es el justificado temor de que pudiera despojarle el velo humanitario que cubri&#243; a las operaciones en los Balcanes y Afganist&#225;n, para revelar demasiado brutalmente la realidad imperial detr&#225;s del nuevo militarismo. Este sector ha invertido mucho en la ret&#243;rica de los derechos humanos, y se siente inc&#243;modamente expuesta por la groser&#237;a del golpe que est&#225; en ciernes.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-3&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-3&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-3&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;3&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Nos referimos a la &#8220;era dorada&#8221; del boom, el comienzo de la declinaci&#243;n norteamericana a principios de los &#8216;70, el equilibrio inestable de los &#8216;90 -donde EE.UU. se fortaleci&#243; relativamente con respecto a las d&#233;cadas pasadas- y el periodo actual, que tal vez marque un nuevo momento para su hegemon&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;div id=&#034;nb2-4&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh2-4&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 2-4&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;4&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Como planteaba Mandel: &#8220;En este modelo, una sola superpotencia imperialista posee tal hegemon&#237;a que las otras potencias imperialistas pierden toda independencia real frente a ella y quedan reducidas a las condiciones de peque&#241;as potencias semicoloniales.&#8221; Y agrega la siguiente cuesti&#243;n, muy sugerente para analizar el actual intento de redise&#241;ar el mundo por parte de EE.UU. basado en su potencia militar: &#8220;A la larga, un proceso as&#237; no puede apoyarse s&#243;lo en la supremac&#237;a militar de la potencia superimperialista -un predominio que s&#243;lo podr&#237;a lograr el imperialismo norteamericano-, sino que debe proponerse la propiedad y el control directo de los centros de producci&#243;n y las concentraciones de capital m&#225;s importantes, de los bancos y otras instituciones financieras en otros lugares. Sin ese control directo, es decir, sin el poder inmediato para disponer del capital, nada puede garantizar que a la larga la ley del desarrollo desigual no haya de alterar la relaci&#243;n de fuerzas econ&#243;micas entre los principales Estados capitalistas de tal manera que la supremac&#237;a militar de la potencia imperialista m&#225;s importante se vea socavada ella misma.&#8221; (Ernest Mandel, El capitalismo tard&#237;o).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Contra el imperialismo, &#191;en defensa del &#8220;Imperio&#8221;?</title>
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		<dc:date>2003-01-01T21:23:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Aldo Santos, Juan Chingo</dc:creator>


		<dc:subject>Teor&#237;a</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#233;mica</dc:subject>
		<dc:subject>Pol&#237;tica Internacional</dc:subject>
		<dc:subject>1 Econom&#237;a y pol&#237;tica internacional</dc:subject>
		<dc:subject>2 Decadencia de la hegemon&#237;a norteamericana</dc:subject>
		<dc:subject>4 Teor&#237;a marxista</dc:subject>

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&lt;p&gt;La importancia y magnitud de los atentados del 11 de septiembre del 2001 contra las Torres Gemelas y el Pent&#225;gono en EE.UU. y los hechos ocurridos en el mundo desde entonces - en particular, el creciente intervencionismo y &#8220;unilateralismo&#8221; de Norteam&#233;rica en el exterior- han suscitado una intensa discusi&#243;n entre intelectuales y corrientes de todo el espectro pol&#237;tico en el &#225;mbito internacional. La nueva realidad, est&#225; sometiendo a prueba todas las viejas (y no tan viejas) ideas. No escapan a (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Situacion-Internacional,318" rel="directory"&gt;Situaci&#243;n Internacional&lt;/a&gt;

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&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Teoria" rel="tag"&gt;Teor&#237;a&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Polemica" rel="tag"&gt;Pol&#233;mica&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/Politica-Internacional" rel="tag"&gt;Pol&#237;tica Internacional&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/1-Economia-y-politica-internacional" rel="tag"&gt;1 Econom&#237;a y pol&#237;tica internacional&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/2-Decadencia-de-la-hegemonia-norteamericana" rel="tag"&gt;2 Decadencia de la hegemon&#237;a norteamericana&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://estrategiainternacional.org/4-Teoria-marxista" rel="tag"&gt;4 Teor&#237;a marxista&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;La importancia y magnitud de los atentados del 11 de septiembre del 2001 contra las Torres Gemelas y el Pent&#225;gono en EE.UU. y los hechos ocurridos en el mundo desde entonces - en particular, el creciente intervencionismo y &#8220;unilateralismo&#8221; de Norteam&#233;rica en el exterior- han suscitado una intensa discusi&#243;n entre intelectuales y corrientes de todo el espectro pol&#237;tico en el &#225;mbito internacional. La nueva realidad, est&#225; sometiendo a prueba todas las viejas (y no tan viejas) ideas. No escapan a esta definici&#243;n Toni Negri - uno de los principales referentes te&#243;ricos del autonomismo - y los planteamientos de su libro Imperio, con los cuales polemizamos antes en otro n&#250;mero de esta revista.1&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una entrevista publicada en el diario Il Manifesto el 14 de septiembre pasado, Negri plantea su punto de vista sobre el significado de la pol&#237;tica exterior norteamericana despu&#233;s de los atentados, as&#237; como las alternativas con las que, seg&#250;n &#233;l, se puede enfrentar la ofensiva reaccionaria que lanz&#243; como respuesta el gobierno de EE.UU. Para Negri, los atentados confirmaron que: &#8220;Si Nueva York, pod&#237;a ser bombardeada como Londres, Berl&#237;n o Tokio&#8230;, el proceso de formaci&#243;n del nuevo orden global [es decir, el &#8220;Imperio&#8221;, N. del R.] se hab&#237;a desplegado plenamente.&#8221; Sin embargo, lo &#8220;absolutamente nuevo&#8221; en la situaci&#243;n abierta desde entonces ser&#237;a la reacci&#243;n estadounidense, que &#8220;se est&#225; configurando como una sacudida contraria y regresiva con respecto a la tendencia imperial. Un contraimpulso, una reacci&#243;n violenta imperialista dentro y contra el Imperio&#8230;&#8221;2&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;En verdad los atentados del 11/09 confirmaron que el &#8220;Imperio&#8221; se hab&#237;a desplegado, mientras que la reacci&#243;n imperialista por parte del gobierno norteamericano constituye algo absolutamente contrario con respecto a la &#8220;tendencia imperial&#8221;? Responder correctamente a estas cuestiones, lo que trataremos de hacer a continuaci&#243;n, tiene una enorme importancia a la hora de definir una pol&#237;tica justa para enfrentar la ofensiva de Bush, como demostraremos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Los hechos sacuden las tesis de Imperio&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Contra lo que afirma Negri, los hechos no confirman sino que han significado una fuerte sacudida para el esquema te&#243;rico que plante&#243; en Imperio. Veamos:&lt;br class='autobr' /&gt;
a) El atentado a los s&#237;mbolos del poder econ&#243;mico y militar norteamericano, derrumba la idea de que existe un &#8220;Imperio&#8221; que &#8220;no establece ning&#250;n centro territorial de poder y no se basa en fronteras fijas o barreras.&#8221; Sino que &#8220;se trata de un aparato de gobierno descentrado y desterritorializado...&#8221;3, un nuevo orden mundial que reemplaza a la &#233;poca imperialista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como ya lo han planteado varios analistas, el impacto del 11/09 no obedece s&#243;lo a su magnitud catastr&#243;fica, la cantidad de muertos o la espectacularidad del ataque, sino fundamentalmente a que &#233;ste afect&#243; a la potencia hegem&#243;nica y al centro del sistema imperialista mundial, EE.UU. Esto es lo que transforma al 11/09 en un acontecimiento que marca un antes y un despu&#233;s. Si Bin Laden, Al Qaeda o quienquiera que haya organizado el atentado hubiera pensado como Negri, que ya no existe un centro identificable de poder y que el &#8220;Imperio&#8221; es un &#8220;no lugar&#8221; reproducido en forma difusa y sin una estructura jer&#225;rquica, jam&#225;s habr&#237;a alcanzado semejante objetivo.&lt;br class='autobr' /&gt;
b) La nueva doctrina de &#8220;guerra preventiva&#8221;, que hoy amenaza lanzar contra Irak el gobierno de EE.UU., no se ajusta en lo m&#225;s m&#237;nimo a la descripci&#243;n que hace Negri acerca de las intervenciones de &#8220;nuevo tipo&#8221; que caracterizan al &#8220;Imperio&#8221;. Seg&#250;n &#233;sta, &#8220;todas las intervenciones de los ej&#233;rcitos imperiales son solicitadas por una o m&#225;s de las partes involucradas en un conflicto ya existente.&#8221; Bajo esta l&#243;gica: &#8220;El Imperio no nace por su propia voluntad, sino que es llamado a ser y a constituirse sobre la base de su capacidad para resolver conflictos. El Imperio se conforma y sus intervenciones se vuelven jur&#237;dicamente legitimadas s&#243;lo cuando se han insertado en la cadena de consenso internacional tendiente a resolver conflictos existentes.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta descripci&#243;n es una adaptaci&#243;n a la propaganda imperialista, que justific&#243; bajo un pretexto &#8220;humanitario&#8221; las intervenciones del imperialismo en los &#8216;90. El m&#225;ximo ejemplo fue la guerra de Kosovo en el &#8216;99, donde EE.UU. y sus socios europeos de la OTAN utilizaron los estragos de la limpieza &#233;tnica a las masas kosovares lanzada por Milosevic para legitimar su guerra imperialista contra Yugoslavia. El esquema te&#243;rico de Negri era incapaz de dar cuenta de los verdaderos objetivos geopol&#237;ticos que alentaron a EE.UU. a intervenir en los Balcanes reafirmando la dependencia de Europa a su poder&#237;o pol&#237;tico y militar. Hoy en d&#237;a, cuando la modalidad y el discurso del imperialismo norteamericano han cambiado, la falsedad de dicho esquema se muestra en forma m&#225;s abierta.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;C&#243;mo entra dentro de este esquema la nueva Estrategia de Seguridad Nacional norteamericana que, seg&#250;n las palabras del mismo presidente Bush, tiene como objetivo confrontar &#8220;las peores amenazas antes de que ellas emerjan&#8221;? &#191;C&#243;mo entra dentro de &#233;ste una amenaza de guerra contra Irak, que no s&#243;lo es rechazada por este pa&#237;s sino por el conjunto de las burgues&#237;as &#225;rabes e incluso no es querida por la mayor&#237;a de las potencias europeas? Evidentemente, la guerra &#8220;preventiva&#8221; lanzada por EE.UU. despu&#233;s del 11/09 no responde a la descripci&#243;n de que &#8220;los ej&#233;rcitos imperiales son solicitados por una o m&#225;s de las partes involucradas en un conflicto ya existente&#8221;, tal como caracterizaba Negri a las intervenciones militares en su libro Imperio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;c) Los dos puntos previos, se resumen en un tercero: la visi&#243;n de la declinaci&#243;n del estado naci&#243;n y la superaci&#243;n del mismo por una nueva forma de soberan&#237;a, compuesta por una serie de organismos nacionales y supranacionales que act&#250;an bajo una l&#243;gica com&#250;n, lo que para Negri constituye el &#8220;Imperio&#8221;. Esta visi&#243;n es tributaria de la idea de que la &#8220;globalizaci&#243;n&#8221; est&#225; siendo acompa&#241;ada por una nueva forma de gobierno mundial, creencia que goz&#243; de amplia aceptaci&#243;n durante el periodo posterior al fin de la guerra fr&#237;a. Nadie expres&#243; mejor esto que Blair, cuando lanz&#243; con bombos y platillos su Doctrina de la Comunidad Internacional con motivo de la primera intervenci&#243;n militar de la Alianza Atl&#225;ntica en Yugoslavia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ya antes de asumir, Condolezza Rice, la Consejera de Seguridad Nacional de Bush, predijo de manera precisa que la nueva administraci&#243;n norteamericana &#8220;proceder&#237;a desde el firme terreno del inter&#233;s nacional, no desde los intereses de una ilusoria comunidad internacional.&#8221;4 El creciente unilateralismo de EE.UU. y la utilizaci&#243;n de Bush del 11/09 para desarrollar una estrategia geopol&#237;tica agresiva, que despert&#243; la oposici&#243;n de las otras potencias, ha dejado maltrecho al &#8220;consenso internacional&#8221; con el cual se recubri&#243; el inter&#233;s nacional norteamericano durante la administraci&#243;n Clinton. Las muestras de solidaridad internacional hacia EE.UU. por parte de las dem&#225;s potencias tras los atentados del 11/09, que legitimaron la pasada guerra contra Afganist&#225;n, a m&#225;s de un a&#241;o se han transformado casi en su contrario, m&#225;s all&#225; de la posibilidad eventual de que por temor u omisi&#243;n el resto de las potencias terminen aceptando o dejando correr los planes de EE.UU. contra Irak en el Consejo de Seguridad de la ONU.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La dial&#233;ctica como &#250;nica herramienta para comprender el imperialismo real y concreto&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A pocos meses de su edici&#243;n en ingl&#233;s, se&#241;alamos en un n&#250;mero anterior de esta revista la importante coincidencia de muchas de las tesis centrales de Imperio y la noci&#243;n del &#8220;ultraimperialismo&#8221;, acu&#241;ada por Kautsky a principios del siglo XX como resultado de abstraer los intereses en lucha y la din&#225;mica de los estados concretos de aquel tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para Negri, en el &#8220;Imperio&#8221; &#8220;la lucha de clases act&#250;a sin l&#237;mites en la organizaci&#243;n del poder. Habiendo alcanzado el nivel mundial, el desarrollo capitalista se enfrenta directamente con la multitud, sin mediaciones. Por ello la dial&#233;ctica, o, en realidad la ciencia del l&#237;mite y su organizaci&#243;n, se evapora. La lucha de clases, empujando al estado - naci&#243;n hacia su abolici&#243;n y avanzando m&#225;s all&#225; de las barreras alzadas por &#233;l, propone la constituci&#243;n del Imperio como el lugar del an&#225;lisis y el conflicto.&#8221; &lt;br class='autobr' /&gt;
Es cierto que las tendencias a la internacionalizaci&#243;n del capital y las fuerzas productivas - que sientan las bases objetivas para una mayor internacionalizaci&#243;n de la lucha de clases -, avanzaron significativamente en las &#250;ltimas d&#233;cadas. Pero Negri absolutiza estas tendencias y las confunde con la realidad presente del capitalismo, transformando su esquema de interpretaci&#243;n en una abstracci&#243;n, que liquida la posibilidad de toda mediaci&#243;n o l&#237;mite y que no puede prever las contradicciones que el desarrollo capitalista conlleva.5&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Bajo esta consideraci&#243;n, los fen&#243;menos que no se corresponden con la imparable tendencia imperial ya plenamente desplegada, son fen&#243;menos meramente residuales, que aparecen como externos y absolutamente contrarios a ella. Esto lleva a Negri a caracterizar al gobierno de Bush de la siguiente manera: &#8220;El grupo que ha llegado al poder con Bush es un grupo exquisitamente reaccionario, ligado a una ideolog&#237;a populista m&#225;s que ultraliberal 6 y al mantenimiento de algunas megaestructuras del poder americano como el control de la energ&#237;a y el desarrollo del sistema militar industrial. Es gente que ha permanecido al margen de la tercera revoluci&#243;n industrial y no la impulsa, sino que, al contrario, la ve con hostilidad dado que la Nueva Econom&#237;a est&#225; tambi&#233;n en crisis...&#8221;7&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde luego, no dudamos del car&#225;cter profundamente reaccionario del gobierno de Bush. Sin embargo, Negri utiliza el t&#233;rmino en un sentido literal, es decir, como referencia a un gobierno que tiende a restaurar lo abolido, que es contrario a las innovaciones o representante de viejas y anticuadas formas de poder y de dominio. Por el contrario, el gobierno de Bush expresa tendencias hacia donde se encamina el imperialismo norteamericano. Esto es lo que afirma, contrariando la visi&#243;n de Negri, la revista The Economist en su &#250;ltima edici&#243;n del 2002, en una nota titulada &#8220;El futuro es Texas. Si usted quiere ver hacia donde va EE.UU., comience por estudiar a Texas&#8221;. All&#237; The Economist plantea entre otras cosas que, contra la visi&#243;n m&#225;s conocida de Texas como un estado de cowboys y barriles de petr&#243;leo, &#8220;Texas es el segundo estado m&#225;s populoso despu&#233;s de California y el segundo mega estado de m&#225;s r&#225;pido crecimiento despu&#233;s de Florida, habiendo duplicado su poblaci&#243;n desde 1960. Texas es uno de los pocos estados que importa gente tanto de EE.UU. como de fuera. Los amplios espacios del estado y las d&#233;biles regulaciones lo han convertido en un im&#225;n para los negocios. Gigantes corporativos como American Airlines y J.C. Penney, una cadena minorista, han mudado sus oficinas centrales all&#237;. Austin, la capital del estado es el aglutinador de alta tecnolog&#237;a de m&#225;s r&#225;pido crecimiento del pa&#237;s. Entre las caracter&#237;sticas de este estado pueden citarse las siguientes: de un estado de mayor&#237;a rural aloja a tres de las diez ciudades m&#225;s grandes de EE.UU. Un estado que fue alguna vez dependiente de las comodities, ahora tiene una econom&#237;a altamente diversificada. La industria petrolera se ha transformado de la simple extracci&#243;n de petr&#243;leo a vender capacidades altamente sofisticadas alrededor del mundo. Florecientes compa&#241;&#237;as high tech como Dell, EDS y Texas Instruments, est&#225;n absorbiendo profesionales altamente educados de todo el pa&#237;s... Texas se est&#225; transformando a s&#237; misma, de Missisipi en California.&#8221;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta visi&#243;n del bushismo es un resultado del esquema te&#243;rico de Negri que separa la relaci&#243;n entre econom&#237;a y pol&#237;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para &#233;ste, la &#8220;globalizaci&#243;n&#8221; como reproducci&#243;n a nivel internacional de la cooperaci&#243;n en el terreno de la producci&#243;n, es un proceso aut&#243;nomo realizado por la &#8220;multitud&#8221;, en el que el capital ha perdido el control del proceso productivo8 y en el que la explotaci&#243;n s&#243;lo pude sostenerse limitando la integraci&#243;n mundial, definitiva e irreversible, por medio del poder pol&#237;tico9, es decir, por la fuerza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En otras palabras, Negri divorcia el proceso de internacionalizaci&#243;n de la econom&#237;a -al que se&#241;ala como una virtud de la capacidad aut&#243;noma de los trabajadores-, de las formas de dominaci&#243;n pol&#237;tica. Esta separaci&#243;n es lo que lo lleva sorprendentemente a sostener que &#8220;el verdadero obst&#225;culo a Bush puede venir m&#225;s bien de los mercados&#8221;. Por el contrario, como explicamos en otro art&#237;culo de esta revista, el bushismo como fen&#243;meno pol&#237;tico representa la respuesta reaccionaria a la ruptura del equilibrio inestable de los &#8216;90, al tiempo que refleja un intento de EE.UU. por imponer una estrategia geopol&#237;tica agresiva con el objetivo de obtener ventajas en la competencia interimperialista con las otras potencias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esto es lo que se desprende de un an&#225;lisis del imperialismo real y concreto, cuesti&#243;n que Negri, al liquidar la dial&#233;ctica se ve imposibilitado metodol&#243;gicamente de comprender, al abstraer la existencia de la competencia interimperialista entre estados y grandes corporaciones transnacionales, la lucha de clases articulada sobre la base material de los estados que no han dejado de existir como caracter&#237;sticas del sistema capitalista a comienzos del siglo XXI.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El 11/09 y la respuesta norteamericana al mismo, lejos de confirmar las tesis de Negri y una supuesta reacci&#243;n imperialista dentro y contra el &#8220;Imperio&#8221;, muestra que la creciente internacionalizaci&#243;n de las &#250;ltimas d&#233;cadas ha, por el contrario, exacerbado la contradicci&#243;n entre el desarrollo de las fuerzas productivas a una escala cada vez m&#225;s amplia y las relaciones sociales de producci&#243;n (que se manifiestan en la existencia misma de los estados nacionales). Contradicci&#243;n de la cual el creciente militarismo y las tensiones interimperialistas, son sus manifestaciones m&#225;s palpables.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Las consecuencias pol&#237;ticas&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El esquema te&#243;rico de Negri en Imperio, lo lleva a conclusiones reformistas enmascaradas por otras de izquierda. Las primeras se manifiestan en su valoraci&#243;n positiva y celebratoria que hace del proceso de &#8220;construcci&#243;n imperial&#8221;, adapt&#225;ndose a la ideolog&#237;a de la clase dominante sobre la &#8220;globalizaci&#243;n&#8221; y sus bondades. Su car&#225;cter radical se manifiesta en su afirmaci&#243;n de que est&#225;n maduras las condiciones para el comunismo. Esto &#250;ltimo es lo que le daba a Imperio un tono subversivo frente al discurso dominante de que no hay alternativas al capitalismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Frente al cambio de escenario de la situaci&#243;n internacional, el esquema te&#243;rico de Negri lo lleva a opacar sus aspectos m&#225;s de izquierda y a profundizar su orientaci&#243;n reformista, cuyo eje es el antibushismo en oposici&#243;n a una clara y consecuente estrategia antiimperialista. Esto va desde preferir a los dem&#243;cratas como &#8220;mal menor&#8221; frente a los republicanos, a entablar un nuevo di&#225;logo con los reformistas, hasta albergar esperanzas en el proceso de construcci&#243;n de la Uni&#243;n Europea.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Frente a las elecciones de noviembre pasado en EE.UU., sostiene que: &#8220;Que Bush gane o pierda en las elecciones no es secundario. Claro est&#225; que todos esperamos que ganen los dem&#243;cratas, por m&#225;s d&#233;bil y m&#237;nima que sea la alternativa que sean capaces de ofrecer.&#8221;10 Esto es un embellecimiento del partido imperialista que durante el gobierno de Clinton lanz&#243; la guerra de Kosovo y que desde el 11/09 ha apoyado una tras otra las medidas de Bush.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otra muestra de su giro pol&#237;tico, se desprende de que &#8220;frente al regreso de la barbarie, es necesario saber oponer resistencia, en un terreno de encuentro posible con los reformistas&#8230; El problema consiste en saber c&#243;mo hacerlo... C&#243;mo luchar contra la guerra, qu&#233; alianzas entretejer con las aristocracias imperiales reformistas&#8230;&#8221; La necesidad del m&#225;s amplio frente &#250;nico contra un eventual ataque sobre Irak, incluso con corrientes o partidos reformistas que dicen oponerse a la guerra, es una obligaci&#243;n de todo revolucionario. Pero lo que nos interesa resaltar aqu&#237; es el giro pol&#237;tico de Negri, que ha ido desde una hostilidad abierta contra los sindicatos (no s&#243;lo contra su direcci&#243;n burocr&#225;tica) y los partidos pol&#237;ticos de izquierda tradicionales, socialdem&#243;cratas o neocomunistas de Occidente, hacia una nueva orientaci&#243;n que tiene el eje en buscar una acomodaci&#243;n (&#191;estrat&#233;gica?) con dichas &#8220;aristocracias imperiales reformistas&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otra parte, Negri afirma que &#8220;hoy Europa es el espacio con el que contamos para cualquier proyecto pol&#237;tico. Tambi&#233;n porque es un espacio abarrotado por fuerzas sociales -estratos del trabajo productivo intelectual- interesadas en una nueva organizaci&#243;n social. De ser construida desde abajo, movilizando a las multitudes, la Europa unida puede ser un terreno de ejercicio de una funci&#243;n subversiva del ordenamiento global.&#8221; Esto constituye un cambio con relaci&#243;n a lo planteado en Imperio. Ah&#237; se sosten&#237;a que la continuidad de la hegemon&#237;a norteamericana era producto del poder y la creatividad del proletariado de EE.UU., &#8220;donde el proletariado de EE.UU. aparece como la figura m&#225;s subjetiva que expresa m&#225;s acabadamente los deseos y las necesidades de los trabajadores internacionales o multinacionales&#8221;. El giro reaccionario en EE.UU. y la oposici&#243;n de Europa al curso unilateralista de Bush, es lo que est&#225; detr&#225;s de que las expectativas de Negri se hayan trasladado hacia el viejo continente.11&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todo esto es una muestra de que el esquema te&#243;rico de Negri es incapaz de dar cuenta de las distintas formas de dominio y los giros de la pol&#237;tica imperialista y por tanto de servir como palanca para luchar revolucionariamente contra &#233;sta. Las consecuencias de la inadecuaci&#243;n de su teor&#237;a con respecto a la realidad, se hacen m&#225;s evidentes con el actual curso agresivo del imperialismo norteamericano, transformando las alusiones celebratorias de Negri sobre el despliegue del &#8220;Imperio&#8221; en una adaptaci&#243;n pol&#237;tica a los supuestos sectores no imperialistas de la burgues&#237;a mundial. Este curso pol&#237;tico de uno de los principales referentes del movimiento no global, que no es privativo de Negri, es una de las bases de la desorientaci&#243;n y confusi&#243;n que han caracterizado a importantes franjas de este movimiento despu&#233;s del 11/09. Es por eso que, para desarrollar una estrategia revolucionaria consecuente contra la guerra a Irak, la guerra contra el terrorismo y la pol&#237;tica agresiva del imperialismo norteamericano, es una precondici&#243;n dejar a un lado el esquema de &#8220;Imperio&#8221; y retomar un programa antiimperialista consecuente que no puede ser otro que el programa de la revoluci&#243;n socialista internacional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;NOTAS&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;1 Juan Chingo y Gustavo Dunga, &#8220;Imperio o Imperialismo&#8221; en Estrategia Internacional No. 17.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;2 Il Manifesto, Entrevista de Ida Dominijanni a Toni Negri, 14/09/02.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;3 Antonio Negri y Michael Hardt, Empire, Hardvard University Press, 2000.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;4 C. Rice, &#8220;Campaign 2000 &#8211; Promoting the National Interest&#8221;, Foreign Affairs, January/February 2000.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;5 Es interesante notar que en la entrevista citada, luego de escuchar la respuesta de Negri a la &#8220;novedad&#8221; que significa Bush, la periodista se&#241;ala que lo que Negri describe &#8220;no se trata de una contradicci&#243;n menor. Hace el proceso de construcci&#243;n del &#8220;Imperio&#8221; mucho m&#225;s accidentado de lo que hab&#237;a descrito.&#8221; (Il Manifesto, 14/09/02). Incluso, en sus &#250;ltimas conferencias el mismo Negri ha empezado a matizar su posici&#243;n, parafraseando a Gramsci al se&#241;alar el &#8220;no va m&#225;s&#8221; del imperialismo y el &#8220;todav&#237;a no&#8221; del &#8220;Imperio&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;6 Esto se contradice con los objetivos planteados en la Estrategia Nacional de Seguridad de Bush, donde se dedica un cap&#237;tulo a desarrollar la continuidad de las pol&#237;ticas neoliberales que &#8220;encender&#225;n una nueva era de crecimiento global a trav&#233;s del mercado libre y el libre comercio&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;7 Una vez m&#225;s, el esquema te&#243;rico de Negri falsea la realidad, presentando al grupo de Bush como hostil a la Nueva Econom&#237;a. Desmiente esto la relaci&#243;n personal con el clan Bush del top manager de Enron, con sede en Texas y la s&#233;ptima corporaci&#243;n en EE.UU. antes de entrar en bancarrota. En un libro reciente, esta empresa es calificada de la siguiente manera: &#8220;Enron representa la entrada del comercio electr&#243;nico en el terreno de la infraestructura econ&#243;mica, en tanto que Enron comerciaba toda una serie de &#237;tems como gas natural, electricidad, acero... a trav&#233;s de Internet... Donato Eassey (Merrill Lynch) sent&#237;a entonces [en junio del 2000, N. de R.] que: &#8216;Enron esta en una posici&#243;n &#250;nica para convertirse en la General Electric de la Nueva Econom&#237;a'&#8221;. (Vijay Prashad, Fat cats and running dogs. The Enron stage of capitalism).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;8 Esta caracterizaci&#243;n se desprende de las transformaciones en la organizaci&#243;n del trabajo y el predominio seg&#250;n Negri del &#8221;trabajo inmaterial&#8221;, que convierten al conocimiento en el principal medio de producci&#243;n, el cual no puede ser enajenado por el capitalista y que le otorgan al trabajador como nunca antes la posibilidad de controlar el proceso productivo. Esta conceptualizacion disuelve las condiciones materiales de la explotaci&#243;n en la sociedad capitalista que se basa en la propiedad privada de los medios de producci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;9 En General Intellect, poder constituyente, comunismo, Negri desarrolla palmariamente esta concepci&#243;n: &#8220;Lo que diferencia la fase actual de las anteriores fases de desarrollo del modo de producci&#243;n capitalista es el hecho de que la cooperaci&#243;n productiva social, previamente producida por el capital, es ahora presupuesto de todas sus pol&#237;ticas o, mejor, constituye su condici&#243;n de existencia... Se desprende de esto, por consiguiente, que el capital puede mostrarse &#250;nicamente como sujeto pol&#237;tico, como Estado, como poder. Por el contrario, el obrero social es el productor con anterioridad a la producci&#243;n de cualquier mercanc&#237;a, de la cooperaci&#243;n social misma... En todo momento del desarrollo del modo de producci&#243;n capitalista el capital ha propuesto siempre la forma de cooperaci&#243;n... En la actualidad, la situaci&#243;n ha cambiado completamente. El capital se ha convertido en una fuerza hipnotizadora, hechizadora, en un fantasma, en un &#237;dolo: a su alrededor giran procesos radicalmente aut&#243;nomos de autovalorizaci&#243;n y &#250;nicamente el poder pol&#237;tico logra forzarlos, con la zanahoria o con el palo, para que comiencen a amoldarse a la forma capitalista.&#8221; [Negritas nuestras, N. de R.].&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;10 Il Manifesto, 14/09/02.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;11 Esto es una tendencia compartida por muchos autores, algunos de los cuales van mucho m&#225;s lejos, como es el caso de Walden Bello, uno de los principales cr&#237;ticos de la globalizaci&#243;n capitalista, que ha saludado la divisi&#243;n entre Europa y EE.UU. como &#8220;...un paso positivo para la mayor&#237;a del mundo. Esto abre la posibilidad de que los europeos comiencen a tratar en una forma positiva con los problemas de injusticia y pobreza en el mundo en desarrollo dando cuenta de las estructuras de la dominaci&#243;n occidental de las que ellos son largamente responsables. Esto abre el camino para alianzas globales innovadoras que pueden ser ben&#233;ficas para la mayor&#237;a del mundo, incluyendo la formaci&#243;n eventual de una alianza de Europa, &#193;frica, Latinoam&#233;rica y Asia contra la hegemon&#237;a norteamericana. Por supuesto, que Europa tiene su propia serie de pr&#225;cticas opresivas, como la Pol&#237;tica Agropecuaria Com&#250;n, que es una de las m&#225;s grandes causas de los desastres agr&#237;colas en el mundo en desarrollo. Sus corporaciones son tan explotadoras como las corporaciones norteamericanas y sus restricciones sobre los emigrantes son a menudo m&#225;s draconianas que las de Washington. Sin embargo, la necesidad de buscar alianzas para contraponer al unilateralismo de Washington puede servir como un incentivo para comenzar a reformar dichas instituciones.&#8221;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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